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Concurso de Agrupamiento: Aspectos Clave

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Bolilla 13 - Casos especiales

40. Concurso en caso de Agrupamiento. Concurso de Garantes.

1- Presupuestos:
a) agrupamiento: concepto; b) la cesación de pagos: exigencias legales.

CONJUNTO ECONOMICO
Existe conjunto económico cuando 2 o + empresas se encuentran interrelacionadas, de modo tal que existe entre
ambas un vinculo permanente y se dan puntos en común, que determinan que conformen técnicamente una misma y
única empresa, mas allá de que nos encontremos con 2 o + personas jurídicas distintas.
Si bien las empresas tienen existencia legal por separado, en la practica se vinculan y actúan como si fuesen una sola.

Asi, actúan una “sociedad madre” y una “sociedad jefe del grupo”, puesto que a cada una de las sociedades que
componen el grupo le corresponde, como objeto social, un sector distinto de la actividad, una diferente localización u
otra fase del proceso productivo, por ejemplo.
Pero las acciones de cada una de estas sociedades, que pertenecen en su mayoría a una sociedad holding o de
control, se encaminan y coordinan en una unidad económica.

CONCURSO DE AGRUPAMIENTO
Trata de aprehender el fenómeno de los “grupos” o “conjuntos económicos” gestando una serie de soluciones
practicas para facilitar y abaratar la tramitación de los procesos concursales de los grupos en crisis.

Antes de la ley 24.522 el acceso del agrupamiento al concurso prev no tenia legalmente alguna previsión. Sin
embargo, en la practica judicial se aceptaba por ejemplo que cuando las sociedades o personas solicitantes
expresaban la existencia de vínculos unificantes, dichos concursos tramitasen en un mismo juzgado.
Pero los jueces ya advertían que el aislamiento de los juicios concursales de diversos sujetos de un grupo era riesgoso
respecto de la seriedad y equilibrio del remedio concursal.

El régimen actual, del art 65 a 68 requiere para la concursalidad conjunta de diversos sujetos que:

 Los sujetos esten integrados empresarialmente, para que se configure la figura del agrupamiento o grupo
económico.
A tal fin, dicha integración debe ser permanente, debido a que lo que tiende a preservarse es la empresa
como actividad.
 Esta relación de integración y agrupamiento debe estar suficientemente exteriorizada.
Esta exteriorización puede o debe surgir de los estados contables (según normas de la ley societaria;
de la inscripción registral (caso de la unión transitoria de la empresa);
o de la publicidad que el grupo realice.

ARTICULO 65.- Petición.

Cuando dos o más personas físicas o jurídicas integren en forma permanente un conjunto económico, pueden solicitar
en conjunto su concurso preventivo exponiendo los hechos en que fundan la existencia del agrupamiento y su
exteriorización.

La solicitud debe comprender a todos los integrantes del agrupamiento sin exclusiones.

El juez podrá desestimar la petición si estimara que no ha sido acreditada la existencia del agrupamiento.

La resolución es apelable.

Este art establece que si el grupo decide efectivamente concursarse como tal, todos y cada uno de los integrantes del
mismo deberán estar incluidos.
Si se detectara que ello NO fue asi, el juez deberá desestimar la petición.

En la demanda grupal -> debe determinarse la existencia del grupo, su integración económica, su exteriorización y la
permanencia.

2-El proceso:
Disposiciones legales. Juez competente; sindicatura; informe general del síndico; forma; observaciones;
categorización de acreedores; propuestas individuales y propuesta unificada; aprobación; mayorías; no
obtención de conformidades, efectos; incumplimiento. Créditos entre concursados.

ARTICULO 66.- Cesación de pagos.


Para la apertura de concurso resultará suficiente con que uno de los integrantes del agrupamiento se encuentre en
estado de cesación de pagos, con la condición de que dicho estado pueda afectar a los demás integrantes del grupo
económico.

Este art configura una de las excepciones al presupuesto objetivo de los procesos concursales (art 1 lcq),
que es encontrarse en estado de cesación de pagos.
En este caso, bastara con que solo uno de los integrantes del grupo se encuentre afectado por ese estado cesante,
con la particularidad de que exista riesgo de contagio hacia el resto de los integrantes.
Esto deriva de la integración económica que existe entre los miembros, ya q de lo contrario este riesgo no existiría.

CUESTIONES PROCESALES

ARTICULO 67.- Competencia.


Es competente el juez al que correspondiera entender en el concurso de la persona con activo más importante
según los valores que surjan del último balance.

Juez único – la competencia judicial en razón del territorio estará dada en función de aquel integrante del grupo que
posea el activo mas importante.

Sindicatura. La Sindicatura es única para todo el agrupamiento, sin perjuicio de que el juez pueda designar una
sindicatura plural en los términos del Artículo 253, último párrafo (sindicatura plural)

Trámite. Existirá un proceso por cada persona física o jurídica concursada. El informe general será único y se
complementará con un estado de activos y pasivos consolidado del agrupamiento.
Los acreedores de cualquiera de los concursados podrán formular impugnaciones y observaciones a las solicitudes de
verificación formuladas por los acreedores en los demás.

