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SALA DE CASACIÓN CIVIL

Exp. AA20-C-2018-000137

Magistrado Ponente: Yván Darío Bastardo Flores

En el juicio de desalojo de local comercial, incoado ante el


Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Agrario y
del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Falcón, con sede
en Punto Fijo, por la sociedad mercantil distinguida con la
denominación CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL
PARAGUANÁ MILLENIUM C.A. , representada judicialmente por los
ciudadanos abogados Alexis José Primera Sirit, Félix Sánchez Padilla y
Gabriel Sánchez Manzanares, inscritos en el Instituto de Previsión Social
del Abogado bajo los Nos: 111.915, 12.472 y 168.185, respectivamente,
contra sociedad mercantil distinguida con la denominación WALLMAR
C.A., representada judicialmente por los ciudadanos abogados Numa José
Miranda Hidalgo y Wilfredo Antonio Miranda Hidalgo, inscritos en el
Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los Nos. 35.748 y 160.906
respectivamente; el Tribunal Superior en lo Civil Mercantil, Bancario,
Tránsito y Marítimo de la Circunscripción Judicial del estado Falcón,
con sede en Santa Ana de Coro, dictó sentencia en fecha 8 de diciembre
de 2018, mediante la cual declaró lo siguiente:

“…PRIMERO : SIN LUGAR el recurso de apelación interpuesto por el


abogado Numa José Miranda Hidalgo, en su carácter de apoderado
judicial de la parte demandada la sociedad mercantil WALLMAR C.A.,
mediante diligencia de fecha 8 de junio de 2017.
SEGUNDO : Se CONFIRMA la sentencia de fecha 24 de mayo de 2017,
dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil, Agrario y Tránsito de esta Circunscripción Judicial con sede
en Punto Fijo, y publicado su extenso en fecha 12 de junio de 2017,
mediante la cual declaró CON LUGAR la demanda de DESALOJO,
incoada por la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM, C.A., contra la sociedad
mercantil WALLMAR C.A. En consecuencia, se ordena la entrega
inmediata del inmueble arrendado constituido por un local comercial,
identificado con las siglas y números B2-14, del Centro Ciudad
Turística Comercial Paraguaná Mall, el cual tiene una superficie
aproximada de seiscientos metros cuadrados (600 mts2), ubicado en la
troncal Coro-Punto Fijo, Sector El Cardón, Municipio Carirubana del
estado Falcón. Igualmente se condena a la parte demandada a pagar a la
demandante los cánones de arrendamiento insolutos, que ascienden a la
cantidad de TRES MILLONES SEISCIENTOS SESENTA Y SIETE MIL
TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON OCHENTA Y CINCO
CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85). Y se ordena experticia complementaria
del fallo, a los fines de indexar la referida cantidad de dinero, tomando
como base el Índice de Precios al Consumidor que dicte el Banco
Central de Venezuela, desde la fecha de interposición de la demanda
(29/11/2016) hasta la fecha en que la presente decisión quede
definitivamente firme.
TERCERO: Se condena en costas a la parte recurrente, de conformidad
con el artículo 281 del Código de Procedimiento Civil…”. (Mayúsculas
de lo transcrito).-

C ontra la referida decisión de alzada, la demandada anunció


recurso extraordinario de casación, el cual fue admitido y oportunamente
formalizado en fecha 12 de enero de 2018. Hubo impugnación y réplica.

Concluida la sustanciación del recurso extraordinario de casación y


cumplidas las demás formalidades de ley, pasa la Sala a dictar
sentencia, bajo la ponencia del Magistrado que con tal carácter la
suscribe, en los términos siguiente:
-I-
Conforme a lo dispuesto en fallos de esta Sala de Casación Civil,
números RC-254, expediente N° 2017-072 . Caso: Luis Antonio Díaz
Barreto contra Ysbetia Roció González Zamora, y RC-255, expediente
N° 2017-675. Caso: Dalal Abdrer Rahman Masud contra Yuri Jesús
Fernández Camacho y otra, ambos de fecha 29 de mayo de
2018, reiterados entre muchos otros, en fallo N° RC-156, expediente N°
2018-272. Caso: José Rafael Torres González contra Carmelo José
González y otra, de fecha 21 de mayo de 2019 , esta Sala de Casación
Civil del Tribunal Supremo de Justicia, FIJÓ SU DOCTRINA SOBRE
LAS NUEVAS REGULACIONES EN EL PROCESO DE CASACIÓN
CIVIL VENEZOLANO , señalando al respecto lo siguiente:

“...Ahora bien, conforme a lo dispuesto en fallos números RC-254,


expediente N° 2017-072. Caso: Luis Antonio Díaz Barreto contra Ysbetia
Roció González Zamora, y RC-255, expediente N° 2017-675 . Caso: Dalal
Abdrer Rahman Masud contra Yuri Jesús Fernández Camacho y
otra, ambos de fecha 29 de mayo de 2018 , esta Sala de Casación Civil
del Tribunal Supremo de Justicia, FIJÓ SU DOCTRINA SOBRE LAS
NUEVAS REGULACIONES EN EL PROCESO DE CASACIÓN CIVIL
VENEZOLANO , en aplicación de lo estatuido, en fallo de esta Sala N°
RC-510, del 28 de julio de 2017 , expediente N° 2017-124; y sentencia
de la Sala Constitucional de este Tribunal Supremo de Justicia , N° 362,
del 11 de mayo de 2018, expediente N° 2017-1129 , caso: Marshall y
Asociados C.A., contra Aseguradora Nacional Unida Uniseguros,
S.A., CON EFECTOS EX NUNC Y ERGA OMNES, A PARTIR DE SU
PUBLICACIÓN , se declaró conforme a derecho la desaplicación por
control difuso constitucional de los artículos 320, 322 y 522 del
Código de Procedimiento Civil, y la nulidad del artículo
323 eiusdem y, por ende, también quedó en desuso el artículo
210 ibídem, y SE ELIMINÓ LA FIGURA DEL REENVÍO EN EL
PROCESO DE CASACIÓN CIVIL , como regla , y lo dejó sólo de forma
excepcional cuando sea necesaria LA REPOSICIÓN DE LA CAUSA, y
en aplicación de la nueva redacción de dichas normas por efecto del
control difuso constitucional declarado , dispuso lo siguiente:

En aplicación de los supuestos descritos en la primera parte del ordinal


primero (1°) del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil , LA
REPOSICIÓN DE LA CAUSA EN CASACIÓN SÓLO SERÁ
PROCEDENTE , cuando: a) En el proceso se hayan quebrantado u
omitido formas sustanciales de los actos que menoscaben el derecho de
defensa. (Cfr. Fallos N° 689, del 8-11-2017. Exp. N° 2017-399; N° 236,
del 10-5-2018. Exp. 2017-285; N° 369, del 1-8-2018. Exp. N° 2018-192;
y N° 392, del 8-8-2018. Exp. N° 2017-796). b) Por desequilibrio
procesal por no mantener el juez a las partes en igualdad de
condiciones ante la ley . (Vid. Sentencias N° 409, del 29-6-2016. Exp. N°
2015-817; N° 577, del 6-10-2016. Exp. N° 2016-302; y N° 392, del 8-8-
2018. Exp. N° 2017-796). c) Por petición de principio, cuando se
obstruya la admisión de un recurso impugnativo, el tribunal se
fundamenta en un proveimiento recurrible, para declararlo
irrecurrible . (Ver. Decisiones N° 114, del 13-4-2000. Exp. N° 1999-468;
N° 488, del 20-12-2002. Exp. N° 2001-741; y N° 036, del 17-2-2017.
Exp. N° 2016-395). d) Cuando sea procedente la denuncia por
reposición preterida o no decretada . (Cfr. Fallos N° 407, del 21-7-2009.
Exp. N° 2008-629; N° 234, del 10-5-2018. Exp. N° 2016-598; y N° 392,
del 8-8-2018. Exp. N° 2017-796). Y e) Por la violación de los principios
constitucionales de expectativa plausible, confianza legítima, seguridad
jurídica y estabilidad de criterio, que degeneren en indefensión, con la
violación del debido proceso, derecho a la defensa y del principio de
legalidad de las formas procesales , con la infracción de los artículos 7,
12, 15, 206 y 208 del Código de Procedimiento Civil , así como de
una tutela judicial eficaz , por la observancia de un vicio grave que
afecte de nulidad la sustanciación del proceso , o que la falta sea tan
grave que amerite la reposición de la causa al estado de que se
verifique el acto o la forma procesal quebrantada , en aplicación de la
doctrina reiterada y pacífica de esta Sala , que prohíbe la reposición
inútil y la casación inútil . (Vid. Sentencias N° 848, del 10 de diciembre
de 2008, expediente N° 2007-163, caso: Juana Ynocencia Rengifo de
Arenas, Antonio Arenas y otros, en representación de sus hijas fallecidas
Danyali Del Valle (†), Yumey Coromoto (†) y Rosangela Arenas Rengifo
(†), contra SERVIQUIM C.A. y SEGUROS MERCANTIL C.A.; N° 577, del
6-10-2016. Exp. N° 2016-302; N° 689, del 8-11-2017. Exp. N° 2017-399;
N° 236, del 10-5-2018. Exp. 2017-285; y N° 413, del 10-8-2018. Exp. N°
2018-092).-

En tal sentido, verificado y declarado el error en la sustanciación del


juicio, la Sala remitirá el expediente directamente al tribunal que deba
sustanciar de nuevo el proceso, o para que se verifique el acto o la
forma procesal quebrantada, y si está conociendo la causa el mismo
juez que cometió el vicio detectado en casación , éste no podrá
continuar conociendo del caso por razones de inhibición y, por
ende, TIENE LA OBLIGACIÓN DE INHIBIRSE DE SEGUIR
CONOCIENDO EL CASO y, en consecuencia, lo pasará de inmediato al
nuevo juez que deba continuar conociendo conforme a la ley , el cual se
abocará al conocimiento del mismo y ordenará la notificación de las
partes, para darle cumplimiento a la orden dada por esta Sala en su
fallo . (Ver. Decisiones N° 254, del 29-5-2018. Exp. N° 2017-072; N°
255, del 29-5-2018. Exp. N° 2017-675 ; y N° 413, del 10-8-2018. Exp. N°
2018-092).

