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Biografia Nightingale

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Biografia

Florence Nightingale (Florencia, 12 de mayo de 1820-Londres, 13 de agosto de 1910) fue una


enfermera, escritora y estadística británica, considerada precursora de la enfermería profesional
contemporánea y creadora del primer modelo conceptual de enfermería. Desde muy joven
destacó en matemáticas, y culminó sus estudios y aplicó sus conocimientos de estadística a la
epidemiología y a la estadística sanitaria. Fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical
Society británica, y miembro honorario de la American Statistical Association.

Sentó las bases de la profesionalización de la enfermería con el establecimiento, en 1860, de su


escuela de enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres, actualmente parte integrante del
King's College de Londres y del NHS.1 Fue la primera escuela laica de enfermería en el mundo.

Su trabajo fue la fuente de inspiración de Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja y autor de las
propuestas humanitarias adoptadas por la convención de Ginebra.2

De fe anglicana, creía que Dios la había inspirado para ser enfermera. Alcanzó fama mundial por
sus trabajos precursores de enfermería en la asistencia a los heridos durante la guerra de Crimea.
A partir de ese momento fue conocida como «la dama de la lámpara», por su costumbre de
realizar rondas nocturnas con una lámpara para atender a sus pacientes.

En 1883, la reina Victoria le otorgó la Real Cruz Roja, y en 1907 se convirtió en la primera mujer en
recibir la Orden del Mérito del Reino Unido.4 En 1908, le fueron otorgadas las Llaves de la Ciudad
de Londres.5

El juramento Nightingale efectuado por los enfermeros al graduarse, fue creado en su honor en
1893. El Día Internacional de la Enfermería se celebra en la fecha de su cumpleaños.

Primeros años

Embley Park, en East Wellow, Hampshire. Actualmente una escuela mixta, fue uno de los hogares
de la familia de William Nightingale.

Nació en el seno de una familia británica de clase alta en Villa Colombaia, Florencia, y recibió el
nombre de su ciudad natal, en aquel entonces capital del Gran Ducado de Toscana.6 Su hermana
mayor, Frances Parthenope, también recibió el nombre de su lugar de nacimiento, Parthenopolis,
un asentamiento griego cercano a Nápoles.

Sus padres fueron William Edward Nightingale, nacido William Edward Shore (1794-1874), y
Frances «Fanny» Smith (1789-1880). La madre de William, Mary Evans, fue sobrina de Peter
Nightingale, debido a lo cual William heredó su propiedad en Derbyshire y asumió el nombre y las
armas de Nightingale. El padre de Fanny (abuelo materno de Florence) fue el abolicionista y
unitarista William Smith.7

Inspirada por lo que ella interpretó como una llamada de Dios, anunció en febrero de 1837,
mientras se encontraba en Embley Park, su decisión de dedicarse a la enfermería a partir de 1844.
Esta decisión constituía un desafío para las convenciones sociales de la época, donde la mujer
estaba destinada a cumplir con el rol de esposa y madre. Tras muchos sacrificios y la fuerte
oposición de su familia, en especial de su madre y de su hermana, logró formarse como
enfermera. El político y poeta Richard Monckton Milnes, quien sería uno de sus más firmes apoyos
políticos e intelectuales, llegó a proponerle matrimonio, pero ella rechazó su propuesta,8
convencida de que interferiría con su decisión de consagrarse a la enfermería. También mantuvo
una estrecha relación con Benjamin Jowett, de quien se presume que le propuso matrimonio.9

En Roma conoció en 1847 a Sidney Herbert, un joven político que se encontraba de luna de miel y
con quien inició una amistad que fue decisiva para sus proyectos, gracias al apoyo que le brindaría
al ocupar años más tarde la Secretaría de Guerra.

Continuó sus viajes (ahora con Charles y Selina Bracebridge) por Grecia y Egipto. Sus escritos
acerca de Egipto son testimonio de su proceso de aprendizaje, habilidades literarias y filosofía de
vida. En Tebas escribió que había sido «llamada a Dios», y una semana más tarde, cerca de El
Cairo, anotó en su diario: «Dios me llamó en la mañana y me preguntó si haría el bien en su
nombre, sin buscar reputación».

