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Ética y Transparencia en el Servicio Público

resumen de curso anti corrupción
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Ética y Transparencia en el Servicio Público

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¿Cuál es el valor de ser servidor público en Colombia?

Las personas que tienen contratos de prestación de servicios o pertenecen a la planta


de la entidad, aquellas que trabajan para las entidades del orden central o territorial, las
que recientemente fueron vinculadas o las que tienen una amplia experiencia,
debemos tener presente que ser servidor público no es cualquier labor. Ser servidor
público implica un comportamiento especial, un deber ser particular y una manera
específica de actuar, siempre orientada bajo el sentido de la ética de lo público.

Esta unidad de legalidad, transparencia e integridad en la función pública les ofrece a


los servidores públicos el conocimiento básico para tener en cuenta para tomar
decisiones y asumir comportamientos en los que prevalezca el interés general por
encima del interés particular.

1-La primera parte de esta unidad, “cultura de la legalidad”, trata acerca del
cumplimiento de las normas desde una forma reflexiva que pretende activar en el
servidor público la importancia de emprender un cambio cultural que rompa con el
refrán popular “hecha la ley, hecha la trampa” basados en la ineludible tarea de
cualquier servidor público: cumplir y hacer cumplir las normas.

2-La segunda parte de esta unidad, “transparencia”, ofrece al servidor público


herramientas para luchar contra la corrupción desde la prevención. La información es
un derecho ciudadano que el servidor público debe garantizar. Todo acto de corrupción
se enmarca en la oscuridad de la ilegalidad. La transparencia y el acceso a la
información es la luz que irrumpe esta oscuridad.

3-La tercera y última parte de esta unidad, “integridad”, brinda al servidor público las
herramientas para fortalecer los valores éticos en su labor diaria. El principal aporte que
puede hacer un servidor público a la lucha contra la corrupción es que sus
comportamientos y decisiones estén orientados por la ética de lo público.

Competencias
Sensibilizar a los servidores públicos acerca de la importancia de la legalidad, la
transparencia y la integridad en el ejercicio de sus funciones en las entidades públicas con el
fin de actuar acorde con los valores del servicio público en su contexto laboral.
ESTRUCTURA TEMÁTICA

Integridad, transparencia y lucha


contra la corrupción

1. ¿A qué se refiere la lucha contra la corrupción?


 1.1. Avances de Colombia en la lucha contra la corrupción: marco
normativo e institucional
 1.2. ¿Hecha la ley, hecha la trampa?
 1.3. ¿Cómo podemos contribuir al cambio cultural y a la lucha contra la
corrupción?

2. ¿Qué es la transparencia?
 2.1. Transparencia en la gestión pública
 2.2. ¿Cómo se reglamenta el acceso a la información pública?
 2.3. Contribución de la ley de transparencia en la lucha contra la
corrupción

3. Integridad
 3.1. Contexto de ausencia de valores y desconfianza ciudadana
 3.2. ¿Qué es la integridad?
 3.3. Código de integridad: valores del servicio público
 3.4. Conflicto de intereses

Metodología
El curso de autoaprendizaje: Integridad transparencia y lucha contra la
corrupción cuenta con una actividad diagnóstica, que le permite revisar con antelación
qué conocimientos previos posee sobre el tema. También, pone a su disposición un
recurso interactivo que recopila los principales aspectos de las temáticas y un
documento en el que encuentra explicaciones y ejemplos para aplicar cada una de las
ideas presentadas. Al finalizar, encuentra un ejercicio que le permite recordar los
principales conceptos abordados y ponerlos en práctica en diferentes contextos.
Introducción
Le damos la bienvenida a esta unidad en la cual hablaremos acerca de legalidad,
transparencia e integridad en la función pública, esta les ofrece a los servidores
públicos el conocimiento básico para tener en cuenta en la toma de decisiones y
para asumir comportamientos en los que prevalezca el interés general por encima
del interés particular. Asimismo, esta unidad presenta a los servidores públicos
colombianos los principios y valores que deben orientar sus decisiones y
comportamientos para lograr de manera práctica la ética de lo público y contribuir
a la lucha contra la corrupción, que hoy en día representa uno de los principales
problemas que enfrenta el servicio público. En esta unidad hablaremos de:

1. “La Cultura de la Legalidad”, trata acerca del cumplimiento de las


normas desde una forma reflexiva que pretende activar en el servidor
público la importancia de emprender un cambio cultural que rompa con el
refrán popular “hecha la ley, hecha la trampa” basados en la ineludible
tarea de cualquier servidor público: cumplir y hacer cumplir las normas.

2. La “Transparencia”, la cual ofrece al servidor público herramientas para


luchar contra la corrupción desde la prevención. La información es un
derecho ciudadano que el servidor público debe garantizar. Todo acto de
corrupción se enmarca en la oscuridad de la ilegalidad. La transparencia y
el acceso a la información es la luz que irrumpe esta oscuridad.
3. “La Integridad”, esta brinda al servidor público las herramientas para
fortalecer los valores éticos en su labor diaria. El principal aporte que
puede hacer un servidor público a la lucha contra la corrupción es que sus
comportamientos y decisiones estén orientados por la ética de lo público.
¡Avancemos!

¿A qué se refiere la lucha contra la corrupción?