Por lo cual, al verificarse por parte de la Sala la procedencia de


una denuncia de forma en la elaboración del fallo , en conformidad con
lo estatuido en el ordinal primero (1°) del artículo 313 del Código de
Procedimiento Civil , o verificada la existencia de un vicio de forma de
orden público , conforme a lo previsto en los artículos 209, 243 y 244
eiusdem, ya sea:

Por indeterminación: I) Orgánica. Que ocurre, cuando en el texto de la


sentencia no se señalan los datos identificativos del tribunal que
pronuncia el fallo. Como son: Grado, Circunscripción Judicial y materia.
Caso muy extraño de violación de forma, que se ha declarado cumplido,
con el señalamiento de la identificación en cualquier parte del fallo, o
sólo en el dispositivo, o cuando del sello húmedo del juzgado se aprecie
con claridad la identificación del órgano jurisdiccional que dictó la
decisión. Artículo 243 ordinal 1° del Código de Procedimiento
Civil. (Cfr. Fallos del 26-7-1973, reiterada en fallos del 1-6-1988 y 14-3-
1990, caso: José Delmar Correa contra Vásquez Internacional y otros; del
10-3-1988, caso: Miguel San Juan Mayo contra Víctor Guzmán; del 24-
11-1994, caso: Alcides de Jesús Daza contra Estacionamiento LA59
S.R.L.; N° 298, del 11-10-2001. Exp. N° 2000-339; y N° 098, del 12-4-
2005. Exp. N° 2003-055). II) Subjetiva. Artículo 243 ordinal 2° del
Código de Procedimiento Civil. Referida a la mención de las partes y
sus apoderados. Como uno de los requisitos que debe contener todo
fallo, tiene su origen en la necesidad de que se establezca, sin lugar a
duda, sobre quién o quiénes recae el fallo, toda vez, que el efecto de la
cosa juzgada en la sentencia, tiene sus límites subjetivos determinados
por las partes que han intervenido en la controversia. (Vid. Sentencias N°
298, del 11-10-2001. Exp. N° 2000-339; N° 460, del 27-10-2010. Exp. N°
2010-131); y N° 007, del 31-1-2017. Exp. N° 2016-515). III) Objetiva.
Artículo 243 ordinal 6° del Código de Procedimiento Civil. Que se
configura cuando el sentenciador no precisa en su fallo la cosa u
objeto sobre el cual ha de recaer la decisión, o no señala los
parámetros para la elaboración de la experticia completaría del fallo, a
que se contrae el artículo 249 eiusdem. (Ver. Decisiones N° 987, del 16-
12-2016, Exp. N° 2016-119; N° 668, del 26-10-2017. Exp. N° 2017-262;
y N° 727, del 13-11-2017. Exp. N° 2014-386). Y IV) De la controversia.
Artículo 243 ordinal 3° del Código de Procedimiento Civil. Que
instaura el deber del juez de establecer en forma preliminar cuáles son
los límites de la controversia planteada y sometida a su consideración,
donde deberá realizar una síntesis propia de lo demandado y de la
contestación. (Cfr. Fallos N° 308, del 18-5-2017. Exp. N° 2016-965; N°
360, del 7-6-2017. Exp. N° 2016-422; N° 476, del 13-7-2017. Exp. N°
2016-378; y N° 234, del 10-5-2018. Exp. N° 2016-598).

Por inmotivación: Artículo 243 ordinal 4° del Código de Procedimiento


Civil. Que se contrae a la falta de señalamiento por parte del juez de las
razones de hecho y de derecho de su decisión. a) Porque la sentencia no
contenga materialmente ningún razonamiento que la apoye . (Vid.
Sentencias N° 446, del 3-7-2017. Exp. 2016-605; N° 649, del 24-10-
2017. Exp. N° 2017-273; y N° 349, del 12-7-2018. Exp. N° 2017-
453). b) Porque las razones expresadas por el sentenciador no guardan
relación alguna con la pretensión deducida o las excepciones o
defensas opuestas . (Ver. Decisiones N° 203, del 21-4-2017. Exp. N°
2016-696; N° 855, del 15-12-2017. Exp. N° 2017-568; y N° 231, del 9-5-
2018. Exp. N° 2017-336). c) Porque los motivos se destruyen los unos a
los otros por contradicciones graves e inconciliables . (Cfr. Fallos N°
891, del 9-12-2016. Exp. N° 2015-830; N° 214, del 26-4-2017. Exp. N°
2016-861; y N° 585, del 14-8-2017. Exp. N° 2017-392). d) Porque todos
los motivos son falsos. El razonamiento del juez conduce a una
conclusión apartada palmariamente de la realidad procesal. (Vid.
Sentencias N° 149, del 30-3-2009. Exp. N° 2008-662; N° 576, del 23-10-
2009. Exp. N° 2009-267; y N° 361, del 7-5-2017. Exp. N° 2016-
053). e) Por motivación acogida, cuando el juzgador no señala sus
motivos, sino que asume y dar por entendidos los del juzgador de la
apelación, dando por reproducidos los mismos como único soporte para
motivar el fallo de alzada, sin esgrimir una fundamentación
propia. (Ver. Decisiones N° 390, del 18-6-2014. Exp. N° 2014-060; N°
865, del 7-12-2016. Exp. N° 2015-438; y N° 745, del 5-4-2017. Exp. N°
2016-745). f) Por petición de principio, cuando se dé por probado lo
que es objeto de prueba , cometiendo el juez un sofisma, vale decir, un
argumento falaz y/o una tergiversación engañosa de los hechos que
aparentan ser la verdad. (Cfr. Fallos N° 114, del 13-4-2000. Exp. N°
1999-468; N° 036, del 17-2-2017. Exp. N° 2016-395; y N° 067, del 22-2-
2018. Exp. N° 2017-171). g) Por motivación ilógica o sin sentido.
Cuando los motivos son tan vagos, generales, ilógicos, sin coherencia o
absurdos que impiden conocer el criterio jurídico que siguió el juez
para dictar su decisión. (Vid. Sentencias N° 38, del 21-2-2007. Exp. N°
2004-079; N° 632, del 15-10-2014. Exp. N° 2013-639; y N° 657, del 4-
11-2014. Exp. N° 2014-320). h) Por motivación aparente o simulada.
Aquella que no pasa de ser un intento fingido de cumplimiento formal
al mandato de la ley, y que consiste en el empleo de citas de
disposiciones legales, jurisprudencia, doctrina y de frases vagas o
genéricas que dan la impresión de haberse hecho un razonamiento,
pero que por sí solas no permiten conocer realmente cuáles son las
razones de hecho y de derecho por las que se arribó a la decisión. (Ver.
Decisiones N° 074, del 15-3-2010. Exp. N° 2009-570; N° 657, del 4-11-
2014. Exp. N° 2014-320; y N° 228, del 9-5-2018. Exp. N° 2017-
062). i) Por inmotivación en el análisis de los medios de pruebas. Que
hace imposible desentrañar cual es su contendido y que elementos
dimanan de ellos, no se expresa ningún razonamiento en torno a lo que
el juez considera que se probó; o no señala los motivos por los cuales
fueron desechados. (Cfr. Fallos N° 123, del 29-3-2017. Exp. N° 2016-
239; N° 228, del 9-5-2018. Exp. N° 2017-062; y N° 436, del 13-8-2018.
Exp. N° 2017-432). Y j) Por falta de señalamiento de las normas de
derecho aplicables para la resolución de los distintos aspectos del
fallo. (Cfr. Fallos N° 38, del 21-2-2007. Exp. N° 2004-079; N° 559, del
25-11-2010. Exp. N° 2009-378; y N° 032, del 27-1-2014. Exp. N° 2012-
624).

Por incongruencia <<ne eat iudex citra, ultra y extra petita


partium>> de los alegatos de la demanda y contestación u oposición, y
de forma excepcional de los informes y observaciones, al verificarse un
desajuste entre el fallo judicial y los términos en que se trabó la litis, y
por ende la decisión no es expresa, positiva y precisa con arreglo a la
pretensión deducida y a las excepciones o defensas opuestas. Artículo
243 ordinal 5° del Código de Procedimiento Civil, ya sea: 1) Negativa,
omisiva o citrapetit a. Donde omite pronunciamiento sobre un alegato
determinante de obligatoria resolución. (Vid. Sentencias N° 770, del 27-
11-2017. Exp. N° 2017-441; N° 234, del 10-5-2018. Exp. N° 2016-598;
N° 349, del 12-7-2018. Exp. N° 2017-453; y N° 414, del 10-8-2018. Exp.
N° 2018-227). 2) Positiva o activa. Donde se pronuncia mas allá de los
términos en que se trabó la litis. (Ver. Decisiones N° 551, del 12-8-
2015. Exp. N° 2014-688; N° 200, del 18-4-2018. Exp. N° 2017-733; y N°
414, del 10-8-2018. Exp. N° 2018-227). 3) Subjetiva. Por falta de
señalamiento de los sujetos procesales o por señalar a unos distintos a
los que se contrae el juicio. (Cfr. Fallos N° 213, del 16-5-2003. Exp. N°
2002-278; N° 593, del 15-7-2004. Exp. N° 2003-955; N° 662, del 9-8-
2006. Exp. N° 2006-191; y N° 033, del 16-2-2007. Exp. N° 2006-
335). 4) Por tergiversación de los alegatos. Cuando el juez cambia o
distorsiona el sentido de los alegatos de las partes. (Vid. Sentencias N°
191, del 29-4-2013. Exp. N° 2012-186; N° 584, del 14-8-2017. Exp. N°
2017-127; N° 184, del 10-4-2018. Exp. N° 2015-551; y N° 223, del 8-5-
2018. Exp. N° 2017-795). Y 5) Mixta por extrapetita. Cuando se
pronuncia sobre un aspecto externo o exógeno a la litis, que por ende
no forma parte de lo discutido en juicio, y distorsiona la causa de
pedir, omitiendo pronunciamiento sobre lo que debe (incongruencia
negativa) y pronunciándose más allá de lo peticionado (incongruencia
positiva), cometiendo ambos vicios en incongruencia mixta. (Ver.
Decisiones N° 479, del 13-7-2017. Exp. N° 2016-652; N° 514, del 31-7-
2017. Exp. N° 2017-159; y N° 542, del 7-8-2017. Exp. N° 2017-178).