En 1850, visitó la comunidad religiosa luterana de Kaiserswerth en Alemania y observó al Pastor


Theodor Fliedner y a sus asistentes trabajando para los enfermos y marginados. Ella destacó esa
experiencia como un hito decisivo, y publicó sus vivencias en forma anónima en 1851, en su
primer trabajo editado: La Institución de Kaiserswerth del Rin para el Entrenamiento Práctico de
Diaconisas (The Institution of Kaiserswerth on the Rhine, for the Practical Training of
Deaconesses). En esa institución recibió cuatro meses de entrenamiento médico que
constituyeron la base para su trayectoria posterior.

El 22 de agosto de 1853, asumió el cargo de superintendente en el Instituto para el Cuidado de


Señoras Enfermas (Institute for the Care of Sick Gentlewomen) ubicado en Upper Harley Street,
Londres, puesto que ocupó hasta octubre de 1854.14 Su padre la proveía de un ingreso anual de
500 libras, en ese entonces una cifra importante, lo cual le permitió durante ese período llevar una
vida confortable y proseguir su carrera.

Guerra de Crimea

Su contribución más famosa tuvo lugar durante la guerra de Crimea, la cual se convirtió en su
objetivo central a partir de la llegada a Gran Bretaña de los reportes acerca de las terribles
condiciones de los heridos. Sidney Herbert, al frente de la Secretaría de Guerra en el gobierno de
lord Aberdeen y al tanto de los problemas sanitarios del ejército, posibilitó el traslado de
Nightingale y un grupo de enfermeras a la zona de conflicto.15 El 21 de octubre de 1854, ella y un
equipo de 38 enfermeras voluntarias, al que entrenó personalmente y que incluía a su tía Mai
Smith, partieron hacia el Imperio Otomano.

Fueron transportadas unas 295 millas náuticas (546 km) a través del mar Negro, desde Balaklava,
Crimea, hasta la principal base de operaciones británica en el cuartel de Selimiye en Scutari (actual
distrito de Üsküdar, en Estambul), a la que arribaron en los primeros días de noviembre de 1854.
Se encontraron con que los soldados heridos recibían tratamientos totalmente inadecuados por
parte del sobrecargado equipo médico, mientras que la oficialidad era indiferente a esta situación.
Los suministros médicos escaseaban, la higiene era pésima y las infecciones comunes y en muchos
casos fatales. No se contaba con equipamiento apropiado para procesar los alimentos para los
pacientes.
A principios del siglo xx, se aceptaba que la gestión de Nightingale redujo el índice de mortalidad
del 42 % al 2 % ya sea realizando mejoras en la higiene o reclamando a la Comisión Sanitaria. La
primera edición del Dictionary of National Biography (1911) hacía esta afirmación, pero la segunda
edición (2001) ya no. De hecho, la cantidad de muertes no disminuyó, sino que comenzó a
aumentar. El número de muertes era el mayor de todos los hospitales de la región.

Durante su primer verano en Scutari, 4077 soldados perdieron la vida allí. Fallecieron diez veces
más soldados de enfermedades como tifus, fiebre tifoidea, cólera y disentería que de heridas en el
campo de batalla. Las condiciones en el hospital de las barracas eran tan nocivas para los
pacientes debido al hacinamiento, a los deficientes desagües sanitarios y a la falta de ventilación.
El gobierno británico destinó una comisión sanitaria a Scutari en marzo de 1855, casi seis meses
después de la llegada de Florence Nightingale, que efectuó la limpieza de los vertederos
contaminantes y mejoró la ventilación.17 A partir de esas medidas el índice de mortalidad bajó
rápidamente.

