Justificación
Los cambios y tendencias actuales en los patrones sociales, culturales y económicos, en
nuestro país en las últimas décadas, han generado transformaciones en los estilos de
vida, las condiciones medioambientales, valores y creencias, han influido negativamente
en el nivel de salud de la población. El desarrollo industrial, el alto índice de desempleo, el
estrés, el sedentarismo, entre otros factores desencadenantes, están propiciando el
aumento y la aparición de enfermedades agudas y patologías crónico-degenerativas,
favorecidos por los nuevos hábitos. Las personas con lesiones y enfermedades que
ponen en riesgo su vida necesitan atención médica cercana y constante, brindada por un
equipo de profesionales de la salud especialmente capacitados.
Para hacer frente a estas situaciones, la profesión de enfermería, a través de la historia,
se ha caracterizado por su capacidad para responder a los cambios que la sociedad ha
ido experimentando y consecuentemente, a las necesidades de cuidados que la
población y el sistema de salud han ido demandando, de ahí que la Enfermería en
Cuidados Intensivos se encuentra en la actualidad en un pico de relevancia social. La
Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) es una sección especializada de los hospitales de
muchos países que se preocupa por dar atención medica a personas que necesitan
cuidados de manera más urgente por haber sufrido algún accidente, por padecer una
enfermedad grave o por transitar el posoperatorio de una cirugía. Esta unidad cuenta con
equipamiento y personal especializado, según los recursos y las necesidades de los
hospitales. El concepto de cuidados intensivos fue creado por la enfermera Florence
Nightingale en 1854, durante la Guerra de Crimea. Florence consideró que era necesario
separar a los soldados en estado de gravedad de aquellos que solo tenían heridas
menores para cuidarlos de manera especial. Logró reducir la tasa de mortalidad de la
batalla de un 40% a un 2%. En 1950, el anestesiólogo Peter Safar, desarrolló un área de
cuidados intensivos en la que mantenía a los pacientes sedados y ventilados. Es
considerado el primer intensivista. La primera Unidad de Cuidados Intensivos se creó en
Copenhague en 1953, como respuesta a una epidemia de poliomielitis, surgió la
necesidad de vigilar y ventilar constantemente a los enfermos. Con el paso del tiempo,
estas unidades se fueron creando en los hospitales de todo el mundo y con los avances
tecnológicos y el desarrollo de la medicina, hoy existen unidades de cuidados intensivos
específicas para diferentes especialidades de la salud. Es de saber que en las Unidades
de Cuidados Intensivos se encuentran los pacientes que requieren cuidado constante y
atención especializada durante las 24 horas del día. Debido a que el estado de estas
personas es muy crítico, las unidades médicas deben contar con profesionales
especializados y altamente capacitados para dar la atención debida a los pacientes.
Asimismo, estas unidades están provistas con equipos y sistemas especializados,
tomando en cuenta la especificidad del servicio.
He aquí la importancia de la formación del Especialista de Enfermería en Cuidados
Intensivos del Adulto en Estado Crítico debido a la demanda social. La creación de esta
especialización es el primer paso para el desarrollo de profesionales cualificados para
prestar este tipo de atención. En nuestro estado el 80 por ciento de la población se
encuentra en 9 zonas conurbadas, donde 15 municipios concentran el 40 por ciento del
total de la población, con ello tenemos el reto de transformación de la sociedad; donde el
traslape de dos circunstancias como resultado de la transición epidemiológica: 1. El
rezago representado por las enfermedades propias del subdesarrollo (infecciones,
desnutrición, muertes maternas y perinatales, etc.), y 2. Los problemas emergentes
asociados a la industrialización, y a la urbanización (enfermedades cardiovasculares, el
cáncer, la hipertensión, la diabetes, las adicciones y los accidentes, etc.), condicionando
así en gran magnitud un vinculo determinante de riesgos y daños a la salud en la
población; con ello se incrementa la demanda de servicios de pacientes que requieren de
atención compleja, y esto se acompaña de una mayor demanda de enfermeras
especialistas. No se debe de olvidar que a nivel privado hoy en día, existe un gran
mercado de trabajo potencial fuera del hospital en apoyo a servicios de terapia intermedia
en el hogar (manejo de tecnología a domicilio, sistemas premezclados de medicamentos,
ventilación mecánica, telemetría, traslado aéreo y terrestre de enfermos).
Con todo lo anterior expuesto, la Organización Mundial de la Salud establece que “las
enfermeras son hoy más necesarias que nunca”. En este sentido la Facultad de
Enfermería Orizaba de la Universidad Veracruzana, se une al Plan de Desarrollo del
Estado el cual en su capítulo III establece “Construir el presente: Un mejor Futuro para
Todos”, mediante la innovación educativa con la creación de posgrados en enfermería
que vinculen el sector salud y educativo, ofreciendo una formación de calidad acorde a las
demandas de los profesionales ya en ejercicio o para las futuras generaciones de
egresados como clave para la prosperidad en este sector en igualdad de oportunidades y
con un deber compartido de garantizar una atención de enfermería de calidad con
personal altamente calificado en los diferentes servicios y niveles de atención de la salud,
donde se requiera la presencia de una Enfermera (o) Especialista en Cuidados Intensivos
del Adulto en Estado Crítico.