Filosofía en la Edad Media: San Agustín y santo Tomás
Es una filosofía teísta, ya que cree en un Dios creador del universo y que interviene en él. Además,
es personal y se revela a los hombres. Aquí, la filosofía se supedita a la religión, a la fe y a la
teología.
Esta filosofía toma como base el cristianismo y las corrientes filosóficas desarrolladas durante la
época helenística:
• Escepticismo: no cree en la existencia de la verdad. Esto lleva a una actitud de duda constante.
Esta verdad no puede ser conocida. Así, uno debe abstenerse de juzgar a los demás.
• Estoicismo: Materialismo, determinismo, razón de ser. Cada uno debe aceptar su destino para
evitar el sufrimiento.
• Epicureísmo: Deseo, cálculo racional de placeres.
En esta nueva filosofía cristiana, se produce un giro del neoplatonismo. Inspirados por Platón y
Pitágoras, los patrísticos diseñaron la teología cristiana.
Inspirados por Platón y Plotino (Dios es uno y el mundo viene de él por emanación), los padres de
la Iglesia comenzaron a defender las ideas del creacionismo (Dios crea el mundo de la nada), la
idea de un tiempo lineal (con un principio y un final), la igualdad de todos los seres humanos
(todos somos hijos de Dios) y el concepto de persona (hijo de Dios con dignidad). El ser humano
tiene una relación con Dios mediante la revelación. La desobediencia de la ley divina es el
pecado. La libertad humana genera el mal. Algunos temas que tocaron fueron el sentido de la
existencia, la muerte, la relación fe-razón, y la relación filosofía-revelación. Para ellos, Dios da la
razón a los humanos para conocer la verdad.
Por otra parte, los griegos opinaban que el mundo era eterno y finito y el tiempo era circular.
San Agustín:
San Agustín fue un filósofo perteneciente a la corriente de la patrística (los Padres o Doctores de
la Iglesia). Estos padres sentaron las bases de la filosofía y religión cristiana. Unos ejemplos de
ellos son:
• Gregorio Magno
• Isidoro de Sevilla
• San Agustín
• Jerónimo de Estidón
• San Ambrosio de Milán
Intentaron conciliar fe y razón mientras defendían la fe cristiana.
Etapas de la patrística:
• Etapa del Concilio de Nicea (325): Se afirma que Jesús es hijo de Dios.
• Etapa de apogeo: En el 451, se celebra el Concilio de Calcedonia (se dictamina que Cristo es
tanto Dios como hombre, en contra de Arriano, quien no tomaba a Jesús como hijo de Dios).
• Etapa de decadencia: Aquí destacaron Gregorio Magno e Isidoro de Sevilla.
Vida:
(354 – 430) Nace en el norte de África. Se convierte en abogado de la corte de Milán. Se dedicó
a perseguir cristianos hasta que conoce a san Ambrosio, obispo de Milán. Lee a Plotino y se
convierte al cristianismo. Renuncia a su cargo y se convierte en obispo de Hipona. Vive la
decadencia del Imperio Romano. Respecto a sus obras, destaca Confesiones, en la que hace
autocrítica y una confesión de su encuentro con el cristianismo.
Gnoseología de san Agustín:
Para él, la verdad existe (verdad revelada por Dios) y ésta puede ser conocida. Hace esto frente a
los escépticos.
Para él, las fuentes del conocimiento son la razón y la fe. Las dos tienen acceso a la verdad,
pero la razón está al servicio de la fe. La fe ilumina a la razón; sin embargo, la razón se puede
desviar. Afortunadamente, tenemos una guía (las verdades reveladas).
Distingue entre la ciencia (conocimiento racional de la naturaleza) y sabiduría (conocimiento de
lo que está más allá de la naturaleza, es decir, Dios y las ideas que están en su mente). La ciencia
está subordinada a la sabiduría.
Estas ideas comparten características con el mundo inteligible de Platón (eternas, inmateriales,
inteligibles…). Además, la verdad revelada nos acerca a Dios, ya que Dios es la verdad.