Durante la guerra ella no reconoció que la falta de higiene era una de las causas principales de
muerte, creyendo que el elevado índice de mortalidad se debía a la mala nutrición, a la falta de
suministros médicos y al agotamiento extremo de los hombres, y nunca reclamó crédito alguno
por ayudar a disminuir el número de muertes.18 Pero a su regreso a Londres comenzó a reunir
pruebas para la Comisión Real para la Salud en el Ejército a fin de sustentar su posición de que los
soldados fallecían a causa de las deplorables condiciones de vida en el hospital. Esta experiencia
influyó decisivamente en su carrera posterior, llevándola a abogar por la importancia de mejorar
las condiciones sanitarias hospitalarias. En consecuencia, ayudó a reducir las muertes en el ejército
durante tiempos de paz y promovió el correcto diseño sanitario de los hospitales.

La dama de la lámpara

En pleno conflicto, un artículo en The Times, publicado en la edición del jueves 8 de febrero de
1855, decía:

Sin exageración alguna es un «ángel guardián» en estos hospitales, y mientras su grácil figura se
desliza silenciosamente por los corredores, la cara del desdichado se suaviza con gratitud a la vista
de ella. Cuando todos los oficiales médicos se han retirado ya y el silencio y la oscuridad
descienden sobre tantos postrados dolientes, puede observársela sola, con una pequeña lámpara
en su mano, efectuando sus solitarias rondas.

Nightingale recibiendo a los heridos en Scutari, por Jerry Barrett, National Portrait Gallery,
Londres.

Tras el fin de la guerra, Florence Nightingale comenzó a ser conocida como «la dama de la
lámpara» («the lady of the lamp»), a partir del poema Santa Filomena de Henry Wadsworth
Longfellow, publicado en 1857:20

¡Mirad! En aquella casa de aflicción

Veo una dama con una lámpara.


Pasa a través de las vacilantes tinieblas

y se desliza de sala en sala.

Carrera posterior

El 29 de noviembre de 1855, mientras aún permanecía en Crimea, se celebró una asamblea


pública con el propósito de reunir fondos para homenajearla, haciéndole entrega de un objeto de
arte en reconocimiento por su labor durante la guerra. Fue tal el éxito de la convocatoria que se
decidió crear el Fondo Nightingale para el entrenamiento de enfermeras, con Sidney Herbert
como secretario honorario de la fundación y el duque de Cambridge como presidente. En 1859
Nightingale disponía gracias a este fondo de 45 000 libras, monto con el que inauguró el 9 de julio
de 1860 la Escuela de Entrenamiento Nightingale (Nightingale Training School) en el hospital Saint
Thomas. Actualmente se llama Escuela Florence Nightingale de Enfermería y Partería (Florence
Nightingale School of Nursing and Midwifery) y forma parte del King's College de Londres.1 Las
primeras enfermeras entrenadas en esta escuela comenzaron a trabajar el 16 de mayo de 1865 en
la Enfermería Liverpool Workhouse (Liverpool Workhouse Infirmary).

También recolectó fondos para el hospital Real Buckinghamshire de Aylesbury, cerca de su hogar
familiar, lo cual permitió que atendiese a mayor cantidad de pacientes, al poder mantener bajas
las tasas de admisión. El diseño actual del edificio estuvo fuertemente influido por Nightingale,
convirtiéndose en el primer hospital civil en incorporar sus diseños respecto del sistema de
ventilación, la amplitud de las escaleras, la disposición de los armarios, etc. Su hermana Frances
Parthenope colocó la piedra fundacional del edificio, en tanto que su cuñado sir Harry Verney fue
uno de los principales promotores y autoridades de la institución.

En 1859 se publicaron sus Notas sobre Enfermería: Qué es y qué no es (Notes on nursing: What it
is, and what it is not), un pequeño libro que sirvió como base del programa de estudios de la
Escuela Nightingale y de otras escuelas de enfermería que siguieron el mismo modelo, a pesar de
haber sido escrito como guía para quienes ejercían cuidados de enfermería a domicilio. En el
prefacio afirmó que:

Cada día tiene mayor importancia el conocimiento de la higiene, el conocimiento de la enfermería,


en otras palabras, el arte de mantenerse en estado de salud, previniendo la enfermedad, o
recuperándose de ella. Se le reconoce como el conocimiento que todo el mundo debe tener —
distinto del conocimiento médico, propio solamente de una profesión—.

