100 de Futbol N7
100 de Futbol N7
DIRECTOR
Franklin Morales
ASESOR DE LA DIRECCION
Eduardo Gutiérrez Cortinas
AYUDANTE DE LA DIRECCION-
Rafael Bayce
DIAGRAMADO
Horacio Anón
EDITOR
Julio Bayce
Editores Reunidos
Cerro Lorgo 9 4 9 Tel. 8 .0 3 .1 8 M ontevideo. Uruguay
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LA D IR K C lO N N O COMPARTE NECESARIAMENTE
LA O P IN IÓ N DE LOS AUTORES.
I xmi uruguayo* lian e irrito tal sez la* página* má* impre*
•donante* en la* cancha» de fútbol del mundo. La obten*
ríún del título de táuiipeone» Olímpico» en 1924 e» una
<ie ella*, (ion la de Maracaná. quizá la de mayor conte
nido. aunque por circun»tam*ia* di»tinta».
CARATULA: Voetto otóanéco.
En una azote a posa la d e le g a c ió n a n te s de p a r t ir : M in o li ( ju e z ) , S ca ro n e , A n d ra d e , V id a l, N a sa zzi, M a z a li, Cea,
Z ib e c h i, S a ld o m b id e , T o m a s s in a , Z in g o n e , N a y a , P e tro n e ,S o m m a , A ris p e , U r ia r te , R om an o, E tc h e g o y e n , U rd in a rá n ,
G h ie rra y C a s e lla .
Vigo y antes de La Coruña. Habían de Etchegoyhen y Petrone, y Mazali hostilidad vizcaína, fue reemplazada
llegado ya desacomodados a la capi atajó otro penal, el público concluyó por rebosante cordialidad guipuzcoa-
tal vizcaína, luego de un penoso via aplaudiendo a los uruguayos. (Pero na, ganando nuestro equipo un único
je en ferrocarril, —esos ferrocarri los críticos deportivos, no; al dia si partido en San Sebastián, por goales
les españoles, ¡había que soportar guiente, seguían encontrando que de Etchegoyhen y de Scarone. Ju
los por aquellos tiempos!—, y fueron eran unos pataduras. ¡Ah los críticos gadores, público y prensa, mostraron
recibidos con frialdad. El field . de deportivos!). simpatía y ofrecieron nutridos aplau
San Mamés era duro y pelado como En esto de atajar penales, Mazali sos. Curiosa, es esta diferencia radi
cancha de taba. Cuando, en la vís aumentó su fama durante la gira cal de actitud entre pueblos simila
pera del partido, lo visitaron, esta española, según él porque contaba res y en las mismas circunstancias.
ban, regando con grandes mangueras, con la colaboración de Vidal, quien También una grata impresión se
como para convertirlo en un lodazal, se acercaba al goleador contrario y llevó la Delegación de Madrid, don
acostumbrados como estaban ellos a le decía, un segundo antes de patear: de se realizaron los dos últimos jue
jugar en cancha de barro. Entonces, "Ese botija va invicto en penales”. gos de la cruzada preolimpica, ga
Matucho Fígoli, con su mejor cara de Y el otro, nervioso, ensayaba el clá nando ambos contra equipos fuertes
inocente, observó en alta voz: "Fe sico mirar a la izquierda y patear y aún reforzados con jugadores in
nómeno! Con cancha embarrada, les a la derecha, para donde ya se ha ternacionales. El primero, 4 a 2, dos
hacemos cinco”. bía tirado Mazali, engarfiando la de Petrone y dos de Scarone, contra
- ¡Paren el agua! gritaron los de pelota. el Atletic, se realizó ante mucho pú
las mangueras. La encontrada actitud de los pú blico y con asistencia de Alfonso
El domingo de Ramos, 20 de abril, blicos gallegos, en Vigo y en la Co XIII, quien auguró brillante resul
jugaron el primer partido contra el ruña, se repitió con los vascos: la tado en París. El segundo, contra el
Atletic, que hizo una excelente de
mostración de la "furia española”,
llevándose a pechazos el primer tiem E ste es el C e lta de V ig o , o b s tá c u lo i s u p e ra r en el desconocido sendero
po, uno a cero. Pero en el segundo, que lle v a b a a P a rís. A lto s , fu e rte s , d u ro s, a c e p ta ro n la d e rro ta im p u e s ta
Petrone y Cea esfumaron la alboro p o r a q u e llo s a so m b ro so s a m e rica n o s.
zada esperanza vizcaína, y entonces
jugadores y público allí no más se
indignaron, especialmente contra Mi-
noli, que arbitraba. Al otro dia, un
diario anunció este resultado: "El
árbitro uruguayo Minoli vence al
Atletic por 2 a 1”. Y en cuanto a
nuestro juego, según los críticos, no
valla nada, ni el equipo tenia chance
alguna.
Lo curioso es que. al dia siguiente
de jornada tan hostil, cuando se
temían mayores desmanes, y se ganó
de nuevo por dos a uno. con goles
Pedro P etron e fu s ila al a rq u e ro del A tlé tic o de B ilb a o : fu e el p r im e r g o l de a q u e l “ d o m in g o de R a m o s” — 20 de
a b r il __en el estadio de San M am es, d u ro y p e la d o com o una cancha de ta b a . L a “ f u r ia e s p a ñ o la ” lle v ó a
pechazos a los celestes en el p rim e r tie m p o que te r m in a r o n g a n a n d o p o r 1 a 0. E ste es el e m p a te . Cea c o n s e g u iría
el segundo.
ftacing. vio a Petrone por dos veces Y comenta: “¡Si por entonces, cuan y Vidal cuando, viajando de Vigo a
y a Scarone. hacerle tres goles do nos tocaba ir hasta Buenos Aires, Bilbao, contando con una anunciada
nada menos que a Zamora, que re nos pasábamos tres días recorriendo detención de veinte minutos en Bur
forzaba al equipo local. el barrio y visitando a la familia, gos, dicidieron largarse hasta la es
Y allí terminó esa “ráfaga olím para despedirnos!” pléndida mole gótica de la catedral,
pica'’ que dijera el cronista vigués, Se sentían embarcados hacia lo que parecía elevarse allí cerquita, y
pues en la misma noche del jueves desconocido, lo incierto. ¿ Cómo no caminaron cuesta arriba, y cuando
1 de mayo, emprendieron el largo estar ansiosos? Pero, al mismo tiem quisieron acordar, aunque cuesta
viaje ferroviario hacia París. po, ¡cuánto entusiasmo! ¡Cuánta dis abajo corrieron, llegaron después
ciplina a bordo de aquel “Desirade” que el tren había partido. Sin una
PARIS que les parecía el superlujo tran sola peseta, quisieron cambiar sus
satlántico, aceptando las instruccio pesos —aquellos orgullosos pesos de
Hacia París, no estaban soñando. nes de uno entre ellos que, por dar a uno el dólar— pero era papel des
A participar en la olimpiada futbo le por el atletismo, —había sido cam conocido de país muy vagamente
lística, después de haber hecho 25 peón sudamericano de 400 vallas,— identificado. Por fin, dieron en suer
goles, para ganar nueve partidos, y por vagar durante el día ente 'o en te con un cambio que se inaugurabíi
contra los más poderosos cuadros la plaza de Deportes, fue conside aquella misma mañana y que, por
españoles. Con el ánimo alegre, con rado algo así como lo que hoy se recibirlos como los primeros clientes,
ilusiones hechas realidad. ¡En Euro denomina un preparador físico. Y aceptó el trueque, suficiente para
pa. hacia París; Ellos, muchachos hu entonces Mazali dirigía las sesiones proseguir el viaje, luego de un buen
mildes, formados en las canchitas de de gimnasia, y saltos y corridas por susto.
barrio de Montevideo, ¿ cuándo iban a la cubierta, para no perder la agili De nuevo, a media tarde, el tren
suponer la posibilidad de este viaje? dad, mientras, singladura a singla de Hendaya a París, hasta que, al
Los dirigentes les habían dicho que, dura, se iban acercando. Y se iban día siguiente, a las ocho de la ma
si ganaban el sudamericano de 1923, alejando. ñana, desembarcaron en la estación
irían a las Olimpiadas, pero no lo ¡Cómo recordaban esa etapa los
habían tomado muy en serio. Y muchachos durante el interminable D’Orsay esperados por un pequeño
ahora, allí estaban. viaje ferroviario! Toda la noche y núcleo de uruguayos que acabezaba
Cuenta Cea que en el momento toda la mañana, desde Madrid hasta el encargado de negocios Luis Saa-
de zarpar el “Desirade” de Monte Hendaya. Y no se animaban ni a ca vedra. En un “autocart”, como lla
video, un hermano que había ido a minar por los andenes durante las maban a las “bañaderas” por en
despedirle, le gritó de pronto, con largas paradas en las estaciones, por tonces, cruzaron París —la Concor
angustia: “¡Bajate! ¡No te vayas!” temor a lo que les ocurrió a Mazali dia, los Campos Elíseos, el Arco de
Triunfo,— directamente hasta la Vi
lla Olímpica, con los ojos deslum
En el c írc u lo c e n tra l de San M am es, antes de c o m e n z a r la b a ta lla , posan brados y al mismo tiempo añorantes,
u ru g u a y o s y españoles. “ U stedes serán cam peones con los de V ig o ” piensan tratando de ocultar su emoción con
ellos. “ Poco más y estam os en P a rís ” , los n u e stro s. cantos y jarana.
