. ¿Qué origina la filosofía?
Si por una parte la filosofía como proceso cultural comenzó en la
antigua Grecia, por otra
la filosofía, como necesidad intelectual, tiene su origen en tres
factores:
• Asombro: Tanto para Platón como para
Aristóteles no hay filosofar sin asombro. El
primero pone en boca de Sócrates que
«la admiración es lo propio del filósofo y
la filosofía comienza con la admiración»
(Teeteto, 155), mientras el segundo escribió
que «la admiración impulsó a los primeros
pensadores a especulaciones filosóficas»
Admiración se ha de entender en este caso como una
Actitud de asombro y extrañeza ante la existencia.
• Duda: Del asombro necesariamente surge la duda, ya que queremos
conocer, y conocer bien. De modo que el asombro no lleva sino a
despertar un deseo por conocer, pero no un conocer superficial sino
radical, basado en el cuestionamiento dirigido a encontrar todas las
respuestas posibles y más profundas.
Si un filósofo puede enseñar a dudar es René Descartes (1596 –
1650), quien planteó la duda como método filosófico: si se puede
dudar, se puede pensar y si se pude pensar es porque se existe.
Quien no duda, o se ve impulsado a buscar las respuestas necesarias,
sea para confirmar sus creencias o para descubrir la falsedad de las
mismas.
La más radical de todas las preguntas filosóficas es ¿por qué?, en
especial cuando se refiere al sentido de la vida.
• Situaciones límite: Son aquellas situaciones permanentes en la vida
que no va Prohibida su reproducción Migrantes sirios cruzan debajo de
una cerca al entrar en Hungría en la frontera con Serbia, cerca de
Röszke, 27 de agosto de 2015. rían y que definen nuestra existencia.
La angustia ante la muerte, el sufrimiento, la enfermedad, la lucha por
la libertad, la injusticia, el odio, son todas situaciones ineludibles que
generan reflexión filosófica y que, además, repercuten en los actos
humanos. De modo que, contrario a la opinión común, la filosofía es
una
Reflexión sobre la vida y para la vida, una teorización sobre los
principios de cuanto anhelamos conocer y que, para nada, es ajeno a
nuestra existencia concreta y cotidiana.
1.4. Definiciones de filosofía
Atendiendo a su etimología, la filosofía (del griego philo: amor; y
sophia: sabiduría) es el ‘amor a la sabiduría´. El filósofo, pues, es el
‘amante de la sabiduría’. Esta definición se refiere, en primer lugar, a
una actitud. Todos los humanos pueden ser filósofos, porque desean
saber, conocer, pero no todos llegan a serlo, porque no todos se
dedican a buscar la verdad de las cosas, más allá de lo aparente.
Por otra parte, la sabiduría consiste en encontrar la verdad, pero
¿existe esta o es igual para todos? Como no es posible dar una sola
respuesta a estas cuestiones, la filosofía, además de ser una actitud,
es también un modo de vida.
Es filósofo quien se consagra a la búsqueda de la verdad,
indistintamente de que la halle. Debido a la amplitud de conceptos
como sabiduría y verdad, inseparables de la filosofía, establecer un
concepto universal sobre esta es imposible.
No obstante, a lo largo de la historia, los mismos filósofos, basados en
su propio quehacer, se han encargado de elaborar sus definiciones, la
mayoría de las cuales comparten elementos. Algunas de ellas son:
Definición de Aristóteles
«La filosofía es la ciencia de las primeras causas y los primeros
principios».
Definición de Séneca
«La filosofía es la ley del bien y del honesto vivir, y el que ha dicho que
es la regla de la vida, le ha restituido su verdadero nombre».
Definición de Jacques Maritain:
«La filosofía es el conocimiento científico que, mediante la luz natural
de la razón, considera las primeras causas o las razones más
elevadas de las cosas».
Definición de Hegel:
«La filosofía es la ciencia de lo absoluto».
¿Qué es la sabiduría?
La sabiduría es el conocimiento
Profundo sobre algo y su aplicación. La sola acumulación de
conocimientos es erudición, mientras que la capacidad de encontrar
en esos conocimientos respuestas útiles que permiten solucionar
problemas y encontrar sentido a los mismos, es lo que caracteriza al
sabio.
La lechuza de Minerva, símbolo de la sabiduría. La letra griega phi
simboliza la filosofía.
Todos los seres humanos queremos saber y tenemos la capacidad de
hacerlo. Pero dependiendo de los instrumentos, el método y las
capacidades que utilicemos, llegaremos a distintos tipos de
conocimiento.