Procesos separados – el hecho de que se concurse el grupo unificadamente, NO implica la existencia de un solo
proceso con un único expediente judicial, ya que en la practica se formara un expediente por cada miembro del grupo.
Informe general único y estado de activos y pasivo consolidado – el informe general del art 39 LCQ será único
por todo el grupo, con un estado de activo y pasivos consolidados. Los estados consolidados tienen como objetivo
mostrar el estado de situación patrimonial, los resultados y la situación financiera de un grupo económico como si
fuera un único dueño.
Control entre acreedores de los distintos concursados. La característica del proceso de verificación radica en q
las solicitudes formuladas por los acreedores de un miembro del gp, pueden ser observadas e impugnadas por los
acreedores verificantes de cualquiera de los otro miembros. Esto en cumplimiento del control multilateral de los
propios acreedores que existe en el proceso de verificación.

Propuestas unificada. Los concursados podrán proponer categorías de acreedores y ofrecer propuestas tratando
unificadamente su pasivo.

La aprobación de estas propuestas requiere las mayorías del artículo 45. Sin embargo, también se considerarán
aprobadas si las hubieran votado favorablemente no menos del SETENTA Y CINCO POR CIENTO (75 %) del total del
capital con derecho a voto computado sobre todos los concursados, y no menos del CINCUENTA POR CIENTO (50%) del
capital dentro de cada una de las categorías.

La falta de obtención de las mayorías importará la declaración en quiebra de todos los concursados. El mismo efecto
produce la declaración de quiebra de uno de los concursados durante la etapa de cumplimiento del acuerdo
preventivo.

Propuestas Individuales. Si las propuestas se refieren a cada concursado individualmente, la aprobación requiere la
mayoría del artículo 45 en cada concurso. No se aplica a este caso lo previsto en el último párrafo del apartado
precedente.

Propuestas de acuerdo preventivo. Es una posibilidad determinante que la ley le confiere al grupo económico, que
es la facultad de ofrecer 1 o varias propuestas de acuerdo para todos los acreedores del grupo, como si fuese uno
solo.
Es decir, se trataría varias propuestas de acuerdo para todos los acreedores del grupo, como si fuese uno solo.
Es decir, se trataria el pasivo unificadamente de todos los miembros del grupo.
La ventaja de ello radica en que permite compensar excedentes de conformidades logradas en ciertas categorias, con
los déficits de aprobaciones en otras, y de calcularse los porcentajes respectivos solo sobre capital y no sobre
personas.
Ahora, la desventaja que posee el sistema es que si no se logran las conformidades de ley, se decretara la quiebra de
todos los miembros del grupo.

La otra opción es la de tratar el pasivo separadamente, por lo que cada concursado miembro del grupo formulará su/s
propuesta/s a sus acreedores, rigiéndose por el sistema común de mayorias (de personas y de capital, art. 45, LCQ),
En este sistema, la no obtención de las mayorias por un miembro del grupo no acarreará la quiebra del resto.

Créditos entre concursados. Los créditos entre integrantes del agrupamiento o sus cesionarios dentro de los DOS
(2) años anteriores a la presentación no tendrán derecho a voto. El acuerdo puede prever la extinción total o parcial
de estos créditos, su subordinación u otra forma de tratamiento particular.

Se establece que los créditos entre concursados no los habilita a votar en el concurso de su deudor. Para aclarar, se
trataria del supuesto en que los miembros del grupo (algunos al menos) sean acreedores y deudores reciprocos.
En ese caso, el credito que uno posea contra otro no lo habilitaria a participar de ese concurso solo para votar la
propuesta de acuerdo.
Empero, podrá cobrar su crédito en los términos de este ultimo.

3. Concurso de garantes. Distinción con el concurso de Grupos: sujetos. Competencia. Plazo. Normas
aplicables.

ARTICULO 68.- Garantes.


Quienes por cualquier acto jurídico garantizasen las obligaciones de un concursado, exista o no agrupamiento pueden
solicitar su concurso preventivo para que tramite en conjunto con el de su garantizado.
La petición debe ser formulada dentro de los TREINTA (30) días contados a partir de la última publicación de edictos,
por ante la sede del mismo juzgado.

Se aplican las demás disposiciones de esta sección.

El concurso del garante es un instituto que se encuentra en el art. 68 de la LCQ. fue agregado por la ley 24.522 de
1995. Configura otra de las excepciones al presupuesto objetivo de la cesación de pagos, puesto que no es necesario
que el garante se encuentre en dicho estado.
El peligro aqui esta en que la insolvencia de su garantizado pueda extendérsele, y de allí la posibilidad que se le
otorga de acceder al concurso preventivo.

Lo curioso es que personas físicas garanticen a personas jurídicas.


Cuando las personas físicas aseguran las obligaciones de las sociedades, la consecuencia jurídica mirada desde el lado
de los que rinden dichas garantías, consiste en que pese a que integran tipos societarios con limitación legal de
responsabilidad patrimonial - sociedad de responsabilidad limitada y sociedad anónima, especialmente- en la práctica
aquella queda fuertemente disminuida.
En particular, los socios gerentes de las SRL y los miembros de los directorios de las S.A, se han visto en los hechos
precisados a prestar sus firmas personales para reforzar la responsabilidad del ente societario deudor.

Asi entonces, el art. 68 prevé la posibilidad de que una persona, que garantiza obligaciones asumidas por otro sujeto
que se encuentra en la posición de deudora en un concurso, solicite su concursamiento conjuntamente con su
garantizado.

