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39 Jesús No Fundó Una Religión

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39

Jesús no fundó una religión

La razón de ser de lo que vengo explicando tiene su fundamen­


to en una afirmación que debe quedar sólidamente integrada en
nuestras vidas: Jesús no fundó una Religión, la "Religión cristiana".
Los estudiosos suelen coincidir en que "Religión es un siste­
ma cultural de signos que promete ganancia de vida mediante la
correspondencia con una realidad última" 195• No me detengo a
explicar esta definición, ya que no es lo que pretendo con este libro.
Por eso, entre otras cosas, prescindo de analizar la distinción y
separación de "lo sagrado" y "lo profano", así como el análisis de
"lo numinoso" ("lo santo"), conceptos y experiencias que han sido
ampliamente explicados por autores de alto nivel, como Rudolph
Otto y Mircea Eliade 196.
Es significativo que los términos y conceptos que expresan el
hecho religioso o cultual, es decir, el "servicio sagrado", son pala­
bras o expresiones que apenas aparecen en el Nuevo Testamento,
especialmente en los Evangelios 197• El vocabulario relativo al culto

195. Gerd THEISSEN, La Religión de los primeros cristianos, Salamanca, Sígue­


me, 2002, pg. 15.
196. Rudolph ÜTTo, Lo Santo, Madrid, Revista de Occidente, 1965; Mircea
Eliade, Lo Sagrado y lo Profano, Madrid, Guadarrama, 1973.
197. W. RADL, "threskeia", cf. Dic. Exget. N.T., vol. I, 1896-1898; L. Schmidt:
ThWNT III, 158.

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EVANGELIO
DECLIVE DE LA RELIGIÓN Y FUTURO DEL JESÚS NO FUNDÓ UNA RELIGIÓN

sagrado está ausente del Evang elio. Jesús n o ordenó sacerdotes, ni Jer usalén, mientras que l os samaritanos tenían su sant uari o en el
uales, ni
mandó construir un templo o una capilla, ni imp uso rit m on te G arizín. Esto era causa de mutuo d esprecio. Por eso J esús
estable ció una liturgia, ni b autizó
(Jn 4, 2) 198 a quienes ac udían a dijo de forma tajante : "ha llegado la hora en que ni en este monte
u nidad cristi an a emp ezab a a
oírle o p e dirle algo . Cuando la c om
ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Los verdaderos adoradores
C ornelio
dar sus primer os pasos, Pedro resumió ante el cent urión adorarán al Padre en espíritu y en verdad" (Jn 4, 22). L a verdadera
to crist iano . Tenía su origen
e l o rigen de aque l primer mo vimie n a doración a Dio s se hac e ante c ad a se r h umano, ya q ue , c om o he

en "Jesús de Nazaret, ungid o por Dios


con la fuerza del Espíritu dicho tantas veces, Dios se ha humanizado. Y l a verdadera ado ­
En
Santo, que pasó haciendo el bien y curando... " (Hcb 10, 38). ración q ue Dios q uiere y acepta e s el r espeto, la convivencia más
original y cerca no a Jesús - lo
aquel cristianism o incipiente - el más profundamente hum ana y bondadosa, la ay ud a mutua y el amor
de quienes
central no era la Religión, sino el Evangelio al se rv icio si empre fie l a l os demás, sean qui enes sean.
o.
sufren, l os ne c esitados de est e mu nd Para entender el Evangelio es decisivo comprender que el rito es
antuv o
Es más, l a de Jesús f ue una vida conflictiva en la que m " el pro ceso de " o bjetivación y cosificación" d el Absol uto ( el Tras­
un enfrentam ie nto c onstante , que
fu e en aumento , pre cisamente ce ndente). Aquí es tá la clav e del pro bl ema, p orque la c onciencia
lo s sacer­
c on las instituciones de la Religión, con sus di rige nte s, humana no p uede comprender al Trasce ndente en sí. Un rito o un
bservantes,
dote s y l os miembros del S ane drín, con sus más fiele s o c once p to es siempre e ine vitabl emente un obje to mental, una cosa.
escrib as y fariseos. E n definitiv a,
l a relación de Je sús c on qui enes Y el Abs oluto, el Trasce nde nte, no se puede reducir a un c once p­
n f ue c asi si empre tensa o inclu-
re pre se ntaban o dirigían la R el igió to, no p u ede ser abarcado, c ompre ndido ni explicado m ediante
so ab ier tamente c onflic tiva. un pro ces o p or el c ual r e ducimos a Dio s a una simpl e c osa. E n
te en l a
Lo que acab o de decir ya que dó indicado sumari amen tal caso, n o creemos en Dios ni nos r el acionamos con Di os, si no
lio de Juan.
explicación que hic e del capítul o seg undo del Evange c on el resul tado de una "c onversión diabólica" m e diante la cual
sus sac er­
L a b o da de Caná y el conflic to de Jesús con el templo y re ducimos a Dios y l o c onv ertim os en un obj eto mental 199, que
patente que ,
do tes fueron utilizados por el e vangelis ta para de jar nos c onviene , n os de ja l a c onciencia e n paz y l as manos limpias.

