Intercambio gaseoso de las plantas
El intercambio gaseoso en las plantas constituye un proceso fundamental
en la fisiología vegetal, desempeñando un papel esencial en la homeostasis
de la atmósfera y el ciclo del carbono. Este intercambio esta mediado, en
gran medida, por estructuras especializadas llamadas estomas. La
regulación de este proceso de intercambio gaseoso asegura no solo la
viabilidad de la planta, sino también su influencia en la calidad del aire.
Proceso de intercambio gaseoso por medio de los estomas
Los estomas son poros en la superficie de las plantas, encontrándose
mayoritariamente en las hojas y en menor medida en los tallos y otros
órganos. Estos poros se rodean por células parenquimáticas especializadas,
denominadas células guardia. Las estomas tienen dos funciones principales,
en primer lugar, permiten el intercambio gaseoso, dando entrada al dióxido
de carbono (CO2) y liberando el oxígeno (O2)
que respiramos. La segunda función
importante, es la regulación del movimiento
del agua a través de la transpiración.
El intercambio gaseoso se da gracias a la
entrada del CO2. El dióxido de carbono se
utiliza como combustible para llevar a cabo el
proceso fotosintético, donde se genera
oxigeno como un subproducto, el cual, es
liberado a la atmosfera.
Órgano involucrado: la hoja
La hoja es un apéndice laminar del tallo cuya principal función es elaborar
los alimentos mediante el proceso de fotosíntesis.
Una hoja típica consta de la base foliar en contacto con el tallo, el pecíolo
(puede faltar) que la une con la lámina o limbo. Esta es la parte plana con
función fotosintética en donde se distinguen: la base, el ápice, el margen o
borde, la superficie adaxial, haz o epifilo y la superficie abaxial, envés o
hipofilo.
La epidermis de las hojas
La epidermis comprende las células epidérmicas propiamente dichas,
células buliformes, células glandulares, células secretoras, células que
componen los estomas, etc. Es el tejido primario más externo de la planta,
cumple funciones de: protección, intercambio gaseoso a través de los
estomas e impermeabilidad.
Un repaso de su estructura
Epidermis:
Epidermis superior: La capa externa de la hoja, compuesta por células
transparentes que permiten la entrada de luz.
Cutícula: Una capa delgada y cerosa que recubre la epidermis superior,
proporcionando resistencia contra la pérdida de agua.
Tejido Fundamental o Parénquima:
Parénquima en empalizada: Ubicado en la parte superior de la hoja,
contiene células elongadas dispuestas en filas para maximizar la captación
de luz.
Parénquima esponjoso: Situado en la parte inferior, tiene células más
sueltas que facilitan el intercambio gaseoso.
Sistema Vascular:
Haz vascular: Compuesto por xilema y floema, transporta agua, nutrientes y
productos fotosintéticos a través de la hoja.
Células de transferencia: Facilitan la transferencia de materiales entre el
xilema y el floema.
Estomas:
Células guardas: Forman pequeños poros llamados estomas que regulan la
entrada y salida de gases, como CO2 y O2, así como la pérdida de agua.
Células de los Tricomas:
Tricomas: Extensiones especializadas que pueden tener funciones como la
protección contra herbívoros, la secreción de sustancias químicas, o la
regulación de la temperatura.
Venas:
Venas principales y secundarias: Proporcionan soporte estructural y
conducen los vasos del xilema y floema a través de la hoja.
Células de Protección y Almacenamiento:
Células epidérmicas: Protegen la hoja contra daños físicos y patógenos.
Células de almacenamiento: Almacenan sustancias como almidón, lípidos u
otros compuestos.
Células de los estomas (células guardianas)
Son células oclusivas que forman parte de la epidermis de la planta y que
delimitan entre ellas un poro llamado ostíolo; la epidermis es impermeable
al agua y gases debido a la capa de cutícula que la cubre, que permiten
comunicar el ambiente gaseoso del interior de la planta con el del exterior.
Las células oclusivas alrededor del ostíolo cambian
su turgencia por ósmosis, abriéndolo o cerrándolo. El
agua (flechas celestes) entra o sale de la célula
siguiendo la concentración de potasio (flechas y
puntos rosas), que a su vez entra o sale mediante
estructuras en la membrana de la célula, con gasto
de energía que en conjunto se llama transporte
activo.
Según la presencia de estomas en la o las epidermis, una hoja se puede
clasificar según las siguientes formas:
• anfistomática: los estomas se encuentran en ambas epidermis o
caras de la hoja.
• epistomática: los estomas están solamente en cara adaxial o superior
de la hoja.
• hipostomática: los estomas se encuentran sólo en la cara abaxial o
inferior de la hoja.
La apertura o cierre de los estomas está muy finamente regulada en la
planta por factores ambientales como la luz, la concentración de dióxido de
carbono o la disponibilidad de agua.
En casos de sequía (estrés hídrico) se cierran los estomas impidiendo
pérdidas de agua en la planta, lo cual, sin embargo, también imposibilita el
intercambio de gases y, en consecuencia, la entrada de dióxido de carbono
(CO2) atmosférico necesaria para la nutrición de las plantas mediante el
proceso de fotosíntesis.
Transpiración
se define como la absorción de agua y su traslocación en la planta, hasta
su salida por evaporación desde la parte aérea. La transpiración por los
estomas crea un potencial hídrico en la planta, que a su vez, promueve la
absorción pasiva del agua por las raíces y la posterior traslocación al resto
de los órganos a través del xilema. Por lo tanto, los estomas juegan un
papel de vital importancia en la entrada de agua y CO2 en la planta,
facilitando así el proceso fotosintético.