El concurso del garante es voluntario, y por lo tanto, la recurrencia a este tipo de proceso para el garante es optativa.

La solicitud de concursamiento debe ser formulada dentro de los 30 dias contados desde la última publicación de
edictos.
Este requisito temporal, de carácter perentorio, tiene su razón de ser en la necesidad de no retrotraer actos cumplidos
en el concurso principal.
En lo que a competencia se refiere, la demanda de concurso deberá incoarse "por ante la sede del mismo juzgado"
donde radica el concurso del deudor principal asegurado.
Hay aqui una clara excepción a las reglas generales de la competencia, pues no será competente el tribunal natural --
según las precisiones del art. 3° de la LCQ, sino, desplazándolo, el del juicio universal promovido antes.
Es siempre competente el tribunal que entiende en el concurso del deudor principal, porque el art. 67 en lo relativo a
la competencia no se aplica al concurso del garante.

Como el concurso del garante es un tipo sui generis del concurso preventivo común -más propiamente, una especie
concordatoria solo para ellos- el pretensor tendrá que cumplir los requisitos sustanciales y formales generales
necesarios para la apertura del procedimiento.
Pero, además, deberá cumplimentar los propios del instituto, probando:
a) el concurso preexistente del garantizado;
b) la existencia de las garantías;
c) la tempestividad de la petición
d) que el tribunal es competente.

Los anteriores recaudos a), c) y d) se cumplen acompañando los edictos del concurso del garantizado.
Respecto del b), es donde existe mayor margen de apreciación judicial. Normalmente atento la usual tardanza en la
utilización de los mecanismos prevencionales-, se acompañarán intimaciones de pago, requerimientos judiciales o
directamente los anuncios de subasta.

Que pasa ante la negativa del garantizado para que el concurso de su garante tramite conjuntamente
con el suyo?
Según Rouillon, si no existiese aquella conformidad, el juez deberá resolver atendiendo a la razonabilidad o
irrazonabilidad de las respectivas posiciones, ya que nada indica en el art. 68 de la LCQ que este concursamiento
conjunto fuera inexorable.

Así, sostiene el autor, al ser esta una posibilidad excepcional que altera numerosas reglas concursales, en la duda
debiera rechazarse el concurso agrupado de garante y garantizado.

41. El acuerdo preventivo extrajudicial.

1. Fundamento; antecedentes legislativos recientes.

La experiencia práctica de la República Argentina demostró que junto con la presentación del concurso preventivo de
una empresa o unidad económica, en muchas otras oportunidades los deudores intentaron solucionar sus dificultades
económico-financieras sin otorgar intervención a la justicia competente y negociando la “salida" al problema con sus
acreedores, en forma directa.
En los últimos años de la década del '70, esta manera de encarar la cuestión se denominó "club de bancos" en virtud
de ser estas entidades las principales acreedoras, con un desarrollo más o me nos importante.

Pese a ello, dicho fenómeno no fue aprehendido por la ley 19.551, por eso, una de las principales innovaciones que
llevó a cabo la ley 22.917 de 1983 fue la regulación de los llamados "acuerdos preconcursales", con un régimen
bastante arduo. que no tuvo demasiada aplicación práctica, tal como se había plasmado en la normativa citada.

Por su parte, la ley 24.522 de 1995 mantuvo similar criterio que su antecedente legislativo, permitiendo al deudor
celebrar un acuerdo privado con sus acreedores, con la posibilidad de su homologación judicial.
Así, en su texto original se creó el acuerdo preventivo extrajudicial (APE), cuyo régimen, mucho más flexible y
acertado que el de su antecedente, dio lugar a numerosos trabajos doctrinales y pronunciamientos judiciales.

Ahora bien, sin perjuicio de, como dijimos supra, la mayor flexibilidad que el instituto de la 24.522 poseía, los
resultados de su aplicación no fueron los deseados.

Quizás por los exigentes requisitos que se necesitaban para lograr su homologación judicial, o quizás porque aquellos
acreedores que quedaban excluidos del acuerdo podrian llegar a frustrarlo.

Asi fue que la ley 25,589 de 2002 - plena crisis económica en el país – modifico el instituto, sobre todo en relación a
los efectos de la homologación del mismo, equiparándolo, en general, a lo dispuesto para las consecuencias del
acuerdo homologado dentro del concurso preventivo. La consecuencia de ello fue que su utilización práctica aumento
considerablemente.

Siguiendo a Rouillon, podemos decir que las ventajas prácticas de estos medios no judiciales de solución de
dificultades empresariales son la informalidad, rapidez, economia y discreción, frente a la mayor lentitud, formalismo y
onerosidad de los procesos judiciales.

Como contrapartida, carecen de los efectos generales que afectan a los acreedores cuando se abre un concurso
preventivo, como ser la suspensión de acciones individuales contra el deudor y la interrupción del curso de los
intereses de sus deudas, salvo que ello se pactara en el mismo APE, lo que operaria solo para los contratantes del
mismo.

2- Disciplina legal:
a) presupuestos; b) partes; c) contenido; d) forma; e) requisitos para la homologación; f) régimen de
mayorías; g) publicidad; h) oposición; i) oponibilidad

El instrumento en estudio se encuentra contenido en los arts. 69 a 76 de la LCQ.