Por reposición: Artículos 7, 15, 207, 208, 209, 211, 212, 213 y 245 del
Código de Procedimiento Civil : a) Inútil. No cumpliendo por ende con
el requisito referente a la utilidad de la reposición que es indispensable
para su procedencia. (Cfr. Fallos N° 403, del 8-6-2012. Exp. N° 2011-
670; N° 046, del 23-2-2017. Exp. N° 2016-514; N° 548, del 8-8-2017.
Exp. N° 2017-236; y N° 331, del 9-7-2018. Exp. N° 2018-108). Y b) Mal
decretada. Cuando se repone a un estado de la causa para corregir o
subsanar un vicio de procedimiento, el cual no se desprende de las
actas del expediente. (Vid. Sentencias N° 436, del 29-6-2006. Exp. N°
2005-684; N° 594, del 18-10-2016. Exp. N° 2016-043; N° 770, del 27-11-
2017. Exp. N° 2017-441; y N° 216, del 4-5-2018. Exp. N° 2017-826).

Y en torno de lo dispositivo del fallo: Artículo 244 del Código de


Procedimiento Civil: I) Por la absolución de la instancia, al no
declarar con o sin lugar la apelación o la acción . (Ver. Decisiones N°
501, del 6-7-2006. Exp. N° 2005-587; N° 652, del 10-10-2012. Exp. N°
2012-246; y N° 212, del 26-4-2017. Exp. N° 2016-867). II) Que exista
contradicción entre la motiva y la dispositiva . (Cfr. Fallos N° 673, del
7-11-2013. Exp. N° 2002-279, N° 151, del 27-3-2015. Exp. N° 2014-801;
y N° 226, del 7-4-2016. Exp. N° 2015-786). III) Que no aparezca lo
decidido, pues no emite condena o absolución . (Vid. Sentencias N° 198,
del 3-5-2005. Exp. N° 2016-867; N° 501, del 6-7-2006. Exp. N° 2005-
587; y N° 212, del 26-4-2017. Exp. N° 2016-867). IV) Que sea
condicional o condicionada, al supeditar su eficacia a un agente
exógeno para su ejecución . (Ver. Decisiones N° 788, del 12-12-2012.
Exp. N° 2012-358; N° 524, del 12-8-2015. Exp. N° 2015-248 y N° 128,
del 2-3-2016, Exp. N° 2015-600). Y V) Que contenga ultrapetita.
Consistente en un exceso de jurisdicción del juzgador, al decidir
cuestiones no planteadas en la litis, concediendo generalmente; a
alguna parte, una ventaja no solicitada, dando más o más allá de lo
pedido. (Cfr. Fallos N° 131, del 26-4-2000. Exp. N° 1999-097; N° 551,
del 12-8-2015. Exp. N° 2014-688; y N° 382, del 2-8-2018. Exp. N° 2018-
149).

La Sala recurre a la CASACIÓN PARCIAL , pudiendo anular o casar en


un aspecto, o en una parte la recurrida, quedando firme, incólume y con
fuerza de cosa juzgada el resto de las motivaciones no casadas,
independientes de aquella, debiendo la Sala recomponer única y
exclusivamente el aspecto casado y verter su doctrina estimatoria,
manteniéndose firme el resto de la decisión, por cuanto los hechos fueron
debida y soberanamente establecidos en su totalidad siendo, por tanto,
innecesario la nulidad total del fallo; sin perjuicio de ejercer la Sala la
CASACIÓN TOTAL , vista la influencia determinante de la infracción
de forma de lo dispositivo del fallo suficiente para cambiarlo.

Ahora bien, la facultad de CASACIÓN DE OFICIO , señalada en


el aparte cuarto (4º) del artículo 320 del Código de Procedimiento Civil ,
cuya constitucionalidad ya ha sido declarada por la Sala
Constitucional. (Vid. Sentencia N° 116, de fecha 29 de enero de 2002,
expediente Nº 2000-1561, caso: José Gabriel Sarmiento Núñez y
otros), al constituir un verdadero imperativo constitucional, porque
asegurar la integridad de las normas y principios constitucionales es una
obligación de todos los jueces y juezas de la República, en el ámbito de
sus competencias (ex artículo 334 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela) , SE CONSTITUYE EN UN DEBER , LO QUE
REITERA LA DOCTRINA PACÍFICA DE ESTA SALA , que obliga a la
revisión de todos los fallos sometidos a su conocimiento,
independientemente de que el vicio sea de forma o de fondo y haya sido
denunciado o no por el recurrente , y su declaratoria de INFRACCIÓN
DE OFICIO en la resolución del recurso extraordinario de
casación, cuando la Sala lo verifique, ya sea por el quebrantamiento de
formas sustanciales del proceso, por la violación de los requisitos
formales de la sentencia o por infracción de la ley, PUDIENDO
EXTENDERSE AL FONDO DE LA CONTROVERSIA Y PONERLE FIN
AL LITIGIO , de conformidad con lo previsto en el artículo 320 del
Código de Procedimiento Civil. (Ver. Decisiones N° 585, del 14-8-2017.
Exp. N° 2017-392; N° 255, del 29-5-2018. Exp. N° 2017-675; y N° 390,
del 8-8-2018. Exp. N° 2016-646).

Cuando la Sala declare la procedencia de una denuncia de infracción de


ley en la elaboración del fallo , en conformidad con lo estatuido en
el ordinal segundo (2°) del artículo 313 del Código de Procedimiento
Civil, en concatenación con lo previsto en el artículo 320 eiusdem , que
en su nueva redacción señala : “...En su sentencia del recurso de
casación, la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia,
se pronunciará sobre las infracciones denunciadas, PUDIENDO
EXTENDERSE AL FONDO DE LA CONTROVERSIA Y PONERLE FIN
AL LITIGIO …”, o verifica la existencia de dicha infracción que afecte
el ORDEN PÚBLICO , por: a) La errónea interpretación. Cuando no se
le da a la norma su verdadero sentido, haciendo derivar de ella
consecuencias que no concuerdan con su contenido. (Cfr. Fallos N°
866, del 15-12-2017. Exp. N° 2017-419; N° 200, del 18-4-2018. Exp. N°
2017-733; y N° 375, del 1-8-2018. Exp. N° 2018-071). b) La falta de
aplicación. Cuando se le niegue la aplicación a una norma que estaba
vigente para la fecha en que se produjo el acto cuya nulidad se solicita,
porque ésta, aún cuando regula un determinado supuesto de hecho, el
juez la considera inexistente, o por desconocimiento de su contenido, o
porque presume que no se encontraba vigente, aún cuando ella
estuviese promulgada o no hubiese sido derogada. (Vid. Sentencias N°
290, del 5-6-2013. Exp. N° 2012-697; N° 092, del 15-3-2017. Exp. N°
2016-508; y N° 359, del 20-7-2018. Exp. N° 2017-398). c) La aplicación
de una norma no vigente. Cuando el juez aplica al caso una norma
derogada o que no estaba vigente para la fecha en que se produjo el
acto cuya nulidad se solicita. (Ver. Decisiones N° 641, del 7-10-2008.
Exp. N° 2007-889; N° 092, del 17-3-2011. Exp. N° 2010-465; y N° 199,
del 2-4-2014. Exp. N° 2013-574). d) La falsa aplicación . Cuando el juez
aplica una determinada norma jurídica a una situación de hecho que
no es la contemplada en ella, es decir, se trata del error que puede
provenir de la comprobación de los hechos o del error en la
calificación jurídica de la hipótesis concreta. (Cfr. Fallos N° 210, del
25-4-2017. Exp. N° 2016-726; N° 865, del 15-12-2017. Exp. N° 2017-
460; y N° 200, del 18-4-2018. Exp. N° 2017-733). Y e) La violación de
máximas de experiencia o experiencia común, dado que el artículo 12
del Código de Procedimiento Civil, señala que el juez puede fundar su
decisión en los conocimientos de hecho que se encuentran
comprendidos en estos. (Vid. Sentencias N° 241, del 30-4-2002. Exp. N°
2000-376; N° 450, del 3-7-2017. Exp. N° 2016-594; y N° 193, del 17-4-
2018. Exp. N° 2016-471).

Y en el sub tipo de casación sobre los hechos , ya sea por la comisión del
vicio de suposición falsa o falso supuesto , cuando: 1) Se atribuya a
instrumentos o actas del expediente menciones que no contiene . (Ver.
Decisiones N° 515, del 22-9-2009. Exp. N° 2008-613; N° 053, del 8-2-
2011. Exp. N° 2011-503; y N° 456, del 3-10-2011. Exp. N° 2011-
144). 2) Se da por demostrado un hecho con pruebas que no aparecen
en autos. (Cfr. Fallos N° 247, del 19-7-2000. Exp. N° 1999-927; N° 060,
del 18-2-2008. Exp. N° 2006-1011; y N° 216, del 11-4-2008. Exp. N°
2005-525). 3) Se da por demostrado un hecho con pruebas cuya
inexactitud resulta de actas e instrumentos del expediente mismo . (Vid.
Sentencias N° 072, del 5-2-2002. Exp. N° 1999-973-034, N° 355, del 30-
5-2006. Exp. N° 2005-805; y N° 151, del 12-3-2012. Exp. N° 2011-
288). 4) Por desviación ideológica intelectual en el análisis de las
cláusulas del contrato . (Ver. Decisiones N° 187, del 26-5-2010. Exp. N°
2009-532; N° 229, del 9-5-2018. Exp. N° 2017-260; y N° 391 del 8-8-
2018. Exp. N° 2018-243). 5) Por silencio de pruebas, total o parcial en
suposición falsa negativa . (Cfr. Fallos N° 248, del 29-4-2008. Exp. N°
2007-584; N° 589, del 18-9-2014. Exp. N° 2012-706; y N° 036, del 17-2-
2017. Exp. N° 2016-395). O por, 6) La infracción de una norma jurídica
expresa que regule el establecimiento o valoración de los hechos o de
las pruebas , la cuales se dividen en cuatro (4) grupos que son: I) Las
normas jurídicas que regulen el establecimiento de los hechos; II) Las
normas jurídicas que regulen la valoración de los hechos; III) Las
normas jurídicas que regulen el establecimiento de un medio de prueba;
y IV) Las normas jurídicas que regulen la valoración de un medio de
prueba. (Vid. Sentencias N° 467, del 29-10-2010. Exp. N° 2009-151; N°
672, del 24-10-2012. Exp. N° 2012-314; y N° 088, del 5-3-2015. Exp. N°
2014-053). Y 7) Las violaciones de ley relacionadas con el control de
las pruebas no contempladas expresamente en la ley o prueba libre .
(Ver. Decisiones N° 390, del 22-6-2015. Exp. N° 2015-795; N° 770, del
27-11-2017. Exp. N° 2017-441; y N° 315, del 29-6-2018. Exp. N° 2016-
669).

