0% encontró este documento útil (0 votos)
168 vistas18 páginas

BALLENT, Anahi - Vivienda de Interés Social

Cargado por

vera
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
168 vistas18 páginas

BALLENT, Anahi - Vivienda de Interés Social

Cargado por

vera
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Diccionario de Arquitectura en la Argentina

ESTILOS OBRAS BIOGRAFÍAS INSTITUCIONES CIUDADES


Diccionario de Arquitectura en la Argentina
estilos, obras, biografías, instituciones, ciudades
Buenos Aires: AGEA, 2004
v. 2, 224 p.; 22 x 27.5 cm.
ISBN 950-782-428-6
1. Arquitectura - Diccionario
CDD 720.3

ISBN DE LA COLECCIÓN : 950-782-422-7


ISBN DE ESTE TOMO: 950-782-428-6
Impreso en Artes Gráficas Rioplatenses S. A.,
julio de 2004,
Buenos Aires, República Argentina.

Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, por


cualquier medio ya sea gráfico o electrónico sin permiso previo de los
titulares de los derechos.

La veracidad de los hechos y las opiniones vertidas en las voces son de


responsabilidad exclusiva de sus respectivos autores. Su inclusión en el
"Diccionario de Arquitectura en la Argentina" no implica que tales afirmacio-
nes sean compartidas por los editores y compiladores. Todas las imágenes
publicadas en el "Diccionario de Arquitectura en la Argentina" han sido ge-
neradas por el equipo inicial de la obra, provistas por el archivo Clarín, por
las oficinas de arquitectura responsables de la autoría de las obras, por
los fotógrafos que las produjeron, o por las instituciones a cuyo resguardo
se encuentran. En los últimos casos se las reproduce contando con la cor-
tés autorización de los nombrados. Se han hecho todos los esfuerzos para
reconocer las fuentes y solicitar las autorizaciones; todo error u omisión
es involuntario, por lo que si fueran notificado los editores y compiladores
se comprometen a corregirlo en la primera oportunidad posible.

Por las imágenes incluidas en este tomo agradecemos a: E. Carrera, Alberto


De Paula, Alejandro Leveratto, Archivio di Stato di Reggio Emilia, Archivo de
la Asesoría Histórica y Cartográfica del Ministerio de Obras Públicas de la
Provincia de Buenos Aires, Archivo de la Dirección Municipal de Paseos de
Buenos Aires, Archivo del Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Na-
ción, Archivo Amancio Williams, Archivo Gómez, Archivo Ferrari Hardoy, Ar-
chivo General de la Nación. Departamento de Documentos Fotográficos Ar-
gentina, Archivo Wladimiro Acosta, Carlos Moreno, Cátedra A. Díaz (FADU
UBA) Cátedra Solsona (FADU UBA), Carlos Sánchez Idiart, Fernando Aliata,
Fernando Gandolfi, Fundación Antorchas, Instituto de Arte Americano e In-
vestigaciones Estéticas, “Mario J,. Buschiazzo”, FADU UBA, Jorge F. Liernur,
Luis Príamo, Olga Paterlini de Koch, Patricio Randle, Ricardo González, Uni-
dad de Investigación nº 7 del IDEHAB FAU UNLP, Emilio Gómez Luengo,
Clorindo Testa, Gladys Cosogliad.

Publicación opcional con Diario de Arquitectura de Clarín.


COMPILADORES

Jorge Francisco Liernur


Fernando Aliata

Diccionario de Arquitectura
en la Argentina
ESTILOS OBRAS BIOGRAFÍAS INSTITUCIONES CIUDADES

Editor: Berto González Montaner (Diario de Arquitectura)


Investigación y textos

Proyecto y dirección general Instituciones académicas Redactores Tomo s z


Jorge Francisco Liernur (UTDT/CONICET) que contribuyeron al proyecto A. de P. Alberto de Paula
Dirección operativa Facultad de Arquitectura A. G. Adrián Gorelik
Fernando Aliata (UNLP/CONICET) y Urbanismo de la Universidad A. I. Ana Igareta
Coordinación académica Nacional de La Plata. A. M. C. Adriana M. Collado
y redacción Coordinador: Fernando Gandolfi. A. T. Andrea Tapia
Alejandro Crispiani (PUCCH), Graciela Facultad de Arquitectura y A. B. Anahí Ballent
Silvestri (UNLP/CONICET). Urbanismo de la Universidad A. C. Alejandro Crispiani
Secretario de redacción Nacional de Rosario. A. N. Alicia Novick
Eduardo Gentile (UNLP) Coordinador: María Eugenia Bielsa. An. Ch. Analía Chiarello
Comité científico Facultad de Arquitectura y C. G. C Carlos Gil Casazza
Fernando Aliata (UNLP/CONICET), Urbanismo de la Universidad C. S. Claudia Shmidt
Anahí Ballent (UNQ/CONICET), Nacional del Litoral (Sta. Fe). D. S. Daniel Schávelzon
Adrián Gorelik (UNQ/CONICET), Coordinador: Luis Müller. E. G. Eduardo Gentile
Jorge Francisco Liernur (UTDT/CONI- Facultad de Arquitectura de la E P E V Equipo para el Estudio de la Vivienda
CET), Alicia Novick (UBA), Universidad de Tucumán. F. G. Fernando Gandolfi
Graciela Silvestri (UNLP/CONICET). Coordinador: Diego Lecuona. F. W. Fernando Williams
Facultad de Arquitectura F. A. Fernando Aliata
Financiación y patrocinio de la Universidad Nacional Fa. G. Fabio Grementieri
institucional de Mar del Plata. G. S. Graciela Silvestri
Consejo Nacional de Coordinador: G. V. Gustavo Vallejo
Investigaciones Científicas Fernando Caccopardo. H. C. Horacio Caride
y Técnicas (CONICET), J. C. Julio Cacciatore
Universidad de Buenos Aires (UBA), Colaboradores técnicos J. F. L. Jorge Francisco Liernur
Facultad de Arquitectura, Dibujos: Coordinación: J. M. Jorge Mele
Diseño y Urbanismo de la UBA Martín Ibarlucía, Roberto J. P. Jorge Prieto
(FADU/UBA), Lombardi, Omar Loyola. J. R. Jorge Ramos
Fundación Alexander von Hum- Dibujantes: Juan Carlos Arturi, L. M. C. Luis María Calvo
boldt. Diego Capello, Daniel Gimelberg, Ma. G. Mariana Gil
Ciro Najle, Serenella Perrecca, M. M. L. María Marta Lupano
Sede del proyecto Adrián Romero, Francisco Vilchez. M. R. Mónica Rojas
Instituto de Arte Americano O. P. de K Olga Paterlini de Koch
e Investigaciones Organización del P. C. S. Pedro C. Sondereguer
Estéticas “Mario J. Buschiazzo” listado de voces P. M. Patricia Méndez
Leticia Mantz P. W. Pablo Willemsen
R. E. P. Raúl Enrique Piccioni
Secretaría de redacción R. P. Roxana Pérez
Pablo Blitstein, Vera Blitstein, S. B. Sonia Berjman
Martín Marimón, Alejandra Marimón, S. N. W. Silvia Nora Wilchepol
Romina Paula. V. O. Verónica Osso

Nota del Editor: las firmas de los redactores se consignan al final de cada texto con sus respectivas iniciales
En 1947 concurrió como delegado argenti- mueble de los núcleos industriales” (idea fuer-
no al CIAM de Bridgewater y se contactó con temente apoyada en el modelo de ciudad in-
Vivienda Mínima E. Rogers (v.) y otros arquitectos italianos a quie- dustrial lineal de Le Corbusier). La propuesta
nes invitó a formar parte del Instituto como pro- incluía una conexión continental de cuencas
fesores. En ese mismo año formó parte del Con- hídricas (Plata - Amazonas - Orinoco) y un pro-
sejo Director para el estudio del Plan de Bs. As. yecto de grandes conjuntos, donde una vez más
En la década del cuarenta integró un equi- se evidenciaba la influencia del maestro suizo
po de técnicos especialistas que desde el men- (especialmente su plan para Argel).
cionado Instituto se encargó del proyecto y la En la práctica el plan no pudo aplicarse ya
construcción de la sede propia para la Univer- que, si bien desde el punto de vista urbanísti-
sidad. En 1947, junto a los mencionados Ca- co era revolucionario, desde el económico era
minos y Sacriste, propusieron su emplaza- inviable. No obstante, algunas de las ideas de
miento en el cerro San Javier. Se iniciaba así Vivanco se utilizaron posteriormente en la zo-
un ambicioso proyecto, la Ciudad Universita- na, aunque en menor escala: en la Plaza de los
ria de San Javier, que se convirtió con el correr Dos Poderes, en algunos conjuntos habita-
de los años en un modelo paradigmático de las cionales en altura sobre el río Xibi – Xibi y
propuestas urbanísticas del Movimiento Mo- fundamentalmente en el zoning de Palpalá (v.
derno. La ciudad universitaria se concebía co- Jujuy San Salvador de).
mo un sistema educacional residencial que se
completaba con las instalaciones de servicios
necesarias para funcionar como una verdade-
ra ciudad para 20.000 habitantes. Se organi-
zaba a partir de dos núcleos. El núcleo del cas-
co principal ocupaba 100 ha en la cumbre del
cerro a 1.200 m sobre el nivel del mar, y un
núcleo secundario ubicado en Horco Molle, en
u PLANTAS Y VISTAS DE UNA VIVIENDA MÍNIMA un terreno de 300 ha al pie del cerro a una al-
EN DÚPLEX PROYECTADA POR VIVANCO tura media de 60 m sobre el nivel del mar. Am-
bos núcleos se vinculaban por medio de un fu-
nicular. Para 1950, Vivanco se encontraba entre
los principales responsables del proyecto y de u CONJUNTO DE VIVIENDAS MÍNIMAS EN SAN JAVIER.
las obras. Aun cuando a partir de 1952 las obras
se fueron paralizando por causas tanto econó- Fuera de Tucumán, realizó estudios de pla-
micas como políticas, del proyecto original se nificación industrial para las firmas SIAM,
construyeron 33 viviendas individuales y par- SIAT y CARMA, y un proyecto de plan regu-
te del block de vivienda colectiva masculina, y lador para las plantas de ACINDAR, en cola-
en Horco Molle, 30 viviendas, la escuela de en- boración con SEPRA (v.).
fermeras y los talleres (v. Ciudad universitaria). De 1956 a 1957 fue Secretario de Obras Pú-
Junto al arquitecto italiano Cino Calcapri- blicas y Urbanismo de la Municipalidad de Bue-
na (v.), fue uno de los principales urbanistas nos Aires. En 1961 se trasladó a Cuba para re-
que actuaron en el ámbito regional. Era un há- alizar tareas de asesoramiento en planes
bil proyectista para quien el criterio básico de urbanos. A. L. CH.
estructuración territorial se basaba en el orde-
namiento de los grandes nodos compositivos,
sin considerar mayormente espacios interme- VIVIENDA DE INTERÉS SOCIAL. f. Habitación
dios. En la segunda mitad de la década del cin- de bajo costo, destinada a sectores sociales
cuenta fue autor de uno de los dos importan- medios y bajos, que a partir de la década de
tes planes reguladores que se desarrollaban en 1940 se encuentra asociada a la acción del
la región, en los que se aplicaban las teorías ur- Estado.
banísticas del CIAM (v.): el Plan Regulador Ju-
juy - Palpalá, cuyas bases fueron precisamen- Desde el punto de vista histórico, esta voz
te el documento teórico más importante que compleja se articula a la cuestión de la vivien-
publicó. El plan proponía un plazo de ejecu- da y el alojamiento popular, entendida como
ción de treinta años y se basaba en conside- conjunto de problemas económicos y sociales
rar a Jujuy como centro administrativo y de in- propio de las sociedades modernas.
tercambio cultural y comercial, a la vez que Así, aunque la denominación es relativa-
debía actuar como “centro principal o ciudad mente reciente, ya que data de la década de 1960,

