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Contrato de Sexo Con Mí Nuevo Jefe?

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CONTRATO DE SEXO CON MÍ NUEVO JEFE💦

CAP. 1
Hola, Soy Alejandra Navarrete, desde que llegue a Chicago luché por mis
sueños, tuve suerte de que rápido encontré trabajo ya que desde muy chica
aprendí hablar inglés, primero empecé como recepcionista en el banco del
señor Fernando Montes de Oca, empecé trabajando medio turno ya que
tenía que estudiar, pero a los pocos meses el señor Fernando me dio la
oportunidad de ser su asistente, dijo que era muy inteligente y que
aprendería más si era su asistente, el me ayudó mucho me enseñó todo lo
que se, incluso me ayudó a conseguir una beca para que tuviera más facilidad
de hacer una carrera completa... y desde entonces trabajó para él, ya tengo
cinco años como sus asistente. Pero desgraciadamente él se iba a retirar.

- señorita Alejandra Navarrete... puede venir a mi oficina. - mi jefe me llamo


por el intercomunicador.

- a hora mismo voy señor Fernando.

Tomé mi libreta de apuntes y me dirige a la oficina del hombre que ha sido


mi jefe durante cinco años. Toque a la puerta.

- Pasa Alejandra. - dijo mi jefe desde adentro. Yo entre y cerré la puerta


detrás de mí. - toma asiento. - me indicó que me sentará.

Me senté frente a él y espere a que se desocupara.

- Alejandra te mande llamar para decirte que a partir del lunes mi hijo
Federico se quedará al frente de todo mi patrimonio y quiero que tu como mi
asistente te quedes cómo la asistente de él.

- quiere decir que su hijo será mi nuevo jefe señor.

- así es Alejandra, ya es hora de retirarme... pero el problema no es eso, el


problema es mi hijo... Federico es un hombre muy estricto y arrogante en
pocas palabras mi hijo es un hijo de la chingada y sé que no será fácil trabajar
para el...
Todavía no conocía a su hijo y ya quería pedir mi renuncia... si su propio
padre hablaba así de su hijo, eso quería decir que la tranquilidad en mi
trabajo había terminado.

- Y porque no le pone otra asistente y a mí me acomoda en otra aérea señor?


........La verdad me gustaba mucho mi trabajo aparte de que me pagaban muy
bien, pero no si se aguantaría trabajar para el hijo de mi jefe.

- En eso dijo, Alejandra tú conoces muy bien la presidencia y sabes todo lo


que es confidencial aquí y eres en la única que confío por eso quiero que te
quedes como la asistente de Federico pero si te das cuenta que no puedes
con el trabajo me lo haces saber y te puedo acomodar en otro lugar.

No era mala idea de que me acomodara en otro lugar, pero el señor


Fernando me había dado la oportunidad de aprender a su lado.

- Esta bien señor... me quedaré como la asistente de su hijo, seré paciente.

El señor Fernando me estrechó su mano y me dijo que su hijo me mandaría


un correo al día siguiente para indicarme cuáles serían mis nuevos deberes.

Salí de su oficina y regrese a la mía para terminar los pendientes que tenía.
Cuando termine, mi jefe ya se había ido sólo quedaba yo... apague las luces y
salí de ahí.

Entre al elevador y baje hasta la planta baja donde ya sólo estaba el guardia
de seguridad esperando a que yo saliera para cerrar bien todo el edificio.

- Que descanse Roger. - me despedí del guardia.

- igualmente Alejandra nos vemos mañana.

Tomé un taxi ya que no tenía un auto propio, llegue hasta el edificio dónde
tenía mi departamento que logre comprar hace apenas dos años, no era muy
grande, sólo tenía una recámara un baño con tina, una pequeña sala,
comedor, pero una hermosa vista que se podía apreciar desde el balcón.

Apenas entre a mi departamento y me quite los altos tacones y me deje caer


en el sofá... estaba cansada, ser la asistente personal del jefe no era fácil, yo
me hacia cargo de todo lo que tenía que ver con la presidencia.
Ni siquiera cené porque me quedé dormida, pero al menos descansar me
sirvió para levantarme temprano. Lo primero que hice cuando me levanté fue
darme un rico baño con agua caliente. Todavía eran las 5 de la mañana y mi
entrada a la oficina era a las 7. 30 así que tuve tiempo para desayunar.

Salí de mi edificio a las 6 am porque tomaba 45 minutos para llegar a mi


trabajo, siempre llegaba con suficiente tiempo para tener todo listo para mi
jefe.

Como todos los días llegue al edificio y salude a Roger el guardia de seguridad
y entre al elevador ya que la presidencia se encontraba en el piso 53, éste día
el señor Fernando no vendría a trabajar así que estaría sola en ese piso.

Lo primero que hice al llegar a la oficina fue revisar si ya me había llegado el


correo de mi nuevo jefe y ahí estaba ese correo el cual ya tenía casi dos horas
que lo había enviado.

* Acaso esté hombre no duerme * pensé... pero para saber lo que mi nuevo
jefe quería... abrí el correo.

De... Federico Montes de Oca

- señorita Navarrete... espero y sea la persona competitiva que me informó


mi padre y haga bien su trabajo... si no puede con lo que le voy a pedir puede
renunciar a hora mismo.

- Quiero un informe completo de todos los trabajadores al igual que sus áreas
de trabajo y puesto que están desempeñando.

- También quiero el tabulador de cada uno de los empleados.

- Quiero que reanude todas las citas canceladas.

- Un informe de todos los socios al igual que una reunión con ellos.

- El número de uno de los mejores detectives de todo Chicago.

- Y por último quiero que me consiga un departamento que este cerca de la


oficina.

Espero y me tenga todo listo para mañana a primera hora, así que haga bien
su trabajo.
........................... �����..............

Me quedé con la boca abierta al leer todo eso... este hombre sí que iba a ser,
un dolor de cabeza. Me iba a pasar todo el día haciendo todo eso. Así que
puse manos a la obra y empecé a hacer cada cosa que decía esa lista, la cual
detallé en mi libreta de apuntes.

Primero empecé con el informe de los empleados... y así fui tachando cada
cosa que tenía la lista, mientras me entregaban el informe empecé a buscar
en mi celular el número de uno de los mejores detectives y encontré uno que
había encontrado a una persona a quien buscaron durante 20 años y el la
encontró en tan sólo un mes, así que guarde su número.

Y por último me comunique con una inmobiliaria para que me muestre


algunos departamentos. Saque cita, mientras se llegaba la hora de verme con
la persona que me mostraría algunos departamentos me puse a ordenar
todo lo que mi nuevo jefe me había pedido.

Cuando se llegó la hora de verme con la persona de la inmobiliaria iba


entretenida poniéndome de acuerdo con mis amigos para reunirnos el día de
mañana en el bar de costumbre.

- Señorita Navarrete. - me hablo la señorita que me mostraría los


departamentos.

- Sí. - la salude de mano.

- Tenemos cinco propiedades cuatro de ellas se encuentran des amuebladas


y sólo una se encuentra amueblada.

- Empecemos por la que esta amueblada. - no quería pasarme todo el fin de


semana comprando muebles.

- Entonces le mostraré esa. Está en una de las mejores zonas de la ciudad y


está muy cerca de la dirección que me dio.

Seguí a la mujer quien me llevo hasta un edificio demasiado elegante. Y me


mostró un departamento de dos recamara en tonos negro, blanco y gris a mí
me gustaba y como no pensaba pasarme mirando los demás inmuebles elegí
ese.
- Me gusta éste. - le dije a la señorita.

- Espero si sea del agrado de su esposo.

- No es para mi esposo, es para mi jefe. - acaso está mujer me miraba una


sortija de matrimonio en mi mano?? Por Dios sólo tenía 23 años, bueno los
cumpliría este fin de semana.

Me despedí de la mujer, me dijo que le mandaría el contrato a mi jefe a


primera hora el día de mañana pero le dije que él estaría hasta el día lunes
pero dijo que no importaba.

CAP. 2
Regrese a la oficina para dejar todo lo que había estado haciendo, y lo puse
sobre el escritorio de la oficina de mi nuevo jefe, después me fui a casa a
descansar, era jueves y pasaría mirando películas y comiendo palomitas hasta
quedarme dormida.

Y eso hice, me quedé dormido mirando películas con un tazón de palomitas


en la cama. Al día siguiente hice lo mismo me levanté, me bañé pero esta vez
me puse un vestido ajustado en Tubo en color verde militar hasta debajo de
la rodilla... quería dar una buena impresión a mi nuevo jefe empezando por
llegar temprano a la oficina así que salí media hora antes de lo
acostumbrado.

Cuando entre al elevador de mi edificio me llegó un correo. Y no podía creer


al ver el remitente era de mi nuevo jefe.

De... Federico Montes de Oca.

- Señorita Navarrete cambios de planes, desde hoy empezaré y tomaré mi


lugar como su nuevo jefe, a fuera de su edificio la estará esperando un auto
negro suba y si no está despierta despierte y arréglese, tiene dos minutos
para bajar.

A caso ese hombre no dormía?? Lo bueno que pensé en levantarme


temprano y llegar antes a la oficina, se suponía que empezaría hasta el lunes.

Cuando salí de mi edificio mire un auto negro parado en la acera, de frente a


mi edición , era el único que ahí estaba, así que después de pensarlo mucho
abrí la puerta trasera y subí... estaba todo oscuro, sólo esperaba no ser
secuestrada. - pensé.

- Buenos días señorita Navarrete. - escuché la voz ronca de alguien a un lado


de mí... Me lleve una mano al pecho por el susto que me acababa de dar,
quien fuera la persona que me había hablado tan cercas.

- Buu... buenos días. - dije tartamudeando... - volte a mi lado pero no miraba


nada todo estaba oscuro pero sabía que había alguien sentado a mi lado, no
sabía si era mi juevo jefe pero por Dios olía a un perfume tan delicioso.

- Al parecer empezamos bien... es puntual. - dijo prendiendo la luz interna.

Juro que casi me da un orgasmo de sólo ver a ese hombre de ojos verdosos y
físico impresionante que me robó hasta el suspiro... este hombre era
guapísimo, de hombros anchos y mirada penetrante, se miraba que se la
pasaba ejercitándose.

- Espero y así sea de eficiente en todo lo que le pida... - Me lo dijo sin dejar de
mirarme.

- Yo siempre hago bien mi trabajo señor, nunca he escuchado queja alguna


de mí.

- Eso lo tendré que comprobar por mí mismo... y lo primero que quiero es


que lo que pase en este auto no se diga ni se comenté a nadie entendido.

Volteó a verlo confundida y tragué saliva antes de hablar, acaso ese hombre
me estaba proponiendo algo más que ser su asistente personal? Porque si
eso era, yo encantada... aún que primero tendría que perder mi virginidad
con alguien más, para que no pensará que era una mojigata.

- Lo que pase en éste auto... no entiendo... puede ser más claro señor.

- Segura que quieres que sea más claro??.

- si...

- Segura??... porque tendrás que firmar tu nuevo contrato si quieres que sea
más claro.
Para que quería que firmará otro contrato? si yo ya había firmado uno, o tal
vez hablaba de que todos los trabajadores teníamos que firmar un nuevo
contrato

- Si se lo explicó más claro no habrá vuelta para atrás señorita Navarrete...

-Miré que presionó un botón y le dijo al chófer que empezará a moverse.

- Si no me explica con claridad no sabré de que está hablando! . - sentí como


se acercó más a mí que podía sentir su respiración en mi cara y sus ojos
verdosos me miraban fijamente.

- segura??...

- sí... - respondí con dificultad.

Sus labios se pegaron a los míos y una de sus manos bajo a mi pierna.

- Espere!! Que está haciendo??? Me despegue de él.

- Explicándole lo que quiero... y creo que usted sabe bien que es.

Yo trague saliva, si ese hombre me volvía a besar no iba a poder controlarme.

- Pero su chófer puede escuchar algo. - el negó y apuntó un botoncito rojo.

- él no escuchara nada si yo no presionó este botón.

Me jalo a él y me sentó en sus piernas a horcajadas y me volvió a besar, sentí


como metió una de sus manos por debajo de la falda de mi vestido mientras
apretaba mis piernas.

*lo bueno que acostumbro a depilarme a pesar de que nunca he estado con
ningún hombre en la intimidad *

- Ya está entendiendo a que me refiero?? o quieres que sea más claro? - me


susurró al oído mientras mordisqueaba mi cuello y apretaba mi trasero.

- Quiero que sea más claro. - dije entre jadeos.


Hizo mi Braga de encaje a un lado con uno de sus dedos y sentí como metió
uno de sus dedos en mi vagina. - espere. - dije al sentir como metió el
segundo y después el tercero.

- No te gusta??. - dijo con su voz ronca y me jalo más a él para sentir su


dureza, a mí me temblaban mis piernas de sentir ese enorme bulto, nunca
imaginé perder mi virginidad en el asiento trasero de un auto y menos con mi
nuevo jefe el cual apenas acababa de conocer en persona en ese momento.

- Sí. - arquee mi espalda al sentir como metía sus dedos una y otra vez en mí,
sentía que en cualquier momento iba a tener un orgasmo y cuando esa
sensación empezó a inundar mi cuerpo el saco sus dedos dejándome a mitad
de un orgasmo.

- Si quieres que termine lo que empecé, primero tienes que firmar tu nuevo
contrato.

Me quite de arriba de él y me acomode el vestido... Me acababa de dejar con


una calentura que tenía que bajar con varias duchas de agua fría.

- Ya llegamos señor. - se escuchó la voz de un hombre por una bocina.

- Después de revisar todo lo que le pedí, la esperó en mi despacho señorita


Navarrete.

El chófer abrió la puerta del auto para que bajáramos, mi querido jefe bajo y
entró al edificio, ni siquiera saludo a Roger.

- Buenos días Roger. - lo salude.

- Buenos días Alejandra.

Lo miro y me susurró si era el nuevo jefe yo sólo asentí y entre casi corriendo
detrás de mi jefe ¡moja bragas!!.

Cuando entramos al elevador me empezó a dar órdenes mientras yo


apuntaba en mi libretita.

- Quiero que me haga una cita con todos los socios para la una de la tarde,
también quiero una cita con el detective a las 4 y por último iremos a que me
muestre el departamento.
Hice todo lo que me pidió este hombre ni siquiera me dejo ir a comer era
demasiado exigente. Estábamos en la reunión con todos los socios yo estaba
muy nerviosa porque podía sentir las miradas de mi jefe por encima del
hombro.

- Señorita Navarrete acaso no escucha. - miro su reloj. - llevo más de diez


minutos hablándole y usted está en las nubes.

- Perdón señor. -mire a mi lados y ya sólo estábamos él y yo.... ni siquiera me


di cuenta a qué hora salieron todos...

- Si ya despertó de su sueño tome sus cosas y lléveme a ver mi nuevo


departamento.

- Sí señor.

Salí con el del edificio y afuera ya nos esperaba su chofer quien nos abrió la
puerta del auto... todo el camino íbamos en silencio. Hasta que mi celular
sonó, era una video llamada de Marcus uno de mis amigos con los que me
iría a divertir... dude en contestar.

- No piensa contestar? - yo asentí y deslice mi dedo por la pantalla.

- Hola Marcus. - dije apenas conteste y el apareció en la pantalla.

- Hola bonita sólo quería saber si quieres que pase por ti para irnos juntos al
bar.

Volteó a ver a mi jefe y el negó y me susurró. - dígale que no podrá ir porque


no sabe a qué hora saldrá de su trabajo..

- No se Marcus yo más tarde te llamo, es que tengo mucho trabajo y todavía


no se a qué hora voy a salir, que te parece si nos vemos en el bar.

- Está bien bonita, entonces nos vemos más tardes... besos.

Colgué la llamada y guarde mi celular... llegamos al edificio donde estaba el


departamento.
CAP. 3

Entramos al edificio y subimos hasta el piso donde se encontraba el


departamento, mi jefe empezó a verlo con mucho cuidado.

- No está mal... tienes buenos gustos. - dijo.

Después de ver el departamento salimos y regresamos en silencio a la oficina.


Mi jefe se fue director a su despacho sin decir ni una sola palabra, yo entre al
mío para ponerme al corriente con mi trabajo que había dejado botado por
pasarme de un lado para otro con mi jefe.

- Señorita Navarrete venga a hora a mí oficina.

A penas escuché su voz y mis piernas temblaron, toque a su puerta y lo


escuche decir - pase. - entre a su oficina y me indicó que me sentara sin
siquiera voltear a verme.

Me extendió una hoja donde decía *contrato de confidencialidad *

- Que es esto? . - pregunté sin dejar de ver el papel.

- Es su nuevo contrato... fírmelo me ofreció un lapicero. Leí el contrato una y


otra vez y eso que sólo eran unas cuantas líneas.

- Estoy dispuesta a callar para que nada salga de lo que paso esta mañana en
el auto de mi jefe y lo que pasará adentro y afuera de esta oficina, estaré a su
disposición durante las 24 horas, a la hora que él diga ... si digo o comentó
algo tendré que pagar 1. 000. 000. 000 de dólares y sólo tendré dos días para
pagar desde el momento que él lo diga.

A caso me estaba pidiendo que fuera su amante y firmará este papel.

- Quiere que firmé esto??. - el asintió. - y si no lo firmó de todas maneras no


va a dejar de insistir para que tenga sexo con usted.

- Así es!!... de todas maneras firme o no, vas a terminar teniendo sexo
conmigo.

Mire, se paró de su silla, se paró frente a mí y me extendió su mano, yo la


tome y camine con el de regreso hasta su silla de piel.
- Te voy a animar a que firmes ese contrato. - se sentó en su silla y me jalo
para que quedara a horcajadas arriba de él. - si lo firmas a partir de hoy no
podrás tener ninguna relación amorosa con nadie ni tendrás sexo con otro
que no sea yo.

Sentí que empezó a bajar la cremallera de mi vestido y lo bajo hasta mi


cintura y se des hizo de mi sostén... metió uno de mis pezones a su boca y
empezó a jugar con él.

Solté un gemido. - no podré tener sexo con nadie aparte de usted, mientras
usted si lo tendrá con otras aparte de mí. - negó.

- Ninguno de los dos podrá tener sexo con nadie, sólo yo tendré sexo contigo
y tú conmigo. - empezó a morder mi cuello mientras metía una de sus manos
a mi entrepierna y bajo mis bragas, empezó a jugar con mi clítoris y después
metió sus dedos. - estas muy mojada. - metía una y otra vez sus dedos. - así
has estado todo el día? - yo sólo asentí entre jadeos.

Me levantó de mis nalgas y me sentó en su escritorio y me quitó por


completo el vestido dejándome desnuda, me miro por algunos segundos y se
quitó la corbata, desabrocho su camisa dejando al descubierto su vientre
plano perfectamente marcado.

Se sentó en la silla y me empezó a acariciar mi vagina después paso su lengua


de arriba hacia abajo sin dejar de verme a los ojos. Era algo tan delicioso que
sólo cerré mis ojos.

Se puso de pie y desabrocho su pantalón bajándolo con todo y su ropa


interior dejando libre su enorme miembro... por Dios lo tenía enorme y sabía
que me iba a doler mucho.

- Quieres que siga??.

- Siiii. - respondí con dificultad.

- Entonces firma el contrato. - lo jalo para que lo firmará y yo lo firme. - eres


o no??. - dijo mientras besaba mis senos. - creo si eres, no me gusta meterme
con vírgenes pero quiero hacerte mía, así que lo haré con cuidado para no
lastimarte.

Se agarró su enorme miembro y lo puso en mi vagina. - sólo hágalo con


cuidado yo nunca eh estado con un hombre.
- Lo haré con cuidado, sé que te dolerá pero después de que te meta la punta
dolerá menos.... agárrate de mis hombros.

Me jalo y me acomodo y sentí como entraba en mí, desplegando mis pliegues


por dentro, era doloroso. - arggg. - el me miro a los ojos y beso mis labios. Se
empezó a mover con cuidado, pero entre más entraba más dolía.

- Ya entró la punta, si quieres gritar no lo hagas, no quiero que nadie se


entere de esto. - me dijo con su voz ronca y agitada. Otra vez sentí como
entraba más, clave mis uñas en su espalda, ese dolor era más de lo que me
había imaginado... se movía lentamente y sentí como un crac, se escuchó
como si algo dentro de mí se hubiera roto.

- ahhhyyy. - le mordí del pecho... y sentí como entraba y salía de mí una y


otra vez, nuestra respiración estaban aceleradas, el dolor se había vuelto en
ardor.

- Por Dios Alejandra estas tan cerrada que me cuesta trabajo estar por
completo dentro de ti, me presionaas mi pene que no aguanto más.. - sus
embestidas eran cada vez más rápidas que sentí ese orgasmo que invadió
todo mi cuerpo, mis uñas se clavaron más en su espalda y mis dientes en su
pecho. - mierda lo siento no puede contenerme.. - acaso había terminado
dentro de mí y sin usar un condón.

Nos quedamos así hasta que nuestra respiración volvió a la normalidad... -


salió con cuidado y mire en la punta de su miembro una gotita blanca
acompañada de sangre y esa sangre era mía... Sentí que mi cara se puso roja
de la vergüenza.

- Lo siento... no pensé que sangraría.

- Bajé mi vista para no verlo a la cara.

- No te de pena es normal eras virgen... a hora vístete y salgamos de aquí ya


es tarde.... mañana paso por ti muy temprano para ir a ver a un médico para
que te recete algo para cuidarte no pienso usar condón después de hacerte
mía de esta manera.

Me empecé a vestir al igual que el... mire que guardo el contrato que me hizo
firmar en uno de sus cajones del escritorio.
- Hasta mañana señor. - le dije pero él me detuvo antes de que saliera de su
oficina.

- Quiero que llames a tu amigo, ese que te llamo hace un rato y le digas que
no vas a ir a ese dichoso bar.

- Cómo??... pero en el contrato no decía que no podía salir a divertirme.

- No importa... así que llámalo ahora.

Saqué mi celular y llame a Marcus para decirle que no iría, con el pretexto de
que estaba cansada... pero era obvio que si pensaba ir... mi jefe no me iba a
impedir a que saliera a divertir con mis amigos, en el contrato sólo decía que
no iba a decir nada de lo que se hacía a fuera o dentro de la oficina y que solo
podría tener sexo con él.

Después que llame a Marcus salí de la oficina, mi jefe me llevo hasta mi


departamento, pero antes de bajar del auto me jalo y me beso... - nos vemos
mañana a las 8 am... y ni se te ocurra irte con tu amigo, si no quieres que te
lleve en este momento a mi nuevo departamento para tener sexo contigo
todo el fin de semana.

- todo el fin de semana???

- Si!!... ahora baja y entra a tu edificio.

Bajé del auto y entre, antes de entrar al elevador voltee hacia la calle, aún
estaba su auto estacionado con el vidrio bajado, mi jefe estaba esperando a
que subiera a mi departamento.

Apenas se abrió la puerta del elevador y entre, cuando entre a mi


departamento, le marque a Marcus.

Un pitido.

Dos pitidos.

- Hola bonita. - lo escuché decir del otro lado de la línea.

- Hola... oye siempre si iré al bar pero yo llegó ahí va.

- Está bien, entonces nos vemos en un rato.


Colgamos al mismo tiempo y me fui directo al baño para ducharme, me quite
mi ropa quedando completamente desnuda y me quedé parada mirándome
al espejo... me di cuenta que tenía algunos chupetones en mis ceños... mi
jefe me había dejado marcada.

Me ardía mi vagina pero al menos ya había dejado de sangrar, me metí a la


regadera y me quedé debajo del agua caliente por varios minutos.

CAP. 4

Cuándo me salí de bañar, busque ropa cómoda para ponerme, elegí un


pantalón negro de mezclilla con una blusa del mismo color, mientras se
secaba mi cabello me empecé a poner un maquillaje natural.

Cuando estuve lista, me puse unos botines en color chocolate y una chaqueta
del mismo color... salí de mi edificio y tome un taxi, le di la dirección del bar,
cuando llegue ya casi eran las 12 de la noche.

Busque a mis amigos sabía que estarían en el lugar de siempre, a penas los
mire y me dirigí asta ellos.

- Hola. - Los salude, eran Marcus, Damián, Micaela, Yuridia y Jacobo. Todos
éramos amigos desde la primaria ya que éramos del mismo pueblo.

- Pensamos que no vendrías me dijo Micaela.

- No estaba segura, es que salí tarde del trabajo pero ya estoy aqui.

- Siéntate aquí a mi lado bonita. - me dijo Marcus quien colocó una silla junto
a él.

Cada fin de semana nos reuníamos en este bar para pasar un buen rato
juntos y planear que haríamos los siguientes días... Marcus pidió una botella
de tequila para todos, porque el sabía que yo bebía tequila.

Empezamos a brindar por cualquier tontería, no parábamos de reír... todos


nos respetábamos, aún que yo sabía que Yuridia y Jacobo se acostaban
porque la misma Yuridia me lo había dicho pero yo no decía nada.

- Quieres bailar Alejandra? . -me dijo Marcus, el ya estaba un poco ebrio.


Tomé su mano y camine con el hasta la pista de baile, al igual que mis amigos
todos bailamos en grupito. Marcus era un muy buen bailarín.

Me la estaba pasando de maravilla hasta que sentí que mi celular vibró, lo


mire y en la pantalla aparecía - jefe. - si mi jefe me estaba llamando. Quise
contestar pero si lo hacía iba a escuchar la música y se daría cuenta que no le
hice caso de no venir con mis amigos al bar.

Guarde mi celular pero volvió a vibrar, lo mire y esta vez era un mensaje.... lo
abrí y me quedé con la boca abierta al leer lo que decía.

- Te dije bien claro que no quería que salieras a divertir con tu amiguito.

* y como sabe que salí * pensé... pero me llegó otro mensaje de él.

- Y sé que lo hiciste porque te estoy mirando.

Levante mi vista y empecé a ver para todos lados y me crucé con esos ojos
verdosos, trague saliva cuando lo mire sentado en la barra con una cerveza
en la mano, mirándome seriamente.

Me hizo señas de que me acercará a él... acaso me había seguido hasta este
lugar... pensé al darme cuenta que seguía vestido igual como había ido a la
oficina.

- Ahora regreso. - les dije a mis amigos.

- A dónde vas Alejandra ? . - me pregunto Marcus quien me agarró de la


cintura para que siguiera bailando.

- Quisiera otro tequila ... siento la garganta seca.

- Quieres que te acompañe bonita?.

- No... tu sigue bailando.

Marcus me soltó y se unió a nuestros amigos y yo camine hasta la barra


donde mi querido jefe no dejaba de verme serio... me pare a un lado de el y
pedí un tequila .

Sentí como me jalo de la cintura para quedar en medio de sus piernas...


- te dije que no quería que salieras con tu amiguito. - me susurró al oído.

- Y usted acaso me siguió... que no se supone que se fue de mi edificio


después de dejarme.

