La Contra-Reforma Energética del 2021 es una iniciativa presentada por
el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que busca
limitar y controlar la participación privada en la generación de energía
eléctrica y hacer desaparecer a los organismos reguladores del sistema
eléctrico nacional y el mercado mayorista. La iniciativa reforma los
artículos 25, 27 y 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, cuyo efecto principal, en caso de aprobarse, sería derogar la
reforma constitucional en materia de electricidad del 20 de diciembre de
2013 (la Reforma Energética de 2013), de tal modo que se reestablezca
el poder monopolístico estatal en la industria eléctrica de México a
través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) 1.
Recientemente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) otorgó
un amparo contra la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica,
declarando su inconstitucionalidad y otorgando el amparo para seis
empresas 2. La resolución de la sala consiste en la inconstitucionalidad
de la reforma del 2021 de López Obrador 2.
Es importante destacar que la información disponible sobre la Contra-
Reforma Energética del 2021 es limitada, y que la iniciativa aún no ha
sido aprobada 1.
La Reforma Energética de 2013 es una reforma constitucional que busca
modernizar el sector energético de México sin privatizar las empresas
públicas dedicadas a los hidrocarburos y a la electricidad y manteniendo
la rectoría del Estado. La reforma ratifica que los hidrocarburos que se
encuentran en el subsuelo seguirán siendo de la Nación. Petróleos
Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) serán
dotados de mayor autonomía y de un nuevo carácter como Empresas
Productivas del Estado, 100% públicas y 100% mexicanas. La Reforma
Energética busca los siguientes objetivos y premisas fundamentales:
Mantener la propiedad de la Nación sobre los hidrocarburos que se
encuentran en el subsuelo.
Modernizar y fortalecer, sin privatizar, a Pemex y a la Comisión
Federal de Electricidad como Empresas Productivas del Estado
100% mexicanas.
Reducir la exposición del país a los riesgos financieros, geológicos
y ambientales en las actividades de exploración y extracción de
petróleo y gas.
Permitir que la Nación ejerza, de manera exclusiva, la planeación y
control del sistema eléctrico nacional, en beneficio de un sistema
competitivo que permita reducir los precios de la luz.
Atraer mayor inversión al sector energético mexicano para
impulsar el desarrollo del país.
Contar con un mayor abasto de energéticos a mejores precios.
Garantizar estándares internacionales de eficiencia, calidad y
confiabilidad de suministro, transparencia y rendición de cuentas.
Combatir de manera efectiva la corrupción en el sector energético.
Fortalecer la administración de los ingresos petroleros e impulsar
el ahorro de largo plazo en beneficio de las generaciones futuras.
Impulsar el desarrollo con responsabilidad social y proteger al
medio ambiente.