Notas sobre Enfermería también tuvo una buena recepción por parte del público general y aún
hoy es considerado una introducción clásica a la enfermería. Nightingale dedicó el resto de su vida
a promover el establecimiento y el desarrollo de la enfermería como profesión y a organizarla en
su forma moderna. En la introducción a la edición inglesa de 1974, Joan Quixley de la Escuela de
Enfermería Nightingale subrayó: «El libro fue el primero de su tipo en ser escrito. Apareció en una
época en la que las más simples reglas de la salud recién comenzaban a conocerse, cuando su
temática era de vital importancia para el bienestar y la recuperación de los pacientes, cuando los
hospitales estaban plagados de infecciones, cuando las enfermeras aún eran consideradas como
personas ignorantes, sin educación alguna. Este libro tiene, inevitablemente, su lugar en la historia
de la enfermería, pues fue escrito por la fundadora de la enfermería moderna».24
Además de Notas sobre Enfermería, entre sus libros más populares figuran Notas sobre Hospitales
(Notes on Hospitals), que trata sobre la correlación entre las técnicas sanitarias y las instalaciones
médicas; y Notas en cuestiones que afectan la Salud, la Eficiencia y la Administración Hospitalaria
del Ejército Británico (Notes on Matters Affecting the Health, Efficiency and Hospital
Administration of the British Army).

Según Mark Bostridge, uno de los mayores logros de Nightingale fue la introducción de
enfermeras entrenadas para el cuidado de enfermos a domicilio en Inglaterra y en Irlanda a partir
de 1860. Esto significó que los enfermos pobres podrían acceder a ser cuidados por personal
capacitado, en lugar de ser cuidados por otras personas de buena salud, pero también de escasos
o nulos recursos como para acceder a una formación adecuada en la materia. Esta innovación es
vista como el antecedente del Servicio Nacional de Salud británico, establecido cuarenta años
después de su muerte.

Suele afirmarse que Nightingale «se fue a la tumba rechazando la teoría microbiana de la
enfermedad o teoría de los gérmenes». Mark Bostridge,26 uno de sus biógrafos, rechazó esta
afirmación diciendo que en realidad ella se opuso a una teoría microbiana conocida como
«contagionismo», que sostenía que las enfermedades sólo podían ser transmitidas por contacto
físico. Antes de los experimentos de Louis Pasteur y de Joseph Lister, a mediados de los años 1860,
difícilmente alguien podía considerar seriamente la teoría de los gérmenes, e incluso después
muchos practicantes médicos no estaban convencidos. Bostridge señaló que a inicios de los años
1880, Nightingale escribió un artículo para un libro de texto en el cual abogaba por la toma de
estrictas precauciones para eliminar los gérmenes. El trabajo previo de Nightingale sirvió como
inspiración para las enfermeras que actuaron en la Guerra de Secesión Estadounidense. El
gobierno de la Unión solicitó su consejo para la organización de la sanidad militar. A pesar de que
sus ideas se toparon con el rechazo de la oficialidad, igualmente inspiraron el cuerpo de
voluntarios de la Comisión Sanitaria de Estados Unidos.

En la década de 1870, amadrinó a Linda Richards, conocida como la «Primera Enfermera


Entrenada de América», y la capacitó para retornar a Estados Unidos con el entrenamiento
adecuado y el conocimiento necesario para establecer escuelas de enfermería de alta calidad.
Linda Richards se convertiría en una gran pionera de la enfermería en Estados Unidos y en Japón.

Alrededor de 1882, las enfermeras de Nightingale gozaban de una creciente e influyente presencia
en el desarrollo de la embrionaria profesión de enfermería. Algunas se convirtieron en matronas
de hospitales de vanguardia en toda Gran Bretaña y en Australia.