La más básica de las formas de pensamiento es el ordinario, cotidiano
o espontáneo, que se basa en la experiencia que aportan los sentidos,
a partir de cuyas imágenes nos formamos conceptos e ideas y hasta
podemos extraer conclusiones lógicas. Pero cuando a ese
pensamiento aplicamos las capacidades de la razón, la reflexión,
pasamos al plano filosófico y científico.
Entonces no nos conformamos con percibir las cosas y distinguirlas,
sino que queremos conocer sus causas, comprender como funcionan,
entonces hacemos ciencia.
Más allá de esta comprensión existe la necesidad radical de
comprender la realidad como conjunto, como totalidad, es cuando se
desarrolla el pensamiento filosófico, que requiere del pensamiento
cotidiano y del científico.
1.5. La filosofía como ciencia.
Si analizamos las anteriores definiciones y las hechas por muchos
otros pensadores, podemos definir a la filosofía como un afán de
saber, una búsqueda de las causas de la realidad mediante la razón,
una actividad que tiende a comprender la totalidad de experiencias
humanas. Nos encontramos, pues, con el hecho de que la filosofía es,
de acuerdo con la definición de Aristóteles, ciencia de las primeras
causas, ya que busca un conocimiento racional de causas de todo.
Pero la filosofía no es una ciencia entre varias, sino que es ciencia en
el modo más perfecto, pues busca las causas de la realidad, mientras
que las ciencias particulares (biología, química, etc.) buscan causas
próximas de objetos parciales de la realidad, como los elementos, las
plantas, los animales, etc. Por otra parte, históricamente hablando, lo
que hoy conocemos como ciencias, fueron disciplinas que en la
Antigüedad formaron parte de la filosofía, de la sabiduría total.
Ciencia proviene del latín: scientia, sustantivo que a su vez proviene
del verbo scire, que significa ‘conocer’. Pero hay que distinguir el
conocimiento científico del espontáneo. Mientras este es el que se
obtiene a través de los sentidos (conocimiento empírico), el científico
es un conocimiento de las causas, una comprensión basada en el
análisis racional.
Ciencias Particulares Filosofía
Estudia aspectos concretos de la Busca la causa primera o
realidad ultima.
Busca las causas próximas. Su objeto: La realidad
Razona
Su objeto: Parcial Experimenta, Estudia la realidad
Teóricas
Utilizan el saber para practicarlo Busca saber cómo y dónde
procede
2. Filosofía antigua
Para mejor comprender el desarrollo de las ideas filosóficas y la
relación entre ellas, las clasificamos en períodos históricos y escuelas.
La clasificación más generalizada coincide con los períodos de la
historia de Occidente, los que, a su vez, se subdividen. Por eso se
habla de filosofía antigua, medieval, moderna y contemporánea.
La filosofía antigua es la que se desarrolló durante la Edad Antigua
(siglo VI a. C. – siglo V d. C.). Así como la historia de Occidente tiene
un antes y un después de Jesucristo, en la filosofía es central la figura
de Sócrates, ya que es este quien inicia la reflexión antropológica,
distinta a la reflexión cosmológica de los presocráticos, como Tales y
Anaximandro. Antes de Sócrates, los filósofos ocuparon sus
reflexiones en la búsqueda del arjé (‘origen’ o ‘principio’, en griego).
Existen dos posibles interpretaciones sobre lo que para la filosofía
significa el origen o principio:
• Realidad fundamental, aquello de lo cual derivan todas las cosas
(principio del ser).
• El principio no es una realidad sino una forma de expresar el origen
de algo, una razón (principio del conocer).
2.1. Escuela jónica o milesia
A partir del siglo VI a. C., el pensamiento humano comenzó a buscar
una explicación racional del mundo, que superase todos los mitos e
imágenes poéticas que se tenían sobre la realidad. Es entonces
cuando se da el paso del mito al logos y se desarrolló el pensamiento
filosófico,
Los primeros filósofos son llamados jónicos o milesios, porque
procedían o eran influidos por el pensamiento de la región griega de
Jonia (actual Turquía), en especial de la ciudad de Mileto.
Los jónicos opinaban que la constitución del mundo se debía a un
elemento primordial que se encontraba en lo más íntimo de todas las
cosas que existen:
• Tales de Mileto: Consideraba que el agua era el elemento primordial.
• Anaxímenes de Mileto: Identificó en el aire el principio de todo cuanto
existe.
• Discípulo de Tales y maestro de Anaxímenes, Anaximandro
de Mileto no identificó el arjé, en un elemento físico concreto sino en
una sustancia material indeterminada (ápeiron).
