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Procedimiento Aplicación General

Materia Indemnización de perjuicios por daño moral por


accidente del trabajo

Demandante JESSICA DEL CARMEN RAMÍREZ RAMÍREZ


Rut 10.603.966-6
Domicilio Las Rosas N° 865, comuna de Copiapó, región de
Atacama.

Abogado patrocinante SEBASTIÁN AVENDAÑO FARFÁN


Rut 16.841.168-5
Correo electrónico [email protected]
Abogada patrocinante DANIELA CÁCERES RODRÍGUEZ
Rut 16.946.767-6
Correo electrónico [email protected]
Domicilio abogados Santa Beatriz Nº 100, Oficina 1106, comuna de
Providencia, Región Metropolitana

Demandado FUNDACIÓN INSTITUTO DE EDUCACIÓN


POPULAR
Rut 75.991.740-5
Representante legal JORGE ANTONIO ALFARO COLMANS
Rut 7.444.345-1
Domicilio Calle O’Higgins N° 555, comuna de Copiapó,
Región de Atacama

1
Demandado SERVICIO NACIONAL DE PROTECCIÓN
ESPECIALIZADA A LA NIÑEZ Y
ADOLESCENCIA
Rut 62.000.890-7
Representante legal GABRIELA ANDREA MUÑOZ NAVARRO
Rut 13.446.377-4
Domicilio Calle New York N° 54, comuna de Santiago,
Región Metropolitana

EN LO PRINCIPAL: Demanda de indemnización de perjuicios por daño moral por


accidente del trabajo; PRIMER OTROSÍ: Solicita comparecencia remota;
SEGUNDO OTROSÍ: Forma de notificación; TERCER OTROSÍ: Acompaña
documento; CUARTO OTROSÍ: Téngase presente.

S.J.L. DEL TRABAJO DE COPIAPÓ

SEBASTIÁN ANDRÉS AVENDAÑO FARFÁN, chileno, soltero, abogado,


cédula nacional de identidad Nº 16.841.168-5, y doña DANIELA FRANCISCA
CÁCERES RODRÍGUEZ, chilena, casada, abogada, cédula nacional de identidad
Nº 16.946.767-6, ambos domiciliados para estos efectos en Santa Beatriz Nº 100,
Oficina 1106, comuna de Providencia, Región Metropolitana, en representación de
doña JESSICA DEL CARMEN RAMÍREZ RAMÍREZ, chilena, casada, educadora
de trato directo, cédula nacional de identidad Nº 10.603.966-6, domiciliada en Calle
Las Rosas N°865, comuna de Copiapó, Región de Atacama., a S.S respetuosamente
decimos:

Que venimos en deducir demanda de indemnización de perjuicios por daño


moral por accidente del trabajo en contra de la FUNDACIÓN INSTITUTO DE

2
EDUCACIÓN POPULAR, Rol Único Tributario 75.991.740-5, representada
legalmente por don JORGE ANTONIO ALFARO COLMANS, cédula nacional de
identidad N° 7.444.345-1, cuya profesión u oficio ignoramos, o por quienes detenten
las facultades contempladas en el artículo 4° del Código del Trabajo, ambos
domiciliados en Calle O’Higgins N°555, comuna de Copiapó, Región de Atacama,
y solidaria o subsidiariamente en su caso, según se determine de acuerdo al mérito
del juicio, en contra del SERVICIO NACIONAL DE PROTECCIÓN
ESPECIALIZADA A LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA, Rol Único Tributario N°
62.000.890-7, representada legalmente por doña GABRIELA ANDREA MUÑOZ
NAVARRO, cédula de identidad N° 13.466.377-4, desconocemos profesión u oficio,
o por quien detente las facultades contempladas en el artículo 4 del Código del
Trabajo, ambos domiciliados en Calle New York N° 54, comuna de Santiago, Región
Metropolitana; para que sean condenados y respondan de todos los daños causados
a nuestra representada a raíz del accidente del trabajo que sufrió en cumplimiento
de la relación laboral, debido a los antecedentes de hecho y fundamentos de derecho
que exponemos a continuación:

● LOS HECHOS

I. ANTECEDENTES DE LA RELACIÓN LABORAL

1. Con fecha 1 de diciembre del 2017, doña JESSICA DEL CARMEN RAMÍREZ
RAMÍREZ inició una relación laboral bajo vínculo de subordinación y
dependencia con la demandada FUNDACIÓN INSTITUTO DE EDUCACIÓN
POPULAR, mediante la suscripción de un contrato indefinido.

3
2. La demandada FUNDACIÓN INSTITUTO DE EDUCACIÓN POPULAR, se
dedica a actividades de servicios de apoyo a las empresas y actividades de otras
asociaciones, según consulta de situación tributaria otorgada por el SII.

3. Nuestra representada fue contratada para desarrollar el cargo de EDUCADORA


DE TRATO DIRECTO, en virtud del cual sus labores se centraban en encargarse
del cuidado de menores de edad entre 4 y 10 años que vivían en la residencia,
preocupándose de la higiene personal, comidas, deberes académicos, horarios de
descanso, entre otros. Lo anterior, sin perjuicio de otras labores que en la
práctica desarrollaba junto a sus compañeras, como el de realizar aseo general
en la residencia.

4. En cuanto al lugar de prestación de servicios, estos se desarrollaban en la


“Residencia Nazareth, modalidad RLP-PER”, ubicada en Circunvalación N°
2630, comuna de Copiapó, Región de Atacama, de propiedad de la demandada
solidaria SERVICIO NACIONAL DE PROTECCIÓN ESPECIALIZADA A LA
NIÑEZ Y ADOLESCENCIA.

5. En cuanto a la jornada laboral de doña Jessica, esta constaba de un sistema


excepcional de dos ciclos, diurno y nocturno. El ciclo diurno constaba de 4 días
continuos de labores, con 12 horas diarias de trabajo desde las 08:00 a las 20:00
horas con 1 hora de colación, seguidos de 4 días continuos de descanso. Por su
parte, el ciclo nocturno constaba de 5 días continuos de labores, con 12 horas
diarias de trabajo desde las 20:00 a las 08:00 horas, seguido de 3 días continuo de
descanso, El día del accidente nuestra representaba trabajaba en el turno
nocturno.

4
6. La remuneración de nuestra mandante estaba compuesta por un sueldo fijo por
mes de $470.000.-, además de un bono de movilización de $50.000.-, percibiendo
en la práctica la suma líquida mensual aproximada de $488.000.-

7. Finalmente, es del caso señalar que la relación laboral entre nuestra representada
y la demandada principal no se encuentra vigente a la fecha de la interposición
de la presente demanda, pues la empresa desvinculó a nuestra representada el
30 de septiembre de 2023 por la causal del artículo 161 inciso 1° del Código del
Trabajo, esto es, necesidades de la empresa, suscribiendo las partes un finiquito
de contrato de trabajo con la misma fecha.

II. ANTECEDENTES DEL ACCIDENTE LABORAL

1. Como se ha venido señalando nuestra representada fue contratada por la


demandad principal FUNDACIÓN INSTITUTO DE EDUCACIÓN POPULAR
para desempeñar las labores de EDUCADORA DE TRATO DIRECTO,
debiendo desarrollar dichas tareas de manera permanente y exclusiva en la
“Residencia Nazareth, modalidad RLP-PER” de propiedad de la demandada
solidaria SERVICIO NACIONAL DE PROTECCIÓN ESPECIALIZADA A LA
NIÑEZ Y ADOLESCENCIA, ubicada en la comuna de Copiapó, Región de
Atacama.

2. Las labores de EDUCADORA DE TRATO DIRECTO consistían principalmente


en el cuidado diario de los niños de la residencia, los ayudaba a realizar sus
actividades y deberes, por ejemplo, bañarse, tareas académicas y comidas
diarias. Sin perjuicio de lo anterior, doña Jessica además debía desarrollar
labores adicionales de limpieza en la residencia, teniendo que ordenar, barrer
y limpiar el piso. Esta situación solo se daba en el turno de noche, ya que en el
turno de día había personal de aseo.
5
3. En este contexto, el día 07 de octubre de 2022 nuestra mandante estaba de turno
de noche, junto con otra compañera. Entre ellas se coordinaban, por instrucción
de la Directora de la residencia, para la limpieza del lugar antes de que terminara
el turno a las 08:00 Hrs.