El nuevo estatuto legal no define el acuerdo extrajudicial, pero de su articulado se desprende su naturaleza
contractual, siendo un negocio jurídico que se centra en el programa de autocomposición activa y pasiva
establecido entre el deudor y los acreedores.

El acuerdo preventivo extrajudicial es un "proceso concursal tendiente a superar la crisis económica y/o financiera de
carácter general (y por ello, también el estado de cesación de pagos) de una determinada empresa que se desarrolla
privadamente mediante un acuerdo -de naturaleza preventiva--de libre contenido (aunque con las limitaciones típicas
de los actos jurídicos) entre el deudor y sus acreedores quirografarios, que se presenta a homologación judicial y que,
una vez homologado (y previo procedimiento reglado) produce efectos -similares a los del concurso preventivo-
respecto de todos los acreedores quirografarios de créditos anteriores a la presentación, aun cuando no hayan
participado del acuerdo”
Si bien no hay unanimidad doctrinaria en cuanto a la denominación correcta que debiera llevar el instituto, lo
importante es poder comprender a qué hace alusión cuáles son sus implicancias. Lo cierto es que ineludiblemente se
trata de:

a) Un "acuerdo”, en el sentido de contrato, por medio del cual el deudor y acreedores resuelven libremente (en
ejercicio de la autonomia de la voluntad legalmente reconocida) el contenido que le darán a dicha convención,
salvaguardando siempre los límites establecidos por ley para todo acto jurídico.

b) "Preventivo", adjetivo que hace mención a un concurso preventivo o a un proceso falimentario posterior que tiende
a impedir. No se trata de una etapa o fase anterior a un concurso, sino al contrario, se trata de un método alternativo
y convencional de negociación entre un deudor y sus acreedores para recomponer la situación económica-financiera
del primero, tendiente a evitar los procedimientos judiciales.

c) "extrajudicial", en contraposición con el concurso preventivo, dentro del cual se realiza toda la negociación bajo la
lente de control judicial.
Aunque algunos autores sostienen que se trataría de un proceso extrajudicial que se "judicializa" en la oportunidad de
la homologación.

Su contenido está constituido por diversos actos jurídicos como el reconocimiento de obligaciones preexistentes,
obligaciones de dar, hacer, convenios de remisión novación, transacción, compensación, pacto de non petendo,
etcétera.
Es decir, el menú de propuestas que el deudor puede hacer a sus acreedores es por demás amplio, como en el
concurso preventivo.

La causa fin de este tipo de acuerdo es -> la renegociación del pasivo y, de esta forma, la superación de las
dificultades económicas o financieras de la empresa, de la que es titular el deudor mediante la formulación de un plan
de saneamiento.

ARTICULO 69: Legitimado.


El deudor que se encontrare en cesación de pagos o en dificultades económicas o financieras de carácter general,
puede celebrar un acuerdo con sus acreedores y someterlo a homologación judicial.

>>>Presupuestos para acceder al instituto;


en el aspecto subjetivo -> la ley refiere en su art. 69 que "el deudor" podrá celebrar acuerdos con sus acreedores y
peticionar homologación judicial.
Dicho enunciado, que aparece como amplio en materia de legitimación, podria generar dudas y, consecuentemente,
cuestiones que podrian dilatary hasta hacer fracasar el acuerdo. Así, el principio del art. 69 de be complementarse con
la necesidad de que la persona (humana o de existencia ideal) que desee acceder a un APE, debe llevar alguna clase
de registración contable, que haga posible dictamen o certificación de contador sobre sus activos y pasivos, requisito
exigido por el art. 72 de la ley concursal.

En su aspecto objetivo -> el presupuesto es más amplio que para el concurso o la quiebra, puesto que no solo
contempla a la cesación de pagos, sino también a las "dificultades económicas o financieras de carácter general”

¿Cuál es la diferencia entre uno y otro? Ese presupuesto carecería de la nota de "permanencia", que si caracteriza a la
cesación de pagos.
Por lo cual, si bien la generalidad estaria presente porque la crisis abarca todo el patrimonio, faltaria la permanencia
en el tiempo de aquella.
Empero, aun estando esta última también, podria acceder al APE de todas maneras, por incluirse a la cesación de
pagos como presupuesto.

La idea, entonces, es que la ley permita al deudor acceder a un remedio de tipo o corte concursal, en un estadio
anterior a la cesación de pagos, es decir, en una situación económica crítica, pero no configurativa de aquel estado
por ser menos generalizada y profunda.

Luego de todo lo dicho, coincidimos con Maffía en que el "estado de cesación de pagos" del art. 69 es lo que desde
hace cien años se entiende por tal -imposibilidad de cumplir regularmente-
mientras que las "dificultades económicas o financiera de carácter general" consistirán, por ahora, en lo que empírica
y compartidamente vayamos entendiendo por tal hasta que magistrados, publicistas y operadores del dcho, alcancen
a pergeñar una conceptualización de dicho instituto.

PARTES DEL CONTRATO


Las partes del contrato serán el deudor y los acreedores, con la particularidad. a diferencia del concurso preventivo,
que no será necesaria la participación de todos los acreedores, sino con la parte de aquellos que representen
cualquier proporcion del pasivo.

Ahora bien, dentro de la cantidad de acreedores que participen del APE. la ley exige alcanzar la conformidad de
determinada mayoría, conforme al art. 73 de la LCQ.