A partir de 1857, comenzó a padecer depresión e intermitentes postraciones en la cama. La


mencionada biografía de Bostridge citó a la brucelosis y a la espondilitis como la causa de sus
padecimientos.25 Una explicación alternativa para su depresión se basa en que después de la
guerra descubrió que había estado equivocada respecto a las razones del alto índice de
mortalidad.18 Sin embargo, no hay evidencia documental que respalde esta teoría. En la
actualidad se celebra, en el aniversario de su nacimiento, el Día Internacional de Concienciación de
las Enfermedades Neurológicas e Inmunológicas Crónicas, debido a que se considera que los
síntomas de su enfermedad coinciden con un trastorno neurológico.
A pesar de sus dolencias, permaneció fenomenalmente productiva en el área de la reforma social.
Durante sus años de postración en la cama, también realizó trabajos pioneros en el campo de la
planificación hospitalaria, y su trabajo se propagó rápidamente a través de Gran Bretaña y del
resto del mundo.

Relaciones

Si bien su trabajo tuvo como consecuencia la mejora de la situación social de la mujer, ella prefería
la amistad con hombres influyentes.28 A menudo se refería a sí misma en términos masculinos,
como por ejemplo «un hombre de acción» y un «hombre de negocios».

No obstante, entabló varias importantes amistades con mujeres. Mantuvo una prolongada
correspondencia con una monja irlandesa, la hermana Mary Clare Moore, con quien había
trabajado en Crimea.30 Su más adorada confidente fue Mary Clarke, una mujer británica que
conoció en 1837 y con quien mantuvo contacto durante toda su vida.

En la publicación Superstars: twelve lesbians who changed the world se afirma que Nightingale
tuvo tres mujeres a las que amó apasionadamente, entre las que se encontraba su prima,
Marianna Nicholson y, para poder estar cerca de ella, tuvo que fingir que le gustaba el hermano de
esta.

Algunos investigadores afirman que ella permaneció casta durante toda su vida, ya sea porque
sentía un deber casi religioso hacia su carrera, como porque vivió en tiempos en que imperaba la
rígida moralidad sexual victoriana.33

Muerte

El 13 de agosto de 1910, a los 90 años, falleció mientras dormía en su habitación del 10 de South
Street,34 Park Lane.35 La oferta de sepultura en la Abadía de Westminster fue rechazada por sus
familiares, y fue sepultada en el cementerio de la Iglesia de St. Margaret en East Wellow,
Hampshire.36

Contribuciones

El primer programa oficial de entrenamiento de enfermeras, la Escuela Nightingale para


enfermeras, fue inaugurado en 1860. La misión de la escuela fue entrenar enfermeras para
trabajar en hospitales, asistir a los menos pudientes y enseñar. Se pretendía que los estudiantes
estuviesen capacitados para cuidar a los enfermos en sus domicilios, un enfoque que aún hoy es
avanzado.37 La más duradera contribución de Florence Nightingale fue su rol en la fundación de la
enfermería moderna como profesión. Ella estableció los parámetros de compasión, dedicación al
cuidado del paciente, diligencia y cuidado en la administración hospitalaria.

Estadísticas y reforma sanitaria

Nightingale demostró tener aptitudes para las matemáticas desde sus primeros años, y sobresalió
en la materia bajo la tutela de su padre. Llegó a convertirse en una pionera en el uso de
representaciones visuales de la información y en gráficos estadísticos.38 Entre otros utilizó el
gráfico circular, cuyo primer desarrollo se debió a William Playfair en 1801, y que aún
representaba una forma novedosa de presentar datos.39 De hecho, ha sido descrita como «una
verdadera pionera en la representación gráfica de datos estadísticos», y se le atribuye el desarrollo
de una forma de gráfico circular hoy conocida como diagrama de área polar,40 o como diagrama
de la rosa de Nightingale,41 equivalente a un moderno histograma circular, a fin de ilustrar las
causas de la mortalidad de los soldados en el hospital militar que dirigía. Hizo un uso intensivo de
este tipo de gráficos en sus informes ante los miembros del parlamento británico y ante
funcionarios civiles, con el propósito de demostrar la magnitud del desastre sanitario en la sanidad
del ejército durante la Guerra de Crimea, y de facilitar la comprensión de los hechos a quienes
pudiesen tener dificultades en la comprensión de reportes estadísticos tradicionales.