- Si lo hice pero sabía que no me obedecerías y regrese a buscarte y justo


cuando llegue a tu edificio te mire salir y subir a un taxi, te seguí hasta aquí,
así que ve despídete de tus amigos y larguémonos de este lugar.

- Es enserio??. - dije sorprendida.

- Acaso me ves cara de que estoy bromeando.... te espero a fuera. - se


levantó, pago la cuenta y salió del bar.

Termine de tomar mi tequila y regrese hasta donde se encontraban mis


amigos.

- Chicos tengo que irme, me acaba de mandar un correo mi jefe para decirme
que mañana tengo que presentarme en la oficina para hacer un trabajo que
necesita para el día lunes.

- QUE? ... dime que es broma bonita..- me dijo Marcus.

- Lo siento.... si no fuera importante no me iría pero tengo que levantarme


muy temprano ustedes sigan divirtiéndose.

- Está bien, pero mañana nos ponemos de acuerdo para irnos a comer va.

Me despedí de ellos y salí del bar molesta... no podía creer que mi jefe fuera
capaz de seguirme hasta el bar donde estaba divirtiéndome con mis amigos.

Cuándo ya estaba fuera mire a ambos lados para ubicar a mi queridísimo jefe
con el que apenas unas horas avía perdido mi virginidad haciéndome firmar
un contrato de confidencialidad.

Cuándo lo mire recargado afuera de un lujoso auto gris me acerqué hasta el...
apenas me miro y me abrió la puerta para que subiera... pero antes de subir
me jalo de la cintura y me pego a él.

- Te dije que si no me obedecías te iba a llevar a mi nuevo departamento para


tener sexo todo el fin de semana contigo.... - yo sólo trague saliva.
- Y yo le recuerdo que soy su asistente no tiene derecho a prohibirme si
puedo o no divertirme.

- Mientras tengas sexo conmigo yo decido si sale a divertirse o no. - me


beso... pero esta vez su beso era muy exigente que me dejo sin aire. - a hora
sube.

Subí a su auto y esta vez el manejo, todo el camino iba en silencio ni siquiera
iba mirándolo, preferí ir viendo por la ventana pero sentía su mirada.

Antes de llegar a su departamento mire que se estaciono afuera de una


farmacia de 24h/s.

- que hacemos aquí? . - pregunte.

- tu qué crees... no quiero que termines embarazada aquí trabaja un amigo y


quiero que te recete algo para que estés cuidándote, así que baja del auto.

Baje del auto y entre con él a la farmacia, el me agarró de la cintura mientras


caminábamos, cuando estábamos adentro mire que le dijo algo al
farmacéutico y después me llamo.

- Ve con el... - me ordenó yo sólo asentí

Camine con el farmacéutico hasta un cuarto, más bien hasta un consultorio.

- Así que tú eres la nueva amiga de Federico? Ésta vez eligió bien, eres muy
bonita y joven - me pregunto y dijo el farmacéutico.

-Perdón? - respondí confundida... acaso mi jefe aquí traía a todas sus


amantes.

- Yo soy Álvaro... soy amigo de Federico y no te preocupes haz de cuenta que


no se nada... te voy a poner una inyección, es para que no salgas
embarazada, este método es mejor que las pastillas, incluso hará efecto
como la pastilla del día siguiente.... vas a tener que venir cada que yo te
llame así que apunta aquí tu número. - me acercó un papel y un lapicero.

Me puse roja de la vergüenza, éste tipo sabía que había tenido sexo con su
amigo sin protección.... mientras apuntaba mi número el preparaba la
inyección.
- Acuéstate en la cama boca bajo y descubre uno de tus glúteos.

Hice lo que me dijo... yo no era amante de las agujas pero prefería eso a salir
embarazada... después de que me puso la inyección, me levanté.

- Entonces yo te llamo cuándo tengas que venir para ponerte el método para
que no salgas embarazada.

Asentí y salí del consultorio, Federico se acercó a pagarle y yo salí de la


farmacia sin decir nada y camine hasta el auto y subí.

CAP. 5

Estaba esperando a mi jefe que se había quedado hablando con su amigo el


farmacéutico... Cuándo regresó subió al auto y empezó a manejar.

- Tienes que venir con Álvaro cada que te llame entendiste.

- Si... y no se preocupe yo tampoco quiero salir embarazada y menos de


usted.

Soltó una carcajada como si le acabará de contarle un chiste. - serias


afortunada de que tuvieras un hijo mío Alejandra.

Esta vez yo fui la que me reía...afortunado sería el de que yo quisiera tener


un hijo de él... si ya era muy afortunado de ser el primer hombre con el que
tenía sexo y de haberme convencido de firmar ese contrato para ser su
amante... aún que como no aceptar si este hombre era el sueño húmedo de
cualquier mujer.

- Afortunada lo dudo. - dije y el solo me miro serio.

Llegamos hasta su edificio y el entró al sótano donde se encontraba el


estacionamiento, bajamos de su auto y camine con el de la mano hasta el
elevador, mire que presionó el botón 18 y las puestas ce cerraron.

Mi querido jefe no perdió tiempo de meterme mano... Me recargo en la


pared y me besó mientras con una de sus manos apretaba mis senos... sentía
el gran bulto que tenía debajo de la cremallera de su pantalón.

- Si no tuvieras puesto ese pantalón aquí misma te volvía hacer mía. - me dijo
al oído mientras me daba pequeños mordiscos en el cuello.
Sentí una corriente eléctrica en todo mi cuerpo, hacía apenas unas horas que
había estado con él, todavía sentía el ardor en mi vagina y me había dicho
que tendríamos sexo todo el fin de semana sólo por a verme ido con mis
amigos, aunque dudaba que pudiera aguantar tanto sólo que fuera un buen
amante en la cama aunque para mí era un buen amante ya que era el único
hombre con el que había estado.

La puerta del elevador se abrió, me agarró de la mano y salió conmigo de ahí


a paso rápido, apenas abrió la puerta de su departamento y se volvió a lanzar
sobre mí arrinconándome entre la pared y él.

- Ahora ya no lo haré con cuidado, esta vez quiero hacerte mía de todas las
formas posibles. - me dijo mirándome a los ojos, con sus ojos verdosos
brillantes llenos de lujuria

Yo sólo trague saliva, se deshizo de mi blusa de un sólo movimiento, y me


miro las mordidas que me había dejado y las acarició con uno de sus dedos.
Me empezó a desbotonar mi pantalón sin dejar de besarme.

Este hombre subía mi temperatura con tan sólo mirarme, yo también le quite
su corbata y después su camisa, también le mire mordidas muy marcadas en
su pecho, y se las toque el sólo me miro, después agarró mi mano con la que
estaba tocándolo y metió mis dedos en su boca. - puedes morderme y
rasguñarme todo lo que quieras pero sólo donde no se me miren a la vista de
las demás personas entendido. - asentí.

Me cargo de mis nalgas y me llevo hasta su habitación sin dejar de besarme


en los labios, me acostó en la cama y se acomodó arriba de mí para empezar
a tocarme aún con mi sostén puesto y mi pantalón.

Se deshizo de mi sostén y se entretuvo en mis senos pasando de uno a otro


sentí que bajo una de sus manos y las metió debajo de mi pantalón y mi
braga, empezó a acariciar mi clítoris dándome pequeños masajes.

- Ahhh. - solté un gemido de placer.

- Aún te duele? . - me pregunto con su voz ronca... - negué.

- No... Pero me arde.

- Sólo será por unos días después no sentirás más que placer.
Se puso de pie y me quitó los botines, después siguió con mi pantalón y mi
braga, sin dejar de verme en su cama completamente desnuda con sus ojos
muy brillosos... se empezó a quitar el pantalón junto con su ropa interior.

- Sólo no me lastime. - le dije ya cuándo estaba desnudo y con su enorme


miembro erecto, que me hacía temblar sólo con ver su tamaño y grosor.

- Si te portas bien y no te pones a la defensiva conmigo, prometo no


lastimarte... a hora acomódate en medio de la cama poniendo tu cabeza en
las almohadas.

Hice lo que me pidió y mire que se acercó hasta el minicomponente y puso


música clásica después regresó hasta dónde estaba yo y se puso de rodillas,
me agarró una de mis piernas y la empezó a besar desde los dedos de los pies
hasta mi entrepierna, después siguió con la otra.

- te voy a enseñar a tocar el cielo. - dijo. - sabrás que es el buen sexo


Alejandra... serás mía de todas las maneras que te puedas imaginar.

Se acomodó arriba de mí y me empezó a devorar , su lengua estaba dentro


de mi boca y sus manos me apretaba con fuerza mis nalgas..

- Por Dios Alejandra estas tan exquisita. - decía mientras besaba mi cuello...
Sentí como me agarró del cabello para que hiciera que levantará mi cabeza
para que le diera mejor acceso a mi cuello. Fue bajando asta mis senos
mordiendo mis pezones con cuidado mientra apretaba mis senos con ambas
manos.

Sus labios fueron bajando poco a poco asta llegar a mi entrepierna, cuando
sentí su lengua jugando con mi clítoris un - ahhhh. - salió de mi garganta..
apreté la sábana con mis manos y arquee mi espalda al sentir como
penetraba uno de sus dedos mientras con su lengua acariciaba mi vagina
dándome pequeñas mordidas..

- Te gusta? ... dime si te gusta? . - me preguntaba mirándome a los ojos, yo


asentía mientras mordia mis labios. - no te escucho.

-Si... ahhhh. - si... si me gusta. - sentí su lengua entrando en mi y mi cabeza la


incline haci atrás, estaba apunto de tener un orgasmo. - por Dios - decía
mientras clavaba mis uñas en la sábanas. - no siga. - ahhh. - pare por favor.
Pero por más que le suplicaba que parará más metía su lengua en mi vagina y
con uno de sus dedos masajeaba mi clítoris. - si quieres grita no importa...
porqué no pienso parar.

Esta ves sentí que metió dos de sus dedos y empeso hacer círculos dentro de
mi, mientras los metía y los sacaba.

- arggg... o por Dios esto es delicioso.. ahhh. - Levante mis caderas al sentir
esa sensación cuando el orgasmo inundó mi cuerpo, las contracciones
aparecieron - ayyy... ahhh. - mi jefe no dejaba de meter y sacar sus dedos y
eso hacía que sintiera más placer.

Mi corazón latía rápido mi pecho subía y bajaba, a un sentía los dedos de mi


jefe entrando y saliendo, levante mi cabeza recargandome en mis codos para
verlo y el estaba mirándome con lujuria, mire como saco sus dedos húmedos
llenos de mis jugos y se los metió en su boca.

- A veces no es nesesario penetrar a una mujer para hacer que tenga un


orgasmo, sólo quería prepararte para que me recibieras , a hora si estas lo
suficientemente húmeda para hacerte mía.

Continuará...

CAP. 6
Otra vez empezó a besarme desde los dedos de mis pies hasta llegar a mi
boca, me agarró mis manos y las colocó en las almohadas y me empeso a
besar con tanta desesperación que sentía que me mordia.

Bajo una de sus manos y mire que se acarició su enorme pene para después
llevar la punta en medio de mi vagina, pero antes de meterlo me agarró de
las manos y me miro a los ojos. - lista. - asenti. - porque pienso hacerlo duro,
te lo haré tan duro que vas a gritar pero de placer.

Y de un sólo movimiento se metió asta el fondo de mi. - ahhhhhyyyy. - un


grito de dolor salió de mi garganta.... a pesar de estar muy húmeda sentí un
gran dolor, que hasta mi estómago me dolió.

- Aún estas muy cerrada. - me decía mientras entraba y salía con fuerza. -
pero sólo te dolerá las primeras veces.
Me soltó las manos, para poder acariciarme, quería tocarlo, besarlo pero
tenía miedo a que no me dejará pero sus embestidas eran cada vez mas
fuertes y rápidas, y no aguante más enrrede mis dedos en su cabello y lo
empese a besar, sólo me miro pero no me dijo nada sólo me miraba, tocaba
sus brazos que los tenía bien trabajados y lo empese a besar del pecho
dándole pequeñas mordidas. - arggg. - un gruñido salió de su garganta, hacia
lo mismo en su cuello..... - sólo no me dejes marcas en el cuello, puedes
dejarlas en cualquier parte, pero menos en el cuello. - me decía agitado así
que baje otra vez a su pecho y lo mordia tratando de no hacerlo fuerte pero
si para dejarle marcas. - por Dios Alejandra me vuelves loco.

Sentí como me apretaba mis nalgas que podía jurar que me iba a dejar
moretones, al parecer lo excitaba más con mis mordidas, porque de su
garganta salían.. - ahhh. - cada que lo mordia. - no pares... muerdemeeee. -
me decía, yo sólo lo obedecía y cada vez eran más rápidas y fuertes sus
penetraciones y de nuevo esa sensación de un orgasmo apareció en mi.

- No pare - le decía... sus ojos verdosos, se clavaron en los míos, gotas de


sudor aparecieron en su frente y su mirada era más brillante y lujuriosa.

- Vente... termina, vamos termina junto conmigo maldita sea. - argg....


ahhhh. - y las contracciones me hiciero gritar de placer junto con el. -
ahhharg. - por Dios... fue delicioso. - dijo después de terminar dentro de mi...
sus embestidas fueron más lentas y ya sólo eran vaivén de movimientos
lentos... pero a pesar de haber terminado no paro... siguió entrando y
saliendo lentamente.

- me tiemblan las piernas. - dije con dificultad porque mi respiración aún no


llegaba a la normalidad.

- Todavía no terminó, todavía estoy muy duro así que sólo cállate y deja que
termine. - mi jefe siguió moviéndose arriba de mi mientras me devoraba, yo
sólo lo abrazaba fuerte mientras lo besaba para excitarlo... pero el también
no dejaba de tocarme para que volviera a excitarme hasta que lo logró, sus
penetraciones volvieron hacer más rápidas. - todavía no te vengas aguanta
un poco mas. ahhh... por Dios Alejandra no se si voy a dejarte dormir.

- Y quien dice que quiero dormir. - apenas le dije eso y me miro con una
sonrisa de satisfacción en su cara.

- Eso quería escuchar a hora volteate. - yo abrí mis ojos a caso pensaba
meterme ese enorme pene por atrás.. - negué. - vamos volteate no pienso
tener sexo anal contigo a duras penas me aguantas por delante... no quiero
matarte si te lo meto por atrás... date la vuelta.

Salío de mi y me voltee quedando boca abajo... sentí como besaba y mordia


mis nalgas y mi espalda, me agarró de la cintura y me jalo para quedar de
perrito. - Agárrate bien porque esto te va adoler, esta posición es más
dolorosa y más porque tu aún estas muy cerrada.

Me agarre fuerte de las sábanas y las empecé a apretar cuando sentí que me
metía su grueso y enorme pene, lo hizo despacio y se empezó a moverse
lentamente, si era doloroso pero el se encargaba de excitarme con sus
caricias y besos, me acariciaba nuevamente el clítoris y eso me volvía loca
que empeze a mover mi trasero.

- Lista?... porque sólo te metí la mitad. - en serio todavía no me lo metía por


completo. - unas cuantas penetraciones serán suficientes para derramarme
dentro de tí así que relajate. - seguía masajeando mi clítoris y volvieron a
aparecer las contracciones de un orgasmo. - mierda Alejandra . - sentí que
me agarró fuerte de las caderas y se metió con fuerza asta el fondo. -
aaaarrrgggg.

- Aaaaaay. - apreté mis dientes al sentirlo dentro de mi, había metido todo su
pene con fuerza que me hizo gritar de dolor porque si me había dolido y
mucho. - ohhh... Me duele... Me duele mucho. - decía que sentí que mi vista
se cristalizo.

- Relájate... ya falta poco - siguió a cariciandome y besando la espalda asta


que me relaje y el dolor fue desapareciendo pero sus penetraciones eran más
fuerte que no aguante más - ahhhh. - lo escuché y las contracciones se
convirtieron en un orgasmo.

- Ahhh. - otra vez habíamos llegado al clímax juntos. Mis piernas me


temblaban y poco a poco me deje caer en la cama y el arriba de mi sin salir..
Me quedé boca abajo con mis manos en las almohadas.

- Fue delicioso.... no pensé que me fueras a aguantar, y me encantó hacerte


mía otra vez. - el seguía dentro de mi y yo a un seguía temblando. Besaba mi
espalda y poco a poco fue saliendo. - ven para acá a hora si te voy a dejar
dormir pero sólo un rato. - me jalo y me abrazó fuerte entre su pecho, podía
escuchar su corazón mientras el acariciaba mi cabello.

- Me duele todo. - dije, me levantó el rostro para que lo mirará.


- Lo siento. - dijo para después besarme en los labios.. - prometo hacerlo con
más cuidado.

Me volví a comodar en su pecho y sus dedos recorrían mi espalda desnuda,


sentí que jalo la sábana para cubrir nuestros cuerpos desnudos.

Me quedé en silencio entre sus brazos, la música se escuchaba y poco a poco


mis ojos se fueron cerrando de lo cansados que estaban, hasta que me quedé
dormida.

CAP. 7
Desperté... me encontraba desnuda bajo las sábanas de aquella enorme
cama, mi jefe ya no se econtraba a mi lado, me sente con todo mi cuerpo
adolorido incluso me dolía en medio de mis piernas, busque mi ropa pero no
estaba ahí sólo estaba la ropa de mi querido jefe sobre el sofá.

Tomé su camisa y me la puse, me dirige al baño para lavar mi cara y mis


dientes al ver que ahí había cepillos aún empaquetados abrí uno y lo use, salí
de la habitación y un olor a comida inundó mi olfato, camine asta donde se
encontraba la cocina y ahí estaba mi apuesto jefe con un mandil, preparando
el desayuno, no pude evitar formar un sonrisa en mi cara al verlo, se miraba
tan sexi.

Me recargue en el marco de la puerta, no podia creer que el hombre odioso


que me abia echo firmar un contrato para que tuviera sexo con el estuviera
cocinando después de haberme echo gritar de placer y dolor.

- Buenos dias. - dije sin dejar de verle su firme trasero que se marcaba a la
perfección en esos pantalones color caqui que llevaba puestos y sus brazos
que resultaban en esa camisa de vestir color negro.

- Buenos dias. -me dijo cuando volteó a verme.. - no quise despertarte y


aproveché para salir a comprar algo para desayunar mientras descansabas.

Me acerqué y me pare junto a él. - quiere que lo ayude en algo. - me volteó a


ver y me dio un beso en los labios.

- No es necesario ya termine, mejor siéntate, déjame consentirte por


haberme echo pasar una buena noche.
Me senté y el me arrimo un plato con huevos revueltos, tocino y puré de
papa, hasta la boca se me hizo agua sólo de ver esa deliciosa comida frente
ami. - usted preparó todo esto.

- Si... a caso dudas que sepa cocinar... - colocó su plato frente al mío. -
quieres jugo de naranja o cafe.

- Jugó por favor, yo no tomó café... y no dudo que sepa cocinar... sólo que no
pensé que fuera así.

Se sentó frente a mi poniendo un baso de jugo y una taza de café sobre la


mesa..

- así como?.... - me miro y levantó una de sus cejas. - también puedo ser
detallista señorita Navarrete aún que no parezca llevo algo de romanticismo
dentro de mi... y más con las personas que me complacen, a sí que no se le
haga extraño estas cosas, por que de vez en cuando podrá encontrar
obsequios o rosas sobre su escritorio de trabajo y esos serán de mi parte para
usted.

- A parte de averme echo firmar un contrato para tener sexo con usted
piensa comprarme con sus regalos. - mire que se puso serio mientras llevaba
un pedazo de tocino a su boca.

- Yo núnca pagaría por tener sexo, sólo me gusta ser detallista y usted no será
la excepción.

Me quedé en silencio hasta que termine mi desayuno, pero no evitaba sentir


nervios porque mi jefe no me quitaba la vista de encima..

- Me toca a mi lavar los platos. - dije cuando terminamos de comer.

- Aquí usted es mi invitada señorita Navarrete. - se puso de pie y levantó los


platos y los puso en el fregadero y los empezó a lavar. Yo seguí sentada
mirando su espalda ancha pero el sonido de un celular me distrajo porque
ese era mi celular.

Me puse de pie y lo empecé a buscar pero cuando lo encontré ya abian


colgado, había sido Marcus quien me abia llamado... en seguida me llegó una
notificación de un mensaje de el, lo abrí.
- Hola bonita buenos dias... quizás sigues durmiendo... bueno sólo quería
decirte que nos reuniremos en el restaurante de siempre para comer a las 3
de la tarde... besos.

Cerré el mensaje y puse mi celular sobre la mesa de centro.

- Quíen era?. - Levante la vista y mi jefe estaba parado en la puerta de la


cocina... - no me digas... deja adivino... era tu amigo ese que te abrazo ayer
de la cintura, en ése bar para que bailaras con él.

Abrí los ojos... a caso me había mirado en el bar con Marcus, pero era lógico
ya que me había seguido desde que salí de mi edificio.

- Si, era el.

- Y que quiere?..... porque te recuerdo que pasaras todo el fin de semana


teniendo sexo conmigo aquí en mi departamento.

- Sólo me avisaba que nos mirariamos para comer como lo hacemos desde
que íbamos en la preparatoria con nuestros amigos esos con los que me
encontraba en el bar a noche.

- Entonces llámalo y dile que no irás.. - se acercó a mi y me agarró fuerte de


la cintura y me acerco a él. - Y no quiero volver a ver que ese tipo te abrace
entendido, el ni ningún otro .

Trague saliva. - sólo es mi amigo núnca se ha propasado conmigo, pero si


dejo de reunirme con mis amigos de la noche a la mañana se preocuparan y
me empezarán hacer preguntas, y no les puedo decir que me acuesto con mi
jefe cada que el tenga ganas porque si digo algo, usted me ara que le pague
un millón de dólares y yo no tengo todo ese dinero para pagarlo, así que no
me pida que me aleje de mis amigos.

Me miro a los ojos sin dejar de abrazarme de la cintura. - esta bien puede
reunirte con sus amigos como de costumbre incluso puede salir a divertirse
con ellos pero no quiero que tengas sexo con nadie que no sea yo...
entendido. - yo asentí con mi cabeza. - y quiero que me digas cada que te
reunas con ellos entendido.

- Está bien.... - me beso con desesperación hasta dejarme sin aliento.


- Ahora hay que darnos una ducha para que te puedas ir a reunir con sus
amigos.

- Está bien. - camine hacia el baño y sentí como me dio una nalgada. - ay. -
dije cuando sentí la nalgada que me hizo dar un brinquito. - disculpe señor...
quisiera saber donde esta mi ropa.

- La metí a la lavadora... entra al baño mientras yo voy por ella.

Entre al baño y me pare frente al espejo que ahí había de cuerpo completo y
me quite la única prenda que cubría mi cuerpo y era la camisa de mi jefe...
Me quedé mirando mi cuerpo y mire que me había dejado muchas marcas en
mis pechos.

Mi jefe entró al baño y se paró detrás de mi y me miraba a través del espejo.


- pasa algo?. - me pregunto.

- Nada... sólo miraba estas marcas que me dejo. - las toque con mis dedos.

Mire que se quitó su ropa quedando desnudo y me hizo que volteara a verlo,
lo mire ... él también tenia mordidas en su pecho, mordidas que yo le había
hecho.

- Lo siento. - le dije mientra tocaba las marcas en su pecho.

- No se disculpe usted tienes más mordidas que yo le deje incluso hasta en su


espalda.

Giré mi cabeza para ver mi espalda átravez del espejo y era verda tenía
marcas en toda mi espalda Incluso hasta en mis nalgas.

- Fueron los resultados de la desesperación que me hiciste sentir.

Me agarró mi cara con ambas manos y me beso, camino conmigo hasta la


regadera y me paró debajo del chorro de agua sin dejar de besarme... sus
manos me empesaron a tocar asta que me levantó de las nalgas y me recargo
en la fría pared, y me penetró con fuerza haciéndome jadear, esta vez ya no
me dolió y eso hizo que lo disfrutará más , tuvimos sexo debajo del chorro de
agua hasta que las convulsiones aparecieron por un orgasmo.
Después de tener sexo me baño con mucho cuidado... cuando salí del baño
ya tenía mi ropa limpia sobre la cama, me empecé a vestir en frente de el
igual como el lo hizo frente a mi.

CAP. 8
Me termine de vestir y espere a mi jefe que terminara de hacer una llamada,
mientras me entretuve mirando la televisión.

- Toma tus cosas es hora de llevarte a tu departamento. - me dijo parandose


frente a mi... más bien me estaba dando una orden.

Tomé mis cosas y salí con el de su departamento, todo el camino a mi


departamento iba demasiado serio ni siquiera me volteava a ver... podía ver
que apretaba con fuerza el volante porque sus nudillos se ponían blancos.

Cuándo llegamos a mi edificio iba abrír la puerta del auto para bajar pero
cuando agarre la palanca sentí su mano en mis piernas.

- No vayas a hacer planes para esta noche porque quisas quiera verte.

- Está bien.. - se acerco a mi y me beso. - ahora si baja del auto.

Salí de su auto y esta vez ni siquiera espero a que entrará al edificio cuando
arrancó el auto. - viejo bipolar. - pensé

Entre al edificio y subí hasta mi departamento, me fui directo a mi habitación


y me deje caer en mi cama... estaba adolorida, me dolía todo el cuerpo y
tenía sueño.

Sabía que me quedaría dormida así que programe mi celular para que sonará
a la una de la tarde... quería dormir un par de horas antes de irme a comer
con mis amigos.

Apenas me acomede y caí en los brazos de morfeo...

Escuche la alarma de mi celular y yo seguía con un montón de sueño, pero no


le queria quedar mal a mis amigos así que me fui al baño y me di una ducha
con agua fría para despertar. Me empecé a vestir, hacia calor así que me
puse un short blanco con una blusa anaranjada de mangas y sin escote no
quería que se me vieran los chupetones que me había echo mi guapo jefe,
me puse unos zapatos de plataforma floreados y cuando estuve lista mire la
hora y ya faltaba media hora para las tres.

Salí rápido de mi departamento y tome un taxi para que me llevará al


restaurante dónde siempre me reunía con mis amigos y del cual era dueño
Marcus... ese restaurante era demasiado exclusivo pero para sus amigos
siempre teníamos un lugar disponible sin tener que hacer una reservación.

Cuándo llegue al restaurante ya eran las 3:10 se me había echo tarde... baje
del taxi y entre al restaurante.

- Buenas tardes Moni. - salude a la chica que recibía a los comensales.

- Buenas tardes Alejandra .

- Ya llegaron los chicos.

- Si... sólo faltas tú.

Camine hasta la mesa donde siempre nos sentabamos pero antes de llegar
escuché que alguien me hablo.