176 Diccionario de Arquitectura en la Argentina


viv viv
otros términos aludieron anteriormente a la mis- glo y 1946 se caracterizó por la escasa inter- emprendimientos oficiales–, como en las pro-
ma temática: habitación popular, vivienda obre- vención del Estado en cuanto a construcción de puestas de la disciplina.
ra, casa barata (traducción del francés à bon mar- viviendas. Tal situación puede explicarse por va-
ché), vivienda económica, vivienda masiva. Las rias razones, como la alta rentabilidad que pro- PERÍODO 1904-1930.
diferentes adjetivaciones utilizadas ubicaban el porcionaban las casas de inquilinato o la difu- Abarca los dos últimos períodos de go-
centro del problema en aspectos diversos: en el sión del pensamiento liberal en economía, que biernos conservadores (1904-1916) y las tres
destinatario de la vivienda (aspectos sociales), consideraba que la vivienda era un campo que presidencias radicales (1916-1930).
en las características de la unidad o en su con- debía ser cubierto por la iniciativa privada.
dición de problema, fundamentalmente cuan- Una inflexión particular de estas ideas se ob- Instituciones y gestiones. Aunque la mayor
titativo. Hacia 1940, se observa en la Argentina serva entre los socialistas, quienes proponían parte del período corresponde a los gobier-
una preferencia por términos como barata, eco- la formación de sociedades públicas autoges- nos radicales, quienes llegaron al poder a par-
nómica o popular, ya que se consideraba que la tionarias y no estatales, como las cooperativas. tir de la reforma electoral propuesta por Sáenz
cuestión del alojamiento no afectaba solamen- Aunque la acción del Estado fue poco sig- Peña, no todas las iniciativas se debieron a ellos.
te a los sectores obreros, proporcionalmente po- nificativa en cuanto a la efectiva construcción El hecho más importante del período, la crea-
co numerosos en comparación con las de las so- de viviendas, no puede hablarse de inacción ción de la Comisión Nacional de Casas Bara-
ciedades europeas, sino que comprendía a oficial en cuanto a reflexión y discusión del te- tas (v.) –Ley 9677 de 1915–, se debió a la ini-
amplios sectores medios, de empleados, co- ma. Este fue un período de debate sobre nue- ciativa del diputado católico por la Provincia de
merciantes y artesanos. vas formas de habitación popular, nuevas ti- Córdoba J. F. Cafferata, quien proponía el te-
El problema de la habitación surgió en la pologías arquitectónicas en reemplazo de las ma al Congreso desde 1912.
Argentina a fines del siglo pasado, como con- tradicionales maneras de abaratar la vivienda. La Comisión se formó sobre el modelo de
secuencia del impacto inmigratorio que supe- Se trataba del momento de constitución de la las Sociétés des habitations à bon marché fran-
ró la capacidad de alojamiento de las grandes vivienda popular moderna, como paso previo cesas y su misión, antes que construir en can-
ciudades, y produjo fenómenos tales como en- a la construcción masiva, un proceso que en tidades tendientes a regular el mercado habi-
carecimiento de los alquileres, hacinamiento, los países europeos se observa durante el siglo tacional, consistía en difundir y orientar en
existencia de construcciones precarias, ausen- XIX, pero que en la Argentina se produjo du- materia de habitar, aplicar exenciones impo-
cia de ciertas condiciones sanitarias, etc. He- rante el siglo XX. sitivas y realizar construcciones experimenta-
chos como la epidemia de fiebre amarilla de La periodización que aquí se propone se ba- les, como modelos destinados a ser imitados
1871 hicieron volver la mirada de los médicos sa fundamentalmente en aspectos del debate por la iniciativa privada. Actuó también co-
hacia los sectores urbanos, donde la población y las propuestas del campo arquitectónico, aun- mo centro del debate sobre vivienda popular,
vivía hacinada en conventillos (v.) o barracas, al que incluye referencias a otras cuestiones capitalizando la obra de otras instituciones.
descubrir que las condiciones de vida popula- (orientaciones gubernamentales, políticas es- Hasta el momento de su disolución, en 1943,
res podían perjudicar a otros sectores sociales pecíficas de vivienda) en tanto lo condicionan. construyó 977 viviendas en los siguientes ba-
a través del contagio. Obras como la de Eduar- Así, en un mismo período pueden agruparse rrios o edificios: Barrio Cafferata (barrio jar-
do Wilde, Estudio sobre las casa de inquilinato en gobiernos democráticos y autoritarios, si entre dín, vivienda individual); Barrio Alvear (barrio
Buenos Aires (1891) o la de Samuel Gache, Les ellos existió una continuidad tanto en las for- parque, vivienda individual 1923-1925 –y co-
logements ouvrières á Buenos Aires (1899), ejem- mas de pensar la vivienda y el hábitat popular, lectiva– 1940-1945); Barrio Rawson (individual,
plifican la preocupación por las condiciones de –a veces motivada por la propia inercia de los 1928) y colectiva (1933); casas colectivas Va-
habitación manifestada por los médicos higie-
nistas (v. Higienismo). Tal preocupación trascen-
dió pronto los términos físicos, ya que las con-
diciones de vida populares fueron observadas
a la luz de ciertos procesos sociales. A partir de
la inquietud despertada por las huelgas, los nue-
vos movimientos políticos (anarquismo y so-
cialismo) y, en general, por las formas de con-
flicto social que se registran desde fines de siglo,
comenzó a pensarse en la vivienda como un
dispositivo de integración social que tendiera
a homogeneizar y a arraigar a esa masa móvil,
sumamente diferenciada por lenguas y cos-
tumbres, que constituía la población inmigrante.
Así se agregaron a las observaciones físicas
otras de marcado tono moral, que constituye-
ron la base de todas las intervenciones o ins-
tituciones que abordaban el tema de la vivien-
da como instrumento de reforma social.
El período que se extiende entre fines de si- u VIVIENDAS COLECTIVAS EN EL BARRIO RAWSON, BUENOS AIRES (1933).

