EQUILIBRIO DEL AMBIENTE.
Ecosistema
Un ecosistema es el medio ambiente biológico que consiste en todos los organismos vivientes (biocenosis) de un lugar particular,
incluyendo también todos los componentes no vivos (biotopo), los componentes físicos del medio ambiente con el cual los organismos
interactúan, como el aire, el suelo, el agua y el sol.
El concepto, que comenzó a desarrollarse entre 1920 y 1930, tiene en cuenta las complejas interacciones entre los organismos (por
ejemplo plantas, animales, bacterias, protistas y hongos) que forman la comunidad (biocenosis) y los flujos de energía y materiales que
la atraviesan.
Descripción
El término ecosistema fue acuñado en 1930 por Roy Clapham para designar el conjunto de componentes físicos y biológicos de un
entorno.
El ecólogo británico Arthur Tansley refinó más tarde el término, y lo describió como «El sistema completo, ... incluyendo no sólo el
complejo de organismos, sino también todo el complejo de factores físicos que forman lo que llamamos medio ambiente».
Tansley consideraba los ecosistemas no simplemente como unidades naturales sino como «aislamientos mentales» («mental isolate s»).
Tansley más adelante definió la extensión espacial de los ecosistemas mediante el término «ecotopo» («ecotope»).
Fundamental para el concepto de ecosistema es la idea de que los organismos vivos interactúan con cualquier otro elemento en su
entorno local.
Eugene Odum, uno de los fundadores de la ecología, declaró: «Toda unidad que incluye todos los organismos (es decir: la "comunidad")
en una zona determinada interactuando con el entorno físico de tal forma que un flujo de energía conduce a una estructura tró fica
claramente definida, diversidad biótica y ciclos de materiales (es decir, un intercambio de materiales entre las partes vivie ntes y no
vivientes) dentro del sistema es un ecosistema».
El concepto de ecosistema humano se basa en desmontar la dicotomía humano/naturaleza y en la premisa de que todas las especie s
están ecológicamente integradas unas con otras, así como con los componentes abióticos de su biotopo.
Biomas
Un bioma es una clasificación global de áreas similares, incluyendo muchos ecosistemas, climática y geográficamente similares, esto es,
una zona definida ecológicamente en que se dan similares condiciones climáticas y similares comunidades de plantas, animales y
organismos del suelo, son a menudo referidas como ecosistemas de gran extensión. Los biomas se definen basándose en factores tales
como las estructuras de las plantas (árboles, arbustos y hierbas), los tipos de hojas (plantas de hoja ancha y aguja), la distancia entre
las plantas (bosque, selva, sabana) y el clima. A diferencia de las ecozonas, los biomas no se definen por genética, taxonomía o
semejanzas históricas y se identifican con frecuencia con patrones especiales de sucesión ecológica y vegetación clímax.
La clasificación más simple de biomas es:
1. Biomas terrestres.
2. Biomas de agua dulce.
3. Biomas marinos.
Estructura
Al sumar la estructura de un ecosistema se habla a veces de la estructura abstracta en la que las partes son las distintas clases de
componentes, es decir, el biotopo y la biocenosis, y los distintos tipos ecológicos de organismos (productores, descomponedores,
predadores, etc.). Pero los ecosistemas tienen además una estructura física en la medida en que no son nunca totalmente homogéneos,
sino que presentan partes, donde las condiciones son distintas y más o menos uniformes, o gradientes en alguna dirección.
El ambiente ecológico aparece estructurado por diferentes interfases o límites más o menos definidos, llamados ecotonos, y por
gradientes direccionales, llamados ecoclinas, de factores físicoquímicos del medio. Un ejemplo es el gradiente de humedad, temperatura
e intensidad lumínica en el seno de un bosque, o el gradiente en cuanto a luz, temperatura y concentraciones de gases (por ejemplo O2)
en un ecosistema léntico.
La estructura física del ecosistema puede desarrollarse en la dirección vertical y horizontal, en ambos casos se habla estrat ificación.
• Estructura vertical.
o Un ejemplo claro e importante es el de la estratificación lacustre, donde distinguimos esencialmente epilimnion,
mesolimnion (o termoclina) e hipolimnion.
o El perfil del suelo, con su subdivisión en horizontes, es otro ejemplo de estratificación con una dimensión ecológica.
o Las estructuras verticales más complejas se dan en los ecosistemas forestales, donde inicialmente distinguimos un
estrato herbáceo, un estrato arbustivo y un estrato arbóreo.
• Estructura horizontal.
o En algunos casos puede reconocerse una estructura horizontal, a veces de carácter periódico. En los ecosistemas
ribereños, por ejemplo, aparecen franjas paralelas al cauce fluvial, dependientes sobre todo de la profundidad del nivel
freático.
o En ambientes periglaciales los fenómenos periódicos relacionados con los cambios de temperatura, helada y deshielo,
producen estructuras regulares en el sustrato que afectan también a la biocenosis.
o Algunos ecosistemas desarrollan estructuras horizontales en mosaico, como ocurre en extensas zonas bajo climas
tropicales de dos estaciones, donde se combina la llanura herbosa y el bosque o el matorral espinoso, formando un
paisaje característico conocido como la sabana arbolada.
Ecosistema acuático
Los ecosistemas acuáticos incluyen las aguas de los océanos y las aguas continentales dulces o saladas.