- Señorita Alejandra . - voltié y me sorprendí al ver a mi antiguo jefe... el


señor Fernando Montes de Oca y no estaba sólo estaba con su esposa, mi
querido jefe y con una hermosa joven que se parecía mucho a ellos quizás su
hija.

- Hola señor Fernando... Hola. - salude a su familia.

- que sorpresa verla aquí señorita Alejandra , espero y esté muy bien
acompañada, me refiero a que si viene con un pretendiente quizás con su
novio. - yo sólo sonreí y mire la mirada asesina de mi jefe.

- Papá... a ti que te interesa con quien viene esta joven. - le dijo la jovencita
que estaba sentada en la misma mesa que ellos....- mucho gusto Alejandra yo
soy Natalia y soy hija de este señor tan metiche.

- Mucho gusto señorita Natalia . - la salude de mano.

- Por favor sólo dime Natalia .


- Señorita Alejandra ... ella es mi esposa Luisiana y a mi hijo Federico a él ya lo
conoce.

- Mucho gusto... - salude a su esposa y después a Federico mi jefe quien me


dio un fuerte apretón de manos como si estuviera molesto.

- Ésta jovencita fue mi asistente por cinco años desde que estudiaba la
Universidad y fue una excelente asistente y espero y siga siendo una buena
asistente con mi hijo a hora que esta al frente de la empresa. - si supiera que
me convertí hasta en la amante de su hijo... pensé

- Muchas gracias por pensar que soy una buena asistente señor Fernando.

-Sólo digo la verdad... por cierto Alejandra quiero felicitarte por tu


cumpleaños por si no mal recuerdo es hoy... y cumples.... cuantos... - se
quedo pensando.. - 23 años... esos cumples verdad.

Yo sonreí porque era verdad era mi cumpleaños y si cumplía 23 años y el


señor Fernando siempre se acordaba de mi cumpleaños... Me felicito con un
fuerte abrazo al igual que su esposa e hija y cuando me felicito mi jefe me
puse muy nerviosa por lo que me dijo.

- te voy hacer que pases el mejor cumpleaños de tu vida. - me susurró


cuando me abrazó.

- Muchas gracias por sus felicitaciones y me agradó mucho saludarlos pero


mis amigos me espera.

- Si claro Alejandra, ve a festejar con tus amigos y espero algún día me


presentes a un pretendiente.

Me despedí de ellos y me acerqué hasta a dónde se encontraban mis amigos


los cuales estaban a sólo unas tres mesas de donde estaba mi guapo jefe.

- Perdón se me hizo tarde. - dije... pero mis amigos se pararon para


saludarme y felicitarme por mi cumpleaños.

- Sólo por ser tu cumpleaños te perdonamos amiga - me dijo Micaela.

- Muchas felicidades.
- Felicidades Alejandra . - esa fue Yuridia quien me dio un fuerte abrazo. - y
así todos mis amigos me dieron un abrazo para felicitarme sólo faltaba
Marcus.

- Y dónde esta Marcus? . - pregunte al no verlo.

- Ya sabes el se la pasa en su cocina pero no tardara en reunirsenos -mé dijo


Jacobo.

Me senté de frente a a mi querido jefe quien me miraba disimuladamente


mientras su papá le decía algo... estaba platicando con mis amigos cuando
Marcus salió de la cocina del restaurante con un pastel para mi.

- Feliz cumpleaños bonita. - me dijo.

- Muchas gracias. - correspondi a su bello detalle con un fuerte abrazo pero


Marcus me abrazó y me levantó en los aires dándome una vuelta y cuando
me puso de nuevo en el suelo me dio un beso en los labios, el cual me
sorprendió, aún que tenía esa costumbre de besarme pero sólo de pico.

Todos nuestros amigos aplaudieron mientras Marcus aún me tenia abrazada


de mi cintura dándome pequeños besos en mi frente y en todo mi rostro....
sin voltear a ver hacia la mesa de mi jefe sabía perfectamente que me está
mirando o que miró lo que Marcus hizo y es porque siento su penetrante
mirada sobre mi.

- Tu siempre tan detallista. - le digo tratando de sentarme nuevamente en mi


lugar pero Marcus no me suelta.

-Sabes que me encanta consentirte y eso todavía no es tu sorpresa. - me dice


y volteó a ver a mis amigos quien me miran entusiasmados.

- Ah, nó?. - Marcos me agarra de la mano y me da un tierno beso en ella.

- No... vamos te mostraré tu sorpresa más bien todos queremos mostrarte tu


sorpresa. - se refería a él y a mis amigos... quien se ponen de pie y Marcus me
arrastra de la mano asta la cocina pero antes me pone una venda en mis ojos.

- De que se trata y por que tengo que tener mis ojos vendados.

- No seas curiosa y deja que nosotros te demos tu sorpresa Alejandra ... -me
dice mi amiga Micaela.
Sabía que habíamos entrado a la cocina con mis amigos porque se escucho
una puerta abrirse.

- Ya puedes ver. - me quitan la venda de mis ojos y me quedo con la boca


abierta al ver que sobre una mesa está una enorme caja de regalo.

CAP. 9
Empiezo abrir la caja y dentro tiene muchos globos, confeti y serpentinas y
varias cajas de de diferentes tamaños una dentro de la otra y hasta el fondo
había una mucho más pequeñas que todas envuelta en papel dorado.

Al abrirla me dio risa porque eran 6 boletos de avión a París, y porque ese
viaje lo habíamos planeado desde que terminamos la Universidad pero por
una u otra razón no lo habíamos podido hacer.

- De verdad a hora si haremos este viajé??. - grite emocionada.

- Siiii.. - respondieron mis amigos al mismo tiempo.

- Nos vamos a París en dos semanas así que tienen tiempo de hacer lo que
sea que tengan que hacer y tu bonita tienes tiempo para avisar en tu trabajo
ya que eres la que menos tiempo tiene ya que te la pasas trabajando.

Nos abrazamos todos... siempre que íbamos de viaje algún lado siempre lo
hacíamos juntos.. salimos de la cocina Marcus me iba abrazando, iba tan
emocionada que no volteé hacía donde estaba aún mi jefe con su familia.

- Bonita, este brindis es por ti. - dijo Marcus levantando su copa de champaña
y nosotros hicimos lo mismo.. - salud y que núnca se termine la bonita
amistad qué tenemos.

- Salud... -dijimos todos al mismo tiempo.

-Y ojala que encuentres el amor... pero que sea amor de verdad y no


termines dejando otra vez en el altar al novio como hace cinco años porque
terminas dándote cuenta que no lo amas . - dijo Yuridia burlándose y todos
también se empezaron a reír incluso yo me reí.

Sentí que mi celular vibró y era mi jefe.... me había mandado un mensaje.


- Te quiero en el estacionamiento ahora!!!

Levante la vista hacia la mesa donde el estaba, pero ya no se encontraba ahí


ni su familia....

- Ahora regreso tengo que hacer una llamada no tardó.

- Pero no tardes... -me dijo mi amigo Damián.

Salí del restaurante y camine hasta el estacionamiento, mire a mi guapo jefe


parado aun lado de su auto con cara de encabronado pero cúando me miro
subió al auto.

Me acerqué y subí del otro lado... apenas y cerré la puerta cuando empeso a
reclamarme como si estuviera celoso.

- Te dije que no quería volver a ver que tu amiguito te abrazara y no solo te


abrazo te beso en mi nariz y tu muy feliz. - me estaba mirando a la cara con
sus ojos rojos de coraje.

- Me felicitó por mi cumpleaños y no me beso sólo me dio un piquito.

- Mira Alejandra se muy bien lo que miré, no soy estúpido... tu eres mi mujer
y no me gusta que otros cabrones manoseen lo que es mío.

- Perdoooon... Yo no soy su mujer y no le pertenezco, no porque me acosté


con usted tiene derechos sobre mi..

Miré que hizo sus manos puños para después darle un golpe al volante...
después me volteó a ver y me apuntó con uno de sus dedos.

- Tu te convertiste en mi mujer desde el momento que firmaste ese puto


contrató y te entregaste a mi.... así que no hagas que me moleste contigo
Alejandra.

A mi ese maldito no me iba amenazar podría estar muy guapo y buenote y


era un buen amante en la cama pero a mi no me iba a prohibir nada.

- En el contrato que me hizo firmar sólo decía que no debía decir nada de lo
que paso en su auto y de lo que pasará adentro o afuera de su oficina... así
que no me esté amenazando... Prefiero terminar de una vez con esto tan
absurdo y seguir con mi vida haciendo de cuenta que entre usted y yo, no
paso anda.

Iba abrir la puerta del auto pero el le puso el seguro automático. Y me agarró
del brazo fuerte, que hizo quejarme.

- Tu no me mandarás al diablo sólo por tus putos huevos ...así que piensa
bien lo que vas hacer Alejandra por que si bajas de este auto... esto se acaba.

- Ésto se acaba de una vez y me alegra mucho, porque yo no pienso estar


soportandolo sólo porque usted es un puto bipolar que piensa que por que
cogí con usted tiene derecho sobre mi... así que abra la puta puerta...

Me miraba con mucho coraje que estaba segura que quería golpearme y
apretarme el cuello hasta que dejará de respirar.

- Que habra la puta puerta porque mis amigos me esperan y no pienso


quedarme aquí con usted el día de mi cumpleaños. - dije levantando la voz.

Se paso una mano por su cabeza y después volvió a golpear el volante... se


quedo mirando al frente hasta que le quitó el seguro a la puerta para que
bajará.

Baje del auto cerrando la puerta con fuerza..

- Alejandra espera. - lo escuché decir.

- Pudrase. - dije alejandome de ahí levantando mi dedito de en medio...

Cúando llegué hasta la puerta del restaurante suspire hondo y sacudi mis
manos para relajarme... caminé hasta dónde estaban mis amigos.

- Ya regresé... - dije sentandome en mi silla.

- Éstamos planeando ir a pasar tu cumpleaños al bar que te parece. - me dijo


Jacobo.

- Por mi esta bien quiero pasar un cumpleaños inolvidable, no todos los días
se cumplen 23 años. - dije tomando mi champaña.

No quería arruinar mi cumpleaños sólo por que a mi estúpido jefe no le


gustaba que mis amigos me abrazaran.
Nos quedamos ahí en el restaurante hasta que cerró, ya los seis estábamos
algo ebrios... siempre que uno de nosotros cumplía años festejabamos hasta
amanecer.

Apenas se hizo de noche y nos fuimos al bar de siempre y seguimos la fiesta.


Estábamos bebiendo mucho, mire la hora y ya casi eran las 4 de la mañana.

En mi teléfono tenía más de 20 llamadas perdidas de mi jefe y un mensaje... a


pesar de que ya estaba borracha, no abrí el mensaje y guarde mi celular en la
bolsa.

- Creo que ya es hora de irme ya casi amanece.

- Ya tan pronto bonita? si la estamos pasando muy bien... - me dijo Marcus.

- si creo que ya fue mucho alcohol por hoy.

- Ésta bien entonces ya hay que irnos a descansar... pero como nadie trae
auto nos iremos en un taxi... si quieren se pueden quedar en mi
departamento. - volvió a decir Marcus.

- Si... mi departamento esta muy lejos.. - comentó Micaela.

Salimos los seis de ese bar y nos fuimos al departamento de Marcus, el tenía
más dinero que todos y su departamento era muy grande, contaba con tres
habitaciones... porque ahí se quedaban sus padres y su hermana cuando
venían a verlo.

Yo me quedé con Marcus en su cuarto, yuridia con Jacobo y Micaela con


Damián...

Marcus núnca se propasaba conmigo, ni cuando nos emborrachamos... el


tenía su novia en el pueblo y ya tenían tres años de novios... y aveces ella
también venia a verlo cuando el no podía ir a verla.

CAP. 10

Cuándo desperté la cabeza me dolía, tenía una resaca horrible , y mis ojos a
duras penas los podía abrir... una mano de Marcus la tenía en mi cintura, el
estaba dormidote todavía a mi lado... quite su mano y lo avente para que
despertará pero fue inútil ese hombre parecía una roca.
Me levanté de la cama y me tuve que agarrar de la mesita de noche para no
caerme... por Dios todavía estaba borracha.

Caminé hasta el baño y me lavé la cara con agua fría para despertar, agarre el
frasquito de pastillas para el dolor de cabeza que Marcus tenía sobre el
tocador del baño y me metí una en la boca.

Regrese a la habitación y Marcus ya estaba despierto sentado en la orilla de


la cama agarrando su cabeza.. - que hora es?. - me pregunto... tomé mi
celular y ya casi eran las tres de la tarde.

- faltan 15 minutos para las tres de la tarde... no puedo creer que no la


pasamos dormidos más de medio día - le dije dejándome caer en la cama
boca abajo.... - te toca hacer algo para comer. - le dije y el volteó a verme y
me avento una almohada.

- Yo siempre lo hago... por primera vez deberías hacerlo tu..

- tu eres el único que sabe cocinar de los seis... así que levanta tu trasero y ve
a preparar algo para comer porque te aseguro que aquellos no lo harán. - me
refería a nuestros amigos que de seguro seguían durmiendo.

Marcus de mala gana se levantó y salió de la habitación... Yo me quedé ahí


tirada de panza en la cama, como a los 20 minutos el olor de comida me hizo
levantarme de la cama y salir de la habitación.

Llegué hasta la cocina donde mi guapo amigo nos estaba preparando de


comer, ya tenía café el cual no dude en tomar y eso que yo no tomaba café
pero la borrachera de anoche me había dejado una cruda horrible.

El olor a comida también hizo que nuestros amigos salieran de las


habitaciones y se sentaron en la mesa... Cúando nuestro amigo terminó de
cocinar todos nos pusimos a comer.... después cada quien se fue a su
departamento, sólo yo me quedé ahí todo lo que restaba del dia.

Cúando llegué a mi departamento avente mi bolso en el sofa y me fui directo


al baño para ducharme, después me acosté en la cama a ver un rato la
televisión mientras me ganaba el sueño..

Cuándo quise ver la hora en mi celular me di cuenta que estaba descargando


y lo puse a cargar... para después acomodarme para dormir...
La maldita alarma sonó anunciando que ya eran las cinco de la mañana y
quisiera o no me levanté para arreglarme para irme a trabajar y a verle la
cara a mi estúpido jefe que quisas me iba a recibir con mi renuncia en mano
para que se la firmará.

Me preparé algo para desayunar y salí de mi departamento para irme a mi


trabajo... Llegué a la oficina media hora antes y me deje caer en mi silla
recargando mi cabeza hacia atrás, siempre que bebía la cruda me duraba
como tres días.

- Hasta que aparece señorita Navarrete - dijo mi odioso jefe aventando la


puerta de mi oficina con fuerza, que me hizo brincar.. - la estuve llamando
más de 20 veces y no se tomó la molestia de contestar su maldito celular.

Yo sólo me quedé mirándolo y al ver que no le respondía se acercó hasta mi


escritorio y puso sus dos manos para recargarse.

- Si no creé poder con este trabajo puede firmar a hora mismo su renuncia.

A mi me dio risa y me puse de pie,... tome mi bolsa y caminé hasta la puerta.

- Usted dice que no puedo hacer bien mi trabajo sólo porque no quiero seguir
siendo su amante, por eso quiere que le firmé mi renuncia, esta bien le voy a
firmar mi renuncia.... Cuándo la tenga lista me llama para firmarla. - salí de
esa oficina.

- Alejandra. - escuché decirme, pero no le hice caso. - Te estoy hablando. -


me dijo agarrandome del brazo.

- Sueltame.

- No te voy a soltar....- me llevo casi arrastrado hasta su oficina y cuando ya


estaba dentro me avento, que casi me voy de hocico... cerró la puerta con
fuerza y le puso el seguro .

- Que creé que esta haciendo... usted no tiene ningún derecho a tratarme así.

- Claro que tengo derecho, eres mi mujer. - se me lanzó y me agarró con


fuerza de la cintura. - y no te vas librar tan fácil de mi.
- Suelteme. - le decía pero el no me escuchaba, me llevo hasta el sillón que
ahí había y me avento en el... intenté levantarme pero no pude porque se me
subió en cima yo sólo le daba manotazos hasta que me agarró las manos.

- Dime que no te gusto todo lo que te hice... dime que no te mueres de ganas
por sentirme dentro de ti. - yo sólo lo miraba... me beso con tanta
desesperación que esas malditas ganas de sentirlo hicieron que dejará de
manotearlo.

Cúando miro que ya no me estába resistiendo me soltó las manos y yo le


correspondi sus besos... termine teniendo sexo otra vez con él...

- Dónde esta mi renuncia para firmarla- dije cuando me estaba poniendo mi


pantalón.

- Tu no vas a firmar ninguna renuncia y no vuelvas a mandarme al diablo


porque tu te irás junto conmigo.

Yo me empecé a reír, el se estaba botonando su camisa sin dejar de verme.

- Dónde pásate la noche el sábado... fui a buscarte a tu departamento y no


estabas, te espere toda la noche y núnca llegaste. - me abrazó de mi cintura
por la espalda.

- Me quedé en el departamento de mi amigo Marcus. - le respondí.

Me soltó de mi cintura y mire como tenso su mandíbula y se me quedo


mirando muy serio.

- Pasaste la noche con tu amigo en su departamento? .... en su cama?. -..


pregunto muy serio sin dejar de verme... Yo me senté en el sofa para
ponerme mis zapatillas.

- Si... en su departamento y en su cama... porque? a caso hay un problema


que me haya quedado con el... y quite esa cara porque sólo compartimos la
cama para dormir... mi amigo es sólo eso... mi amigo... nos conocemos desde
niños y el núnca me falta al respeto digamos que somos casi hermanos. - Mi
guapo jefe se recargo en su escritorio cruzado de manos... - porque se
molesta y se pone en el plan de eres mi mujer y nadie toca lo que es
mío??cualquiera pensaría que esta celoso y no olvide que yo sólo soy su
amante.
Se empezó a reír.

- Yo no estoy celoso señorita Navarrete... y tengo muy claro que usted es mi


amante... pero no me gusta ver que otro cabron toque lo que yo me estoy
comiendo... no pienso compartirla a sí que evitemos una discusión como la
que tuvimos en el estacionamiento del restaurante.... ahora se puede ir a su
oficina para ponerse a trabajar... porque tenemos una reunión con un cliente
a las tres de la tarde.

Me acerqué a él para tomar mi bolso que estaba en su escritorio... pero al


darme la vuelta sentí como me dio una nalgada... volteó a verlo y el solo
formó una pequeña sonrisa en sus labios.

Salí de su oficina y regrese a la mía y me puse a trabajar, sin querer se me


escapaba una risa al recordar la discusión que había tenido con mi jefe y
como al final de cuentas termine otra vez cayendo en sus malditos
encantos.... pero que mujer se puede resistir a un hombre como el?? es
guapo, alto, de buen cuerpo, ojos verdes y hace tocar el cielo de placer.

CAP. 11
La mañana me la pase revisando todas las transferencias y las cuentas de los
nuevos clientes y me sorprendí al ver la cuenta de un nuevo cliente con una
muy fuerte cantidad de dinero, pero la cantidad del dinero no fue lo que me
sorprendió, lo que me sorprendió fuel el nombre del cliente.

Tuve que ver varias veces el nombre para asegurarme de que si lo leía bien..
*Leopoldo Sandoval Cornejo * - no!!.. no puede ser la misma persona. -
pensé... busqué sus datos en los registros del Banco y después de ver toda la
información del nuevo cliente no me quedo ninguna duda, Leopoldo
Sandoval Cornejo era mi ex novio, ése que yo había dejado plantado en el
altar hace cinco años cuando yo apenas tenía 18 años de edad.

A caso Dios me estaba castigando por lo que le hice a ese hombre que me
amaba y que yo le había roto el corazón... incluso tuve que dejar las redes
sociales porque el siempre me mandaba mensajes por mi cuenta de
Facebook dónde siempre me decía que me seguía amando incluso mandaba
audios y vídeos donde me decía llorando que regresará porque yo era su
vida, y yo como una cobarde núnca respondí a ninguno de esos mensajes.

Tomé mi celular y volví abrir mi cuenta de Facebook la cuál no abría desde


hace casi los cinco años que dejé mi pueblo... tenía varias Etiquetas de fotos
que mis amigos me hacían de las fotos que subían y algunos mensajes de
compañeros de la preparatoria.

Los empecé a ver y la mayoría eran para felicitarme por mi cumpleaños, pero
me sorprendí al abrir un mensaje de Leopoldo el cual aún tenía de amigo en
mi perfil incluso todavía aparecía que tenía una relación con el... - porque el
no a quitado eso?.. - pensé.

FELIZ CUMPLEAÑOS PRINCESA... DÓNDE QUIERA QUE ESTÉS, TE MANDO UN


FUERTE ABRAZO Y UN BESO Y NÚNCA OLVIDES QUE ERES EL AMOR DE MI
VIDA

Ése era su último mensaje que me mandó el día de mi cumpleaños... empecé


a ver todos sus mensajes y Leopoldo siempre era el primero que me
felicitaba por mi cumpleaños... me dio tristeza al leer cada mensaje. - porque
sigues enamorado de mi?? si yo fui quien te rompió el corazón y la persona
que más daño te a echo. - dije cuando terminé de leer sus mensajes.

Sentí un nudo en la garganta cuando empecé a ver las fotos que tenía en su
perfil y mis ojos se cristalizaron cúando mire que todavía su foto de perfil era
la misma foto de hace cinco años, en esa foto yo estaba con el arriba de su
caballo en medio del campo de los agaves.

El durante estos cinco años aún me seguía mandando mensajes, mensajes


que yo núnca le respondía por cobarde.... núnca le di la cara desde ése día
que salí corriendo vestida de novia, cúando decidí no casarme con el.

Abrí el chat de su conversación y por primera vez decidí contestar su último


mensaje que me mandó para felicitarme por mi cumpleaños.

* HOLA LEOPOLDO... MUCHAS GRACIAS POR TUS FELICITACIÓNES Y POR LOS


BUENOS DESEOS QUE ME ENVÍAS... YO TAMBIÉN, DE TODO CORAZÓN DESEO
QUE SEAS MUY FELIZ. *

Pensé por algunos minutos en enviar el mensaje pero ya había sido una
cobarde durante estos últimos años y terminé mandando el mensaje... sabía
que núnca iba a poder verlo a la cara despues de lo que le hice...

- Señorita Navarrete!!... le estoy hablando. - mi jefe estaba parado frente


ami..
- Perdón no lo había escuchado. - dije poniéndome de pie... ni siquiera
escuché cuando entró a mi oficina... pensé

- Si ya me di cuenta... ya es hora de irnos a la reunión de la que le hable esta


mañana así que tome sus cosas.

Mi jefe salió de mi oficina y yo de trás de él... cuando íbamos en su auto


rumbo al restaurante dónde se miraría con la persona con la que tenía la
reunión ... yo iba en completo silencio mirando por la ventana recordando los
bonitos momentos que pase con Leopoldo durante los dos años que duramos
de novios y de como le rompí el corazón.

- Le pasa algo? . - me pregunto sacándome de mis pensamientos.

Lo voltee a ver y sonreí. - no.. no me pasa nada - respondí.

Al menos ya no me siguió preguntando... llegamos hasta ése lujoso


restaurante, un mesero nos llevo a una mesa dónde nos sentamos a esperar
a la persona por la que estábamos ahí.

- Que van a querer de tomar? - nos pregunto el mesero.

- Un coñac para mi.. - respondió mí jefe.

- Yo sólo quiero agua. - contesté... yo no quería ni oler el alcohol.

El mesero se retiró dejándonos solos, pero a los pocos minutos regreso con
una botella de coñac y agua para mi.

- Éste nuevo cliente es muy importante señorita Navarrete - dijo mi jefe... -


de echo ahí viene. - dijo mirando hacía la entrada del restaurante..

Casi me da un infarto al ver al nuevo cliente, porque era Leopoldo Sandoval


Cornejo... venía escribiendo algo en su celular.

- Ay no!! ... puta madre. - dije en voz alta sin pensar... volteé para ambos
lados... - el no puede verme.

Cómo no encontré para donde correr, porque si lo hacía Leopoldo me iba a


mirar, me metí debajo de la mesa, al menos el mantel estaba largo y no me
miraría.
- Pero que diablos??. - dijo mi jefe sin dejar de ver lo que acababa de hacer
yo. - señorita Navarrete salga a hora mismo de ahí.

- No diga mi nombre ese tipo no puede verme... por favor no deje que me
mire. - dije ya que estaba de rodillas casi en medio de sus piernas el me
estaba mirando porque había levantado el mantel. - se lo suplico no vaya a
decir mi nombre.

- Pero usted es mí asistente, debe de estar presente en ésta reunión. - Junte


mis manos casi suplicandole.. - ésto le va a salir muy caro. - fue lo último que
dijo.... porque se puso de pie.

- Buenas tardes señor Montes de Oca . - escuché a Leopoldo. - perdón por


llegar tarde pero se me atravesó algo.

- No se preocupe señor Sandoval ... nosotros... yo!! también acabo de llegar..


- corrigió.

Mi querido jefe se sentó y frente a el Leopoldo yo casi tuve que salirme


debajo de la mesa, más bien me quedé enmedio de las piernas de mi jefe
quien me empujaba con sus pies para que me alejara de el. Ordenaron algo
para comer.

- Qué va a querer de tomar? le pregunto el mesero a Leopoldo. - quién pidió


un tequila del que se hacía en su hacienda.

- Un tequila Hacienda de Oro. - respondió. -.... sabía que iba a pedir ese
tequila porque era su preferido.

Estuvieron hablando sobre la inversión que iba a hacer el Banco donde yo


trabajaba porque pensaba

sacar un nuevo tequila.

A mi ya me dolían mis rodillas porque ya casi llevaban dos horas hablando.. -


entonces hay que cerrar el trato dijo mi jefe. - sólo tiene que firmar unos
documentos es para la cuenta de cheques y la tarjetas bancarias. - mi jefe me
dio una patada para que le pasara la carpeta donde estaban los papeles que
Leopoldo debía firmar.

Le pase la carpeta.
- y cuando tendré mi chequera y mis tarjetas bancarias? . - pregunto
Leopoldo.

- Mañana mismo a primera hora mi asistente se comunicará con usted para


avisarle a que hora puede pasar por ellas - le di un golpe a mi jefe. - quiero
decir yo mañana me comunicó con usted señor Sandoval. - corrigió.

- Al parecer hoy a sido un gran día para mi - respondió gustoso Leopoldo.

-Ah, sí?... y eso porque? - el metiche de mi jefe quería saber porque Leopoldo
estaba feliz.

- Porque hoy después de cinco años alguien muy importante para mi, me
mandó un mensaje... y mi tequilera esta entre las tres más importantes a
nivel mundial. - respondió.

- Pues lo felicito señor Sandoval. - ambos se pusieron de pien.

- Muchas gracias, fue un placer cerrar este negocio con usted señor Montes
de Oca... espero su llamada y que tenga un buen día.