4. Así las cosas, alrededor de las 07:20 horas nuestra mandante se dirigió al sector
donde se encuentra la sala multiuso para limpiarla. En ella estaban los niños
(alrededor de 10 niños y niñas) viendo televisión porque aún no llegaba el furgón
escolar para llevarlos a la escuela, por lo que doña Jessica comenzó con la
limpieza del pasillo de afuera de la sala.

5. En esta dinámica, nuestra mandante comenzó a rociar líquido de limpieza al piso


y trapear el sector. CUANDO YA ESTABA TERMINANDO, CERCA DE LA
ENTRADA DE LA SALA MULTIUSO SE DA LA VUELTA Y, EN ESE
MOMENTO, SE RESBALA PRODUCTO DEL LÍQUIDO DEL SUELO Y UNA
ESPECIE DE DESNIVEL QUE EXISTÍA EN EL LUGAR, CAYENDO CON
TODO EL PESO DE SU CUERPO EN EL LADO DEL HEMICUERPO
IZQUIERDO, INCLUIDA SU MANO IZQUIERDA.

6. Su compañera intentó ayudarla, pero el golpe fue tan grande que prefirió no
hacerlo. Inmediatamente dieron aviso a la oficina de Dirección, quienes le
indicaron que llamaran a un Uber para trasladarla a la ACHS, sin embargo, doña
Jessica sentía tanto dolor que le pidió a su compañera que llamara a su marido
para que la fuera a buscar.

7. Al cabo de un rato llegó el marido de nuestra mandante a retirarla y la trasladó


al Centro Asistencial. Una vez ahí nuestra mandante fue diagnosticada con
CONTUSIÓN DE RODILLA LEVE-LABORAL y FRACTURA RADIO
EPIFISIS INFERIOR CERRADA-LABORAL.

6
8. Con fecha 03 de noviembre de 2022, mediante la dictación de la Resolución de
Calificación del Origen de los Accidentes y Enfermedades Ley 16.744, se
determinó que el accidente que sufrió doña Jessica del Carmen Ramírez Ramírez
es de ORIGEN LABORAL.

III. CAUSA|S DEL ACCIDENTE LABORAL

Al respecto, debemos hacer presente a S.S. que el accidente de marras encuentra


su principal causa en una serie de actos imprudentes cometidos por la entidad
empleadora, exponiendo de esta forma la salud e integridad física de nuestra
mandante. Así, algunas de las graves faltas imputables son:

1. AUSENCIA DE ELEMENTOS DE PROTECCIÓN PERSONAL.

En primer lugar, la normativa laboral actual establece el deber del empleador


de otorgar a cada trabajador los implementos de protección y seguridad necesarios
para poder desarrollar sus actividades sin exponerse a riesgos.

En este sentido, la Asociación Chilena de Seguridad ha sido enfática en cuanto


a destacar la importancia de los elementos de protección personal, señalando en su
ficha técnica “Elementos de Protección Personal” que “De acuerdo con la legislación
vigente se entiende por elemento de protección personal (EPP) todo equipo, aparato o
dispositivo especialmente proyectado y fabricado para preservar el cuerpo humano,
en todo o en parte, de riesgos específicos de accidentes del trabajo o enfermedades
profesionales”.1

A su vez, agrega como recomendaciones preventivas las siguientes:

1ASOCIACIÓN CHILENA DE SEGURIDAD, Ficha Técnica: Prevención entre el riesgo y el trabajador: Elementos
de protección personal.
7
• Las capacitaciones contribuyen al buen uso de EPP: La entrega del equipo debe incluir
cursos de capacitación sobre el uso correcto de EPP durante la jornada laboral.

• Se debe buscar asesoría para la correcta elección de los EPP: Antes de escoger un EPP
tome en cuenta los riesgos, el tiempo de exposición y los límites permisibles
establecidos para ese tipo de riesgo.

• Los EPP deben monitorearse periódicamente: siempre deben encontrarse en buen


estado, sin grietas o raspaduras.

Pese a las claras recomendaciones en materia de seguridad, las demandadas


infringieron gravemente su obligación, toda vez que en ningún momento hicieron
entrega de los EPP necesarios a nuestra representada, específicamente zapatos de
seguridad, pese a que doña Jessica tenía que cumplir con labores adicionales de aseo
y, por consiguiente, debía circular por las instalaciones con suelos mojados,
requiriendo de este elemento básico para ejercer cualquier labor de limpieza.

En ese sentido, hemos de insistir que los zapatos de seguridad entregan más
estabilidad al pisar, por lo que al momento del accidente probablemente doña Jessica
no se hubiera resbalado, o las secuelas hubieran sido menores al revestir el pie de
mayor firmeza.

Finalmente, es necesario recordar que todas las educadoras se turnaban las


labores adicionales de limpieza, pero ninguna de ellas tenía a su disposición
elementos de seguridad, de hecho, en más de una ocasión alguna se tropezó y cayó,
sin embargo, no lo reportaban por miedo a ser despedidas. Esta situación fue
comentada al Comité Paritario solicitando más personal de aseo para el turno de
noche, pero no se tomó ninguna medida al respecto.

2. AUSENCIA DE PROCEDIMIENTO DE TRABAJO SEGURO

8
En segundo lugar, hay que destacar que la función del procedimiento de trabajo
seguro es guiar al trabajador en el desarrollo de sus funciones para que conozca
la manera adecuada del desarrollo de cada tarea que implica la ejecución de su
cargo, y de esta manera evitar o disminuir la posibilidad de sufrir un accidente.

Tal y como destaca la ficha técnica ACHS sobre la Obligación de Informar


Riesgos Laborales, de acuerdo con el Decreto Supremo N° 40, “los empleadores tienen
la obligación de informar oportuna y convenientemente a todos sus trabajadores acerca de los
riesgos que entrañan sus labores, de las medidas preventivas y de los métodos de trabajo
correctos. Los riesgos son los inherentes a la actividad de cada empresa”. Luego, señala que
su importancia es “Mantener informado a los trabajadores respecto a los peligros, medidas
preventivas (recomendaciones o buenas prácticas) y sobre todo los métodos correctos de
trabajo, permite entregar a los trabajadores las herramientas básicas para evitar accidentes
durante sus jornadas labores.

En complemento con ello, esta actividad preventiva realizada en forma permanente evita
la improvisación en los trabajadores, ayudándolos a estar atentos y conscientes de sus tareas.”

Lógicamente, si las demandadas no ponen en conocimiento de sus trabajadoras


pasos o instrucciones claras respecto de las labores asignadas a ellas y los riesgos
asociados a las mismas, están arriesgándolas innecesariamente a peligros que de
otra manera podrían limitarse o evitarse.

Es del caso señalar que la ausencia de un procedimiento de trabajo seguro para


las labores de aseo es causa directa del accidente de autos, pues doña Jessica NO
HABÍA SIDO INSTRUIDA DE DICHO PROCEDIMIENTO POR PARTE DE
LAS DEMANDADAS, NO CONTANDO ASÍ CON INSTRUCCIONES
CONCRETAS NI ELEMENTOS DE PROTECCIÓN ADECUADOS PARA
EJECUTAR LA LABOR ENCOMENDADA, que además no fue por la cual había
sido contratada por la demandada principal.

9
Es claro que, si la preocupación de las demandadas hubiera sido proteger a las
trabajadoras, tendrían e informarían un procedimiento de trabajo seguro en que
nuestra representada no tuviera que suplir la falta de personal de aseo en el turno
de noche y estar a su suerte realizando tareas de limpieza en las instalaciones.