Los servidores públicos en Colombia, o quienes estén próximos a ingresar a una
entidad, deben tener presente que nuestro país necesita seguir avanzando en ser
una sociedad más justa, equitativa y productiva. El camino hacia la equidad
implica el compromiso de todos los servidores para ser implacables contra la
corrupción.

La corrupción se ha convertido en la principal preocupación en la agenda pública


de Colombia, pues se ha evidenciado la manera en que esta incide negativamente
en el desarrollo económico y social del país. Sin embargo, el concepto de
corrupción es amplio y las personas muchas veces se refieren a soborno,
prevaricato, coimas, fraude y más formas de desviación de recursos sin tener
claridad a qué se refieren. Revisemos algunas definiciones:

La definición más común de corrupción es la que ofrece la organización


Transparencia Internacional, que la relaciona con el abuso del poder para beneficio
propio (Transparency International, 2009) en detrimento de los intereses
colectivos.
El Banco Mundial define la corrupción como el abuso de una función pública para
obtener beneficios privados y excluyentes (Banco Mundial, 1997).

Como vimos, la corrupción puede tener diversas manifestaciones en la práctica. Al


respecto Luis Jorge Garay identifica dos tipos de corrupción:

La pequeña corrupción
Tiene como principal ámbito los trámites, licencias y permisos ordinarios, puede
ser por una gestión pública incontrolada.
2
La gran corrupción
Se manifiesta en la contratación pública y en la expedición de normas, puede ser
sistémica y conducir a la cooptación del Estado.

En todo caso, cualquier definición de corrupción encuentra como elemento común


la participación de un funcionario público. Razón suficiente para entender que los
servidores públicos somos los primeros llamados a emprender la tarea para
erradicar la corrupción en el país.

Aunque la lucha contra la corrupción es una tarea en la que todos los servidores
públicos coinciden y reafirman su importancia, muchas veces sentimos que es una
batalla perdida o sencillamente se resignan a trabajar con estas prácticas. La
resignación a convivir con la corrupción se ha venido convirtiendo en una
característica cultural muy propia de los colombianos. De hecho, en uno de los más
recientes casos de corrupción, el sindicado afirmo que “la corrupción es inherente
al ser humano” (El Tiempo, 2011).

Avances de Colombia en la lucha contra la corrupción:


marco normativo e institucional
A pesar del contexto pesimista, el Estado colombiano ha venido fortaleciendo el
marco normativo e institucional para la lucha contra la corrupción. Entre los
principales avances que ha emprendido el país se encuentran:

Entidades en la Rama Ejecutiva: Colombia ha tenido una amplia lista de


entidades en el Gobierno nacional para combatir la corrupción. Actualmente,
sobresalen dos nuevas entidades que todo servidor público debe conocer:

Secretaría de Transparencia
Es una dependencia misional del Departamento Administrativo de la Presidencia
de la República. Su objeto es el de asesorar al presidente en la formulación y
diseño de Políticas Públicas en materia de transparencia y lucha contra la
corrupción. Para más información sobre la Secretaría de Transparencia podemos ir
a los materiales de consulta de esta unidad.
Agencia Colombiana de Contratación Pública - Colombia
Compra Eficiente
Es una entidad descentralizada de la Rama Ejecutiva del orden nacional adscrito al
Departamento Nacional de Planeación. Tiene como objetivo desarrollar e impulsar
Políticas Públicas y herramientas orientadas a la organización y articulación de los
partícipes en los procesos de compras y contratación pública, con el fin de lograr
una mayor eficiencia, transparencia y optimización de los recursos del Estado. Para
más información sobre la Agencia Colombiana de Contratación Pública - Colombia
Compra Eficiente, podemos ir a los materiales de consulta de esta unidad

A su vez, se han fortalecido entidades como el Departamento Administrativo de la


Función Pública, que creó la Dirección de Participación, Trasparencia y Servicio al
Ciudadano. Esta nueva dirección de Función Pública tiene el reto de definir e
institucionalizar una estrategia integral que mejore la relación del Estado con el
ciudadano que les permita a todas las entidades de la administración pública
activar y consolidar la participación ciudadana en la gestión y promoción de la
transparencia e integridad.

Expedición de Políticas Públicas y normas


Por otra parte, en las últimas dos décadas Colombia ha actualizado y fortalecido su
marco normativo para la lucha contra la corrupción. Entre las normas más
importantes que deben tener presente los servidores públicos se destacan:

Ley 1757 de 2015 “Disposiciones en Materia de Promoción y Protección


del Derecho a la Participación Democrática”: La lucha contra la corrupción
supone de una ciudadanía activa y propositiva; por ello, la Ley de Participación
tiene cuatro grandes componentes. El primero, hace referencia a los mecanismos
de participación ciudadana; el segundo, a la institucionalidad de la participación
ciudadana; posteriormente, a todo lo relacionado con la participación ciudadana en
la Gestión Pública; finalmente, a la rendición de cuentas y el control social. (Ley
1757, 2015)

Ley 1474 de 2011 “por la cual se dictan normas orientadas a fortalecer


los mecanismos de prevención, investigación y sanción de actos de
corrupción y la efectividad del control de la gestión pública”: o mejor
conocida como el Estatuto Anticorrupción; establece una combinación de medidas
administrativas, penales, disciplinarias, fiscales y pedagógicas, así como el trabajo
de organismos especiales de lucha contra la corrupción orientados a una mejor
coordinación interestatal a nivel nacional y local. El estatuto también establece un
mecanismo de interlocución entre el Estado y la sociedad civil. (Ley 1474, 2011)

