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Jesús no fundó una religión
La razón de ser de lo que vengo explicando tiene su fundamen
to en una afirmación que debe quedar sólidamente integrada en
nuestras vidas: Jesús no fundó una Religión, la "Religión cristiana".
Los estudiosos suelen coincidir en que "Religión es un siste
ma cultural de signos que promete ganancia de vida mediante la
correspondencia con una realidad última" 195• No me detengo a
explicar esta definición, ya que no es lo que pretendo con este libro.
Por eso, entre otras cosas, prescindo de analizar la distinción y
separación de "lo sagrado" y "lo profano", así como el análisis de
"lo numinoso" ("lo santo"), conceptos y experiencias que han sido
ampliamente explicados por autores de alto nivel, como Rudolph
Otto y Mircea Eliade 196.
Es significativo que los términos y conceptos que expresan el
hecho religioso o cultual, es decir, el "servicio sagrado", son pala
bras o expresiones que apenas aparecen en el Nuevo Testamento,
especialmente en los Evangelios 197• El vocabulario relativo al culto
195. Gerd THEISSEN, La Religión de los primeros cristianos, Salamanca, Sígue
me, 2002, pg. 15.
196. Rudolph ÜTTo, Lo Santo, Madrid, Revista de Occidente, 1965; Mircea
Eliade, Lo Sagrado y lo Profano, Madrid, Guadarrama, 1973.
197. W. RADL, "threskeia", cf. Dic. Exget. N.T., vol. I, 1896-1898; L. Schmidt:
ThWNT III, 158.
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EVANGELIO
DECLIVE DE LA RELIGIÓN Y FUTURO DEL JESÚS NO FUNDÓ UNA RELIGIÓN
sagrado está ausente del Evang elio. Jesús n o ordenó sacerdotes, ni Jer usalén, mientras que l os samaritanos tenían su sant uari o en el
uales, ni
mandó construir un templo o una capilla, ni imp uso rit m on te G arizín. Esto era causa de mutuo d esprecio. Por eso J esús
estable ció una liturgia, ni b autizó
(Jn 4, 2) 198 a quienes ac udían a dijo de forma tajante : "ha llegado la hora en que ni en este monte
u nidad cristi an a emp ezab a a
oírle o p e dirle algo . Cuando la c om
ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Los verdaderos adoradores
C ornelio
dar sus primer os pasos, Pedro resumió ante el cent urión adorarán al Padre en espíritu y en verdad" (Jn 4, 22). L a verdadera
to crist iano . Tenía su origen
e l o rigen de aque l primer mo vimie n a doración a Dio s se hac e ante c ad a se r h umano, ya q ue , c om o he
en "Jesús de Nazaret, ungid o por Dios
con la fuerza del Espíritu dicho tantas veces, Dios se ha humanizado. Y l a verdadera ado
En
Santo, que pasó haciendo el bien y curando... " (Hcb 10, 38). ración q ue Dios q uiere y acepta e s el r espeto, la convivencia más
original y cerca no a Jesús - lo
aquel cristianism o incipiente - el más profundamente hum ana y bondadosa, la ay ud a mutua y el amor
de quienes
central no era la Religión, sino el Evangelio al se rv icio si empre fie l a l os demás, sean qui enes sean.
o.
sufren, l os ne c esitados de est e mu nd Para entender el Evangelio es decisivo comprender que el rito es
antuv o
Es más, l a de Jesús f ue una vida conflictiva en la que m " el pro ceso de " o bjetivación y cosificación" d el Absol uto ( el Tras
un enfrentam ie nto c onstante , que
fu e en aumento , pre cisamente ce ndente). Aquí es tá la clav e del pro bl ema, p orque la c onciencia
lo s sacer
c on las instituciones de la Religión, con sus di rige nte s, humana no p uede comprender al Trasce ndente en sí. Un rito o un
bservantes,
dote s y l os miembros del S ane drín, con sus más fiele s o c once p to es siempre e ine vitabl emente un obje to mental, una cosa.
escrib as y fariseos. E n definitiv a,
l a relación de Je sús c on qui enes Y el Abs oluto, el Trasce nde nte, no se puede reducir a un c once p
n f ue c asi si empre tensa o inclu-
re pre se ntaban o dirigían la R el igió to, no p u ede ser abarcado, c ompre ndido ni explicado m ediante
so ab ier tamente c onflic tiva. un pro ces o p or el c ual r e ducimos a Dio s a una simpl e c osa. E n
te en l a
Lo que acab o de decir ya que dó indicado sumari amen tal caso, n o creemos en Dios ni nos r el acionamos con Di os, si no
lio de Juan.