El imposible era una realidad.
Gracias a la voluntad y al espíritu
optimista de un puñado de hombres.
En primer término, Atilio Narancio
y Numa Pesquera, activos dirigentes
asociacionistas.
EL CISMA
Esta es otra parte de la historia.
El fútbol que emprendía la gran
aventura no era más que la mitad
dpi fútbol uruguayo. A fines de
1922 se había producido el “cisma”,
dividiendo en dos bandos a clubes,
jugadores, dirigentes, aficionados. Vi
no todo por diversas culpas y muchas
causas, como siempre ocurre, y no
, s nuestra tarea esclarecer el caso.
Desde años atrás, los porteños esta
ban irreconciliablemente divididos en
tre la Asociación Argentina de Foot-
ball y la Asociación Argentina Ama
teur. A los uruguayos se les plantea
ba el problema de los partidos in
ternacionales. ¿Podían jugarse par
tidos contra los expulsados de la
\ A.A., cuando la afiliación inter
nacional pertenecía a la A.A.F. ? Pe-
ñarol sostenía la "neutralidad acti
va”, e inauguró su nueva cancha de
pocitos, junto a la Estación de Tren-
vía (Soca y Rivera de hoy), jugan
do contra River Píate argentino el A n te el A tlé tic o de B ilb a o los celestes d e s c u b rie ro n el m u n d o de v io le n c ia
f» de noviembre de 1921. Hasta Na d e l f ú t b o l e u ro p e o . S ca ro n e cabecea en esa tre n z a de c u a tro .
cional se había descuidado, jugando
contra "Nobleza Argentina" de la
A A.A. Pero la A.A.F., empeñada en
cercar internacionalmente a su rival, de la conveniencia de ir a respirar gentino. Decenas de clubes de ba
durante el campeonato sudamerica aires cerriles a una estancia remota. rrio consiguieron su aspiración de
no de Río de Janeiro, logró el apoyo El delegado era el personaje clave. llegar a Primera División. El triunfo
de nuestra Asociación. El ambiente Campeaba la viveza, y la Asociación de Colombes, hizo el resto. Se jugaba
ya estaba tenso en Montevideo, y resultaba una palestra más impor con la pasión del título conquistado.
Peñarol había negado sus jugadores tante que la de los propios estadios. El sudamericano de 1924 y la gira
al combinado. Cuando solicitó auto Porque los partidos no quedaban, de Nacional en 1925, agregarían nue
rización para jugar de nuevo contra como ahora, definitivamente resuel vos motivos de orgullo. Curiosamen
River Píate y Racing argentinos, le tos sobre la gramilla. Podían protes te, el fúbol nuestro se dividió para
fue negada. Jugó igual, y fue desca tarse los resultados y discutirse reinar en el mundo”.
lificado, junto con Central, que lo ante los tribunales que fallaban en Por la mano de este buen éxito
acompañara en la rebeldía. En res última instancia. Fatalmente, se vi vino, luego, la solución que, desde
puesta. Peñarol, que presidía enton vía un clima de recelo, donde era Colombes, fue reclamada por la opi
ces Julio María Sosa, organizó la convicción que la maña valía más nión pública, a tiempo que ya, créase
Federación Uruguaya de Football, y que la fuerza. Por eso, el delegado o no, se encaraba con arrogancia la
con ello, se partió al medio nuestro venía a jerarquizarse como la per olimpiada de 1928 en Amsterdam, a
deporte. sona más importante de su club, sa jugarse por "todo" el fútbol uru
Un sociólogo del fútbol uruguayo, biéndose que para establecer scores, guayo. Pero recién al año siguiente,
Franklin Morales, explica que "visto él solo podía hacer tanto como una 1925, el laudo del presidente Serrato
en perspectiva, el problema parece buena línea de forwards”. (Era en pondría término al cisma.
nacido de una crisis de crecimiento: tonces Julio María Sosa, delegado
la estructura asociacionista era in de Peñarol, y Rodolfo Bermúdez, de LA AVENTURA
capaz de dar cabida a la cantidad Nacional).
de instituciones que se desesperaban Sin embargo, como también anota Era pues con una mitad que la
por llegar a Primera División. Basta Franklin Morales, "desde el punto Asociación se decidió a encarar la
señalar que los archivos de la Aso de vista deportivo, el resquebraja Aventura. Inevitable fue la ironía
ciación registran, en 1918, la inscrip miento del fútbol en dos organismos, con que el otro bando, el federacio-
ción de 1.967 jugadores. Cincuenta dio óptimos resultados, consiguién nista, tomó la noticia, ridiculizando
años después, ese número apenas dose una formidable difusión, y tal el propósito y desplegando la tesis
llegaba a 1.181”. Además había otras vez se haya vivido el instante de de que no debía arriesgarse el pres
causas para las querellas y aún las mayor pótencial humano. Ningún tigio del país, yendo a hacer pape
tremendas luchas singulares, porque, país en el mundo, en ninguna época, lones.
como explica José María Delgado, disputó tantos internacionales en un Más se empeñaban los dirigentes
"se vivía la época feudal del fútbol. año, como el Uruguay en 1924: su de la Asociación en sus afanes, ma
Quien más, quien menos, tenía el peran los cuarenta. Llegó un tiem d o r e s eran los sarcasmos de los de
puñal escondido bajo el poncho. No po en que, mientras una selección la Federación. Cuando, a fines de
era insólito que se llegara a saber, disputaba la olimpíada de París, 1923, se encomendó a Casto Mar
a la hora de la pitada del juez, lla otras dos jugaban la Copa Newton tínez Laguarda que viajara a Euro
mando a los capitanes, que a uno o a simultáneamente, uno ante cada co pa para contratar partidos previos,
varios cracks los habían convencido rrespondiente mitad del fútbol ar a fin de financiar la empresa, arre-
ciaron las sornas. Pese a lo cual Claro que de este modo el proble
Martínez Laguarda, desde enero en da, cuando se abrazaron, fue "¿Cuán
ma no se solucionaba en Montevideo, do jugamos y cuánto cobramos?”
Barcelona, se morió incansablemen donde no se contaba con los medios
te, en busca de adversarios y de re —Acá, en Vigo, es sólo por el alo
necesarios para el viaje, por lo que jamiento y la comida, fue la respues
tribuciones; pero no se allanaban fe don Numa tuvo que aportar una
chas libres para jugar con aquel equi ta. Porque, en su entusiasmo, Martí
bontta cantidad y Narancio, hipote nez Laguarda había sido un poco ex
po desconocido que se ofrecía o se cando un bien propio, adelantar el
contraofertaban propuestas que no cesivo en su optimista telegrama.
resto. Así eran aquellos dirigentes. Después, las cosas fueron mejo
daban ni para los gastos. Mas no se Partió finalmente la Delegación,
desanimó el delegado, escribiendo a rando, a medida que los resultados
seguida por la emoción esperanzada deportivos y los comentarios de la
todas partes y cruzando España, de de los creyentes pero también por
Barcelona a Madrid, de Valencia a prensa, acrecían el interés de los
las risas de los escépticos, ya que públicos españoles. Pero, financiera
San Sebastián, de Bilbao a Vigo. unos estaban con los papistas y otros
Por fin, en esta ciudad, que había con los hugonotes; y según los ban mente, nunca dejó de ser mediocre
decidido como puerto de arribada el balance.
dos movíanse los sentimientos. ¡Y los sobresaltos!
de la delegación, envió su telegrama: Lo primero que preguntó Asdrú-
Gira financiada. Embarquen". bal Casas a Casto Martínez Laguar El Parlamento nunca votaba los
pocos miles de pesos proyectados;
en algunos medios se hablaba de
Z r t 2 £ qUeí ° ca* , , l ° de A rg e n te u il fu e re fu g io de un m ú sico fam oso del obstrucción federacionista. Entonces,
<iurante ia 9 u e rra d " 70 > <“ como siempre, gobernantes y legisla
en 1924. En una de s u , p a re d » . se colocó « t a placa de m á rm o l. dores habían quedado segregados en
Jos bandos, poniendo en el asunto
igual pasión que entre blancos y co
lorados. Llegó una ocasión en que
ICI OKT HABI 1 E esta sospecha de obstrucción causó
verdadera alarma cuando, en el mes
DURANT LA VI I |t O l y m p i a p í de marzo, el comité olímpico nacio
nal, por mayoría, se negó a firmar
la inscripción del fútbol en la Olim
LES JOOTBALLERS U R U G U A Y E N í piada, con el argumento de la im
preparación, del costo y del papelón.
C h a m p io n s ¡M o nde Martínez Laguarda, prevenido por
telegrama, tuvo que viajar a París,
para buscar el apoyo de Jules Rimet,
u in 1 9 2 4 • presidente de la F I F A , quien así.
por primera vez, tomó contacto con
el fútbol uruguayo. Afortunadamen-
1W
ic. iu oposición en Montevideo pudo
ser superada muy luego, y quedó
resuelto el asunto, con lo que el de
legado retornó a Galicia, justo a
tiempo para recbir al “Desirade”
ARGENTEUIL
Ya estaban en Colombes, final
mente, y les llevaron á las instala
ciones reservadas en la Villa Olím
pica. Desde el primer montento,
aquello les pareció muy malo; y al
otro dia, inhabitable. Decepcionante.
••Un campo de concentración”, ex
plica Cea cuarenta y cinco años des
pués. Los delegados se echaron a
buscar otro alojamiento, al igual
que muchas otras representaciones
extranjeras, que se negaban a per
manecer en las casillas inconforta
bles e inadecuadas que les habían
destinado.