Diccionario de Arquitectura en la Argentina 177


lentín Alsina (1919), Bernardino Rivadavia presas constructoras se limitaban a repetir los sa, para los cuales se realizaron los respectivos
(1921), 24 de Noviembre (1939), América (1937) modelos tradicionales, como la casa chorizo (v.): concursos en 1919. La acción católica en vi-
y Güemes (1941). un caso típico lo constituyen los conjuntos de vienda contaba ya con cierta tradición; tal era
En el momento de su creación, la Comi- La Constructora Nacional, aunque pueden ci- el caso de Cafferata, impulsor de la Ley Gar-
sión contaba con dos casos de intervencio- tarse muchos otros de características similares. zón Maceda y de la Ley de Casas Baratas. Ade-
nes estatales en construcción de viviendas, Una de las excepciones a esta situación gene- más se articulaba con otras iniciativas de ac-
aunque de acción sumamente limitada. La pri- ral la constituyó la Cooperativa El Hogar Obre- ción social, como los Círculos para Obreros,
mera era la ley cordobesa Garzón Maceda de ro (v.), fundada en 1905 por figuras vinculadas los sindicatos católicos, las cajas dotales para
1907, que financiaba obras construidas y ad- al Partido Socialista. Creada en medio del cli- obreras y las universidades populares.
ministradas por una institución de benefi- ma de malestar que condujo a la huelga de in- Las iniciativas patronales por parte de la in-
cencia; la segunda, la Ley Nacional 4824/05, quilinos, en ella se unía el interés político en la dustria fueron escasas (v. Vivienda de Iniciativa pa-
propuesta del diputado Yrigoyen, que asig- transformación del habitar popular a una fuer- tronal). Pocos casos revelan la intención de rea-
naba fondos a la Municipalidad de Buenos Ai- te presencia de médicos (Justo, Repetto, Gi- lizar contribuciones significativas al debate.
res para la construcción de viviendas. A partir ménez, etc.), con el resultado de una particular Pueden citarse a principios de siglo la fábrica
de 1905, el debate sobre la vivienda popular se y tenaz preocupación por el mejoramiento de textil Gratry, en Nueva Pompeya, y de Schulz
vio activado por la situación creada por las con- la vivienda. Para 1940, la Cooperativa había y Lutz, en Chacarita (1905), la cervecería Quil-
tinuas alzas de alquileres, situación que cul- construido 827 unidades, repartidas en 455 cré- mes y emprendimientos de empresas ferro-
minó en la huelga de inquilinos de 1907. Es- ditos para edificación y 266 viviendas cons- viarias, como Colonia Solá en Barracas y Co-
te movimiento, conducido por los anarquistas, lonia Remedios de Escalada en Banfield (c.
constituyó una clara muestra del malestar po- 1908) (v. Vivienda Ferroviaria).
pular y consistía en el no pago de alquileres. Un ejemplo especial lo constituyen esta-
Aunque fracasó en sus objetivos, fue una de- blecimientos industriales o extractivos del in-
mostración de la magnitud del problema. terior, alejados de los centros urbanos, don-
La Municipalidad de Buenos Aires también de el habitar se organizaba alrededor de la
realizó intervenciones, aunque aisladas en el producción (v. Poblado Industrial), sobre la base
tiempo y sin plan global. En 1887, durante la de las iniciativas patronales, como los inge-
gestión de Torcuato de Alvear, se proyectan las nios tucumanos entre fines del siglo pasado
primeras viviendas obreras: tres tiras de uni- y 1930. También se registran casos aislados
dades en planta baja, en las calles Larrea, Melo, de Company-Towns, como Pueblo Liebig, en
Azcuénaga y la actual Av. Las Heras. Alrededor la Prov. de Entre Ríos, formado por el esta-
de 1910, con fondos de la ley Yrigoyen, se cons- blecimiento del mismo nombre, destinado al
truyen los barrios Butteler (64 viviendas, 1910) procesamiento de carne vacuna. La Forestal
y Parque de los Patricios (116 unidades, 1912). Argentina experimentó, a partir de 1928, con
En 1925, la Municipalidad llamó a concurso u VIVIENDAS COLECTIVAS EN EL BARRIO ALVEAR (1940/45) nuevos sistemas constructivos para las vi-
de anteproyectos para la ejecución de tres casas viendas de su personal en el Chaco. Dicha
colectivas en Palermo, Flores y Chacarita, de las truidas directamente. Otro caso de institucio- compañía propuso en 1935 un sistema de pa-
cuales se construye solamente la última, el con- nes reformadoras en el ámbito de la beneficencia redes livianas sobre la base de envarillado y
junto Los Andes (arquitecto Fermín Bereterbi- católica fue el de la Sociedad San Vicente de casillas desarmables de madera local para las
de. v.). Paralelamente, un contrato con la Com- Paul, que construye su colonia obrera en Nue- habitaciones temporarias en los obrajes.
pañía de Construcciones Modernas (v.) preveía va Pompeya (1912), con fondos donados por Otra iniciativa del período fue la creación
la erección de 10.000 viviendas, aunque tal can- el Jockey Club y en terrenos municipales. La del Hogar Ferroviario, sobre la base de un pro-
tidad nunca llegó a alcanzarse en los conjuntos misma sociedad administró, a partir de 1914, yecto del diputado católico Arturo Bas, que se
producidos por esta intervención (los barrios los conjuntos municipales anteriormente ci- concretó en la Ley N.° 11.173 de 1922. Se tra-
Chacabuco, Nazca y Liniers). tados: de ese modo se articulaban la acción es- taba de una sección de la Caja de Jubilaciones
También debe consignarse la acción del tatal y la beneficencia de sectores privados. Ferroviaria, creada en 1919, que aplicaba sus
Banco Hipotecario Nacional (v.), al que, en 1919, En el ámbito de la acción social católica, fondos al otorgamiento de créditos hipoteca-
la Ley 10.676 le asignó nuevas funciones, co- la Unión Popular Católica Argentina realizó rios para sus afiliados. Entre 1924 y 1939 ha-
mo el otorgamiento de préstamos a emplea- en 1919 la Gran Colecta Nacional, cuyos fon- bía otorgado más de 14.000 préstamos. Sin
dos públicos con destino a la construcción o dos se destinaron en parte a la construcción de embargo, la generalización de este tipo de so-
adquisición de casa propia. Las condiciones de las llamadas “mansiones populares” o “man- luciones era imposible, en tanto el ferroviario
los créditos solo podían resultar útiles para un siones para obreros”. A principios de la déca- era el único gremio que en el momento con-
sector reducido de la población; en los años de da del veinte, se construyeron así unas 260 vi- taba con caja de jubilaciones.
mayor actividad, tales préstamos oscilaron en- viendas en Mataderos, Martínez, Flores, Y finalmente debe consignarse la impor-
tre 250 y 450 por año. Barracas, y se inició un conjunto en Berisso tancia del Primer Congreso Argentino de la
Fuera del ámbito oficial, fueron pocas las (Prov. de Buenos Aires). Los casos más inte- Habitación, organizado en 1920 por el Museo
empresas o asociaciones que experimentaron resantes fueron la casa colectiva de Flores, de Social Argentino (v.), institución que se ocu-
en tipos arquitectónicos alternativos. Las em- F. Bereterbide, y el barrio Monseñor Espino- pó intensamente del problema.

178 Diccionario de Arquitectura en la Argentina


viv viv
TEMAS Y TIPOLOGÍAS. recían estar claramente deslindadas. Pero ya a pintorescos. El modelo de mayor éxito fue en-
Desde el punto de vista tipológico, exis- fines de la década de 1910, las experimenta- tre estos el cottage inglés (barrios Cafferata, Al-
tieron dos cuestiones en debate. La primera ciones toman caminos separados. Con respecto vear, Rawson, Monseñor Espinosa).
fue la discusión entre los partidarios de la vi- a la vivienda colectiva, se registra un despla-
vienda individual y los defensores de la co- zamiento desde tipologías de tipo claustral (ca- Figuras y aportes de la disciplina. La vivienda
lectiva, como modelos configuradores del ha- sa Valentín Alsina, 1919) hasta pabellones exen- popular no fue un tema central para la disci-
bitar popular. La segunda fue la búsqueda de tos en barrios parque (barrio Rawson, 1933; plina del período, aunque en la segunda mi-
nuevas tipologías arquitectónicas para cada barrio Alvear, 1934). Como tipo intermedio, tad de la década del veinte esta situación co-
uno de los casos. En tanto se trató de un pe- para lotes ubicados en sectores urbanos más menzó a cambiar. Hasta el momento la
ríodo experimental, no existieron posiciones densos, se experimentó sobre edificios pabe- cuestión parecía encontrarse más en manos
congeladas sobre estos temas y se ensayaron llonales de planta abierta en E o en U (casa 24 de políticos, médicos o reformadores sociales
a la vez distintas respuestas. de Noviembre, 1939; casa América, 1937; casa que de arquitectos. Sin embargo, existieron
Con respecto a la polémica habitar indivi- Güemes, 1941), o combinaciones de basamento aportes aislados significativos. Uno de ellos
dual / colectivo, además de utilizarse argumentos y pabellones (casa Flores, 1920 y Los Andes, fue el de Fermín Bereterbide a través de sus
higiénicos, morales y económicos en favor de 1926). El resultado de este proceso fue la pro- proyectos de casas colectivas. A las obras ya
una u otra opción, la vivienda colectiva se rela- gresiva apertura de los espacios abiertos hacia mencionadas, debe agregarse el proyecto de
cionaba con el alquiler y la individual con la pro- el exterior y la consecuente progresiva des- 1929 para Parque Patricios (Municipalidad de
piedad, ya que hasta 1948 no existió en el país aparición de la tradicional interioridad del pa- Buenos Aires), sobre la base del mismo siste-
ley de propiedad horizontal (v. Casa de renta). tio en la vivienda colectiva. ma de basamento y pabellones.
En relación con la búsqueda de nuevas ti- Tal transformación se fundaba en varios ele- También en el concurso municipal de 1925
pologías para cada uno de los casos, hasta 1915 mentos. Por un lado, criterios estrictos de ilu- existe una interesante y temprana propuesta de
los conjuntos indicados anteriormente estaban minación y ventilación tendían a descartar los Prebisch (v.) y Vautier (v.) de pabellones parale-
constituidos generalmente por viviendas indi- patios cerrados. Por otro, los espacios abiertos los, en líneas modernas. Otra figura central es
viduales de una o dos plantas agrupadas de ma- se asociaban con los patios de los conventillos, Raúl Pasman (v.), encargado de la sección téc-
nera diversa. Existieron agrupamientos que que eran vistos por médicos y políticos como nica de la CNCB y proyectista de muchas de sus
trataban de conservar la fuerte morfología de espacios de suciedad y caos que ejercían in- obras, afines a otras particulares del arquitec-
la manzana tradicional, aun en lugares que no fluencia desmoralizadora en la población y aten- to, como las “casas de campo” en Ranelagh (pu-
contaban con un condicionamiento urbano taban contra la integridad de la familia. Con res- blicadas en 1913). Los ingenieros Alejandro Or-
fuerte (San Vicente de Paul, Butteler), mien- pecto a la vivienda individual, fueron ensayadas túzar y Fernández Poblet promovieron en 1907
tras que otros tendían a trabajar en tiras pa- variantes de trazados de ciudad jardín, guiados un interesante proyecto en el Bajo Flores que,
ralelas (Municipalidad, 1887; El Hogar Obre- por los ideales higienistas de verde y sol como por su magnitud tanto como por la racionali-
ro). En esta primera etapa, las problemáticas sinónimos de salud, con viviendas compac- dad del trazado y las unidades, constituyó una
de la vivienda individual y de la colectiva no pa- tas, en su mayor parte de dos plantas y alzados propuesta poco frecuente en el período. Final-

u EL BARRIO CAFFERATA EN BUENOS AIRES SE PROYECTÓ CON VIVIENDAS INDIVIDUALES EN ESTILO CHALÉ Y CON JARDINES.