Forma en que debe llevar el acuerdo

ARTICULO 70: Forma.


El acuerdo puede ser otorgado en instrumento privado, debiendo la firma de las partes y las representaciones
invocadas estar certificadas por escribano público. Los documentos habilitantes de los firmantes, o copia autenticada
de ellos, deberán agregarse al instrumento.

No es necesario que la firma de los acreedores sea puesta el mismo día.

el art. 70 establece que podrá ser otorgado en instrumento privado, con firma certificada por escribano.
En su parte final, la norma en estudio manda que los documentos que habilitan a las partes a la suscripción del
acuerdo (v. gr., poderes, actas de órganos sociales, etcétera) deban incorporarse a los mismos
ello, en beneficio de la seriedad de la que debe rodearse el acuerdo, sobre todo por los importantes efectos que su
homologación judicial le otorga.
Va de suyo que las firmas de los acreedores podrán ser plasmadas en fechas distintas, no existiendo, como en el
periodo de exclusividad del concurso preventivo, un plazo máximo para obtener las conformidades.

El principio de "libertad de contenido" (art 71)

ARTICULO 71: Libertad de contenido.


Las partes pueden dar al acuerdo el contenido que consideren conveniente a sus intereses y es obligatorio para ellas
aun cuando no obtenga homologación judicial, salvo convención expresa en contrario.
Así, podrán pactarse cláusulas diferentes para los distintos acreedores, quitas, renuncias, novaciones, etcétera, sin
que ello incida en su posterior homologación judicial.
El deudor podría, también, categorizar a los acreedores y celebrar propuestas diferenciadas, según la conveniencia
económica y la factibilidad para concertar con cada clase de acreedores.

De acuerdo a lo previsto por dicho artículo al igual que en el régimen anterior-, las partes del APE pueden darle el
contenido que consideren conveniente a sus intereses, no rigiendo aquí, por ende, el principio de igualdad entre los
acreedores.

La libertad de contenido concedida es coherente con la idea de "contrato plurilateral" que se reconocía al "acuerdo",
por lo que dicha facultad autoriza a celebrar diferentes acuerdos (aunque estos aparezcan formalmente contenidos en
un único documento).

Los únicos límites que, obviamente, deberán respetar los acuerdos preventivos extrajudiciales, serán aquellas
cuestiones de orden público que se encuentran reguladas en el Código Civily Comercial de la Nación, y que son
exigibles para todos los tipos de contratos.

No obstante lo antedicho, la doctrina se encuentra dividida luego de la reforma de la ley 25.589, con referencia al
principio de igualdad entre los acreedores, es decir, si dicho principio juega o no dentro del presente instituto como en
el concurso preventivo.

Por un lado nos encontramos con quienes sostienen que no gobierna la pars condicio creditorum. Afirman que el
instituto en análisis en ningún articulo exige condición para que rija tal igualdad, cosa que si ocurre expresamente
para el instituto del concurso preventivo. No solo que a cada clase de acreedores se les puede ofrecer distintas
propuestas, sino que también dentro de la misma clase, las propuestas pueden ser distintas.

Sostienen que la libertad del deudor es plena, y puede pactar con cada acreedor lo que entre ambos encuentren más
razonable y justo a sus intereses, aun sin guardar correspondencia entre los distintos acreedores.
En el caso concreto serán los propios acreedores quienes tengan la posibilidad de no aceptar las pautas del acuerdo si
así lo creen más conveniente.

En la vereda de enfrente, frondosa doctrina sostiene que el principio de igualdad entre los acreedores no regia bajo la
vigencia del antiguo régimen de la ley :24.522, y ello en virtud de que la normativa no otorgaba efecto expansivo del
acuerdo homologado a los acreedores que no participaban en el mismo, y además conservaban el ejercicio de sus
acciones individuales.
Con la actual redacción se interrogan "cómo compatibilizar una norma que pregona total libertad de contenido con la
actual redacción del art. 56 de la LCO, el cual señala que una vez homologado el acuerdo "produce efectos respecto
de todos los acreedores quirografarios cuyos créditos se hayan originado por causa anterior a la presentación, aunque
no hayan participado en el procedimiento”

Por ello sostienen que es imperante la aplicación del principio pars condicio creditorum, ya que afirmar lo contrario,
sería una interpretación incongruente y asistemática de la ley concursal.
Además, por expresa redacción del art. 76 de la LCO, que remite al art. 56 de la LCQ, se argumenta que la igual dad
de trato debe respetarse, ya que este último artículo determina en su tercer parrafo: "Son absolutamente nulos los
beneficios otorgados a los acreedores que excedan de lo establecido en el acuerdo para cada categoría"

Los recaudos que deben ser considerados para someter a homologación el acuerdo preventivo extrajudicial están
enumerados en el art. 72 de la LCQ, que, en línea similar con el art. 11 relativo al concurso preventivo, fija un menú de
requisitos necesarios para lograr la deseada homologación judicial.

Previo a ello, debemos aclarar el tema de la competencia, siendo el juez competente para entender en la solicitud de
homologación es aquel que debería intervenir en el eventual concurso preventivo del deudor firmando el acuerdo por
lo tan-to, deberán aplicarse los principios generales de la materia (art 3 LCQ)

ARTICULO 72: Requisitos para la homologación.