para el Evangelio, no tienen v al or o impor tancia el c ump


limiento
Así se comprende por q ué Jesús no instituyó ritos, ni quiso
sacrifici os
de l os ritos relig iosos, n i men os aún el templ o y sus templo s, ni ord enó sac erd otes, ni pr e t en dió f und i rs e o c o nf un­
sagrados de animale s. dirs e c o n l a práctica rit ual y c eremo nial d e una R eligión. Y p or
Jesús no quiso rituales. Ni templos . S e lo dij o claramen
te a una
esto se c ompre nde también p or qué Jesús fue tan tajante al e xi­
ue las
muj er samaritana (Jn 4, 21-23). Ha o currido tantas v e ces q gir el desp oj o de l diner o y del p o de río de l o s imp or tantes d e e ste
ce n es div idir­
religiones, en v ez de unir a l os ciudadanos, l o que ha m undo . C omo se c omprende igualment e q ue el comp ortami ento
y l os sama­
los y hasta enfr entarlos. En tiemp o de Jesús, los judíos de l a Iglesia en e ste aspect o h a sido f re c ue nteme nte lo contrario
ritanos estaban enfrentados, porque los judíos tenían su temp
lo en
199. Paul RrcoEUR, De l'interprétation. Essai sur Freud, París, Ed. du Seuill,
l, 174-175.
198. Jean ZUMSTEIN, El Evangelio según juan, vol. Paris, 1968, 504.

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DECLIVE DE LA RELIGIÓN Y FUTURO DEL EVANGELIO
JESÚS NO FUNDÓ UNA RELIGIÓN

de lo que hizo y dispuso Jesús en su forma de vida y en las exi­


sino incluso como algo enteramente necesario para que la Iglesia
gencias para sus discípulos.
pueda cumplir su misión? En todo caso, es que nos hacemos esta
Y también se comprende por qué la Iglesia -y la Religión que pregunta y seguimos con la convicción de que tener dinero y pres­
enseña y pone en práctica- es una fuente inagotable de falsifica­ tigio, en la Iglesia, se ve como lo más natural del mundo, e incluso
ción y engaño. No hablo de la mentira pecaminosa, la mentira importante y necesario.
a sabiendas que es propia del embustero vulgar y cotidiano. No.
Me refiero a la falsificación o al engaño tranquilizante para tanta
"gente de religión" y "gente de Iglesia'', que predica el Evangelio
y vive al revés de lo que el Evangelio dice. Personas, educadas en
la Iglesia y convencidas de que tienen que ser fieles al Evangelio,
pero que viven -en cuestiones fundamentales- tal corno se viven
en la Iglesia tantos asuntos en los que entran en juego el dinero y
el poder.
Ahora bien, si es que queremos de verdad ser fieles al Evangelio,
no hay más remedio que buscar un fustificante que nos explique - a
• nosotros mismos y le explique a la gente - cómo es posible armoni­
·: zar (poner de acuerdo) dos cosas que son contradictorias, a saber:
; la fidelidad al Evangelio y la acumulación de dinero y poder (o
¡ importancia). Porque, si nos atenemos a lo que dijo Jesús y quedó
destacado en el Evangelio, es que, si pretendemos ser fieles a lo
que exigió Jesús, en cuanto se refiere a la posesión de riqueza (Me
10. 17-31; Mt 19, 16-29; Le 18, 18-30) y la pretensión de poder o
importancia (Me 10, 35-41; Mt 20, 20-28; Le 22, 25-26), estas
dos apetencias o pretensiones son incompatibles con el Evangelio
de Jesús.
Entonces, ¿hay alguna solución? ¿Cómo es posible tener dine­
ro y ser importantes y, al mismo tiempo, ser fieles a lo que vivió
y exigió Jesús? No olvidemos que Jesús exigió que sus discípulos
y apóstoles que no debían llevar ni calderilla en los bolsillos, ni
pretender en modo alguno ser los primeros, los más importantes u
ocupar los primeros puestos. ¿Qué ha ocurrido en la Iglesia para
que todo lo que acabo de indicar se vea y se viva, no sólo al revés,

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