Diccionario de Arquitectura en la Argentina 179


mente, las reflexiones de Carlos Ancell, en su dores agrícolas, sectores duramente golpeados la Dirección de Vivienda, dependiente de la Se-
obra Abaratar la vivienda (1922), constituyen por la crisis del treinta y por los cambios en cretaría; se constituyó la Administración Na-
otro de los aportes del período. la comercialización de la producción agrícola- cional de la Vivienda (v.) (Decreto 11.157/45).
ganadera, impuestos por las nuevas condicio- También se crean nuevas comisiones ase-
PERÍODO 1930-1946. nes internacionales. Los concursos de ante- soras sobre vivienda popular en el ámbito na-
Abarca los gobiernos conservadores pos- proyectos, organizados por el Instituto Colo- cional y en la Municipalidad de Buenos Aires.
teriores al derrocamiento de Yrigoyen (Uri- nizador de la Provincia de Buenos Aires (1937) El valor de estas comisiones, aunque poco efi-
buru, A. P. Justo y Castillo) hasta 1943, y el go- o por el Banco de la Nación Argentina (1939) caces en la práctica, residió en la continuidad
bierno de la revolución del Grupo de Oficiales para viviendas rurales, adoptaban esta nueva de las nuevas políticas con iniciativas anterio-
Unidos, o GOU (1943-1946), hasta la llegada perspectiva. Con respecto a las leyes provin- res y en la creación de nuevos conjuntos de
al poder del primer gobierno peronista. ciales, para 1943 se contaba con las siguientes: vivienda, que tanto desde el punto de vista ti-
San Juan, Ley 872/42; Mendoza, Decreto pológico como urbanístico marcarían las pro-
Instituciones y gestiones. La preocupación por 929/43; La Rioja, Ley 905/42; Córdoba, Ley puestas posteriores de los gobiernos peronis-
el abaratamiento de la vivienda se transfor- 4.022/42. Todas estas leyes, al igual que la tas. Tales son los casos del conjunto Villa
mó en una cuestión central durante la déca- de la Provincia de Buenos Aires de 1937, crea- Concepción, en el Pdo. de San Martín (Prov. de
da del treinta, desplazando la discusión tipo- ban organismos provinciales de vivienda. Buenos Aires, 1944-1947) y del conjunto Pri-
lógica en términos ideológicos (individual / También en 1939, en medio del clima pro- mero de Marzo, en Capital Federal (1943-1947).
colectiva). Esta preocupación se articulaba con picio generado por la realización del Congre- También a través de la ANV, se inició en
otros dos elementos: por un lado, la introduc- so Panamericano de la Vivienda Popular, se 1945 la ampliación del Barrio Alvear con nue-
ción de las formas arquitectónicas modernas presentaron varios proyectos de ley elabora- ve pabellones; en La Pampa se edificaron 24 ca-
y, por otro, la apelación generalizada a la in- dos por distintos sectores políticos que pro- sas individuales y en La Rioja se construyeron
tervención del Estado. ponían aplicar un plan de viviendas para la to- los barrios Pango y Caja Nacional de Ahorro
En ese sentido son claras las conclusiones talidad del país. Postal, de 30 viviendas individuales cada uno.
del Primer Congreso Panamericano de la Ha- Este era el panorama que encontraba el La financiación de este último era particular-
bitación Popular, realizado en Buenos Aires GOU al llegar al poder en 1943, que fue reto- mente compleja: fondos donados por la Caja
en 1939; tal idea se observa hasta en sectores mado sobre todo por la Secretaría de Trabajo Nacional de Ahorro Postal, por YPF, por la Aso-
tradicionalmente liberales en el tema, como y Previsión, creada en el mismo año y a cargo ciación Argentina de Fútbol y los provenientes
los socialistas. A este generalizado viraje de po- del coronel Perón. Sin embargo, entre el es- de una colecta realizada a favor del noroeste ar-
siciones confluyeron desde condiciones obje- tado del debate y la concreta implementación gentino. Esta combinación de aportes diversos
tivas del habitar popular, como los escasos de planes de construcción masiva mediaba una caracterizó el momento de transición 1943-1946.
resultados de la iniciativa privada con respec- distancia considerable. Ella no solo residía en Como eventos importantes se destacan la
to a la población de menores recursos y el au- las decisiones referidas a las formas de finan- Primera Conferencia Nacional de Asistencia
mento de migraciones internas hacia el Gran ciación, sino en las limitaciones de la propia Social (1933), el Primer Congreso Argentino
Buenos Aires, hasta la generalización de la in- estructura de gestión del Estado en el tema vi- de Urbanismo (1935), el Primer Congreso Pan-
tervención estatal, el interés despertado por vienda, que carecía de medios y organización americano de Vivienda Popular y el Primer
modelos externos, como el New Deal, y la dis- como para alcanzar tal objetivo. Las iniciativas Congreso de la Población (1940).
cusión sobre nuevos modelos económicos, don- tomadas por la Secretaría tendieron a generar
de la construcción ocupaba un rol de punta tan- nuevos organismos dedicados al tema, con me- Temas y tipologías. Los tipos colectivos se des-
to como movilizador de la industria como por jores intenciones que resultados: se extendie- arrollaron según líneas indicadas en el perío-
su capacidad de ocupar mano de obra. Otro ron los beneficios de la Ley 9.677 a todo el te- do anterior (casas colectivas de planta en U o
ejemplo de la nueva perspectiva del debate es rritorio de la Nación (Decreto 11.586/43); se en E, para lotes de sectores urbanos densos,
el plan económico de Pinedo (1940), que pro- disolvió la CNCB (Decreto 10.102/44), se creó y pabellones en barrios parque).
ponía la ejecución de un plan de vivienda ma- Durante el período, la CNCB manifestó pre-
siva en estos términos y que fue rechazado por ferencia por estos géneros edilicios. Ellos pue-
la oposición radical en el Congreso. den ser puestos en relación con las operacio-
También en la década se produjeron ini- nes urbanas modernizadoras realizadas en
ciativas de gobiernos provinciales, entre los Buenos Aires, (ampliación de la red de subte-
que cabe citar a Mendoza y Buenos Aires, que, rráneos, Obelisco, Avenida General Paz, aper-
aunque no siempre se concretaron, indicaban tura de la Avenida 9 de Julio, etc.), pero tam-
la magnitud del problema y la necesidad de bién con la generalización de la arquitectura
pensar la vivienda, ya no solo en función de racionalista en edificios de oficinas, reparti-
Buenos Aires y los grandes centros urbanos. ciones estatales y casas de renta.
Así comenzaron a encontrarse en primer pla- Pero también existió un amplio desarrollo
no la problemática de la vivienda rural y el al- de tipologías individuales. En este período se
cance nacional de la cuestión. Fueron impor- abandonaron los tipos de dos plantas caracte-
tantes las reflexiones del período sobre las rísticos de los años veinte, sustituidos por va-
condiciones de chacareros, colonos y trabaja- u HOGAR POLICIAL EN BUENOS AIRES. riantes de casas cajón en planta baja. Esta nue-

