Personajes:
Hrothgar… Rey de Dinamarca.
El Heraldo.
Wealhtheow… Reina.
Grendel… monstruo cruel. Bestia semihumana, pero mucho más fuerte y grande que una persona. De
decía que la bestia era poseedora de un oído prodigioso, descendiente de Caín, y que sentía un
profundo odio hacia los humanos, y que se retorcía de desprecio en su Tavera cada vez que los
escuchaba, cantar, tocar el arpa, y celebrar a dios.
Resumen, historia.
Hrothgar desayunaba en silencio, cuando apareció su Helardo, este llevaba una expresión sombría. Le
toco al heraldo ser portador de malas noticias, e informo al rey que durante la noche anterior uno de sus
guerreros había abandonado el palacio, se había llevado a cabo una búsqueda pero absolutamente
nadie tenía idea de que era lo que había pasado. El rey se extrañó, pues sus guerreros siempre habían
vivido entre riquezas, y nunca antes había ocurrido hecho semejante. Aun así días más tardes ocurrió lo
mismo, ahora eran cinco los guerreros desaparecidos, esa vez había hallado sangre en el piso del herot
(sala más grande y lujosa del castillo), esta había sido construida para celebrar los triunfos del ejército, y
por cada victoria organizaban un encuentro festivo, para beber, cantar y bailar.
El rey ordeno, se realizara una búsqueda exhaustiva en cada rincón del palacio, sus hombres se
reorganizaron en grupos, y cumplieron las ordenes. Tras una semana de búsqueda, aun nada se había
encontrado. Fu entonces cuando la reina, le recordó a Hrothar sobre una antigua leyenda, en el pueblo
se hablaba de una bestia semihumana, muy fuerte y de gran tamaño, esta era descendiente de Caín y
sentía un profundo odio por los humanos.
La noche siguiente, el rey organizo un banquete en el herot, al cual todos sus guerreros asistieron, y
algunos montaron guardia. El rey se retiró temprano, y durante la noche sus hombres descansaron en el
salón, turnándose para tomar guardia. Pero a través de la niebla era sumamente dificultoso vislumbrar a
la bestia, que los observaba agazapados durante su celebración, cuando ya no pudo resistir el odio que
verlos le producía, se acercó a la puerta, pero para cuando los guardias alertaron a los guerreros ya era
demasiado tarde, la bestia termino con la vida de gran cantidad de hombres, a continuación tomo a
cuatro de ellos entre sus manos y se alejó.
Al dia siguiente, el rey comunico, aterrorizado que la leyenda era real. Y ahora que el Grendel había
probado carne humana, no había ningún otro alimento que lo saciara. El rey decidio que el herot se
utilizaría nada mas que durante el dia, y por las noches seria clausurado, durante doce años se le impidió
el ingreso a Gendel con esperanza de lograr su rendición, y su historia de muerte y terror, viajo de boca
en boca.
Durante el dia, una inmensa nave guerrera, llego a Dinamarca, de esta decendieron un grupo de
aproximadamente quince tripulantes, pese a ser pocos contaban con excelente armamento. El vijia los
vio bajar, y se acerco a quien parecía ser el líder de la tropa, un hombre de cabello dorado y ojos grises,
este se presento, su nom re era Beowulf, y venían desde muy lejos con intención de ver al rey y cumplir
la mportante misión de derrotar al Grendel, puesto que la historia, había cruzado el mar, el vijia se
soprendio y decidio conducirlos ante el rey.
Entre Daneses y gautas siempre había existido un vínculo fraternal. Hrothgar y Ekto (padre de Beowulf)
siempre habían sido amigos, y el rey recordaba haber conocido a Bepwulf, según se rumoreaba,
actualmente estaba convertido en un guerrero invencible.
El rey ordeno, se le diera la bienvenida a los recién llegados en el herot. Una vez allí, Beowulf se
presentó, y expreso lo fascinado que estaba por la apariencia dela sala, y lo mucho que lamentaba que
durante las noches permaneciera cerrada. Le explico a Hrothgar, que su rey le había encomendado la
tarea de derrotar a la bestia. El rey comento lo honrado que se sentía por la oferta, pero que en realidad
muchos de sus hombres habían pasado noches enteras en el herot esperando asesinar a la bestia y no lo
habían conseguido. Intervino entonces un fiel vasallo de Hrothger, bastante envidioso, y se dirigió
directamente a Beowulf, preguntando respecto a la competencia de nado en la que este había salido
perdedor, y sosteniendo que si no era capaz de ganar una competencia de nado, menos aun de derrotar
a una bestia, Beowulf, alego que en realidad, durante el quinto dia de nado, una terrible tempestad se
desato y una bestia marina lo arrastro a las profundidades, pero abasteciéndose de su cuchillo logro
librarse de esta. A continuación, aseguro que si le permitían pasar la noche en el herot, ya no volverían a
necesitar clausurarlo por las noches siguientes, pues vencería a la bestia. El rey, esperanzado le aseguro
a Beowulf, que si lograba terminar con el Grendel, siempre tendría todo lo que necesitara.