Leónidas Chiappara, joven arqui
tecto. corresponsal deportivo de “El
Diario” y jugador de fútbol de pri
mera división (lo habían inscripto
en el team uruguayo, como reserva, E n la “ v illa o lím p ic a " : un c a m p o de c o n c e n tra c ió n com o la d e fin e P e d ro Cea.
al igual que Antonio Urdinarán quien
por entonces vivía en Madrid, y allí
quedó a la orden), fue quien descu "Lejos del movimiento de París, hospedado en el 70 al Estado Mayor
brió en la vecina localidad de Argen- este pequeño castillo, tres veces glo alemán con von Moltke a la cabeza.
teuil, el “chateau” de Mme. Pain, rioso, devuelve al espíritu la sereni El tercero, por último, es el de ha
que se haría leyenda en nuestro dad olvidada. Tres veces glorioso ber acogido en 1924 a los jugadores
fútbol. he dicho, y lo es. El primer hecho uruguayos, campeones :;limpicos. De
También acababa de llegar a Pa que le abre las puertas de la inmor los tres hechos, sólo guardarán las
rís un joven abogado que había ob talidad, es haber sido construido en piedras ya venerables, recuerdo de
tenido la beca del Ministerio de Re 1865 sobre el emplazamiento de un uno solo. Nada que revele el paso
laciones Exteriores por su brillante viejo bosque, por Clerget y por Al- de Thomas ha quedado, salvo las
escolaridad, firmada por su profesor phand —éste último, el paisajista iniciales del músico, insertas en el
de Economía Política y entonces mi que trazó la avenida de los Campos hueco superior de una de las puertas
nistro, Pedro Manini RÍ0S4 Como todo Elíseos y el Bois de Boulogne— para de entrada. Nada queda tampoco del
compatriota en aquellos días, anduvo refugio y descanso de Ambroise Tho- imperial estado mayor? pero, en cam
muy cerca de la Delegación y escri mas, que compuso en medio de los bio, la estada de los jugadores ha
bió una nota periodística a propó árboles centenarios del parque, la tenido ya la consagración del már
sito de este castillo, algunos de cu ópera “Mignon”. El segundo hecho mol. Desde una de las paredes, una
yos párrafos aqui reproducimos. De que da a Argenteuil un nuevo es placa dirá a los futuros visitantes:
cía Carlos Quijano: plendor de inmortalidad, es el haber "Ici ont habité durant la VHIe.
Olympiade les footballers urugua-
yens, champions du monde. Juin
C a m b ia el c lim a : a lm u e rz a n a l a ire lib r e en A r g e n te u il. 1924”.
“El portón principal perteneció a
la Bastilla. Ambroise Thomas era un
admirador fervoroso de la época de
Luis XIV. A ella pertenece la deco
ración del castillo y en ella tuvieron
papel principal los bustos que ador
nan las paredes exteriores de la cons
trucción: Moliere, el comediante;
Racine y Comedle, los trágicos;
Colbert, el financista; Vauban, el
soldado; Boucher, el pintor. Ellos
han presenciado, inmóviles y fríos,
el turbulento bullir de esl -s mu
chachos uruguayos. Riéndose un poco
de sus recuerdos y glorias, han pa
sado por el castillo —pequeño, ve
tusto y con blasones— los mucha
chos nuestros. La pequeña campana
de hierro está llamando para el al
muerzo. Es también del siglo del
rey Sol y ostenta, cubierta de he
rrumbre, la aristocrática flor de
lys”.
153
1
El Estadio de Colom bes fo to g ra fia d o — cuando Ita lia y España ju g a b a n el p r im e r p a rtid o — desde un b ip la n o ,
una de cuyas alas asoma a la derecha. Ha cam bia do poco. En 1962 P e ñ a ro l rin d ió un h o m e n a je en el h is tó ric o cam po ,
colocando una ofren da f lo r a l en el c e n tro m ism o del te rre n o .
DEL CUADERNO DE UN LICEAL Italia eltniinó a España, I a 0. \ o lu padre!" M e echaba de clase con
debia im portarm e nada, pero me dejó frecuencia, pero el sábado, cuando al
Hoy, domingo, se inauguró el campeo contento el resultado. Lo de "la furia" salir del liceo, voy a buscar a papá ul
nato olím pico de jootball en París, con me irrita; y luego, las agresiones de La C irculo de Arm as, para la h ebdom ada
el partido entre Italia y España. Mañana
Coruña, y las pretensiones que tenían. ria rueda del m ediodía en la C onfitería
jugamos nosotros con los yugoeslaios.
También m e gustó que ganaran los del Telégrafo, y lo encuentro en los
¡Cómo me gustaría estar allá! ¿Cuándo
checos, por pura sim patía con ese vestuarios, el doctor A dolfo P érez O ía n
podré to lie r a Europa? ¿cuándo term i
país que, como quien dice, yo vi nacer se m uestra sonriente y afectuoso con m i
ne los estudios? Falla tanto tiem po, por
hace cinco años, y además, los turcos go, especialm ente si ha ganado el par
lo menos ocho o nueve años. Tal vez an
tes, cuando sea un poco mayor y termine ¡pobres turcos! qué han de saber de tido de pelota cada semana re n o v a d o :
fútbol, como los lituanos: los suizos él y papá contra H illim an y A m ézaga;
e l bachillerato, habrá una oportunidad.
Pero para eso tengo que estudiar un les hicieron ’f goles. Ahora, i eremos y nunca le d ijo una palabra a papá
poco más, concentrarme. Este año estos como nos va mañana con } ugoeslai ia, sobre m is desm anes en clase. Pero eso
muy haragán, más bien disipado. Abro otro país de mi sim patía geográfica. era cuando yo era un niño aún, e
un texto, decidido a estudiar, y a los Porque inevitablem ente, cuando contem año pasado.
pocos minutos me doy cuenta de que plo el Atlas, los países se m e dividen Lo cierto es que h oy perdí el día.
no me ha entrado nada de lo que esta en bienquistos y en antipáticos. Por Laura parece a veces tonta, entusiasm a
ba leyendo, que ditago por otros cam razones históricas, o por su posición da con Ramón N ovarro, se aprieta (le
pos. Hoy de mañana no estudié nada, durante la guerra, o por m otil os no m i brazo, pero m e fastidia y m e lastim a
y pasé la tarde en el cine. Después, al bien descubiertos, que pueden depender esa especie d e am or por una cara de
volver por la noche, me sentí culpablt de su ubicación como escenario de algu porteño a la gom ina. M ucho más actor
y amargado. Amargado y culpa de los ci na nótela, o del nom bre y hastu de lu es Lewis Stone. Yo quería ir al Rex,
garrillos, jumados con falsa desenioltura. silueta y color que tengan en el Atlas, para ver “Su juulu dorada". ¿C óm o
¿Para que fu m o’" Y encima el copetín el n u eio Y idal-Lablache que reem plazó van a com parar a llar hura La Marr con
la confitería, siem pre p o r hacer p in al tedetco Stigler en que, desdi- que ten d o r i a Swanson? ¡Q ué m u jer! P ero Luu
ta; y cuando llego a casa, tengo que go mem oria, papá mi- fue m ostrando el ra insistió en el C apítol, seguro que
andar esquí t undo el aliento, para que (D-sorrol lo de la guerra, y que ahora por su N ovarro. Todas las m ujeres son
m u padres no me huelun alcohol y ta quedó con fronteras inserí ibles, las fron iguales. \ o talen unu tarde de jo o tb a ll.
baco. f aslidiado con la p ersp ectiva de teras de los finados im perios centrales, Hastu el año pasado, iba con papá al
las clases de mañana, y con la jornada (¡qu e planillas perfectam ente dibuja Parque Central, y, sí había m uí ha gente
de hoy, dilapidada. H ubieru id o al P ar das, lus de ese Stigler, claro, m inucioso, en el palco, entrábam os a la cancha, y
que C entral, para presenciar el partido co m p leto !) El profesor de Geografía, el nos sentábam os en el borde, y papá
por la copa te u tó n <2 a 0, Hondunza y año pasado, utilizaba el m étodo de ha disfrutaba con las jugadas de Rom ano
el C hu eco), d esq u ite contra los p o rte cer dibujur tos mapas en clase, de m e y de H éctor Scarone, a quien siem pre
ños que ayer en Rueños Aires, le hi- moria, una vez por semana. Entonces, lo anima cuando pasa cerca. "¡A delante
cie-ron 4 a los de la F ederación. ) h u b ie él se ponía a leer, saboreando su haba R asquelita!", d ice ; y reniega con las
ra : ,tundo acre, m ientras charlaba con las no y ahorrándose la ríase, ron su bonda corridas desatinadas de Somrna, que ter
I-.U hachas, en el m irador del D octor dosa expresión de hom bre satisfecho. minan en ninguna parte. I)e papá m e
1Un e r e y y de spués bailábam os un rulo El único que lo hacia en el grupo, i iene la afición ul joo tb a ll, fundador
• n e l p u l l o . P ero, ¿quien c o m e n c é u era yo, porque retengo en la m em oria que fue de Nacional, en la casa de los
I-a u c u ' hila quería ie r ‘ El p rision ero los contornos, y los ríos y la ubicación Caprurio, hace más de veinte años. D es
le Z e n d u ”, asi que U n im o s que u ul de las ciududes, y m e salen realm ente de que m e acuerdo, m e lletu b a a los
' ote Hudto. 1 odai MI, m hubiera sido m uy b ie n ; lodos los demás representan partidos, a todas las canchas. Y hasta
en el C oncert, urnba y ul fondo, pero unos disparates, caricaturas desesperan en Rueños Aires, que una vez, yo ten
i en el H m ito! ni eso. Fuera d e duda, tes de los puises. El profesor subía que dría cinco o seis artos, m e sacó en hom
la n oiu i tiene sus irse on t em en tes serios: ulli, en el sulón de dibu jo, no tenia por bros porque le liubían pren dido fuego
ono m e am arrado, e s p e e n d m en te los qué estarme i igilundo, torno los demás
m budos y dom ingos. para qu é? Es
u las tribunas, pero no m e asusté, p o r
dias, i uando no me perdonaba m urm u que eslabu sentado sobre los hom bros
• itm > , e l t igurrdlo, i orno el copetín, para
llo ni risa. "Arpiule ul patio", y tenia d e papá, y veta con m ucho interés
dem ostrar. ¿Y que p erdedero de tiem p o !