3. AUSENCIA DE CAPACITACIÓN ADECUADA

La capacitación ocupacional puede definirse como el desarrollo continuo y


sistemático, en todos los niveles del personal, de los conocimientos, habilidades o destrezas y
aptitudes necesarias para el desempeño laboral. Su objetivo es procurar que el trabajador
pueda realizar su labor con mayor rendimiento, mejor calidad, menor costo y
mayor seguridad. 2

Relacionado con lo anterior, se destaca una NULA capacitación o inducción a


nuestra representada respecto a labores de limpieza que realizaba en la práctica el
día del accidente, pues la capacitación que recibió solo atendió a labores de
educadora sobre contención de los menores, OMITIENDO LAS DEMANDADAS
CUALQUIER INDUCCIÓN, CAPACITACIÓN E INFORMACIÓN
PERMANENTEMENTE DE LOS RIESGOS INHERENTES A LA FUNCIÓN Y
EJECUCIÓN DE LA LABOR QUE NUESTRA REPRESENTADA REALIZABA EL
DÍA DEL ACCIDENTE, SITUACIÓN QUE CONSTITUYE UN
INCUMPLIMIENTO DEL DERECHO A SABER, TAMBIÉN CONOCIDO
COMO “OBLIGACIÓN DE INFORMAR”3 , LA QUE ES DE CARGO DE LAS
DEMANDADAS.

En este sentido es relevante destacar lo que establece la ACHS en su ya citada


Ficha sobre Obligación de Informar Riesgos Laborales en orden a mantener a los
trabajadores informados sobre los peligros, medidas preventivas y métodos

2 ASOCIACIÓN CHILENA DE SEGURIDAD, Prevención de Riesgos Ocupacionales, pp. 86 – 88.


3 ASOCIACIÓN CHILENA DE SEGURIDAD, Ficha N° 03: Obligación de informar riesgos laborales.
10
correctos de trabajo. Como complemento a ello establece expresamente la necesidad
de capacitar permanentemente a los trabajadores y de vigilar el cumplimiento de
las medidas preventivas, cuestión que en el caso en comento fue claramente
infringida.4

Así, resulta lógico y atendible conforme el deber de brindar seguridad y


resguardo para la vida y salud de los trabajadores, que las demandadas TENÍAN
EL DEBER DE CAPACITAR DEBIDAMENTE A SUS TRABAJADORES Y DE
FORMA PERMANENTE.

Es menester agregar que posterior al accidente, al reintegrarse a sus labores, la


situación no cambió, no hubo contratación de personal capacitado para labores de
limpieza para el turno de noche y tampoco se capacitó a las educadoras para
ejecutar dichas labores adicionales, por consiguiente, doña Jessica tuvo que
conversar con sus colegas para así no tener que ejecutar labores de limpieza, pues
no quería exponerse nuevamente.

4. FALTA DE SUPERVISIÓN Y FISCALIZACIÓN EFECTIVA

Sobre este punto resulta relevante señalar lo indicado en la Ficha Técnica de la


ACHS: “Prevención de Riesgos Ocupacionales”, que señala que el supervisor inmediato es
responsable de la seguridad y bienestar de sus subordinados. Es el representante de la empresa
que está más cerca de los trabajadores. Dirige las actividades de los mismos. Debido a su
posición y responsabilidades debe conocer las causas de los accidentes de manejo
de materiales ocurridos a sus trabajadores. En la mayoría de los casos es quien está
en mejor situación para realizar o proponer una acción correctiva inmediata.5

Ahora bien, en el caso en concreto, la supervisión y fiscalización de las medidas


de seguridad ERAN TOTALMENTE NULAS, pues no existía ningún agente de las

4 ASOCIACIÓN CHILENA DE SEGURIDAD, Ficha N° 03: Obligación de informar riesgos laborales.


5 ASOCIACIÓN CHILENA DE SEGURIDAD, Prevención de Riesgos Ocupacionales, pp. 23.
11
demandadas que ejerciera de forma activa la función de supervisar o fiscalizar la
forma en la que la trabajadora y sus compañeras desempeñaban sus labores y las
condiciones de peligro del ambiente de trabajo, adoptando las medidas preventivas
y correctivas del caso.

En este sentido, hemos de señalar que la Fundación contaba con un


prevencionista de riesgos, pero este solo se limitaba a visitar la residencia 3 veces
en el año, por lo que es evidente que no ejercía su labor de forma efectiva y constante
en la residencia, de hecho, al momento del accidente ni siquiera se presentó en la
ACHS. En cuanto a la supervisión, tampoco existía un agente activo, las educadoras
trabajaban solas en su turno de noche, mientras que durante la semana en el turno
de día se encontraba la Directora de la residencia Solange Garate. En este sentido, es
claro que las demandadas no se preocuparon de adoptar ninguna medida para
evitar accidentes o para afrontar su ocurrencia.

Manifiesta es la falta de preocupación por la vida y salud de las trabajadoras


al no contar con personal activo y efectivo que supervise las labores que se
realizan para la demandada, pues nadie verificó que la forma en que nuestra
representada realizaba su labor fuera la correcta y segura, y así poder evitar algún
accidente, lo que hace imperativo contar con dicha supervigilancia.

IV. DAÑOS Y PERJUICIOS DERIVADOS DEL ACCIDENTE DEL


TRABAJO

1. DAÑO FÍSICO PRODUCIDO A LA ACTORA A CAUSA DEL ACCIDENTE:

1. Como ya se anticipó, el día 7 de octubre 2022, la actora acude a la ACHS en


donde recibe las primeras atenciones, siendo diagnosticada con CONTUSIÓN
DE RODILLA LEVE-LABORAL y FRACTURA DE RADIO EPIFISIS
INFERIOR CERRADA-LABORAL.
12
2. Así, es posible describir estas lesiones como:

✓ CONTUSIÓN LEVE DE RODILLA: Las contusiones son un tipo de lesiones


traumáticas, que pueden ser superficiales o profundas. Son causadas principalmente
por el impacto o golpe directo de un objeto externo.
Generalmente, producen un aumento de volumen en la zona afectada, dolor y
eventualmente equimosis (coloración morada, “moretón”).

Estas son clasificadas en función de su gravedad, dentro de ella se encuentran las


contusiones simples, que son aquellas que provocan un enrojecimiento en la piel que
no tiene mayores complicaciones. Por lo general no requieren de tratamiento.6

✓ FRACTURA DE RADIO EPIFISIS INFERIOR CERRADA: El antebrazo tiene


dos huesos: el cubito y radio. El radio es el hueso más largo del antebrazo que se
articula con la región del pulgar en la muñeca y con el húmero en la región del codo.
Está en la zona más externa.7 Una FRACTURA CERRADA se produce cuando un
hueso se rompe sin dañar el tejido circundante8.

6 CLÍNICA UNIVERSIDAD DE LOS ANDES, Contusiones (2020) [Disponible en internet:


https://www.clinicauandes.cl/medicos-y-especialidades/diccionario-medico/detalle-
glosario/contusiones#:~:text=Contusiones%20Graves%3A%20generan%20un%20da%C3%B1o,los
%20nervios%20y%20los%20huesos] (Consultado el 09/05/2024).
7 DR. DEL CERRO GUTIÉRREZ, Unidad de Cirugía de Mano y Muñeca: Fractura del Radio. Lesiones de la mano

y muñeca [Disponible en internet: https://cirugiadelamano.es/fractura-del-radio/] (Consultado el


09/05/2024).
8 OSTEOPATÍA FISIOTERAPIA RODRÍGUEZ ARANDA, Todo lo que debe saber sobre las fracturas cerradas:

causas, síntomas y tratamientos [Disponible en internet: https://www.osteopatia-sevilla.com/todo-


lo-que-debe-saber-sobre-las-fracturas-cerradas-causas-sintomas-y-
tratamientos/#:~:text=Una%20fractura%20cerrada%20se%20produce,subyacente%20que%20debilit
a%20los%20huesos] (Consultado el 07/05/2024).
13
La parte distal del antebrazo es la parte del antebrazo más cercana a la muñeca,
el radio es más grande.9

IMAGEN REFERENCIAL DE LOS HUESOS DEL ANTEBRAZO

3. El personal médico en su oportunidad le prescribió a doña Jessica reposo laboral,


extendiéndole una licencia médica desde el día del accidente hasta el 16 de
noviembre de 2022; junto con uso de cabestrillo, yeso antebraquiopalmar
(ABP) y tratamiento con medicamentos, tales como diclofenaco y ketorolaco.