La Sala recurrirá a la CASACIÓN TOTAL , vista la influencia


determinante de la infracción de ley de lo dispositivo del fallo suficiente
para cambiarlo y, en consecuencia, anulará la totalidad del fallo
recurrido en casación, es decir, LO CASA señalando los errores de fondo
y, por ende, adquiere plena y total jurisdicción y DICTA UN NUEVO
FALLO SIN NECESIDAD DE NARRATIVA , sino estableciendo las
pretensiones y excepciones, analizando y apreciando las pruebas y
dictando el dispositivo que dirime la controversia, sin menoscabo de
aplicar a la violación de ley, la CASACIÓN PARCIAL , si la infracción
no es de tal magnitud que amerite la nulidad total del fallo recurrido y el
error pueda ser corregido por la Sala de forma aislada, como ocurre en el
caso de las costas procesales, ya sea cuando estas se imponen o se exime
de su condena de forma errada.

Por último, ante la violación de los principios constitucionales de


expectativa plausible, confianza legítima, seguridad
jurídica y estabilidad de criterio , por: a) La aplicación de un criterio
jurisprudencial no vigente, de esta Sala o de la Sala Constitucional,
para la fecha de presentación de la demanda. Y b) Que se aplique un
criterio contrario a la doctrina y jurisprudencia de esta Sala o de la
Sala Constitucional. (Cfr. Fallos N° 577, del 6-10-2016. Exp. N° 2016-
302; N° 689, del 8-11-2017. Exp. N° 2017-399; N° 236, del 10-5-2018.
Exp. 2017-285, y N° 413, del 10-8-2018. Exp. N° 2018-092). Dado su
carácter de orden público , al estar íntimamente ligados a la violación de
las garantías constitucionales del derecho de petición, igualdad ante la
ley, debido proceso y derecho a la defensa, la Sala dictará su decisión
tomando en cuenta la INFLUENCIA DETERMINANTE DEL MISMO
DE LO DISPOSITIVO DEL FALLO y SI ÉSTE INCIDE
DIRECTAMENTE SOBRE LA SUSTANCIACIÓN DEL PROCESO O
SOBRE EL FONDO y en consecuencia aplicará como correctivo , ya
sea LA REPOSICIÓN DE LA CAUSA , la CASACIÓN
PARCIAL o TOTAL , según lo amerite el caso, EN UNA
INTERPRETACIÓN DE LA LEY EN FORMA ESTABLE Y
REITERATIVA , para una administración de justicia idónea,
responsable, con transparencia e imparcialidad , EVITANDO
CUALQUIER REPOSICIÓN INÚTIL QUE GENERE UN RETARDO Y
DESGASTE INNECESARIO DE LA JURISDICCIÓN , conforme a lo
dispuesto en los artículos 2, 21, 26, 49, 51 y 257 de la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela, que adoptan un Estado
Democrático y Social de Derecho y de Justicia, que propugna como
valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la
vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia,
la responsabilidad social, y en general, la preeminencia de los derechos
humanos, la ética y el pluralismo político; el derecho de igualdad para
acceder a la justicia, a la tutela judicial efectiva de los derechos, de
forma equitativa, sin formalismos inútiles, en un proceso como
instrumento fundamental para la realización de la justicia. Así se
declara. (Vid. Sentencia N° 848, del 10 de diciembre de 2008,
expediente N° 2007-163, caso: Juana Ynocencia Rengifo de Arenas,
Antonio Arenas y otros, en representación de sus hijas fallecidas Danyali
Del Valle (†), Yumey Coromoto (†) y Rosangela Arenas Rengifo (†),
contra SERVIQUIM C.A. y SEGUROS MERCANTIL C.A.).

Sin menoscabo de la facultad atribuida a esta Sala , de conocer de


las DENUNCIAS DE INFRACCIÓN DE NORMAS
CONSTITUCIONALES, pura y simple, en la formulación del recurso
extraordinario de casación , dado que: “...En decisión de reciente data,
esta Sala consideró necesario, realizar una atemperación de su
doctrina en torno al análisis de las denuncias por infracción de normas
constitucionales de forma autónoma en sede casacional , y
estableció, “…que procederá al análisis de las mismas
independientemente de que la denuncia haya sido formulada sin la
correspondiente argumentación que la lleva a establecer que la
infracción constitucional es señalada como apoyo de la denuncia de
normas de rango legal correspondientes al recurso extraordinario de
casación…” . (Ver. Decisiones N° 369, del 1-8-2018. Exp. N° 2018-192;
N° 302, del 18-5-2017. Exp. N° 2016-780; Nº 952, del 15-12-2016. Exp.
N° 2016-282; N° RC-265, del 27-5-2013. Exp. N° 2012-597; N° RC-104,
del 20-3-2013. Exp. N° 2012-503; N° RC-470, del 2-7-2012. Exp. N°
2012-098; N° RC-534, del 21-11-2011. Exp. N° 2011-241; N° RC-134,
del 5-4-2011. Exp. N° 2010-631; y N° RC-637, del 16-12-2010. Exp. N°
2010-450).

-II-

DE LAS PRUEBAS CONSIGNADAS

EN SEDE CASACIONAL
De la revisión efectuada a las actas que conforman el presente

expediente, consta a los folios 378 al 428, que la representación judicial

de la sociedad mercantil distinguida con la denominación Wallmar C.A.,

consignó escrito de formalización del recurso extraordinario de casación

en el cual anexó legajos de copias certificadas para ser apreciadas por

esta Sala como instrumentos probatorios.

En este sentido, debe la Sala señalar que no le está dado a las

partes procesales durante el lapso de sustanciación del recurso

extraordinario de casación, consignar ningún tipo de pruebas ante esta

sede casacional , pues esta Suprema Jurisdicción tiene el encargo de

vigilar y corregir la aplicación del derecho, y en tal virtud, determinar si

los jueces de instancia cumplieron en el desarrollo de su función

sentenciadora, con todos los preceptos legales al efecto, dada su

condición de tribunal de derecho , y por cuanto que, en el procedimiento

establecido para la sustanciación del recurso extraordinario de

casación, no se prevé ninguna oportunidad procesal para la promoción

de pruebas , conforme a lo señalado en el libro primero, título VIII,

del Código de Procedimiento Civil , en sus artículos 312 al 326 , las

mismas resultan no ha lugar.

A tal efecto esta Sala, en su fallo N° RC-014, de fecha 11 de

febrero de 2010 , expediente N° 2009-491 , caso: Leyddy Chávez de

González contra Dora González Charmel y otros; reiterado en

sentencia N° RC-239, de fecha 2 de junio de 2011 , expediente N° 2010-

106, caso: Oswaldo Madriz Roberty contra Argemery Cusati Borges y

otros, la cual fue ratificada en decisión N° RC-259, de fecha 8 de mayo

de 2017, expediente N° 2016-805 , caso: Inversiones Footwear 1010, C.A.

y otra contra C.N.A. Seguros La Previsora; fallo N° RC-519, de fecha 2

de agosto de 2017 , expediente N° 2017-192 , caso: Santa Bárbara Barra y


Fogón, C.A., contra Bar Restaurante El Que Bien, C.A.; en sentencia N°

RC-809, de fecha 13 de diciembre de 2017 , expediente N° 2017-

595, caso: Alberto Villasmil Rincón contra VACOINCA; en decisión N°

RC-429, de fecha 10 de agosto de 2018 , expediente N° 2018-076 , caso:

María De Los Ángeles Argüelles Agüero y otros; y en fallo N° RC-666,

de fecha 13 de diciembre de 2018 , expediente N° 2018-377, caso: Carlos

Alberto Osorio Zambrano contra Carlos Humberto Tablante Hidalgo y

otros, reiteró su doctrina sobre la improcedencia de promoción,

admisión y evacuación de pruebas en el proceso de casación , señalando

al respecto lo siguiente:

“…PUNTO PREVIO.

De una revisión que se realizara a las actas que conforman el presente


expediente, se desprende que la formalizante recurrente consignó anexo
a su escrito de formalización, dos legajos de copias simples y
certificadas para ser apreciadas por esta Sala como pruebas.

En este sentido, debe la Sala señalar que no le está dado a las partes
durante el lapso de tramitación del recurso extraordinario de casación,
el consignar ningún tipo de pruebas ante esta sede casacional, pues esta
Suprema Jurisdicción tiene el encargo de vigilar y corregir la aplicación
del derecho, y en tal virtud, determinar si los jueces de instancia,
cumplieron en el desarrollo de su función sentenciadora, con todos los
preceptos legales al efecto, dada su condición de tribunal de derecho, y
por cuanto, en el procedimiento establecido para la sustanciación del
recurso extraordinario de casación, no se prevé ninguna oportunidad
procesal para la promoción de pruebas, conforme a lo señalado en el
Libro Primero, Título VIII, del Código de Procedimiento Civil, en sus
artículos 312 al 326.

Al efecto esta Sala, en su decisión N° RC-014, del 11 de febrero de


2010, expediente N° 2009-491, caso: Leyddy Chávez De González
contra Dora Yuraima González Charmel y otros; reiterada en fallo N°
RC-239, del 2 de junio de 2011, expediente N° 2010-106, caso: Oswaldo
Jesús Madriz Roberty contra Argemery Belen Cusati Borges y otros, la
cual fue ratificada en decisión N° RC-259, del 8 de mayo de 2017,
expediente N° 2016-805, caso: Inversiones Footwear 1010, C.A. y otra,
contra C.N.A. Seguros La Previsora, y nuevamente reiterada en fallo N°
RC-519, de fecha 2 de agosto de 2017, expediente N° 2017-192, caso:
Santa Bárbara Barra y Fogón, C.A., contra Bar Restaurante El Que
Bien, C.A., y otra, estableció lo siguiente:

‘...Ahora bien, la Sala, ejerciendo su función pedagógica jurídica,


informa a la recurrente que ante esta Máxima Jurisdicción Civil, no
resulta pertinente presentar ninguna clase de pruebas, ya que, este
Tribunal Supremo de Justicia, por su condición de tribunal de derecho,
debe revisar y controlar la legalidad de los fallos emitidos por los
juzgados de instancia y es, sólo en casos excepcionales tales como
cuando se delatan violaciones al debido proceso, al derecho a la
defensa, entre otros y las que constituyen infracciones a garantías
constitucionales derivadas de transgresiones a reglas procesales, que
este Alto Juzgado analiza los hechos o las pruebas.