180 Diccionario de Arquitectura en la Argentina


viv viv
Lo rural y lo suburbano –este último co-
mo punto de encuentro entre la ciudad y el cam-
po– comenzaron a confundirse, y las tipologí-
as rurales se extendieron en él. Tal es el caso de
un conjunto de enorme éxito en el momento,
como el Barrio de Suboficiales Sargento Cabral,
en Campo de Mayo, proyectado por la Direc-
ción de Ingenieros del Ministerio de Guerra
(1934-1937). En él, chalets californianos con te-
rrenos libres para jardín, huerta y gallinero,
aglutinados alrededor de la iglesia y otros ele-
mentos de equipamiento colectivo, realizaban
la utopía de un suburbio, que por un lado des-
centralizaba la metrópoli y por otro proponía
una transición gradual hacia el campo.
Proyectos de años posteriores, como Villa
Concepción o el conjunto Primero de Mayo, se
inscriben dentro de esta misma línea. Otro ca-
so que debe destacarse por su envergadura es
el proyecto (no construido) del barrio parque
en La Tablada (Partido de Matanza, Prov. de
u INAUGURACIÓN DEL BARRIO MONSEÑOR ESPINOSA A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX. Buenos Aires), proyectado por A. Bilbao la Vie-
ja (v.) para el Ministerio de Obras Públicas de la
va solución, además de ajustar superficies y re- se sucedían en este momento en el que se “des- Provincia (502 viviendas y equipamiento, 1937).
sultar más económica, impedía el subalqui- cubría” el interior. Pero estas imágenes, pro-
ler de un sector de la vivienda, modalidad muy puestas como un mejoramiento de las condi- Figuras y aportes de la disciplina. La década del
extendida entre los sectores populares y per- ciones de la vida rural, vale decir como una treinta fue el momento en que se generalizó en
mitida por las unidades de dos plantas. “urbanización del campo”, ingresaban también la disciplina la preocupación por la vivienda po-
A partir de 1930 se difundieron modelos de en la ciudad, en un movimiento de tendencia pular, en relación con la introducción de for-
“casa propia” tipo cajón, de una planta, tal co- opuesta: la “ruralización de la ciudad”. mas arquitectónicas modernas y elementos de
mo se observa en publicaciones como La habi- Estos procesos se articulaban con críticas confort en el hogar (v. Moderna, Arquitectura). Las
tación popular (Boletín de la CNCB) y edificios a la concentración urbana y a la constitución experiencias más innovadoras se centraron
de la Cooperativa El Hogar Obrero, hasta re- urbano -territorial del país, cuyo mejor ejem- en el problema de la “vivienda mínima”. En par-
vistas dirigidas a un público amplio, como La plo, ya que resulta indicativo del clima cultural te, este problema estaba alentado por referen-
Vivienda Económica o Casas y Jardines. Dentro del momento, tal vez sea La cabeza de Goliat, cias externas, como las experiencias del Exis-
de los tipos individuales, un problema singu- de Martínez Estrada (1940). Las migraciones tenzminimun alemán, pero también se nutrían
lar lo constituyó la vivienda rural, que pasó a hacia el Gran Buenos Aires que se observaban de las preocupaciones del debate argentino con-
ser considerada como una cuestión “específi- en la década del treinta, las estimaciones de- signado anteriormente (v. Cocina).
camente argentina”. Se produjo así una proli- mográficas, que indicaban un predominio de Un caso es el de Antonio Vilar (v.), con su “vi-
feración de imágenes del habitar vinculadas a la población urbana (aglomeraciones de más vienda mínima decente” (1937), basada en ex-
lo rural y al interior, atendiendo a las particu- de 1.000 habitantes) sobre la rural, señales de periencias anteriores, como sus viviendas para
laridades climáticas y regionales. Entre ellas cambios estructurales en la conformación del YPF en Comodoro Rivadavia y su propia “vi-
puede citarse una gran variedad de proyectos país parecían impulsar la construcción de una vienda en el campo” en José C. Paz (Prov. de Bs
realizados por la Dirección de Tierras del Mi- utopía de continuo urbano / rural, según la cual As, publicada en 1933). La vivienda de Vilar vol-
nisterio de Agricultura (arquitectos A. J. Horta ambas partes tendrían que transformarse. vió al debate en 1946, cuando el gobierno pe-
y E. P. Guastavino), los del Instituto Coloniza- ronista intentó ensayos de prefabricación.
dor de la Prov. de Buenos Aires (a partir de Wladimiro Acosta (v.) construyó la mayor
1937), las propuestas del Banco Hipotecario parte de su obra como una reflexión acerca de
(1942), las de la Dirección de Arquitectura del la vivienda. Pueden citarse sus viviendas co-
Ministerio de Obras Públicas de Mendoza (pu- lectivas tipo Helios (1934), las viviendas en se-
blicadas en 1936) o las soluciones alentadas por rie tipo LT1 y LT2 (1932-1933), las viviendas su-
el Banco de la Nación Argentina a través de burbanas tipo SR (1932), su vivienda mínima
su concurso de proyectos de viviendas rurales para Buenos Aires (1934-1935) y sus estudios
(1939). Chalets suizos, cottages con techos de de equipamiento en vivienda mínima (1936).
paja, cabañas de madera, casa lacustres, chalets Finalmente, sus propuestas de city-block (v.) tras-
californianos: imágenes más o menos estereo- ladaron al terreno urbanístico las problemáti-
tipadas de un repertorio con fuerte acento folk u CONJUNTO FLORES DE FERMÍN BERETERBIDE. cas de la vivienda masiva (1928-1934). Para

Diccionario de Arquitectura en la Argentina 181


u EL BARRIO MONSEÑOR ESPINOSA FUE PRODUCTO DE UN CONCURSO REALIZADO A FINES DE LA DÉCADA DE 1910.

Acosta, vivienda mínima significaba “máximo cesidad de intervención del Estado en su ma- del Banco en el período, conviene observar al-
rendimiento con mínimo costo, mayor ampli- terialización. Sin embargo, estas ideas deben gunas cifras de préstamos escriturados por el
tud en menor espacio”, definición que se rei- entenderse dentro del contexto del peronismo, BHN para la edificación: 15.941 (1948), 32.388
tera con matices en otros autores. ya que en él existía una particular fusión en- (1950), 34.071 (1952) y 56.611 (1954).
Estanislao Pirovano (v.) constituye otra fi- tre la idea de Estado y la figura del líder políti- Con respecto a la distribución del crédito
gura para destacar, ya que, al frente de la sec- co; además, la acción de instituciones cuasi-es- entre la Capital (y zona suburbana) y en el in-
ción técnica del la CNCB (v.), alentó gran par- tatales, como la Fundación Ayuda Social Eva terior del país, aunque la acción del Banco se
te de la producción moderna de la institución, Perón, hacían ambiguas las relaciones entre Es- inicia con mayor porcentaje para la primera
como por ejemplo la casa 24 de Noviembre tado y vivienda. Como se observó en el desarrollo (62.62% en 1947), la situación fue revirtién-
o la casa América. del período anterior, el tema vivienda ya había dose progresivamente (44.03% en 1951).
Finalmente, las reflexiones de Walter Hylton sido abordado por Perón desde la Secretaría de El Banco realizaba también acciones di-
Scott a través de la revista Nuestra Arquitectu- Trabajo y Previsión. Pero solo puede hablarse rectas, aunque tal tipo de operaciones fueron
ra (v.), referidas a la intervención del Estado, la de planes de vivienda masiva a partir de 1947, considerablemente más bajas en montos y can-
industrialización de la construcción y la mo- cuando la modificación de la carta orgánica del tidades de unidades que las operaciones indi-
dernización del habitar, constituyeron piezas Banco Hipotecario Nacional (v.) –consecuen- rectas de fomento. Algunos ejemplos de su ac-
claves del debate de la disciplina. Puede verse, cia además de la nacionalización del sistema ción directa fueron: Barrio General Paz
por ejemplo, el número de NA de septiembre bancario– lo colocó como el órgano centrali- (nombre original 17 de Octubre, 1.254 unida-
de 1934, dedicado a la vivienda. Hylton Scott zador de la financiación de la vivienda popu- des, 1951-1954); Curapaligüe (actual Simón Bo-
asesoró además al Partido Socialista en sus pro- lar, absorbiendo a la Administración Nacional lívar, 1952-1954). Como proyectista, intervino
puestas sobre el tema. de la Vivienda (v.). en una de las más grandes realizaciones del
Los programas implementados por el Ban- momento, Ciudad Evita, conjunto previsto pa-
PERÍODO 1946-1955. co Hipotecario fueron de diverso tipo, desti- ra 15.000 viviendas y equipamiento, aunque
Abarca los gobiernos peronistas de 1946- nados a gestiones distintas, con plazos e inte- se realizaron efectivamente unas 5.000 (par-
1952 y 1952-1955. reses también diferenciados; de fomento para tido de La Matanza, Prov. de Buenos Aires,
afiliados a las cajas de Previsión Social; gene- 1947-1953). Otro proyecto del MOP, financia-
Organismos y reparticiones estatales. Durante rales de fomento para sociedades cooperativas, do con fondos de la Ayuda Social Eva Perón,
el período, la vivienda se presentó asociada a mutualistas, comerciales, etc.; extraordinarios, fue el barrio Presidente Perón (Saavedra, Ca-
vastos programas estatales de reivindicación so- para vivienda propia y construcción de casas pital Federal 1947-1949, 427 viviendas).
cial y a iniciativas tendientes al mejoramiento colectivas para alquilar; de fomento para edi- Las cajas de previsión social contribuyeron
de las condiciones de vida, así como a impor- ficación de casas, de una sola planta y espacios también al financiamiento de la vivienda en
tantes planes de obras públicas, en los que la libres, Decreto 16.465/47; préstamos a sindi- acciones canalizadas, principalmente a través
educación, la salud y el esparcimiento popula- catos. También se desarrolló, a partir de 1952, del Instituto Nacional de Previsión Social. El
res ocuparon espacios centrales. el Plan Eva Perón, destinado a la construcción total de los créditos asignados durante el perí-
Durante ese lapso se concretaron y gene- de viviendas individuales, que brindaba facili- odo 1949-1955 fue equivalente a un 10% de los
ralizaron representaciones sobre la vivienda dades para la adquisición de los lotes en con- otorgados por el Banco Hipotecario en el mis-
popular que aún hoy continúan operando, co- diciones sumamente liberales (v. Plan Eva Perón). mo período (total de créditos de la Dirección:
mo la idea de “derecho a la vivienda” y la ne- Como elementos indicativos de la actividad 33.506; total BHN: 330.000).