- Igualmente.... - mi jefe se volvió a sentar y unos minutos después levantó el


mantel de la mesa. - ya puede salir de su escondite señorita Navarrete.

Salí y me agarre mis rodillas las cuales me dolían, mi jefe sólo se me quedaba
mirando, cruzado de manos.

CAP. 12
Me bebí el agua que aún tenía en mi basó... -suspire profundo... porque entre
tantos bancos que había en todo Chicago Leopoldo presisamente tenía que
elegir donde trabajó yo. - pensé en silencio.

- Ahora si me va a decir que fue todo ese numerito que hizo... señorita
Navarrete?. - pregunto mi jefe muy serio.

- No pienso contarle mi vida personal a usted señor... conformece que soy su


amante.. - por su puesto que no le iba a contar mi vida a este señor con el
que me estoy acostando.

- Está bien, no le seguiré preguntando... pero tenga en cuenta que usted es


mi asistente y que antes de que los cliente lleguen a mi oficina primero
tienen que pasar por la oficina de usted y el señor Sandoval mañana a
primera hora irá al Banco por su chequera y tarjetas bancarias porque, como
sabe es un cliente muy importante y usted en persona se va a encargar de
atenderlo.

Mi odioso jefe se puso de pie y sacó billetes de su cartera y los puso sobre la
mesa y salió del restaurante.

- Usted no puede obligarme a que yo en persona atienda a Leopoldo. - dije


cuando los dos subimos a su auto.

- Entonces usted conoce muy bien a ése hombre señorita Navarrete....


porque yo en ningún momento dije su nombre sólo pronuncie sus apellidos.

Me puse el cinturón de segurida y me crucé de brazos. - si lo conozco por eso


no quiero que el me vea... y si ya fue todo por hoy me gustaría que me
llevará a mi departamento.

- Si! fue todo por hoy... pero no la llevaré a su casa, iremos a mi


departamento.. - lo mire por encima de mi hombro.

En todo el camino ninguno de los dos hablo, cuándo llegamos a su


departamento el saco una laptop y se puso a llenar unos imformes para que
mañana a primera hora Leopoldo pasara al banco.

- Estoy cansada, me gustaría irme a mi departamento a descansar. - le dije


sentandome a un lado de el.

- Puede descansar aquí yo más tarde la llevo a su casa.

Me levanté molesta.

- Al menos puedo darme un regaderazo.

- Si.. - respondió sin siquiera verme.

Me fui a su habitación, me desnude y me fui a duchar, me quedé bajo el


chorro de agua tibia por varios segundo. - nunca pensé volver a verte
Leopoldo. - dije casi en un susurró.

- A caso esta hablando sola? . - pregunto mi jefe quien estaba detrás de mí


desnudó.
- Sólo estaba pensado en voz alta. - respondí.

Sentí cuando empeso a besar mi espalda... a caso este hombre no tenia


llenadero sólo se la quería pasar adentro y encima de mí... tuvimos sexo ahí
en el baño y terminamos en su cama.

Yo estaba boca abajo mientras el acariciaba mi espalda desnuda con una de


sus manos.

- De dónde conoce a ese tal Leopoldo. - me pregunto? ... - volteó a verlo y el


estaba recostado sobre un par de almohadas con una mano debajo de su
cabeza y su vista al techo.

- No importa. - contesté.

Volteó a verme y me quitó un mechón de cabello y lo puso detras de mi


oreja.

- Si importa... porque algo me dice que tu eres esa persona importante que le
mandó un mensaje después de cinco años. - yo sólo apreté mis dientes.

- Creo que es hora de que me lleve a mi departamento. - dije... me levanté de


la cama y me empecé a vestir.

- Alejandra puedes confiar en mi... porque no me dices de donde conoces a


ese tipo. - Federico hizo que me sentará en la cama.

- Si le digo promete que no me obligará a que yo personalmente lo atienda


mañana cuando vaya a firmar para que se le entregué su chequera y sus
tarjetas bancarias??

. - Está bien, si me dices yo mismo atiendo a Leopoldo Sandoval Cornejo en


persona... y nunca tendrás que verlo.

Con tal de que no me hiciera ver a Leopoldo empecé a contarle de dónde lo


conocía.

- A él lo conozco porque es del mismo pueblo de donde soy yo... yo y el


fuimos novios durante dos años hace cinco años ... el fue mi primer novio y el
único novio que eh tenido.
- Y de seguro terminó rompiendote el corazón... por eso no quieres verlo. -
negué con la cabeza.

- El no me rompió el corazón... yo le rompí el corazón a él.

- Tu le rompiste el corazón?? ... en serio señorita Navarrete... usted le rompió


el corazón a ese hombre?.

- Si... Leopoldo me pidió que me casará con el cuándo yo apenas iba a


cumplir 18 años.

- Y no quiso casarse con el... pero era lógico si apenas era una adolescente y
al parecer el es varios años mayor que usted si ese hombre parece de mi
edad....

- Usted tiene 32 años señor y el apenas cumplió 28... y si acepté casarme con
el.... pero el día de la boda me arrepentí y salí corriendo dejándolo en el altar
sin novia y sin esposa y núnca eh tenido el valor de verlo a la cara, para al
menos darle una explicación y pedirle una disculpa.... porque fui una cobarde
y salí huyendo lejos de el y desde entonces vivo aquí en Chicago y hoy
cuando mire su nombre en las cuentas de los nuevos clientes nunca pensé
que el era la persona con el que se iba a ver en ese restaurante... por eso
cúando lo mire me escondi...

Mi jefe se me quedo mirando por varios minutos en silencio.

- Y porqué no te casaste con el? a caso no estabas enamorada?...me reí entre


dientes.

- Ése fue el problema que si estaba enamorada de él.. lo quería mucho... pero
yo tenía sueños, quería seguir estudiando y era una joven de apenas 18 años,
apenas empezaba a vivir, el ya había terminado la Universidad y yo quería
estudiarla para hacer una carrera universitaria y sólo me iba a casar con el
para darle gusto a mi madre... porque ella quería ser la madre de la esposa
del dueño de una de las tequileras más importantes de todo Tequila Jalisco y
sus al rededores.... y si fui yo quien le mandó ese mensaje del cual hablo el...
se lo mande por Facebook, el todos estos años núnca me a dejado de mandar
mensajes, mensajes que yo no miré y respondí, sólo quería agradecerle por
que su último mensaje fue para felicitarme por mi cumpleaños.

Mi jefe se puso de pie y se empezo a vestir.


- Pues al parecer ese hombre sigue enamorado de usted y ese mensaje que le
mandó lo estuvo esperando durante estos cinco años.

- No entiendo como puede seguir amandome si yo le rompí el corazón, fui la


persona que le hizo tanto daño.

- Suele pasar eso Alejandra, aveces las personas que más amamos son las que
más daños nos hacen y aún así, uno las sigue amando incluso hay veces que
las perdonamos.

Miré que mi jefe se puso muy serio... a caso a el le habían roto el corazón? o
el le había roto el corazón a alguien... no quise preguntarle, yo no queria
saber nada de su vida... suficiente ya era con ser su amante.

CAP. 13
Al día siguiente cuando llegué a mi oficina me encontré una cajita de regalo
con una rosa roja y una nota.

*FELIZ CUMPLEAÑOS SEÑORITA NAVARRETE, CÓMO NO PUDE DARLE SU


REGALO ANTES... AQUÍ LO TIENE.... ESPERO LE GUSTE.

CON CARIÑO... FEDERICO MONTÉS DE OCA. *

No pude evitar formar una sonrisa al leer esa nota... tomé la rosa y la olí...
olía al perfume de mi jefe... abrí el regalo y me lleve una mano a la boca... era
una hermosa pulsera de oro con pequeñas piedritas rojas.

Me puse la pulsera y enseguida le mandé un mensaje a mi querido jefe para


agradecerle.

* MUCHAS GRACIAS POR SU REGALO, ME ENCANTÓ... PERO CREO QUE NO


DEBERÍA HACERME REGALOS TAN COSTOSOS PORQUE NO QUIERO
ACOSTUMBRARME.

ATT... ALEJANDRA NAVARRETE. *

Puse la rosa en un pequeño florero que tenía en mi escritorio, dónde yo


aveces ponía una flor para que diera vida a mi oficina..
Me puse a trabajar y la recepcionista del Banco no tardó en ponerse en
contacto conmigo para avisarme que el señor Leopoldo Sandoval Cornejo
acababa de llegar.

Le pedí que lo dejará subir y que mi jefe en persona lo atendería, que ella
misma lo llevará hasta su oficina..

Durante el tiempo que Leopoldo estuvo encerrado en la oficina de mi jefe yo


no salí de mi oficina y mi jefe tampoco me mandó llamar.

Cuándo se llegó la hora de irme a comer, fui hablar primero con mi jefe para
comunicarle que tomaría mis vacaciones porque ya me tocaban y porque me
iria a París con mis amigo.

- Claro que no se ira a paris con ese amigo suyo. - grito molesto...

- Claro que si lo voy hacer señor, usted no va a decirme con quien quiero
pasar mis vacaciones... yo sólo le estoy avisando porque usted me pidió que
lo mantuviera informado de dónde y con quien salía a divertirme y éso estoy
haciendo.

Salí de su oficina para no seguir discutiendo... los siguientes días tuve que
soportar su mal genio.

- París ahí vamos - grito Micaela y Yuridia cuándo abordamos el avión...


Llegamos a París y Marcus ya había reservado unas habitaciones para cada
uno en un lujoso hotel.

La estaba pasando de maravilla hasta que mi guapo jefe me hizo una


llamada.

- Hola.. - respondí de mala gana.

- En que hotel estas hospedada y cuál es el número de tu habitación?.. - me


pregunto.

- Para que quiere saber? a caso piensa venir hasta acá.

- Te estoy preguntando porque ya estoy aqui en París.

No lo podía creer mi jefe me había seguido hasta París, a caso estaba loco y
obsesionado conmigo.
- Estoy esperando tu respuesta Alejandra.

Le tuve que decir cuál era mi habitación del hotel donde estaba, incluso tuve
que avisar en la recepción que le dieran una llave, porque esas fueron sus
órdenes.

Me la pase todo el día con mis amigos de un lado para otro y regresamos ya
de madrugada al hotel... cada quien se fue a sus habitaciones... Cuando abri
la puerta de mi habitación lo primero que miré fue a mi jefe sentado en uno
de los sofás con un vaso de coñac en su mano.

- Vaya hasta que llegas, pensé que te quedarías en la habitación de tu amigo..


- yo sólo me crucé de brazos.

- Y yo no puedo creer que me siguió asta aquí... pensé que al menos este fin
de semana me libraria de usted.

El se carcajeó y se puso de pie, y como era su costumbre me agarró fuerte de


la cintura y me beso.

- Te dije que no te librarias tan fácil de mi Alejandra... así que deja de estar a
la defensiva conmigo porque no te servirá de nada... pienso disfrutarte toda
la noche.

- Al menos dejeme duchar antes de que me someta, porque me la pase de un


lado para otro.

- Está bien, en tu cama te dejé ropa... quiero que te la pongas.

Me fui a la recámara, y sobre la cama mire ropa interior de encaje negro... -


en serio quiere que me ponga ésto?. - dije cuando la mire... - en que
demonios estaba pensando cuando le firmé ese contrato.

Me bañé y después me puse la ropa que me dijo y para verme mejor me puse
unas altas zapatillas... Cuando estuve lista me pare en el marco de la puerta y
me recargue.

- Ya estoy lista para que haga lo que se le antoje conmigo. - dije mordiendo
mi labio.

Mi jefe se puso de pie para verme y el también se mordió el labio.


- Te ves hermosa Alejandra... - puso el vaso sobre la mesa y camino hasta mi
desbotonando su camisa, la cual avento a un lado. - no tienes idea de todo lo
que te haré esta noche.

- Espero y sea delicioso lo que piensa hacerme.

- De eso no tengas ninguna duda..

Me comenzó a besar pero ésta ves lo hacía con mucho cuidando y


apasionado... como si en vez de sólo querer tener sexo conmigo quisiera
hacerme el amor....

- Alejandra me vuelves loco, eres la primer mujer que me hace sentir tantas
ganas de hacerla mía una y otra vez. - si ya me di cuenta... pensé.

Me acostó en la cama y mire que agarró su corbata y se acerco ami con esos
ojos llenos de lujuria... me amarró mis manos con ella de la cabecera de la
cama.

Me empezó a besar desde la punta de mis pies hasta mis labios... yo quería
tocarlo pero no podía porque mis manos estaban amarradas...

Entraba y salia de mi con suaves movimientos... esta vez no lo hacia con


fuerza cómo en las demas ocasiones, incluso me preguntaba si no me estaba
lastimado.

Cuando por fin desamarro mis manos puede tocarlo... - me gusta como lo
hace esta vez... me refiero a como tiene sexo conmigo - dije entre jadeos...
me miro a los ojos.

- Es que no sólo estoy teniendo sexo contigo Alejandra... te estoy haciendo el


amor... - no supe que decirle y sólo lo bese...

- no sabía que hacer el amor fuera así... se supone que uno solo hace el amor
con la persona a quien ama. - dije separando mis labios de los de el.

Mi jefe me agarró la cara con una de sus manos y la acarició con suavidad.

- Lo sé Alejandra... uno solo le hace el amor a la persona que ama y eso estoy
haciendo yo.... le estoy haciendo el amor a la mujer que amo.... porque te
amo... me enamoré de ti sin darme cuenta..
- Pero... - me puso uno de sus dedos en mis labios para que no dijera nada.

- No digas nada... solo queria que supieras que te amo... y si siempre me la


paso acosandote y prohibiendo para que no salgas a divertirte con tus
amigos... es porque tengo miedo a que te enamores de otro hombre cuando
yo quiero que te enamores de mi.... por eso a hora quiero decirte que te
amo... quizás me enamoré de ti desde aquel día que te mire por primera ves
con tu uniforme de recepcionista hace cinco años.

Me quedé con la boca abierta a caso mi jefe ya me conocía desde antes...


pero como es eso posible si yo hace apenas unas semanas sabía de su
existencia.

CAP. 14
Después que me hizo el amor me abrazó con fuerza, cómo si quisiera que me
quedará para siempre... aún no podía creer que ese hombre tan arrogante,
de mirada fría y penetrante, estuviera enamorado de mi.

- Y cómo es que usted ya me conocía señor? . - le pregunte.

Me miro a los ojos y después me dio un beso en la frente.

- Yo hace cinco años te conocí... más bien te miré... tenías tu cabello con las
puntas en color azul... vestias el uniforme de recepcionista... ése día yo fui a
ver a mi padre a su oficina... acababa de llegar de españa donde vivía...me
topé contigo en el elevador llevabas unas carpetas entre las manos y te me
hiciste la jovencita más bonita que había visto en toda mi vida... incluso te
pregunte tu nombre... me dijiste, que te llamabas Alejandra.. Cuándo me
ofreciste tu mano para saludarme te mire una sortija de compromiso... - tan
jovencita y ya esta comprometida. - pensé... y siempre que iba aver ami
padre me quedaba sentado en la sala de espera del Banco para estar
mirándote.... así me la pase durante todo el mes que estuve en Chicago
después regrese a España a arreglar un problema que tenía y ahí me quedé
hasta a hora que volví para ocupar el lugar de mi padre.... Cuándo el me dijo
que tu serías mi asistente no te voy a negar que me alegré... por eso cuando
pase por ti esa mañana a tu departamento cuando te volví a ver otra vez... te
mirabas tan bonita en ese vestido verde militar que traías puesto... y cuándo
subiste a mi auto no mire en tu mano ningún anillo de compromiso ni de
matrimonio... ya eras mayor a cuando te mire la primera vez, no iba a perder
la oportunidad de hacerte mía... y lo demás ya lo sabes.
Lo mire confundida.

- Y por eso me hizo que le firmara un contrato de confidencialidad? . -


pregunte seria.

- Así es... no quiero que nadie se entere de lo que hay entre nosotros.... al
menos no por ahora, pero también lo hice porque no quería que nadie te
tocará... por que sólo te quiero para mi Alejandra ... y más porque se que yo
fui tu primer hombre, a mi me entregaste tu virginidad... eres mía Alejandra
Navarrete... sólo mía.

Me beso y otra vez me hizo el amor... Cuándo desperté el ya no estaba a mi


lado sólo estaba un ramo de flores rojas y una nota.

* NOS VEMOS EN LA OFICINA CÚANDO TERMINEN TUS VACACIONES...


DISFRUTALAS Y NO OLVIDES QUE ESTE PUTO HOMBRE BIPOLAR TE AMA. *

Me reí por lo que decía... que diablos me estaba pasando porque me daba
gusto saber que ese hombre estaba enamorado de mi... hacía tanto tiempo
que no me sentía feliz..

Quizás yo sentía algo especial por mi jefe, porque sentía esas mariposas en
mi estómago con sólo pronunciar su nombre.

Cuando regrese a Chicago le mande un mensaje para avisarle que ya había


regresado y el no tardó en ir a verme a mi departamento, con un hermoso
ramo de flores..

Fueron pasando las semanas y yo cada ves miraba a mi jefe que era más
atento y detallista conmigo... hasta que una noche que me hizo el amor... por
primera vez le dije que lo amaba... porque era verdad, yo me había
enamorado de el... el logró que me enamorara con su manera de ser
conmigo.

Ya llevábamos casi seis meses de estarnos viendo y acostando a escondidas,


adentro y afuera del trabajo... había veces que el se quedaba a dormir en mi
departamento todo el fin de semana o yo en el de el.

Me fui alejando poco a poco de mis amigos, sólo los miraba algunas veces
porque yo prefería estar con Federico ... una tarde me encontraba en un
centro comercial haciendo unas compras y ahí me encontré a Natalia la
hermana de Federico.

- Alejandra. -me dijo cuando me miro. - Pero que gusto verte. - me dio un
fuerte abrazó.

- Hola señorita Natalia. - le dije... correspondiendo a su abrazo.

- En que quedamos Alejandra... sólo me dirías Natalia.

Yo sólo me reí... Natalia era de la misma edad que yo.. tenía el pelo rubio y
ojos verdes pero un poco más claros que los de su hermano.

- Porque no pasamos el día juntas?... al parecer tu también estás de


compras... así me ayudas a elegir un regalo para mi hermano Federico.

- Es el cumpleaños de su hermano? .. - le pregunte ya que yo no sabía que era


el cumpleaños de Federico.

- Es mañana... pero mañana no voy a poder comprarle un obsequio, porque


mi madre quiere que le ayude a preparar la cena para festejar el cumpleaños
de tu jefe... por cierto estás invitada... será familiar y tu como mi amiga deves
ir... porque desde hoy somos amigas y quiero que vayas para no estar sola en
medio de tantas personas que se la pasan hablando de negocios.

- Pero no creó que sea buena idea de que yo vaya, quizás su hermano se
moleste.. - dije encongiendome de hombros.

- Eres mi invitada... y si no quieres estar en la fiesta nos podemos ir al jardín...


porque yo tampoco quiero estar en esa fiesta... no soporto a una persona
que ahí estará y de la cuál no quiero ni decir su nombre porque me da
urticaria y para mi mala suerte la tengo que estar soportado en mi casa.

A mi sólo me dio risa... Natalia era muy divertida, no la pasamos todo el día
buscando un obsequio para su hermano... yo también le compre uno, y fue
un reloj que me gustó, también le compre una botella de coñac de su marca
favorita..

- Muchas gracias por ayudarme a elegir el obsequio para mi hermano


Alejandra... se nota que sabes cuáles son sus gustos... y por favor vas mañana
a la fiesta... no quiero estar sola ahí... me llamas a mi celular para avisarme
cuando llegues, para tener un pretexto de abandonar esa fiesta.
Nos despedimos.. yo me fui a mi departamento... lo primero que hice fue
mandarle un mensajes a Federico para saber si iba a ir a quedarse conmigo...
tardó en responder y me dijo que no podía, que nos mirariamos hasta el día
lunes en la oficina, incluso me dijo que me fuera a divertir con mis amigos.

Marcus me había hablado temprano para decirme que irian al bar de


siempre, que ahí nos mirariamos si es que podia ir... así que me fui con mis
amigos... ellos estaban felices de verme porque últimamente ya no me reunía
con ellos como antes.

Me dijeron que se irían a México para la fiesta que se hacía cada año en
nuestro pueblo... que ya era hora de que fuera aver a mis padres al menos
una vez al año... les dije que lo pensaría..

- Tú aquí lejos de tu familia Alejandra, sólo por no a verte casado con


Leopoldo y el en el pueblo revolcándose con todas las mujeres solteras y
hasta las casadas. - dijo Marcus algo molesto... - sabes Lidia dice que
Leopoldo sale con tu prima Ana María incluso ella ya hasta habla de casarse
con él... - Lidia era la novia de Marcus y Ana María era mi prima porque era
una sobrina de mi madre y desde que yo era novia de Leopoldo ella siempre
andaba detrás de él.

- Ojalá y si se casé con él. - dije sin darle importancia.

Seguí tomando mi tequila y disfrutando del momento.

CAP. 15
Cuándo regresé a mi departamento me fui derechito a mi habitación para
descansar..

El sonido de mi celular me despertó... contesté sin siquiera ver quien era.

- Hola. - dije entre dormida.

- Hola hijita... como estás? .-era mi mamá.

- Hola mamá... - mire la hora y apenas eran las 7 de la mañana. - madre a


cabo de acostarme a dormir a caso tu no duermes. - dije sentandome en la
cama.
- Ya son las siete de la maña hija... que son esas horas de dormir tarde.

- Salí a bailar con los chicos... y hace a penas tres horas que llegué a mi
departamento.... díme que quieres... porque no creó que me hablaste sólo
para darme los buenos dias.

- Ay hijita... en dos semanas son las boda de oros de tus abuelos y mi mamá
quiere que toda la familia éste presente y cuándo dice todos, es todos, y me
pidió que te dijera que quiere que tu estés presente.

-Pero mamá. - mi madre era muy terca y mi abuela era peor.

- Pero nada hijita... ya tienes cinco años que te fuiste y desde entonces no
has venido... y ya es hora de que lo hagas... así estés a cientos de kilómetros
huyendo por lo que le hiciste a Leopoldo.... ese pobre hombre siempre que
puede viene a preguntar por ti... el aún tiene la esperanza de que regreses....
Leopoldo a un esta enamorado de ti Alejandra.

- Por favor mamá no quiero hablar de el y si sólo me hablaste para esto...

- Está bien... está bien no insistire, pero Piénsalo hija, la fiesta de bodas de
tus abuelos es en dos semana, y la fiesta del pueblo en una... así que aquí te
esperamos.

Y sin siquiera decir que no iría mi madre me colgó... aveces me dan muchas
ganas de ir a ver a mis padres pero si lo hago se que Leopoldo sabrás que lo
hice y me buscará para pedirme una explicación de por que lo dejes en el
altar y no le puedo decir que lo hice porque sólo me casaría con el para darle
gusto a mi madre...

Regrese a los brazos de Morfeo y cuando desperté mire mi celular y se me


hizo extraño no tener ninguna llamada de Federico... no tenía ni un sólo
mensaje de el, cuándo ese hombre se la pasaba acosandome.

Después de mucho pensarlo decidí marcarle...

- Hola. - se escucho la voz de una mujer... una mujer había contestado el


celular de mi jefe. - quien habla.
- Disculpe... este es el número del señor Federico Montes de Oca?.... Soy
Alejandra, su asistente, es que tengo que informarle un asunto de trabajo
importante. - mentí... y no se porque lo hice.

- Si! éste es su celular... mi esposo no la puede atender en este momento...


salió con su padre y dejó su celular a qui en nuestra habitación. - me tape la
boca... esa mujer era su esposa... cuando yo ni siquiera sabía que Federico
fuese casado..

Sentí como mis ojos se llenaron de lágrimas... ahora entendía por que el no
quería que nadie supiera de nuestra relación y porque me hizo que firmará
ese maldito contrato de confidencialidad.. sentí un nudo en la garganta.

- Quiere dejarle algun mensaje? . - me preguntó la mujer que decía que era
su esposa.

- No gracias.. esperaré hasta el lunes señora... quizás no quiere saber de


cosas de trabajo el día de su cumpleaños... y disculpe mis molestias.. -Colgué.

- Eres un maldito mentiroso... como pude creer que de verdad estabas


enamorado de mi cuándo eres casado. - dije aventando mi celular contra la
pared el cuál se rompió..

Me deje caer de rodillas y me lleve mis manos al pecho... cómo es que núnca
le pregunte de su vida y porque el no fue capaz de decirme que era casado...
pero era lógico si yo desde un principio acepté ser su amante.

Quería saber si era verdad, que esa mujer que me contesto su celular en
verdad era su esposa y la unica manera de saberlo era ir a esa fiesta que le
harían a Federico y a la cuál Natalia su hermana me había invitado.

Me levanté del piso y levante mi celular el cuál estaba roto de la pantalla,


intenté encenderlo pero se había echado a perder...

- Tengo que ver con mis propio ojos si es verdad que eres casado. - dije,
mientras estaba debajo de la regadera... - porque precisamente tengo que
saber que tienes una esposa? porque a hora que me enamoré de ti!!

Mís lágrimas se mezclaban entre el agua tibia... Cuándo por fin pude dejar de
llorar me empecé a vestir... mire la hora sobre el reloj que está sobre la mesa
de noche y ya casi eran las 9 de pm...
Salí de mi departamento y paré un taxi para que me llevará a esa fiesta, la
cuál se haría en casa de los padres de Federico..

Cuándo llegué, mire varios autos estacionados en el jardín... me quedé


mirando la entrada de esa enorme casa... no traía celular porque lo había
destrozado cuándo lo avente contra la pared... no podia entrar a esa casa
sola y no podía llamar a Natalia... estaba apunto de darme la media vuelta
cuándo Natalia grito mi nombre.

- Alejandra... - volteé para ambos lados y la mire sentada en una silla que
estaba en medio del jardín. - pensé que no vendrías, te eh estado llamando
pero ni siquiera me entra la llamada. - dijo acercándose a mi.

- Se me hizo tarde... se me presentó un problema y mi celular se me rompió.

- Lo bueno que ya estás aquí... pero siéntate aquí conmigo.. - me llevo hasta
donde ella había estado sentada...

- Y porque estás aquí afuera? . - pregunte.

- Porque no soporto a una persona que se encuentra ahí a dentro y prefiero


estar aquí afuera, que estár viéndole la cara a esa maldita.

Yo sólo sonreí más a fuerza que de ganas.... me senté con ella en esa mesita
de jardín.

- Quieres algo de tomar?. - me pregunto.

- - Yo traigo una botella de coñac dije... Porque no la disfrutamos entre las


dos?... yo también pase un mal rato y creo que nos caerá bien un buen trago
de esto... - le mostre la botella de coñac que había comprado para el
mentiroso de mi jefe.