Ley 1712 de 2014 (Ley de Transparencia y del Derecho de Acceso a la


Información Pública Nacional): la cual tiene como objetivo que la información
en posesión, custodia o bajo control de cualquier entidad pública esté a disposición
de todos los ciudadanos, de manera veraz, completa y en formatos accesibles. La
Ley establece una serie de disposiciones encaminadas a proteger este Derecho
Fundamental, a través de 1) el fortalecimiento de obligaciones para el acceso a la
información, 2) el establecimiento de nuevos deberes y obligaciones en materia de
publicación y respuesta a solicitudes y 3) afianzar el sistema de acceso a la
información pública. (Ley 1712, 2014)

El CONPES 167 (Estrategia nacional de la Política Pública Integral


Anticorrupción): el objetivo es fortalecer las herramientas y mecanismos para la
prevención, investigación y sanción de la corrupción en Colombia. Las acciones
que propone el CONPES están dirigidas, desde la perspectiva preventiva, a mejorar
el acceso y la calidad de la información pública, mejorar las herramientas de
gestión anticorrupción, aumentar la incidencia del control social sobre la gestión
pública y promover la integridad y la cultura de la legalidad en el Estado y la
sociedad. De otra parte, desde la perspectiva de la investigación y sanción, se
incluyen acciones para luchar contra la impunidad en los actos de corrupción.
(DNP, 2013).

Articulación interinstitucional
El trabajo coordinado entre los diversos agentes es fundamental para lograr
efectividad en la lucha contra la corrupción. Actualmente, los principales espacios
de articulación en Colombia son la Comisión Nacional de Moralización y las
Comisiones Regionales de Moralización. Veamos de qué se trata cada uno.

Comisiones
Comisión nacional de moralización regionales de
moralización

Son instancias
departamentale
s encargadas de
El Estatuto Anticorrupción (Ley 1474 de 2011) retomó y fortaleció la figura de la poner en
Comisión Nacional de marcha los
lineamientos de
Moralización como una instancia integrada por las cabezas de las ramas del la Comisión
poder público y los organismos de control. La Comisión Nacional fue creada con Nacional de
el fin de propiciar una adecuada coordinación y colaboración entre las entidades Moralización y
en materia de lucha contra la corrupción. Ha concentrado sus esfuerzos en coordinar las
coordinar la realización de acciones conjuntas, así como el intercambio de acciones de los
información para la lucha contra la corrupción frente a entidades del orden órganos de
nacional o territorial. prevención,
investigación y
sanción de la
corrupción.
Instancias ciudadanas
La corrupción es un flagelo que requiere del esfuerzo de la sociedad civil y la
ciudadanía en general. Además de las veedurías ciudadanas, el Estatuto
Anticorrupción, Ley 1474 de 2011, creó la Comisión Nacional Ciudadana para
la Lucha contra la Corrupción. Esta instancia tiene las siguientes
características.

1-Contribuye a hacer seguimiento a las políticas, programas y acciones formuladas


e implementadas por el Estado y el Gobierno Nacional para la prevención, control y
sanción de la corrupción.

2-Está compuesta por un representante de cada uno de los siguientes sectores:


gremios económicos, las ONG dedicadas a la lucha contra la corrupción,
organizaciones sindicales, universidades, medios de comunicación, veedurías
ciudadanas, el Consejo Nacional de Planeación y la Confederación Colombiana de
Libertad Religiosa, Conciencia y Culto.

Adhesión a escenarios internacionales en materia de


transparencia, lucha contra la corrupción y soborno
trasnacional
Además de la expedición de normas, creación de entidades, el fortalecimiento de
la articulación interinstitucional y mecanismos de diálogo con la sociedad civil,
Colombia ha tomado otras medidas que vale la pena tener en cuenta; por ejemplo,
se adhirió a los siguientes escenarios internacionales en materia de transparencia,
lucha contra la corrupción y soborno trasnacional:

Convención Anticohecho de la OCDE


2
Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción
3
Convención Interamericana de Lucha Contra la Corrupción
4
Alianza para el Gobierno Abierto
Creación del Observatorio de Transparencia y
Anticorrupción
El Observatorio es una herramienta para la medición y análisis del fenómeno de la
corrupción, a partir de la interacción entre entidades, ciudadanos, y organizaciones
públicas y privadas del orden nacional y territorial, para contribuir a elevar el nivel
de transparencia en la gestión pública.

El trabajo del Observatorio gira en torno a tres ejes:

Educar: Brindar herramientas para la promoción de la transparencia y la lucha


contra la corrupción

Medir: Recopilar, analizar y visibilizar indicadores sobre transparencia y

Dialogar: Facilitar espacios para el diálogo entre ciudadanía, academia y servidores

¿Hecha la ley, hecha la trampa?


Los servidores públicos, por nuestros patrones de creencias, percepciones y
comportamientos, tendemos a incumplir o convivir con incumplidores de normas.
Sin embargo, somos los servidores los actores llamados a transformar esta
realidad y convertirnos en actores de cambio en nuestras labores.

Como vimos, el incumplimiento de la ley es una característica social que ha sido


estudiada para el caso colombiano y latinoamericano. Al respecto Mauricio García
Villegas hace una clasificación de los que desobedecen las normas desde un
ámbito cultural (García, 2017) y los citaremos a continuación.