Durante la noche, el ejército se reunió en el herot. Beowulf, decidió dejar sus armas, pues su intención
era enfrentarse a la bestia de igual a igual. Transmitió su seguridad a sus hombres, y todos se recostaron
a descansar en espera de la bestia. Esta llego y abrió la puerta con absoluta facilidad. Todos los
guerreros se agruparon, como un bloque compacto con sus lanzas en alto, entonces la bestia tomo a
uno de ellos, y se lo llevo a la boca. Los hombres de Beowulf, se dispersaron aterrados, mientras el
permanecía recostado sobre una hilera de bancos de madera, la bestia se acercó, y este se aferró con
todas sus fuerzas a la garra de la bestia. El grandel, intento sacudirlo, como si se tratase de un insecto,
pero el líder de los gautas permaneció de pie, y sosteniendo el brazo del monstruo. Tras un rato de
forcejeo, un aullido ensordecedor hizo vibrar las paredes del palacio, Beowulf, había arrancado la
extremidad de la bestia, El Grendel lo miro con odio, y corrió hacia el bosque, era sabido que no le
quedaba mucho tiempo de vida. Entonces Geowulf, bañado en sangre y sudor, trepo el techo del herot y
colgó el brazo e la bestia.
Beowulf estaba en boca de todos. Cuando el rey y la reina, llegaron al salón se enteraron de lo ocurrido,
ambos se expresaron en modo de agradecimiento hacia el guerrero, y el rey le aseguro que se respetaba
su vínculo nunca le faltarían riquezas. A modo de reconocimiento Hrothger, le entrego un estandarte
dorado, y ocho caballos de distintos colores, uno de ellos adornado con una montura repleta de joyas.
La reina por su parte, decidió entregarle, dos brazaletes, un anillo y un collar.
El herot lucio nuevamente como el primer día, decorado con tapices de la historia danesa. A
continuación trajeron vino sonó el arpa y comenzó la fiesta.
El envidioso vasallo de Hrothgar, recordaba una parte de la leyenda, que evidentemente los demás no. Y
era que el pueblo sería acechado por dos bestias. Permaneció en silencio. Al anochecer se le asignó a
Beowulf una habitación con absoluto confort, y sus guerreros pasaron la noche en el herot. Mientras
todos dormían, irrumpió en el palacio, un monstruo de aspecto gris, era la madre de Grenel, y sew
presento esperando vengar la muerte de su hijo.
A la mañana siguiente, en el techo del herot, donde solía estar colgada la garra del Grendel, había ahora
un cadáver humano, decapitado. El rey convoco a Beowulf, y explico lo ocurrido, agregando que en
realidad existían dos bestias y el solo había terminado con la vida de una de ellas.
Beowulf, prometio terminar con la vida de la ogresa. Seguiría sus huellas, la encontraría y asesinaría. El
rey decidio acompañarlo y enseñarle el horrible lugar donde la bestia habitaba, se trataba de un lago al
cual nadie se atrevia a entrar. Emprendieron su recorrido, siguieron las huellas de la bestia hasta que
estas desaparecieron, y se encontraron frente a un precipicio. Beowulf y sus hombres comenzaron el
decenso, y encontraron gran cantidad de horribles cinturas, las ahuyentaron y a continuación dieron con
otro perturbador descubrimiento, era la cabeza de un hombre. Se trataba de la víctima que colgaba del
techo del herot. Beowulf, ordeno a sus hombres que lo ayudaran a ponerse su armadura, pues estaba
dispuesto a entrar en el lago, entonces el envidioso vasallo de Hrothger, le ofrecio su espada,
asegurándole que no habría manera de que perdiera con ella, y presentándola como disculpas por el
trato que le había brindado, claro que este estaba convencido de que Beowulf no volvería con vida.
En cuanto el gauta se introdujo en el lago, serpientes marinas comenzaron a morderlo, pero él estaba
bien protegido y no alcanzaban a herirlo, aunque conforme más avanzaba las profundidades se volvían
más turbias y se le imposibilitaba ver debido a la falta de luz. La madre de Grendel, acostumbrada a la
falta de luz, logro verlo y lo tomo por detrás, la ogresa lo arrastro hacia su cueva, beowulf, se recuperó y
observo el horrible espacio que lo rodeaba. La bestia lo observaba curiosa, nunca antes un guerrero
había llegado hasta allí. Beowulf, aprovecho ese momento, para incorporarse y atacarla absasteciendose
de la espada que le habían dado, pero el hierro de esta se deshizo en cuanto roco la piel de la bestia. Así
que Beowulf, se dispuso a luchar con sus manos.
Beowulf busco a su alrededor, algo con lo que defenderse de la bestia, y finalmente encontró una
inmensa espada, la más grande que había visto, pues había sido creada por los gigantes. Mientras tanto
el rey y los hombres de Beowulf, se preguntaban si continuaba con vida, pies habían transcurrido nueve
horas desde que se había ido. Tras un rato más de espera, el rey ordeno el retorno al palacio, pero el
ejército gauta decidió esperar a su líder.
