2.
GRANDES CONJUNTOS MORFOESTRUCTURALES
La variedad de unidades del relieve en España viene condicionada por su origen geológico y por las
distintas formas dependientes de la variedad litológica peninsular, elementos todos ellos que hemos
estudiado en el tema anterior.
La Península Ibérica presenta dos grandes conjuntos: la Meseta, con sus unidades interiores y
periféricas, y las unidades alpinas, tanto depresiones como cordilleras. A ello hemos de unir las
unidades pertenecientes a los archipiélagos balear y canario.
A) LA MESETA Y SUS UNIDADES INTERIORES
Características generales
La Meseta se caracteriza por una elevada altitud media, superior a los 600 metros, y en ella alternan
llanuras y formas montañosas. Su origen está en el Macizo Hespérico, surgido durante la orogenia
Herciniana de la Edad Primaria, que quedó arrasado por la erosión durante la Era Secundaria dando
lugar a una gran llanura, el zócalo paleozoico o herciniano. Este fue fracturado por la orogenia Alpina
en la Era Terciaria, hundiendo algunos bloques y elevando otros, lo mismo que sus bordes, en los
que se habían depositado sedimentos. Además, esta orogenia basculó el macizo hacia el Oeste,
cuando hasta entonces lo había estado hacia el Este.
Las dos submesetas
Dentro de la Meseta podemos distinguir dos submesetas, divididas por el Sistema Central,
constituyendo dos extensas altiplanicies, es decir, superficies tabulares a elevada altitud media.
Submeseta Norte: Sus límites son el Macizo Galaico-Leonés, la Cordillera Cantábrica, el Sistema
Ibérico y el Sistema Central. En ella se encuentra la cuenca del Duero. Presenta una altitud media de
750 metros y dentro de ella podemos distinguir entre la Cuenca sedimentaria del Duero (sector del
zócalo paleozoico hundido y rellenado por sedimentos, destaca la presencia de terrazas fluviales y
predomina una litología arcillosa) y las Penillanuras Occidentales (zona occidental de las provincias
de Salamanca y Zamora, son un sector del zócalo arrasado en el que domina la litología silícea).
Submeseta Sur: Sus límites son el Sistema Central, Sistema Ibérico y Sierra Morena. Presenta una
altitud media de 650 metros. En ella, podemos distinguir dos cuencas sedimentarias separadas por
los Montes de Toledo (relieve apalachense): las cuencas del Tajo y del Guadiana. Es un sector del
zócalo hundido y colmatado de sedimentos, predominando las extensas llanuras y la litología
arcillosa; y las Penillanuras (sectores del zócalo arrasados que se extienden por el oeste de Ciudad
Real y Extremadura, predomina la litología silícea y presenta un relieve caracterizado por crestones
y montes islas).
Las unidades montañosas interiores
Todas ellas se originan en la orogenia Alpina, que fracturó y elevó partes del zócalo herciniano. Por
tanto, en ellas predomina la litología silícea y son cordilleras de estilo germánico o apalachense
caracterizadas por la alternancia de horsts y graben y las cimas suaves y aplanadas. Destacan
básicamente dos: el Sistema Central y los Montes de Toledo.
Sistema Central: presenta una disposición Suroeste-Noreste, en él hay huellas de glaciarismo y
presenta un estilo germánico. Esta cordillera es la que divide la Meseta en dos submesetas.
Montes de Toledo: presenta una disposición Este-Oeste y un relieve apalachense. Es la cordillera
que divide la Submeseta Sur en dos cuencas, la del Tajo y la del Guadiana.
B) LOS REBORDES MONTAÑOSOS DE LA MESETA
Orígenes
Su origen está en la fractura del Zócalo Herciniano y la elevación de bloques en la Orogenia Alpina.
Antes de que esta se produjera, el zócalo estaba basculado hacia el Este, lo que explica que en esta
zona se depositaran sedimentos durante la Era Secundaria. Por ello, los rebordes de la zona oriental
presentan una litología caliza con afloramientos del zócalo silíceo en las zonas centrales más
elevadas, mientras que en la zona occidental la litología es silícea, al no estar cubierto el zócalo por
sedimentos.
Macizo Galaico-Leonés
Se trata de un abombamiento del zócalo recorrido por fallas de disposición Norte-Sur. En él dominan
la litología silícea y las formas redondeadas.
Está formado por las siguientes unidades: los Montes de León, las montañas y cuencas medias y la
zona costera, caracterizada esta última por la presencia de rías, antiguos valles fluviales inundados
por el mar al cambiar la basculación del zócalo al Oeste con la orogenia alpina.
Cordillera Cantábrica
Presenta una disposición Oeste-Este. Su origen está en un bloque del zócalo arrasado y basculado
durante la Era Secundaria hacia el Este. Esto explica que en el sector oriental de esta cordillera
predomine la litología caliza, ya que en estas zonas el zócalo fue recubierto de sedimentos, mientras
que en la occidental aflora el zócalo en superficie, predominando la litología silícea.