El vivo
Representa la capacidad para salirse con la suya. Cree que las reglas son para
romperlas y de esta manera sobresalir ante los demás. Una de las principales
características del vivo es su competencia con el Estado. Lo público es un botín y
los castigos a recibir como la cárcel o una multa son parte del juego, pero no
representa sanción moral o social. Lamentablemente, en nuestra cultura el vivo es
admirado.

El rebelde
La desobediencia de los rebeldes se sustenta en la creencia que la justicia es más
importante que la ley. En un país donde la desigualdad e inequidad es la tendencia
se gestan dos procesos sociales. Por un lado, está la obsesión por el estatus y el
reconocimiento social y, por otro, la creencia de que la ley es para los de ruana.

arrogante
Este tipo de desobediencia se representa con claridad en la expresión: “¿Usted no
sabe quién soy yo?”. Esta frase, escuchada con frecuencia en estos días, la usa
quien incumple la norma porque considera que posee valores superiores que
justifican su falta. En nuestra cultura, el estatus y el reconocimiento social son
factores en la legitimidad de la ilegalidad, como, por ejemplo, en el narcotráfico.

El desamparado
La justificación para este tipo de incumplimiento se basa en la necesidad, o porque
no queda otro remedio. El desamparo como razón para el incumplimiento de
normas puede tener dos expresiones, en primer lugar, porque la norma no tiene
sentido en el contexto socioeconómico, o, en segundo lugar, porque están en
grave riesgo mis intereses personales. Un ejemplo son las personas que no pagan
el pasaje de Transmilenio argumentando que no tienen el dinero para pagar.

¿Cómo podemos contribuir al cambio cultural y a la lucha


contra la corrupción?
En las últimas dos décadas ha habido una creciente tendencia al fortalecimiento
del enfoque preventivo en las políticas de lucha contra la corrupción en los países
desarrollados, en la última etapa, también en países en vía de desarrollo. Este
enfoque preventivo surge a raíz de la necesidad de complementar los aspectos
normativos de estas políticas. Como lo afirman Manuel Villoria y Agustín Izquierdo
(2016), regenerando la democracia y luchando contra la corrupción desde el
servicio público:

1-as leyes son necesarias para atajar toda clase de conductas desviadas, pero a
veces no son suficientes. En ocasiones, esas regulaciones normativas no agotan ni
mucho menos las posibles zonas de interferencia o de colisión que puedan
producirse entre lo público y lo privado (Villoria & Izquierdo, 2016)

2-A lo anterior, se le suma la propuesta de Báez y Passas (2017), quienes indican


que “tener demasiadas normativas y burocracias en el diseño e implementación de
políticas de buen gobierno puede resultar en un exceso de mecanismos legales
simbólicos que tienen poco impacto en la incidencia y percepción de la corrupción”
(Baez & Passas N, 2017). Es un llamado a pensar en formas innovadoras, no
normativas, de generar incentivos positivos en torno a la integridad.
¿Qué ¿Qué es la transparencia?

La transparencia puede tener múltiples definiciones. La más común es la cualidad


de un objeto que permite ver con nitidez a través de él o cuando deja pasar la luz.
Para los servidores públicos, la definición de transparencia también hace referencia
a una cualidad.

¿Entonces qué es la transparencia en el contexto de la función pública?

Según Transparencia Internacional, es “la cualidad de un gobierno, empresa,


organización o persona de ser abierta en la divulgación de información, normas,
planes, procesos y acciones. Como regla general, los funcionarios públicos,
empleados públicos, gerentes y directores de empresas y organizaciones, y las
juntas directivas tienen la obligación de actuar de manera visible, predecible y
comprensible en la promoción de la participación y la rendición de cuentas”
(Transparency International, 2009).

De acuerdo con la Corporación Transparencia por Colombia, la transparencia es el


“marco jurídico, político, ético y organizativo de la administración pública que debe
regir las actuaciones de todos los servidores públicos en Colombia, implica
gobernar expuesto y a modo de vitrina, al escrutinio público (Transparencia por
Colombia, 2010).

Cuáles son las dimensiones de la transparencia en el marco


jurídico?
Veamos las tres dimensiones identificadas por Transparencia por Colombia.

Transparencia de la gestión pública

Implica la existencia de reglas claras y conocidas para el ejercicio de la Función


Pública (planeación, decisión, ejecución y evaluación de programas y planes), así
como de controles para la vigilancia de estas.

Transparencia en la rendición de cuentas

Esta conlleva la obligación de quienes actúan en función de otros, de responder


eficaz y recíprocamente sobre los procesos y resultados de la gestión pública.
Transparencia en el acceso a la información pública

Consiste en poner a disposición del público de manera completa, oportuna y


permanente, la información sobre todas las actuaciones de la administración, salvo
los casos que expresamente establezca la ley (Secretaria de Transparencia, 2015).

-Para comprender la razón por la cual los servidores públicos debemos tener la
cualidad de ser transparentes, lo primero que debemos hacer es énfasis en que la
información es un derecho ciudadano.

Para tener en cuenta


Sumado a lo anterior en la Constitución política de 1991 también reconoce y
garantiza el derecho de acceso a la información. Conozcamos los artículos.

Articulo 15: Establece que los ciudadanos tienen derecho a conocer, actualizar y
rectificar las informaciones que se hayan recogido sobre ellos en los bancos de
datos y en archivos de entidades públicas y privadas, haciendo referencia al
Derecho de Habeas Data.