que irm e, truldndo de estonderm e del cóm o tba subiendo el hum o y las lla
Aunque hay sus compensncsones, y l o u viejo, que tuando me pesia, arma una mas y la gente corría y se em pujaba
rn es ene untador a. de San Quintín, y “cení mañana con io n pánico. Pero ahora, casi nunca voy
con papá, sino qu e (hasta qu e m e arre talada en una pieza grande, en el sótano del m undo. Se acaba el pitorreo de los
glé con Laura) v o y a lo d e l d o cto r d e esta casa, y m is padres m e acondicio peñarolenses, que al final concluye por
O liveres, al m ira d o r qu e tien e al fondo naron una ducha, en una esquina del fastidiar. ¿ \ si siguiéram os ganando?
de la quinta, d esd e d o n d e se re toda la jardín , para bañarnos luego del football. Por lo menos, otro partido más, y lle
cancha del P arque C entral con la m ayor Las prácticas y los p u n id o s entre no gamos a los cuarto de final. ¡Cóm o
com odidad, y con los m uchachos y sotros, los hacem os en frente, en el cam ibun a rabiur los federacionislas! Que
muchachas qu e son am igos d e l barrio. po d e l C h ivero, com o llaman al parque serían además los culpables, porque un
Aunque m uchas veces, lo m enos que R o sell y R ius, don de tenem os una espe poqu ito más de cuadro y ganábamos de
lino hace es m irar el p a rtid o , sobre cie de canchila; pero los partidos en seguro el cam peonato. Pero no hay que
todo si em pieza d e dragoneos con al serio, contra otros grupos del Liceo, exagerar: semi finalistas, por ejem plo,
guna de las chicas. los jugam os alternatii am ente, en la can ya seria una hazaña extraordinaria.
Tam bién fundam os un club en m i cha chica d e l Parque Central, que yo Por hoy, la verdad es que he perdido
grupo del L iceo, y le pu sim os M aratón, conseguí con don N um a Pesquera, y el día y ahoru buena parte de la noche,
influidos por el año d e H istoria Griega. la cancha d e Peñarol en Pocitos, que aqui escribiendo. Iba a em pezar unos
Todos seguían M alet p ero papá m e re consiguió Julio N éstor Sosa, que está versos para Laura y he term inado lle
galó a D u ru y, en dos tom os, q u e es en el otro grupo, por in term edio de su nando, sin ton ni son, estas páginas. Y
sensacional, con ilu stracion es excelen tes padre. D e m odo que siem pre tenem os pensar que papá, viendo luz a través
a plum a, en todas sus páginas. Es un fie ld , y yo integro el cuadro com o half de las rendijas de mi puerta, se ha ido
placer leerlo , más q u e una novela. C reo derech o. Me gustaría ser foru ard, pero a ucostar m uy satisfecho porque estaré
que lo p referí hasta so b re “Los M isera estudiando concienzudam ente m is leccio
h ay m uchos m ejo res; en realidad, soy
bles", pero no más qu e a T o lsto i, “Ana nes de mañana. ¡Q ué no se les ocurra
bastante patadura, y si juego, es por
Karenina". Y “La sonata a K reu tzer" hacerm e pasar! Apenas si p o d ré leer un
qu e tengo la sede en casa y conm igo poco en el tranvía, porque en los recreos
que m e p restó m i tío du ran te las vaca
la cancha y las pelotas usadas de N a no lo dejan ni ojear el lib ro : “Traga,
ciones, en la estancia. P ero so b re todo
c io n a l; eso sí, m e gusta m ucho jugar,
la “Infancia", q u e le í el m es pasado: ¿qu e estás haciendo? ¡Siem pre tragan
y si se m e escapa un contrario, me
me parece, por m om en tos, qu e está ha do!" Y esa fama, porqu e m e gusta leer,
cu bre R o b erto C etrángolo, que para las especialm ente H istoria; aunque en ver
blando de m i m ism o, qu e m e está con
cargas, de m odo que m i responsabilidad dad m e interesa la quím ica y la cos
tando. Q uisiera e sc rib ir algún día com o
T olstoi, ¡q u é genio ex tra o rd in a rio ! Ha no es tanta. Pero m e gustaría ser un m ografía y hasta m atem áticas. La única
bría que a p ren der ruso, para p o d e r d is gran jugador, el m ejo r jugador de las que no soporto, es Idiom a Castellano.
frutarlo m ejo r. Esos lib ro s sobre la in feriores de N acional, y después, un La gram ática m e enferm a: apenas si
infancia y la adolescen cia, com o Poum , día, m e pasan al prim ero, y hago un he logrado aprender, d e m em oria, las
o Z ette, d e M argu eritte (m am á se in gran partido, el m ejo r jugador de la preposiciones. Y eso lo sulfura al Dr.
digna p o rq u e he le íd o a M argueritte, tarde, y luego al seleccionado, y con Musso, que m e curte a R d , hasta que
aunque se tra te d e estos lib r o s ) m e v ie rto el gol d e l triu n fo ; papá está or vienen los escritos y levan to un gancho,
em ocionan siem p re. D eb ería p on erm e a g u llo so ; v o y a viajar con el selecciona y entonces le digo a papá para qué sir
escribir todas las noches, com o ahora, d o ; iré a las olim piadas dentro de ven las reglas, si escrib ir es una cues
y luego, d en tro d e tres o cu atro años, cuatro años, el más joven d e l equipo, tión d e oid o y de vista. Pero papá
tendría una obra ya pronta, pura re v i p ero ya en Facultad. Fantasías. cree en la gramática, y discute la enor
sar y pu blicar. D e c id id a m e n te , es lo que El asunto es qu e ganem os mañana a m e u tilidad del latín, que en su tiem po
tengo qu e hacer. los yugoeslavos. Entonces ya estam os tenía en el bachillerato. P uede ser que
Pero ahora estaba ocu pán dom e de clasificados, y en el peor de los casos, tenga razón, pero yo no la soporto.
nuestro club M aratón. La sede está ins estam os den tro d e los dieciséis m ejores O jalá que nos vaya bien mañana.
V
DESARROLLO DEL C A M P E O N A T O
En el campeonato de fútbol de la Olimpiada de París. HOLANDA, IRLANDA, LETONIA, LUXEMBURGO,
1924, participaron 22 países: BELGICA, BULGARIA, RUMANIA y SUECIA.
CHECOESLOVAQUIA, EGIPTO, ESPAÑA. ESTONIA, Disputados los partidos por los octavos de final, se
ESTADOS UNIDOS, FRANCIA, HOLANDA, HUN clasificaron:
GRLA, IRLANDA, ITALIA, LETONIA, LITUANIA,
LUXEMBURGO, POLONIA, RUMANIA, SUECIA, SUI FRANCIA, que eliminó a LETONIA.
ZA, TURQUIA, URUGUAY y YUGOESLAVIA. (Esto HOLANDA, que elim inó a RUMANIA.
nia, Letonia, y Lituania, países bálticos, reconstruidos IRLANDA, que elim inó a BULGARIA.
en 1919, fueron anexados por la URSS, a raía de la URUGUAY que elim inó a ESTADOS UNIDOS.
última guerra). ITALIA, que eliminó a LUXEMBURGO.
SUECIA, que eliminó a BELGICA.
Seis competidores fueron eliminados en partidos pre EGIPTO, que eliminó a HUNGRIA.
vios, establecidos por sorteo: SUIZA, que eliminó a CHECOESLOVAQUIA.
URUGUAY eliminó a YUGOESLAVIA. En los cuartos de final, URUGUAY elim inó a FRAN
ESTADOS UNIDOS, a ESTONLA. CIA; HOLANDA a IRLANDA; SUIZA a ITA LIA ; y
SUIZA, a LITUANLA. SUECIA a EGIPTO.
CHECOESLOVAQUIA, a TURQULA En las semifinales, URUGUAY venció a HOLANDA,
ITALLA, a ESPAÑA. y SUIZA a SUECIA.
