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Caso Belén: Miedo y Apoyo Psicológico

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Camila Carnero
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INFORME DE UN CASO CLÍNICO

-MATERIA: Psicopatología 1.

-DOCENTE: Fernández Raonne, Martina.

-COMISIÓN: N° 4.

-DOCENTE DE TALLERES: Fernández Raonne, Martina.

-ALUMNA: Basualdo, Sofía.

-CONDICIÓN DE ESTUDIANTE: Regular.

-LEGAJO: 111681/8.

-EMAIL: [email protected]

-PRE-ENTREGA: 24/6/2024.

-ENTREGA FINAL: 01/07/2024.

-CASO TOMADO: “Caso Belén”.


“Miedo en sus variantes”

Presentaré el caso de una jóven de 27 años, quien acude a profesionales de la Salud


Mental para una entrevista de admisión. Los motivos de consulta en la paciente no son
claros, ya que sitúa una primer consulta ocurrida 3 años atrás y un motivo actual. En
cuanto a la primera consulta, fue por medio de una derivación de un médico que no
encontró nada a nivel de lo físico, y hoy sitúa que la psicóloga del jardín de una de sus
hijas, le recomendó retomar la terapia, ya que tomaba medicación psiquiátrica de modo
inadecuado.
A lo largo de la entrevista, la paciente expresa distinas coordenadas de su malestar que lo
sitúa a nivel de lo corporal, como “sentirse en el aire”, “sentir temblores”, le transpiraban
las manos, “se sentía mareada“, entre otros. Estas molestias, tuvieron lugar cuando se
estaba separando del papá de su primera hija y al salir del abogado (que no especifica
bien a qué fue) comienza con el malestar en el que podemos pensar a este momento,
como el desencadenante de la crisis.

Frente a la descripción de estas inquietudes, la paciente marca una posición subjetiva de


contar con un miedo inminente a diferentes cosas. Lo primero que ella comenta, es un
miedo a que le vuelva a ocurrir lo mismo, ya que no sabe cuando le volverá a pasar de
nuevo, a tal punto de que estuvo tres días seguidos sin poder salir de su casa. En el
transcurso de la entrevista, le atribuye este miedo a una situación de violencia que vivió
con su ex pareja y su nueva novia, quien fue esta última que le pegó de la nada. Otra
impronta del miedo, la paciente la ubica en las situaciones en la que se encuentra sola,
como por ejemplo cuando vuelve a cursar y no están sus compañeros como sostén, o
también cuando tiene que llevar a su hija al jardín pero para aliviar este miedo, utiliza
como “apoyo” el cochecito vacío de su hija.
En el miedo que la paciente va describiendo, nombra reiteradas veces la palabra “apoyo”
a lo que la psicóloga le pregunta que le significa a ella esa palabra. De antemano, lo
asocia a sus malestares físicos de necesitar un apoyo para no encontrarse en el aire; y
luego lo relaciona con el apoyarse sobre algo, ya sea la situación en la que lleva a su hija
al jardín y regresa apoyándose en el cochecito para no sentir miedo a estar sola, o el
apoyo que recibió por parte de su madre, cuando su ex pareja no la acompañó en su
embarazo.
Esta falta de apoyo y este miedo reiterativo, lo lleva a la relación con su hija más grande.
El estar sola en su embarazo, le hacía sentir que su hija era solamente de ella, que su ex
pareja la podría alejar de su hija y por eso, en varias situaciones comentó que tuvo
problemas para dejarla a su hija, no porque su padre fuera malo, sino que no podía estar
sola sin ella. La relación que tenía con su hija más grande, es muy diferente a la que tiene
con su hija menor, ya que con la menor no le costó alejarse, resaltando que con su primer
hija era todo diferente.

Actualmente, la paciente menciona que vive con su nueva pareja y sus dos hijas. Con
respecto a su novio, dice que la relación con él es diferente a su anterior relación. Cuando
nació su última hija que tienen en común, también le pasó de sentirse mareada al tener
que ir a verla luego de haber nacido, y que él la obligó a tener que ir. También vuelve a
hablar de su novio, cuando al tener que retomar sus cursadas, le da miedo ir caminando,
a lo que su pareja siempre le dice que use el auto, pero ella termina remarcando que sola
mejor prefiere no usarlo. Así puedo entrever el lazo social con los otros.

Articulando el caso con la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657 (Decreto


reglamentario 603/2013), puedo identificar ciertas situaciones en las que no hay un uso
pleno de dicha Ley. Hace tres años atrás, en su primera consulta cuando presentó estos
malestares, recibió asistencia (aunque no específica por parte de quién) en la que al no
encontrarle nada, la enviaron a su casa sin tratamiento alguno; de esto puedo extraer de
la Ley el Art. N° 7 en donde el estado debe reconocer a las personas con padecimiento
mentales, derechos como a recibir un tratamiento y a ser tratado con la alternativa
terapéutica más conveniente, que menos restringa sus derechos y libertades, cosa que en
esta paciente en su primer acercamiento a la consulta, no sucedió.

Más adelante, especifica que quien la había atendido previamente fue un médico, que al
no encontrarle correspondencia con lo físico, la derivó con un psiquiatra que la medicó
con Clonazepam (0,5mg). Esto lo puedo relacionar con la modalidad de abordaje de la
Ley, específicamente en el Art. N°12 el cual habla de la prescripción de la medicación que
solo debe responder a las necesidades mentales del padecimiento y se administrará
exclusivamente con fines terapéuticos, jamás como castigo ni tampoco debe suplementar
otros tipos de acompañamientos; además la indicación y prescripción de los
medicamentos, nunca debe ser de forma automática, promoviendo que estos tratamientos
psicofarmacológicos se realicen solo en un marco interdisciplinario. El hecho de que el
psiquiatra la medicó inmediatamente, la llevó a la paciente a que haga un uso indebido del
fármaco, ya que lo tomaba de modo preventivo por si salía y le pasaba de nuevo.
A diferencia de las otras consultas que tuvo, en esta “Entrevista de Admisión” el
profesional termina cerrando la entrevista diciendo que un tratamiento psicológico antes
que uno psicofarmacológico, podría ayudarla a ver el porqué de sus malestares,
apuntando a sus derechos y a las garantías de los mismos, buscando un pleno goce de
los derechos humanos de las personas con padecimientos mentales.

Con respecto a los interrogantes que el entrevistador le hacía a la paciente, creo que el
mismo tuvo los recaudos pertinentes de ir repreguntando sobre lo que la paciente decía,
para saber más acerca de su malestar. Sin embargo, cuando la paciente afirma que
recibió mucho apoyo de su mamá durante el embarazo, yo hubiera preguntado como era
el vínculo con la misma, para tratar de identificar a qué ella le llamaba “tener un apoyo”.
Otra pregunta que hubiera hecho con respecto al vínculo de ella con su hija mayor, es
saber si era solo ella la que sufría o también si sufría su hija. Por último, cuando el
entrevistador le propone que un tratamiento psicológico le ayudaría a ver el porqué de su
situación, yo le preguntaría qué espera de distinto en esta nueva consulta.

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