Para la homologación del acuerdo deben presentarse al juez competente, conforme lo dispuesto en el artículo 3º, junto
con dicho acuerdo, los siguientes documentos debidamente certificados por contador público nacional:

1. Un estado de activo y pasivo actualizado a la fecha, del instrumento con indicación precisa de las
normas seguidas para su valuación;

2. Un listado de acreedores con mención de sus domicilios, monto de los créditos, causas, vencimientos,
codeudores, fiadores o terceros obligados y responsables;
la certificación del contador debe expresar que no existen otros acreedores registrados y detallar el
respaldo contable y documental de su afirmación;
De aquí surgira la base computable sobre la que se determinara si se obtiene la mayoría necesaria para la
homologación del acuerdo.
Debera denunciar tmb junto con la causa, si el mismo tiene o no privilegio

3. Un listado de juicios o procesos administrativos en trámite o con condena no cumplida, precisando su


radicación;
El deudor deberá denunciar la existencia de juicios pendientes, el lugar de radicación y el estado en que se encuentren.
Si bien estos juicios no se tendrán en cuenta a la hora de conformar la mayoría necesaria para la homologación, la
denuncia de su existencia es importante por el efecto expansivo de la homologación que comprende a todos los
acreedores en virtud del art 76, y por el efecto suspensivo del art 72.
4. Enumerar precisamente los libros de comercio y de otra naturaleza que lleve el deudor, con expresión
del último folio utilizado a la fecha del instrumento;

5. El monto de capital que representan los acreedores que han firmado el acuerdo, y el porcentaje que
representan respecto de la totalidad de los acreedores registrados del deudor.
Acreedores registrados y su proporcionalidad en el pasivo – el contador certificara el monto de capital de
acreedores que firmo el acuerdo, y el porcentaje que representan de la totalidad de acreedores.

Tambien, deberá detallar el contador los acreedores excluidos de prestar conformidad en aras de evitar que este tipo
de personas contribuyan a imponer el acuerdo a los disidentes.
Ej: conyuge, parientes del deudor dentro del 4to grado de cosanguinidad, segundo de afinidad o adoptivos y sus
cesionarios dentro del año posterior a la presentación.
Tratandose de sociedadades NO se computan los socios, administradores y acreedores que se encuentren respecto de
ellos en dicha situación.

Ordenada la publicación de los edictos del artículo 74, quedan suspendidas todas las acciones de
contenido patrimonial contra el deudor, con las exclusiones dispuestas por el artículo 21
La publicación edictal implica la suspensión de TODAS LAS ACCIONES DE CONTENIDO PATRIMONIAL CONTRA EL
DEUDOR, en los términos del art 21, con las excepciones de la ley 26.086.
Los juicios quedan suspendidos, pero esta vez (para ciertos procesos) existe la opción del acreedor de continuar el
proceso ante el juez originario, ya que NO existe etapa verificatoria.

El reenvio al art. 21 hasido desafortunado, y ha generado serios inconvenientes.

La ley (y la reforma de la ley 26.086) debió hacerse cargo del hecho de que en este procedimiento no existe
verificación de créditos.
Esto por cuanto los acreedores hipotecarios y prendarios, en el concurso preventivo judicial, no pueden continuar sus
ejecuciones o iniciarlas hasta tanto hayan pedido la verificación de sus créditos.
En el caso, en cambio, no existe el trámite verificatorio y, por lo tanto, carece de justificación la aplicación del
régimen.

Existen dos tipos de acreedores, claramente diferenciados:


i) los que hayan expresado su conformidad, Respecto de los primeros es lógico que no puedan promover nuevas
acciones ni continuarlas; sería un contrasentido que por un lado suscriban un acuerdo y por otro actúen como si este
no existiese.

i) los no adherentes. Pero los acreedores no adherentes no deberían ser alcanzados (aunque lo son) con la
suspensión, porque al no existir verificación de créditos el único medio del que dispondrán para obtener el
reconocimiento de sus creencias será el ejercicio de acciones individuales, y no encontramos ningún justificativo para
demorar su tramitación.

En igual sentido, la suspensión de acciones rige hasta la homologación del acuerdo y obviamente alcanza a todos los
acreedores por causa o título anterior a la presentación, ya que el acuerdo, al tener el efecto del art. 56, se impone a
todos estos acreedores que deben someterse a sus cláusulas en la medida en que se haya obtenido la mayoria legal
requerida para la homologación y el juez haya dictado la correspondiente resolución.

Por otro lado, en el acuerdo preventivo extrajudicial no existe fuero de atracción; el último párrafo del art. 72 solo
refiere a la suspensión de acciones y no a la atracción, siempre con las nuevas excepciones del art. 21.

REGIMEN DE MAYORIAS

ARTICULO 73: Mayorías.


Para que se dé homologación judicial al acuerdo es necesario que hayan prestado su conformidad la mayoría absoluta
de acreedores quirografarios que representen las dos terceras partes del pasivo quirografario total, excluyéndose del
cómputo a los acreedores comprendidos en las previsiones del artículo 45.

El sistema mantiene una doble mayoría, de personas y de capital.


Asi, esta mayoría se juzga teniendo en cuenta los acreedores denunciados por el deudor en su presentación (conf. art.
72, inc. 2º) y que eventualmente se hubiesen presentado al tramite de oposición (art. 75)
y aquellos que demuestren sumariamente haber sido omitidos en el listado que el juez admita, como acreedores, en la
resolución respectiva.