Bowulf espero a que su enemiga diera la iniciativa, y en cuanto esta intento atacarla, el guerrero la
desgarro con un movimiento preciso. En cuanto la vida abandono a la bestia, Beowulf se dispuso a
explorar la gruta, el guerrero encontró numerosos tesoros, los cuales habían acumulado los ogros. El
guerrero continúo recorriendo, y avanzo hacia el otro recinto donde yacía el cuerpo sin vida de Grendel,
el guerrero, tomo la espada y corto la cabeza de la bestia. Emprendió su viaje de regreso, esta vez
ninguna criatura marina se le acerco. Una vez en la orilla, se reencontró con los gautas, fieles esperando
su regreso, les relato todo lo que había ocurrido y lo que descubrió, los tesoros escondidos en las
profundidades y su lucha con la bestia.
Al alejarse pudieron notar como las aguas del lago recuperaban su color natural.
Mientras los gautas regresaban, los daneses pensaban en el plan a seguir en caso de sufrir un nuevo
atentado. El rey se lamentaba por la muerte del valiente Beawulf, cuando este enyro en el helot y
entrego la cabeza de Grendel. Acto seguido Beawulf, le conto todo lo sucedido al rey, y le entrego la
espada de los gigantes. El rey expreso su admiración.
Al día siguiente muy temprano, se despidieron, y partieron rumbo a su patria. Una vez allí Beawulf,
entrego a su rey todas las recompensas que el rey Hrothger le había obsequiado, pues sabía que se
peleaba por honor, y no por una recompensa. Aun así era sabido que le esperaba una gran recompensa,
pues era el sucesor al trono.
Pasaron cincuenta años, Beawulf gobernaba. Esos días un hombre vagaba por las afueras del reino,
cuando dio con entrada de un risco, el hombre considero que era un buen lugar para tomar un descanso
antes de continuar, pero al entrar su sorpresa fue inmensa, pues la cueva escondía un tesoro invaluable.
El hombre tomo su saco y lo repleto con todo lo que pudo, lo que él no sabía era que en el fondo de
aquella cueva estaba el guardián de aquel tesoro, quien había arrebatado esos objetos de las manos de
sus dueños legítimos, este era un temible dragón dorado de trescientos años de edad. En cuanto
despertó, el dragón se percató de que alguien había robado parte del tesoro, y tras olfatear las huellas,
comprendió que se trataba de un ser humano del reino, ergo espero la caída del sol para vengar la
usurpación de su botín.
Más tarde los gautas notaron una inmensa y veloz sombra se presentaba, no tardo en lanzar feroces
llamas y convertir en brazas a sus desprevenidas víctimas. Tras la aurora el dragón regreso a su guardia.
Para beawuful, fue muy triste, no comprendía que acciones podrían haber desatado la furia del dragón,
pero fuesen cuales fuesen tenía que pasar a la acción, pus el destino de su pueblo estaba en juego.
Se preparó y marcho junto a diez hombres hacia el alto acantilado. Una vez allí, beawuful pidió a sus
vasallos, que observaran sin intervenir.
Una vez que Beawuful estuvo en la cueva, sintió como el calor del fuego del dragón volvía rojo su escudo
y como en su piel nacían ampollas. El dragón salió, y Beawulf casi cae del acantilado, este empuño su
espada y el dragón retrocedió pero beawulf alcanzo a abrirle un tajo en un costado. El dragón
nuevamente lanzo fuego y esta vez el rey cayó al suelo con la vista nublada y la piel de la cara quemada.
Los guerreros gautas observaban desde abajo atemorizados, y uno de ellos propuso ayudarlo ya que él
siempre lo hacía. Este subió sin esperar a sus compañeros, en cuanto llego al acantilado el dragón se le
tiro encima, entonces el rey aprovecho ese momento para clavarle la espada, pero esta se partió por la
mitad, el dragón quiso atacar al rey, y en ese momento su fiel guerrero le clavo el hacha, fue una herida
mortal.
El rey malherido, se incorporó apoyando u espalda contra una roca, la sangre manaba de su pecho. El
fiel vasallo, acudió en su ayuda, pero beawulf insistió en que no había nada para hacer, le pidió al joven
que fuese a la cueva y buscara los tesoros que habían ganado, expreso que su deseo, era que en la costa
se construya un túmulo, que se viera desde el horizonte, para así en un futuro, todos los navegantes
saber en cuál de los peñores ondea el nombre de bEawulf. Entonces su alma abandono su cuerpo, fue
entonces cuando los demás guerreros se presentaron, y el joven vasallo les aseguro que la noticia de su
cabría seria de conocimiento para muchos. Horas más tarde la noticia de la muerte de Beawulf, fue
transmitida al reino, y en su honor alzaron una pira decorada, con yelmos y armaduras, mientras una
mujer realizaba un canto fúnebre, la pira se quemó, cuando este se consumió, los gautas sepultaron las
cenizas junto con los tesoros para que en la tierra no despertara nuevamente la codicia. Sobre las
cenizas del rey, se construyó un montículo, a modo de señal para todos aquellos que surcaran esas
aguas, el trabajo duro diez días, y doce nobles guerreros cabalgaron alrededor del tumulto y evocaron
las gestas del querido monarca.