Asimismo, esta Sala de Casación Civil, observa con extrañeza que,


siendo la formalizante profesional de la abogacía no hubiese promovido
la documental en comentario, en las oportunidades previstas legalmente
para ello.

Con base a los razonamientos expuestos la Sala no procede al análisis


del instrumento consignado por la recurrente. Así se decide…”.

Aplicando la doctrina de esta Sala antes señalada al presente caso,

esta Sala se ve imposibilitada de efectuar el análisis de los instrumentos

probatorios consignados por la formalizante demandada , por ser

un tribunal estrictamente de derecho y por cuanto que en

el procedimiento especial de casación no tiene cabida la promoción ni

evacuación de pruebas , razón por la cual se desestiman y se

desechan las referidas pruebas consignadas. Así se decide.


-III-
RECURSO POR DEFECTO DE ACTIVIDAD
PRIMERA DELACIÓN:

De conformidad con lo dispuesto en el ordinal 1° del artículo 313

del Código de Procedimiento Civil, se denuncia la infracción en la

recurrida de los artículos 12, 15, 208 y 341 eiusdem, con base en la

siguiente fundamentación:

“…CAPITULO PRIMERO

RECURSO POR INFRACCIÓN DE FORMA

DE CONFORMIDAD CON EL ORDINAL 1RO. DEL ARTÍCULO


313 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL, DENUNCIO LA
INFRACCION DEL ARTICULO 12, 15, 208 Y 341 DEL CÓDIGO
DE PROCEDIMIENTO CIVIL AL NO DECLARAR DE OFICIO LA
FALTA DE CUALIDAD E INTERÉS DE LA DEMANDANTE AL
NO SER PROPIETARIA DEL INMUEBLE OBJETO DEL
ARRENDAMIENTO PARA EL MOMENTO DE PRESENTACIÓN
DE LA DEMANDA POR DESALOJO EN VIRTUD DE LA
SUBROGACIÓN LEGAL ARRENDATICIA QUE OPERO DESDE
LA FECHA DE LA VENTA A LA EMPRESA CAPITAL VINEX
CAPITAL INC. DEL INMUEBLE ARRENDADO.

De los folios 1 al 6 del expediente, cursa libelo de demanda


interpuesto en fecha 29 de Noviembre de 2016, por la demandante la
Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A. , mediante la cual demanda el
Desalojo por falta de pago, con el escrito libelar, se consignó
instrumento poder y contrato de arrendamiento.

Riela al folio 15 del expediente, auto de fecha 01 de Diciembre de


2016., mediante el cual Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del
Estado Falcón, admite la demanda, ordenando el emplazamiento de
la parte demandada. WALLMAR C. A. a los fines de que
contestación a la demanda.

Cursan a los folios 203 al 205 del expediente la publicación de la


decisión definitiva de fecha 12 de Junio de 2017, mediante el cual
Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del
Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón, declaro
con lugar, la demanda de desalojo.

Inserto en los folios del 206 del expediente consta escrito,


presentado por la parte demandada mediante la cual interpone el
recurso ordinario de apelación contra la decisión definitiva de fecha
12 de Junio de 2017, mediante el cual Juzgado Segundo de Primera
Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción
Judicial del Estado Falcón, declaro con lugar, la demanda de
desalojo.

Riela del folio 207 del expediente auto de fecha 28 de Junio de


2017, mediante el cual Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del
Estado Falcón, oye en ambos efectos la apelación interpuesta y
remite original del expediente al Juzgado Superior en lo Civil.
Mercantil, del Tránsito y Marítimo de la Circunscripción Judicial
del Estado Falcón.

Riela del folio 209 del expediente auto de fecha 31 de Julio de


2017, mediante el cual Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil,
Tránsito y Marítimo de la Circunscripción Judicial del Estado
Falcón. le dio entrada al expediente y fijo oportunidad promover y
evacuar pruebas, para presentar informes.

Riela a los folios 210 al 301 del expediente, consta escrito de


promoción de pruebas presentado por la parte demandada.

Corre inserta al folio del 302 del expediente cursa auto de fecha 03
de agosto de 2017, mediante el cual el Juzgado Superior en lo Civil,
Mercantil, del Tránsito y Marítimo de la Circunscripción Judicial
del Estado Falcón admitió las pruebas promovidas tanto por la parte
demandada.

En los folios 304 al 308 del expediente, escrito de informes


presentado por la parte demandante, y en los folios del 309 al 317
del expediente la parte demandada presenta su escrito de informes,
alegando falta de cualidad e interés activa de la demandante,
solicita se declare la inadmisibilidad de la demanda, como punto
previo al fondo.

Riela en los folios del 319 al 331 del expediente en fecha 08 de


Diciembre de 2017 Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, del
Tránsito y Marítimo de la Circunscripción Judicial del Estado
Falcón mediante la cual declaró lo siguiente:

" PRIMERO: SIN LUGAR el recurso de apelación interpuesto por el


abogado Numa José Miranda Hidalgo, en su carácter de apoderado
judicial de la parte demandada la sociedad mercantil WALLMAR
C.A., mediante diligencia de fecha 8 de junio de 2017.

SEGUNDO: Se CONFIRMA la sentencia de fecha 24 de mayo de


2017, dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil, Agrario y Tránsito de esta Circunscripción
Judicial con sede en Punto Fijo, y publicado su extenso en fecha 12
de junio de 2017, mediante la cual declaró CON LUGAR la
demanda de DESALOJO, incoada por la sociedad mercantil
CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM, C.A., contra la sociedad mercantil WALLMAR C.A.
En consecuencia, se ordena la entrega inmediata del inmueble
arrendado constituido por un local comercial, identificado con las
siglas y números B2-14, del Centro Ciudad Turística Comercial
Paraguaná Malí, el cual tiene una superficie aproximada de
seiscientos metros cuadrados (600 mts2), ubicado en la troncal
Coro-Punto Fijo, Sector El Cardón, Municipio Cariaibana del
estado Falcón. Igualmente se condena a la parte demandada a
pagar a la demandante los cánones de arrendamiento insolutos, que
ascienden a la cantidad de TRES MILLONES SEISCIENTOS
SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON
OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85). Y se ordena
experticia complementaria del fallo, a los fines de indexar la
referida cantidad de dinero, tomando como base el índice de
Precios al Consumidor que dicte el Banco Central de Venezuela,
desde la fecha de interposición de la demanda (29/11/2016) hasta
la fecha en que la presente decisión quede definitivamente firme.

TERCERO: Se condena en costas a la parte recurrente, de


conformidad con el artículo 281 del Código de Procedimiento Civil.

Riela en los folios del 332 del expediente que en fecha 14 de


Diciembre de 2017 Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, del
Tránsito y Marítimo de la Circunscripción Judicial del Estado
Falcón, recibió diligencia de la parte demandada anunciando el
recurso de casación, el cual fue admitido el día 10 de Enero de
2018.
En la sentencia dictada la jueza ad-quem al momento de decidir el
punto previo de la falta de cualidad alegada por la parte demandada
sostiene la cualidad de la parte demandante CENTRO CIUDAD
TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A contra
la parte demandada WALLMAR C.A., fundamentalmente en base a
dos razones, que no fueron las alegadas para invocar tal defensa por
parte del Demandada.

a) Que la relación arrendaticia ha continuado con la empresa


demandante, y no con la nueva propietaria, lo que se desprende del
Expediente № 158-2016 de consignaciones arrendaticias realizadas
por ante el Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de
Medidas del Municipio Carirubana de la Circunscripción Judicial
del estado Falcón (f. 70-183), donde consta que la arrendataria ha
realizado consignaciones de los cánones de arrendamiento a la
sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A.. y ésta a través de su apoderado
judicial ha venido retirando la totalidad de los depósitos
consignados;

b) Que no se evidencia de autos que la nueva propietaria del


inmueble, la sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC., haya
ejercido algún tipo de acción bien sea judicial o extrajudicial con
tal carácter, desde que adquirió los derechos sobre el inmueble en
cuestión hasta la presente fecha, es decir, desde hace más de un año.

Obviando que la defensa perentoria fue opuesta en razón a que la


demandante CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., vendió a la sociedad mercantil
VINEX CAPITAL INC., el inmueble objeto del contrato del
arrendamiento, violentando el derecho de preferencia de mi
representada en adquirir el local comercial, no cumplieron ninguno
de los dos contratantes con su deber legal de notificarle el acto de
enajenación, realizado el día 14 de Septiembre de 2016
desconociendo los derechos que como arrendataria le corresponden
a la demandada. WALLMAR C.A., por tal desconocimiento este
alegato fue formulado por ante la Segunda Instancia en el Juzgado
Superior en lo Civil, Mercantil, del Tránsito y Marítimo de la
Circunscripción Judicial del Estado Falcón, el día 31 -07-2017
cuando fueron promovidos los medios probatorios documentales que
acreditan la negociación y hasta 30-06-2017 se mantuvieron las
consignaciones de los cánones de arrendamiento a favor de la
empresa CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., y éstas fueron retiradas en su
totalidad tal como consta en el Expediente № 158-2016 de
consignaciones arrendaticias realizadas por ante el Tribunal Tercero
de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio
Carirubana de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón.