Articulo 20: Protege el derecho de toda persona de expresarse libremente y con


ello de informarse y recibir información veraz e imparcial.

Articulo 23: Establece el derecho de toda persona de presentar peticiones


respetuosas a las autoridades y a que estas sean respuestas con brevedad.

Articulo 74: Hace referencia a la garantía general de todos los ciudadanos de


acceder a los documentos públicos, salvo los casos por ley.

¿Cómo se reglamenta el acceso a la información pública?


Aunque el acceso a la información como derecho está contemplado en
convenciones internacionales y en la Constitución, se hizo necesario reglamentar
todos los procedimientos, mecanismos y herramientas para garantizar el pleno
goce. De esta forma se expidió la Ley 1712 de 2014, más conocida como la “Ley
de Transparencia y del Derecho de Acceso a la Información Pública
Nacional”. Los principales propósitos de esta Ley son:

Posicionar el derecho de acceso a la información como un Derecho Fundamental


plenamente reglamentado.
Ampliar el ámbito de aplicación del sistema de acceso a la información,
aumentando el número de sujetos obligados garantizando así el derecho en su
expresión más amplia.
Clarificar y ampliar los instrumentos y herramientas para el ejercicio del Derecho
Fundamental (Secretaria de Transparencia, 2015).
Contribución de la Ley de Transparencia en la lucha contra la
corrupción
La transparencia y el acceso a la información es la medida preventiva más
importante para la lucha contra la corrupción que deben desarrollar los países. Es
el mecanismo que enciende la luz en la oscuridad de la ilegalidad. En la lucha
contra la corrupción, la Ley de Transparencia contribuye en tres factores

Haga clic en cada imagen para ver la información.

Como herramienta de participación democrática, permite conocer las actuaciones


del Gobierno, controlar su funcionamiento y gestión y controlar la corrupción.

Como medio para empoderar a los ciudadanos ya que con mayor disponibilidad a
la información que afecta nuestras vidas permite mejores decisiones individuales y
mayor autonomía.

Como instrumento facilitador de otros Derechos Humanos ya que los ciudadanos


podemos conocer la existencia de políticas y programas y exigirlos sin
intermediarios.

Contribución del servidor público en la lucha contra la corrupción


Los servidores públicos desempeñan un rol fundamental para la garantía del
Derecho al Acceso a la Información. La actitud ética de los funcionarios públicos es
imprescindible, pues deben estar siempre dispuestos a brindar la información y a
una gestión de gobierno más democrática; que en definitiva fortalecerá la
confianza de la ciudadanía en las instituciones y hará que como Estado seamos
responsables de nuestros actos.

 La cultura del secreto todavía está presente en la actuación de muchos


servidores públicos. Las trabas y los obstáculos para entregar información
son recurrentes y la idea de que la información le pertenece al funcionario o
empleado todavía permanece presente.

La transparencia implica un cambio de mentalidad en los servidores


públicos de Colombia. Deben comprender que la información le pertenece al
ciudadano y que el ejercicio del Derecho de Acceso a la Información implica
no solo estar dispuestos a entregar información en las mejores condiciones
de calidad y contenido, sino que también debemos estar dispuestos a
publicar y divulgar información proactivamente.
Integridad

Contexto de ausencia de valores y desconfianza


ciudadana
Actualmente, en un contexto de ausencia de valores y desconfianza ciudadana, las
personas que están vinculadas a las entidades públicas en Colombia deben saber
que a su alrededor se tienen diferentes maneras de valorar su trabajo.
Lamentablemente, las valoraciones que se tienen de los servidores públicos en la
mayoría de los casos son negativas, ya que tanto la ciudadanía como los mismos
compañeros de labores tienden a poner en duda los valores éticos y predomina la
desconfianza.

Las valoraciones negativas hacia los servidores se demuestran los siguientes


estudios:

Encuesta sobre ambiente y Desempeño Institucional (EDI) (DANE, 2018), identifica


la ausencia de valores.

Medición de capital social para Colombia aplicada por la Corporación para el


Control Social (CONTRIAL, 2018) evidencia la desconfianza ciudadana.

Encuesta sobre ambiente y Desempeño Institucional


(EDI)
Ahora veamos en que consiste cada una. La EDI es aplicada por el Departamento
Administrativo Nacional de Estadística (DANE) con el propósito de medir la
percepción de los servidores públicos del país.

Los resultados para el año 2018 arrojaron que el 42,8 % de los servidores
consideran que la ausencia de valores éticos es el factor que más influencia puede
tener para que se presenten prácticas irregulares en la administración pública;
seguido por factores con porcentajes menores como falta de controles con el
12,9%, y falta de sanción con el 9,4% (DANE, 2018).

La siguiente figura, se muestran los resultados de la EDI en cuanto a la pregunta


por los factores que pueden influir para que se presenten prácticas irregulares en
la administración pública para el año 2018.
Medición de capital social para Colombia
Por su parte, en los resultados de la cuarta medición del año 2018 del capital social
para Colombia, aplicada por CONTRIAL desde el año 1997, muestra que la
confianza en la administración pública en general es muy baja, con solo 1,9 sobre
10. Con el problema de que la confianza de la ciudadanía en la administración
pública, así como en las instituciones en general, es cada vez más baja con el
pasar de los años. La medición de capital social también demuestra que la
confianza en el gobierno del ámbito territorial es más baja, pues para el Gobierno
Municipal es de 1,72 y para el Departamental 1,14 sobre 10 (CONTRIAL, 2018).