182 Diccionario de Arquitectura en la Argentina


viv viv
Finalmente, también actuaron en la ma- jos (Los Perales) o superbloques de inspiración
teria los gobiernos provinciales y la Munici- corbusierana (Bajo Belgrano). El BHN optó
palidad de Buenos Aires. Con respecto a esta también por bloques altos (Curapaligüe) o por
última, se destacó la obra realizada por la Di- soluciones mixtas (General Paz).
rección de la Vivienda de la Secretaría de Obras Sin embargo, tanto en obras realizadas en
Públicas entre 1946 y 1949. Se construyeron el interior del país como en la acción indirec-
los siguientes conjuntos: Primero de Marzo ta y a través del Plan Eva Perón (v.) mostraban
(1944-1948, 177 viviendas); Los Perales (1946- un predominio de la vivienda individual. En el
1952, 960 viviendas), 17 de Octubre, 784 vi- caso de este último plan, el Banco proveía a los
viendas); barrio Emergencia (1949, 252 vi- tomadores de créditos de planos normalizados
viendas). A estas obras deben sumarse otros elaborados por sus cuerpos técnicos, que con-
proyectos no ejecutados, como los monoblocks sistían en modelos de cajas cajón, chalets ca-
Río de La Plata y General Belgrano, partes de lifornianos, racionalizados y simplificados, que
la urbanización del Bajo Belgrano, que debía no guardaban diferencias sustanciales con los
albergar a 50.000 habitantes; un conjunto de tipos elaborados en la década anterior.
400 departamentos en Parque Patricios, o el La difusión de esta versión del californiano
conjunto Parque España, en Palermo. es un fenómeno interesante, pues, si en los años
Puede afirmarse que las iniciativas de ac- treinta se había asistido a una proliferación de
ción directa (v.) decrecieron notablemente a par- imágenes rurales y suburbanas, la gestión del u VIVIENDAS EN SERIE TIPO LT DE W. ACOSTA.
tir de 1952, cuando el segundo Plan Quinque- peronismo realizó una selección dentro de es-
nal enfrentaba la crisis económica que se te repertorio de modelos, eligiendo un lengua- Las primeras ideas, excepto algunos con-
evidenciaba en 1950. Pero las acciones indi- je que se había identificado con la “casa pam- juntos de vivienda, no dejaron trazas sobre la
rectas se mantuvieron, ya que los créditos otor- peana” y lo extendió a todo el país. Así, la noción ciudad; con las segundas, en cambio, se rela-
gados por el Banco Hipotecario alcanzaron los de diferencias regionales, centrales para las ela- cionó un importante proceso urbano de Bue-
valores más altos al finalizar el período. boraciones de la década anterior, desaparecían, nos Aires, como fue el desarrollo del oeste, a
proponiendo la imagen de un país unificado. partir de la traza de la autopista que comuni-
Temas y tipologías. En la acción directa des- Aunque el debate ideológico sobre los ti- caba la Capital con el aeropuerto de Ezeiza. Es-
arrollada en el período, convivían distintas op- pos de vivienda se encontraba superado, so- te comenzó a proyectarse en 1943 y se termi-
ciones tipológicas, hecho que guarda una co- bre todo a partir del momento en que la Ley nó en 1949; fue pensado como una operación
rrespondencia notable con las diversas de Propiedad Horizontal (1948) (v.), eliminó de escala territorial que abriera nuevos espa-
reparticiones y equipos actuantes. Así, la ges- las relaciones entre la casa colectiva y el al- cios para el desarrollo de Buenos Aires, en una
tión de la Municipalidad de Buenos Aires 1946- quiler, al permitir la subdivisión de la pro- combinación de áreas libres forestadas, luga-
1949 prefirió la vivienda colectiva: bloques ba- piedad, se planteaba un nuevo debate tipoló- res de recreación y esparcimiento (balnearios
gico referido a aspectos urbanísticos. En efecto, y colonias de vacaciones) y conjuntos de vi-
cada tipo de vivienda estaba ligado a una idea vienda (Autopista, Ciudad Evita, General Paz
de ciudad. Los bloques y superbloques de la y otros proyectos no ejecutados).
Municipalidad, por ejemplo, se producían den- Estas dos ideas de ciudad tenían un ele-
tro del marco del Plan Director de Buenos Ai- mento en común en cuanto a la planificación
res (1938, Le Corbusier, Kurchan y Ferrari de los conjuntos: la “unidad vecinal” (neigh-
Hardoy), que a partir de 1947, con la creación borhood units), propuesta de raíz anglosajona
del Estudio para el Plan de Buenos Aires, fue de inmenso éxito en la época. Ella se oponía
adoptado por la Municipalidad. El Plan apun- a la construcción de viviendas que no contaran
taba a una ciudad concentrada y desarrollada con servicios y equipamiento colectivo: la uni-
en altura, a través de edificios de alta densi- dad vecinal debía proveer al usuario de todos
dad, como en otras propuestas de Le Corbu- los elementos necesarios para su vida cotidia-
sier y el urbanismo del CIAM (v.). na, convirtiéndola en un sector urbano con un
En el Gran Buenos Aires, a través de las ciu- fuerte grado de autonomía.
dades jardín, se pensaba en cambio en pro- Este énfasis en la articulación vivienda /
puestas descentralizadoras de la metrópoli, a ciudad, aunque era un tema que se remonta-
partir de su extensión controlada en ciudades ba a los años treinta, adquirió preeminencia
satélites. Esta idea era la sustentada por la Co- en el período. No fue ajena a ella la generali-
misión de Planeamiento del Gran Buenos Ai- zación de la idea de “Plan” (v.) y la importancia
res, creada en 1948, y se fundaba en las expe- acordada a la planificación en la labor de go-
riencias del planeamiento anglosajón, del cual bierno del período. Tales nociones, aunque en
L. Mumford y Abercrombie eran las figuras muchos casos tuvieron más valor discursivo
u PLANTA DEL BARRIO DE SUBOFICIALES más conocidas, difundidos en nuestro medio que resultados concretos en la organización de
SARGENTO CABRAL, EN CAMPO DE MAYO. por J. M. F. Pastor (v.). la producción y del concurso, fueron claves pa-

Diccionario de Arquitectura en la Argentina 183


vincial de Mercante. Realizaron también gran
cantidad de planes reguladores para ciudades
del interior de la Provincia. También estuvo a
cargo de Rey Pastor, a partir de 1948, la re-
construcción de San Juan.
Debe tenerse en cuenta que muchos nom-
bres de profesionales actuantes en el período
desde reparticiones técnicas han quedado ol-
vidados, ya sea por el peso de las propias re-
particiones o por las ambiguas relaciones en-
tre política y técnica que se observan en el
interior de la estructura del Estado.

PERÍODO 1955-1958.
Abarca el gobierno de la llamada Revolución
Libertadora, que derrocó al gobierno peronista.

Organismos y reparticiones estatales. El orga-


nismo más importante, tanto en financiación
como en acción directa (v.), continuó siendo el
BHN, aunque con una concepción diversa de
la que regía en el período anterior. Según la re-
organización bancaria de 1957, se modificó el
capital tanto como el origen de los fondos del
banco. El primero fue limitado y en el segun-
do se eliminó el mecanismo de redescuen-
tos, que operaba con anterioridad; en 1960 se
u EL CONJUNTO LOS PERALES EN MATADEROS (1946-1952) FUE PROYECTADO CON PABELLONES. retornó al sistema de cédulas hipotecarias.
También continuó sus funciones el Institu-
ra pensar las acciones de gobierno. En cuan- política derivaba en críticas técnicas, como to Nacional de Previsión Social (luego Dirección
to a la ciudad, esta voluntad política se articu- en el de la dirección de la revista Nuestra Ar- de Préstamos Personales y con Garantía Real),
ló con el debate de la disciplina, donde en los quitectura (v.). También debe tenerse en cuen- confiriendo créditos cuyos valores aumentaron
años treinta se había generalizado el valor del ta que la fuerte centralización estatal que pro- ligeramente con respecto al período anterior.
urbanismo. En los años de 1940, el término ponía el peronismo se oponía a la dirección Por otro lado, se creó la Comisión Nacional
“urbanismo” (v.) pasó a segundo plano frente profesional sustentada por la SCA, favorable de la Vivienda (v.) (Decreto 6.404/55), cuya mi-
al más moderno de “planificación física”, que al ejercicio liberal de la profesión. sión era un Plan de Emergencia con medidas
indicaba las necesarias correlaciones entre las Pero ante los procesos desencadenados por de carácter inmediato y un Plan Integral de ma-
acciones sobre el territorio y las propuestas pa- el peronismo, no había una posición única y yor alcance. Sobre la base de sus conclusiones
ra la economía y la sociedad. existieron equipos constituidos por importan- se encararon varios proyectos de acción direc-
En este clima de ideas debe tenerse en tes figuras que se vincularon con el Estado. Co- ta a través del Banco Hipotecario Nacional.
cuenta el caso de la ciudad de San Juan, su- mo ejemplos pueden citarse a la Dirección Mu-
mamente afectada por el terremoto de 1944, nicipal de la Vivienda, dirigida por Raúl Portal, Tipologías y temas, aportes de la disciplina. Di-
que puso en primer plano del debate la cues- y que contó con profesionales como Elmer L. cho organismo implementó parcialmente en-
tión de la reconstrucción y el rol del urbanis- Willis, Carlos Coire (v.), Octavio Noceti, Eduar- tre 1956 y 1965 un plan de erradicación de vi-
mo en ella, cuestión que, a partir de la Gue- do Catalano (v.) y Augusto Pieres, entre otros; llas de emergencia (v. Villa miseria). El tema tenía
rra Mundial, ocupaba también un lugar el Estudio del Plan de Buenos Aires (1947- sus antecedentes en el conjunto Emergencia
destacado en el debate internacional. 1949), dirigido por Jorge Ferrari Hardoy (v.); (o Lacarra), que con el mismo fin y sobre la ba-
En este clima, el II Plan Quinquenal (1952) en él colaboraron también Juan Kurchan, An- se de viviendas transitorias de dudosos resul-
propiciaba la confección de planes regulado- tonio Bonet (v.) y Jorge Vivanco (v.), con la ase- tados, había llevado adelante la Municipalidad
res para todos los núcleos urbanos. Aunque se soría del arquitecto italiano E. N. Rogers (v.). de Buenos Aires en la década anterior. Este es
realizaron una gran cantidad de planes, las dis- Otro caso es el de Jorge Sabaté, (v.), asesor un tema que de aquí en adelante no abando-
continuidades políticas sufridas por el país no de la Fundación Eva Perón, quien fue nom- nará la historia de la vivienda de interés social;
siempre permitieron apreciar sus resultados. brado intendente de Buenos Aires en 1950. dirigido con diversos sentidos ideológicos, con-
Finalmente, el arquitecto José M. Pastor, ducirá a investigaciones sobre viviendas de ba-
Figuras y aportes de la disciplina. Las relacio- junto al ingeniero José Bonilla (v.) y Alfredo P. jo costo, que produjeron algunos resultados ar-
nes entre el poder político y la disciplina fue- Etcheverry, se vincularon a la planificación del quitectónicos y de gestión de notable valor.
ron complejas. En muchos casos, la oposición Gran Buenos Aires, durante el gobierno pro- Los conjuntos construidos en este primer

