Prólogo para una Novela de Ciencia Ficción Distópica
"En un mundo donde el aire es tan denso y opaco que casi se puede tocar, nadie
recuerda la última vez que el cielo fue azul. En los megaciudades de los residuos,
rodeadas de ruinas y vestigios de un pasado brillante, la humanidad se ha adaptado a
una nueva era. Las Corporaciones controlan cada aspecto de la vida, desde el aire
hasta los sueños, y todos sus habitantes nacen, viven y mueren bajo su régimen, como
piezas reemplazables de una maquinaria insaciable. Mientras tanto, rumores de una
resistencia crecen en los niveles más bajos de la ciudad, en las sombras. Aidan siempre
ha sido un peón más, un trabajador anónimo en la zona más tóxica de la metrópolis.
Pero un día, encuentra una llave. Una clave que lo conducirá a la verdad sobre el
sistema. Una verdad que podría encender la chispa que devuelva la esperanza a una
humanidad que la había olvidado hace mucho tiempo."
En el año 2145, el planeta ha sido devastado por siglos de explotación y contaminación.
Las grandes Corporaciones han suplantado los gobiernos y ahora regulan todo: desde la
comida hasta los recuerdos de la población. Aidan, un trabajador en el Distrito de
Residuos, encuentra accidentalmente una vieja grabación de la fundación de la primera
corporación, un documento prohibido que habla de una rebelión en contra de un sistema
abusivo.
A partir de este hallazgo, Aidan se obsesiona con entender el verdadero origen de las
Corporaciones y los secretos detrás de su control. Poco a poco, su vida rutinaria se ve
alterada, y descubre que no está solo. Hay una red clandestina que lucha en las sombras
por una vida diferente, una vida sin el yugo de las Corporaciones, y están dispuestos a
ayudarle a desentrañar lo que él ha encontrado.
Desarrollo: La novela avanza con Aidan entrando cada vez más en el submundo de la
resistencia, a la que se une bajo el alias de "Echo". En sus misiones, debe infiltrarse en
instalaciones corporativas y robar información que revela prácticas inhumanas de
control, desde la manipulación genética hasta la supresión de recuerdos de aquellos que
han tratado de escapar.
Aidan, junto con otros personajes de la resistencia, enfrenta batallas no solo contra los
sistemas de seguridad implacables de las Corporaciones, sino también contra sus
propios temores y dudas. En el clímax, el grupo encuentra el núcleo de la red de control,
un lugar llamado el "Pilar de las Almas", donde los recuerdos de los que se han resistido
a las Corporaciones están almacenados. Al enfrentarse a esta maquinaria, Aidan y sus
compañeros deben tomar una decisión crítica: usar la información para liberar a la
humanidad o sacrificarlo todo para evitar represalias. Al final, Aidan decide lanzar el
último mensaje de libertad, aunque eso signifique perder todo.