explicación que hic e del capítul o seg undo del Evange c on el resul tado de una "c onversión diabólica" m e diante la cual
sus sac er
L a b o da de Caná y el conflic to de Jesús con el templo y re ducimos a Dios y l o c onv ertim os en un obj eto mental 199, que
patente que ,
do tes fueron utilizados por el e vangelis ta para de jar nos c onviene , n os de ja l a c onciencia e n paz y l as manos limpias.
para el Evangelio, no tienen v al or o impor tancia el c ump
limiento
Así se comprende por q ué Jesús no instituyó ritos, ni quiso
sacrifici os
de l os ritos relig iosos, n i men os aún el templ o y sus templo s, ni ord enó sac erd otes, ni pr e t en dió f und i rs e o c o nf un
sagrados de animale s. dirs e c o n l a práctica rit ual y c eremo nial d e una R eligión. Y p or
Jesús no quiso rituales. Ni templos . S e lo dij o claramen
te a una
esto se c ompre nde también p or qué Jesús fue tan tajante al e xi
ue las
muj er samaritana (Jn 4, 21-23). Ha o currido tantas v e ces q gir el desp oj o de l diner o y del p o de río de l o s imp or tantes d e e ste
ce n es div idir
religiones, en v ez de unir a l os ciudadanos, l o que ha m undo . C omo se c omprende igualment e q ue el comp ortami ento
y l os sama
los y hasta enfr entarlos. En tiemp o de Jesús, los judíos de l a Iglesia en e ste aspect o h a sido f re c ue nteme nte lo contrario
ritanos estaban enfrentados, porque los judíos tenían su temp
lo en
199. Paul RrcoEUR, De l'interprétation. Essai sur Freud, París, Ed. du Seuill,
l, 174-175.
198. Jean ZUMSTEIN, El Evangelio según juan, vol. Paris, 1968, 504.
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DECLIVE DE LA RELIGIÓN Y FUTURO DEL EVANGELIO
JESÚS NO FUNDÓ UNA RELIGIÓN
de lo que hizo y dispuso Jesús en su forma de vida y en las exi
sino incluso como algo enteramente necesario para que la Iglesia
gencias para sus discípulos.
pueda cumplir su misión? En todo caso, es que nos hacemos esta
Y también se comprende por qué la Iglesia -y la Religión que pregunta y seguimos con la convicción de que tener dinero y pres
enseña y pone en práctica- es una fuente inagotable de falsifica tigio, en la Iglesia, se ve como lo más natural del mundo, e incluso
ción y engaño. No hablo de la mentira pecaminosa, la mentira importante y necesario.
a sabiendas que es propia del embustero vulgar y cotidiano. No.
Me refiero a la falsificación o al engaño tranquilizante para tanta
"gente de religión" y "gente de Iglesia'', que predica el Evangelio
y vive al revés de lo que el Evangelio dice. Personas, educadas en
la Iglesia y convencidas de que tienen que ser fieles al Evangelio,
pero que viven -en cuestiones fundamentales- tal corno se viven
en la Iglesia tantos asuntos en los que entran en juego el dinero y
el poder.
Ahora bien, si es que queremos de verdad ser fieles al Evangelio,
no hay más remedio que buscar un fustificante que nos explique - a
• nosotros mismos y le explique a la gente - cómo es posible armoni
·: zar (poner de acuerdo) dos cosas que son contradictorias, a saber:
; la fidelidad al Evangelio y la acumulación de dinero y poder (o
¡ importancia). Porque, si nos atenemos a lo que dijo Jesús y quedó
destacado en el Evangelio, es que, si pretendemos ser fieles a lo
que exigió Jesús, en cuanto se refiere a la posesión de riqueza (Me
10. 17-31; Mt 19, 16-29; Le 18, 18-30) y la pretensión de poder o
importancia (Me 10, 35-41; Mt 20, 20-28; Le 22, 25-26), estas
dos apetencias o pretensiones son incompatibles con el Evangelio
de Jesús.
Entonces, ¿hay alguna solución? ¿Cómo es posible tener dine
ro y ser importantes y, al mismo tiempo, ser fieles a lo que vivió
y exigió Jesús? No olvidemos que Jesús exigió que sus discípulos
y apóstoles que no debían llevar ni calderilla en los bolsillos, ni
pretender en modo alguno ser los primeros, los más importantes u
ocupar los primeros puestos. ¿Qué ha ocurrido en la Iglesia para
que todo lo que acabo de indicar se vea y se viva, no sólo al revés,
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