En sus últimos años realizó un exhaustivo informe estadístico acerca de las condiciones sanitarias
en las zonas rurales de la India, y lideró la introducción de mejoras en la atención médica y del
servicio de salud pública en ese país. En 1858 y 1859 presionó exitosamente por el
establecimiento de una Comisión Real para tratar la situación india. Dos años después redactó un
informe a la comisión, donde completó su propio estudio de 1863. «Después de 10 años de
reformas sanitaria, en 1873, Nightingale informó que la mortalidad entre los soldados en la India
disminuyó de 69 a 19 por cada mil».

En 1859 Nightingale fue elegida como la primera mujer miembro de la Royal Statistical Society y
más tarde sería elegida como miembro honorario de la American Statistical Association.

Inspiración para la Cruz Roja

Tuvo una influencia decisiva en la creación de la Cruz Roja Británica en 1870, y fue miembro de su
comité de damas interesándose por las actividades del movimiento hasta su fallecimiento. Henri
Dunant, fundador de la Cruz Roja, manifestó en una visita a Londres en 1872: «A pesar de que soy
conocido como el fundador de la Cruz Roja y el promotor de la Convención de Ginebra, es a una
dama que todo el honor de esa convención es debido. Lo que me inspiró a viajar a Italia durante la
guerra de 1859, fue el trabajo de Miss Florence Nightingale en Crimea».2

Movimiento feminista

Los logros de Nightingale resultan más admirables cuando se los considera en el contexto de las
restricciones sociales que sufría la mujer en la Inglaterra victoriana. Su padre, William Edward
Nightingale, era un terrateniente sumamente rico, y su familia se codeaba con los estratos más
altos de la sociedad inglesa. En aquellos días, las mujeres de la clase social de Nightingale ni
asistían a las universidades ni pretendían carreras profesionales; su propósito en la vida era
casarse y criar a sus hijos. Nightingale fue afortunada. Su padre creía que las mujeres debían
recibir educación, y él personalmente le enseñó italiano, latín, griego, filosofía, historia y -lo más
inusual de todo para las mujeres de ese tiempo- literatura y matemáticas.

Teología

Si bien tradicionalmente se la presenta como unitaria, las escasas referencias de Nightingale hacia
el unitarismo convencional tienden a ser negativas. A pesar de ello permaneció dentro de la Iglesia
de Inglaterra durante toda su vida, aunque manteniendo puntos de vista no convencionales.47
Suggestions for Thought es también una obra teológica, su propia teodicea, en la cual desarrolla
sus ideas heterodoxas. Nightingale cuestionó la divinidad de un Dios que condena al infierno a las
almas, y mostró simpatía hacia la idea de una reconciliación universal.

Diagrama de área polar o de la Rosa

Al finalizar la guerra, Florence fue recibida como una


auténtica heroína en su país. Se dedicó a ordenar sus pruebas sobre la
mala
administración de los hospitales y a reunir estadísticas de mortalidad,
con un
claro objetivo: demostrar que los soldados fallecían a causa de las
deplorables
condiciones sanitarias en el hospital. Eran, por tanto, muertes que
se podían
evitar.

Con ese objetivo creó el Diagrama de la Rosa, una forma


gráfica de mostrar la evidencia de que los hospitales matan, pero a la
vez que
si se realizan las mejoras adecuadas, estas muertes masivas en los
hospitales
pueden ser evitadas. La fuerza del Diagrama de la Rosa, muy fácil de
entender, consiguió convencer al Gobierno británico de la necesidad de
reformas
sanitarias. Así, Florence fue la primera persona que utilizó los gráficos
estadísticos para persuadir a las autoridades de que cambiasen sus
estrategias,
hasta entonces sólo se utilizaban para presentar información, sin
intención de
provocar un cambio en la acción. De esta forma promovió el correcto
diseño
sanitario de los hospitales.