HUNGRLA, a POLONIA. En la final se clasificó URUGUAY venciendo a SUIZA;
A estos seis vencedores se sumaron los otro6 diez y tercero fue SUECIA, que ganó a HOLANDA.
participantes que no tuvieron eliminatorias previas, He aquí los resultados de los 24 partidos (dos por
a saber: BELGICA. BULGARIA, EGIPTO, FRANCIA, desempate):
Clasificación
ITALIA 1 — ESPAÑA 0
Mayo 25 CHECOESLOVAQUIA 5 — TURQUIA 0
CAMPEONATO OLIMPICO DE FUTBOL ESTADOS UNIDOS 1 — ESTONIA 0
SUIZA 9 — LITUANIA 0
(1924)
URUGUAY 7 — YUGOESLAVIA 0
Uruguay 7 Mayo 26
HUNGRIA 5 — POLONIA 0
Yugoslov. 0
Uruguay 3 Octavos de final
EE.UU. 0
EEUU. 1 Uruguay 5 Mayo 27 FRANCIA 7 — LETONIA 0
Estonio 0 Francia 1
HOLANDA 6 — RUMANIA 0
Francia 7 CHECOESLOVAQUIA 1 — SUIZA 1
Letanía 0 Mayo 28
IRLANDA 1 — BULGARIA 0
Uruguay 2
H olanda 1
URUGUAY 3 — ESTADOS UNIDOS 0
Egipto 3 SUECIA 8 — BELGICA 1
Hungría 5
Mayo 29 EGIPTO 3 — HUNGRIA 0
Hungría 0
Pelante 0 Egipto 0
ITALIA 2 — LUXEMBURGO 0
Suecia 5
Mayo 30 SUIZA 1 — CHECOESLOVAQUIA 0
Soocie • - ( desem pate)
Bélgica 1
Uruguay 3 Cvartos de final
Suiza 0
r»u ri q g 6 Junio 1 URUGUAY 5 — FRANCIA 1
Rumania 0 SUECIA 5 — EGIPTO 0
Holanda 2 SUIZA 2 — ITALIA 1
Junio 2
Irlanda 1 HOLANDA 2 — IRLANDA 1
Irlanda 1
Bulgaria 0 Semifinales
2
España Junio 5 SUIZA 2 — SUECIA 1
0 Suecia 1
Halte
URUGUAY 2 — HOLANDA 1
1 Italia . 2
Luxarad. 0 T ercer puesto
Suiza ♦ Italia 1
Lituania 0 Suiza 2 Junio 8 SUECIA 1 — HOLANDA 1
Suiza 1 -1 Junio 9 SUECIA 3 — HOLANDA 1 ( desempate I
Chaces 1-0
Vinal
Ckocoslov . s
Turquía 0 Junio 9 URUGUAY 3 — SUIZA 0
Posan n u e s tro s ju g a d o r e s a la s o m b ra d e l p a b e lló n n a c io n a l, a n te s del p a r tid o con Y u g o s la v ia . E n tr e los d e le g a d o s
y el m a s a jis ta , S c a ro n e , R o m a n o , C ea, M a z a li, A n d ra d e , P e tro n e , V id a l, N a sa zzi, U rd in a rá n , T o m a s s in a y G h ie rra .
E l C o m ité O lím p ic o In te r n a c io n a l c o n c e d e ría a la re p re s e n ta c ió n la “ C opa O lím p ic a ” , m á x im a d is tin c ió n d e p o rtiv a .
159
'i al menú.) subía quien ira E nrique ft .
y yo le respondí que el rey d e Eran-la.
) allí se desb o rd ó su santa in d ig n a ció n .
(¡ue yo contestaba cualquier dispárete,
que era el peor alum no de lu <lase, mi
haragán, un desorejudo, y que le dijera
¡
a mi padre que mañana quería hablar
ron él. En eso estábam os, cuando sirio
de nuevo la sirena, pero al viejo, que
era carrerista, parecía im p o rta rle un ar
d ite el fú tbol, com o si no oyera. Suerte
que pasó Rom ano por el pa tio , y nos
hizo señas d e que íbam os ganando dos
a cero a los yugos, lo que corrió co.no
un súbito n orte por toda la clase, in
clinando la cabeza de cada uno para
pasar la inform ación al vecino. H o m b r e
bueno, este Rom ano, to d o s lo quei io
nios. Parecía m uy adusto, pero nunca
nos delataba. Cuando, treinta años más
tarde, propuso F elipe F erreiro en el
Senado, con encendida oración, que se
rindiera hom enaje a aquel funcionario
ejem plar d e l Liceo R odó qu e acababa
de fallecer —F erreiro era nuestro pio-
profesor de H istoria Am ericanu — /. ó-
m o m e acordé d e este lejan o ep iso d io ,
José V id a l consiguió el p rim e r gol u ru g u a y o en to rn e o s o lím p ic o s y — o b v ia cuando Rom ano, estirando los dedos,
m ente— m u nd iales. "M e acuerdo c la r ito de la ju g a d a . L a to c a ro n los c u a tro nos inform aba de los goles contra los
d e la n te ro s y vino el c e n tro de U rd in a rá n , a b ie rto , porq ue te n ía m o s v ie n to yugoeslavos, en las propias narices d»l
en co n tra . La pelota rebasó a S carone y a P e tro n e y la p a tié com o venía . D irector!
N i se m ovió el a rq u e ro ". Estos son los zapa tos usados a q u e lla ta rd e del A l instante d e sonar lu cam pana, sa
lunes 26 de m ayo de 1924. lim os en estam pida. N i la presencia de
don M iguel en el p u p itre podíu con te
ner la atropellada, y nuestra carrera no
Era un lunes de otoño. Encerrados en ya dos teces la sirena de "Diario del se d etu vo hasta la pluzoleta d e l Solis,
nuesto salón de clase, leíam os retroce Plata”. Una: Em pezó el pa rtid o ; pero bajo las balcones d e "Diario d e l P lata”,
der el rectángulo del sol que. entrando ¿la otra? En eso se le ocurre a don para escuchar las noticias que, m o m en
;u,r la puerta, llegaba hasta el pupitre .Miguel Lapeyre preguntarm e la com pli to a m om ento iba tra sm itien d o Francisco
(!> I profesor: cuando se saliera por com- cadísima historia del casorio de Fernan C orney por m ed io d e parlan tes, con i.n
pl‘ to. seria el tiem po de la terminación do con Isabel, de la cual no sabía ni dram atism o que era anticipación de los
d< la clase, \u e stro reloj de sol propio, palabra, sólo que "tanto monta, monta locutores d ep o rtivo s d e la actualidad.
más útil que el de Trouville que nos tanto, Isabel como Fernando”, que nos La bocina seguía sonando cada pocos
llei ó un día a mostrar Reyes 7 Aei eneí, divertía m uchísim o por su segunda in m inutos. A qu ello era fabu loso, im pensa
? fue un fraraso, porque cuando llega tención, de m orir d e risa, con las cinco ble. Daban ganas d e llorar, p ero uno
mos se halda nublado el cielo. muchachas que hay en clase y que no tenía que contenerse p o rq u e estaban los
Siempre estábamos impacientes por la entienden por qué se ríen los zopencos; otros, y había qu e presu m ir d e duro,
campana de salida, para irnos a la es o se hacen las que no entienden. Enton que ya no éram os unos ch iqu itin es,
quina de Contención y Colonia, a comer ces el viejo, m uy severo, m e preguntó teníam os pantulón largo.
porciones de fuiná en lo de Dorsa, li
bres de profesores y de bedeles. Y los
lunes más que siempre, porque los lunes URUGUAY - ESTADOS UNIDOS
eran de desastre, por causa del zanganeo
dominical, que ni un libro habíamos
abierto, y de pronto u éste se le ocurre Estadio de Berjes. Jueves 29 de mayo de 1924.
ha'erm e pasar, justamente hoy que no Cuadro uruguayo: M azali. Nasazzi y Arispe. Andrade, Vidal y
se de qué se truta.
Tomassina. Naya, Scarone, Petrone, Cea y Romano.
} mucho más impacientes éste lunes:
la impaciencia era ya unsiedad. El par Juez: Barette, belga.
tido d»bio haber comenzado en París, Resultado: Uruguay 3, Estados Unidos 0.
nosotros estábamos allí, encerrados, Goles: 1er. tiempo: Según el informe oficial de la delegación
•in noticia ulguna. ¿(juién podía pres
tar atención al viejo? uruguaya, 3 goles de Petrone.
En eso, entró Erutilla u pasar lista, Según algunos telegramas de la época, goles de Andrade, Sca
¡>c,rque el n e jo era m uy desconfiado, rone y Petrone.
y hada pasar lista dos teces, en la pri Los recuerdos de los testigos no son decisivos.
m e r a y en la última hora, por si se esca
ldaba ulguno. > o me sentaba en primera 2o. tiempo: sin goles.
fila, asi que le pregunté despacito u Mejor jugador: la línea de forwards, en el primer tiempo.
