EL OCEANO- LAS PROFUNIDADES MARINAS
Clasificación de las zonas de los océanos
La Tierra está formada en un 71% por agua. Sin embargo, los océanos siguen siendo uno de
los grandes misterios de la naturaleza, ya que sabemos poco de lo que esconden sus
profundidades. las zonas del océano pueden clasificarse según dos criterios: su densidad y su
nivel de profundidad.
Zonas del océano según su densidad
Una primera división en zonas la encontramos a partir de la densidad, esto es, a partir de la
cantidad de masa en volumen del agua salada que tenga. De esta manera, surgen tres zonas:
1. Zona mixta de la superficie. En esta capa la temperatura y salinidad del agua está en
constante cambio debido al contacto directo con el aire. Así, la reducción de la
temperatura del aire provoca también bajas temperaturas en la superficie.
2. Zona picnoclina o de transición. Los cambios en la densidad no ocurren con
frecuencia. Esto ocurre porque no existe mucho movimiento en esta zona. Además,
ésta no está en contacto directo ni con el aire ni con el fondo oceánico.
3. Zona de aguas profundas. El agua de esta capa es más fría y densa que en las otras
zonas.
Clasificación de las zonas oceánicas según su profundidad
Sin embargo, la manera más común de acercarse a los océanos se encuentra en la
categorización a partir de su profundidad. Los ecosistemas y la biodiversidad que viven en
cada una de ellas son diferentes. Esta clasificación analiza el nivel de luz solar que llega a
cada cada zona. Así se crea una triple división zonal: la pelágica, la demersal y la béntica.
La zona pelágica
Es la zona de alta mar o “mar abierto”. Es decir, horizontalmente comienza al terminar la
zona nerítica, pero verticalmente abarca desde la superficie hasta lo más profundo del
océano. Los seres vivos que viven en esta zona reciben el nombre de organismos pelágicos.
Cubre alrededor de 360 millones de kilómetros cuadrados y presenta un volumen de
aproximadamente 1.300 millones de kilómetros cúbicos. La zona pelágica es la zona oceánica
que se encuentra en la parte superior. Su profundidad se establece en un máximo de 11
kilómetros. Se divide en zona epipelágica, mesopelágica, batial, abisal y hadal. Las que
veremos a continuación.
Zona fótica, hasta los 610 metros. Es donde se concentra la mayor cantidad de seres vivos.
De hecho, estos seres vivos cumplen una función muy importante. Porque los
microorganismos que habitan ayudan a regular los niveles de dióxido de carbono de la
atmósfera.
Penetra la luz solar con facilidad, ya que contempla desde la superficie hasta 200 metros de
profundidad. Muchos de los animales marinos que conocemos albergan esta zona, como:
Salmones y corales (10 m*)
Osos polares (25 m*)
Bacalaos y dragones de mar (55-60 m*)
Belugas (75-80 m*)
Orcas (100-105 m*)
Leones marinos (135 m*)
Tiburón sarda (150 m*)
Tortuga verde (170 m*)
Zona mesopelágica (crepuscular).
Es donde comienza la zona afótica, pero en los primeros niveles de profundidad aún
penetra un leve porcentaje de rayos solares.
La zona mesopelágica abarca entre 200 y 1000 metros de hondura, y son halladas
especies como: Anguilas lobo (220 m*)
Algas kelp (240 m*)
Tortuga olivácea (258 m*)
Tiburón blanco (270 m*)
Delfín nariz de botella (287 m*)
Tiburón azul (350 m*)
Mariposa marina (460 m*)
Tiburón mako (500 m*)
Pingüino emperador (525 m*)
Pez luna (575 m*)
Cangrejo gigante japonés (640 m*)
Pulpo gigante (760 m*)
Cachalote (910 m*)
Tortuga laúd (950 m*)
Berardius (970 m*)
El ser humano ha llegado a esta zona (332 m), por supuesto, con
equipo de buceo.
Zona batial (medianoche).
La zona batial o batipelágica, es aquella que comprende desde 1000 hasta 4000 m de
profundidad. Aquí, la luz solar ya no está disponible, la presión hidrostática es mayor y la
temperatura del agua es de 4 °C en promedio. Por si fuera poco, en las zonas más próximas a
la zona abisal, el oxígeno disminuye a niveles muy peligrosos para la gran mayoría de los
organismos.