- Me parece perfecto.... vamos por unas copas, pero entramos por la cocina
para no ver a nadie.

La seguí hasta la cocina y me senté sobre esa mesa... Natalia sacó un par de
vasos los cual lleno con coñac.

- Y que fue eso que te paso que te hizo pasar un mal rato?. - pregunto
Natalia.
- Me enteré que el hombre con el que salgo es casado. - dije con un enorme
nudo en la garganta... me empine el vaso de coñac y me lo termine de un
sólo trago.

- Y ése maldito te ocultó que era casado. - yo sólo asentí.. - hijo de perra.

- Si... y no sabes cómo me enteré que era casado. - me serví otro baso de
coñac.. - le marque a su celular y me contesto su esposa.

- Que perro... pero si quieres matarlo y esconder su cadáver cuánta conmigo


que yo te ayudó... odio a los hombres que se burlan de nosotras las mujeres.
- a mi sólo me dio risa..

- Pero yo tuve la culpa... porque yo acepté ser su amante desde el primer día
que lo conocí, sólo que no sabía que el era casado... el me confesó que
estaba enamorado de mi y yo como una tonta le creí, hasta que logró que me
enamorara de el.

Le empecé a contar todo lo que paso... bueno casi todo, porque no le dije
que ese hombre era su hermano, que ese hombre era mi jefe... entre las dos
nos terminamos ésa botella de coñac que después todo lo que decíamos nos
daba risa.

- Hija dónde has estado todo esté rato?. - dijo la madre de mi amado jefe y
de Natalia, quién nos encontró borrachas en la cocina.. - señorita Alejandra
no sabía que estaba aquí, porque nadie me dijo que había venido.

- Perdón señora es que Natalia me invitó pero me quedé con ella aquí. - dije
poniéndome de pie... - su hija no quería estar sola.. - la señora me dio un
abrazo.

- Si ya veo... y también por lo que veo se la están pasando muy bien....


entonces porque no nos acompaña para que usted felicite en persona a mi
hijo Federico...

- No... no creo que esté bien que mi jefe me mire en estas condiciones... - la
señora sólo negó y se rió.

- Yo también prefiero quedarme aquí madre, sabes que no soporto a


Miriam... y no quiero saber que es eso tan importante que quiere decir... y lo
sabes.
- Ay hija... nos guste o no Miriam es la esposa de tu hermano, pero respeto tu
decisión y no insistire... disfruten su fiesta.

La madre de Natalia salio de la cocina y nos dejo solas, yo quería llorar...


Federico si estaba casado y esa tal Miriam era su esposa.

- No sabía que tu hermano era casado .. - le pregunte a Natalia.

- Si.. y desgraciadamente esta casado con esa maldita de Miriam desde hace
8 años y no se porque siguen casados si ella... - no me termino de decir
porque un mesero entró a la cosina y sirvió unas copas de champagne.

- Al parecer esa bruja va a decir algo importante... porque hasta champaña


van a beber.... - me agarró de la mano y me arrastró hasta aquel enorme
salón donde estaban todos.

- Quiero escuchar que es eso tan importante que tiene que decir esa mujer. -
dijo Natalia... yo me quedé escondida de tras de ella... para que Federico no
me mirara.

- Família se que quizás la relación entre mi esposo y yo no ha sido la mejor... -


dijo una mujer de cabello rojo la cuál estaba parada a un lado de mi jefe. -
pero quiero darle mi regalo a mi esposo... un regalo que quizás lo haga muy
feliz.

- Ya habla de una vez... -dijo Natalia con su voz ya de borracha..

- Deja que hable hija. - le dijo su madre en un susurro.

- Mí amor... familia... estoy embarazada. - casi me da un infarto cuando


escuche eso que hasta el vaso de coñac se me resbaló de las manos.

Todos voltearon a verme yo me quedé inmóvil cuándo mire los ojos de


Federico clavados en mi.

-Lo siento.. - dije nerviosa y con mi vista nublada porque sabía que en
cualquier momento iba a llorar.

- Creo que es mejor que me vaya.

Salí casi corriendo de esa casa.. - Alejandra espera.. - escuché a Natalia pero
yo lo único que quería era irme.
Caminé hasta la calle y me agarre de aquel enorme portón y tape mi boca,
mis lágrimas cayeron... - estas casado y vas hacer padre... - me repetí una y
otra vez..

Le hice la parada a un taxi... y cuándo subí mire que Federico salió de esa
casa buscandome.

- Por favor arranque.. - le dije al chófer quien lo hizo sin siquiera preguntar a
donde me llevaría..

CAP. 16
Estaba destrozada y no podía dejar de llorar... le pedí al chofer del taxi que
me llevara al departamento de Marcus, mi amigo... no quería ir a mi
departamento..

- Alejandra!!. - dijo Marcus a penas me miró en la puerta... - que tienes


bonita??.

Yo sólo lo abrace y me quedé llorando entre sus brazos sentía que me


ahogaba, que no podía ni hablar.

- No me preguntes nada por favor. - dije aún entre sus brazos. - sólo
abrazarme.

Marcus me abrazó cómo se lo pedí hasta que pude controlarme... me fui


directo a su cocina y empecé a buscar vino o cervesa... no importaba que
fuera, lo único que quería era beber algo fuerte.

- Que tienes Alejandra??.... sabes que puedes decirme que te pasa. - me dijo
Marcus quitandome una botella de tequila..

-No me pasa nada sólo quiero beber... - le arrebate la botella de tequila y me


fui a su habitación y empecé a beber directo de la botella.. - sabes que Dios
me a castigado por haberle roto el corazón a Leopoldo... y me lo merezco...
merezco que a mi también me rompieran el corazón... ahora entiendo y sé lo
que sintió Leopoldo cuándo salí huyendo dejándolo en el altar para no
casarme con él.

Marcus se sentó a mi lado sin entender ni comprender nada de lo que me


estaba pasando... porque ni el, ni mís otros amigos sabían nada de lo que yo
tenía con mi jefe... núnca les dije, porque ese maldito me hizo firmar ese
maldito contrato.

- Si me dices que te pasa... yo quizás sepa como ayudarte. - me abrazó y yo


seguí llorando cómo una tonta por el amor de mi jefe.

- No sabía que amar doliera tanto. - dije sin dejar de llorar.. - soy una
estúpida...

- Díme, quién te hizo tanto daño para que estés así . - volvió a preguntar mi
amigo.

- No importa... ya no importa nada... - me limpié mis lágrimas. - puedo


quedarme aquí? .. no quiero ir a mi departamento.

- Sabes que aquí te puedes quedar... - me acosté en la cama y seguí


llorando... Marcus sólo me abrazó y dejó de hacerme preguntas... lloré hasta
quedarme dormida.

Al día siguiente... por más que me pregunto Marcus no le dije nada... sólo le
pedí que no le contará nada a nuestros amigos... no quería que se
preocuparan por mi.

El día lunes ya no quería ir a mi trabajo... no quería ver a Federico pero tuve


que ser fuerte y levantarme de la cama... me vestí y fui a esa oficina dónde
sabía que iba a ver a ese hombre, que durante seis meses me ocultó que era
casado.

Cuándo llegué a ese enorme edificio ya casi eran las ocho de la mañana.

- Buenos dias Roger. - saludé al Guardia de seguridad.

- Buenos días Alejandra... al parecer se te pegaron las sábanas... tu jefe llegó


desde las siete... mucho antes de lo acostumbrado.

- había mucho tráfico Roger. - le sonreí.. - sólo espero y no me despida por


llegar tarde.

Entré al elevador y subí hasta el piso dónde estaba mi oficina... me quedé


parada mirando hacia la puerta de la oficina de mi jefe... sabía que el estaba
ahí y sentí un enorme nudo en mi garganta.
- No voy a llorar... no seré débil y no seguiré siéndo amante de ese hombre. -
me dije a mi misma.

Abrí la puerta de mi oficina y entré cerrando la puerta detrás de mi, ni


siquiera encendí la luz y me dirigí hasta mi escritorio... puse mi bolso sobre la
silla y me quedé parada mirando hacia afuera por ese enorme ventanal.

- Pensé que no vendrías. - dijo mi jefe quien encendió la luz.. - yo di un


brinquito porque ni siquiera lo escuché entrar y eso fue porque el estaba ahí
en mi oficina esperándome.

- Señor me espanto... -me puse una mano en el pecho... - si sigue entrando a


mi oficina sin hacer ruido un día me va a provocar un infarto.

El empezó a caminar y cuando casi estaba frente ami yo rodeé el escritorio


para alejarme de el.

- Estába aquí en tu oficina esperándote Alejandra... tenemos que hablar.

- Yo no tengo nada que hablar con usted señor, a menos que sean cosas de
trabajo... y por favor salga de mi oficina porque tengo muchos pendientes.

- No me iré sin que me escuches..

Esas malditas ganas de llorar no se hicieron esperar y mis lágrimas bajaron


por mis mejillas.

- Y de que quiere hablar conmigo señor... de que es casado desde hace ocho
años y no sólo eso a hora va a ser papá... porque eso ya lo sé y no
precisamente por usted. - me seque las lagrimas con una de mis manos.

- Mi amor deja explicarte.

- No vuelva a decirme mi amor y no quiero escucharlo, es un mentiroso y yo


soy una estúpida por creer que de verdad estaba enamorado de mí.

- Es que no te eh mentido en lo que siento por ti Alejandra.... yo te amo... - se


acercó hasta a mi y me abrazó fuerte. - de verdad te amo y sé que debí
haberte dicho que era casado... pero no supe como hacerlo.

- No supo como hacerlo señor??... yo fui muy sincera con usted y usted no
fue capaz de decirme que era casado, que tenía una esposa, en estos seis
meses no fue capaz de decirme que no me enamorara de usted porque
núnca iba a dejar de ser su amante... pero sabe que? esta estúpida no será
más su amante, ya no seré esa tonta que hace todo lo que usted le pide... y
por favor salga de mi oficina.

- Por favor mí amor.. - me miro con sus ojos llenos de lágrimas. - no quiero
perderte... que no entiendes que tu eres la mujer que amo.

Le dí una bofetada con todas mis fuerzas. - no siga mintiendo que no se da


cuenta que su esposa está embarazada y ese hijo que espera es de usted.... o
me va a decir que la dejara para estar conmigo?.. - se quedo callado ... - ya
ve??... aqui yo soy la que sobra señor y por favor salga de mi oficina. -me di la
vuelta para darle la espalda.

- Yo te amo a ti Alejandra, me enamoré como un loco de ti pero no puedo


abandonar a un hijo mío... espero algún dia me perdones.

Después de decirme esas palabras se escucho que cerró la puerta... había


salido de mi oficina... me deje caer de rodillas y comencé a llorar... quería
sacar todo ese dolor que traía dentro...

CAP. 17
Los días pasaron y a mi cada día se me hacía más difícil estár trabajando en
ése lugar porque me dolía ver a mi jefe y tener que soportar como su esposa
iba a verlo a su oficina... hable con su padre el señor Fernando Montes de
Oca.

- Entonces ya no trabajará más para mi hijo señorita Navarrete?? y me podría


decir cuáles son sus razones?.

- Regresaré a México señor, hace mucho que no miro a mis padres, pero me
gustaría trabajar en uno de los bancos que tiene en Jalisco... si es que usted
quiere.... y me da esa oportunidad

- Está segura de que esa es la razón por la que ya no quiere trabajar aquí con
mi hijo?. - el señor Fernando se recargo en esa silla donde estaba sentado.

- Si señor esa es la razón.

- Está bien, entonces yo en persona me encargaré de acomodarla en un buen


puesto en uno de los bancos en Jalisco, pero antes de irse quiero que usted
escoja a alguien de su plena confianza para que ocupe su lugar y preferiría
que fuera alguien de este mismo Banco.

- No se preocupe señor yo antes de irme le dejaré una nueva asistente a su


hijo y en estos dos días que estaré a qui, le enseñaré lo que más pueda.

- Está bien entonces entreguele su renuncia a mi hijo y que le vaya muy bien
en México, también me gustaría que algún día usted volviera hacer la mano
derecha de mi hijo.

El señor Fernando me dio un fuerte abrazó antes de irme... yo pasé a


recursos humanos para que me hicieran mi liquidación...

Regresé a mi oficina despues de dejarle todos los papeles que mi jefe tenía
que firmar y entre ellos mi renuncia... estaba terminando de hacerle un
informe completo a Olga, la que sería la nueva asistente de Federico Montes
de Oca.

- Que significa esto Alejandra??. - dijo mi jefe aventando la puerta de mi


oficina..

- Qué es que, señor?... y por favor toque la puerta antes de entrar a mi


oficina. - me avento una carpeta sobre mi escritorio...

- Me puede explicar porque dejó ese papel sobre mi escritorio.

Tomé la carpeta y mire que era mi renuncia.

- Ésto es mi renuncia y si la deje sobre su escritorio es para que la firme


señor.

Se acercó hasta mi y me agarró con ambas manos para que me pusiera de


pies.

- Te vas a ir?... dime que voy hacer yo cuándo ya no te mire más... que no te
das cuenta que me conformo sólo con verte.

- Suelteme señor... -lo aventé. - que sea la última ves que me toca... y a mí no
me importa que va hacer... le recomiendo que se busque otra amante pero
debería decirle que es casado antes de hacerla firmar ese maldito contrato...
para que no termine enamorada de sus mentiras.
- Sabes porque no te dije que era casado??... porque no quería perderte, yo
pensaba divorciarme de Miriam desde el momento que ella me fue infiel con
mi mejor amigo pero como yo seguía enamorado de ella la perdone o eso
creía... después te volví a ver a ti y me enamoré de ti... y cuándo pense
pedirle el divorcio para estar contigo, ella dijo en esa maldita fiesta que
estaba embarazada.

Yo me empecé a reír.

- Por favor guardece sus escusas señor... y no se le olvide que usted me dijo
que sólo tendría sexo conmigo y yo sólo lo tendría con usted y eso hice....
pero usted tenía una esposa y con ella si se acostaba y hasta la embarazo y yo
tuve que alejarme de mis amigos por que usted se moría de celos y por favor
firme mi renuncia porque de todas maneras me iré.

Miré que apretó sus puños con fuerza, después agarró un bolígrafo, firmó la
renuncia y salió de mi oficina.

- No voy a llorar... - me repetí una y otra vez..

Cuándo llegué a mi departamento, comencé a llorar como todos los días...


ahora estaba sola en esa enorme ciudad, mis amigos ya se habían ido a
México y yo todavía no le avisaba a mis padres que volvería.

El día viernes me presenté en mi trabajo para recoger mis cosas porque ese
mismo día tomaría un avión a Guadalajara..

- Debes de preparar todos los días café Olga... porque al señor Federico le
gusta el café recién hecho y sin azúcar.

- Si está bien... deja llevo esto a recursos humanos Alejandra... espero


encontrarte a qui cuando regrese.

- Aquí estaré... tengo que hacerle un informe completo del último mes al
señor Federico antes de irme...

Olga salió de la oficina y yo me quedé haciendo el informe que el señor me


pidió.... Cuando lo tuve listo fui a llevárselo.

- Pase... - lo escuché decir desde dentro de su oficina.

- Aquí está el informe que me pidió señor.


Me acerqué hasta su escritorio y mire que sobre este había un vaso de coñac
medio lleno.

- Pongalo sobre el escritorio. - me ordenó sin siquiera verme.

Mire que se puso de pie y me miro con sus hermosos ojos verdes muy
brillosos quisas por el coñac que había bebido.

- Con permiso señor... tengo que tomar mis cosas para que Olga acomode las
de ella... - me di la media vuelta para salir, a penas di un par de pasos cuándo
sentí las manos de mi jefe al rededor de mi cintura.

- No te vayas... sé que me equivoque Alejandra... pero de verdad te amo....


no quiero perderte.

Sentí su rostro en mi cuello, sabía que estaba llorando porque sentí sus
lágrimas en mi piel... Sentí un enorme nudo en mi garganta y sabía que iba a
llorar.

- Debo irme porque si me quedo se que seguiré siendo su amante y no quiero


terminar siendo su amante toda mi vida...

El me hizo que voltear y me miro con sus ojos llenos de lágrimas...

- Perdóname!!.... Perdóname por ser un cobarde y no luchar por la mujer que


amo y se que me voy arrepentir el resto de mi vida... pero no puedo
abandonar a mi hijo... se que seré infeliz al lado de una mujer a quién no
amo...

- A dios señor.

Salí de esa oficina... Cuándo estuve ya fuera me recague en la puerta. - yo


también lo amo. - entré a la oficina que había ocupado por casi seis años y
salí con mis cosas, en el elevador me encontré a Olga cuando iba saliendo.

- Te deseo suerte Olga... y por favor ten mucha paciencia.

- Muchas gracias Alejandra espero volver a verte algún día.

Me dio un abrazó... me fui despidiendo de todos mis compañeros y de Roger


el vigilante ... Cuándo llegué a mi departamento tome mis maletas y me fui al
aeropuerto a tomar mi avión... sabía que en mi pueblo me esperaban
problemas que tenía que enfrentar.

CAP. 18
Cuando toque tierra mexicana ya eran las 2 de la mañana baje del avión con
mis maletas y me senté en la sala de espera... nadie fue a esperarme, porque
no les avisé a mis padres de que regresaba..

Después de varios minutos salí y camine hasta el sitio de taxis del


aeropuerto... un hombre de unos 30 años me ayudó con mi equipaje.

- a donde la voy a llevar señorita? . -me pregunto ese hombre cuando ya


estaba sentada en el asiento trasero de su taxi.

- a Tequila... Tequila Jalisco... -ese hombre me volteó a ver.

- yo también soy de Tequila Jalisco... - se quitó su gorra... - Alejandra...


Alejandra Navarrete eres tu. - Yo me sorprendí.. - no te acuerdas de mi... soy
Mauro Cornejo.

- Sólo esto me faltaba... - pensé porque ese Mauro era primo de Leopoldo..

- pero que sorpresa volver a verte.

- Hola y a mi también me da gusto verte nunca pensé encontrarme a alguien


conocido en el aeropuerto.

- es que le di el día libre a uno de mis trabajadores y yo tuve que poner en


servicio este taxi.. - Mauro era hijo del dueño del sitio de taxis más grande de
Tequila Jalisco y precisamente yo me tuve que a ver subiendo al que el
estaba manejando.

- entonces me tocó suerte. - dije... pero cual suerte sabía que Mauro correría
a decirle a Leopoldo que volví.

- a mi también porque este es mi último viaje que doy por esta noche... hace
algunos días también lleve a, Marcus, Damián y a Jacobo... ellos siempre me
llaman para que los recoja cuando vienen al pueblo... Micaela y Yuridia se
fueron el otro taxi ...
Todo el camino me fue contando de todo lo que había pasado durante estos
casi seis años que viví fueras del pueblo... lo bueno que no me hablo de su
primo Leopoldo.

- gracias por traerme. - le dije cuando baje del taxi... el bajo mi equipaje.

- espero asta que entres a tu casa Alejandra.

Toque a ese enorme portón que tenía la casa de mis padres.

- voy... voy... Santo Dios pero quiten toca a estas horas... - escuché decir a mi
padre.

Cuando se abrió esa puerta mire a mi padre con su pijama puesta a un estaba
como lo recordaba sólo que unas cuantas canas más.

- hija... - dijo cuando me miro... - por Dios si eres tu hija... porque no avisaste
que vendrías para ir a esperarte. - Me abrazó fuerte.

- quería darles una sorpresa padre, a parte mi madre me amenazó que sin no
venía mi abuela no iría a su boda.. - mi padre se rió. -Muchas gracias Mauro. -
Mauro subió al taxi.

- bienvenida Alejandra y espero verte mañana en el baile de la boda de tus


abuelos. -Dijo Mauro antes de irse.

Entre con mi padre a la casa quien me ayudó con mis maletas... cuando
entramos a esa sala donde había dejado tantos recuerdos empezó a llamar a
mi madre y a mi hermano quien ya estaba casado.

- Elena... Miguel... despierten miren quien llegó. - grito mi padre.

Miguel fue el primero quien bajo. - pero que sorpresa. - me dijo mi hermano
quien me dio un abrazó... también bajo Susana su esposa.

- bienvenida a casa cuñada. - dijo Susana.

- y veo que pronto seré tía. - Susana estaba embarazada.

- haci es en tres meses más.


- que es todo ese escándalo... son casi las cuatro de la mañana. - dijo mi
madre cuando iba bajando las escaleras... se quedo en medio de ellas cuando
me miro.

- hola mamá. - dije con lágrima en mis ojos.. - ya volví.

- hijita... díganme que no estoy soñando. -bajo las escaleras y me abrazó.

- estoy aquí mamá.... - mi mamá empezó a llorar. Al igual que yo.

- no sabes lo feliz que estoy... pensé que no te volvería a ver Alejandra...


espero que ayas vuelto para quedarte.

- si madre... bueno espero pasar una larga temporada aquí...

Mi familia estaba feliz de verme al igual que yo... mi madre me dijo que la
misa de la boda de oro de mis abuelos sería a las doce del dia... que durmiera
un poco.

Mi hermano y mi padre subieron mi equipaje a mi habitación..... esa


habitación estaba igual a como yo la abia dejado hace casi seis años... incluso
todavía en el tocador tenía todas esas fotos mía y de mis amigos, también
fotos donde estaba con Leopoldo... en ese lugar tenia tanto recuerdo felices..

- y pensar que te hice tanto daño Leopoldo. - dije al ver una foto donde
estaba con el cuando estábamos en el río. - a hora se que se siente que te
rompa el corazón la persona que amas... ojala y un dia encuentres a alguien
que te ame y valore la persona que eres.

Me acosté y mis lágrimas mojaban las almohadas, abia dejado en el altar a un


buen hombre y de castigo me enamoré de uno que quisas nunca me quiso...

- hija despierta. - dijo mi madre..

- mamá acabó de llegar déjame dormir. - me tape con la sabana.

- sólo quiero avisarte que nos iremos a casa de tus abuelos para irnos a misa
aqui te dejo las llaves del auto de tu hermano para que te vayas a misa
porque tu abuela ya sabe que estas aquí y quiere verte en la misa de su boda.

- esta bien dejalas sobre el Buró...


- pero vas Alejandra..

- si mamá.

Mi madre salió de mi habitación y yo quisiera o no tuve que levantarme para


ir a esa dichosa misa... me di una ducha rapida... después empecé a sacar
ropa de mis maletas y la mayoría eran vestidos y faldas porque eso era lo que
usaba en mi trabajo, también tenía uno que otro pantalón, pero elegí un
hermoso vestido de encaje en colór perla casi blanco.

Cuando estuve lista tome las llaves del auto de mi hermano y me fui a la
Iglesia del pueblo donde se celebraría la boda de mis abuelos..

El pueblo estaba igual a como lo recordaba con sus calles empedradas y ese
kiosco en medio de la plaza... Cuando llegue a la Iglesia ya estaban todos mis
tíos, tias, primos, primas y algunas personas del pueblo.

Cuando baje del auto todas las miradas estaban en mi y no dudaba que
estaban ya hablando de mi. - ahí está la que dejó en el altar a Leopoldo
Sandoval Cornejo - quisas eso era lo que estaban diciendo cuando me
miraron.

- hijita. - me dijo mi abuela quien vestia un hermoso vestido blanco.

- abuela.- la abrace fuerte..

- -sabía que ibas a venir... toda mi familia esta presente en el día más
importante de mi vida. - dijo mi abuelo quien también me abrazó..

- no me podía perder la boda de oro de mis abuelos.

Volteó a ver a la familia a quienes Salud con gusto al igual que ellos ami, sólo
a la que no le daba gusto verme era a mi prima Ana María... y era porque al
parecer ella salía con Leopoldo o eso fue lo que Marcus me contó.

CAP. 19
Leopoldo se encontrababa con sus amigos en el río donde acostumbraba
reunirse cada sábado cuando su primo Mauro llegó.

- Hola volá de huevones. - dijo Mauro cuando se bajo de su camioneta.


- pensé que andarías de chofer.- le dijo Leopoldo quien lo saludó con un
apretón de manos... - anoche te estuvimos esperando en la cantina del
pueblo y nunca llegaste.

- es que tuve que poner en servicio el taxi de uno de mis trabajadores, a


quien le di el día libre.... pero tuve suerte porque a quien no sabes aquí traje
del aeropuerto aquí al pueblo primo. .

- no se y no me interesa. - respondió Leopoldo quien se estaba tomando una


cerveza.

- pues deveria de importar... por que esa persona es nada más que Alejandra
Navarrete tu ex novia.

Leopoldo casi se ahoga con la cerveza cuando escucho el nombre de su


amada Alejandra.

- esta es una de tus bromas verdad Mauro. -Mauro negó.

- no estoy bromeando primo ,yo misma la deje en la madrugada asta la


puerta de la casa de sus padres... y te aseguró que en estos momentos esta
en su casa o en casa de sus abuelos..

Leopoldo no espero a que su primo Mauro le siguiera contando... subió a su


camioneta y manejo asta la casa de los padres de Alejandra... se cansó de
tocar pero nadie abrió ... después fue a casa de sus abuelos de ella y espero a
que toda la familia llegará de misa porque una persona que se encontraba
ahí le dijo que todavía no llegaban.

Leopoldo se quedo arriba de su camioneta la cual estaciono enfrente de esa


casa para esperar a que llegará la mujer que lo dejó en el altar.

Después de 20 minutos todos empesaron a llegar, miro que la camioneta del


padre de Alejandra llegó y bajaron su papá , su mamá, su hermano y su
cuñada de Alejandra, pero a ella no la miro.

Se espero unos minutos mas y un auto negro se estaciono adelante de el y lo


reconoció porque era el auto del hermano de Alejandra... miro que algunos
primos de ella bajaron.
Leopoldo sintió que su corazón empezó a latir con mas fuerza cuando miro a
aquella mujer de vestido casi blanco de encaje que bajo del auto... Alejandra
seguía igual a pesar de que ya era mayor a como hace casi seis años.

Alejandra empeso a caminar para cruzar la calle con sus primos... Leopoldo
bajo de la camioneta sentía que sus manos le sudaban... el seguía sintiendo el
mismo amor por ella a pesar de lo que ella le hizo.

- Alejandra. - dijo casi detrás de ella... ella volteó y sus pies se le congelaron
cuando miro a Leopoldo parado frente a ella... el seguía igual ,sólo que su
mirada no tenía el mismo brillo como ella lo recordaba.

- leo... Leopoldo - sus palabras apenas y salieron de su boca... - al parecer ya


te fueron a decir que volví.

Leopoldo sin contestar la abrazo con fuerza, ella también lo hizo. - volviste...
por fin volviste... -la voz de Leopoldo se escucho quebrada.

- si... y se que quisas querrás respuestas - dijo ella separándose de el.

Leopoldo la miro... el estaba feliz de volverla aver.

- haci es... - volteó hacia la casa de los abuelos de ella... y miro a su padre de
Alejandra quien los estaba mirando.. - podemos hablar en otro lado.