El nuevo texto legal implica una modificación sustancial con relación al régimen an-terior, ya que permite que la
voluntad de la mayoría se imponga sobre quienes no han participado en el acuerdo, conforme el art. 76.

Las mayorías deben estar acreditadas a la fecha de la homologación y no es necesario que se configuren al momento
de la presentación. En este sentido, se entiende que el enunciado normativo es claro en cuanto requiere la mayoria
para la homolo-gación, por lo que aunque la petición se presente sin las conformidades que demuestran su existencia,
debe darse trámite al proceso homologatorio quedando el deudor obligado a acreditarlas antes de que la sentencia
homologatoria sea dicta-da.
Va de suyo que, lógicamente, el "apista" presente todas las conformidades al momento de la presentación en sede
judicial, pero, como dijimos supra, nada obsta que no suceda de esa manera.

PUBLICACION EDICTAL

ARTICULO 74: Publicidad.


La presentación del acuerdo para su homologación debe ser hecha conocer mediante edictos que se publican por
cinco (5) días en el diario de publicaciones legales de la jurisdicción del tribunal y un (1) diario de gran circulación del
lugar.
Si el deudor tuviere establecimientos en otra jurisdicción judicial debe publicar los edictos por el mismo plazo en el
lugar de ubicación de cada uno de ellos y en su caso en el diario de publicaciones oficiales respectivo.

El art. 74 de la ley exige que la presentación del acuerdo se de a conocer por medio de edictos, de igual forma a lo
regulado por los arts. 27 y 28 para el concurso preventivo.
Si bien en este caso lo que se publica es la presentación y no la resolución de apertura, como en el concurso
preventivo judicial, el alcance es similar.

La norma también exige que los edictos se publiquen por cinco días, tanto en el diario de publicaciones legales de la
jurisdicción del tribunal, como en un diario de gran circulación, y si el deudor tuviese establecimientos en otra
jurisdicción debe también realizarse Idéntica publicación allí.

El dispositivo no indica el contenido de los edictos, pero indudablemente se requiere la identificación precisa del sujeto
deudor que insta el acuerdo; la radicación de la causa a los fines de la competencia del juez concursal, el objeto del
proceso y , el plazo para la presentación de las oposiciones con la prevención de que, de no mediar oposiciones, el
juez podrá homologar el acuerdo

Los edictos deben ser ordenados y librados por el juzgado y su publicación está a cargo del deudor "apista", no
estableciendo la norma plazos para la acreditación de la carga, por lo que lo razonable sería que el juez fijara ese
término, como asi también, estableciera las consecuencias de su incumplimiento.

Nada dice la norma sobre una eventual sanción por falta de publicidad y desde esta perspectiva podría discutirse si es
viable aplicar analógicamente la sanción del art. 30 de la LCQ, o sea, tener por desistido al deudor de la presentación
si no justifica la publicación, dentro de los plazos previstos, mediante la correspondiente presentación de los recibos y
el acompañamiento del edicto pertinente.
OPOSICION

ARTICULO 75: Oposición.


Podrán oponerse al acuerdo los acreedores denunciados y aquellos que demuestren sumariamente haber sido
omitidos en el listado previsto en el inciso 2 del artículo 72.
La oposición deberá presentarse dentro de los diez (10) días posteriores a la última publicación de edictos, y podrá
fundarse solamente en omisiones o exageraciones del activo o pasivo o la inexistencia de la mayoría exigida por el
artículo 73. De ser necesario se abrirá a prueba por diez (10) días y el juez resolverá dentro de los diez (10) días
posteriores a la finalización del período probatorio.

Si estuvieren cumplidos los requisitos legales y no mediaran oposiciones, el juez homologará el acuerdo.

La regulación de honorarios, en caso de existir impugnaciones, será efectuada por el juez teniendo en cuenta
exclusivamente la magnitud y entidad de los trabajos realizados por los profesionales en el expediente, sin tomar en
cuenta el valor económico o comprometido en el acuerdo, ni el monto del crédito del impugnante.”

Siguiendo con el análisis de la figura, el régimen legal fija un contrapeso al sistema, cual es la posibilidad que otorga a
los acreedores para oponerse a la homologacion del acuerdo, habilitando el art. 75 expresamente a los acreedores
"omitidos" y a los "denunciados" por el deudor, a que formulen la mentada oposición.

Vale aclarar, también, que los acreedores firmantes pueden oponerse, ya que con posterioridad a su incorporación
pueden advertir que el arreglo se encuentra afectado por alguna de las causales de oposición regladas por la ley.

En otro orden y en relación con los acreedores no denunciados u omitidos aparece el imperativo de acreditar su
condición de acreedor, ya que no es suficiente la mera afirmación de que ha sido omitido y. por ende, será necesario
algún procedimiento mínimo de reconocimiento o verificación de los acreedores.

El artículo referido mantiene un plazo de oposición común para todos los acredores que corre a partir de la última
publicación de los edictos y sin diferenciar según el domicilio del acreedor (domiciliado en el lugar o no).

La norma establece que la oposición debe ser formulada dentro de los diez dias posteriores a la última publicación de
edictos, el que obviamente se computará por dias hábiles judiciales. de conformidad con el art. 273, inc. 2° de la LCQ.

