¿Qué es la personalidad?
Por personalidad se entiende el conjunto de dinámicas psíquicas que son características de una misma persona,
es decir, a su organización mental interior, que determina el modo en que dicha persona responderá ante una
situación determinada.
Uno de los profesionales en psicología que se interesó en investigar y describir los tipos de personalidad fue el
suizo Carl Jung. Él expandió los términos introversión y extroversión, y desde estos construyó los tipos de
personalidad.
Según el psicólogo, los introvertidos son tímidos, se concentran en sus estados internos y a menudo se les
complica estar en compañía. Por el contrario, los extrovertidos se caracterizan por ser sociables, estar con gente
y no sentir incomodidad ante momentos sociales retadores. Desde esos parámetros, Jung constituye los ocho
tipos de personalidad.
1.-Personalidad introvertida
Las personas introvertidas tiene mayor interés en las ideas que en los hechos, estar en su mundo interior antes
que las demás personas es su preferencia.
También, tienen un gran gusto por los pensamientos abstractos, las reflexiones y los retos teóricos como los que
se suelen presentar en filosofía.
2.-Sentimental-introvertida
Son personas muy reservadas, pero simpáticas y empáticas con sus amigos y conocidos cercanos. Igualmente,
suelen ser cariñosas y amorosas, pero no expresan sus sentimientos y emociones con facilidad.
3.-Tipo de personalidad sensación-introvertida
Aquellos que cuentan con una personalidad sensible introvertida están más centrados en los aspectos subjetivos
que pasan a su alrededor. Esto es muy normal en los tipos de personalidad introvertidas.
La diferencia en este caso es que los fenómenos están más relacionados con las impresiones sensoriales y sus
sensaciones internas. Según el psiquiatra Jung, estas personas suelen dedicarse al arte o a las actividades
artísticas manuales.
4.-Introvertido e intuitivo
Los introvertidos con capacidad intuitiva son muy soñadores y fantasean de gran manera con el futuro. A tal
grado de dejar casi de lado el presente para sumirse en sus fantasías y sueños. Son personas muy creativas de
carácter ligero y soñador.
5.-Pensamiento extrovertido
Los que se caracterizan por esta personalidad suelen crear explicaciones de su entorno a partir de lo que
observan. Por ello, no cambian fácilmente su manera de ver las cosas y tratan de imponer su visión a los demás.
También, reprimen sus sentimientos y emociones, haciéndolos olvidar y no darle importancia a sus relaciones
sentimentales cercanas.
6.-Sentimental-extrovertido
Son todos aquellos que se muestran empáticos ante las situaciones ajenas. También, tienen gran facilidad para
establecer relaciones cercanas con los demás, a la vez que disfrutan mucho de la compañía. Es un tipo de
personalidad muy bueno para las relaciones humanas, ya que cuentan con grandes habilidades sociales. Por el
contrario, no se sienten muy interesados en la reflexión y el pensamiento abstracto.
7.-Sensación-extrovertido
Es una persona que resalta las percepciones que le generan las realidades observables y que les gusta
interactuar con los demás en todo momento. Realmente, son sujetos que asignan un valor mágico a los objetos
de una forma inconsciente.
8.-Intuitiva-extrovertida
La personalidad extrovertida-intuitiva tiene tendencia a hacer todo tipo de proyectos y acciones de duración
larga. Cuando uno de estos proyectos termina, ya tiene otro en mente y empieza a ejecutarlo.
Son personas que disfrutan mucho viajar, transformarse, interactuar con el entorno y experimentar todo tipo de
aventuras. En este tipo de personalidad, generalmente, su atención y esfuerzo estará enfocada en algo hasta
que logre conseguirlo.
¿Qué son los tipos de temperamento?
El tipo de temperamento de cada persona acostumbra a ser entendida como la estructura básica encima de la
cual se construye la personalidad de cada uno, con todos sus detalles y particularidades.
Una de las primeras personalidades históricas en desarrollar la teoría de los 4 humores que más tarde daría paso
a la de los temperamentos fue el médico griego Hipócrates.
Para Hipócrates, estos humores son los siguientes:
Sangre, cuyo elemento asociado es el aire.
Flema, el elemento del cual es el agua.