Er útil la como iban (le Humábamos Fru Más admirado: Andrade, que empieza a ser la “ merveille noiro” .
tilla porque tenia la nariz hinchada y
Público: entusiasmado con los uruguayos.
llena de tem ía s rojo rnorudo), pero él
se hacia el que no me oía y continuaba Crítica: sigue muy favorable.
implacuble ion su lista. Había tonudo
Mazali. Los aniel ¡canos : os j'ugadóiVA estaban Convencidas
grandes y fuertes, entrenados, pero de sus posibilidades como finalistas,
ingenuos. Jugaban recio, y uno le y tomaron muy en serio su respon
hizo un foul a Vidal, que le dejó sabilidad. En esto, habian recibido
una rodilla suelta. días atrás, un inesperado toque de
Vidal. - A mi se me escapó, pero atención:
Nasazzi lo esperó y le aplicó un Después del partido con los yugo
buen planchazo en la espalda. El eslavos, les dieron la noche libre.
tipo se levantaba la camiseta y mos ¡Imagínense! De corrida, a Place
traba la marca para las tribunas. Pigall y a Montmartre. Al “Garrón”,
Cea. — Pero ese no era nuestro donde estaba Eduardo Arólas, cuya
estilo, solamente jugábamos fuerte orquesta integraban Julio De Caro
para defendemos. La rudeza venía y el taño Genaro. Era la época de
de ellos, y la cuestión era no achi la conquista de París por el tango,
carse. “Le tango”. Arólas tenia un extraor
Ganaron tres a cero, los tres go dinario buen éxito con su música y
les en el prim er tiempo, comenzando con sus tangos, “Derecho Viejo”,
con uno de Andrade, a los 9’. Ese “Rawson”, “Lágrimas”, “Rintintín”.
tiempo fue extraordinario. Uno de ¡Pobre Arólas, ya marcado, que iba
los comentaristas franceses se decla a morir pocos meses después, con
ró deslumbrado por “el fuego de sumido por la tuberculosis que su
artificio de los uruguayos”. “No tie perpetua vida nocturna descuidaba!
nen rival” comentó Josué Quesada Al salir, alegrones, nuestros ju
para “La Razón” de Buenos Aires, gadores se toparon con los españoles,
“han producido estupefacción. Este eliminados desde el primer dia por
match ha desterrado toda duda con los italianos. Al reconocerlos, les
arrinconaron contra la pared, indig
nados, y por poco querían pegarles.
“Irresponsables, vayan a cuidarse.
Ustedes son los campeones”, les
reprochaban. Al otro dia, los dele
gados les leyeron los diarios, que
también los señalaban como campeo
nes futuros. ¡Siete goles a los yu por eso que m e enredé con Enrique II .
goeslavos! Concluye Cea: “Compren ¡Qué barbaridad! d ijo pupa, ¡si Enri
dimos y nos encerramos. Venían las que de Navarra, fue un siglo después!
muchachas hasta la entrada del cas y entonces nos refirió la historia de las
tillo, para ver a las fieras y nosotros luchas de Juan II contra su hijo, el
ni bolilla. Era un compromiso mo principe de Viana, y cómo la madrastra
ral entre todos. ¿Sabe en qué nos lo hizo envenenar al príncipe, para que
distraíamos? Ibamos a remar al reinara sin problem as su propio hijo
Sena”. Fernundo; y cóm o el infortunado En
Después de la victoria sobre los rique IV, —que no era com o el de
americanos, estaban entre los ocho Francia, sino todo lo contrario, en su
aspirantes al titulo en el mundo, con vida privada—, repudió a Blanca de
Francia, Italia, Suecia, Suiza, Ho Navarra por esterilidad, y se casó con
landa, Irlanda y Egipto.
161
i
una portuguesa, hija de don Duarle, y y, a m edida que corrían los m inutos,
ésta, para no correr el mismo riesgo de nos im pacientábam os en la plazoleta.
repudio, le presentó como infanta a Pero ¿qu é están haciendo estos pata-
una niña que tuviera de Beltrán de la duras, que no hay más goles? Q ue
Cueva, por lo que fue llamada la Bel- ríam os un record contra los yanquis,
traneja, y vivió m il desdichas, como para hum illar a Calvin C oolidge, que
las viviera el de í iana, por manera que estaba buscando su reelección en esos
sobre las del uno y las de la otru. días: tan seco, tan duro, tan antipático,
Femando e Isabel fundaron su reinado ¿no era?; de quien papá refería que,
e hicieron su gloria. Todo lo cual a cuando fue propuesto el ajuste de las
mamá que escuchaba en la mesa fa deudas de guerra de los aliados, respon
miliar, no le hacia mucha gracia que dió :**They h ired the m oney, d id n ’l
nos contaran, porque suponía que histo they?", y que no quiso entrar en la La f in a l: E u ro p a c o n tra A m é ric a ,
rias de tan dudosa m oraleja podrían Sociedad de las N aciones, que era un G h ie rra m a rc a al p u n te ro . A l se
tirar al piso la moral de un adolescente. organismo favorito de papá. g u n d o g o l, de Cea, el p ú b lic o in v a
U cierto es que, desde entonces y para Pero de todos m odos tres eian tres. d ió la ca n ch a fe s te ja n d o .
siempre, nunca más enredé al Im potente
de Castilla con el Fers Galant, ni con
el ulemán de Canossa, ni con el otro URUGUAY FRANCIA
de Shakespeare, volviéndom e experto en
Enriques IF, como paru un programa de
7 F por un millón. Estadio de Colombes. Domingo 1° de junio de 1924.
A pesar de las quejas de Lapeyre, Cuadro uruguayo: M azali. Nasazzi y Arispe. Andrade, Zibechi
tomó papá con simpatía la distracción y Ghierra. Naya, Scarone, Petrone, Cea y Romano.
de causa futbolística, de modo que el
jueves adm itió, —creo que él mismo Juez: Andersen, noruego.
me lo propuso—, mandarme buscar a Resultado: Uruguay 5, Francia 1.
la tercera hora al Liceo Bodó, para Goles: Según el informe oficial de la delegación uruguaya,
que pudiera seguir el partido. “Fenile
al M inisterio’*, me dijo, pero yo preferí 2 de Petrone, 2 de Scarone, 1 de Romano.
irme n la plazoleta, donde podía expan Los telegramas los atribuyen a Scarone, Naya, Petrone, Cea
dir mi i moción a gusto, en lugur d° y Romano.
estarme fontenido, en uno de los pro
fundos sillones de cuero de la Casa de Mejor jugador: Zibechi y Romano.
G o b io no. Más admirado: siempre Andrade.
Pude paladear bien, así, los tres Público: asombrado, luego entusiasmado.
goles a los americanos. Tan «unos es
tábamos que esperábamos por lo m e Critica: favoritos.
nos otros tantos en el segundo tiem po.
Los suizos de aquel día in s ta n te s antes de s a lir a la canch a, fr e n te a la El sorteo decidió que jugáramos
p u e rta de su v e s tu a rio : s u frie ro n un ro tu n d o 3 a 0. contra Francia, en los cuartos de
final, con evidente disgusto de los
franceses, que nos estimaban como
los adversarios más peligrosos, y
porque, además, en caso de ganar
nos, quedaba eliminada la atracciór.
más lucida del torneo. ¡Lo que ha
bía ocurrido en una semana, el cua-
drito desconocido era el favorito de
la Olimpíada!
Como la camiseta francesa era
azul, se decidió tirar suertes para
saber quiénes cambiarían la suya.
Para el caso de tener que hacerlo,
fc. - M los uruguayos optaron por la cami-
íP. •
seta argentina, en actitud rioplaten-
se. y lo hicieron saber, con g ra ta
repercusión en la colonia argentina
de París, harto nutrida por aquellos
años. Tocó sin embargo a los fran
ceses vestir camiseta roja, con lo
que los nuestros retuvieron la ce
leste y se ganaron mayor simpatía
de los porteños.
Es que se habían puesto muy finos
en todos los detalles. Entraban a la
cancha llevando la bandera propia
y la del país del adversario, actitud
inusual en Europa, lo que admiró a
un cronista español, que les calificó
de muy hábiles diplomáticos. A lfr e d o G h ie rra c o rta un pase al p u n te ro y e n tre g a de cabeza al vasco Cea,
Cea. — Fíjese, ¡de indios a diplo
máticos! el “ e m p a ta d o r o lím p ic o ” .
Naya. — Recuerdo que en esa
crónica afirmaban que habíamos de cia porque estoy de novio y con una
cidido que a los dueños de casa no B ien sé que Laura no podrá com pren
d er que en este dom ingo, yo no tuya tan bonita como Laura, y que todos
les ganaríamos más que por un gol. conocen. Y después, cuando nos senta
lx> hizo Scarone al minuto de juego. a pasear con ella por la rambla de
P o d io s. La manía del foolball le resulta mos en un banco y nos tomamos de
Pero luego empataron los franceses, las manos, y ella m e dice frases cari
y yo desempaté, terminando el pri in ju stificable. Que en te z de ir al cine
C oncert, arriba y al fondo, prefiera en ñosas, me invade una ternura inmensa,
mer tiempo dos a uno. Al comenzar como una felicidad que llega en olas,
el segundo, a raíz de un foul de algunas ocasiones el Parque Central, le
y pienso qué más puedo pretender, si
Andrade, el público lo silbó, se eno resulta traición y m otivo de atufamien-
to por to rio s días. Si ahora le fuera con m e va bien en el Liceo, y tengo tantos
jó el negro, cortó una pelota y em amigos, y una casa tan cómoda donde
pezó a pasar gente, cimbrándose que, en lugar de la rambla con ella,
mis padres m e han dejado instalur nues
como él solo sabía hacerlo, llegó v o y a ir a la plazoleta del teatro Solís,
tro club, y además esta novia, de la
hasta la línea del córner, se la colo para seguir el partido por los parlantes,
cual ellos no saben nada porque me
daría trem enda cortedad decírselo, ya
que no lo tomarían en serio, y a la
que escribo versos en secreto, que m e
parecen m uy buenos, y a ella tam bién,
extraordinarios, dignos de Kuben Darío
que m e gusta a m i, y de Amado Ñervo,
que le gusta a ella.