4. Posteriormente, para volver a trabajar, tuvo que utilizar una especie de guante
que apretara su muñeca izquierda.

5. También nuestra mandante quedó sujeta a controles médicos y a terapia física,


realizando alrededor de 6 sesiones.

6. En la actualidad doña Jessica continúa sufriendo molestias generales en la zona


lesionada, pues siente bastante dolor con el frío, puntadas en su mano izquierda
y mucha hinchazón el área de la lesión.

9 ORTHOINFO, Diseases & Conditions: Fracturas distales del radio (muñeca quebrada) (Distal Radius Fractures
(Broken Wrist)) [Disponible en internet: https://orthoinfo.aaos.org/es/diseases--
conditions/fracturas-distales-del-radio-muneca-quebrada-distal-radius-fractures/] (Consultado el
09/05/2024).
14
7. Sumado a lo anterior, nuestra mandante ha perdido considerablemente la
fuerza en dicha extremidad y el mínimo esfuerzo le genera dolor; incluso, tiene
que cambiar el celular de mano porque al rato ya le duele la muñeca izquierda.

8. Asimismo doña Jessica ha perdido movilidad en la mano izquierda y aún no


logra realizar ciertos movimientos o actividades con sus nietos o con los niños de
la residencia.

2. SECUELAS PSICOLÓGICAS E IMPACTO DEL ACCIDENTE EN SU VIDA


COTIDIANA:

1. Junto con los dolores y malestares físicos ya descritos, el accidente de autos ha


provocado en doña Jessica también una serie de sentimientos y sensaciones
negativas que afectan su desenvolvimiento diario y sus relaciones personales.

2. En ese sentido, es relevante destacar que doña Jessica es una adulta de 57 años,
quien vive con su cónyuge, uno de sus hijos 22 años y sus nietos, de 18 y 9 años,
con quienes forma su núcleo familiar. Al sufrir el accidente, tuvo que dejar una
vida activa de lado y con esto su independencia, lo que se tradujo en una
considerable pérdida de autonomía, pues no lograba realizar actividades con
una sola mano y presentaba dificultades para bañarse o realizar cualquier
actividad básica cotidiana, por lo que requería constante ayuda para ello.

3. Esto llevó a que nuestra mandante experimentara abruptos cambios de ánimo,


pues se ha sentido muy frustrada y con pena por no poder realizar sus
actividades de forma independiente, disminuyendo así su capacidad física y
anímica.

4. Sin ir más lejos, ya no puede cocinarles a sus nietos, actividad de interés que
disfrutaba mucho, pues siente bastante dolor al amasar. También tuvo que dejar

15
de peinar a su nieta, por el mismo dolor en la mano izquierda que le produce
trenzar el pelo, por lo que tuvo que enseñarle a hacerse una cola por sí misma.

5. De igual forma, doña Jessica se ha sentido más irritable y enojada con ella misma
por haberse caído, se cuestionaba el haber podido evitar el accidente si no
hubiera seguido la instrucción de la jefatura.

6. Sumado a lo anterior, nuestra mandante desarrolló un trastorno de


alimentación, aumentando de peso durante el proceso de recuperación debido a
la ansiedad de estar en casa y la incertidumbre sobre cómo quedaría su muñeca
izquierda.

7. También, doña Jessica ha sufrido de trastornos del sueño, ya que tenía muchos
problemas para dormir por el dolor en la lesión, incluso le recetaron medicación
para conciliar el sueño.

8. En último término, nuestra mandante vive constantemente con miedo de volver


a accidentarse, por eso decidió no volver a trapear el piso en la residencia, para
no exponerse. En consecuencia, vive constantemente desesperanzada porque ya
no es la mujer que era antes y es consciente que su mano izquierda no quedó
bien, pese a haber cumplido con el tratamiento y las prescripciones médicas.

9. Todo lo descrito anteriormente llena de sentimientos negativos a nuestra


mandante, pues sus padecimientos físicos llevan a que su estado emocional y
psicológico se encuentren muy deteriorados, se siente frustrada, ansiosa, con
miedo y desesperada por mejorar su situación.

10. En conclusión, doña Jessica no solo tuvo que lidiar con la imprudencia de las
demandadas, que pusieron en peligro su vida e integridad física, sino que los
dolores, sus malestares físicos, la imposibilidad de trabajar como antes y de

16
realizar tareas comunes, provocan que doña Jessica sienta en definitiva un
fuerte y profundo pesar, que no solo afectan su faz interna, sino que también
afectan a su familia y a sus seres más cercanos.

● EL DERECHO

I. ACCIDENTE LABORAL

1. En virtud de lo relatado en el apartado anterior, es posible aseverar que la


demandada NO tomó las medidas adecuadas de protección que exigía la
circunstancia fáctica. Esto constituye un DESCUIDO Y NEGLIGENCIA
GRAVE, que sin duda pudo haber provocado un accidente de mayor gravedad.
Con esto S.S., no queremos en lo absoluto minimizar los perjuicios que ha sufrido
la demandante, los que, por cierto, son bastantes. Solo queremos resaltar que la
demandada no dio prioridad a la seguridad y vida de sus trabajadores,
incumpliendo el deber de seguridad impuesto por la normativa laboral.

2. En relación con este deber de seguridad, conocido también como prevención, la


jurisprudencia de nuestros tribunales ha venido señalando que: “el primer
responsable por la prevención debe ser el empleador, por cuanto las obligaciones del
contrato y el estado de necesidad pueden motivar a la exposición a riesgos del
económicamente débil, situación que, como es de justicia evidente, la sociedad quiere y
procura evitar. (C. A. de Antofagasta, 13 de diciembre del 2002, a J. w 270, p. 183 y
siguientes).

“Es así como el empleador debe ocupar la debida diligencia y cuidado en la dirección de
la empresa, obra o faena, previniendo adecuadamente los riesgos consiguientes a la
ejecución del trabajo” (C.A. de Santiago, 7 de diciembre de 1998, G. J. PP 222, p. 196 y
siguientes.
17
3. Por su parte S.S., la Corte Suprema ha resaltado que los accidentes laborales
deben ser evitados: “El empleador directo se encuentra compelido en su deber de
proteger a sus asalariados, de los accidentes laborales que ocurran o acontezcan a causa o
con ocasión del trabajo, pues estos imprevistos pueden ser prevenidos, adoptándose las
medidas de seguridad necesarias.” (C. Suprema, 8 de mayo del 2002, Rol: 5029-2001).

II. DEBER DE SEGURIDAD Y PROTECCIÓN DE LA VIDA Y SALUD


DEL TRABAJADOR

1. Como ya se anticipó, el accidente fue causado porque la demandada infringió


la obligación de seguridad y protección que mantienen para con sus
trabajadores, la cual le es impuesta en virtud de lo dispuesto en el artículo 184
del Código del Trabajo. En efecto, en el Libro II de dicho cuerpo legal, titulado
"De la Protección a los Trabajadores", se regula sustantivamente la protección que
debe otorgar el empleador, bajo su responsabilidad.

2. Así, si nos detenemos en el tenor gramatical del artículo 184, inciso 1° del Código
del Trabajo, podemos advertir que el empleador debe adoptar todas las medidas
necesarias para proteger “EFICAZMENTE” la vida y salud de sus trabajadores.
La palabra "eficazmente", empleada en la disposición legal citada, apunta a un
efecto de resultado, es decir, claramente lo que se busca es UN RESULTADO,
esto es, PREVENIR LOS ACCIDENTES Y ENFERMEDADES
PROFESIONALES. Pero, además fundamentalmente, debe considerarse ésta,
referida a la magnitud de la responsabilidad y acuciosidad con que el empleador
debe dar cumplimiento a su obligación. En definitiva, cabe inferir una suma
exigencia del legislador.