Posteriormente el 01-07-2017 las consignaciones se realizaron a


favor de la empresa VINEX CAPITAL INC. Expediente № 183-
2017 por ante el Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y
Ejecutor de Medidas del Municipio Carirubana de la
Circunscripción Judicial del Estado Falcón y simultáneamente mi
representada acción vía judicial por ante el Juzgado Segundo de
Primera Instancia en lo Civil, Mercantil. Agrario, Transito.
Bancario y Marítimo de la Circunscripción Judicial del Estado
Falcón en fecha 17 de Julio 2017, de retracto legal arrendaticio
contra la Demandante CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., y la adquiriente la
sociedad de comercio VINEX CAPITAL INC, el cual se sustancia
bajo el Expediente Nro. 10.279-2017. de cuyos expedientes anexo al
presente escrito de formalización sendas copias certificadas, todo
ello derivado de esa falta de notificación del traspaso de la
propiedad, que en modo alguno puede dar ventaja a la demandante y
el nuevo adquiriente que incumplieron con su obligación de
notificar el acto de enajenación de dicho bien, con la consecuente
lesión a derecho de preferencia y a la subrogación del legal
arrendaticia de WALLMAR C.A. Por otra parte el no ejercicio de
las facultades y acciones que tiene la nueva adquiriente VINEX
CAPITAL INC, como propietaria y la subrogación en el lugar del
antiguo arrendador, en modo alguno soslaya los derechos legales de
la empresa WALLMAR C.A., previstos en el contrato de
arrendamiento. De tal manera que no podía la jueza de la recurrida
reconocerle cualidad e interés en la presente acción al primitivo
propietario-arrendador. CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., desconociéndoles
los derechos y acciones a la nueva adquiriente-subrogada en el lugar
del Arrendador en razón a dicha venta. VINEX CAPITAL INC, que
es en todo caso es quien tiene la legitimación legal para accionar el
desalojo, con lo cual dicha Jueza, además de ignorar que la
demandante CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., para la fecha 29-11-2016, que
interpuso la demanda, carecía de la cualidad de propietaria-
arrendadora del inmueble objeto del proceso de desalojo, incumplió
con su deber de declarar de oficio, su falta de cualidad e interés
actual para intentar esta acción, al ser esta una institución procesal
que representa una formalidad esencial para la consecución de la
justicia por estar estrechamente vinculada a los derechos
constitucionales de acción, a la tutela judicial efectiva y defensa,
ser materia ésta de orden público que debe ser atendida y subsanada
incluso de oficio por los jueces, al corroborarse la falta de cualidad
de la parte actora, la consecuencia lógica es la inadmisibilidad de la
demanda presentada, pues tal legitimación activa la ostenta VINEX
CAPITAL INC nuevo propietario del inmueble lo que excluye a la
demandante CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., al quedar demostrado
que posteriormente a la celebración del referido contrato de
arrendamiento fundamento de la pretensión de desalojo, la
mencionada sociedad dio en venta el inmueble arrendado a VINEX
CAPITAL INC, ello produjo una cesión de los derechos y
obligaciones que tenía la arrendadora en virtud del aludido contrato
de arrendamiento a la referida empresa, que pasó a ser la legítima
propietaria del inmueble y acreedora de todos los derechos
derivados de éste, lo que incluía que debía ser el acreedor de los
cánones de arrendamiento derivados del alquiler del inmueble, que
indebidamente cobro la demandada, en forma maliciosa pues resulto
evidente que en la causa objeto de la litis operó la subrogación
arrendaticia, en razón del contrato de venta tanta veces aludido.
Dicha subrogación, regulada en nuestro ordenamiento jurídico en el
artículo 18 de la Ley de Regulación del arrendamiento Inmobiliario
para el uso comercial en concordancia con los artículos 1.604,
1.605. 1.606, 1.607, 1.608 y 1.610 del Código Civil, se produce por
efecto de la ley, consiste en sustituir o poner al adquirente del
inmueble arrendado en el lugar del arrendador. Por tanto, el
adquirente se subroga en el arrendador tanto en los deberes como en
los derechos frente al inquilino, ello a partir de la-enajenación o de
la transmisión de la propiedad. Tal como afirma la doctrina cuando
expone que "el comprador o adquirente del inmueble se subroga en
la posición jurídica del arrendador en cuanto a los derechos y
obligaciones resultantes de la relación de arrendamiento mientras
dure la propiedad. Puede por consiguiente, exigir los alquileres que
venzan después de la enajenación…ante el hecho de que el
adquirente llega, por causa del traslado inmobiliario, a ocupar el
lugar del arrendador, la relación arrendaticia se transmite y por
tanto, el adquirente, por tal circunstancia, queda legitimado para
exigir del arrendatario el cumplimiento de las obligaciones a su
cargo, aun cuando anteriores a la fecha de la transferencia del
inmueble arrendado, puesto que el adquirente se ha convertido en
arrendador, y como adquirente está en la obligación de 'respetar la
relación arrendaticia en los términos pactados. Por todo ello, esta
representación solicita que sea declarada procedente la presente
denuncia de infracción, por existir efectivamente los
quebrantamientos de formas sustanciales procesales ocurridos en
el curso del proceso que implica la nulidad de la sentencia
recurrida de conformidad con lo dispuesto en el artículo 320 del
Código
de Procedimiento Civil, se case sin reenvió la decisión definitiva
recurrida, se declare nulo el auto
de admisión e inadmisible la demanda por carecer la demandante
de la cualidad necesaria para
accionar el presente desalojo….”

Para decidir, la Sala observa:

De la denuncia antes transcrita se desprende, que el formalizante le


imputa a la recurrida, la infracción de los artículos 12, 15, 208 y 341 del
Código de Procedimiento Civil, al considerar que infringió dichos
artículos “… AL NO DECLARAR DE OFICIO LA FALTA DE CUALIDAD E
INTERÉS DE LA DEMANDANTE AL NO SER PROPIETARIA DEL INMUEBLE
OBJETO DEL ARRENDAMIENTO PARA EL MOMENTO DE PRESENTACIÓN
DE LA DEMANDA POR DESALOJO EN VIRTUD DE LA SUBROGACIÓN
LEGAL ARRENDATICIA QUE OPERO DESDE LA FECHA DE LA VENTA A LA
EMPRESA CAPITAL VINEX CAPITAL INC. DEL INMUEBLE ARRENDADO…”.

Ahora bien, la falta de cualidad como defensa perentoria fue


implementada por el Código de Procedimiento Civil vigente, en su
artículo 361, ya que el Código derogado, la contenía como defensa
previa, que generalmente por rozar con el fondo, los jueces trasladaban
su oportunidad de resolverla a un punto previo de la sentencia de mérito.

Así las cosas, un proceso no puede instaurarse indiferentemente


entre sujetos, sino entre aquellos que se encuentran frente a la relación
material o intereses jurídicos controvertidos en la posición subjetiva de
legítimos contradictores, por afirmarse titulares activos y pasivos de
dicha relación. Es la cualidad como legitimación en juicio.

En sintonía con lo anterior, esta Sala en sentencia de fecha 20 de


junio de 2011, expediente N° 10-400, se precisó lo siguiente:

“…De allí que, la falta de cualidad o legitimación ad causam (a la


causa) es una institución procesal que representa una formalidad
esencial para la consecución de la justicia (Vid. Sentencia de la
Sala Constitucional N° 1930 del 14 de julio de 2003, expediente N°
02-1597, caso: Plinio Musso Jiménez), por estar estrechamente
vinculada a los derechos constitucionales de acción, a la tutela
judicial efectiva y defensa, materia ésta de orden público que debe
ser atendida y subsanada incluso de oficio por los jueces. (Vid.
Sentencia de la Sala Constitucional N° 3592 del 6 de diciembre de
2005, expediente N° 04-2584, caso: Carlos Eduardo Troconis
Angulo y otros, ratificada en sentencias números 1193 del 22 de
julio de 2008, expediente N° 07-0588, caso: Rubén Carrillo Romero
y otros y 440 del 28 de abril de 2009, expediente N° 07-1674, caso:
Alfredo Antonio Jaimes y otros).

Tales criterios vinculantes de la Sala Constitucional fueron


acogidos por esta Sala de Casación Civil en sentencia N° 462 del 13
de agosto de 2009, expediente N° 09-0069, caso: Bernard Poey
Quintaa c/ Inversiones Plaza América, C.A., ratificada en sentencia
N° 638 del 16 de diciembre de 2010, expediente N° 10-203, caso:
Inversora H9, C.A. c/ Productos Saroni, C.A., ambas con ponencia
de quien suscribe, que aquí se reiteran.

Ahora bien, como quiera lo sostenido en dichas decisiones discrepa


de lo decidido por esta misma Sala en otras oportunidades,
conforme a lo establecido en el artículo 335 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, este Tribunal Supremo de
Justicia en Sala de Casación Civil juzga necesario garantizar la
supremacía y efectividad de las normas y principios
constitucionales, por lo que en su condición de máximo y último
intérprete de la Constitución encargado de velar por su uniforme
interpretación y aplicación, tomando en consideración que de
acuerdo con lo establecido en dicho precepto, las interpretaciones
que establezca la Sala Constitucional sobre el contenido o alcance
de las normas y principios constitucionales son vinculantes para las
otras Salas del Tribunal Supremo de Justicia y demás tribunales de
la República, abandona expresamente el criterio jurisprudencial
según el cual, la falta de cualidad no puede ser declarada de oficio
por el juez, sentado entre otras, en sentencia N° 207 del 16 de mayo
de 2003, expediente N° 01-604, caso: Nelson José Mújica Alvarado
y otros c/ José Laureano Mújica Cadevilla y otra; sentencia N° 15
del 25 de enero de 2008, expediente N° 05-831, caso: Arrendadora
Sofitasa C.A, Arrendamiento Financiero c/ Mario Cremi Baldini y
otro; sentencia N° 570 del 22 de octubre de 2009, expediente N° 09-
139, caso: Jesús Alberto Vásquez Mancera y otros contra Banco
Occidental de Descuento, Banco Universal, C.A., así como
cualquier otra decisión que contenga el aludido criterio que aquí se
abandona…”

Por lo que, la cualidad o legitimatio ad causam , se reitera que la


misma es un juicio de relación y no de contenido, donde existe esa
relación jurídica entre el demandante concreto y aquel a quien la ley da
la acción, es decir, la posibilidad de pretender la satisfacción de su
pretensión (demandante abstracto), y la posibilidad de sostener el juicio
como demandado.

Quiere decir, que en un proceso no debe instaurarse entre


cualesquiera sujetos, sino precisamente entre aquellos que se encuentran
frente a la relación material o interés jurídico controvertido en la
posición subjetiva de legítimos contradictor, por afirmarse titulares
activos y pasivos de dicha relación.

En este sentido, debemos señalar lo que la doctrina clásica ha


considerado a la legitimación como un requisito constitutivo de la
acción, en tal forma que el defecto de legitimación provoca una sentencia
de mérito, desestimatoria de la demanda, porque la acción no puede nacer
sin la legitimación.

En adición a lo anterior, es necesario agregar que en materia de


cualidad, el criterio general es el siguiente: Toda persona que se afirme
titular de un interés jurídico propio, tiene cualidad para hacerlo valer en
juicio (cualidad activa), y toda persona contra quien se afirme la
existencia de ese interés, en nombre propio, tiene a su vez cualidad para
sostener el juicio (cualidad pasiva), por lo que a falta de correspondencia
lógica entre el titular de la relación jurídico sustancial y el titular de la
acción, considerada desde el punto de vista concreto, es lo que constituye
la falta de cualidad en sentido amplio.