Dentro de esta cordillera se pueden distinguir tres sectores: el Macizo Asturiano (litología silícea,
relieve apalachense de bloques fracturados, es la zona con mayores altitudes), la Montaña
Santanderina (litología caliza, cordillera de plegamiento, relieves más suaves) y los Montes Vascos
(litología caliza, cordillera de plegamiento, intensa erosión y zona de transición hacia los Pirineos).
Sistema Ibérico
Presenta una disposición Noroeste-Sureste. Presenta una cobertera de sedimentos mesozoicos
sobre el zócalo por lo que se combinan estructuras plegadas y falladas. Así, hay un predominio calizo,
pero existen afloramientos silíceos del zócalo en algunas zonas.
Sierra Morena
Se trata de una flexión del zócalo, constituyendo un escalón tectónico con poca altura con respecto
a la Meseta, pero muy escarpado con respecto al valle del Guadalquivir. En esta cordillera predomina
la litología silícea.
C) LOS SISTEMAS Y UNIDADES EXTERIORES A LA MESETA
Orígenes
Se sitúan en zonas sin contacto con la Meseta. En ellas, durante el Mesozoico se depositaron grandes
capas de sedimentos calizos de origen marino, al ocupar grandes fosas en el mar de Thetis. En
ocasiones, estos sedimentos se depositaron sobre antiguos macizos paleozoicos sumergidos, como
el Bético-Rifeño y el del Ebro-Catalán-Balear. Al producirse la orogenia alpina, estos sedimentos se
plegaron intensamente, dando lugar a las grandes cordilleras alpinas, en las que en sus zonas más
altas llegan a aflorar restos de los macizos antiguos por la erosión. También hay zonas que se hunden,
como las depresiones del Ebro y Guadalquivir, que se fueron colmatando de sedimentos arcillosos.
Depresiones exteriores
Se trata de cuencas sedimentarias prealpinas que presentan una forma triangular, una litología
arcillosa y conforman grandes cuencas fluviales. Destacan la depresión del Guadalquivir (abierta al
Océano Atlántico) y la depresión del Ebro (cerrada).
Cordilleras alpinas
Son montañas jóvenes de elevada altitud y presentan una gran variedad litológica ya que, aunque
predominan las calizas, hay afloramientos de los viejos zócalos Bético-Rifeño y Ebro-Catalán-Balear.
Destacan tres: los Pirineos, las Cordilleras Béticas y la Cordillera Costero-Catalana.
Los Pirineos se sitúan en el istmo que une la Península Ibérica al resto del continente europeo.
Presenta dos grandes unidades: el Pirineo Axial (es el eje central, afloran restos paleozoicos por lo
que predomina la litología silícea y es la zona donde se dan las máximas altitudes) y el Prepirineo
(está compuesto de materiales paleozoicos plegados y elevados, por lo que predomina la litología
caliza y presenta dos grandes cordilleras, las Sierras Interiores y Exteriores, separadas por la
Depresión Media). En esta cordillera destaca la importancia del modelado glaciar.
Los Sistemas Béticos presentan una disposición Suroeste-Noreste y es una cordillera plegada.
Presenta las siguientes unidades: Cordillera Penibética (en ella se dan las máximas alturas y afloran
materiales paleozoicos, por lo que la litología es silícea), Cordillera Subbética (presenta una menor
altitud, es el producto del plegamiento de los sedimentos mesozoicos y en ella predomina la litología
caliza) y la Depresión Intrabética (es un conjunto de depresiones y altiplanicies situadas entre las dos
unidades anteriores, predominando la litología arcillosa).
La Cordillera Costero-Catalana tiene una disposición Noreste-Suroeste y es una unidad montañosa
muy fragmentada que aísla a la Depresión del Ebro del Mar Mediterráneo. En el norte predomina la
litología silícea y en el sur la caliza, presentando tres grandes unidades: la Cordillera Litoral, la
Cordillera Prelitoral y, entre ambas, la Depresión Intrabética.
D) LOS RELIEVES INSULARES
Archipiélago balear
Se compone de tres islas mayores (Mallorca, Menorca e Ibiza) y dos menores (Formentera y Cabrera)
y constituye una prolongación de los Sistemas Béticos, excepto Menorca que es una continuación
de la Cordillera Costero Catalana. En este archipiélago predomina la litología caliza, con la excepción
de Menorca en la que lo hace la silícea. La isla que presenta un relieve más complejo es Mallorca:
Sierra de Tramontana al noroeste, Sierra de Levante al sureste y la Llanura Central entre ambas.
Archipiélago canario
Está compuesto por siete islas mayores (Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, La
Gomera, La Palma y El Hierro). Tienen un origen volcánico y la edad de las islas decrece de este a
oeste, por lo que las situadas al este presentan un relieve muy erosionado (caso de Lanzarote y
Fuerteventura) y las situadas al oeste mucho más abrupto (caso, por ejemplo, de Tenerife y La
Palma).
CONCLUSIÓN
Como hemos podido ver, el relieve en España es muy complejo y diverso, lo que ha condicionado
mucho otros elementos físicos, como los climáticos y la vegetación, y, como no podía ser de otro
modo, las actividades humanas.