UNIVERSIDAD PRIVADA FRANZ TAMAYO
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
“CARRERA DE BIOQUÍMICA Y FARMACIA”
INFORME DE LABORATORIO
AGUA
INTEGRANTES:
GUTIERREZ MOLLO VIRGINIA
LOBO CHOQUE AYMÉ GEORGINA
QUISPE MAMANI BRAYAN ALEX
ASIGNATURA: TECNOLOGIA FARMACEUTICA I
DOCENTE: LIC. EDITH CONDE CHOQUE
SEMESTRE: CUARTO
EL ALTO – BOLIVIA
AGUA
1. OBJETIVOS
1.1. OBJETIVO GENERAL
Analizar la calidad del agua y su impacto en la salud y el medio ambiente,
mediante la evaluación de parámetros físico-químicos y microbiológicos
1.2. OBJETIVOS ESPECIFICOS
Analizar los efectos de la contaminación del agua en la salud pública,
relacionando enfermedades derivadas del consumo de agua contaminada
con los parámetros analizados.
Identificar los principales contaminantes presentes en el agua sin tratar
(física, química y biológicamente) que puedan ser eliminados o reducidos
mediante filtración casera.
Desarrollar y construir un sistema de filtración casero, utilizando materiales
accesibles y de bajo costo, como arena, carbón activado, y grava, entre
otros.
2. INTRODUCCION
El agua es una sustancia cuya molécula está compuesta por
dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O) unidos por un enlace covalente.
El término agua, generalmente, se refiere a la sustancia en su estado líquido,
aunque esta puede hallarse en su forma sólida, llamada hielo, y en su
forma gaseosa, denominada vapor. Es una sustancia bastante común en
la Tierra y el sistema solar, donde se encuentra principalmente en forma de vapor
o de hielo. Es indispensable para el origen y sustento de la vida.
El agua cubre el 71 % de la superficie de la corteza terrestre. Se localiza
principalmente en los océanos, donde se concentra el 96,5 % del total. A
los glaciares y casquetes polares les corresponde el 1,74 %, mientras que los
depósitos subterráneos (acuíferos), los permafrost y los glaciares continentales
concentran el 1,72 %. El restante 0,04 % es el agua dulce disponible en el planeta,
de la cual depende la vida en el mismo, que se reparte en orden decreciente entre
lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos. La vida en
la Tierra está directamente relacionada con el agua, incluyendo al ser humano,
cuyo cuerpo contiene entre un 45 % y un 73 % de agua corporal.
El agua circula constantemente en
un ciclo de evaporación o transpiración (evapotranspiración), precipitación y
desplazamiento hacia el mar. Los vientos la transportan como vapor de agua o
gotitas en suspensión (nubes) desde el mar, en una cantidad aproximada de
45 000 km³ al año. En tierra firme, la evaporación y transpiración contribuyen con
74 000 km³ anuales, por lo que las precipitaciones totales son de 119 000 km³
cada año.
Se estima que aproximadamente el 70 % del agua dulce se destina a
la agricultura. El agua en la industria absorbe una media del 20 % del consumo
mundial, empleándose en tareas de refrigeración, transporte y como disolvente en
una gran variedad de procesos industriales. El consumo doméstico absorbe el
10 % restante. El acceso al agua potable se ha incrementado durante las últimas
décadas en prácticamente todos los países. Sin embargo, estudios de
la FAO estiman que uno de cada cinco países en vías de desarrollo tendrá
problemas de escasez de agua antes de 2030; en esos países es vital un menor
gasto de agua en la agricultura, modernizando los sistemas de riego.
2.1. Propiedades físicas y químicas
El agua es una sustancia que químicamente se formula como H2O, es decir, que
una molécula de agua se compone de
dos átomos de hidrógeno enlazados covalentemente a un átomo de oxígeno.
Fue Henry Cavendish quien descubrió en 1782 que el agua es una sustancia
compuesta y no un elemento, como se pensaba desde la antigüedad. Los
resultados de dicho descubrimiento fueron desarrollados por Antoine Laurent de
Lavoisier, dando a conocer que el agua está formada por oxígeno e hidrógeno. En
1804, el químico francés Louis Joseph Gay-Lussac y el naturalista y geógrafo
alemán Alexander von Humboldt demostraron que el agua estaba formada por dos
volúmenes de hidrógeno por cada volumen de oxígeno (H2O).