- a hora. - dijo ella.

- si a hora... no se si después de hoy te volveré a ver.

- esta bien... sólo deja le aviso a mi padre.

Leopoldo asintió y dejó que Alejandra fuera a decirle a su padre.

- papá... a hora vuelvo... iré a hablar con Leopoldo.

- estas segura... tiene que ser a hora - le dijo su padre.

- si a hora... no te preocupes avísale a mi madre para que no se preocupe


cuando no me mire.

Alejandra regreso con Leopoldo, el le abrió la puerta de su camioneta para


que ella subiera y después lo hizo el y comenzó a manejar.
Ana María la prima de Alejandra los abia visto irse juntos y corrió a decirle a
su madre... a Leopoldo no le importaba que lo mirarán con ella ,el lo único
que queria era estar en un lugar a solas con esa mujer que seguía a mando.

- te escribí y ya no tuve respuestas de ti después de ese mensaje que me


mandaste. - dijo Leopoldo quien manejaba sin dejar de ver hacia el frente.

Alejandra estaba muy nerviosa... ella sabía que tarde o temprano tenía que
darle la cara a ese hombre a quin le abia roto el corazón.

- es que no acostumbro abrir mi Facebook.

- si me di cuenta.. - dijo el.

La llevo asta aquel lugar que estaba afuera del pueblo donde siempre la
llevaba cuando eran novios, era en el río pero en otro lado donde siempre iba
el cuando quería estar sólo.

Alejandra bajo de la camioneta y camino asta el árbol que estaba sercas del
río..

- este lugar sigue igual de hermoso - dijo ella.... miro el tronco de ese árbol y
se llenó de tristeza caundo miro marcadas las iniciales de ellos en ese
tronco... Leopoldo las había marcado cuando le pidió que fuera su novia.

- si... sigue igual... yo siempre vengo aqui cuando quiero estar sólo. -
respondió el parandoce a un lado de ella.... los dos estaban mirando el agua
correr de ese río. - porque lo hiciste... porque me dejaste ese día en el altar?.
- por Fin Leopoldo le hizo la pregunta que quiso hacerle durante esos casi seis
años. - Alejandra lo volteó a ver.

- porque yo no te merecía Leopoldo... yo no soy una buena mujer para ti.

- a caso merecía que me rompieras el corazón de esa manera Alejandra... te


pregunte una y otra vez antes de la boda si estabas segura de quererte casar
conmigo y tu siempre respondía que si... y a la mera hora salistes huyendo y
no fuiste capas de darme la cara.

- perdón... se que es tarde y tal vez tu nunca me perdones pero... si no te di la


cara... fue porque no tenía cara para lo que te hice...
- todos estos años te eh estado esperando, siempre te escribía con la
esperanza de que me respondieras... pero nunca lo hiciste... y cuando por fin
respondiste, volví a escribir y tu no lo hiciste... tus padres siempre me decían
que estabas en Europa pero nunca dijeron en que parte.... quería saber
donde estabas para irte a buscar.... Alejandra yo nunca eh dejado de amarte.

Alejandra se alejo un poco de el, le dio la espalda y comenzó a llorar.

- yo no merezco que sigas enamorado de mi Leopoldo... tu deverias odiarme


por lo que te hice... no puedes seguir amando a la mujer que más daño te a
echo y la que te rompió el corazón.

Leopoldo se acerco a ella y la abrazo fuerte por la espalda.

- lo intenté... intenté odiarete muchas veces pero no pude... por mas que
intenté arrancarte de mi corazón no pude.

Leopoldo lloró junto con Alejandra sin dejar de abrazarla... el tenía la


esperanza de que ella colviera con el... pero Alejandra se abia enamorado de
otro hombre quien también le rompió el corazón a ella.

CAP. 20
Después de hablar con Alejandra, Leopoldo la regreso a casa de sus abuelos...
él ahora estaba feliz de volverla aver ,pero sabía que Alejandra ya no sentía lo
mismo por el... y el tenía que hacer algo para no volverla a perder.

- nos vemos después. - le dijo él a ella.

- si... - Alejandra entró a la casa de sus abuelos y convivió con su familia...


también tuvo que soportar las indirecta de su prima Ana María... Cuando iba
a empesar el baile Alejandra se despidió se sus abuelos porque se sentía
cansada ... pero en realidad quería irse porque sabía que Leopoldo iría...

- quieres que te lleve hija. - le dijo su padre.

- no papá me llevare el auto de Miguel... que disfruten la fiesta.

Alejandra salió de ahí y subió al auto empezó a manejar a su casa ,la cual se
encontraba algo lejos de la casa de sus abuelos... en el camino notó que
alguien la seguía pero pensó que quisas era alguien que sólo iba al mismo
rumbo que ella.
Cuando llegó a su casa abrió aquel enorme portón de madera para meter el
auto, y cuando regresó a cerrarlo miro a Leopoldo.

- pensé que te quedarías en el baile de la boda de tus abuelos. - le dijo el


bajando de su camioneta.

- no... preferí venir a descansar..

Sabía que a pesar de que le dijera que se fuera el no se iría..

- y yo pensé que irías a bailar con mi prima Ana María... por lo que se son
novios.

Leopoldo se rió y negó.

- no somos novios... sólo eh salido con ellas un par de veces y siempre que lo
hacía le preguntaba por ti.... prefiero estar aquí contigo... puedo pasar.

- si pasa. - dijo Alejandra haciendoce a un lado para que el pasará... después


de cerrar la puerta los dos caminaron juntos asta la casa la cual se encuentra
en medio de ese gran terreno.

Cuando ya estaban los dos en la sala el no podía dejar de verla, Alejandra se


le hacía más bonitas que antes y quería que ella regresará con él, no le
importaba lo que tendría que hacer pero no iba a permitir que se volviera a
ir.

- oye Leopoldo a hora que volví me gustaría que tramitaramos el divorcio.

Alejandra y Leopoldo no se abian casado por la Iglesia hace casi seis años
,pero si se abian casado por el civil una semana antes de que ella saliera
huyendo.

Leopoldo negó una y otra vez.

- no pienso darte el divorcio Alejandra, si hubiese querido divorciarme de ti


hace mucho que ya lo hubiera echo y ni siquiera anule nuestro matrimonio.

Leopoldo se molestó porque nunca pensó que ella le pediría el divorcio.

- pero no tiene caso seguir casados por el civil.


- ya te dije que no pienso darte el divorcio... tu y yo no estamos casados por
la Iglesia pero si por lo civil...- grito molesto Leopoldo.

- de todas maneras pienso tramitar el divorcio, porque nunca fuimos un


matrimonio y tu lo sabes. -también gritó Alejandra.... subió furiosa las
escaleras... - a hora vete y cierra la puerta al salir. - grito antes de entrar a su
habitación... pero no se abia dado cuenta de que Leopoldo la avia seguido.

- tu no te divorciadas de mi Alejandra... yo te busque en buen plan cuando


me dijeron que volviste... porque quería que regresarás conmigo... pero si no
lo haces te juro que te are que pagues lo que me hiciste y are que tu vida sea
más miserable que lo que fue la mía todos estos años.

Alejandra miro en los ojos de Leopoldo mucho coraje y la estaba lastimado


con la fuerza que la agarró del brazo.

- sueltame... me estas lastimando. - dijo ella tratando de soltarse del amarre.

- más te vale que mañana ayas pensado bien las cosas y no quieras
divorciarte de mi Alejandra... - Leopoldo miro aún las maletas de Alejandra
sin desenpacar... -y no te molestes en desenpacar porque mañana vendré
por mi esposa para llevarla a mi casa donde debe y debió estar todos estos
años.

- yo no pienso irme a vivir contigo Leopoldo... ya no te amo... se que te


lastime y cuando lo hice te amaba, pero deje de amarte.

A Leopoldo le dio más coraje saber que esa mujer que el amaba con todas
sus fuerzas lo abia dejado de amar.

- no debiste decirme que eso... - Leopoldo se dio la media vuelta para salir de
la habitación pero antes de hacerlo volvió a ver a Alejandra. - te arrepentirás
de verme roto el corazón Alejandra y se que tu misma me hablaras para que
venga por ti tarde o temprano.

Leopoldo bajo rápido las escaleras y salió de la casa.. manejo a toda


velocidad rumbo a su casa, no pudo contener las lágrimas, la mujer que el
amaba le abia gritado que lo abia dejado de amar...

- tu no me volverás a dejarme Alejandra Navarrete. - dijo dándole un golpe


con fuerza al volante..
Cuando llegó a esa enorme hacienda donde vivia con sus padres... bajo
rápido de la camioneta y fue a buscara a su padre asta su despacho..

- padre nesesito hablar contigo. - dijo apenas entró sin siquiera tocar la
puerta..

Su padre estaba en su despacho con su madre revisando las ganancias que


abian tenido ese mes con el Tequila nuevo que abia sacado su hijo.

- que pasa hijo... porque estas tan alterado? . - le pregunto su madre... al ver
que su hijo estaba molesto y con sus ojos llorososos.

- Alejandra volvió padres y me acaba de pedir el divorcio y no pienso sarcelo.

Sus padres se miraron uno al otro... ellos muchas veces le dijeron a su hijo
que devia anular ese matrimonio el cual nunca se consumió.

- pero porque no quieres darcelo... esa mujer te dejo en en altar el día que se
iban a casar, si ella quiere el divorcio daselo.. - Leopoldo nego.

-ella debe pagar lo que me hizo y no se librará tan fácil de mi madre...y se


que su padre tiene una enorme deuda con el Banco y tiene su casa y granja
hipotecada y tu como el delegado del pueblo padre quiero que le quites sus
propiedades... Alejandra ama a sus padres y su única manera de ayudarlos
para que no pierdan todo es volver conmigo para que lo que su padre a
luchado para poder dejarles un patrimonio a sus hijos no lo pierda...

- pero hijo yo no puedo hacer eso... Antonio Navarrete esta al corriente con
sus pagos yo no puedo quitarle sus propiedades sólo haci.

- si puedes y lo sabes... tu una vez me dijiste que arias cualquier cosa por no
verme sufrir y de que otra vez fuera feliz... y la unica manera de que yo deje
de sufrir y vuelva hacer feliz es teniendo a Alejandra a mi lado porque se que
si le doy el divorcio ella se volviera a ir.

Su padre no queria hacer lo que su hijo le pedía y tampoco su madre ,pero


ellos vieron como su hijo sufrió cuando Alejandra se fue y lo único que
querían era que su hijo volvi
era hacer feliz haci que su padre aria lo que su hijo le estaba pidiendo.
CAP. 21
Al día siguiente Alejandra salió muy temprano de casa de sus padres para
reunirse con sus amigos en una paleteria que se encontraba en la plaza del
pueblo.

- Alejandra.. - le gritó Marcus apenas la miro bajar del auto... - no podía creer
cuando me hablaste para decirme que estabas aquí.

Alejandra lo abrazó fuerte al igual que, Jacobo, Damián, Micaela y Yuridia..

- fue de repente.... y ayer por la boda de mis abuelos no puede verlos.

Alejandra se quedo con sus amigos en esa paleteria y depues se fueron todos
juntos a caminar por el pueblo, pasaron todo el dia juntos, cuando ya estaba
anochesiendo alejandra volvio a su casa y encontro a su familia en la sala
reunida..

- ya regrese. - dijo ella gustosa porque abia pasado un día increíble con sus
amigos... -pasa algo?. -les pregunto porque todos tenían cara larga.

Su padre le entrego un papel de desalojo... ella lo leyó con mucho cuidado.

- al parecer Leopoldo pagó la hipoteca de mi casa y granja y mandaron ese


papel de desalojo...

Alejandra se quedo muy sorprendida, Leopoldo estaba haciendo lo que le


prometió... hacerla pagar por lo que le abia echo.

- porque no me abian dicho que la casa y la granja estaba hipotecada padre..


- Alejandra apenas se estaba enterando de que las propiedades de sus padres
estaban hipotecadas.

- porque no era necesario hija, nunca nos emos atrasado en ningún pago... no
entiendo porque nos mandaron ese papel y porque aceptaron que Leopoldo
pagará esas hipotecas.

- yo si lo se padre... porque ayer le pedí el divorcio y dijo que no me lo daría y


que me aria pagar lo que le hice... pero a hora mismo voy a arreglar esto.
Alejandra salió molesta de la casa de sus padres y manejo asta la casa de
Leopoldo... apenas llegó a esa enorme hacienda y entró sin siquiera tocar ya
que ese lugar estaba abierto al público.

- Leopoldo. - grito desde afuera de la casa grande..

Leopoldo sabía que Alejandra iría a buscarlo cuando se enterara de lo que


acababa de hacer y cuando la escucho gritarle salió.

- al parecer tu solita veniste mí amor. - Leopoldo se recargo en el marco de la


puerta y la miro cruzandoce de manos.

- que significa esto...- le avento los papeles que su padre le abia entregado.. -
tu no puedes quitarle sus propiedades a mis padres sólo para hacerme pagar
lo que te hice hace más de cinco años.

Leopoldo levantó los papeles y entró a su casa, sus padres estaban sentados
en esa enorme sala... ellos sabían que abian echo mal y que su hijo estaba
haciendo mal al querer obligar a Alejandra que viviera con el.

- y usted señor como pudo firmar estos papeles, sabe que mi padre no se a
atrasado en sus pagos.

El padre de Leopoldo se puso de pie y no podía ni ver a la cara a Alejandra.

- tu padre ya no es dueñó de nada Alejandra y si quieres que yo le regrese sus


propiedades tienes que vivir conmigo como mi esposa - respondió Leopoldo.

- tu sabes que no lo are Leopoldo y yo mañana mismo te mandó un cheque


con la misma cantidad que pagaste por esto.. - dijo Alejandra dando la media
vuelta... ella tenía dinero que abia ahorrado todos esos años que trabajó en
el Banco del señor Fernando Montes de Oca y le abian dado una fuerte
liquidación y sabía que podía pagar la cantidad que Leopoldo abia pagado.

-si quieres que te regrese las propiedades de tu padre tendrá que pagar el
triple de lo que yo pague Alejandra y si no puedes ya sabes que hacer.

Alejandra hizo puño sus manos y salió de esa casa... ella sabía que no podía
pagar la cantidad que le estaba pidiendo Leopoldo eso era mucho dinero.
Cuando regresó a su casa... miro a su familia y no pudo decirles que no abia
logrado convencer a Leopoldo de que regresará las propiedades... y decidió
hacer lo que Leopoldo quería.

- mañana vendrá Leopoldo por mi padre y te pondrá las propiedades a tu


nombre. - dijo Alejandra sin ver a su padre a los ojos. - me iré a vivir con el.

Alejandra subió a su habitación y se puso a llorar... ella pensaba que todo los
que estaba haciendo Leopoldo ella lo merecían pero no sabía que aquel
hombre lo hacía porque sólo quería recuperar el amor de la mujer que un día
estuvo enamorado de ella.

Después de llorar bajo a la sala donde se encontraba el teléfono y le marcó a


Leopoldo...

- mañana vienes por mi... tu esposa se irá contigo. - dijo cuando escucho a
Leopoldo del otro lado de la línea.

No espero a que el respondiera y colgó... Leopoldo después de recibir esa


llamada se quedo en silencio... su padres a un estaban con el en esa enorme
sala.

- era ella? . - pregunto su madre.

- si... quiere que mañana vaya por ella.

- hijo pinsa bien las cosas... si Alejandra a un siente algo de cariño por ti no
dejes que ese cariño se convierta en odio... porque tu bien sabes que lo que
estas haciendo esta mal.

- yo lo único que quiero es que ella este conmigo madre y se que lo que estoy
haciendo esta mal... pero amo a esa mujer.

Su padre sólo negaba con al cabeza y sin decir nada subió a su habitación... y
su madre por más que intento convencer a Leopoldo de que no siguiera.. no
logró convencerlo.

Al día siguiente Leopoldo fue por Alejandra ya asta la noche... porque en el


día se puso a trabajar en su hacienda... el se hacía cargo de todo lo
relacionado con la elaboración del tequila.
Cuando llegó por ella su padre lo recibo... y aun que tuvo que aguantar las
ganas de no romperle la cara... porque su hija ya abia hablado con ellos... y
les pidió que no se metieran... que ella debí estar donde estuviera su esposo.

- cuidate hija. - le dijo su padre.. dándole un fuerte abrazó.

- estaré bien papá. - le dijo ella.

Su madre después de que era la más empeñada de que ella se casará con
Leopoldo a hora no estaba de acuerdo en que aquel hombre al que ella
siempre quiso como esposo de su hija la estuviera obligado a que viviera con
el.

Su hermano Miguel ni siquiera se despidió de ella... porque le dijo que el no


se iba a aguantar de romperle la cara cuando lo mirará.

Leopoldo subió las maletas de su esposa a la camioneta y la llevo con el a su


casa... cuando llegaron sus padres los estaban esperando.

- bienvenida Alejandra. - le dijo la madre de Leopoldo... quien la abrazo. - se


que lo que esta haciendo mi hijo esta mal. - le susurró.

- esta es tu casa. - también le dio un habrazo el padre de Leopoldo.

Esas personas eran buenas personas y la querian... pero querían que su hijo
luchara por recuperar el amor de la mujer que amaba.

CAP. 22
Uno de los ciervientes subieron el equipaje de Alejandra a la habitación de
Leopoldo... Alejandra subió detrás... quería descansar.

Cuando entró a la habitación miro que la habitación de Leopoldo está igual a


cuando ella iba con el cuando el la llevaba a su casa... miro sobre el Buró una
foto de ellos cuando eran novios.

Leopoldo entró enseguida y la encontró mirando esa fotografía y intento


acercarse a ella pero ella se alejó de el. El sintió feo por el rechazo de ella y se
llenó de coraje.

- quiero darme una ducha...- dijo Alejandra.


- - esta bien. - el se metió a aquel enorme close y cuando ya estaba dentro le
dio un fuerte golpe a la pared. - eres mi esposa y te guste o no serás mi
mujer.

Cuando Alejandra salió del baño ya traía su pillama puesta... Leopoldo estaba
acostado con su laptop en sus piernas .

- buenas noches. - le dijo ella... el la miro y puso la laptop sobre el Buró y


apagó la luz... se acerco a abrazarla. - que haces - le dijo ella molesta.

- que no es lógico... quiero hacerle el amor a mi esposa.

- estas loco. - dijo ella empujandolo.

Leopoldo le agarró las manos y la empeso a besar a fuerzas... el era muy


fuerte y ella no podía con el.

- también me obligarán a que tenga sexo contigo. - le dijo mirándolo a los


ojos.

- eres mi esposa y esta en tus obligaciones.

Alejandra ya no hizo nada por defenderce, Leopoldo se deciso de su ropa y


de la de ella y la empeso a tocar y a besar pero ella no lo tocaba ni besaba.

- mirame Alejandra. - le decía el cuando ya estaba dentro de ella.

Alejandra sólo cerraba sus ojos y se volteaba para no verlo a la cara...

- que no entiendes que te amo. - le dijo el con lágrimas en sus ojos... pero ella
no le respondía.

Terminó de hacer lo suyo y salio de ella y la abrazo pero ella sólo lloro... el
miro que en esos ojos que muchas veces abia mirado... miro que esa mujer
ya no lo amaba.

- tu volverás a Enamórate de mi... yo are que me vuelvas a amar... - le


susurró.

Pero esa mujer no decía ni una sola palabra... Leopoldo se levantó de la


cama, se puso su pillama para salir de la habitación... salió asta al jardín y se
sentó en una banca..
- cuando me dejaste de amar... quien ocupa mi lugar. - dijo Leopoldo
poniendo ambas manos sobre su cabeza.

Se quedo ahí a fuera asta altas horas de la noche, cuando regresó a la


habitación Alejandra se abia quedado dormida de tanto llorar... el sólo la
miraba..

Al siguiente día cuando despertó Leopoldo... su esposa ya no estaba a su


lado... pensó que se abia ido.. se vistió rápido y salio a buscarla.

-madre as visto a Alejandra? . - pregunto preocudo...

- calmate hijo Alejandra está en la cosina con flor preparando el desayuno.

Ese hombre de ojos marrones camino asta la cosina y miro a su esposa


ayudándole a flor la cocinera preparando el desayuno... mientras le
preguntaba a la cocinera como preparar la comida.

- buenos dias - dijo sentándose en la mesa de cemento que se encontraba en


medio de esa enorme cosina.

Alejandra volteó a verlo y le sonrió.

- buenos dias... pensé que seguías durmiendo. - dijo ella..

- y yo pensé que te abias ido de la casa.

Alejandra empeso a reír mientras le movía a la comida.

- primero vas por mi a casa de mis padres y a hora quieres que me vaya... no
te entiendo Leopoldo.

- yo no quiero que te vayas... dije que pensé que te a vías ido.

Alejandra se acerco y le sirvió una taza de café, se lo preparó como a el le


gustaba porque aun sabía como tomaba el café.

- oye quiero ir al pueblo. - le dijo Alejandra sentándose frente a el.

Leopoldo levantó una ceja.


- y a que quieres ir al pueblo.

- necesito un celular... no quiero estar incomunicada, ya es suficiente con


estar secuestrada.

A hora el fue el que se empeso a reír.. puso la taza de café sobre la mesa.

- tu no estas secuestrada... puedes salir cuando quieras... sólo que quiero que
me digas cuando salgas de la casa.

- entonces si puedo ir.

- si..

Los padres de Leopoldo entraron a la cosina y se sentaron junto a su hijo y a


la esposa de su hijo... flor la cocinera les sirvió el desayuno a todos.

Leopoldo no dejan de ver a su esposa quien se miraba muy bonita con esa
blusa de cuadrados y vaqueros azules. Después de desayunar los dos
subieron a la habitación.

- necesitas dinero? . - le pregunto Leopoldo.

- si... pero ya estando en el pueblo aprovecho para sacar efectivo de un


cajero.

Leopoldo se aserco a un mueble que estaba en esa habitación y descolgó un


cuadro que ahí se encontraba y detrás se encontraba una caja fuerte, la abrió
y sacó efectivo y le dio a Alejandra.

- espero y eso sea suficiente para lo quieres comprar.

Alejandra miro el dinero y negó.

- no nesesitas darme dinero... yo tengo mi propio dinero.

- por favor tomalo... eres mi esposa y todo lo mío es tuyo... - al ver que ella
no agarraba el dinero los metió en el bolso de ella.

- gracias... puedes prestarme tu celular para llamar un taxi. - volvió a


preguntar ella.
- no es nesesario... yo te llevo ...tengo que ir al Banco a hacer un depósito.

Ella aceptó y salio con el de esa casa... Cuando llegaron al pueblo todos los
miraban pero a él no le importó, entró con su esposa de la mano... ella se
acerco al cajero mientras el hizo el depósito.

- sacaré algo de dinero para darle a mis padres. - dijo ella cuando estaba
frente al cajero.

Leopoldo se acerco a ella y miro que Alejandra tenía una muy fuerte cantidad
de dinero en su cuenta... no dijo nada y salio con ella del Banco.

Alejandra miro a sus amigos en la cafetería que estaba frente al Banco y


quiso saludarlos.

- vamos... quiero saludar a mis amigos. - Leopoldo volteó a verlos y al


principio quiso negarse, pero quería ganarse la confianza de su esposa haci
que la siguió .

Cuando sus amigos de Alejandra la miraron con Leopoldo se sorprendieron y


más Marcus... porque el hacia apenas un par de semanas que la miro llorar
por otro hombre del cual nunca supo quien era..

- tengo que hacer alguna cosas... Cuando compres tu celular me llamas. - le


dijo Leopoldo dándole una targeta donde estaba su número apuntado.

- esta bien yo te llamo.. - el sólo le dio un beso en su frente y se despidió de


los amigos de Alejandra.

Cuando se quedo sola con ellos.... la empesaron a interrogar.

- no me digas que tu y el... volvieron. - le pregunto Micaela.

- si... y no sólo eso... me fui a vivir con el. -. Marcus Casi se ahoga

- es broma verdad?.. - le pregunto pero ella negó.

- no es broma... estamos intentándolo otra ves a parte yo y el estamos


casados por lo civil.
- si pero... no porque esten casados por lo civil tienes que vivir con el
Alejandra. - casi grito Marcus... - dime que estas con el porque tu haci lo
quieres.

Nadie sabía aparte de su familia lo que abía echo Leopoldo para que
Alejandra se fuera a vivir con el.

- yo lo quiero... y estoy con el porque yo quiero... nadie me está obligando.

Marcus no quedo muy convencido y sabía que por más que le preguntará ella
no le diría nada...

CAP. 23
Alejandra se quedo con sus amigos quien la acompañaron a comprar su
celular... Después de un buen rato llamó a Leopoldo y le aviso que se iría a
casa de sus padres y cuando el pudiera fuera por ella ...

- como te trata ese hombre hija. - le pregunto su padre... Alejandra no quería


que su padres se preocupara.

- Leopoldo me trata bien papá .. el sólo quiere que yo esté con el... el me
quiere por eso hizo lo que hizo.

- si te quisiera tanto como dice no debe hacer las cosas mal Alejandra. - dijo
su padre molesto.

- no se olviden de que yo fui quien le rompió el corazón papá.

Alejandra se culpaba por la actitud de su esposo....

- hay hija si quieres irte otra vez sólo dime a mi no me importa perder mis
propiedades con tal de verte feliz.

- no te preocupes papá yo estoy bien.

Cuando Leopoldo paso por ella... ella se despidió de sus padre y se fue con
el,cuando llegó a esa enorme hacienda... el se fue hacer los que siempre
hacia y ella se quedo en la sala con la mujer que era su suegra..

- mi hijo te quiere Alejandra. - le dijo la señor ... Alejandra sola la miro de


reojo mientras leí a una revista.
- bonita forma de quererme... - respondió cortante.

- mi hijo no es malo y tu lo sabes... si hizo todo esto es para no perderte otra


vez... el a pesar de que tu le rompiste el corazón nunca te dejo de amarte...
Alejandra deverias de darte la oportunidad de hacer una vida con mi hijo... y
tu misma te vas a dar cuenta de que el no es el hombre frío y duro que
aparenta ser contigo.... yo y mi esposo sufrimos juntos con Leopoldo... nos
dolia verlo gritar tu nombre, nos partia el corazón verlo llegar borracho y
llorando porque tu te abias ido sin siquiera darle la cara.

Alejandra se quedo callada... ella conosia a Leopoldo desde que eran una
niña y fue su novia por dos años y el nunca se portó mal con ella, sin embargo
ella si le abia echo una mala jugada... y nunca abia teniado el valor de darle la
cara por lo qué le hizo.

La semana se fue rápido... la fiesta del pueblo se llegó, Leopoldo casi le


suplico para que lo acompañará a la fiesta... la convenció y fue con el a esa
fiesta... el amaba a su mujer a pesar de que ella era indiferente con el..