184 Diccionario de Arquitectura en la Argentina


viv viv
plan estuvieron ubicados en la Capital o en el privadas. Esta nueva situación exigía un ór- Asimismo, en 1964, el BHN, con fondos
Gran Buenos Aires y fueron los siguientes: ba- gano de integración del sistema, hecho que se provenientes de adelantos del Banco Central y
rrio Presidente Rivadavia (1.212 unidades); ba- concretó en la formación de la Administración de la Caja Nacional de Ahorro Postal, imple-
rrio Presidente Urquiza (Pdo. de La Matanza, Federal de la Vivienda (Decreto 6.122/61; por mentó un plan de acción directa (v.), cuyo fi-
916 viviendas); barrio Presidente Derqui (Ca- Decreto-Ley N.° 5.624/63 pasó a denominarse nalidad era abarcar sectores de bajos recur-
seros, 808 viviendas); barrio Presidente Mitre Superintendencia de Ahorro y Préstamo). Su sos que no podían acceder a los planes de
(324 viviendas). función era la de controlar la actividad privada ahorro y préstamo. Como ejemplo merece ci-
Otro proyecto importante de la época (no incorporada al sistema de ahorro y préstamo, tarse por su envergadura el Barrio General Paz
ejecutado) fue la “remodelación del Barrio operando a su vez como órgano centralizador (741 unidades). Otros casos fueron los centros
Sur”, operación promovida por el BHN, a tra- de la planificación en el tema. habitacionales de Avellaneda (970 viviendas)
vés de un equipo de proyecto dirigido por An- Cabe aclarar que por las propias modalida- y el de La Boca (240 viviendas).
tonio Bonet (v.). Consistía en una transfor- des del ahorro y préstamo, este sólo podía lle- Otro cambio organizativo lo representó la
mación urbana del sector comprendido entre gar a sectores de ingresos medios o altos, re- creación de la Caja Federal de Ahorro y Prés-
las avenidas Paseo Colón, Caseros y 9 de Ju- sultando inadecuado para los casos de bajos tamo para la Vivienda (Decreto-Ley N.°
lio, y comprendía la construcción de 6 uni- ingresos. Con respecto a los fondos externos, 9.004/63), sociedad mixta que canalizaría fon-
dades residenciales de 75.000 personas cada su existencia fue producto de los planes de ayu- dos adicionales hacia el sistema de ahorro y
una, además de la provisión de equipamien- da económica implementados por los Estados préstamo, provenientes de los programas de
to y servicios, la eliminación de viviendas pre- Unidos a partir de 1959, concretados funda- la Alianza para el Progreso.
carias y de conventillos, y la racionalización mentalmente a través de la Alianza para el Pro- La Municipalidad de Buenos Aires recibió
del transporte (v. CIAM). greso. Ella condicionaba el apoyo financiero a también directamente fondos del BID a tra-
la existencia en cada país de organismos cen- vés de la Comisión Municipal de la Vivienda
PERÍODO 1958-1970. tralizados de planificación, lugar que en la Ar- (creada en 1961), cuyo emprendimiento más
Abarca los gobiernos desarrollistas (1958- gentina ocupó el CONADE (Consejo Nacio- importante, a partir de 1965, fue la obra Lu-
1962, Frondizi, y 1962-1963, Guido), el gobierno nal de Desarrollo, creado en 1961) y la gano I y II.
radical (1963-1966, Illia), y los gobiernos mi- Administración Federal de la Vivienda en el te- Estos programas y modalidades organiza-
litares (1966-1970), Onganía, 1970 a principios ma específico. El primer convenio, para el ca- tivas, proyectados básicamente por el gobier-
de 1971, y Levingston). Aunque las orientacio- so argentino, se aprobó en 1963, por un fon- no de Frondizi, continuaron también durante
nes políticas e ideológicas de tales gestiones di- do básico de doce millones y medio de dólares. la dictadura de Onganía, que incorporó dos
firieron profundamente, el gobierno desarro- También dentro del BHN se inició en 1962 nuevos planes de alcances distintos: el Plan
llista de Frondizi introdujo importantes cambios el Plan Federal de Vivienda, sobre la base de un VEA (v.) (Viviendas Económicas Argentinas,
en la estructura estatal y en las formas de fi- crédito del Banco Interamericano de Desarrollo 1969) y el PEVE (v.) (Plan de Erradicación de
nanciamiento, cuyos resultados se observaron (BID), que cubría el 50% de su costo y entró en Villas de Emergencia). Así, el gobierno de On-
recién durante el desarrollo de los gobiernos su etapa de ejecución en 1964. Un ejemplo del ganía se presenta como un momento de tran-
que le siguieron. Plan Federal lo constituye el Barrio Comahue sición, ya que a la continuidad de planes ante-
(Palihüe, Bahía Blanca, 1968, 495 unidades). riores se agregan los que constituirán la base
Organismos y reparticiones estatales. El “Pro- de gestiones posteriores: durante los gobier-
grama de estabilización de la economía ar- nos peronistas 1973-1976, el Plan VEA conti-
gentina”, presentado por el gobierno a fines nuará como Plan 17 de Octubre y el PEVE co-
de 1958, iniciaría una nueva etapa en las po- mo Plan Alborada.
líticas de vivienda, ya que, como respuesta a El Plan VEA, llevado a cabo por el BHN, se
la crisis económica, proponía la restricción basaba en el otorgamiento de préstamos para
del crédito y del gasto público. De allí en ade- la construcción de viviendas agrupadas, aun-
lante, el financiamiento debería basarse en que se proponía llegar a sectores sociales con
fondos alternativos: cuentas especiales de aho- limitada capacidad de ahorro (franja no cu-
rro, cédulas y bonos; sistema de ahorro y prés- bierta por los planes de ahorro y préstamo ni
tamos; fondos de origen externo. Las dos úl- por los PEVE); finalmente se mantuvo en los
timas alternativas generaron grandes cambios límites superiores de la misma.
en el sistema organizativo. La propuesta con- Como ejemplos de esta operatoria puede
sistía en la organización de un sistema fi- verse el conjunto San Pedro (Mendoza 1968-
nanciero integrado por entidades públicas y 1972, urbanización: Bacigaluppo, Kurchan, Bu-
privadas, sustentado por la garantía estatal y dali, Riopedre y Ugarte; arquitectura: Aslan, Ez-
la inyección parcial de fondos para regulación curra y asociados; 1.219 viviendas) y el Centro
y estímulo del sistema. Urbano Ranelagh (Prov. de Buenos Aires, 1970;
Con respecto al ahorro y préstamo, se in- Rebuffo, di Gioia, Katz y Buar, 1.571 viviendas).
corporó la Caja Nacional de Ahorro y Présta- Los PEVE estuvieron a cargo de la Secreta-
mo al sistema y fue adoptado por el BHN, pe- ría de Vivienda que, creada en 1965, pasó du-
ro también por gran cantidad de entidades u CONJUNTO DE TORRES EN CATALINAS SUR. rante el gobierno de Onganía al recién crea-