Establecido lo anterior, esta Sala luego de una revisión de las actas


procesales que conforman el presente expediente, evidenció que en la
sentencia recurrida dictada por el Tribunal ad quem, en fecha 8 de
diciembre de 2017, se pronunció con relación a la falta de cualidad
activa, alegada por la parte demandada en su escrito de informes,
presentado ante el juzgado superior, señalando al respecto lo siguiente:

“…PUNTO PREVIO

El apoderado judicial de la parte demandada recurrente alegó en


esta instancia la falta de cualidad de la parte actora para intentar la
presente demanda, bajo el fundamento que para el momento de la
interposición de la demanda (29 de noviembre de 2016), ya había
cedido todos sus derechos sobre el inmueble objeto del litigio, pues
el local fue cedido en propiedad plena a la sociedad mercantil
VINEX CAPITAL INC, conforme a instrumento registrado en fecha
14 de septiembre de 2016; y que por tanto existe una falta de
cualidad activa de la demandante para intentar este juicio, por lo
que solicita se declare la inadmisibilidad de la demanda, aunque no
fue alegada en su oportunidad por desconocer su representada la
existencia de la referida cesión de derechos, aduciendo que la
misma puede ser declarada de oficio por este Tribunal Superior
conforme a criterio jurisprudencial emanado de la Sala de Casación
Civil que citó.

Por lo que alegada como fue la falta de cualidad de la


demandante, es importante establecer lo que debe entenderse por
falta de cualidad y cuál es la oportunidad procesal para oponerla
conforme a nuestra legislación. En el Código Civil Adjetivo
vigente, la falta de cualidad no puede ser opuesta como cuestión
previa, sino como una defensa de fondo, como expresamente lo
señala en el artículo 361; e igualmente, y tal como lo indicó el
recurrente, puede aún ser declarada de oficio por el juez, conforme
a los criterios vinculantes emanados de la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia.

Desde un punto de vista procesal, la cualidad debe entenderse como


la idoneidad de la persona para actuar en juicio, como titular de la
acción, tanto en su aspecto activo como pasivo, (Tribunal Supremo
de Justicia Sala Constitucional, sentencia N° 1919 de fecha 14 de
julio de 2003, expediente 03-0019); la cualidad debe entenderse
como una relación de identidad lógica entre la persona del actor y
aquella a quien la ley le concede la acción (cualidad activa), y entre
la persona del demandado o demandados, y aquella contra quien la
acción es concedida (cualidad pasiva); la cualidad activa la tiene
quien es verdaderamente titular de la acción, por lo tanto la
cualidad se origina de la norma legal que la establece o de la
cláusula contractual reguladora de la relación jurídica que se
pretende sostener.

Al respecto, de la falta de cualidad, conocida también en la doctrina


como legitimatio ad causam, es una excepción procesal perentoria;
de acuerdo a la doctrina de Casación, es condición especial para el
ejercicio del derecho de acción y se puede entender siguiendo las
enseñanzas del Dr. Luís Loreto, como “…aquella relación de
identidad lógica entre la persona del actor, concretamente
considerada, y la persona abstracta a quien la Ley le concede la
acción o la persona contra quien se concede y contra quien se
ejercita...” ; así la Sala Constitucional de nuestro Máximo Tribunal
ha sostenido que “…la legitimación ad causam es uno de los
elementos que integran los presupuestos de la pretensión,
entendidos éstos como los requisitos para que el sentenciador
pueda resolver si el demandante tiene derecho a lo pretendido y el
demandado la obligación que se le trata de imputar.” Es necesario
entonces una identidad entre la persona del actor en el caso
concreto y la persona en abstracto contra la cual la ley ha concedido
la acción, lo que se manifiesta en la legitimación tanto activa como
pasiva, que pueda ser controlado por las partes en ejercicio del
derecho constitucional a la defensa. Por ello, es que el proceso
judicial está regido por el principio de la bilateralidad de las partes,
esto es, un demandante y un demandado, quienes para actuar
efectivamente en el proceso deben estar revestidos de cualidad
o legitimatio ad causam , cuya noción apunta a la instauración del
proceso entre quienes se encuentran frente a la relación material e
interés jurídico como contradictores, alude a quienes tienen derecho
por determinación de la ley para que en su condición de demandante
y demandado resuelvan sus pretensiones ante el órgano
jurisdiccional, y ello constituye entonces la cualidad, uno de los
presupuestos de la pretensión, entendidos éstos como los requisitos
para que el sentenciador pueda resolver si el demandante tiene el
derecho a lo pretendido y si el demandado puede ser condenado a
cumplir la obligación que se le trata de imputar, y así lo señala
Devis Echandía:

Como se ve, la legitimación es, en realidad, un presupuesto de la


pretensión contenida en la demanda, entendiendo el concepto en su
verdadero sentido; es decir, que sea procedente la sentencia de
fondo. Forma parte de la fundamentación de la demanda en sentido
general, pero si falta es más apropiado decir que ésta es
improcedente, porque así se da mejor idea de la situación jurídica
que se presenta; no procede entonces resolver sobre la existencia
del derecho o relación jurídica material, y el juez debe limitarse a
declarar que está inhibido para hacerlo. Y se debe hablar de
demanda infundada, cuando no se prueba el derecho material
alegado o cuando aparezca una excepción perentoria que lo
desvirtúe o extinga.” (Ver Hernando Devis Echandía. Tratado de
Derecho Procesal Civil. Tomo I. Editorial Temis. Bogota. 1.961.
Pág. 539)

Podemos concluir asentando, que la falta de cualidad y la falta de


interés, son consideradas como defensas de mérito, ya que por su
índole misma, siempre que se discute sobre la titularidad de algún
derecho o de alguna obligación, allí está planteado realmente un
problema de cualidad, por otro lado el actor debe tener interés
actual, pues la falta de interés conlleva a la negación de la
pretensión jurídica interpuesta.

En el presente caso se observa que se demanda el desalojo de un


inmueble con fundamento en el artículo 40 literal “a” del Decreto -
Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial; de lo que se colige que para la procedencia de la acción
intentada es necesario probar en primer lugar la existencia de la
relación arrendaticia entre las partes, es decir, que el demandante
sea el arrendador del inmueble objeto del litigio, y el demandado el
arrendatario, pues al accionar con fundamento en el Decreto Ley de
Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial,
necesariamente debe existir una relación arrendaticia entre las
partes, por disposición expresa de su artículo 1°, el cual dispone
que dicho Decreto Ley rige las condiciones y procedimientos para
regular y controlar la relación entre arrendadores y arrendatarios,
para el arrendamiento de inmuebles destinados al uso comercial; por
lo que a los fines de verificar la cualidad de la parte actora, quien
es la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., se observa que en
el libelo de demanda el apoderado judicial actor alega que su
representada celebró un contrato de arrendamiento autenticado en
fecha 21 de octubre de 2011, con la empresa WALLMAR C.A., por
un local comercial ubicado dentro de las instalaciones comerciales
del centro Comercial Paraguaná Mall, identificado con las siglas y
números B2-14, y que la arrendataria ha dejado de cancelar los
meses de noviembre y diciembre de 2015, y los meses desde enero a
noviembre 2016, es decir trece cánones de arrendamiento
consecutivos consignando por ante el Juzgado Tercero de
Municipio Carirubana de esta Circunscripción Judicial,
cantidades de dinero, que no se corresponden con las obligaciones
que deben cumplir según el contrato; de lo cual se evidencia sin
lugar a dudas, que la parte actora es la arrendadora del inmueble
en cuestión.

Ahora bien, alega el apoderado judicial de la parte demandada que


la demandante al momento de instaurar la demanda carecía de
cualidad para accionar por cuanto el local comercial objeto del
contrato fue cedido en propiedad plena a un tercero, la sociedad
mercantil VINEX CAPITAL INC., tal como quedó evidenciado del
documento protocolizado en fecha 14 de septiembre de 2016 por
ante el Registro Público del Municipio Carirubana del estado
Falcón, inscrito desde el Nº 2016-1161, asiento registral 1 del
inmueble matriculado con el Nº [Link].8996 hasta el 2016.1199,
asiento registral 1 del inmueble matriculado con el N°
[Link].9033, del Libro del Folio Real del año 2016 (f. 267-301),
es decir, el inmueble dado en arrendamiento cambió de propietario
por virtud de una dación en pago. Al respecto se observa que, la
relación arrendaticia no necesariamente debe establecerse entre
el propietario del inmueble arrendado y el arrendatario, pues
puede ser también arrendador el administrador o gestor del
mismo, conforme lo indica el encabezamiento del artículo 6 del
referido Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para el Uso Comercial, estableciendo en su último
aparte que la “relación arrendaticia genera para las partes un
conjunto de obligaciones y derechos de carácter personal, en las
cuales prevalecerá: (…) 4. Los contratos, acuerdos o
convenciones establecidos de mutuo acuerdo por las partes,
mediante la manifestación fehaciente de voluntad de las
mismas…”. En el presente caso, está demostrado en autos que
cuando la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A. dio en
arrendamiento a la empresa WALLMAR C.A., era propietaria
del inmueble objeto del litigio, pero que según documento
registrado de fecha 14 de septiembre de 2016, hubo un cambio de
propietario; sin embargo, de autos se evidencia que la relación
arrendaticia ha continuado con la empresa demandante, y no con
la nueva propietaria, lo que se desprende del Expediente Nº 158-
2016 de consignaciones arrendaticias realizadas por ante el
Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas
del Municipio Carirubana de la Circunscripción Judicial del
estado Falcón (f. 70-183), donde consta que la arrendataria ha
realizado consignaciones de los cánones de arrendamiento a la
sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., y ésta a través
de su apoderado judicial ha venido retirando la totalidad de los
depósitos consignados; por otra parte, no se evidencia de autos
que la nueva propietaria del inmueble, la sociedad mercantil
VINEX CAPITAL INC., haya ejercido algún tipo de acción bien
sea judicial o extrajudicial con tal carácter, desde que adquirió
los derechos sobre el inmueble en cuestión hasta la presente
fecha, es decir, desde hace más de un año, de lo que se colige que
la arrendadora continúa siendo la demandante sociedad
mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A.; por lo que quien aquí se
pronuncia concluye que en el presente caso, la demandante sí
tiene cualidad para intentar la presente acción ; y así se
decide…”. (Negritas y Subrayado de esta Sala)