3. En ese sentido se ha pronunciado nuestra Excelentísima Corte Suprema en


reiteradas oportunidades, sosteniendo que “la norma transcrita da cuenta de una
18
exigencia impuesta al empleador que no se limita a contemplar medidas de seguridad de
cualquier naturaleza, sino a que éstas sean efectivas en el cumplimiento del
objetivo de proteger la vida y seguridad de los trabajadores, lo que apunta a
desarrollar en forma celosa la actividad orientada a ese fin y obliga, de alguna manera, a
evaluarla por sus resultados (…)10.

En consecuencia, la norma en análisis pone de carga del empleador acreditar que ha


cumplido con este deber legal de cuidado, si el accidente ha ocurrido dentro del ámbito de
actividades que están bajo su control, debiendo -en principio- presumirse su culpa por el
hecho propio, correspondiendo probar la diligencia o cuidado a quien ha debido
emplearlo, en el caso, a la empresa demandada en su calidad de empleadora.
En otras palabras, si se verifica un accidente del trabajo se presume que el
empleador no tomó todas las medidas necesarias para evitarlo, o que las
adoptadas fueron insuficientes o inapropiadas, presunción que surge de la
obligación de seguridad impuesta por el legislador, y que debió ser la premisa del
fallo impugnado” (Considerando 5° ECS Rol N° 154809-2020 del 10 de mayo de 2022).

Además, en lo relativo al momento en que estas medidas han de ser adoptadas,


recientemente nuestro máximo Tribunal ha unificado jurisprudencia afirmando
que: “Decimoséptimo: Que, según se expuso, la protección del empleador hacia los
trabajadores en esta materia, debe ser la necesaria y eficaz para impedir la
ocurrencia de hechos que lesionen su integridad, que sólo pueden valorarse en la
medida que sean oportunas y previas a la comisión de éstos, ya que las
sobrevinientes sólo se entenderán adecuadas como una reacción ex post (…).
Decimoctavo: Que, de lo expuesto, se desprende que la obligación de seguridad del
empleador consistía en precaver la ocurrencia de hechos dañosos causados, entre

10En el mismo sentido: Sentencia ECS Rol N° 6885 – 2017 del 28 de noviembre de 2017, Rol N° 9163
– 2012 y Rol N° 4313 – 1997 del 27 de mayo de 1999, Sentencia CA de Santiago Rol N° 7751 – 2009 y
Sentencia CA Concepción Rol N° 20-2023.
19
otros, por los alumnos del establecimiento, de los que debe responder por
apartarse del mandato normativo descrito, constatándose, de los hechos asentados,
que ninguna medida fue adoptada para evitarlos, y aun estimando que se instó por su
aplicación, como lo sostiene la recurrida, claramente no tienen el carácter de eficacia
necesaria para eximirlo de la responsabilidad que se le atribuye, desde que la actuación de
dos estudiantes fue la causa directa de la enfermedad laboral diagnosticada al actor,
antecedente que evidencia que aquellas coercitivas y reparativas presentadas como
suficientes a tal propósito, no fueron bastantes, porque tal obligación importa, como
se expuso, la de previsibilidad de su ejecución, resultando razonable exigir al
empleador una constante vigilancia y capacitación a los alumnos y docentes, más allá de
simplemente conocer el procedimiento de denuncia y sanción de las conductas
consideradas gravísimas.” (Considerando 17° y 18° ECS Rol N° 146.918-2023 del 06 de
mayo de 2024).

4. Por su parte, doctrinalmente se ha sostenido que “el empleador debe cumplir con el
mandato de estas normas y demás disposiciones legales y reglamentarias pertinentes
sobre higiene y seguridad en el trabajo, adoptando de acuerdo con cada tipo de
trabajo específico las medidas, que, conforme a la técnica y experiencia,
conduzcan a velar por la salud de los trabajadores. Es evidente la importancia que
la ley laboral le asigna a la obligación del empleador de tomar las medidas necesarias
para que las tareas se desarrollen en condiciones óptimas, que, en una lógica
contractual, se traducen en ejecutar de forma positiva una serie de acciones (obligación
de hacer) y, por otra parte, inhibirse de efectuar actos (obligación de no hacer) que atenten
contra la integridad de sus trabajadores.

La obligación de seguridad laboral trasciende el puro ámbito contractual, pues no solo


involucra una relación particular entre dos partes determinadas, en que los derechos y
obligaciones, se mantienen exclusivamente en el ámbito convencional. Esta obligación
debe entenderse en una dimensión amplia, constituyéndose, de igual modo, en un

20
deber de seguridad laboral, pues sus objetivos traspasan la relación entre
privados, en razón de que los bienes jurídicos presentes, se vinculan con derechos
fundamentales, debiendo el Estado asumir un papel protagónico y no solo uno
pasivo”.11

5. De esta forma, la norma contenida en el artículo 184 del Código de Trabajo, no


puede ser interpretada restrictivamente, sino que debe ser interpretada de
manera extensiva, guardando así perfecta armonía con el derecho a la vida y a
la integridad física y psíquica de las personas, consagrado en el N° 1 del
catálogo de derechos constitucionales contenido en el artículo 19 de nuestra
Carta Fundamental.

6. Pues bien, de las circunstancias que rodearon el accidente laboral, se desprende


en forma clara que la demandada NO dio cumplimiento a su obligación de
tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y la salud
de sus trabajadores que exigían las circunstancias fácticas, haciéndole SUFRIR
A NUESTRA REPRESENTADA LA LESIÓN EN SU MANO Y RODILLA
IZQUIERDA, obligación que impone el Código del Trabajo, con especial
mención a las siguientes normas:

Artículo 2° del Código del Trabajo: Las relaciones laborales deberán siempre
fundarse en un trato compatible con la dignidad de la persona.

Artículo 153 del Código del Trabajo: Las empresas, establecimientos, faenas o
unidades económicas que ocupen normalmente diez o más trabajadores
permanentes, contados todos los que presten servicios en las distintas fábricas o
secciones, aunque estén situadas en localidades diferentes, estarán obligadas a

11RAVINET MUÑOZ, César, Análisis jurídico-constitucional de la obligación de seguridad laboral en el derecho


chileno en el marco de la protección social, en Derecho Público Iberoamericano N° 15 (octubre 2019), p. 188.
21
confeccionar un reglamento interno de orden, higiene y seguridad que contenga
las obligaciones y prohibiciones a que deben sujetarse los trabajadores, en
relación con sus labores, permanencia y vida en las dependencias de la respectiva
empresa o establecimiento (…).

Artículo 184 del Código del Trabajo: El empleador estará obligado a tomar todas
las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de los
trabajadores, informando de los posibles riesgos y manteniendo las condiciones
adecuadas de higiene y seguridad en las faenas, como también los implementos
necesarios para prevenir accidentes y enfermedades profesionales.

Deberá asimismo prestar o garantizar los elementos necesarios para que los
trabajadores en caso de accidente o emergencia puedan acceder a una oportuna
y adecuada atención médica, hospitalaria y farmacéutica (…).

Artículo 210 del Código del Trabajo: Las empresas o entidades a que se refiere la
Ley N° 16.744 están obligadas a adoptar y mantener las medidas de higiene y
seguridad en la forma, dentro de los términos y con las sanciones que señala esa
ley.