Bilis amarilla, que corresponde al elemento fuego.
Bilis negra, asociada a la tierra.
Pero Hipócrates no dejaba de ser un médico, y por eso hizo que esta teoría humoral entrase más en el campo de
la medicina que en el de la psicología y la personalidad. Según él, el hecho de que en nuestro cuerpo se
encuentren todas estas sustancias en equilibrio hace que estemos sanos, mientras que una descompensación en
los niveles de los humores produciría enfermedades.
Fue Galeno de Pérgamo quien, en el siglo II a. C. realizó mayores esfuerzos para transformar la teoría de los
humores en una teoría de los temperamentos básicos.
Los 4 temperamentos básicos propuestos por Galeno fueron los siguientes.
1. Temperamento sanguíneo
Las personas sanguíneas se caracterizan según Galeno por ser alegres, optimistas y buscar siempre la compañía
de los demás.
Muestran calidez a la hora de tratar con otras personas, su modo de actuar obedece más a los sentimientos que
a las conclusiones generadas por el análisis racional. Además, cambian de parecer con facilidad y son poco dadas
al comportamiento disciplinado, porque se guían por la búsqueda del placer inmediato. Por eso frecuentemente
dejan cosas sin terminar. Su elemento asociado es el aire.
2. Temperamento flemático
El temperamento flemático expresa una propensión a un modo de comportarse sereno y tranquilo y un modo
de acercarse a las metas perseverante y basado en la racionalidad.
Según la teoría de galeno, las personas que destacan por este tipo de temperamento valoran mucho la exactitud
a la hora de pensar y de hacer las cosas, raramente se enfadan y no muestran demasiado sus emociones,
llegando a parecer algo frías. Además, suelen mostrarse algo tímidas y evitar ser el centro de atención o
sostener un rol de liderazgo. Según la teoría de los 4 temperamentos, a estas personas les correspondía el
elemento agua.
3. Temperamento colérico
Las personas que destacan por su temperamento colérico son especialmente enérgicas, proactivas e
independientes. Muestran una tendencia a estar siempre dedicándose a una actividad o emprendiendo
proyectos y defienden con ahínco sus opiniones y posturas ante las diferentes situaciones que viven.
Además, confían en su propio criterio y no temen entrar en confrontación con los demás, por lo que son
asertivas y no rehúyen las posiciones de liderazgo. Sin embargo, si este tipo de temperamento es muy
extremado puede dar pie a la aparición de muchos conflictos y hostilidades. El elemento con el que se las
relacionó era el fuego.
4. Temperamento melancólico
Las personas con temperamento melancólico se caracterizan, según Galeno, por ser emocionalmente sensibles,
creativas, introvertidas, abnegadas y perfeccionistas. De algún modo, este tipo de temperamento puede
relacionarse con el concepto reciente de Personas Altamente Sensibles (PAS), aunque definido de modo mucho
más ambiguo.
Aunque encuentran placer en las tareas que requieran esfuerzo y sacrificio personal, les cuesta decidirse a la
hora de iniciar proyectos justamente por ese espíritu perfeccionista y por la preocupación que produce la
inseguridad de no saber lo que va a pasar. Su humor varía con facilidad y muestran una propensión a la tristeza.
Su elemento es la tierra.
¿Qué es el carácter?
De acuerdo con la Real Academia Española, el carácter es “el conjunto de cualidades o circunstancias
propias de una cosa, de una persona o de una colectividad, que las distingue, por su modo de ser u
obrar, de las demás”.
A comparación del temperamento, el carácter es el fruto de la experiencia, la interacción y no de la
herencia.
Este se entiende como la organización moral que posee un individuo y depende, en gran medida, de su
experiencia en la vida.
Por otro lado, es la combinación de sentimientos y valores que tiene una persona, producto de su
interacción con otras personas y de su forma de interpretar la vida.
Controla, modifica, corrige y autorregula las acciones de los individuos, a fin de responder
satisfactoriamente a las exigencias de su contexto.
Para la creación del carácter son necesarios tres componentes básicos:
La emotividad: que es la reacción emocional del individuo frente a los sucesos.
La actividad: inclinación de la persona a responder a un determinado estímulo.
La resonancia: respuesta que alguien emite frente a un suceso.