Porque es indispensable que exista una naturaleza primera, sea única,
sea múltiple, la cual, subsistiendo siempre, produzca todas las demás
cosas
Anaxímenes de Mileto.
Tales, fundador de esta filosofía, considera el agua como el primer
principio. Por esto llega hasta pretender que la Tierra descansa en el
agua; y se vio, probablemente, conducido a esta idea, porque
observaba que la humedad alimenta todas las cosas, que lo caliente
mismo procede de ella, y que todo animal vive de la humedad; y
aquello de donde viene todo es claro que es el principio de todas las
cosas.
2.2. Los pitagóricos
Pitágoras de Samos (532 a. C.) establece una escuela en Crotona
(Italia meridional), hoy denominada pitagórica o itálica. Se trataba de
una comunidad de carácter religioso que quiso que se distinguiera por
el silencio, el estudio y el control diario.
Para Pitágoras, el elemento constitutivo de las cosas es el número. Él
Constata proporción, armonía, orden, en el universo; en efecto,
muchos fenómenos revelan una regularidad tal que permite elaborar
leyes matemáticas. Por ello, concluye que el elemento más íntimo de
todas las cosas Que existen es el número. Al combinar distintas
unidades, resultan cosas distintas.
Los pitagóricos concibieron al humano como una unidad de cuerpo y
alma (dualismo); la primera es inmortal.
2.3. Parménides
Pítagoras de Samos.
Conocemos como eleatismo o Escuela de Elea a la fundada por
Jenófanes. El aporte más destacado es el de Prohibida su
reproducción
Parménides de Elea.
Parménides, nacido en 540 a. C.
El pensamiento parmenídeo ejerció una influencia fundamental y
definitiva en el pensamiento filosófico hasta la actualidad, ya que
traslada el elemento constitutivo de todo lo que existe al ser eterno e
inmutable.
Esta novedad se diferencia radicalmente del naturalismo milesio que
veía en los elementos como el aire, el fuego y el agua, el origen de las
cosas.
Por otra parte, para Parménides el ser se descubre mediante la
inteligencia y consiste en la propiedad que hace que todas las cosas
existan, estén presentes, sean reales.
Esta postura es conocida como monismo, ya que reduce toda la
realidad al ser (ontos, en griego) y puede llevar a desestimar el
conocimiento sensible. En Parménides triunfa, pues, la inteligencia
sobre la experiencia y abona el terreno para el surgimiento de
posteriores posturas filosóficas racionalistas e idealistas.
2.4. Heráclito
Llamado el «Oscuro», por lo incomprensible, pero a la vez original de
su doctrina para esa época.
Heráclito (530 - 460 a. C .) procedía de una familia noble de Éfeso.
Podemos considerar su pensamiento como independiente y opuesto al
de Parménides, pues mientras aquel piensa el ser como algo estático
e inmutable, el Oscuro lo concibe desde el cambio constante. El
mundo está dominado por el cambio, por el devenir, que resulta de la
lucha de elementos contrarios (frío/caliente, húmedo/seco, día/noche),
que es el principio de permanencia.
Nada puede existir sin una contradicción. Este principio, llamado logos
(que se traduce como «inteligencia» o «razón») es el que da unidad a
la realidad. «Todo fluye».
Para Heráclito, al contrario que para Parménides, el ser es devenir,
movimiento, cambio.
La lógica de contrarios de Heráclito ha servido de base a posturas
modernas como la dialéctica hegeliana, teoría que influyó en el
marxismo.
Para graficar su idea, El «Oscuro», como era conocido este filóso
por lo enigmático de sus planteamientos, formuló la frase: «En el
mismo río entramos y no entramos, pues somos y no somos los
mismos». «Todo fluye» significa que todo cambia, que el ser se basa
en la polémica del ser y el dejar de ser, de los contrarios.
Hasta ahora hemos visto que los filósofos naturalistas explicaban el
fundamento de la realidad a partir de un solo principio, por lo cual
todos pueden ser considerados monistas.
Sin embargo, dos pensadores se van a diferenciar de aquellos para
asumir una postura pluralista. Empédocles de Agrigento (483 - 430 a.
C.) explicaba que todo fenómeno natural procede de la mezcla de
cuatro elementos eternos e indestructibles: agua, fuego, aire y tierra.
La existencia depende de la unión o separación de estos cuatro
principios.