En la Figura, observe los resultados de la cuarta medición de capital social. Allí


podrá encontrar que, además de la desconfianza hacia la administración pública, la
medición destaca que la Iglesia es la institución con mayor confianza con 6,4 sobre
10, mientras que el Congreso tiene el nivel más bajo de confianza ciudadana con
0,86.

Por todo lo anterior, las personas que hagan parte de una entidad pública o que
estén próximas a ingresar deben saber que cargan con una percepción negativa.
Por esta razón, un buen servidor público colombiano se debe destacar por sus
conocimientos técnicos y habilidades para resolver problemas al igual que por su
capacidad de gestión, pero fundamentalmente se debe destacar por los valores
éticos con que desarrolla sus tareas. Un servidor público en nuestros días requiere
que sus comportamientos cotidianos estén orientados por valores éticos y dirigidos
para construir confianza en los ciudadanos. Es decir, ser un servidor público con
integridad. A partir de este contexto, ¿Qué entendemos entonces por
integridad?

En asuntos de integridad encontramos muchas definiciones, una en particular, la


del economista estadounidense Anthony Downs, fue la que adoptó Función Pública:
¿Qué es?

“La integridad consiste en la coherencia entre las declaraciones y las


realizaciones…” y agrega “… La integridad es esencial para que sean eficientes las
relaciones interpersonales, porque el engaño desfigura los mensajes que
transmitimos, crea una niebla y ya no sabemos de qué estábamos hablando”
(Downs, 1957).

Qué implica?

Según su definición, la integridad es esencial en el cumplimiento de las promesas


de manera transparente y eficiente. En el ámbito de lo público, la integridad tiene
que ver con el cumplimiento de las promesas que hace el Estado a los ciudadanos
frente a la garantía de su seguridad, la prestación eficiente de servicios públicos, la
calidad en la planeación e implementación de Políticas Públicas que mejoren la
calidad de vida de cada uno de ellos.

Para tener en cuenta


La integridad es una característica personal que, en el sector público, también se
refiere al cumplimiento de la promesa que cada servidor público le hace al Estado
y a la ciudadanía de cumplir a cabalidad su labor.

Componentes de la definición de integridad


En las entidades públicas hay tensiones constantes entre los intereses generales
de la sociedad y los intereses personales de los servidores, lo cual pone en riesgo
el cumplimiento de la promesa de prevalecer el bien común por encima del bien
individual. Entonces, se hace necesario establecer particularidades del concepto de
integridad frente a la labor pública. En este sentido se ubica la aproximación sobre
integridad de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE). Veamos algunos aspectos importantes a cerca de la integridad.

1-“La integridad pública se refiere al constante alineamiento y apropiación


de valores éticos, principios y normas compartidas, para proteger y
priorizar el interés público sobre los intereses privados en el sector público”
(OCDE, 2017).

2-La integridad no es solo un asunto moral, tiene también un sentido


práctico, pues se trata de comportamientos ajustados al cumplimiento de
las promesas que los servidores públicos hacen a la ciudadanía. De acuerdo
con lo anterior, la integridad también tiene que ver con la eficiencia y
productividad del sector público.

3-El último elemento a tener en cuenta para comprender la definición de


integridad tiene que ver con el divorcio entre ley, moral y cultura; el que
hace referencia a la carencia de aprobación moral o cultural de las
obligaciones legales y aprobación cultural y/o moral de acciones ilegales
(Mockus, 1999).
4-Ley, moral y cultura se entienden como sistemas reguladores del
comportamiento o sistemas normativos en el marco de un grupo social,
Son, entonces, formas de regulación jurídica, cultural (colectivo) y moral
(individual). Cuando las leyes (colectivas) no están en armonía con mi
moral (individual) no hay apropiación del sentido de lo público o se
promueve la ilegalidad (DAFP, 2018).

Componentes de la definición de integridad a través de un caso


Muy bien! Ahora Planteemos y analicemos un caso para comprender el sentido
práctico y cotidiano de la definición de integridad en el servicio público. Lea con
atención el siguiente ejemplo.

Roberto es un funcionario público que labora entre las 8:00 a.m. y las 5:00 p.m.
Son las 4:45 p.m. y hoy es el último día de plazo para el pago de su servicio de
telefonía celular.

Roberto olvidó imprimir la factura y pagarla con antelación. A unos 20 minutos de


la oficina en dónde trabaja Roberto, existe una sucursal bancaria en donde puede
pagar su factura, pero esta solo atiende hasta las 5:30 pm por lo que Roberto no
tiene tiempo suficiente para buscar un café internet e imprimir la factura.

Dada la situación, Roberto decide usar la impresora de la entidad para imprimir la


factura de pago de su servicio de telefonía móvil y se apresura a pagarlo antes de
que la sucursal bancaria cierre.

De acuerdo con esta situación,


¿Cree que Roberto obró con Integridad?
Código de integridad: valores del servicio público
Los códigos de integridad o códigos de conducta son instrumentos que tienen un
enfoque preventivo y no represivo de los comportamientos nocivos que tiene un
servidor público. El objetivo de los códigos de integridad es identificar factores de
riesgo o malas prácticas en las acciones cotidianas del servicio público y dar guía a
los servidores sobre cómo sobrepasarlas y asumirlas de manera íntegra. Pretenden
orientar en sentido positivo la acción y actuación de los servidores públicos.