Según san Agustín, conocemos la verdad mediante la iluminación o gracia, don otorgado por
Dios, siendo ésta necesaria para conocer. Esta gracia o iluminación la otorga Dios. Por lo tanto,
dependemos de Dios para conocer, ya que conocemos a través de él. Esta gracia nos ha dotado
de raciocinio. La iluminación se basa en la introspección, en el conocimiento de uno mismo (del
alma), lo cual también se puede hacer mediante la gracia. Esto, finalmente, nos lleva a conocer
las ideas eternas que están en la mente de Dios.
Iluminación Gracia
Introspección
Conocimiento de
uno mismo
Alma
Ideas eternas
(en la mente de Dios)
Ejemplarismo:
Según esta teoría, la realidad es una copia de las ideas eternas que están en la mente de Dios.
Distingue 2 tipos de razón: razón superior (la sabiduría) y la razón inferior (la ciencia).
Partimos de la base de que Dios es un Dios ex-nihilo, es decir, crea de la nada. Entonces, el
mundo debe partir de las ideas eternas que hay en la mente de Dios. Por ello, el mundo es un
ejemplo de esas ideas.
Antropología de san Agustín:
Como el ser humano está hecho a imagen y semejanza de Dios, que forma una trinidad (Padre,
Hijo y Espíritu Santo), esta cualidad divina se traslada al hombre. Recordemos que el alma,
mediante el ejercicio racional, llega a Dios. El ser humano está formado de cuerpo y alma.
El alma presenta tres facultades:
• Memoria (se asocia con el Padre)
• Entendimiento (se asocia con el Hijo) Dios se encuentra en ellas.
• Voluntad (se asocia con el Espíritu Santo)
Como Dios ha creado el mundo, impone su ley divina. Esto se refleja en su ética, su política y su
filosofía de la historia.
Ética, política y filosofía de la historia de san Agustín:
Ética:
Para san Agustín, existe el mal, pero Dios no lo ha creado. Es una consecuencia de haber
creado al hombre como un ser libre. Así, se genera una jerarquía dentro del mundo:
Dios Crea hacia abajo.
Ángeles Son espíritu y entendimiento puro. Un tercio de ellos
se rebeló contra Dios y fueron enviados al infierno
(ausencia de Dios).
Hombre Es un ser libre (formado por materia / cuerpo y alma).
Naturaleza Es influida por el infierno (desastres naturales).
Así, esta jerarquía coloca a Dios, los ángeles, el hombre y la naturaleza. Dios comienza a crear
el mundo hacia abajo, empezando por los ángeles. Éstos son espíritu y entendimiento puro.
Tras esto, va el hombre, quien es un ser libre heterogéneo, formado por cuerpo y alma. Para
acabar, está la naturaleza.
Filosofía de la historia:
Dios concede un tiempo, que es la Historia, hasta el Juicio Final y la salvación. Así, la Historia
es el plan divino de Dios en el tiempo. Consiste en un principio, un fin y una serie de eventos
en el medio (v.gr. la muerte de Jesús). Por lo tanto, tiene un sentido. La salvación es el fin de
la Historia y el tiempo, que se creó al principio de los tiempos.
Es en este tiempo en el que el hombre decide si pertenece a la ciudad de Dios (la buena,
incluye a quien ama al prójimo) o a la ciudad terrenal (la mala, relacionada con el diablo,
incluye a quien se preocupe de sí, del poder, dinero…, es decir, interés propio). Hay una lucha
entre ambas ciudades.
Al final de la Historia habrá un juicio para ver si los distintos seres humanos se han liberado
del pecado original que todos poseen. Para liberarse de este pecado, es necesario bautizarse y
seguir viviendo una vida buena según la moral cristiana.
Problema de la salvación y el mal:
San Agustín distingue entre libertad (elegir el bien) y libre albedrío (capacidad otorgada por
Dios para elegir entre el bien y el mal, aunque esté vigente la ley eterna divina). El mal, por lo
tanto, es elegir lo incorrecto.
San Agustín distingue dos tipos de mal: el físico (consecuencias de hacer mal en el cuerpo,
v.gr. adicciones) y moral (consecuencias de no hacer el bien). Estos males derivan del pecado.
Respecto a la naturaleza, se puede apreciar mal en la naturaleza en forma de desastres
naturales. El mal es la ausencia de Dios.
Política:
San Agustín defendió la separación entre Iglesia y Estado (al César lo que es del César, y a
Dios lo que es de Dios).