Diccionario de Arquitectura en la Argentina 185


do Ministerio de Bienestar Social. Se plante- Temas y tipologías. Aportes de la disciplina. 445 unidades). Operación del Banco Munici-
aba en ellos un desarrollo comunitario bajo el Las propuestas del momento fueron en gene- pal de Préstamos, se inscribió dentro de una
control del Estado, cuya contracara consistía ral grandes conjuntos de alta densidad y alto línea de reflexión de los autores, que incluye
en el intento de desarticulación de las orga- costo, muchos de los cuales no hubieran po- otros proyectos como Acoyte, Barracas y Las
nizaciones políticas de los pobladores y la re- dido encararse de no mediar las operaciones Heras. Ubicados en todos los casos en áreas
cuperación de las tierras ocupadas. Estos pla- de financiamiento externo. Un buen ejemplo urbanas consolidadas, discutían la idea de con-
nes se propusieron luego de acciones lo constituye Lugano I y II, donde se proyec- junto basado en elementos exentos (propia de
anteriores de signo distinto: desde las vivien- taron 9.680 viviendas. Siguiendo las referen- los años cuarenta y cincuenta), y recurrían al
das transitorias de escaso éxito realizadas du- cias del urbanismo del Team X, a través de la vacío (plaza) para articular lo nuevo con el me-
rante el gobierno de Frondizi, llamadas iró- disposición y articulación de los altos bloques, dio existente. Así se evidenciaba una nueva
nicamente “medio caño”, hasta propuestas de intentaba crear un nuevo paisaje urbano. La preocupación por la relación entre vivienda
radicación y provisión de servicios realiza- operación se encuadraba dentro de una pro- y ciudad, tanto como por los usos de los es-
das por la Municipalidad durante el gobierno puesta de desarrollo del Parque Almirante pacios abiertos.
radical. Mediante la participación de la Co- Brown (donde también se ejecutó Villa Solda-
misión Municipal de la Vivienda en los pla- ti), propuesta que seguía los lineamientos ge- PERÍODO 1971-1976.
nes de erradicación, se construyeron en el pe- nerales del Plan Director de la Ciudad de Bue- Abarca el gobierno militar de Lanusse (1971-
ríodo cinco núcleos habitacionales transitorios: nos Aires, adoptado en 1964. Este también 1973) y los gobiernos peronistas (1973-1976),
Avenida del Trabajo (384 viviendas); Osval- contemplaba una zona de renovación urbana hasta el golpe militar llamado Proceso de Re-
do Cruz (288), Zavaleta (560), Crovara (460) en el área sur de la ciudad. organización Nacional.
y San Petersburgo (548). Con el mismo fin, Menos ambicioso, el conjunto Rioja fue
aunque con viviendas definitivas, se cons- otra de las intervenciones importantes del mo- Organismos y reparticiones estatales. Aunque
truyeron 3.024 viviendas en Ciudad General mento (1968-1973, Manteola, Pertchevscky, continuaron programas ya encarados, como
Belgrano, con apoyo financiero del BID. Sánchez Gómez, Santos, Solsona y Viñoly, v., los planes VEA o PEVE, se produjeron modi-

u SECTOR DEL CONJUNTO DE VIVIENDAS VILLA SOLDATI PROYECTADO POR EL ESTUDIO STAFF EN 1972. CONSTA DE 1400 VIVIENDAS.

186 Diccionario de Arquitectura en la Argentina


viv viv
ficaciones que cambiaron sus orientaciones. medio menos de un cuarto de la cantidad pro- PERÍODO 1976-2001.
Ello se debió en parte a los nuevos climas po- puesta por el Plan Trienal. Aun así, se incre- Abarca los gobiernos militares del deno-
líticos, que se evidenciaron en la relativa aper- mentó notablemente la actividad del sector pú- minado Proceso de Reorganización Nacional
tura del gobierno militar de Lanusse y desem- blico y se extendió el acceso a la vivienda a la (1976-1983), el gobierno radical (1983-1989),
bocó en el triunfo electoral del peronismo. Ello población de bajos ingresos. peronista (1989-1999) y el gobierno de Fer-
repercutió en un mayor acceso al mercado de nando De La Rúa (1999-2001).
vivienda –sobre todo en el caso de las gestio- Temas y tipologías. Aportes de la disciplina. A partir de 1976, los gobiernos militares re-
nes peronistas–, pero también en la imple- Los cambios políticos producidos en el perío- alizaron una drástica restricción del gasto pú-
mentación de los planes –fundamentalmen- do tiñeron los desarrollos disciplinarios y co- blico en el sector vivienda, situación que los
te en el PEVE– que tendieron a concretar locaron la vivienda en el centro de sus refle- gobiernos democráticos que le siguieron no lo-
formas de gestión más sensibles a las condi- xiones. Existió así una intensificación y pro- graron modificar.
ciones populares. Por otra parte, los cambios fundización del debate, aunque muchas de las El gobierno radical intentó revertir la si-
producidos en el debate disciplinario y la poli- propuestas arquitectónicas se habían iniciado tuación, a través de la Secretaría de Vivienda
tización del mismo promovieron procesos de ya a fines de la década anterior. A esta situa- (fondos FONAVI), en coordinación con los Ins-
experimentación, tanto en la arquitectura pro- ción debe agregarse que una gran cantidad de titutos de la Vivienda provinciales, y de la ac-
ducida como en las gestiones promovidas, de las obras realizadas se proyectó mediante el ción del BHN. La quiebra de esta última insti-
características inéditas. sistema de concursos, lo que convirtió al tema tución demostró las dificultades que la grave
Como ejemplo paradigmático de estas con- en un inagotable campo de experimentación y crisis económica imponía al tema.
diciones, puede citarse el caso de Villa 7, ope- discusión para la disciplina. Así, las acciones han tendido a buscar so-
ración promovida por la Comisión Municipal Un caso emblemático lo constituyó el es- luciones alternativas a los modos tradicionales
de la Vivienda en 1974 a través de un equipo tudio STAFF (v.), que realizó gran cantidad de de gestión y financiamiento de la vivienda, tan-
técnico que contaba a A. Compagnucci y F. Es- proyectos y obras, sobre todo a partir de los PE- to como el rol del Estado en la materia: desde
trella (v.). La propuesta se realizó sobre la ba- VE, entre los que pueden citarse los conjuntos la provisión de lotes con servicios, la organi-
se de la participación de los villeros en el pro- Ciudadela I (1970, 960 viviendas), La Matan- zación o asistencia a cooperativas de autocons-
ceso de elaboración del proyecto comunal. za (1970, 660 viviendas), Villa Soldati (1972, trucción, la entrega de unidades semitermi-
Además el nuevo conjunto Justo Suárez (122 1.400 viviendas), Florencio Varela (1974, 1.300 nadas, hasta la ejecución de conjuntos pequeños.
viviendas) se ubicó muy próximo al asenta- viviendas), entre muchos otros. Así, se han experimentado nuevas propuestas
miento de la villa, a partir de lo cual se anuló Estos proyectos profundizaban temas ya acordes con las circunstancias. A. B.
el proceso de expulsión que generalmente enunciados, sugeridos por las propuestas del
acompañaba a este tipo de operaciones. Team X: creación de nuevas situaciones urba- Bibliografía: M. Schteingart y otros. “Las políticas de
Durante el gobierno de Lanusse se creó tam- nas para la vivienda, identidad vivienda / usua- vivienda de los gobiernos populares en Buenos Ai-
bién un nuevo fondo de financiamiento que, rio, gradación de espacios y usos entre lo pú- res”. En: Summa, n.° 71; O. Yujnovsky. “Políticas de
aunque con reestructuraciones, subsiste en el blico y lo privado, combinación y variación vivienda en la ciudad de Buenos Aires, 1880-1914”.
presente: el FONAVI (Fondo Nacional de la Vi- de formas arquitectónicas y tipologías, etc. En: Desarrollo Económico, n.° 54, vol. 14 (julio-sep-
vienda, creado por Ley N.° 19.829/72) (v.). Se Junto a esta línea de grandes conjuntos, tiembre de 1974.); O. Yujnovsky. Claves políticas del
constituía a través de un gravamen: el 1,5% so- otras experiencias, como la ya mencionada de problema habitacional argentina 1955-1981. Bs. As.:
bre la venta de ganado vacuno a faenar y otro Villa 7, se centraban en el tema de la partici- GEL, 1984; P. Liernur. “Buenos Aires la estrategia
del 2,5% sobre sueldos y salarios, a cargo de pación que en algunos casos fue más una re- de la casa autoconstruida”. En: D. Armus y otros.
empleadores. Este nuevo instrumento señala- tórica recurrente en un debate sumamente Sectores populares y vida urbana. Bs. As.: Clacso,
ba el fin de las expectativas en el financiamiento politizado que un tópico de incidencia con- 1984; R. Gutiérrez y M. Gutman. Vivienda: Ideas y
externo, que habían caracterizado la década an- creta en los proyectos. contradicciones (1916-1956) de las Casas Baratas
terior. El organismo de aplicación del fondo Finalmente, otras experiencias se dirigie- a la erradicación de villas de emergencia, Bs. As.:
fue el Ministerio de Bienestar Social. ron hacia la búsqueda de una arquitectura de IAIHAU, 1988.
Los gobiernos peronistas intentaron reto- materiales y técnicas pobres, donde el tema de
mar sus políticas de los años 1945-1955, con- la participación jugó también un rol protagó-
siderando la inversión pública como motor del nico. Experiencias como la operación PREVI VIVIENDA DE INICIATIVA PATRONAL. Aloja-
crecimiento económico, tanto como un ins- (1966), en Perú, buscaban soluciones alterna- miento promovido por algunas empresas in-
trumento para procurar una redistribución pro- tivas para los problemas del habitar de los pa- dustriales con la finalidad básica de fijar y op-
gresiva del ingreso. íses del Tercer Mundo, basadas en propuestas timizar su mercado de trabajo.
Así, el Plan Quinquenal 1974-1977 propo- no convencionales, como la utilización de téc-
nía la ejecución de 510.000 viviendas, a tra- nicas y tipologías populares y la apelación a A raíz de los males e incomodidades pro-
vés de los planes Eva Perón (anteriormente la autoconstrucción (v.). En tal sentido, como ducidos por la industrialización en las ciuda-
Plan VIS: Vivienda de Interés Social), Plan 17 experiencias señeras pueden citarse el sistema des europeas de principios de 1800, el reclamo
de Octubre (continuaba el Plan VEA) y Albo- UNNE-UNO, desarrollado por Víctor Pelli (v.) de sus habitantes ante las condiciones infra-
rada (continuaba el PEVE). Los resultados con- en Tucumán, y las experimentaciones del CE- humanas de habitación y la ausencia de ins-
cretos fueron bastante más modestos, ya que VE (Centro Experimental de la Vivienda Eco- trumentos urbanísticos que permitieran co-
en el trienio 1973-1975 se construyó en pro- nómica) (v.) en Córdoba. rregir esa situación, se produjeron, durante el

Diccionario de Arquitectura en la Argentina 187

También podría gustarte