Actualmente se sigue investigando sobre la naturaleza de este compuesto y sus
propiedades, a veces traspasando los límites de la ciencia convencional. En este
sentido, el investigador John Emsley, divulgador científico, dijo del agua que «(Es)
una de las sustancias químicas más investigadas, pero sigue siendo la menos
entendida».
2.2. Sabor, olor y aspecto
El agua como tal no tiene olor, ni color ni sabor, sin embargo, el agua en la Tierra
contiene minerales y sustancias orgánicas en disolución que le pueden aportar
sabores y olores más o menos detectables según la concentración de los
compuestos y la temperatura del agua. El agua puede tener un aspecto turbio si
contiene partículas en suspensión. La materia orgánica presente en el suelo,
como los ácidos húmicos y fúlvicos, también imparte color, así como la presencia
de metales, como el hierro. En la ausencia de contaminantes, el agua líquida,
sólida o gaseosa apenas absorbe la luz visible, aunque en el espectrógrafo se
prueba que el agua líquida tiene un ligero tono azul verdoso. El hielo también
tiende al azul turquesa. El color que presentan las grandes superficies de agua es
en parte debido a su color intrínseco, y en parte al reflejo del cielo. Por el
contrario, el agua absorbe fuertemente la luz en el resto del espectro, procurando
protección frente a la radiación ultravioleta.
2.3. Agua según la O.M.S.
El agua es un recurso vital para los ecosistemas y la salud humana, y su calidad
es esencial para la vida. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el
acceso al agua potable es un derecho humano, y su calidad debe ser monitorizada
continuamente para evitar enfermedades de origen hídrico. Los parámetros físico-
químicos, como el pH, la conductividad y la turbidez, permiten evaluar las
propiedades del agua y detectar la presencia de sustancias que puedan afectar su
pureza. Además, el análisis microbiológico es fundamental para identificar la
presencia de microorganismos patógenos como coliformes fecales y Escherichia
coli, indicadores de contaminación fecal.
La calidad del agua está influenciada por múltiples factores, como la actividad
humana (agricultura, industria, urbanización), la gestión inadecuada de residuos y
el cambio climático. La contaminación del agua puede provocar enfermedades
gastrointestinales, hepáticas y dérmicas, que son un grave problema de salud
pública en regiones con acceso limitado a agua segura.
Un enfoque de gestión sostenible del agua incluye la implementación de medidas
de tratamiento adecuadas, la conservación de fuentes de agua y la educación
sobre el uso responsable del recurso. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS), específicamente el ODS 6 (Agua limpia y saneamiento), destacan la
importancia de garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua para
todos.
3. RESULTADOS
4. CONCLUSIONES
La calidad del agua en las fuentes evaluadas presenta deficiencias en algunos
parámetros, especialmente en la presencia de contaminantes microbiológicos que
representan un riesgo para la salud.
Es necesario mejorar las infraestructuras de tratamiento y distribución de agua
potable, especialmente en áreas rurales y comunidades con acceso limitado a
estos servicios.
La educación ambiental y la concienciación sobre la conservación de los recursos
hídricos son esenciales para fomentar un uso sostenible del agua.
Se recomienda fortalecer la legislación y los programas de monitoreo de la calidad
del agua para asegurar el cumplimiento de los estándares internacionales y
nacionales.
5. BIBLIOGRAFIA
Organización Mundial de la Salud. (2017). Guías para la calidad del agua potable
(4ª ed.). OMS.
UNESCO. (2021). Informe mundial sobre el desarrollo de los recursos hídricos
2021. UNESCO.
Rodríguez, M., & Pérez, L. (2018). Evaluación de la calidad del agua y su relación
con la salud pública. Revista de Salud Ambiental, 18(2), 121-130.
Jiménez, B., & Asano, T. (2008). Agua y Saneamiento en el Siglo XXI. Fundación
Mapfre.
Naciones Unidas. (2020). Objetivos de Desarrollo Sostenible: ODS 6 - Agua limpia
y saneamiento.