La oceanografía se ocupa del estudio de los primeros y la limnología de los segundos. En este último grupo no sólo se consideran los
ecosistemas de agua corriente (medios lóticos) y los de agua quieta (medios lénticos), sino también los hábitats acuosos de
manantiales, huecos de árboles e incluso las cavidades de plantas donde se acumula agua y los ambientes de aguas subterráneas.
Cada uno de estos cuerpos de agua tiene estructuras y propiedades físicas particulares con relación a la luz, la temperatura, las olas,
las corrientes y la composición química, así como diferentes tipos de organizaciones ecológicas y de distribución de los orga nismos.
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Función y biodiversidad
Desde el punto de vista humano muchos ven a los ecosistemas como unidades de producción similares a los que producen bienes y
servicios. Entre los bienes más comunes producidos por los ecosistemas están la madera y el forraje para el ganado. La carne de los
animales silvestres puede ser muy provechosa bajo un sistema de manejo bien controlado como ocurre en algunos lugares en África del
Sur y en Kenia. No se ha tenido tanto éxito en el descubrimiento y la producción de sustancias farmacéuticas a partir de organismos
silvestres.
Los servicios derivados de los ecosistemas incluyen:
1. disfrute de la naturaleza: lo cual proporciona fuentes de ingresos y de empleo en el sector turístico, a menudo referido como
ecoturismo.
2. Retención de agua: facilita una mejor distribución la misma.
3. Protección del suelo: un laboratorio al aire libre para la investigación científica, etc.
Un número mayor de especies o diversidad biológica (biodiversidad) de un ecosistema le confiere mayor capacidad de recuperación
porque habiendo un mayor número de especies éstas pueden absorber y reducir los efectos de los cambios ambientales. Esto redu ce el
impacto del cambio ambiental en la estructura total del ecosistema y reduce las posibilidades de un cambio a un estado difere nte. Esto
no es universal; no existe una relación comprobada entre la diversidad de las especies y la capacidad de un ecosistema de pro veer
bienes y servicios en forma sostenible. Las selvas húmedas tropicales producen muy pocos bienes y servicios directos y son
sumamente vulnerables a los cambios. En cambio los bosques templados se regeneran rápidamente y vuelven a su anterior estado de
desarrollo en el cur so de una generación humana, como se puede ver después de incendios de bosques. Algunas praderas han sido
explotadas en forma sostenible por miles de años (Mongolia, África, brezales europeos).
Dinámica de ecosistemas
La introducción de nuevos elementos, ya sea abióticos o bióticos, puede tener efectos disruptivos. En algunos casos puede llevar al
colapso y a la muerte de muchas especies dentro del ecosistema.
Sin embargo en algunos casos los ecosistemas tienen la capacidad de recuperarse. La diferencia entre un colapso y una lenta
recuperación depende de dos factores: la toxicidad del elemento introducido y la capacidad de recuperación del ecosistema original.
Los ecosistemas están gobernados principalmente por eventos estocásticos (azar), las reacciones que estos eventos ocasionan en los
materiales inertes y las respuestas de los organismos a las condiciones que los rodean. Así, un ecosistema es el resultado de la suma
de las respuestas individuales de los organismos a estímulos recibidos de los elementos en el ambiente. La presencia o ausenc ia de
poblaciones simplemente depende del éxito reproductivo y de dispersión; los niveles de las poblaciones fluctúan en respuesta a eventos
estocásticos. Si el número de especies de un ecosistema es más alto el número de estímulos también es más alto. Desde el prin cipio de
la vida los organismos han sobrevivido a continuos cambios por medio de la selección natural. Gracias a la selección natural las
especies del planeta se han ido adaptando continuamente a los cambios por medio de variaciones en su composición biológica y
distribución.
Flujo de energía en un ecosistema
El sol principal fuente de energía en un ecosistema.
Para que un ecosistema funcione, necesita de un aporte energético que llega a la biosfera en forma, principalmente, de energía
luminosa, la cual proviene del Sol y a la que se le llama comúnmente flujo de energía (algunos sistemas marinos excepcionales no
obtienen energía del sol sino de fuentes hidrotermales).
Introducción
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El flujo de energía es aprovechado por los productores primarios u organismos compuestos orgánicos que, a su vez, utilizarán los
consumidores primarios o herbívoros, de los cuales se alimentarán los consumidores secundarios o carnívoros.
De los cadáveres de todos los grupos, los descomponedores podrán obtener la energía para lograr subsistir. De esta forma se obtendrá
un flujo de energía unidireccional en el cual la energía pasa de un nivel a otro en un solo sentido y siempre con una pérdida en forma
de calor.
Los diferentes niveles que se establecen (organismos fotosintéticos, herbívoros, carnívoros y descomponedores) reciben el nombre de
niveles tróficos.
En los ecosistemas acuáticos en cada paso se pierde el 90% de la energía, y solo queda el 10% para el siguiente nivel trófico. En los
terrestres el porcentaje que llega es aún menor.
Flujo de energía en bosques
Los bosques acumulan una gran cantidad de biomasa vertical, y muchos son capaces de acumularla a un r itmo elevado, ya que son
altamente productivos. Esos niveles altos de producción de biomasa vertical representan grandes almacenes de energía potencial que
pueden ser convertidos en energía cinética bajo las condiciones apropiadas. Dos de esas conversiones de gran importancia son los
incendios forestales y las caídas de árboles; ambas alteran radicalmente la biota y el entorno físico cuando ocurren. Igualmente en los
bosques de alta productividad, el rápido crecimiento de los propios árboles induce cambios bióticos y ambientales, aunque a u n ritmo
más lento y de menor intensidad que las disrupciones relativamente abruptas como los incendios.