Paseo de su mano por toda la fiesta bajo las miradas de todos, incluso su
prima Ana María se acerco a saludar a Leopoldo quien de mala gana la
saludo...

- dicen que ella ya estaba planeando casarse contigo.. - dice Alejandra


mientras disfrutaba de un cantarito de tequila.

Leopoldo soltó una carcajada..

- ella pero yo no... y sabes porque porque yo soy un hombre casado... lo que
pasa que mi esposa estaba perdida en otro país.

Alejandra sólo negó con una pequeña sonrisa en sus labios... ese hombre aun
la hacia reír como cuando eran novios.

Se la pasaron recorriendo toda la fiesta , después se fueron a bailar a la plaza


del pueblo donde estaba el baile Alejandra se encontró a sus amigos... y se
quedaron con ellos a disfrutar del baile... ella se dio cuenta de que Leopoldo
era muy diferente a Federico su ex jefe... con Federico ella no podía salir a
divertirse con sus amigos sin que después le hiciera una escena de celos,
donde terminaba haciéndole lo que el quisiera en la cama, incluso poco a
poco ella se empeso a alejar de sus amigos de toda la vida.
Leopoldo sólo le pedía que le dijera a donde iba cuando saliera para no estar
preocupado por ella.... el siempre era haci desde que eran novios.. nunca le
proibia salir o reunirse con sus amigos a pesar de que el sólo los saludaba
porque eran amigos de su pareja..

Ese hombre era muy diferente a Federico su ex jefe... incluso en la forma de


tratarla... y si se abia comportado como un patán fue porque el no quería que
ella se volviera a ir.

Leopoldo no podía dejar de ver a su esposa, le gustaba verla reír con sus
amigos, Alejandra seguía siendo aquella jovensita de la que se enamoró
cuando apenas ella tenía 14 años y el ya tenía 19 años.

Seguía teniendo la misma risa contagiosa... la escucha reír por las cosas que
decían sus amigos y el terminaba contagiandoce con su risa... esa mujer le
abia regresado las ganas de reí otra vez sólo con verla.

- vamos a bailar. - le decía ella a Leopoldo quien arrastró asta el centro de la


pista. - hace mucho que no bailó este tipo de música- ... ellos eran de pueblo
donde se tocaba música de banda.

- no te preocupes yo te enseñó. - le decía el mientras bailaba con ella.. - al


parecer aun sabes como se baila esta música. - le susurró él.

- - lo que se aprende nunca se olvida. - respondió ella.

A pesar de que Marcus no estaba muy convencido de que su amiga abia


vuelto por voluntad propia con ese hombre... le gustan verla feliz...

- no pensé que aun eran amigos todos ustedes. -le decía Leopoldo a su
esposa mientras bailaban.

- todos estos años estuvimos juntos... fuimos a la misma Universidad.

Leopoldo la miro sorprendido cuando ella le dijo eso... porque el pensó que
todos estos años ella estuvo en Europa.

- pero ellos viven en...

- viven en Chicago.. - lo interrumpió... - yo no estuve en Europa todos estos


años... estuve en Chicago..
- vaya... entonces todos estos años te busque en el lugar equivocado. - ella
sólo asintió.

Los dos se la pasaron tomando esos cantaritos de Tequila junto con los
amigos de Alejandra... incluso a Marcus, Jacobo y Damián les abia caído bien
el esposo de su amiga... todos eran del mismo pueblo y nunca abian echo
amistad con el, porque cuando ellos apenas eran unos adolecentes de
secundaria Leopoldo ya estudiaba la Universidad.

- me caes bien. - le dijo Jacobo a Leopoldo..

- ustedes también me caen bien - respondió él.

Todos se fueron al pequeño bar que abia en ese pueblo... Leopoldo notó el
cariño que les tenían a su esposa esos jóvenes que eran amigos de ella... y
ella disfrutó a sus amigos a gusto, sin estar revisando su celular cada cinco
minutos como lo abia echo esos seis meses que fue amante de su jefe...tan
poco tuvo que estarse cuidando como lo hacia con Federico porque iba a
buscarla asta donde se reunía ella con sus amigos y la hacia dejar a sus
amigos para irse con el para someterla por a verlo desovedecido.

CAP. 24
Alejandra y Leopoldo se despidieron de los amigos de ella... el ya no quería
seguir bebiendo porque tenía que manejar... a pesar de que la fiesta era en el
pueblo la casa de el estaba asta las afueras de ese pueblo..

- podemos ir un ratito al mirador. - le dijo ella a él.

- a horita - miro su reloj el. - pero ya es muy tarde y a estas horas esta sólo
ese lugar... toda la gente esta en el pueblo.

- si... la vista se mira más bonita de noche. - contestó .

El aceptó y manejo asta aquel mirador de donde se podía apreciar todo


Jalisco... cuando llegaron Alejandra bajo de la camioneta y se acerco asta
aquel pequeño muro para ver la hermosa vista.

- se sigue mirando igual de hermoso. - dijo ella alegré.


- si... hacia tanto tiempo que no venía a este lugar... la última ves que vine
fue cuando aquel día que nos casamos por lo Civil - dijo el sin dejar de ver
todas las luces de aquella hermosa ciudad

- Leopoldo... se que ya es tarde pero me gustaría que algún dia me puedas


perdonar por lo que te hice. - dijo ella sin siquiera poderlo ver a la cara.

Leopoldo volteó a verla y la abrazo.

- y a mi me gustaría que algún día puedas volver a amarme... se que tal vez ya
alguien más este en tu corazón y no te juzgo... ya pasaron varios años y las
personas cambian, como también cambian los sentimientos.

- yo cometí errores de los que me arrepiento y te aseguró que pague con


lágrimas lo que te hice aquel día que te rompí el corazón... y se muy bien que
me mereci lo que me hicieron... a mi también me rompieron el corazón y
sentí el dolor que tu sentiste cuando me fui.

Leopoldo miro la tristeza que ella tenía en sus ojos... pero no quiso saber
quien le abia roto el corazón a la mujer que el amaba.. y prefirió no
preguntar.

- Ale... porque no nos damos la oportunidad de ser felices juntos... que


darnos la oportunidad de sanar nuestros corazones... yo no fui un santo
todos estos años... yo también cometí errores.. yo aun te amo y tal vez tu
dejaste de amarme pero se que aun tienes algo de cariño por mi aquí - le
puso su mano en el pecho de ella. - se que fui un cabron por a verte obligado
a vivir conmigo en contra de tu voluntad pero dame la oportunidad de
hacerte feliz... de ser felices juntos.

- yo no te merezco. - dijo ella bajando tu mirada..

- déjame a mi darme cuenta si me mereces o no. - le levantó su cara a ella.. -


sólo te pido que tratemos de ser felices juntos.

Leopoldo la beso con todo el amor que el sentía por ella y ella esta vez le
correspondió... ella quería ser feliz y olvidarse de lo que había echo al aceptar
firmar aquel contrato... ella sabía que aquel hombre que le mintió nunca la
elegiría a ella... el mismo se lo abia dicho... el nunca dejaría aun hijo de el y
aun que ella abia tenido la esperanza de que su jefe la buscará sabía que eso
nunca iba a pasar.
Esa noche fue la primera vez que Leopoldo le hizo el amor a su mujer sin
sentir la indiferencia de ella... esa mujer esta ves si lo miraba a los ojos y
acariciaba mientras correspondía a sus besos... los dos se abian dado la
oportunidad de ser felices.

Las semanas fueron pasando y Alejandra poco a poco se fue a costunbrando


a convivir con su esposo... ella hablo con su familia y les dijo que ella aria su
vida bien con el porque queria ser feliz con su esposo.

Una tarde que Leopoldo se encontraba con su padre en el despacho


resolviendo un problema de economía y auditoría , Alejandra entró junto con
su suegra para llevarles café y algo de comida porque se la abian pasado toda
la tarde encerrados en ese lugar.

Leopoldo y su padre se miraban muy estresados por un problema que no


podían solucionar.

- y como van con el problema... - le dijo Margarita la madre de Leopoldo a


Javier su esposo.

- mal... las cuentas no dan y no entendemos porque si las sifras son correctas.

- puedo. - dijo Alejandra quien se acercó... - quisas estén haciendo algo mal.

Leopoldo le entrego un montón de papeles, facturas y cheques. Alejandra


empeso a revisar cada papel y fue separando uno por uno.

- aquí está el problema... - dijo ella.. - para hacer un buen inventario sin
errores... tienen que separar cada cantidad que reciben o entregan.. por mes,
dia y hora.. después de hacer cada cuenta deven dividirlo entre las entregas o
depósitos y ahí tienen el resultado correcto.

Alejandra les abia hecho una gráfica completa de cada mes... donde se
miraban las ganancias que abian tenido durante todo el año.

- todo el día encerrados rompiendonos la cabeza para resolver el problema y


tu en menos de diez minutos lo resolviste. - le dijo Javier su suegro...

Leopoldo revisó una y otra vez lo que hizo su esposa y ese problema esta
resultado.
- como es que tu sabes resolver un problema como este.?. - le pregunto el a
su esposa sin dejar de ver esas gráficas que ella abia echo en la computadora.

- estudié economía y administración de empresa y trabaje en la presidencia


de un Banco durante cinco años y yo me encargaba de todo lo que tenía que
ver con números. - contestó ella.

- oye Alejandra no te gustaría trabajar en la administración de la tequilera me


ayudaría mucho - le dijo su suegro.

Alejandra volteó a ver a su esposo y el solo le sonrió .

- puedo?. -Le pregunto ella a Leopoldo.

- porque me preguntas si puedes... soy tu esposo ... si quieres trabajar


puedes hacerlo a parte nos ayudaría mucho con este tipo de problemas.

Alejandra lo abrazó y le dio un beso... ella amaba trabajar... y pensó que su


esposo se negaría a que ella trabajará porque cuando fue amante de su jefe
ella tenía prohibido hacer muchas cosas que le gustaban y con Leopoldo ella
no tenía prohibido hacer lo que le gustaba... ella era libre después de
aquellos meses que fue amante del hombre que le ocultó que era casado.

Alejandra le ayudaba en la administración a su suegro, incluso le ayudaba a


conseguir más clientes y el Tequila que se elaboraba en la Tequilera del oro
se vendía a nivel Nacional e Internacional.

Ella y Leopoldo estaban bien, aveces discutían por cualquier tontería que no
les parecía pero siempre se reconciliaban... Leopoldo era cariñoso, amoroso y
detallista con su esposa... la estaban enamorado otra vez.

CAP 25
Alejandra se empeso a enamorar poco a poco de aquel hombre que abia
dejado plantado en el altar.... el la abia enamorado otra vez, ella de vez en
cuando se acordaba de Federico, ese hombre arrogante que la abia echo
firmar un contrato de confidencialidad y abia formado parte de su vida..
aveces se preguntaba que seria de su vida... quisas ya abia nacido su bebé y
lo arrogante y frío ya se le abia quitado... ese hombre nunca más la volvió a
buscar desde aquel día que ella le dijo que si se quedaba, ella iba a ser su
amante toda su vida y ella no queria terminar siendo la amante toda su vida
de un hombre casado.
Alejandra estaba desayunando con su esposo y sus suegros, tenia días que se
sentía mal... quisas porque se la pasaba en la administración de la tequilera
porque las ventas estaban por los cielos.

-te sientes bien Alejandra? . - le pregunto Margarita su suegra al ver que su


nuera estaba pálida.

- si sólo estoy mareada, quisas no eh comido bien estos últimos días. -


contestó Alejandra.

Alejandra al ver la comida que tenía en el plato se le resolvía el estómago y


siempre lo hacia a un lado y preferia comer fruta.

- creo que el estrés descontrolo mi presión - dijo Alejandra poniendoce de


pié. - creo que me iré a recostar un rato.

Pero apenas dio un par de pasos cuando cayó al piso desmayada.

- amor. - dijo Leopoldo quien corrió a levantarla. - Alejandra... Alejandra. - le


decía el. -madre llama al médico.

- si hijo. - su madre llamó al médico mientras Leopoldo llevo a su esposa a su


habitación.

- creo que esta mujer no esta mal por el estrés. - dijo su padre. - yo más bien
pienso que tu esposa está embarazada hijo.

Leopoldo no pudo evitar ponerse feliz. - embarazada. - dijo con una pequeña
sonrisa en sus labios..

Cuando el médico llegó, Alejandra ya estaba consciente y las sospechas de su


suegro resultaron ciertas.

- Felicidades van hacer papás. - les dijo el médico a Alejandra y a Leopoldo. -


tines 7 semanas de embarazo.

Alejandra se quedo sorprendida no podía creer que estuviera embarazada...


pero era lógico que en cualquier momento iba a salir embarazada si nunca se
cuidaba cuando estaba en la intimidad con su esposo.
- vamos hacer abuelos. - grito su madre de Leopoldo quien estaba feliz al
igual que su padre.

- voy hacer abuelo... pensé que me moriria sin conocer a mis nietos.
- Javier abrazo a su hijo y a su nuera.. - yo sabía que lo que tenía Alejandra no
era estrés.

- vamos hacer papás. - grito Leopoldo quien no dejaba de besar a su esposa.

Cuando le dieron la noticia a los padres de Alejandra ellos también se


pusieron feliz, imcluso su hermano Miguel felicito a Leopoldo... el ya era
padre de un hermoso niño.

Alejandra nunca se imagino ser madre pero estaba feliz... su embarazo fue
pasando rápido y sin complicaciones a su esposo se le hacía la mujer más
bonita del mundo verla con su pancita.

- si es niño quiero que se llame Josué y si es niña se llamará Alexandra. - le


dijo Leopoldo a su esposa mientras le acarisiaba su pancita.

- mejor si es niño que se llame Josué Leopoldo - dijo ella.

Ninguno de los dos quería saber el sexo de su bebé, quería que fuera
sorpresa... a Leopoldo le abian dado casi todos los síntomas más que a su
esposa... se la pasaba comiendo porque todo se le antojaba, lo que no le
gustaba era cuando le daban los ascos o cuando le pegaba el sueño, porque
se quedaba dormido en la bodega enfrente de todos sus trabajadores.

Alejandra nunca dejó de trabajar y cuando estaba en la administración de la


tequilera con su suegro se empeso a sentir mal y pensaba que sólo eran
pequeñas punzadas.

- te sientes mal hija? . - le pregunto Javier su suegro.. al ver que Alejandra


hacia gestos y se agarraba su estómago.

- si... sólo son pequeñas punzaditas. - dijo ella pero caba ves esas punzadas le
daban mas fuertes y eran porque su bebé ya iba a nacer.

Su suegro llamó a su hijo quien llegó rápido.... cuando Leopoldo miro a su


esposa se puso más nervioso que ella como si el fuera el que fuera a dar a
luz.
La familia de el y de ella estaban en la sala de espera del hospital esperando a
que el nuevo miembro de ambas familias naciera.... Leopoldo estaba con
Alejandra en la labor de parto, no quería dejarla sola en ningún momento.

- es una hermosa niña. - dijo el doctor cuando se escucho el llanto de esa


hermosa bebé que pusieron en lo brazos de Leopoldo.

Leopoldo al ver a su bebé no pudo evitar que de sus ojos salieran esas
lágrimas de felicidad.

- es nuestra bebé. - le dijo a su esposa poniéndole a su bebé en los brazos de


ella.

- tiene tus ojos. - dijo ella dándole un beso en la pequeña frente de su bebé.

- pero se parece a ti. - dijo el.

Leopoldo por fin tenía la familia que siempre quiso con la mujer que amaba y
a hora estaba seguro de que el abia recuperando el amor de su esposa.

El día del bautizo de su bebé invitaron a todó el pueblo... Leopoldo queria


festejar en grande el bautizo de su bebita.

Los amigos de Alejandra estuvieron presentes... Marcus y su prometida


fueron los padrinos de la bebé de su amiga... el siempre estaba con ella y
estuvo en todo momento... la abia visto llorar y reír.

La hacienda de oro se llenó de travesuras y risas de esa pequeña que ya tenía


casi tres años.

- Alexandra deja empaz ese pobre cachorro... - le gritaba su abuelo a la


pequeña. - Dios mío saliste igual de traviesa que tu padre.

A Margarita su abuela y a Leopoldo sólo les daba risa al ver que esa pequeña
hacia pasar muchos corajes a su abuelo.

- es haci porque la consientes mucho papá. - dijo Leopoldo cargando a su


pequeña en sus brazos. - yo y Alejandra le llamamos la atención y tu siempre
la conscientes.
Alejandra los miraba desde la cosina donde estaba con flor la cocinera
preparando la comida y sonreía al ver a su hija haciendo travesuras y
haciendo enojar a su suegro ..

Leopoldo siempre se llevaba a su pequeña a recorrer los grandes campos


azules de agave en su caballo... - aquí yo y tu mami siempre veníamos cuando
éramos novios. - le decía el a su pequeña.

En la cena Leopoldo le comentó a su esposa que tenía que viajar a Chicago


para reunirse con el dueño del Banco donde el tenía algunas inversiones...
Alejandra sabía que esa persona era Federico su ex jefe.

- quiero que me acompañes tu y nuestra hija amor... haci aprovechas para


visitar a tus amigos. - le dijo Leopoldo a su esposa.

Alejandra nunca lo queria a compañar cuando el iba a Chicago y menos


cuando el tenia que reunirse con Federico Montes de Oca.

- y no quiero que digas que no porque ya les habice a tus amigos y ellos están
felices de que vayas.

Alejandra quisiera o no tuvo que viajar con su esposo y su hija a Chicago...


pero antes de hacerlo le hablo a su amigo Marcus para pedirle que los dejará
quedar en su departamento porque ella no quería quedarse en su pequeño
departamento... su amigo le dijo que se podían quedar con el todo el tiempo
que quisieran porque acababa de rentar el departamento de Alejandra.

CAP. 26
Cuando llegaron a Chicago... llegaron con Marcus el amigo de Alejandra...
quien los recibió feliz.

- y donde esta la niña más bonita del mundo. - le dijo Marcus a su ahijada
Alexandra... quien corrió a abrazarlo al verlo. - vaya... creo que cada vez que
te miro te veo más grande..

- y cada día se parece más a su madre...- dijo Leopoldo... porque su pequeña


se parecía mucho a su madre sólo tenía los ojos color marrón que el..

Al día siguiente Leopoldo fue a esa reunión donde se reuniría con Federico
Montes de Oca y Alejandra se fue con sus amigas Micaela y Yuridia de
compras a uno de los centro comerciales.
- no puedo creer que ya una de nosotras sea madre. - dijo Micaela... - yo no
me miro con un hijo... a duras penas me soporto yo.

Las tres empezaron a reír porque Micaela amaba su soltería... cuando


Alejandra estaba mirando unos vestidos para su pequeña miro pasar por la
tienda a Olga la joven que dejó en su lugar como la asistente de Federico.

Salio con su pequeña en brazos de la tienda para saludar a Olga.

- Olga... Olga. - la llamó por su nombre... Olga volteó al escuchar que alguien
le estaba hablando.

- Alejandra. - se quedo parada cuando miro a Alejandra. - vaya que sorpresa


volver a verte.

Alejandra la saludo con un fuerte abrazó pero se dio cuenta que Olga se
había cambiando el color de su cabello, ya no lo tenía rubio como hace casi
cinco años a hora lo tenía castaño oscuro igual a ella... y ya no vestía como
antes ya vestía diferente.. Alejandra vestía igual a como bestia Olga a hora...
más bien Olga vestía igual a Alejandra.

- que gusto verte Olga... y veo que te hiciste un cambio..

- si.. y al parecer tú te casaste y te convertiste en madre... porque supongo


que esa pequeña que traes en tus brazos es hija tuya... porque es igualita a ti.

La pequeña de Alejandra sólo miraba a Olga.

- si me casé y esta pequeña es mi hija Alexandra... mi amor saluda a Olga ella


es una vieja a miga de mamá.

- Hola. - fue lo único que dijo la pequeña Alexandra.

Alejandra notó que Olga no dejaba de ver su reloj..

- te invito algo de tomar Olga así me cuentas como te va.. - Olga acepto... -
sólo deja le aviso a mis amigas.

Alejandra regresó a la tienda y le dijo a sus amigas que estaría en la cafetería


de enfrente... después salió y se fue con Olga
- así que te casaste Alejandra... y quien fue el afortunado? . - le pregunto
Olga.

- me casé con un buen hombre el también es del pueblo de donde yo soy. -


fue lo único que respondió Alejandra... - y tu Olga ya te casaste.

Olga puso la taza de café sobre la mesa y negó.

- no aun no me caso... pero si tengo una relación con alguien.

- y quien es ese alguien... lo conozco... es alguien del trabajo...

- si es alguien del trabajo pero tu no lo conoces... pero ya tenemos casi cuatro


años de relación con el .

- tanto... eso quiere decir que su relación es muy sería.

- algo así... es que el es... -Olga no terminó de decir lo que iba a decirle a
Alejandra porque su celular empezó a sonar... Alejandra se dio cuenta que la
persona que le estaba llamándolo a su vieja amiga era Federico Montes de
Oca, porque en la pantalla del celular de Olga aparecía" jefe".. - tengo que
contestar. - dijo Olga poniéndose de pié.

- esta bien. - dijo Alejandra... Olga se acercó al ventanal de esa cafetería y


contestó la llamada... Alejandra alcanzaba a escuchar lo que Olga le decía a
su jefe.

- ya le dije que sólo vine a comprar unas cosas y me encontré con una amiga
que me invito a tomar un café.... es verdad lo que le digo... esta bien a hora
mismo voy para aya. - Olga regreso con Alejandra muy nerviosa... -tengo que
irme... pero me gustaría volver a verte Alejandra.

- estas bien... paso algo? . - le pregunto Alejandra a Olga... - Olga sólo asintió..
- segura... sabes que puedes confiar en mi Olga..

- después hablamos si... ya sabes donde encontrarme Ale y si me gustaría


hablar con alguien..

Olga salió de la cafetería y Alejandra sólo la miro alejarse rápido... - Ojalá y no


sea lo que me estoy imaginando. - dijo Alejandra..

Alejandra regresó con sus amigas las cuales seguían metidas en las tiendas.
Leopoldo estaba en un restaurante donde se encontraba con Federico
Montes de Oca.

- al parecer tiene problemas con su esposa?.. - le pregunto Leopoldo a


Federico, por que lo miro hacer una llamada y estaba molestó.

Federico negó y se burló.

- no era mi esposa con la que hablaba... era con mi asistente. - fue lo único
que dijo Federico .

Leopoldo ya no hizo ningún comentario... pero se le hizo raro que ese


hombre le hablará de esa manera a su asistente como si fuera más que sólo
una asistente.

- y a usted como le va en su vida de casado señor Sandoval? . - le pregunto


Federico mientras firmaba los documentos que tenía frente a él.

- de maravilla... tengo una esposa hermosa de echo ella es la que se hace


cargo de la administración de mi tequilera... al principio solo le ayudaba ami
padre pero a hora ella esta al frente de la administración y mi padre me
ayuda en la elaboración del Tequila... y me dio una hija hermosa a la cual
amo más que ami vida... en un par de meses cumplirá sus tres años.

- Felicidades... como me gustaría que a mi me hubiera tocado una buena


mujer pero hay veces que el amor nos apendeja y cuando encontramos el
verdadero amor lo dejamos ir por pendejos... y de verdad me da gusto que
usted tenga a una mujer a su lado el cual lo apoya y no sólo quiera dinero
para salir a divertirse.

. - no crea a mi también me tocó luchar mucho para recuperar el amor de mi


esposa... pero tuve suerte y ella se volvió a enamorar de mi y hoy tenemos
una hermosa familia y le agradezco a Dios por darme una buena mujer linda
y hermosa y a una hija hermosa.

- que bueno... no todos tenemos esa suerte... sabe este sábado le are la
fiesta de cumpleaños a mi hijo Alejandro... va a cumplir sus cuatro años y me
gustaría que fuera.. así su pequeña puede divertirse.
- sera un placer señor Montes... si todavía estoy aquí en Chicago ahí estaré en
la fiesta de su hijo... sabe mi hija tiene un nombre muy parecido al de su
hijo... ella se llama Alexandra... ese nombre se lo puse por mi esposa.

Federico sonrió y le apunto la dirección donde seria la fiesta de su hijo a


Leopoldo en un papel.

- yo le puse ese nombre a mi hijo por una persona que quise mucho y que
nunca olvidaré. - Los dos se pusieron de pié

- entonces nos vemos pronto señor Montes y espero poder llevar a mi


pequeña a la fiesta de su hijo.

Leopoldo se despidió de Federico con un apretón de manos y se retiró de


ahí....

CAP. 27
Leopoldo se reunión con su esposa en el restaurante de Marcus donde se la
pasaron el resto del dia... Leopoldo no le comentó nada a su esposa sobre la
invitación que le abia echo Federico.

Cuando ya estaban en el departamento de Marcus Alejandra le estaba dando


un masaje a su esposo en la espalda mientras su pequeña estaba jugando con
Marcus en la sala... le estaba enseñando a jugar videojuegos.

- y como te fue en tu reunión?.. - le pregunto Alejandra a su esposo.

- bien mi amor... sólo que el viernes tengo una reunión en el Banco de los
Montes de Oca.. yo soy uno de los socios de ese Banco y quisas nos iremos
asta el día lunes.

Alejandra quería irse de ahí lo más pronto posible, pero mientras su esposo
no terminará de hacer lo que fue hacer a Chicago no se podían ir.

Al día siguiente Leopoldo se tuvo que reunir con otras personas que también
se dedicaban a la elaboración de Tequila... Alejandra se quedo en el
departamento de Marcus hacer un trabajo para Leopoldo que tenía que
tener listo para la reunión del dia siguiente con Federico Montes de Oca en
su Banco.
Marcus se abia llevado a su pequeña al restaurante y Alejandra después iria
por ella... cuando ella terminó el informe se fue al restaurante de su amigo...
y se encontró con la persona que tanto temía ver.

- señorita Alejandra. - le dijo el señor Fernando Montes de Oca el padre de su


ex jefe Federico.

Alejandra voltio al escuchar que alguien la llamó y se puso muy nerviosa al


ver a Federico en la misma mesa que el señor Fernando

- Hola señor Fernando. - dijo ella nerviosa.... en esa mesa también estaba la
madre de Federico... , Natalia su hermana y Miriam la esposa de Federico... el
tenia a un pequeño sentado en sus piernas y en seguida supo que ese niño
era el hijo de Federico porque tenía asta el mismo color de ojos que él y se
parecía a el.

- que sorpresa verte Alejandra... y Mírate sigues igualita. - le dijo Natalia


poniéndose de pié para darle un abrazo... -estos años te an asentado bien.

- muchas gracias y ustedes siguen igual a como los recuerdo.

Federico no le quitaba la vista de ensima a la mujer que dejó ir sin importarle


que estaba enamorada de el y él de ella.

