1905: la revolución que fracasó.
La "Revolución Rusa" se refiere comúnmente a la toma de poder de los bolcheviques en 1917, un evento que
marcó el inicio de una nueva era y dividió a las personas y políticos en dos bandos: los que admiraban y los que
criticaban el sistema ruso. Sin embargo, Rusia experimentó otras revoluciones en el siglo XX, algunas lideradas
desde arriba y otras desde abajo.
En 1905, ocurrió la "Revolución de 1905", que comenzó con el trágico "Domingo Sangriento" en San
Petersburgo. Cerca de 200,000 obreros marcharon hacia el palacio de Invierno del Emperador, Nicolás II,
buscando ayuda contra sus empleadores y mejores condiciones de vida. Sin embargo, el zar no estaba
presente, y los soldados respondieron con violencia, lo que desencadenó años de huelgas, disturbios y
represión en todo el país.
El zarismo, bajo el liderazgo de Nicolás II, era paternalista y autocrático. A pesar de sus buenas intenciones, no
era lo suficientemente hábil ni cruel para mantener el control. La lealtad al zar era la única fuerza que mantenía
unidos a los diversos grupos étnicos en el vasto Imperio ruso.
La Revolución de 1905 afectó especialmente a los obreros de las fábricas, que iniciaron huelgas y
manifestaciones en demanda de mejores condiciones de trabajo. Rusia, después de la derrota en la Guerra de
Crimea, buscó modernizarse y expandir su industria, lo que llevó a la construcción de ferrocarriles y el
crecimiento económico. Sergei Witte desempeñó un papel fundamental en este proceso, fomentando la
inversión extranjera y la industrialización.
Sin embargo, el rápido crecimiento industrial también trajo problemas, como la caída de algunas industrias en
momentos de depresión económica y la imposición de impuestos elevados a los productos importados, lo que
afectó negativamente a los campesinos y los trabajadores más pobres.
Los obreros industriales vivían en condiciones precarias en ciudades superpobladas, lo que facilitó la
organización de protestas. Por otro lado, la vida en las aldeas agrícolas también era difícil debido a la primitiva
agricultura y la sobrepoblación.
Diversos grupos políticos surgieron durante este período. Los Socialistas Revolucionarios (SR) apostaban por el
socialismo campesino y estaban dispuestos a usar la violencia para derrocar al zarismo. Los liberales buscaban
reformas democráticas pacíficas y una constitución. Los marxistas, influidos por Karl Marx, creían en la
inevitabilidad de la revolución y enfocaban sus esfuerzos en educar a los obreros para el futuro cambio.
En 1904, estalló la Guerra Ruso-Japonesa, que resultó en una derrota humillante para Rusia. Esto aumentó el
descontento y las demandas de reformas en el país.
En 1905, las protestas se intensificaron, y el zar cedió parcialmente al otorgar un manifiesto en octubre que
prometía una Duma imperial y reformas. Sin embargo, la revolución continuó, y hubo intentos de
levantamientos armados y huelgas generales, que fueron reprimidos con violencia.
A pesar de la represión, 1905 dejó un legado significativo en Rusia. El país comenzó a transformarse con la
promesa de una Duma y reformas políticas, aunque la desconfianza entre el zar y su pueblo perduró. La nueva
Rusia nació en un ambiente de tensión y desconfianza mutua.
marzo de 1917: el final del zarismo.
En marzo de 1917, 12 años después del Domingo Sangriento, el zar Nicolás II abdicó y el Imperio Ruso llegó a su
fin. Durante ese período, hubo esperanzas intermitentes de una revolución que derrocara al zar, pero también
momentos en los que parecía que el zar recuperaría su poder. La clase media urbana confiaba en que el zar
restauraría el orden.
En 1905, se estableció la Duma como un parlamento ruso con la esperanza de crear igualdad, libertad de
prensa y derecho a la huelga. Sin embargo, el zar anunció las "Leyes Fundamentales" que reafirmaron su poder
autocrático supremo. La Duma tenía limitaciones en su capacidad para legislar y el zar elegía a los ministros.
En 1906, se formó la Segunda Duma, pero se disolvió poco después debido a la falta de cooperación. A pesar de
estas dificultades, la Duma continuó funcionando en diferentes formaciones a lo largo de los años.
El primer ministro Stolypin implementó reformas, incluyendo la distribución de tierras a los campesinos y la
modernización de la agricultura. Estas reformas mejoraron la vida de muchos campesinos y aumentaron la
prosperidad.
En 1914, Rusia se unió a la Primera Guerra Mundial con entusiasmo y el país estaba dispuesto a luchar junto a
sus aliados. Sin embargo, la guerra resultó ser costosa y desastrosa, causando sufrimiento y bajas significativas.
En febrero de 1917, estalló una revolución en Petrogrado debido a la escasez de alimentos y la agitación de los
obreros. Los soldados se unieron a la revuelta, lo que llevó a la abdicación del zar Nicolás II. La Duma se
convirtió en el Gobierno Provisional, pero también se formó un soviet de obreros y soldados. Esta Revolución
de Febrero marcó el fin del régimen zarista y el comienzo de un nuevo capítulo en la historia de Rusia.
La Revolución de Febrero liberó a millones de rusos de siglos de opresión, y creían que finalmente podrían
disfrutar de la libertad y el cambio. La antigua Rusia zarista había llegado a su fin.
Noviembre de 1917: los bolcheviques se hacen con el poder.
Contexto de la Revolución Rusa: Tras el derrocamiento del zarismo, Rusia experimentó un período de agitación
política y social. El Gobierno Provisional, liderado por el príncipe Lvov y luego por Alexander Kerenski, tomó el
control del país y prometió reformas democráticas.
Regreso de Lenin: A su regreso a Rusia desde el exilio en abril de 1917, Lenin lideró a los bolcheviques en su
llamado a la revolución inmediata. Deseaba tomar el poder y transformar Rusia en un estado socialista.
Conflictos en el Gobierno Provisional: Hubo tensiones en el Gobierno Provisional debido a su compromiso
continuo en la Primera Guerra Mundial, lo que llevó a protestas y descontento en Petrogrado (San
Petersburgo).
Días de Julio: En julio de 1917, se produjeron disturbios y manifestaciones en Petrogrado debido a la escasez de
alimentos y la falta de progreso en la guerra. A pesar de la agitación, no hubo un cambio de régimen en este
momento.
Kornilov Affair: El general Lavr Kornilov intentó un golpe militar en septiembre de 1917 para tomar el control
del gobierno, lo que llevó a un enfrentamiento con Kerenski. Sin embargo, el intento de Kornilov fracasó debido
a la resistencia popular y la oposición del Ejército Rojo.
Auge de los Bolcheviques: Después del fracaso de Kornilov, los bolcheviques, liderados por Lenin y Trotsky, se
fortalecieron. Ganaron influencia en los soviets locales y prepararon un plan para tomar el poder.
La Revolución de Octubre: El 25 de octubre de 1917 (según el calendario juliano, 7 de noviembre en el
calendario gregoriano), los bolcheviques lanzaron la Revolución de Octubre. Tomaron el Palacio de Invierno en
Petrogrado y derrocaron al Gobierno Provisional. Esto marcó el inicio del régimen bolchevique en Rusia.
Establecimiento del Poder Bolchevique: Después de la Revolución de Octubre, los bolcheviques establecieron
un gobierno comunista bajo el liderazgo de Lenin. Rusia se retiró de la Primera Guerra Mundial y se enfrentó a
una guerra civil interna entre los "Rojos" (comunistas) y los "Blancos" (opositores al comunismo).