0% encontró este documento útil (0 votos)
51 vistas2 páginas

Los Nadies: Voces de los Olvidados

Cargado por

Rosmary Añazco
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
51 vistas2 páginas

Los Nadies: Voces de los Olvidados

Cargado por

Rosmary Añazco
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Los Nadies, Eduardo Galeano

Eduardo Galeano. Fuente: www.biografiasyvidas.com

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de

pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a

cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni

mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho

que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se

levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la

vida, jodidos, rejodidos.

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la

prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Frases reconocidas del autor

Si de sueños se habla, Eduardo Galeano lleva la delantera. Periodista y escritor, este personaje
de mirada perspicaz e influencias marxistas, niega ser un intelectual: “Intelectual es quien va por el
lado de la razón y se olvida del sentimiento. Cursi, en cambio, es quien es puro sentimiento, pero
no razona”; puede explicar las consecuencias del colonialismo en el neoliberalismo y el
postmodernismo sin usar una sola palabra técnica, transmitiendo la impotencia y el dolor de los
olvidados; y logra ponerle los pelos de punta a quien nunca antes dedicó unos minutos a pensar
en el otro.

Desde chico, Eduardo Galeano miró distinto. Recursos naturales, pueblos originarios, sectores
oprimidos y plusvalía de empresas multinacionales, son algunos de los elementos que
permanecían implícitos en los pedidos desesperados de quien desprecia la violencia y el egoísmo y
rescata la solidaridad y el respeto mutuo. El horizonte, para él, no es más que un incentivo a seguir
luchando para rescatar la memoria secuestrada de América. Ha escrito sobre el desprecio y el
olvido, pero también sobre los lazos de amor y el hambre de abrazar.

Es por esto que enuncia los sueños de quienes desean salir de una realidad abrumadora y
confinada. En sus textos, Galeano conjuga la obra literaria, virtual emancipadora, que expresa la
impotencia del enclaustramiento humano, con las causas y los causantes de estas aberraciones,
los responsables intelectuales y materiales de la pobreza, los gestores del mortuorio plan
sistemático de la perseverancia del terror y la desesperanza.

Galeano habla de las principales víctimas de esos caminos recurrentes del panorama
latinoamericano, los olvidados, los sometidos, lúmpenes. Son necesarios, pero a la vez es
necesario que sigan siendo sólo brazos, números, recursos humanos, monedas, pulgas, ingenuos,
supersticiosos, rejodidos, ningunos. Nadies.

Natalia Grinschpun

También podría gustarte