Diagrama de área polar o diagrama de la rosa, de Florence Nightingale

Enfermería moderna
Florence Nightingale es considerada la madre o precursora de la enfermería
moderna. Promovió el cuidado del ambiente para facilitar una pronta
recuperación de los enfermos, pues gracias al trabajo desempeñado con los
pacientes pudo percatarse de las variables que eran causas por las que
enfermaban o morían. Esto quiere decir, que la base de todo su trabajo fue
acompañada de una aguda observación, que posteriormente tradujo en la
implementación de distintas medidas de salud que mejoraron las condiciones
de los enfermos en los hospitales y en sus propios hogares.
Cuando se encontraba como enfermera en la Guerra de Crimea, entre 1853 y
1856, a Nightingale le causó una enorme curiosidad la alta mortalidad de
soldados que ingresaban a un hospital. Como era muy perspicaz, observó que
los hospitales no contaban con agua potable, los pisos y las instalaciones
estaban sucios, el número de soldados superaba la capacidad del hospital y
estaban muriendo más de enfermedades epidémicas como la tifoidea, la
disentería y el cólera, que de las heridas de guerra. Florence Nightingale llegó
a la conclusión de instalar una cocina y una lavandería anexo al hospital en
donde lavaban las sábanas y la ropa de cama de los soldados.
Estas observaciones y aportaciones, sirvieron para postular inicialmente la
teoría de enfermería, que más adelante se nombraría como la teoría del
entorno y la cual consistía en identificar el entorno y los elementos que debía
controlar la enfermera del ambiente del paciente, tales como la luz, el ruido, la
ventilación, el aire fresco, agua limpia y potable y la correcta eliminación de
excretas, que eran benéficos para la salud.
Un dato muy interesante, Florence Nightingale tuvo una influencia decisiva en
la creación de la Cruz Roja Británica en 1870, y fue miembro de su comité
hasta su fallecimiento. Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja, manifestó en
una visita a Londres en 1872.

Legado y memoria

La Campaña en Favor de la Declaración Florence Nightingale, impulsada a través de la Iniciativa


Nightingale para un Mundo Saludable (Nightingale Initiative for Global Health o NIGH), promueve
la toma de conciencia mundial acerca de las cuestiones que motivaron el trabajo de Nightingale:
priorización a nivel social los temas sanitarios y de medicina preventiva, formación y apoyo a
enfermeras y demás trabajadores de la salud, acceso a una nutrición equilibrada, a fuentes de
agua potable, a una atención médica digna y a las medicinas, entre otros.50

Varias fundaciones llevan su nombre. Entre ellas la Nightingale Research Foundation de Canadá,
dedicada al estudio y tratamiento del síndrome de fatiga crónica, del cual se sospecha que
Nightingale padecía.27 En 1912, el Comité Internacional de la Cruz Roja instituyó la Medalla
Florence Nightingale, reconocimiento entregado cada dos años a enfermeros o auxiliares de
enfermería por servicios destacados.

El Museo de Florence Nightingale se encuentra en el Hospital Saint Thomas de Londres, donde aún
funciona la primera escuela de enfermería fundada por Nightingale. Otro museo dedicado a su
memoria, está en la residencia familiar de su hermana, Claydon House, actual propiedad del
National Trust.53 En Estambul, la torre más al norte de las Barracas de Selimiye es ahora un museo
en su honor. Cuatro hospitales de esa ciudad, entre ellos el hospital privado más grande de
Turquía, también llevan su nombre.

Una placa de bronce, adosada al pedestal del Monumento conmemorativo a la Guerra de Crimea
en el cementerio Haydar Pashá de Estambul, y develada el Día del Imperio de 1954, para celebrar
el centésimo aniversario del servicio de enfermería en la región, lleva la inscripción:

A Florence Nightingale, cuyo trabajo cerca de este cementerio un siglo atrás trajo alivio al
sufrimiento humano y sentó las bases de la enfermería como profesión.56

En la Comunión anglicana se la conmemora con un día festivo de su año litúrgico. Varias iglesias
luteranas también la conmemoran los días 13 de agosto, junto con Clara Maass, como
«Renovadoras de la sociedad». Así mismo, su nombre figura entre las celebraciones del Calendario
de Santos Luterano.

Hay en Anápolis en Brasil una escuela de enfermería con el nombre de Florence Nightingale

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