Lo anterior indica que un código de este tipo debe caracterizarse por tener un
enfoque preventivo y no disciplinario. Partimos del hecho de que un código de
integridad guía a los servidores públicos, cuyos comportamientos están dentro de
la legalidad, pero se ven enfrentados a situaciones o dilemas complejos en el día a
día. Se busca dar una herramienta para sortear tal tipo de situaciones, pues para
las acciones y situaciones que están en el marco de la ilegalidad existen todo tipo
de instrumentos normativos. No es, entonces, competencia de este tipo de
códigos. (DAFP, 2018).

Importante

Función Pública emprendió, desde 2016, la tarea de construir un código de


integridad para el servicio público colombiano que acogiera las buenas prácticas
internacionales y renovaran los códigos de ética que venían implementando las
entidades públicas. En el siguiente video veremos cómo se llegó a la creación de
este código: Código de integridad y el valor público

Construcción participativa
El Código de Integridad: valores del servicio público fue lanzado en junio de 2017.

La primera característica del Código de Integridad es que fue el producto de un


proceso participativo. Más de 25.000 servidores eligieron los valores que
consideraron los más importante que deben caracterizar a los empleados públicos
de Colombia. A través de un voto virtual o en buzones que se instalaron en la
entrada de algunas entidades se obtuvieron los resultados que se exponen en la
siguiente figura (DAFP, 2018).
Valores que componen el Código de Integridad

Lenguaje claro y sencillo


En Colombia usualmente se venían promoviendo y fortaleciendo los valores a
través de los códigos de ética. Sin embargo, Función Pública identificó que los
códigos de ética son demasiado rígidos, densos y tienen resultados poco
significativos.

Una vez se identificaron los cinco valores del servicio público, como resultado del
ejercicio participativo, se procedió a elaborar definiciones con lenguaje claro y
sencillo. El objetivo en las definiciones de los valores fue encontrar mensajes que
llegaran a los empleados públicos. A continuación conoceremos algunas de las
definiciones que contiene el código de integridad y que tuvieron como insumos las
propuestas de los servidores en la consulta que definió los cinco valores (DAFP,
2018):

Honestidad

Actúo siempre con fundamento en la verdad, cumpliendo mis deberes con


transparencia y rectitud, y siempre favoreciendo el interés general.

Respeto

Reconozco, valoro y trato de manera digna a todas las personas, con sus virtudes y
defectos, sin importar su labor, su procedencia, títulos o cualquier otra condición.
Compromiso

Soy consciente de la importancia de mi rol como servidor público y estoy en


disposición permanente para comprender y resolver las necesidades de las
personas con las que me relaciono en mis labores cotidianas, buscando siempre
mejorar su bienestar.

Diligencia

Cumplo con los deberes, funciones y responsabilidades asignadas a mi cargo de la


mejor manera posible, con atención, prontitud, destreza y eficiencia, para así
optimizar el uso de los recursos del Estado.

Justicia

Actúo con imparcialidad garantizando los derechos de las personas, con equidad,
igualdad y sin discriminación.

Enfoque de cambio cultural de las conductas cotidianas


Además de definiciones sencillas y claras, el código de integridad contiene unos
principios de acción que están puestos en términos de “Qué hago” como servidor
público íntegro y lo “Qué no hago”. El objetivo es entender los valores como una
característica propia y que lleve al servidor a una reflexión sobre cuáles
comportamientos de la cotidianidad debe ajustar, basado en el principio de la
existencia de un “Yo” que decide y actúa íntegramente. Veamos algunos de estos
principios (DAFP, 2017):

Finalidad pedagógica del Código de Integridad


El Código de Integridad tiene una finalidad pedagógica y sirve principalmente para
reducir la probabilidad de ciertos comportamientos, proporcionar justificaciones
correctas y servir como declaración ética profesional. Para lograr entidades
públicas eficientes y transparentes, así como servidores públicos íntegros y de
calidad, no basta con la expedición de normas y la adopción de instrumentos
técnicos, sino que es necesaria una manera innovadora de pensar y hacer las
cosas que lleven a un cambio cultural. Como anexo al código de integridad,
Función Pública elaboró una caja de herramientas para su implementación la cual
tiene las siguientes características.

Basada en el trabajo directo, constante e interactivo con los servidores públicos.

Implica la aplicación de metodologías de cambio cultural que generen ajustes o


fortalecimientos en las reflexiones, actitudes y comportamientos de los servidores
frente a su labor.

Es el pilar práctico del código de integridad que busca, más que conocer los
valores del código, que los servidores realmente los apropien, interioricen y vivan
día a día (DAFP, 2018).
Contiene una serie de actividades propuestas para que sean desplegadas en las
entidades como parte de la estrategia de divulgación y apropiación del Código.

Está dirigida a los equipos de gestión humana como líderes de la implementación


en las entidades.

Enfoque de cambio cultural de las conductas cotidianas


Ahora revisemos en que consiste el Modelo Integrado de Planeación y Gestión
MIPG

¿Cuál es su propósito?
Generar resultados que atiendan los planes de desarrollo y resuelvan las
necesidades y problemas de los ciudadanos, con integridad y calidad en el servicio.
Haga clic aquí para ver los objetivos del modelo
¿Qué es el MIPG?
Es un marco de referencia para dirigir, planear, ejecutar, hacer seguimiento,
evaluar y controlar la gestión de las entidades y organismos públicos
¿Cómo está conformado?
El MIPG cuenta con siete dimensiones y se considera que los motores son la
integridad y la legalidad.
Dimensiones del modelo
Ahora, conozcamos las siete dimensiones que conforman el MIPG:

Primera dimensión y corazón del MIPG: Talento humano.