III. OTRAS INFRACCIONES A NORMAS LABORALES Y DE


SEGURIDAD SOCIAL

1. Íntimamente ligado con lo anterior, es menester mencionar además aquellas


normas que se encuentran fuera del Código del Trabajo, pero que de igual forma
guardan relación con la obligación de prevención y seguridad que pesa sobre el
empleador, y que se encuentra regulada por los artículos 66, 67, 68 y 69 de la Ley
Nº 16.744, y la normativa pertinente del Decreto Supremo Nº 40 de 1969, que
Aprueba Reglamento sobre Prevención de Riesgos Profesionales y Decreto

22
Supremo N° 594 de 1999, que Aprueba Reglamento sobre Condiciones Sanitarias
y Ambientales en los Lugares de Trabajo.

2. En primer lugar, los mencionados preceptos de la Ley Nº 16.744 apuntan a que


en las empresas se logre una “conciencia de la seguridad”, por la importancia
que ella tiene para los diversos sectores: los trabajadores, sus familias, la propia
empresa y la sociedad, la cual debiera tener como primera prioridad, la
seguridad laboral de los recursos humanos.

3. Al respecto cabe destacar entre otros preceptos, lo dispuesto en el Artículo 66 de


la referida Ley, que hace referencia a aquellas funciones que deben cumplir los
Comités Paritarios de Higiene y Seguridad que deben funcionar al interior de las
empresas. Destacando las dos primeras funciones que enumera:

I. Asesorar e instruir a los trabajadores para la correcta utilización de los


instrumentos de protección.

II. Vigilar el cumplimiento, tanto por parte de las empresas como de los
trabajadores, de las medidas de prevención, higiene y seguridad.

4. Igualmente, se debe tener presente lo preceptuado en el Artículo 68 Ley N°


16.744, que establece la obligación de las empresas o entidades de implantar
todas las medidas de higiene y seguridad en el trabajo que les prescriban
directamente el Servicio Nacional de Salud o, en su caso, el respectivo organismo
administrador a que se encuentren afectas, el que deberá indicarlas de acuerdo
con las normas y reglamentaciones vigentes (…).

5. En complemento con lo anterior, el Decreto Supremo Nº 594 establece en su


artículo 36 que “los elementos estructurales de la construcción de los locales de
trabajo y todas las maquinarias, instalaciones, así como las herramientas y

23
equipos, se mantendrán en condiciones seguras y en buen estado de
funcionamiento para evitar daño a las personas” y en el artículo 37 “que deberá
suprimirse en los lugares de trabajo cualquier factor de peligro que pueda
afectar la salud o integridad física de los trabajadores (…)”, algo que
CLARAMENTE no ocurrió en este caso.

6. Por consiguiente, el accidente del trabajo que es materia de la presente demanda


NO HABRÍA OCURRIDO si la demandada hubiera tomado las medidas y
dispuesto condiciones básicas que aseguraran a los trabajadores, la no ocurrencia
de accidentes. Es obvio S.S., en este caso, que el empleador no cumplió con los
mandatos legales contenidos en las normas citadas.

IV. GRADO DE CULPA DEL CUAL RESPONDE EL EMPRESARIO EN


CASO DE ACCIDENTES DEL TRABAJO Y ENFERMEDADES
PROFESIONALES

1. En relación con el grado de diligencia o cuidado que corresponde exigir al


empleador, conforme con la jurisprudencia reiterada de nuestra Excelentísima
Corte Suprema sobre la materia de autos, corresponde a la culpa levísima que,
en virtud de lo dispuesto en el artículo 44 del Código Civil, ha sido definida como
la esmerada diligencia que un hombre juicioso emplea en la administración de sus
negocios importantes. Lo anterior, por cuanto aun de estimarse que el empleador
responde de culpa leve y no levísima (por tratarse de un contrato de carácter
bilateral), no cabe duda de que el estándar de diligencia exigido difiere de aquél
necesario para cumplir una obligación de carácter patrimonial, en atención a la

24
entidad de los bienes jurídicos protegidos, nada menos que la vida e integridad
física y psíquica del trabajador.12

2. Ahora bien, resulta relevante considerar que en el juicio de culpa de la entidad


empleadora se debe tener en cuenta la especial naturaleza de la obligación de
seguridad que se supone incumplida y cuyo contenido trasciende una simple
prestación de un contrato patrimonial, puesto que se inserta en el deber de
cuidado a la vida y salud de un ser humano, quien en este caso se encuentra
desarrollando laborales de manera subordinada a otro, quien en definitiva se
verá beneficiado con los frutos del trabajo humano.13

3. Lo anterior explica el motivo de la exigencia contenida en el artículo 184 del


Código del Trabajo, ya citado, en cuanto impone un deber de cuidado eficaz y
adecuado, lo que, en atención a la naturaleza de la prestación en cuestión, no
puede sino implicar, a lo menos, cumplirla con la suma diligencia y cuidado.
Pero además, creemos que el alto estándar de diligencia que se exige al
empleador en materia de seguridad laboral encuentra sustento en los riesgos que
éste asume en el desarrollo de su actividad.

4. En ese sentido, la referida norma obliga al empleador a proteger eficazmente la


vida y salud de los trabajadores; de ahí entonces que EL EMPRESARIO ESTÉ
OBLIGADO A EMPLEAR AQUELLA ESMERADA DILIGENCIA QUE SE
ESPERA DE UN HOMBRE JUICIOSO, por cuanto él, siendo dueño de la obra,
empresario, beneficiario de los frutos del trabajo humano, es quien está en mejor
posición de evitar la concretización del riesgo, tanto porque dispone que

12LANATA FUENZALIDA, R., “Responsabilidad Contractual y Extracontractual por Accidentes del Trabajo y
Enfermedades Profesionales” (Santiago, DER ediciones, 2019). Pág. 60 y 84.
13 DIEZ SCHWERTER, J., “La culpa del empresario por accidentes del trabajo: Modernas tendencias

jurisprudenciales”, en Cuadernos de Extensión Jurídica (Santiago, U. de los Andes, 10 (2005)), Pág. 89.
25
mayores recursos económicos, como porque es de su cargo la adopción de
medidas encaminadas a tal fin, así como la dirección y organización del trabajo.

V. RESPONSABILIDAD DE SERVICIO NACIONAL DE PROTECCIÓN


ESPECIALIZADA A LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA COMO
MANDANTE, DUEÑA DE LA OBRA O FAENA.

1. El artículo 183-E del Código del Trabajo, señala: “Sin perjuicio de las obligaciones
de la empresa principal, contratista y subcontratista respecto de sus propios
trabajadores… la empresa principal deberá adoptar las medidas necesarias
para proteger eficazmente la vida y salud de todos los trabajadores que laboran
en su obra, empresa o faena, cualquiera sea su dependencia”. En palabras
simples SERVICIO NACIONAL DE PROTECCIÓN ESPECIALIZADA A LA
NIÑEZ Y ADOLESCENCIA no se ve excluida de la responsabilidad de velar
por la seguridad física y mental de los trabajadores que laboran en su favor.

2. Como se ha venido señalando, doña Jessica fue contratada por FUNDACIÓN


INSTITUTO DE EDUCACIÓN POPULAR para desarrollar las funciones de
EDUCADORA DE TRATO DIRECTO, debiendo llevarse a cabo de manera
permanente y exclusiva en favor del SERVICIO NACIONAL DE
PROTECCIÓN ESPECIALIZADA A LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA en la
comuna de Copiapó.

3. Complementando a lo anterior, el artículo 66 bis de la ley N°16.744, indica: “Los


empleadores que contraten o subcontraten con otros la realización de una obra,
faena o servicios propios de su giro, deberán vigilar el cumplimiento por parte
de dichos contratistas o subcontratistas, de la normativa relativa a higiene y
seguridad, debiendo para ello implementar un sistema de gestión de la
seguridad y salud en el trabajo para todos los trabajadores involucrados,
26
cualquiera que sea su dependencia…”La ley establece claramente que el
contratista deberá realizar acciones de coordinación preventiva para resguardar
la seguridad de los trabajadores, las cuales, de haber sido realizadas
oportunamente, habrían evitado el accidente del trabajo sufrido por nuestra
representada a causa de las deficientes condiciones de seguridad que empleaban.