Lo que Laura no entiende, es que
su poeta se sienta atraído por las pata
das, como ella se empeña en decir. En
tonces lo m ejor es no adelantarle nada.
D e pronto llueve más tarde, parece que
se está por descom poner el tiem po, es
la época; y si no llueve, le hablo por
teléfono que estoy enfermo, y chao.
Los cinco goles fueron compensación
suficiente a la contrariedad de tener
que escabullirm e de Laura esta mañana.
N i llovió ni pude avisarle por teléfono,
de m odo que sim plem ente desaparecí,
y ella me habrá estado esperando, pri
m ero inquieta, luego furiosa cuando se
haya dado cuenta, de pronto, de la
M a z a li d e tie n e , N a s a z z i c u id a , A n d ra d e o b s e rv a , el e sta d io re s p ira .
razón de m i ausencia; por lo cual, fi
nalm ente, decidí no aparecer tampoco
por la tardecita, con ese im pulso futa-
có a Petrone, y gol. Mueven, y el le parecerá el colm o de la estupidez y
lista y diabólico que em puja a darle
negro repite la jugada, para colocar desconsideración. "¿Para qué si igual
la esta vez para Cea, y gol. Y lue podés saber después el resultado?” m e cada vez m ayor dim ensión al desagui
go un quinto, de Romano. La con reprochó cuando le conté de los dias sado que uno está com etiendo, nada
clusión del periodista español fue anteriores, "eso es cosa de fanáticos, más que por rabia de haberse embarca
que, por haber enojado a Andrade, estarse ahí con la boca abierta, espe do en él. Ya que se va a armar, que se
se había quebrado la consigna, y les rando que le lean un telegram a”. arme bien grande. Tres dias, o una
había hecho cinco a los dueños de Nunca tu ve tantos deseos de que ama semana, puede costarme ganar la indul
casa. neciera con una torm enta desencadenada, gencia de Laura, pero el festejo de los
Con el agregado de que cada uno lo qu e m e hubiera traído la solución cinco goales ha sido m em orable.
de los forwards colocó el suyo, lo pacífica. P or supuesto que m e gusta A esta altura de los sucesos, estábamos
que fue atribuido a la científica y cam inar con Laura toda la rambla, des infatuados a más no poder, todos los
metódica distribución de juego por de T ro u v ille hasta la avenida Brasil, y uruguayos. Cinco a uno a los dueños de
Zibechi. en el único partido que ju vo lver m ientras los dem ás muchachos casa, no era para menos. Nada nos de
gó en París, en reemplazo de Vidal, m e m iran con en vidia y yo hago pinta tenia, ¿qué iban a poder esos holan
que se hallaba lesionado. ante las chiquitínas, dándom e im portan deses?
163
URUGUAY - HOLANDA
1M
italianizan el apellido). Al terminar En el estrecho corredor, el espantado Cuando m inutos después se supo que
el nari ido, me pidió una fotografía } éreg u y se tro p e zó con A lvaro Saraleguy el gol d e l triunfo había sido con vertido
dedicada del cuadro, pero yo me ol qu e venía a congratularse con el m in is d e penal, el m in istro se sin tió un poco
vidé. Viene el partido con Holanda, tro, segu ido por E n riqu e Sam pognaro, defrau dado, porqu e los tantos de penal
y me veo entrar, como juez, al fran T e ó filo P iñ eyro Chain y José Mora O te
cés de la fotografía. En e, intervalo, nunca le conform aban d e l todo,' aunque
ro qu e form aban el jo ven , talen toso y no
de apuro, conseguí una, la hice fir m u y d iscip lin a d o e q u ip o d e colabora fueran in d iscu tib lem en te bien cobrados.
mar por todo el cuadro, y se la en dores d e l m in istro , en entusiasta tropel. A P edro M anini R íos le gustaban las
tregué antes de comenzar el segun —Están todos locos, m u rm u ró don Fer goles d e cancha, y especialm en te los
do tiempo, cuando íbamos perdiendo m ín. Esto no tien e ni pies ni cabeza, de H éctor Scarone y los d e A ngel R o
uno a cero. Por eso Arispe, que sa trastornar a P e/acion es E xteriores por m ano, a h a b ilid a d y colocación, más
bia el asunto me *citaba feliz: ’Ma- un asunto de patadas a una pelota. qu e los de P etron e a feroz pelotazo.
zalí, la foto!’
Cea. — ¿Por .»ué tiró el penal
Scarone? La agar ó Petrone, por
que quería patea: Je él. Yo se la sa
qué y se la di a Héctor, preguntán
dole: ¿lo metés? “Lo meto”, me
aseguró. Si sería grande Perucho
que, como no pudo hacerle ningún
gol a los holandeses, aunque ga
namos, salió llorando de la cancha.
Pero ¿quién iba a arriesgar ese
penal si estaba Héctor para patear
lo?
Los holandeses protestaron ante el
tribunal del campeonato, pero su re
clamo fue desestimado al día siguien
te. Los uruguayos cantaron: “Me iré
a quejar, me iré a quejar, al gran
rey de Borgoña”, mientras Arispe
seguía guiñando, con su expresión
de indio noble: “Mazali, la foto”.
165
l**s pies de Petronc, y gol. Lo que años más tarde, es inocultable la ramos ido a ver al " A h uyem ador de
»"ás impresionó a los nuestros, fue húmeda emoción que aquel enorme fantasmas", con ff alinee R e v i y Lila
' ' ovación del público. Parecia que recuerdo aún les produce. Lee, pero alegó Laura qu e te> en la
«laban en Montevideo. Se jugaba Después, se quedaron un mes en pantalla a actores d ifu n to s com o si es
bien por ambas partes, muy rá París. Eran la “coqueluche” de la tuvieran vivos, le resulta insoportable.
pido. con alguna rudeza. Andrade, ciudad. Nada debían pagar en nin M enos m al qu e p o r la noche papá me
a raiz de un golpe cae desvanecido, gún cabaret, porque desde todas con vidó a acom pañarle al teatro lfí de
P"ro se recupera. Los suizos presio las mesas competían por enviarles Julio, don de reprisaban una favorita su
nan, y Mazali se luce en alguna bri botellas. Los telegramas llegaban ya, La casa d e la I'roya", con actuación
llante atajada. Termina el primer por brazadas, no había tiempo de de una fa io ritu m ía, H ora Serrador, de
tiempo 1 a 0. En el segundo, se acen leerlos. Comenzando por el presiden quien estaba p rofu n dam en te enam ora
túa el dominio uruguayo, pero recién te Serrato, hasta la más modesta do, de manera qu e cuando entraba Car-
barra le café. Y el desquite de la miña a escena, m e saltaba la emoción
a los 25’ Cea consigue el segundo clausvcchez madame Pain, fue fe
gol. De nuevo como si fuera en ante quien se m e an tojaba paradigmu
nomenal. Cada uno en su estilo. Por de dulzura y de gracia fem enina. La
Montevideo, el publico invade la supuesto que la espigada y atlética cuarta im presión m e llegó cuando, al
cancha, para festejar a los que ya 'igura de “la Merveille Noire” ha salir al frío cortante d e l B u levar Ar
tiene por campeones olímpicos. An cia furor. Era cabeza de fila en los tigas, reco rd é qu e d en tro d e cuatro ho
drade se luce en un juego espec "boudoirs”, al punto de que, estan ras, jugábam os la fin a l con los suizos,
tacular, conteniendo todos los ata do otro de los muchachos en íntimo por lo qu e en seguida com en cé a m aqui
ques suizos por su ala, impecable. coloquio con una dama, cuando en nar la idea d e a lb o ro ta r un “¡n o entra
Faltan cinco minutos. Romano hace tró la mucama con el desayuno, ella m os! salvador para m is perezas, lo que
el tercer gol. de cabeza, recogiendo le dijo: “C’est un des champions fui planeando durante los dieciocho
un córner. uruguayens". “C’est pas possible ma m inutos d e tranvía.
Los últimos minutos transcurren dame”. respodió la muchacha, “ils Esa m ism a mañana papá le y ó prim ero
en medio de indescriptible algazara. sont tous des noirs, les uruguayens”. los telegram as, m u y in teresa d o com o es
taba en la crisis francesa, qu e enfrentaba
al p resid en te M illera n d con la m ayoría
parlam entaria, y ca vila n d o sobre los erro
res que este h om bre d e ta len to había
acum ulado para p erd erse. D espués vol
vió a la página e d ito ria l, q u e era enton
ces la prim era plana, y le y ó una infor
mación sobre el p ro yecto d e le y elec
toral d e l d ip u ta d o A lvaro V á zq u ez y
un artículo d e A n ton io B a ch in i sobre
Cam oens, en ocasión d e su segundo
centenario. Fue entonces qu e recordó
que ese día, en el "Alsina" llegaban los
restos de don D om in go M endilaharsu,
fallecido en N iza , y qu e él d iría el d is
curso, en n om bre d e l P o d er E jecu tivo,
al día sigu iente, por lo qu e m ejo r seriu
ir pensando d esd e ahora alguna cosa
sobre ese p erio d ista fin o y d e talento,
que fuera b rilla n te parlam en tario, m in is
tro de R elaciones E xteriores d e Cuestas,
y retirado desde hacía v e in te años de
la vida p ú b lica ; un d iscu rso reparador
de los injustos d esco n o cim ien to s qu e la
pasión p o lítica derram a, lo qu e se puso
a hilvanar m ientras cam inaba tom ando
el f in a l: el púb lico com ienza a m o viliza rse a lre d e d o r de la P laz unos m ates. En cuarto lugar, recordó
ndependencia desplegando el laureado em blem a de las nueve fra n ja s . que al m ed io d ía se jugaba la final en
C olom bes, y qu e él aten d ería el p rim er
tiem po desde su despach o d e l M in iste
Banderitas francesas, uruguayas y rio. En ese m om en to, salía e l h ijo a lu
El lunes y de junio de 1924, amaneció vereda, cam ino d e l R o d ó , y le golpeó
argentinas, festejan la consagración. despejado y frío. Cuando m e despertó-
Cea. — Nos parecía mentira. Pen el v id rio de la ventana, para saludarle
ron, la primera imagen que se m e re con la mano.
