Filosofía empresarial
La filosofía empresarial es un conjunto de principios y creencias que guían todas las decisiones de
una organización. Su objetivo es sentar las bases sobre las que un negocio construirá sus
productos y relaciones.
Puede registrarse en un documento escrito o ser una práctica establecida en tu cultura
organizacional. En resumen, los elementos de la filosofía empresarial proporcionan una
justificación para sus acciones. Son las razones por las que tomas esta decisión y no otra.
La filosofía empresarial es un conjunto de principios que se encargan de guiar la toma de
decisiones de una empresa u organización. Como principal objetivo tiene que dar por sentada las
bases sobre un negocio, productos y relaciones, en otras palabras, la filosofía organizacional se
puede definir como una idea o un credo corporativo en concreto, a partir de la cual se convergen
todos los planes y cambios de un negocio.
Por ejemplo, una empresa cuya filosofía empresarial es preservar el medio ambiente puede
reducir el consumo de agua y energía en su oficina. También puede negarse a probar productos en
animales y decidir asociarse solo con compañías similares.
En otras palabras, la filosofía empresarial es una idea que fomenta una acción concreta. A partir de
ahí, define una ruta en la que convergen todos los planes y cambios de un negocio.
La filosofía empresarial puede ser una frase sucinta o un conjunto de palabras que motivan las
acciones de una organización y sus miembros. Estos son los principios que se tienen en cuenta en
los acuerdos comerciales. Por ejemplo, un transportista puede tener como filosofía la “agilidad
ante todo”.
Objetivo
Para realizar un ejercicio de planeación se requiere también de la claridad de objetivos, del orden
de prioridad que se les asigne, de la definición de las estrategias factibles y de los medios
concretos para conseguir los objetivos, así como de un horizonte temporal para alcanzarlos.
En todo caso, la planeación necesita impulsar un proceso de elaboración de diagnósticos y análisis,
la definición de objetivos y prioridades, el diseño de las posibles vías de acción factibles, la puesta
en marcha de las mismas, el proceso de seguimiento y, finalmente, la evaluación del proceso.
El Plan traza una ruta ideal de trabajo, el curso de acción con el que se pretende resolver
problemas y alcanzar nuevas metas. Junto con la definición de los objetivos a alcanzar, es
igualmente importante establecer las etapas del Plan, su duración y horizonte temporal.
Estrategias
La Planeación Estratégica es una herramienta de gestión que permite establecer el quehacer y el
camino que deben recorrer las organizaciones para alcanzar las metas previstas, teniendo en
cuenta los cambios y demandas que impone su entorno. En este sentido, es una herramienta
fundamental para la toma de decisiones al interior de cualquier organización.
Porque la Planeación Estratégica proporciona un marco real para que, tanto los líderes, como los
miembros de la organización, comprendan y evalúen la situación de la organización. Esto, ayuda a
alinear al equipo con el fin de que empleen un lenguaje común basado en la misma información, lo
que ayudará a que surjan alternativas provechosas y de valor para la organización.
Permite que su organización actúe de forma proactiva y no reactiva porque se plantea las
preguntas antes de la ejecución: ¿qué somos? ¿Qué deberíamos ser? ¿En dónde estamos? ¿ Hacia
dónde vamos?
Da a todo el equipo un sentido de dirección pues le permite comprender a cada miembro cómo
sus labores cotidianas afectan los indicadores y contribuyen o no al cumplimiento de los objetivos.
Incrementa la rentabilidad y la cuota de mercado del negocio pues coordina el entorno interno de
las organizaciones con el entorno externo, los recursos financieros con recursos no financieros y
los planes a corto plazo con los planes a largo plazo.