4. Respecto a la responsabilidad solidaria de la que responde el contratista ante un


accidente del trabajo o enfermedad profesional que afecta a un trabajador
subcontratado, la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Santiago, con fecha 30 de
marzo de 2017, ha dictado en la causa ROL 2169-2016, el siguiente fallo, el cual
se transcribe en los siguientes considerandos: “Undécimo: A lo expresado sigue
poner en relieve que el artículo 183 E del Código del Trabajo impone a la empresa
principal la obligación de adoptar las medidas necesarias para proteger eficazmente la
vida y la salud “de todos los trabajadores que laboren en su obra empresa o faena,
cualquiera sea su dependencia, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 66 bis de la
Ley 16.744 y el artículo 3° del Decreto Supremo N°594, de 1999, del Ministerio de
Salud”, agregándose en su inciso final que, sin perjuicio de los derechos derivados del
régimen de subcontratación respecto del dueño de la obra, empresa o faena, “el trabajador
gozará de todos los derechos que las leyes del trabajo le reconocen en relación con su
empleador”. Las disposiciones citadas debe relacionarse y armonizarse necesariamente a
su vez con las prescripciones contenidas en el artículo 183 B del mismo cuerpo de leyes -
en cuanto allí se establece que la empresa principal, dueña de la obra o faena, es
responsable de las obligaciones laborales y previsionales-, pero con los siguientes
añadidos: a) En primer lugar, que “En los mismos términos (que la empresa principal),
el contratista será solidariamente responsable de las obligaciones que afecten a sus
subcontratistas, a favor de los trabajadores de éstos”; y b) En segundo lugar, que cuando
el trabajador entable su demanda contra su empleador directo, “podrá hacerlo en contra

27
de todos aquellos que puedan responder de sus derechos, en conformidad a las normas de
este párrafo”;

“Duodécimo: En lo inmediato, debe ponerse en relieve que ha sido la misma ley la que se
ocupó de precisar que, en situaciones como está, el trabajador puede interponer su
demanda contra el empleador y “contra de todos aquellos que puedan responder de sus
derechos”. Por lo tanto, siendo ése el caso, es decir, cuando el trabajador demanda
conjuntamente a todos los que estima responsables, es el propio artículo 183 B que ha
facultado a los juzgados de letras del trabajo para conocer del asunto, lo que es coherente
con lo que dispone el artículo 420 letra f) del Código del Trabajo, en el sentido que ese
tipo de materias resulta connatural a los juzgados de la especialidad. Como fuere,
cualquier escisión resultaría artificiosa y contraproducente en la medida que, a fin de
cuentas, el hecho sustancial que debe indagarse es uno solo: la efectividad del accidente
del trabajo y las circunstancias de su verificación; “

“Décimo Cuarto: En ese contexto, la responsabilidad derivada del régimen de


subcontratación comporta la implementación de una garantía de indudable origen legal,
superándose de ese modo la tradicional dualidad de lo contractual y extracontractual, ya
que terceros que no celebraron el contrato de trabajo, por el ministerio de la ley pasan a
estar obligados o quedan vinculados en el cumplimiento de deberes de naturaleza laboral.
El fundamento de esa responsabilidad arranca del hecho que –a fin de cuentas-, las
empresas no empleadoras también se ven favorecidas con los servicios prestados por el
trabajador. Dicho en otras palabras, no son extrañas a su desempeño. Su propósito no es
otro que ampliar los centros de imputación para que el trabajador pueda exigir o hacer
efectivo el cumplimiento de sus derechos laborales y previsionales. En lo que interesa, esa
expansión se traduce en la imposición del deber de velar por la seguridad en el trabajo y,
seguidamente, en la extensión de la cobertura de protección de los derechos del trabajador
accidentado, quien queda así liberado de los vaivenes e incertidumbres asociadas a la
eventual debilidad económica del llamado “empleador directo”;

28
5. De esta forma, en virtud de lo dispuesto en el artículo 183 E del Código del
Trabajo, y lo dispuesto en el artículo 66 bis de la Ley 16.744, la empresa
mandante, dueña de la obra o faena donde ocurrió el accidente es
solidariamente responsable de dar cumplimiento al deber de protección a la
vida y salud de los trabajadores, debiendo tomar prevenciones y medidas
adecuadas para evitar accidentes y enfermedades cuyo origen es el trabajo. Al
no cumplir con esta obligación debe el SERVICIO NACIONAL DE
PROTECCIÓN ESPECIALIZADA A LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA, igual
que la empresa empleadora de nuestra representada, responder por los
perjuicios que ha ocasionado el accidente de autos, derivado de su calidad de
dueña de las obras o faena.

VI. PERJUICIOS QUE SE DEMANDAN

1. De acuerdo con los hechos expuestos, no cabe duda alguna acerca de la existencia
fehaciente de los enormes daños que el accidente de autos ha provocado a
nuestra mandante.

2. Estos daños que son materiales, corporales y morales y, de acuerdo con lo


dispuesto por las normas legales ya invocadas y el artículo 69 de la Ley de
Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, son y deben ser
absolutamente indemnizables.

A) DAÑO MORAL:

1. En el derecho chileno es indiscutible la procedencia del daño moral cuando


deriva de un accidente del trabajo. En efecto, el artículo 19 número 1, inciso
1°, y 4° de la Constitución Política, en relación con el artículo 69 de la Ley
N°16.744, reconocen expresamente el derecho a tal clase de reparación.

29
2. En ese sentido se han pronunciado los Tribunales de nuestro país, como por
ejemplo en la Sentencia Rol C-307-2018, dictada por el Juzgado de Letras de
Constitución, que en su Considerando Décimo señala: “Que, a la reparación del
daño moral, habrá́ que decir que este se ha ido construyendo por la jurisprudencia,
debido a que el marco legal del mismo es reducido. Así́ entonces, se ha entendido que
el daño moral no es más que el valor o avaluación del sufrimiento, del dolor o de la
molestia que el actuar ilícito produce en la sensibilidad de una persona.
Conceptualización que se ha ido ampliando en el tiempo, y en la actualidad
existe la tendencia – que por cierto comparte este sentenciador - según la cual,
el daño moral no solo puede estar conformado por el sufrimiento, dolor o
molestia, sino también, y además, por una lesión cierta, previsible y
relevante a derechos, bienes o intereses extra patrimoniales, básicamente -
pero no exclusivamente - constitutivos de atributos de la personalidad. En
base a esta concepción más amplia, lo que se califica como daño moral, no es el
sufrimiento, sino la afectación a algún derecho de la persona, por ejemplo, la fama, el
prestigio, el derecho a la vida o a la integridad física.

En efecto, en este último aspecto, resulta innegable que el N° 1 del artículo 19 de


nuestra Carta Fundamental, garantiza el derecho a la integridad física y psíquica de
la persona, lo que sumado a lo dispuesto por los artículos 2314, 2327, 2329 y 2331
del Código Civil, permiten concluir que el daño moral, psíquico o espiritual debe ser
reparado, siempre que haya existido culpa o dolo de parte del agente que lo provoca,
cobrando aún más relevancia la conclusión jurisprudencial y doctrinal consistente en
que el daño moral es siempre indemnizable en sede extracontractual.”

3. Así las cosas, en el caso de autos, desde luego se ha afectado la integridad de


la demandante, a raíz del padecimiento físico como psicológico, y en
definitiva a raíz de estos ha provocado un daño en la faz interna de nuestra
representada, lo que se conoce como daño moral.
30
4. Como consecuencias de las lesiones corporales sufridas por nuestra
representada en su mano y rodilla izquierda, ha provocado todo tipo de
sintomatología; como dolores, limitación de los movimientos, pérdida de
funcionalidad e imposibilidad de realizar actividades físicas habituales.

5. A su vez, a raíz de dichas lesiones provocadas a nuestra representada, esta se


ha visto afectada en distintos ámbitos o aspectos de la vida, tanto desde el
punto de vista personal, familiar, emocional, económico, laboral y salud
mental. Que, en definitiva, solo provocan que nuestra mandante padezca
angustia, congoja, frustración e incertidumbre laboral.