Anaxágoras de Clazomene (499 - 428 a. C.) no supone un principio
único sino infinitos elementos (semillas) de cuya mezcla y separación
nacen las cosas y se transforman en otras. El principio ordenador de
las partículas es el nous, vocablo griego que se traduce como
«inteligencia».
2.5 Los atomistas
Hasta ahora hemos visto que los filósofos naturalistas explicaban el
fundamento de la realidad a partir de un solo principio, por lo cual
todos pueden ser considerados monistas.
Sin embargo, dos pensadores se van a diferenciar de aquellos para
asumir una postura pluralista.
Empédocles de Agrigento (483 - 430 a. C.) explicaba que todo
fenómeno natural procede de la mezcla de cuatro elementos eternos e
indestructibles: agua, fuego, aire y tierra. La existencia depende de la
unión o separación de estos cuatro principios.
Anaxágoras de Clazomene (499 - 428 a. C.) no supone un principio
único sino infinitos elementos (semillas) de cuya mezcla y separación
nacen las cosas y se transforman en otras. El principio ordenador de
las partículas es el nous, vocablo griego que se traduce como
«inteligencia» Entre los siglos V y IV a. C. se desarrolla una corriente
de pensamiento materialista y pluralista, conocida como atomismo,
cuyo principal exponente fue Demócrito de Abdera (460 – 370 a.C.).
Los principales postulados del atomismo son:
• La realidad está formada por átomos que son infinitos en número,
eternos, iguales en calidad, pero desiguales en cantidad, tamaño,
figura y peso. La variación de las cosas se explica por el movimiento
de los átomos, que cambian de lugar. Los átomos se encuentran
separados por el espacio vacío.
Por consiguiente, los dos elementos que constituyen toda la realidad
son los átomos y el vacío.
• El mundo se ha formado por la combinación de los átomos
moviéndose en el vacío. Puesto que Demócrito se pronunciaba
explícitamente contra el nous de Anaxágoras, lo único que explica la
formación del cosmos es el mero acaso.
Toda la realidad se formó por combinaciones casuales de átomos.
• Visión materialista del ser humano. El alma humana también está
compuesta por átomos.
2.6. Filosofía ática
Los filósofos hasta aquí estudiados se ocuparon de encontrar el
fundamento del ser, y lo explicaron desde posturas naturalistas,
materialistas e idealistas. Pero la filosofía trascendió a Jonia. Cuando
se expande a Atenas, de donde viene la denominación ática, la
filosofía empezó a tomar posturas más subjetivas y a tratar de
entender al humano, como realidad. Se trató pues de un primer
humanismo o giro antropocéntrico. De la época ática de la filosofía hay
que destacar a los sofistas, a Sócrates, Platón y Aristóteles.
Los sofistas.
Los sofistas eran educadores con conocimientos en múltiples facetas
que recibían una remuneración por enseñar. En general les interesaba
a retórica, el arte de la discusión, por lo que las familias adineradas les
encargaban la preparación de sus hijos para la vida política. Los
sofistas tenían una postura ética relativista.
Los dos principales representantes de la sofística y sus ideas fueron:
Protágoras de Abdera (485 - 410 a. C.): Según Protágoras, la religión,
a filosofía, las ciencias y las artes no tienen carácter objetivo, sino que
dependen de la opinión individual, en especial si se trata de la moral
(relativismo). «El hombre es la medida de todas las cosas» es la
expresión más famosa de Protágoras, que recoge el relativismo
característico de la sofística.
Gorgias de Leontini (485 - 410 a. C.) Natural de Sicilia, Gorgias
marchó a Atenas en el 427 a. C. enviado por su gobierno. Permaneció
allí largo tiempo y pasó luego a Tesalia donde murió a los 109 años.
La filosofía gorgiana es trágica, puesto que el pensamiento no logra
alcanzar la realidad de las cosas. Por eso ha dicho: «Nada existe.
Aunque existiera el ser, no se le podría pensar; aunque fuera
pensable, no se le podría comunicar a los demás».
Según se desprende de su obra El elogio de Elena, lo único que
queda es la palabra, que se reduce a un sonido convencional cuyos
efectos son la persuasión (la verdad) y el engaño (el error).
Los sofistas fueron los primeros en sistematizar el relativismo como
doctrina epistemológica y ética.
A partir de la frase de Protágoras «El hombre es la medida de todas
las cosas», se deduce un relativismo moral, según el cual los valores y
principios los establece el individuo de acuerdo a su conveniencia.
De esta postura surge el carácter retórico del discurso político, el cual
no necesariamente se ciñe a la verdad moral, sino a la conveniencia
del político. Esta práctica fue muy criticada por Sócrates.