En cuanto a las causales de oposición la ley mantiene el texto originario refiriendo a "omisiones o exageraciones del
activo o pasivo o la inexistencia de la mavoria exigida por el art. 73ª.
De lo dicho se sigue que en principio no cabria cuestionar el contenido del acuerdo.

En el actual esquema normativo son dos las condiciones para hacer viable la oposición:

 LA OMISION O EXGAERACION DEBE VALORARSE OBJETIVAMENTE:


La primera causal hace referencia obviamente a las clásicas causales de impugnación del acuerdo preventivo
judicial citadas en los incs. 3° y 4º del art. 50 del estatuto concursal.
Por ello, cabe afirmar que existirá exageración del pasivo cuando el deudor denuncia deudas inexistentes o
que subsistan por una suma inferior a la denunciada, no bastando los meros errores contables que no incidan
en el consentimiento de los acreedores otorgantes del acuerdo.
De lo dicho se sigue que, indudablemente, la omisión o exageración del activo o pasivo reside en que dicha
circunstancia pudo haber influido en la conducta de los acreedores otorgantes del acuerdo extrajudicial.
En esta línea, si bien no se requiere una intencionalidad fraudulenta del deudor las omisiones o exageraciones
deben ser imputables a este, de manera tal que pue da afirmarse que tenía conocimiento de las mismas antes
de la presentación judicial.

 DEBE SER GRAVE, DE MANERA TAL QUE LA ANOMALIA EXISTENTE Y DENUNCIADA POR EL
ACREEDOR OPOSITOR IMPIDA LA HOMOLOGACION:
La segunda causal de oposición que admite la ley, osea la inexistencia de las mayorias exigidas, se encuentra
vinculada a la prueba de la inexactitud de la certificación contable requerida en el inc. 5° del art. 72 y que
permite ponderar la concurencia de las mayorías regladas en el art. 73 de la ICQ.

ARTICULO 76: Efectos de la homologación.


El acuerdo homologado conforme a las disposiciones de esta sección produce los efectos previstos en el artículo 56, y
queda sometido a las previsiones de las Secciones III, IV y V del Capítulo V del Título II de esta ley.

Por último, la ley establece, en el art. 76, que en caso de no mediar oposiciones el juez debe proceder a la
homologación, por lo que cabe realizar el control de legalidad formal y sustancial en orden a la consecución de los
recaudos legales.

En esta línea, corresponde afirmar que la ley 25,589 establece, de conformidad con el texto del art. 75, un doble
control de legalidad: formal y sustancial.
Desde lo formal, el juez deberá controlar que se hayan respetado todos los pasos del procedimiento que marca la ley y
especialmente en lo relativo a la publicación de edictos. que, sin dudas, tiene carácter esencial, a punto que su
defecto u omisión acarrea la nulidad insanable del trámite, correspondiendo que se lo reordene mediante una nueva
publicación edictal.

El control de legalidad sustancial, por su parte, tiene lugar a través de la verificación, fundamentalmente, de que el
acuerdo preventivo extrajudicial no infringe la regla moral, el orden público, la ley, tenga un objeto prohibido (art.
1004, CCCyc) o sea abusivo (art. 10, CCCM).

No cabe ninguna duda de que el juez también puede negar la homologación si advirtiese que el deudor no es sujeto
susceptible de concursamiento (presupuesto subjetivo), o que no se encuentran reunidas las mayorías previstas por el
art. 73 de la LCO.

Por el contrario, no puede denegar la homologación en función de un juicio de mérito del acuerdo, pues este aspecto
constituye materia ajena a la ponderación judicial.
La conveniencia o no del acuerdo forma parte de la libertad contractual que gozan el deudor y los acreedores.

La conclusión que lleva la interpretación del texto legal es que esta resolución homologatoria equipara los efectos del
APE con el acuerdo preventivo homologado en el concurso preventivo.

En consecuencia, se aplicaran las consideraciones del art. 56 de la ICQ. en relación a su extensión a todos los
acreedores por causa o titulo anterior a su suscripción y aquellas referentes a nulidad e incumplimiento del acuerdo,
con la consecuente declaración falencia del deudor en estas dos situaciones.
También, quedarán obligados por las cláusulas de este acuerdo los acreedores disidentes o ausentes.
Este efecto omnicomprensivo ha recibido objeciones de calificada doctrina, que entiende que consideran injusto que
acreedores disidentes o ausentes, sin proceso alguno --como si ocurre en el concurso preventivo - se vean impuestos
de un acuerdo del que no participaron. Se ha dicho en tal dirección que

“esta imposición a los acreedores no participes del acuerdo extrajudicial es potencialmente frustratoria de principios
constitucionales atendiendo a los alcances que la jurisprudencia de la Corte Suprema ha dado a los arts. 17, 18 y 19
de la CN”

En sentido opuesto, y para el caso que el juez haga lugar a la oposición, deberá denegar la homologación, pero esa
denegatoria no causará la quiebra del deudor.

Adviertase que por el carácter sancionatorio de la quiebra no puede predicarse ese resultado, ya que no es una
quiebra indirecta, pautada en la ley 24.522

La afirmación precedente no impide que el rechazo de la homologacion habilite a los acreedores a solicitar la quiebra
por la via correspondiente, o sea, art. 83 y conos de la LCQ o, en su caso, el deudor intente la via del concurso
preventivo judicial.

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