sábamos en Montevideo, en los fa presento, fue la de Carmina, encanta
miliares, en los amigos. Cuando vi Los dos estaban sin tien d o lo m ism o •
dora \o r a . La segunda im presión, fue ¡Si ganáramos h o y! ¡C a m p eo n es m un
mos izar aquella bandera nuestra, ni frío del mosaico en mis pies. La ler-
enorme, entre la Suiza y la Holan diales!
w u yue lema yue apresurarme pai La m aniobra “¡no en tram os!" por
desa, y subirla, subirla, hasta que ir al Liceo y que, como cada lunes, n
dar más arriba que todas, sentimos causa de la final, fracasó aun que hu
hab'ui preparado ninguna lección, yé, bo varios colaboradores agitantes. Don
que algo grande habíamos hecho. ni día, por la mañana en la ramb,
Nosotros, humildes muchachos; yo M iguel L apeyre había m adru gado y,
de P odios con Laura; por la tarde en
tenia apenas tercer año de escuela, cine / abala haciendo manilo con Luur
desde su despacho, d istrib u y ó su b rig a
era repartidor de hielo en Monte mientras ella se emocionaba con E li
da de vigilancia. R om ano y P ereira, que
video desde lu puerta controlaban am bas es
Friu*co en l ai cié guita de la Avenú
En los ojos de los odio campeo quinas frondistas, m ientras se usomabun
nes que en este anochecer de prima le ar , que si no fuera porque e rudu pocos instantes C a lli y P oggi m e
emoción propiciaba la ternura, me t
vera nos rodean, cuarenta y cinco sultana insufrible, por lo menos hubi
tien do m iedo a los tim oratos. D e m odo
que, al sonar lu campuna, yu aflojaron
enferm aba de indignación si perdía su
cuadro, alguna rez había corrido por
la cancha, revólver en muño, a algún
adi ersario. Era pues un "federalista" de
encendida pasión, y al verle, en un
incontrolado y abrió do im pulso, grité
agí esii á m en te : ¡C am peones! ¡Sufran!
F.l me m iró.. Tem prano, había pensado
qu e era extraordinario que la murguita
asociacionista hubiera alcanzado a la fi
nal; a m edia mañana había pensado
que, de todus maneras, para el fú tbol
uraguayo seria sensacional que se gana
ra el cam peon ato; al acercarse el m edio
día, estaba im paciente por enterarse del
cuadro que presentarían, pues él hubic-
ru dispu esto un par d e cam bios para
darle mayor -ficien ria , pero esos no van
a saber hacerlo; a la hora d e l partido,
se fue a la redacción de "El D iario”,
E l “ V a ld iv ia ' e n tra al p u e rto con la g lo rio s a d e le g a c ió n en su v ie n tre . Se para seguir d e cerca la lucha. Cuando
c o n v in o la h o ra con su c a p itá n p a ra c o o rd in a r los fe s te jo s . se supo el gol d e P etrone, lo festejó ;
es d ecir: pegó un enorm e gruñido de
satisfacción. ¡P or un gol de Perucho!
hasta lo s más díscolos. Sin em bargo, el n u d io real. El p resid en te llevar había A m érico, el ordenanza, lo veía y no
am bien te era in q u ieto y, si se verifican en viado una conceptuosa felicitación al podía creerlo. A l térm ino del partido,
las libretas de clase de ese día, lunes () p resid en te Serrato. Los jefes de m i era un uruguayo entusiasm ado más, y ya
de ju n io d e 1924 se com probará que el sión com enzaron a llegar a la Casa de m editaba algún cam ino para la fusión
p ro m ed io <le escolaridad y de. disciplina C obiern o, para presentar sus plácem es d e nuestro fú tb o l, y con la gloria
fue singularm ente bajo, y las clases d ic al m inistro Manini Ríos. inescapable que le esperaría cuando
tadas, de m u y escaso provech o. Esa agi M e uní u una hunda agrupada detrás participaran en estas gestas nada menos
tación fue creciendo, a cada horu, y, de una bandera del club !\'acionul, y qu e los jugadores d e la Federación. Si
al fin de la terceru, se vo lvió in con ten i por décim a vez tom am os por la a ten id a éstos, solos, ganan una olim piada, ¿qu é
ble im paciencia. D e m odo que bastó hacia afuera, cantando aquellu letra no podrán hacer todos juntos?
qu e el p rim er audaz hiciera punta en adaptadu a "Mi B andera” por José Ma Eso pensaba cuando, habiendo oido
la nerviosa m uchedum bre d e l patio, pa ría D elgado: "Hacia el cam po tan los las rum orosas m anifestaciones, interrum
ra que todos se avalanzaran puertas albos, van los a l b o s . . . ” M i entusiasm o pió su partida de dom inó, para salir a
afuera, ante la indignda im poten cia había crecido hasta el punto d e que m e la puerta d e la Am ericana, con el som
d e F rutilla, y tom ando a don M iguel animuba a desafinar en aquel coro. Tal brero sobre los ojos y los lentes caídos
por sorpresa, p o rqu e cuando quiso in- vez se debiera a que una m uchachito a m edia nariz disfrutando de la alegría
i e t ponerse ya no quedaba nadie. !\i d e lo calle. En tal m om ento, vio pasar
m e habiu tom ado por entonces d e l bra
las muchachas. zo v, contundo, quería apartar un m iedo al h ijo d e su am igo, gritando no entendía
La pronta llegada de! prim er gol de agaza p u d o : ¡si m e ve Laura! bien qué, y le llam ó:
Perucho, calm ó las angustias y colm ó —¿Qué dice tu padre? ¿D ón de está tu
Fue entonces que, en la puerta de la
las e perunzas. P ero no nos alejam os de padre? ¿ fe liz con el gol de Kom uno?
C on fitería Am ericana, vi a uno de lo s
la p la zo leta d e l Solis, abasteciendo nues ¡L os triunfos que esperan a nuestro
m ejo res am igos de m i padre, redactor
tro apetito con especiales en los cafés fú tb o l! ¡tú ras a verlos!
de su diario y habitu al con tertu lio en
cercanos. U no a cero era un p eligro Sería él m ism o, el doctor Félix Po-
m i casa, a quien tenía tanto respeto
y una angustia perm anentes. Cuando lle lleri, quien los vería y en ellos tendría
com o afecto; pero era al m ism o un pro
gó el aguardado segundo de Cea, aún parte im portante, cuando, cuatro años
to tip o de hincha, de esos que solam ente
no estábam os tranquilos. ¿C uánto falta? despu és, presidiera la delegación fu tbo
perciben las faltas ajenas, para quienes
era la nerviosa pregunta. El tercero de lística a las O lim piadas d e A m sterdam .
el contrario tien e siem pre la culpa y
R om ano recién d esb o rd ó todos los es- Pero ésa es otra historia.
su eq u ip o la razón. Era peñarolense, se
tusiasm os. ¡C am peones! D e in m ediato
term in ó el partido. ¡C am peones o lím
picos!
l\'os incorporam os al festejo , qu e con U na in c re íb le m u c h e d u m b re espera en el p u e rto a los C a m pe ones O lím p ic o s
sistía en cam inar, en grupos cada vez de 1924: desde el in t e r io r lle g a ro n a b a rro ta d o s tre n e s especiales.
n.ás num erosos y por la culzadu, gri-
ttn d o vítores hasta la afonía, siguiendo
banderas; apresurarse d e un lugar a
otro, sin plan ni concierto, y, para los
afortunados, conseguir lugar en auto
m ó v il que sonaba su claxon, en un coro
de bocinas d e to d os los ton os: Ta-Ta-Ta,
Ta-Ta-Ta, T a -T a -T a ... O tros, se apiña
ban en la plataform a de los tranvías y
tiraban la cam pan illa: T lin-tlin-tlin,
T lin -T lin -T lin , T lin -T lin -T lin . . . y cre
cía el barullo. C om enzaron los cohetes.
A parecieron charangas y repiqu es pot
las calles. Salieron los diarios, y fueron
a rreb a ta d o s; nadie esperaba el cen tesi
m o d e l vu elto, d eja n d o al canillilu ei
EL PROXIMO JUEVES APARECE
GOLES G O LEA D O R ES
RICARDO LOMBARDO
PLAN DE LA COLECCION
LOS CAMPEONATOS.
1. LOS ALBORES DEL FÚTBOL SUDAMERICANOS.
URUGUAYO.
EL FÚTBOL DEL INTERIOR.
Fronklin Morales.
EL N A C IO N A L DEL 4 0 .
2 LOS CAUDILLOS.
Carlos Soto. LA COPA URUGUAYA.
EL M UND IA L DEL 3 0 .
Corle» Mert nei Mer<*nc
ejemplar
EL REGIMEN PROFESIONAL
DE