Planear: segunda dimensión Direccionamiento estratégico y planeación.

Hacer: tercera dimensión Gestión con valores para resultados.

Verificar y actuar: cuarta dimensión Evaluación de resultados.

Dimensiones transversales: quinta dimensión Información y comunicación.

Sexta dimensión Gestión del conocimiento y la innovación.

Séptima dimensión Control interno; el control interno se integra, a través del


MECI, como una dimensión del MIPG.

El MIPG se adoptará en los organismos y entidades del nivel central de los órdenes
nacional y territorial de la Rama Ejecutiva del Poder Público. Como se establece en
la Dimensión de Direccionamiento Estratégico, la apuesta por la integridad pública
consiste en la unión y coordinación de acciones que se desarrollan por parte de las
entidades, los servidores y los ciudadanos. En el marco de esto, Función Pública
elaboró el Código de Integridad del Servicio Público como una herramienta que
busca ser implementada y apropiada por los servidores.

De esta forma, la integridad y el MIPG se convirtieron en una política de gestión y


desempeño que debe ser implementada por parte de las entidades públicas. En
este sentido, la integridad como política de gestión y desempeño es un avance
importante en el camino de reconocer la integridad como valor de la gestión
pública (DAFP, 2018).

Conflictos de intereses
Recordemos que una persona que trabaja en una entidad pública requiere de un
comportamiento especial, un deber-ser particular, una manera específica de actuar
bajo el sentido de lo público. Son muchas las situaciones diarias en las que un
servidor público tiene que tomar decisiones donde se encuentran simultáneamente
el interés personal y los intereses colectivos. Planteemos un caso concreto donde
se presente esta situación:

El director del área Recursos Humanos de una entidad es designado como uno de
los integrantes del comité de selección de personal para un nuevo proyecto. Uno
de los postulados a la vacante de asistente técnico es amigo suyo, dado que es
primo de su esposa; sin embargo, este dato no lo conocen los demás miembros del
comité de selección (Función Pública, 2019) .

Esta situación pone a prueba la integridad del servidor púbico, ya que una decisión
que afecta el interés colectivo está relacionada con una amistad, es decir un
interés personal. Estas situaciones se conocen como conflicto de intereses.

¿Qué debería hacer el servidor público?


En el caso mencionado anteriormente sobre el director de Recursos Humanos se
puede considerar que el proceso de selección del personal es una responsabilidad
que le corresponde a un comité y no a una persona exclusivamente. Incluso se
puede acudir a la plena confianza de los otros miembros del comité. A pesar que el
director respete las opiniones de los otros miembros del comité para seleccionar el
personal idóneo, el hecho de tener una relación de parentesco con uno de los
postulados y que sea él quien lleve a cabo la selección y contratación, puede dar
espacio a una situación real de conflicto de intereses. Teniendo en cuenta todo
esto, el director de recursos humanos debe:

-informarle al comité de selección que uno de los postulados es primo de su


esposa.

-Declararse impedido para participar, específicamente, en el proceso de


contratación para la provisión del cargo de asistente técnico.

-Si bien, un conflicto de intereses no representa un caso de corrupción por sí


mismo, sí constituye un riesgo para que se presenten. Por lo tanto, cuando un
servidor público se presente ante un conflicto de intereses debe identificarlo y
darle tramite.

Importante

Función Pública tiene a disposición de los servidores y las entidades la Guía Para la
Identificación y Declaración del Conflicto de Intereses en el Sector Público
Colombiano. Este documento brinda orientaciones sobre qué hacer cuando un
servidor se encuentra en una situación que puede ser considerada como conflicto
de intereses (Función Pública, 2019).

¿Qué es un conflicto de intereses?


Ya vimos un claro ejemplo de conflicto de intereses, ahora veamos algunas
definiciones.

Transparencia Internacional define el conflicto de intereses como “Situación en la


que una persona o la entidad en la que esta trabaja ya sea un gobierno, empresa,
medio de comunicación u organización de la sociedad civil, debe optar entre las
responsabilidades y exigencias de su puesto y sus propios intereses privados”
(Transparency International, 2009).

Transparencia por Colombia identifica la presencia de un conflicto de interés


cuando un servidor público tiene un interés privado que podría influir, o en efecto
influye, en el desempeño imparcial y objetivo de sus funciones oficiales, porque le
resulta particularmente conveniente a él, o a su familia, o a sus socios cercanos.
(Transparencia por Colombia, 2014)

El Artículo 40 de la Ley 734 de 2002, por la cual se expide el Código Disciplinario


Único , establece que: Todo servidor público deberá declararse impedido para
actuar en un asunto cuando tenga interés particular y directo en su regulación,
gestión, control o decisión, o lo tuviere su cónyuge, compañero o compañera
permanente, o algunos de sus parientes dentro del cuarto grado de
consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil, o su socio o socios de hecho o
de derecho.

La Ley 1437 de 2011, por la cual se expide el Código de Procedimiento


Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, establece las 16 situaciones por
las cuales podrá ser recusado[1] un servidor público si no manifiesta su
impedimento. (Ley 1437, 2011)

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