Santo Tomás de Aquino:
Nació en Aquino y provenía de una familia noble. De pequeño, vivió en el castillo de
Montecasino. Tras conocer a san Alberto Magno, viajó a París. Se basó en la filosofía aristotélica.
Al igual que todos los filósofos cristianos y san Agustín, intentó conciliar razón y fe. También
apoyó la idea de que la razón se apoya en la fe.
Subordinó la filosofía a la teología. Además, adaptó a Aristóteles al cristianismo. Demostró
racionalmente la existencia de Dios mediante cinco vías.
Para él, son dos vías para conocer/llegar a la verdad. Hay verdades reveladas (fe), verdades de la
razón y verdades comunes y compartidas (preámbulos de la fe). Según su teoría, sólo Dios te hace
capaz de reflexionar.
Metafísica de santo Tomás:
Está de acuerdo con la visión aristotélica: “el ser se dice de muchas maneras”.
Aristóteles Santo Tomás
Ser Dios
Sustancia/accidente Creación del mundo ex-nihilo
Materia/forma Dios uno y trino
Potencia/acto Mundo creado
Distingue entre Dios (más allá de la naturaleza)
y lo creado (la naturaleza)
Dios (motor inmóvil)
Aristóteles plantea una serie de conceptos fundamentales como el ser, la distinción entre
sustancia y accidente, y la diferenciación entre materia y forma. Además, introduce el concepto
de potencia y acto, y concluye con la idea de Dios como el "motor inmóvil".
Por otro lado, Santo Tomás presenta una visión en la que Dios es el creador del mundo "ex-
nihilo" (a partir de la nada) y lo define como uno y trino. Asimismo, establece una distinción
entre Dios, que está más allá de la naturaleza, y el mundo creado, es decir, la naturaleza misma.
Aristóteles no cree en un Dios personal ni en un mundo creado, ya que él pensaba que el mundo
era eterno y finito.
Para explicar la distinción anterior (Dios / mundo creado), santo Tomás introduce una nueva
distinción: esencia / existencia. La esencia es lo que el ente es, y la existencia es el hecho por el
que la cosa es. En todos los seres creados (terrenales y ángeles), la esencia y la existencia no
coinciden, ya que no son por sí mismos, pero sí tienen un hecho por el que son (Dios). Son seres
contingentes.
Por otro lado, Dios es necesario, y en él esencia y existencia coinciden (es por sí mismo, y él es
la causa de que él sea). La esencia de Dios consiste en existir, ya que es la existencia.
En su teoría, Tomás de Aquino afirma que el conocimiento humano de Dios es limitado debido a
la infinita superioridad de la naturaleza divina. Sin embargo, sostiene que podemos conocer algo
de Dios a través de la analogía del ser, donde usamos términos y conceptos que aplicamos a las
criaturas para hablar de Dios, pero reconociendo siempre una diferencia fundamental. Esto se
debe a que cualquier predicado que apliquemos a Dios (como "bondad" o "sabiduría") se debe
entender de un modo analógico y no unívoco o equívoco.
Uno de los preámbulos de la fe (que se pueden obtener desde la fe y desde la razón) es la
existencia de Dios.
Las cinco vías tomistas (metafísica):
Para llegar a la demostración racional de la existencia de Dios, se utilizaron previamente
razonamientos a priori, pero la revolución que hace santo Tomás consiste en obtener estos
razonamientos de la experiencia (a posteriori). En éstas, se observa una profunda influencia de
Aristóteles, como en los términos usados.
Estructura de las vías:
1. La vía parte de la experiencia, de un hecho empírico universal.
2. Se basa en el principio de causalidad: Causa → Efecto → Causa...
3. Límite finito en la realidad (niega el recurso ad infinitum).
4. Admisión lógico-racional de la causa primera de ese hecho (Dios).
1. Vía del movimiento:
1. Hay movimiento. Las cosas se mueven.
2. Si lo que se mueve no lo hace por sí mismo, es movido por otro. Hay una causa del
movimiento.
3. Se forma una cadena de ser moviente - ser movido – ser moviente… Se genera así una
cadena infinita, pero no podemos proceder de esta manera, ya que no tendría sentido. Ad
infinitum.
