AUTOR : RIVERA FERRER JHERY
PROGRAMA DE ESTUDIOS : CONSTRUCCION CIVIL
TEMA : SUTUACIÓN POLÍTICA DEL PERÚ
DOCENTE : MONICA
CICLO : II
ENSAYO
La situación política del Perú es compleja y presenta desafíos importantes para el
futuro. Es necesario fortalecer las instituciones, promover la participación
ciudadana y fomentar el diálogo y el consenso para construir un sistema político
más estable y democrático. La investigación académica juega un papel crucial
para comprender la realidad política del país y generar propuestas para la mejora
del sistema, también se caracteriza por una inestabilidad constante y la falta de
consenso entre los diferentes actores políticos. A pesar de la democracia
constitucional vigente, el país ha experimentado una serie de crisis políticas en las
últimas décadas, lo que ha afectado la gobernabilidad y el desarrollo del país.
El Perú ha experimentado una serie de crisis políticas en las últimas décadas, con
cambios de gobierno frecuentes y una falta de consenso entre los diferentes
actores políticos. Esta inestabilidad se alimenta de la fragmentación del sistema
político, la falta de confianza en las instituciones y la polarización social. La
incapacidad para construir consensos y acuerdos duraderos ha generado un clima
de incertidumbre que afecta la gobernabilidad del país y dificulta la
implementación de políticas a largo plazo. Este ciclo de inestabilidad se ha visto
agravado por la polarización ideológica y la falta de mecanismos efectivos para la
resolución de conflictos.
El sistema político peruano presenta debilidades en sus instituciones, como
partidos políticos débiles y fragmentados, un Congreso con un papel
preponderante que genera conflictos con el Ejecutivo, y una falta de mecanismos
para la rendición de cuentas. Estas debilidades socavan la democracia, impiden la
construcción de consensos y generan un clima de desconfianza en el sistema
político. La falta de mecanismos de control y transparencia ha permitido la
proliferación de la corrupción y la impunidad, lo que ha erosionado la confianza de
la ciudadanía en las instituciones.
Las brechas en materia de ingresos, educación y acceso a servicios públicos entre
sectores urbanos y rurales generan descontento social y desconfianza en las
instituciones. Este descontento se traduce en protestas y movimientos sociales
que agravan la inestabilidad política. La falta de políticas públicas efectivas para
abordar las desigualdades sociales alimenta la polarización y dificulta la
construcción de una sociedad más justa y equitativa. La exclusión social y la falta
de oportunidades para las poblaciones más vulnerables generan un caldo de
cultivo para la inestabilidad y la violencia.
La investigación académica sobre temas políticos fundamentales es escasa, lo
que limita el desarrollo de una ciencia política sólida que pueda generar análisis y
propuestas para mejorar el sistema. La falta de un debate político profundo y
basado en evidencia impide la construcción de soluciones sostenibles para los
problemas del país. La polarización ideológica y la falta de espacios para el
diálogo constructivo han limitado la capacidad del país para abordar sus desafíos
de manera efectiva.
El Perú enfrenta desafíos importantes para fortalecer su sistema político y superar
la inestabilidad. Es necesario fortalecer los partidos políticos, promover la
participación ciudadana, fomentar el diálogo y el consenso, e impulsar la
investigación política. La construcción de un futuro estable y democrático requiere
un esfuerzo conjunto de todos los actores políticos y sociales para superar la crisis
y construir un sistema político más sólido y representativo. La falta de una visión
compartida sobre el futuro del país y la ausencia de líderes capaces de construir
puentes entre los diferentes sectores dificultan la búsqueda de soluciones
comunes.
La situación política del Perú se encuentra en un punto crítico, marcada por una
inestabilidad crónica que ha generado un clima de incertidumbre y desconfianza
en las instituciones. La fragmentación del sistema político, la falta de consensos y
la polarización social han debilitado la gobernabilidad del país. La crisis actual ha
puesto de manifiesto la necesidad urgente de abordar las profundas
desigualdades sociales que alimentan el descontento y la violencia. Para superar
esta crisis, es fundamental un cambio profundo en la forma en que se ejerce la
política, con un enfoque en la construcción de consensos, la promoción de la
participación ciudadana y la lucha contra la corrupción. Es necesario que los
actores políticos y la sociedad en su conjunto se comprometan a trabajar juntos
para construir un sistema político más estable y democrático que responda a las
necesidades de la población y garantice un futuro más próspero para el país.