- hijo tu no vas a saludar a Alejandra..

Federico le entrego a su hijo a su esposa Miriam y se puso de pie para saludar


a Alejandra.

- que gusto volver a verte hermosa. - le dijo en un susurró a alejandra cuando


la abrazo.... Alejandra no dijo nada.

- me dejaste con el puesto en la administración de uno de mis bancos en


Jalisco Alejandra... después de que te fuiste no volvi a saver de ti... - le dijo el
señor Fernando.

- lo que pasa que.... - Alejandra volteó al escuchar a su pequeña.

- Mami.... Mami - su pequeña iba corriendo hacia Alejandra y Marcus detrás


de ella.

Alejandra se agachó para cargar a su pequeña..


- perdón Ale pero esta niña no tiene sosiego se me salió de la oficina . - le dijo
Marcus a Alejandra.

- no te preocupes yo me ago cargo de ella.. -Marcus regreso a su oficina


dejando a la pequeña Alexandra con su madre.

Federico al ver a esa pequeña en los brazos de la mujer que aun recordaba y
seguía a mando ... sabía que Alejandra ya abia echo su vida.

- como le decía señor Fernando... no pude trabajar porque me casé y esta


pequeña es mi hija... mi amor saluda..

- no puedo creer que esta hermosura sea hija tuya Alejandra... pero a hora
que la estoy mirando no me queda ninguna duda es igualita a ti... cuantos
años tiene.. - le pregunto el señor Fernando tomando en sus brazos a la
pequeña

- tengo dos años. - contestó la pequeña levantando dos deditos de su mano.

- y como te llamas pequeña.? - le pregunto el señor.

- Alex... - respondió la niña.... ella siempre decía que se llamaba Alex.

- es igual de inteligente que la madre... mira Alejandra este pequeño es mi


nieto Alejandro hijo de Federico y ella es mi nuera Miriam... pero creo a ella
ya la conocías. - dijo el señor Fernando.

Alejandra volteó a ver a la mujer que estaba sentada a un lado de Federico su


viejo amor.

- mucho gusto. - le dijo Alejandra saludando de mano a la esposa de


Federico.

- es un plaser conoser a la mujer de la que siempre se habla que fue una de


las mejores asistente que tuvo mi suegro y mi esposo. - dijo Miriam.

Alejandra volteó a ver a Federico... acaso esa mujer sabía de que Alejandra
abia sido amante de Federico el esposo de ella...

Federico negó cuando Alejandra lo voltio aver... por que sabía lo que ella se
estaba imaginando y quería dejarle en claro que su esposa no sabía nada.
- tengo que ir a saludar a mi amigo para despedirme de el... me gustó mucho
saludarlos.

- a nosotros también Alejandra. - dijo la madre de Federico... oye el sábado


será el cumpleaños de mi nieto nos gustaría que fueras y haci conocemos a
tu esposo porque me imagino que el bino a qui a Chicago contigo.

- muchas gracias y si mi esposo esta aquí en Chicago con nosotros. - dijo


Alejandra..

- mi amor dale esta invitación a Alex. - le dijo Miriam a su hijo Alejandro... -


Alejandra bajo a su pequeña y el niño corrió a darle la invitación a la
pequeña.

- como se dice mi amor. - le dijo Alejandra a su pequeña.

- gracias. - dijo la niña... - Mami si vamos.

Alejandra trago saliba y volteó a ver a todos los que estaban en esa mesa
pero sus ojos se cruzaron en los de Federico porque el no dejaba de verla.
- le diremos a papá para que nos lleve mi amor.

- o jala y si vayas Alejandra me gustaría contarte algunas cosas - le dijo


Natalia...

- si... le diré a mi esposo... y con permiso que tengan buen provecho... -


Alejandra se alejo de esa mesa con su niña de la mano.

Natalia volteó a ver a su hermano y le dio una patada por debajo de la mesa
porque se dio cuenta que Federico no le quitaba la vista de encima a
Alejandra.

- sigue igual de hermosa verdad. - dijo Natalia... Federico sólo sonrió


discretamente.. - al parecer a ella si le fue bien en el amor y se lo merecía
porque es una buena mujer.

- si es una buena mujer. - dijo el señor Fernando..

Alejandra se encerró en la oficina con su pequeña y su amigo Marcus ... no


quería salir de ahí... y Federico no dejaba de ver hacia ese lugar donde miro
que Alejandra se metió... quería hablar con ella... saber que abia echo en
esos años... pero Alejandra no salió de ahí...

Cuando salían de ese restaurante Federico volvió a voltear a ver si volvía a


ver a Alejandra.

- al menos se algo discreto hermanito... y ni se te ocurra molestar a Alejandra


ella hizo su vida y una familia y al parecer es feliz... y tu no puedes destruir
otra vez su vida. - le dijo su hermana Natalia casi susurrando..

- nesesito verla otra vez y hablar con ella y tu me vas ayudar... tu eres la unica
que sabe lo que paso entre ella y yo. - también dijo Federico susurrando.

- a no... yo no quiero ser la causante de que ella tenga problemas con su


esposo... suficiente es saber lo que le hiciste y si de verdad la huvieras
querido tanto como me dijsite aquella noche que llegaste borrachisimo a la
casa... cuando me contaste todo... si la amabas tanto como dices debiste ir a
buscarla... a pero preferiste quedarte con la arpía de tu esposa sólo porque
estaba embarazada... los hijos no a marran a nadie hermanito, si tu eres
infeliz con esa mujer que tienes como esposa y la que te fue infiel con tu
mejor amigo Poco después de que se casaron tu haci lo quisiste y no tienes
ningún derecho a molestar a Alejandra... deja que sea feliz.

Después de decirle eso Natalia a su hermano... se subió al auto con sus


padres... ella sabía todo sobre Alejandra y su hermano, porque Federico le
abia conatado en una noche de borrachera.

CAP. 28
Alejandra regresó con Marcus al departamento... Leopoldo se paso todo el
dia de un lado a otro y llegó tarde con su esposa ..

- ya regrese. - dijo Leopoldo dándole un beso a su esposa y uno a su hija.. -


Hola como les fue. - saludo a Marcus..

- bien pero tú retoño es muy inquieta... no la entretuve ni con una rebanada


de pastel. - dijo Marcus.

Leopoldo empeso a reír mientras su hija jugaba en la sala de ese


departamento...

- y tu amor si terminaste el informe que te pedi.


- si ya lo tengo listo...

- que bueno y quería pedirte otro favor... mañana nesesito que tu te


presentes en la reunión con los Montes de Oca en su Banco.

Alejandra casi se ahoga con la comida.


- y yo porque?...

- por que eres mi esposa y tu sabes todos los movimientos de la tequilera y


porque yo tengo una reunión con alguno productores de Tequila... ya le avise
a la asistente de Federico Montes de Oca que yo no podré asistir a esa
reunión pero que en mi lugar iría mi asistente ósea tu... desde hoy no sólo
eres mi esposa y mi mano derecha... también eres mi asistente personal.

Alejandra por más que se negó Leopoldo terminó convenciendola... sabía que
en esa reunión miraría a Federico y a su padre el señor Fernando.

- de a hora en adelante tu también asistiras a las reuniones conmigo mi amor


tu eres mi esposa y la que administra la tequilera.

- pero tu siempre te as echo cargo de eso amor. - dijo Alejandra... - a parte yo


no quiero dejar mucho tiempo a nuestra hija.

Leopoldo se dio la vuelta y abrazo a Alejandra.

- pero sera de gran ayuda si me acompañas... mi madre puede cuidar a


Alexandra cuando no podamos traerla con nosotros y tu mamá también.

Alejandra solo sonrío y beso a su esposo...

- esta bien seremos un equipo.

- te amo... te amo... te amo. - le decía Leopoldo mientras la besaba..

- yo también te amo... - Alejandra se subió arriba de su esposo y comenzó a


besarlo... mientras hacían el amor ella no dejaba de ver a los ojos a Leopoldo
y sabía que lo amaba... pensó que al ver a Federico sus sentimientos
cambiarían hacia su esposo pero no fue haci... Federico sólo era una parte de
su vida... alguien que le abia dado una dura experiencia.
Al día siguiente Alejandra se vistió para presentarte en la reunión
representando a su esposo... cuando llegó aquel edificio se quedo parada en
la entrada.. Miro aquel vigilante que todos los días la saludaba cuando ella
trabajaba ahí.

- buenos dias Roger. - le dijo Alejandra acercándose. ... aquel señor la miro de
pies a cabeza.

- Alejandra... - Alejandra le dio un abrazo... - no me digas que vas a volver a


trabajar aquí.

- no Roger sólo vengo a una reunión... representó a uno de los socios...

- Ojalá volvieras Alejandra ,porque desde que te fuiste todo cambio a qui.

- no puedo volver... pero si me dio mucho gusto volver a verte.... y perdón


por no seguir platicando pero ya es tarde para la reunión... nos vemos mas
tarde.

Alejandra se despidió y entró a ese edificio... ni siquiera se acercó a la


recepción porque ella sabía donde era la oficina del dueño..

Subío al elevador y sacudida sus manos para no ponerse nerviosa... a pesar


de saber que ella amaba a su esposo no podía evitar ponerse nerviosa al
saber que estaría en una larga reunión con aquel hombre que un dia fue su
jefe y con el que abia perdido su virginidad al aceptar ser su amante y
terminó enamorada de ese hombre que le enseñó a tocar el cielo de plaser
cada que tenía sexo con el... y al que le abia creído que estaba enamorado de
ella aquella noche que le hizo por primera vez el amor en un hotel en París.

Cuando se abrieron las puertas de ese elevador cuando llegó asta el piso
donde trabajó más de cinco años... se quedo mirando ese pasillo y miro a una
señorita sentada en un escritorio...

Al parecer era la Secretaría de Olga la nueva asistente de su ex jefe...


Alejandra nunca tuvo una secretaria quien la ayudará.

- Hola buenos dias... soy la asistente del señor Leopoldo Sandoval Cornejo. -
le dijo Alejandra a la Secretaría que estaba en ese escritorio.

- mucho gusto señorita...


- Alejandra Navarrete. - contestó Alejandra.

- señorita Navarrete....ya la están esperando puede acompañarme yo la


llevaré a la sala de juntas... la asistente del señor Montes de Oca... la deveria
de recibir pero ella ya está en la sala preparando todo para la reunión.

Alejandra siguió a esa mujer quien la llevo a una sala de juntas donde ella
tantas veces estuvo como asistente del señor Fernando y de Federico.

- disculpe señor. - dijo la Secretaría... - aquí está la asistente del señor


Sandoval.

- que pase por favor... dijo Federico.

- puede pasar señorita Navarrete.

- muchas gracias y soy señora. - le dijo Alejandra.

- señora Navarrete.. - la Secretaría abrió la puerta para que Alejandra


entrará.

Cuando esa puerta se abrió Alejandra al primero que miro al frente de esa
mesa fue a Federico y aun lado de el al señor Fernando y del otro a Olga la
asistente.

Federico cuando miro a Alejandra enseguida se puso de pie...

- usted es la asistente de señor Sandoval??. - le pregunto Federico a


Alejandra.

- haci es señor. Montes de Oca.

- por favor Alejandra toma asiento - le dijo el señor Fernando... - nunca


imaginé que tu eras la asistente personal de Leopoldo Sandoval.

Alejandra se sentó frente a Federico.

- pues ya ven yo soy la asistente de Leopoldo. - contestó ella.

En esa mesa abia más personas a las cuales Alejandra ya conosia porque
seguían siendo los mismo socios de siempre.
- sólo espero y no termine más que la asistente personal de el señor
Leopoldo... porque la mayoría terminan siendo más que una asistente y por
lo que sabemos ese hombre es casado. - dijo un hombre mayor que ahí se
encontraba

Alejandra sólo sonrió.

- ya no puedo ser más que una asistente de Leopoldo señor Fermín... y se que
Leopoldo es casado y yo soy su esposa....

Federico abrió sus ojos cuando Alejandra dijo que ella era la esposa de
Leopoldo Sandoval Cornejo.

- usted es la esposa de Leopoldo Sandoval Cornejo. - pregunto el señor


Fernando.

- a si es señor... yo soy su esposa... su mano derecha y su asistente personal...

- que sorpresa... tener una esposa bonita, que aparte sea tu mano derecha y
la asistente personal... si que su esposo tiene suerte. - dijo Federico sin dejar
de ver a Alejandra.

Alejandra sonrió... la reunión duro más de dos horas y cuando por fin terminó
los demás socios se despidieron al igual que el señor Fernando... Alejandra
también se quería ir pero ella tenía que firmar unos papeles.

- mi esposo dijo que usted me daría a firmar unos documentos señor


Federico.

Federico se abia quedado sólo en esa sala de juntas con Olga su asistente y
Alejandra.

- a si es... Olga por favor lleva los documentos que la señora Navarrete tiene
que firmar a mi oficina y aste cargo del inventario de este mes.

- si señor..

Olga salió de la sala de juntas.

- acompañame a mi oficina señora Navarrete. - le dijo Federico a Alejandra

- y que tiene este lugar señor Federico... aquí puedo firmar los documentos.
- porque los documentos están en mi oficina... - se acerco a ella.. - y quiero
hablar contigo Alejandra... por favor acompañame a mi oficina.

Alejandra se puso nerviosa y sólo trago saliba... Federico abandonó la sala de


juntas y se fue a su oficina.

CAP. 29

Alejandra cuando entró a esa oficina donde tantas veces tuvo sexo con su
jefe... se quedo parada en medio de esa oficina.

- quieres algo de tomar Alejandra? . - pregunto Federico quien se cervia un


baso de coñac.

- no gracias... mejor me mostraría los documentos que tengo que firmar.

- al parecer llevas prisa. - dijo Federico parandoce aun lado de ella.

- y al parecer usted sigue siendo el mismo acosador de siempre.

Federico soltó una carcajada y camino asta aquella silla de piel que estaba
frente a su escritorio.

- y al parecer tu te casaste con aquel novio que dejaste en el altar cuando


apenas tenías dieciocho años... porque supongo que Leopoldo Sandoval
Cornejo es ese hombre verdad.

Alejandra se sentó frente a él y puso sus manos en ese escritorio entrelazado


sus dedos.

- y usted sigue siendo el mismo manipulador y controlador de siempre... sabe


que Olga se encontraba conmigo cuando usted la llamo... y por lo que
escuché usted es ese hombre con el que ella ya tiene cuatro años de
relación... a ella también la hizo firmar un contrato de confidencialidad.

Federico se quedo callado cuando Alejandra le dijo es.

- lo sabía. - Alejandra se burló y se recargo en la silla. - supongo que en esta


oficina donde tantas veces tuve sexo con usted... Olga también a tenido sexo
con usted señor... a ella también le dijo que esta enamorado de ella como me
lo dijo a mi... porque al parecer ella aun tiene la esperanza de que usted se
divorcie para estar con ella... cuando usted nunca dejará a su esposa.

Federico se puso de pie y se puso frente a Alejandra agarrándose de los


antebrazos de esa silla donde ella estaba sentada.

- ella sabe que yo nunca dejaré a mi esposa, ella nunca a escuchado de mis
labios ninguna palabra de cariño hacía ella... si ella a estado todos estos años
siendo mi amante es por que quiere.. porque sabe que yo soy un hombre
casado.

- y también la hizo firmar ese contrato?.

Federico se endereso y tomó su baso de coñac.

- si... ella también firmó ese contrato Alejandra...

Alejandra se puso de pie y se paró frente a ese enorme ventanal y se quedo


mirando hacia afuera.

- sabes Federico... yo muchas veces quise que tu fueras a buscarme... y


decirme que era verdad que te abias enamorado de mí... haci como yo
estaba enamorada de ti... pero nunca lo hiciste..

- y por eso regresaste con tu ex novio... formaste una familia con el sin
amarlo... - Federico le dijo parandoce aun lado de ella.

Alejandra lo miro... a los ojos... a esos ojos verde que muchas veces miro
cuando se acostaba con él.

- te equivocas Federico... yo si estoy enamorada de mi esposo... al principio


no lo estaba, porque yo estaba enamorada de ti... pero Leopoldo poco a poco
me fue enamorando... asta que logró que otra ves yo lo amara.

Federico avento ese vaso de coñac que tenia en su mano rompiendolo en la


pared.

- dejaste de amarme Alejandra... ya no me amas ? . - la agarró de sus


hombros y le pregunto mirándola a los ojos... - por que yo aun sigo
enamorado de ti... estos años no e pasado ni un sólo día sin dejar de
arrepentirme por ser un maldito cobarde... preferí quedarme al lado de una
mujer a la cual no amo porque me enamoré de otra y esa eres tu... yo te amo
Alejandra ... incluso le puse Alejandro a mi hijo por el amor que te tengo...
obligue a Olga a que se cambiará el tono de cabello y su forma de vestir...
porque no soportaba la idea de no verte o al menos escuchar tu nombre.

- yo me enamoré de mi esposo y lo amo... amo a ese hombre que a pesar de


que le rompí el corazón seguía enamorado de mi y me perdono... yo ya no te
amo a ti Federico y si tu eres infeliz al lado de tu esposa es porque tu haci lo
quisiste... tu siempre formaras parte de mi vida... tu me enseñaste a ver la
vida diferente... me enseñaste a tener sexo en todas las maneras posibles,
pero lo que más me gustó fue que me enseñaste hacer el amor con la
persona que amas... tu me hiciste el amor cuando me dijiste que estabas
enamorado de mi y cuando te dije que te amaba de verdad lo sentia... yo me
enamore de ti.... pero a hora amo a mi esposo y tu sólo eres un bonito
recuerdo.

A Federico se le llenaron sus ojos de lágrimas al saber que esa mujer a que
tantas veces la castigo con sexo y la agarraba como a el se le diera su gana...
esa mujer que dejó ir por quedarse con su esposa porque estaba
embarazada... a esa mujer de la cual se abia enamorado y que a un amaba...
esa mujer ya lo abia dejado de amar... aprendió a vivir sin él y estaba
enamorada de otro hombre al cual quisas nunca dejó de amar y sólo pensó
no amarlo... Federico abia perdido el amor de Alejandra Navarrete la mujer
que se sometio a todos sus deceos de el.

- estos son los documentos que deves firmar. - le dijo Federico a Alejandra a
quien le dio una carpeta.

Alejandra tomó la carpeta y firmó los documentos...

- no debes de acerle perder el tiempo a Olga... ella tiene derecho a ser feliz y
tu sabes bien que tu no la aras feliz porque no la amas y porque eres un
hombre casado y ella no pasará de ser sólo tu amante. - Le dijo Alejandra a
Federico antes de salir...

Federico se encerró en su oficina y se puso a beber... el era infeliz porque el


haci lo quiso... como se lo abia dicho la mujer que amaba...

- por que no te elegí a ti... porque no fui capas de írete a buscar como mucha
veces me dijo mi hermana.

Federico se reprochaba pero sabía que ya era tarde... Alejandra ya no lo


amaba... ella abia echo su vida con ese hombre el cual formaba parte de los
socios de su Banco... a hora ella tenia una familia y era feliz... ella si era feliz y
no como el que era infeliz por no aber ido a buscar a esa mujer que amaba, el
abia preferido ser infeliz y a hora se arrepentia.

CAP. 30
FINAL
Cuando Alejandra entró al elevador Olga salió de su oficina.

- Alejandra espera. - gritó Olga... Alejandra detuvo el elevador para que las
puerta no se cerrarán..

- hola Olga...

Olga entró al elevador junto con Alejandra.

- podemos hablar. - Le dijo Olga.

- claro.

Salieron juntas de ese edificio y fueron a comer sercas de ahí.. Alejandra se


dio cuenta que Olga estaba muy nerviosa.

- te pasa algo Olga?... - le pregunto.

- no.... bueno si.. es que no se como decirte esto... es que si lo hago y el se


entera y tengo que pagarle un millón de dólares y yo no tengo ese dinero.

Alejandra sabía bien lo que su amiga quería decirle.

- hablas de tu jefe verdad... el no te cobrará ese dinero y si te hizo firmar ese


contrato fue para que nadie sepa que tu eres su amante.

Olga se quedo con la boca abierta...

- tu como sabes eso? ...

- porque yo también firme ese contrato Olga.. sólo que yo me fui porque no
quería ser la amante de Federico toda mi vida... tu sabes bien que el nunca va
a dejar a sus esposa y si tu sigues con el siempre serás la amante... tu eres
muy bonita y joven y no mereces ser la amante de nadie... Mírate... asta
cambiaste tu color de cabello y tu forma de vestir porque el te lo pidió.
- el me dijo que debía vestir de esta manera siempre y a hora se porque... el
quería verte a ti...al parecer tu eres esa mujer que ama... sabes una vez llegó
muy borracho a mi departamento y me dijo que el era infeliz porque dejó ir a
la mujer que ama.

- yo también lo ame... pero a hora yo amo a mi esposo.

Olga se quedo platicando con Alejandra... le dijo que ella sólo era amante de
Federico por todo lo que le daba y que ella no tenía que aguantarlo siempre
como lo tenía que hacer su esposa, ella sólo estaba con el por los lujos que el
le daba... Alejandra sabía que ese hombre tenía algo de romanticismo y le
gustaba ser detallista.. pero también sabía que nunca dejaría su esposa y de
ser un manipulador.

Alejandra después de platicar con Olga fue al restaurante de su amigo


Marcus donde ya estaba su esposo Leopoldo.

- Hola amor. - la saludo Leopoldo poniendoce de pié para darle un beso.. -


como te fue en la reunión.

- me fue bien..

- que bueno... hoy mismo regresamos a México... ya hice todo lo que tenía
que hacer aquí.

- papi no vamos a ir ala fiesta.

Leopoldo alzó a su pequeña.

- no mi amor... no podemos pero a ti también te aremos una fiesta en casa...


- Leopoldo miro a su esposa. - ya me disculpe con el señor Federico y le dije
que no podriamos ir a la fiesta de su hijo... por eso no te comente nada,
porque no queria conprometerme sin saber si podría ir.

- no te preocupes.. - dijo Alejandra.

Esa misma noche regresaron a Tequila Jalisco....a preparar los preparativos


para los tres años de su pequeña.

- Leopoldo podemos hablar. - le dijo Alejandra a su esposo cuando ya estaban


en su habitación para dormir.
- si mi amor... - Leopoldo dejo la laptop sobre el Buró y se acomodó para
escuchar a su esposa.. - y de que quieres hablar.

Alejandra quería que su esposo supiera que ella ya conocía a Federico


Montes de Oca.

- te acuerdas que yo te dije que a mi también me abian roto el corazón.

- si... si me acuerdo y también me acuerdo que yo te pedi que nos diéramos


la oportunidad de sanar nuestros corazones justos.

- quiero decirte quien me rompió el corazón y porque.

- No tienes que decirme eso amor... no es nesesario.

- si es nesesario Leopoldo... y lo es porque tu conoces a esa persona.

Leopoldo se le quedo mirando.

- yo conozco a la persona que te rompió el corazón.. - Alejandra asintió. - y


quien es? .

- esa persona es Federico Montes de Oca.

- Federico... ese hombre te rompió el corazón... entonces tu ya lo conocías


por eso no querías ir a esa reunión.

- si... yo trabaje para el padre de Federico antes de trabajar para el... y no


solo eso... yo acepte ser amante de Federico sin saber que el era casado.

Alejandra le contó todo a su esposo ,el sólo la escuchaba.

- ese infeliz te hizo firmar un contrato de confidencialidad y te ocultó que


tenia una esposa.

- si... pero yo no quise terminar siendo su amante toda mi vida por eso
regrese al pueblo... yo no quería seguir con un hombre que nunca dejaría a
su esposa... cuando yo me enteré que era casado lo dejé y si desde un
principio hubiese sabido que era casado yo nunca hubiera aceptado ser su
amante y tampoco hubiese firmado ese contrato...
Leopoldo no sabía que decir.. pero no juzgó a su esposa... ella se abia
enamorado de ese tipo sin saber que tenia una esposa.

- y porque me dice todo esto? . - le pregunto.

- porque estamos casados y tu eres socio de el y no quiero que te enteres por


otro lado... prefiero que lo sepas por mi.

- yo no te juzgo Alejandra, pero ser la amante de ese hombre no estuvo


bien... lo bueno que te diste cuenta de tu error y volviste al pueblo y haci yo
tuve la oportunidad de volverte a enamorar y gracias a eso hoy estoy con la
mujer que siempre ame y amo la cual me dio una hija hermosa... y tu no
volverás a ir a ninguna reunión con ese tipo desde ahora mandaré a la
asistente de mi padre... ella se ara cargo de todo lo relacionado con los
Montes de Oca... sólo será por el tiempo que dure mi contrato con ellos
después ya no tendremos ningún negocio con ese tipo.

Leopoldo abrazo a su esposa... lo que ella le abia contado se lo pudo aver


guardado Alejandra pero no quiso ocultarle esa parte de su vida a su
esposo... el le abia contado todo lo que hizo cuando ella se fue... y ella
también quería que el supiera lo que ella abia echo en esos cinco años.

El día de la fiesta de su pequeña asistieron los amigos de Alejandra y casi


todo el pueblo... Leopoldo le gustaba invitar a todo el pueblo... le gustaba
compartir su felicidad.

Su pequeña se miraba hermosa en ese vestido azul.... y Leopoldo se sentía el


hombre más ofortunado del mundo... ella era su pequeña Princesa y el era el
Príncipe de su Princesa... como ella le decía.

Alejandra era feliz al lado de Leopoldo... el lucho por recuperar el amor de


esa mujer que salió huyendo dejándolo en el altar.. y se fue para cumplir sus
sueños y sólo abia regresado porque alguien le abia roto el corazón... el al
saber que ella lo abia dejado de amar se volvió loco y la obligó para que
viviera con el... asta que la volvió a enamorar... esa mujer se convirtió en su
esposa por todas las leyes... era su amiga... su amante y su confidente... entre
los dos hicieron que su tequilera se convirtiera en una de las más
importantes... era la número uno a nivel mundial e internacional.

Como Alejandra le dijo a Federico "el era infeliz porque el haci lo quería"... y
como le abia dicho su hermana Natalia a Federico "los hijos no amarran a
nadie"...
Federico seguía teniendo de amante a Olga y ella sólo lo era por los regalos
que le daba él ... algunas mujeres preferían ser las amantes sólo por los lujos
que les dan y sabiendo que nunca pasarían de ser amantes, porque algunos
hombres prefieren ser infelices al igual que algunas mujeres sólo por los
hijos... cuando uno acepta ser la amante o el amante debe de tener en
cuenta de que ese siempre será su lugar... el lugar del amante... sí algunos
tiene suerte de que convertirse en la pareja oficial, porque por fin se
decidieron por ellos... debemos tener en cuenta que haci como nosotros
fuimos los amantes y llegamos a ocupamos el lugar de la esposa, nuestro
lugar quedó libre para ser ocupado por alguien más.

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