4. Debe haber una causa primera del movimiento (Dios). Por lo tanto, existe. Ǝ Dios.
2. Vía de la causalidad (creado):
1. Hay cosas generadas-creadas (efectos).
2. Todo efecto tiene su causa.
3. No puede haber un recurso ad infinitum. Causa-efecto-causa-efecto… Si no, la cadena
dependería del vacío.
4. Debe haber una causa sui (causa de sí misma): Dios. Por lo tanto, existe. Ǝ Dios.
3. Vía de la contingencia (necesario):
1. Vemos seres contingentes, finitos, mortales…
2. Hay un ser creado que crea a uno contingente o posible. Creado-contingente-creado…
3. No puede haber un recurso ad infinitum. Si no, la cadena nunca acabaría.
4. Debe haber un ser necesario del que dependa la existencia de todos los demás: Dios. Por
lo tanto, existe. Ǝ Dios.
4. Vía de los grados del ser:
1. Vemos cosas con diferentes grados de perfección.
2. Esas cosas no se han dado la perfección a sí mismos, la han obtenido de otro ser.
Obtención-posesión-obtención…
3. No puede haber un recurso ad infinitum. Alguien debe haber dado la perfección inicial,
alguien con la perfección en grado máximo, porque, si no, no podría otorgarla.
4. Debe haber un ser perfectísimo, infinitamente perfecto, origen de las demás
perfecciones: Dios. Por lo tanto, existe. Ǝ Dios.
5. Vía de la finalidad:
1. Todo obra en la naturaleza de acuerdo con un fin.
2. Todo ese fin (orden) no puede ser fruto del azar.
3. Debe haber una voluntad o inteligencia que ordene las cosas, dado que todo ser sin
conocimiento no tiende a un fin si no lo dirige alguien que lo tenga.
4. Debe existir un ser inteligente que lo haya puesto todo en orden y dirija el fin de los
seres: Dios. Por lo tanto, existe. Ǝ Dios.
Antropología de santo Tomás:
Su concepción del ser humano es que éste es un ser en el que esencia y existencia no coinciden,
y es un ser creado y contingente. Su esencia está compuesta por materia (cuerpo) y forma
(alma). Es un compuesto sustancial, como Aristóteles.
Gnoseología de santo Tomás:
Su gnoseología se basa en Aristóteles. Para él, la base del conocimiento son los sentidos, que
perciben lo individual y conocen a los seres individuales. Tras esto, la imaginación crea una
imagen de esos seres individuales. La memoria la retiene, y el entendimiento (del que distingue
agente y paciente), crea el concepto universal, con el que se puede hacer ciencia. A este proceso
lo llama abstracción inductiva.
Ética de santo Tomás:
Dios ha creado la ley eterna y natural, inscrita en todos los seres, incluidos los seres humanos.
Toda la naturaleza obedece a esta ley. Santo Tomás destaca el uso de la razón (sindiéresis), que
es la capacidad de actuar según la ley natural divina. Actuamos bajo esta ley aunque disfrutemos
de libre albedrío. Sólo examinando nuestra naturaleza como criaturas de Dios podemos hacer el
bien y no el mal.
Algunos ejemplos de tendencias naturales que tiene el ser humano por ser distintas cosas:
Somos sustancia: Intentar permanecer en el ser (instinto de supervivencia). Debemos preservar
la vida.
Somos animales: Tendemos a reproducirnos, crear una familia y mantenerla. Además, educamos
a los hijos para mantener la sociedad.
Somos seres racionales, sociales y políticos: Tendemos a buscar la ciencia, la verdad, el
conocimiento…
Su ética es eudemonista, busca la felicidad. Al ser criaturas de Dios, obtenemos la felicidad
completa al volver a él, al morir.
La ley natural enunciada por Dios se traspasa al derecho (leyes de acuerdo con Dios, no contra
natura). Esto es la ley positiva. Ésta es la relación Iglesia-Estado: leyes de acuerdo con la
naturaleza humana. Económicamente, busca el bien común.
Santo Tomás distingue, de manera similar a Aristóteles, entre las verdades dianoéticas o teóricas
y las éticas o prácticas. El objetivo de cultivar estas virtudes es acercarse a Dios. Además, añade
un nuevo tipo de virtudes, las teologales, relacionadas con la religión: Fe, esperanza y caridad
(amor a uno mismo, al prójimo y a Dios). Éstas, al igual que las anteriores, te acercan a Dios.