6. En virtud de todo lo relatado precedentemente, S.S. podrá apreciar que


nuestra representada ha sido víctima de un PERJUICIO DE SUFRIMIENTO
QUE SE EXTIENDE EN EL TIEMPO. En esta materia de daño moral, cabe
hacer presente que la Jurisprudencia en el último tiempo ha ido reconociendo
la grave alteración de la paz social que provocan los accidentes del trabajo y
enfermedades profesionales, siguiendo de algún modo la tendencia mundial
de las economías desarrolladas y en vías de desarrollo.

7. Por consiguiente, cabe hacer presente lo razonado por nuestros Tribunales al


momento de la determinación del monto indemnizable, como por ejemplo en
la Sentencia Rol N° O-6-2019, seguida ante el Juzgado de Letras de Los
Lagos, que en su Considerando Décimo octavo razona que: “En cuanto a la
determinación del daño moral, el estado actual de la cuestión en la jurisprudencia
puede resumirse en las causas que, a modo ejemplar, se pasan a citar:

a) Causa RIT O-1868-2014 del 2° Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, se


condenó́ al demandado a pagar la suma de $100.000.000 por concepto de daño

31
moral, causa en la cual el demandante, a raíz de un accidente resultó con cuatro
dedos amputados.

b) Causa RIT O-5793-2014 del 2° Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, se


condenó́ al demandado a pagar la suma de $50.000.000 por concepto de daño
moral, causa en la cual el demandante, a raíz de un accidente resultó con cuatro
dedos cercenados.

c) Causa RIT O-5-2019 del Juzgado de Letras de Los Lagos, en donde se accionó en
contra de la misma demandada de estos autos, por un accidente que resultó con el
corte del dedo pulgar derecho del demandante, procedimiento en el cual se arribó
a una conciliación por la suma de $18.500.000

Por estas consideraciones, ajustándose a los parámetros jurisprudenciales apuntados


precedentemente, y a los daños experimentados por la persona del demandante, se
estima procedente determinar y establecer el daño moral en la suma de $75.000.000”.

8. Así, la importancia del monto a determinar a la hora de establecer y evaluar


el daño moral S.S., incide en el desarrollo cultural de una sociedad, situación
que ciertamente se está manifestando en nuestro país, a partir de los lúcidos
fallos que nuestros Tribunales han dictado en los últimos años.

9. En efecto, desde el punto de vista de los valores empresariales y sociales en


juego en los casos de accidentes laborales, cabe hacer presente que la
organización y gestión de una empresa cualquiera, siempre debe tener como
primera prioridad la seguridad, las condiciones de salubridad y la
prevención de riesgos de accidente de sus trabajadores, circunstancias que
debieran estar presentes en la dirección de toda actividad productiva.

10. Ante dicho escenario, resulta obvio S.S., que los ejecutivos encargados de
administrar una empresa tendrán un mayor interés en invertir en seguridad
32
y ejecutar protocolos de prevención de accidentes y enfermedades de los
trabajadores que se encuentran bajo su dependencia y subordinación, como
en este caso.

11. En mérito de lo expuesto, por concepto de daño moral propiamente tal y


atendido el estado físico y psicológico que le provocó el accidente a nuestra
representada, demandamos la suma de $80.000.000 (ochenta millones de
pesos) o lo que S.S. determine conforme a derecho.

B) REAJUSTES E INTERESES:

A su vez, se demandan intereses y reajustes desde la fecha del accidente hasta el


día del pago efectivo, o por el periodo conforme a derecho S.S., conforme lo
dispuesto en el artículo 63 del Código del Trabajo, que es la norma aplicable en este
ámbito. El interés aplicable es el máximo convencional, y el reajuste es el
correspondiente a la variación que experimente el Índice de Precios al Consumidor,
desde la fecha del accidente.

C) COSTAS DE LA CAUSA

Se demandan las costas de la causa.

D) SUBSIDIARIAMENTE

Se demanda el pago de las cantidades que S.S. estime de justicia determinar.

POR TANTO, y en mérito de lo expuesto y lo dispuesto en los artículos 184


y siguientes del Código del Trabajo, artículos 66, 68 y 69 bis de la Ley Nº 16.744 que
establece normas sobre accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, Decreto
Supremo 594, demás normas legales y reglamentarias invocadas y demás
pertinentes.
33
S.S. PEDIMOS: Tener por interpuesta demanda de indemnización de
perjuicios por daño moral por accidente del trabajo en contra de la demandada
FUNDACIÓN INSTITUTO DE EDUCACIÓN POPULAR y por su
responsabilidad solidaria o subsidiaria en su caso en contra de la demandada
SERVICIO NACIONAL DE PROTECCIÓN ESPECIALIZADA A LA NIÑEZ Y
ADOLESCENCIA, ya individualizados; acogerla a tramitación y en definitiva
declarar, en las cantidades y porcentajes indicados o en los que S.S. determine:

a) Que se condena a la demandada FUNDACIÓN INSTITUTO DE


EDUCACIÓN POPULAR, a pagar por concepto de indemnización de
perjuicios por daño moral por accidente del trabajo a nuestra
representada, la suma de $80.000.000 (ochenta millones de pesos) o lo
que SS. determine conforme a derecho.

b) Que se condena a la demandada SERVICIO NACIONAL DE


PROTECCIÓN ESPECIALIZADA A LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA a
responder solidaria o subsidiariamente, según S.S. determine conforme
al mérito del proceso, respecto del pago de la indemnización por daño
moral por el accidente del trabajo indicada en la letra a) del petitorio, en
virtud de su calidad de empresa principal, dueña de la empresa, obra o
faena, en virtud de lo dispuesto en el artículo 183-B y 183-E del Código
del Trabajo y 66 bis de la Ley 16.744, y demás normas aplicables al caso.

c) Que se condene a las demandadas al pago de los intereses y reajustes en


conformidad al artículo 63 y 173 del Código del Trabajo.

d) Que se condene a las demandadas al pago de las costas de la causa.

34
PRIMER OTROSÍ: Solicita comparecencia remota. Que, en virtud de lo dispuesto
en el artículo 427 bis del Código del Trabajo, venimos en solicitar a S.S autorizar la
comparecencia remota por videoconferencia de esta parte a la audiencia
preparatoria que se fije al efecto.

Junto con ello, cumplimos en hacer presente que esta parte cuenta con los medios
electrónicos para comparecer eficazmente a dicha instancia y que nuestra
comparecencia por este medio no causa indefensión a nuestra representada, por lo
cual cumplimos en señalar número de teléfono y correo electrónico como medio de
contacto.

1) Abogado Sebastián Avendaño Farfán, correo electrónico


[email protected], teléfono +56 973352446.

2) Abogada Daniela Cáceres Rodríguez, correo electrónico


[email protected], teléfono +56 994510243

SEGUNDO OTROSÍ: Forma de notificación. Sírvase S.S., tener presente que


venimos en señalar como forma de notificación, los siguientes correos electrónicos:
[email protected], [email protected] y
[email protected].

TERCER OTROSÍ: Acompaña documento. Rogamos a S.S., se sirva tener por


acompañado Mandato Judicial otorgado por escritura pública con fecha 17 de abril
de 2024, suscrito ante Notario Público de la Tercera Notaría de la Provincia de
Copiapó, doña GABY SOLEDAD HERNÁNDEZ SOTO, en virtud del cual
comparecemos en representación de doña JESSICA DEL CARMEN RAMIREZ
RAMIREZ.

35
CUARTO OTROSÍ: Téngase presente. Rogamos a S.S. se sirva tener presente que,
en nuestra calidad de abogados habilitados para el ejercicio de la profesión,
asumimos en este acto el patrocinio y poder conferidos por el Mandato Judicial que
se acompaña en un otrosí, teniendo presente, además, que nuestro domicilio es
Santa Beatriz Nº 100, Oficina 1106, comuna de Providencia, Región Metropolitana.

36

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