No hay plantas conocidas y la cantidad de animales se ve muy disminuida conforme
aumenta la presión y oscuridad; sin embargo, varios tipos de fauna producen su propia luz
(bioluminiscencia) y viven más años que las especies más superficiales, según las
investigaciones, por gastar mucha menos cantidad de energía diaria. Entre la fauna que se
encuentra en la sección batipelágica, podemos mencionar:
Peces Lophiiformes (1040 m*)
Pez reloj del Atlántico (1095 m*)
Pez borrón (1160 m*)
Tiburón anguila (1195 m*)
Tiburón duende (1290 m*)
Coral Paragorgia arborea (1330 m*)
Medusa tiburonia granrojo (1475 m*)
Gusano de tubo gigante (1550 m*)
Cangrejo yeti (1645 m*)
Tiburones Hexanchus (1720 m*)
Narval (1800 m*)
Calamar joya (1900 m*)
Pulpo telescopio (2000 m*)
Tiburón de Groenlandia (2160 m*)
Calamar colosal (2200 m*)
Elefante marino (2380 m*)
Pez engullidor negro (2740 m*)
Calamar vampiro (2900 m*)
Pez pelícano (3055 m*)
Pez-ballena flácido (3575 m*)
Algunos restos de embarcaciones se han asentado en esta zona, siendo una de las más
populares la del Titanic, un enorme transatlántico británico que se hundió en el año 1912
tras colisionar con un iceberg. Este se ubica a 3800 m de profundidad.
La zona batial suele representar en promedio, el nivel más profundo en los océanos, pero
existen lugares donde la profundidad es mucho mayor. A esto se le conoce como zona
abisal y zona hadal, las partes más recónditas e inexploradas del océano.
Zona abisal, La zona abisal o abisopelágica, abarca desde 4000 hasta 6000 metros de
profundidad y se caracteriza por oscuridad total, una temperatura que oscila entre 3 y 2 °C,
carencia total de oxígeno y altas concentraciones de nitrógeno, fósforo y sílice como
consecuencia de la descomposición de materia orgánica de las capas superiores del océano.
Existe muy poca actividad animal debido a la falta de oxígeno y a la presión hidrostática
extrema. Sin embargo, se han encontrado las siguientes especies.
Medusa Atolla (4048 m*)
Cerdos de mar (4500 m*)
Tiburón boquiancho (4595 m*)
Pez Anoplogaster (4700 m*)
Pez trípode (4795 m*)
Pez cusk sin rostro (5098 m*)
Algunos anfípodos (5300 m*)
Pez araña abisal (5600 m*)
Zona hadal La zona hadal o hadopelágica, está representada por fosas marinas de
profundidades inmensas que superan los 6,000 m de profundidad. La más honda
hasta el día de hoy, es la fosa de las Marianas, ubicada en el océano Pacífico
occidental con una distancia a la superficie de 11,300 m. Mucho más de lo que
mediría el monte Everest si su cima se rotara hacia el océano.
El nivel de presión de la zona hadal es de aproximadamente 110 MPa (1 megapascal
(MPa) equivale a 1 000 000 pascales (Pa), cantidad que ninguno de los animales
comunes que vemos en la superficie podría soportar.
Esta zona es casi desolada, pues sobreviven algunas bacterias que metabolizan el
hidrógeno y metano liberados por las rocas y agua, así como unas cuántas especies
animales halladas durante las expediciones con submarinos. Estas son:
Pez cola de rata (6,800 m*)
Poliplacóforos o cochinillas de mar (6895 m*)
Ctenóforos (parecidos a las medusas) (7215 m*)
Pez Pseudoliparis amblystomopsis (8175 m*)
Pez brótula (8360 m*)
Anfípodos hadales (10,320 m*)
A pesar de que son distancias extremadamente lejanas, no se descarta la posibilidad
de que exista algún punto o puntos, aún más profundos en el océano. Se cree que en
la zonas abisal y hadal no existen tantas especies animales por descubrir, pero sí en
las regiones batial y mesopelágica, donde mucho porcentaje de océano con
condiciones aptas para diversas formas de vida, permanece inexplorado.