Como logra apreciarse de la transcripción del fallo recurrido, se


puede constatar que la alzada determinó por una parte, “… que para la
procedencia de la acción intentada es necesario probar en primer lugar
la existencia de la relación arrendaticia entre las partes , es decir, que
el demandante sea el arrendador del inmueble objeto del litigio, y el
demandado el arrendatario, pues al accionar con fundamento en el
Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, necesariamente debe existir una relación arrendaticia entre
las partes, por disposición expresa de su artículo 1°, el cual dispone que
dicho Decreto Ley rige las condiciones y procedimientos para regular y
controlar la relación entre arrendadores y arrendatarios, para el
arrendamiento de inmuebles destinados al uso comercial; por lo que a
los fines de verificar la cualidad de la parte actora, quien es la
sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., se observa que en el libelo de
demanda el apoderado judicial actor alega que su representada celebró
un contrato de arrendamiento autenticado en fecha 21 de octubre de
2011, con la empresa WALLMAR C.A., por un local comercial ubicado
dentro de las instalaciones comerciales del centro Comercial
Paraguaná Mall, identificado con las siglas y números B2-14, y que la
arrendataria ha dejado de cancelar los meses de noviembre y diciembre
de 2015, y los meses desde enero a noviembre 2016, es decir trece
cánones de arrendamiento consecutivos consignando por ante el
Juzgado Tercero de Municipio Carirubana de esta Circunscripción
Judicial, cantidades de dinero, que no se corresponden con las
obligaciones que deben cumplir según el contrato; de lo cual se
evidencia sin lugar a dudas, que la parte actora es la arrendadora del
inmueble en cuestión.

Aunado a lo anterior, expresó que, “… la relación arrendaticia no


necesariamente debe establecerse entre el propietario del inmueble
arrendado y el arrendatario, pues puede ser también arrendador el
administrador o gestor del mismo, conforme lo indica el
encabezamiento del artículo 6 del referido Decreto Ley de Regulación
del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, estableciendo
en su último aparte que la “relación arrendaticia genera para las
partes un conjunto de obligaciones y derechos de carácter personal, en
las cuales prevalecerá: (…) 4. Los contratos, acuerdos o convenciones
establecidos de mutuo acuerdo por las partes, mediante la
manifestación fehaciente de voluntad de las mismas…”.

Indicando además que “…está demostrado en autos que cuando la


sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A. dio en arrendamiento a la empresa
WALLMAR C.A., era propietaria del inmueble objeto del litigio, pero
que según documento registrado de fecha 14 de septiembre de 2016,
hubo un cambio de propietario; sin embargo, de autos se evidencia que
la relación arrendaticia ha continuado con la empresa demandante, y
no con la nueva propietaria, lo que se desprende del Expediente Nº
158-2016 de consignaciones arrendaticias realizadas por ante el
Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del
Municipio Carirubana de la Circunscripción Judicial del estado Falcón
(f. 70-183), donde consta que la arrendataria ha realizado
consignaciones de los cánones de arrendamiento a la sociedad
mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A., y ésta a través de su apoderado judicial ha venido
retirando la totalidad de los depósitos consignados; por otra parte, no
se evidencia de autos que la nueva propietaria del inmueble, la
sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC., haya ejercido algún tipo de
acción bien sea judicial o extrajudicial con tal carácter, desde que
adquirió los derechos sobre el inmueble en cuestión hasta la presente
fecha, es decir, desde hace más de un año, de lo que se colige que la
arrendadora continúa siendo la demandante sociedad mercantil
CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A.; por lo que quien aquí se pronuncia concluye que en
el presente caso, la demandante sí tiene cualidad para intentar la
presente acción…”.

Establecido lo anterior, esta Sala observa que el juzgado superior,


contrario a lo alegado por el formalizante en su escrito de informes,
expresó los motivos de hecho y de derecho en el fallo recurrido
señalando su debida fundamentación en torno a que la parte
demandante (Centro Ciudad Turística Comercial Paraguaná Millenium
C.A.) celebró un contrato de arrendamiento en fecha 21 de octubre de
2011, con la empresa WALLMAR C.A., por un local comercial ubicado
dentro de las instalaciones comerciales del centro Comercial Paraguaná
Mall, identificado con las siglas y números B2-14, y que la arrendataria
ha dejado de cancelar los meses de noviembre y diciembre de 2015, y los
meses desde enero a noviembre 2016, es decir trece cánones de
arrendamiento consecutivos consignando por ante el Juzgado Tercero de
Municipio Carirubana de esta Circunscripción Judicial, cantidades de
dinero, que no se corresponden con las obligaciones que deben cumplir
según el contrato.

Sin embargo, tal y como lo dejó establecido la recurrida, cuando la


sociedad mercantil Centro Ciudad Turística Comercial Paraguaná
Millenium C.A, dio en arrendamiento a la parte demandada sociedad
mercantil WALLMAR C.A., era propietaria del inmueble objeto del
presente litigio, y que según documento registrado de fecha 14 de
septiembre de 2016, hubo un cambio de propietario; evidenció que la
relación arrendaticia había continuado con la empresa demandante, y no
con la nueva propietaria, tal y como se desprende del expediente Nº 158-
2016, de consignaciones arrendaticias realizadas por ante el Tribunal
Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio
Carirubana de la Circunscripción Judicial del estado Falcón, donde
consta que la arrendataria ha realizado consignaciones de los cánones de
arrendamiento a la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., y ésta a través de su
apoderado judicial ha venido retirando la totalidad de los depósitos
consignados; por otra parte, no se evidencia de autos que la nueva
propietaria del inmueble, la sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC.,
haya ejercido algún tipo de acción bien sea judicial o extrajudicial con
tal carácter, desde que adquirió los derechos sobre el inmueble en
cuestión hasta la presente fecha, es decir, desde hace más de un año, de
lo que se colige que la arrendadora continúa siendo la demandante
sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A.; por lo que quien aquí se pronuncia
concluye que en el presente caso, la demandante sí tiene cualidad para
intentar la presente acción.

En consideración a todo lo antes expuesto, esta denuncia es


improcedente. Así se declara.

SEGUNDA DELACIÓN:
De conformidad con lo dispuesto en el ordinal 1° del artículo 313

del Código de Procedimiento Civil, se denuncia la infracción en la

recurrida del artículo 243 ordinal 5° eiusdem, por incurrir en el vicio de

incongruencia negativa, y violación de los artículos 12 y

244 eiusdem, con base en la siguiente fundamentación:

“…DE CONFORMIDAD CON EL ORDINAL 1RO. DEL


ARTÍCULO 313 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL,
DENUNCIO LA INFRACCIÓN DEL EL ORDINAL 5° DEL
ARTICULO 243 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL POR
INCURRIR EN EL VICIO DE INCONGRUENCIA NEGATIVA,
INFRINGIENDO ADEMÁS LOS ARTÍCULOS 12 Y 244
EIUSDEM.

En efecto consta en actas del expediente que en fecha 02 de Octubre


de 2017, el Juzgado Superior Civil, Mercantil, Tránsito y Marítimo
de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón, con sede en la
Ciudad de Santa Ana de Coro, recibió Escrito de Informe presentado
por esta representación que cursa al folio 309 al 317 del expediente
en el cual en su Capítulo III, De las Peticiones y sus fundamentos-
Sesión Primera se planteo textualmente lo siguiente:

“…que para la fecha del 29 de Noviembre de 2016 momento que fue


presentada la demanda por DESALOJO por la Sociedad Mercantil
CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A., por su Apoderado Judicial ABG. ALEXIS
PRIMERA SIRIT Inpre Nro. 111.915 está ya no tenía ningún tipo de
derecho sobre dicho inmueble, pues este local fue cedido en
propiedad plena a la sociedad mercantil V1NEX CAPITAL INC
conforme este instrumento otorgado en la Oficina Inmobiliaria de
Registro Publico del Municipio Carirubana del Estado Falcón, en
fecha 14 de Septiembre de 2016. anotado bajo el Nro. 2016-1161
Asiento Registral 1 del inmueble matriculado con el Nro.
[Link].8996 correspondiente al Libro de Folio Real del año
2016., quedando este inmueble número B2-14, matriculado con el
Numero 2016-1196 Asiento Registral 1 del inmueble matriculado
con el Nro. [Link].9031 correspondiente al Libro de Folio Real
del año 2016, acto traslativo de los derechos de propiedad que se
produjo en el marco de una dación en pago que mi ex arrendadora
CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A., y la sociedad de comercio INVERSIONES LA
FORTALEZA C.A., efectúa a la sociedad mercantil VINEX CAPITAL
INC. Por tanto existe una falta de cualidad activa de la demandante
para intentar este Juicio, por consiguiente de debe declarar
Inadmisibilidad la demanda y la consecuente nulidad del auto de
admisión de dicha demanda, dada la falta de legitimación activa de
la accionante de conformidad con lo previsto en los artículos 12,
15, 208 y 341 del Código de Procedimiento Civil, que no fue
alegada en su oportunidad por desconocer mi representada la
existencia de la referida cesión de derechos, de la cual tuvo
conocimiento en el momento de solicitar las copias certificadas
que documentan esta convención.

De esta transcripción se puede perfectamente evidenciar, que mi


representada sociedad mercantil WALLMAR C.A., peticiono al
Juzgado Superior Civil, Mercantil. Tránsito y Marítimo de la
Circunscripción Judicial del Estado Falcón, que declarara la
inadmisibilidad de la demanda de desalojo instaurada por Sociedad
Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., en su contra por cuanto para la
fecha 29 de Noviembre de 2016, día de presentación de la demanda,
esta no es la propietaria del local comercial número B2-14, ubicado
en el modulo B-2 del CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MALL, que posee en arrendamiento, por tanto no
ostenta la cualidad activa para demandar el desalojo del mismo al
haber cedido todos sus derechos, a la sociedad mercantil VINEX
CAPITAL INC., conforme este instrumento otorgado en la Oficina
Inmobiliaria de Registro Publico del Municipio Carirubana del
Estado Falcón. en fecha 14 de Septiembre de 2016, anotado bajo el
Nro. 2016-1161 Asiento Registral 1 del inmueble matriculado con el
Nro. [Link].8996 correspondiente al Libro de Folio Real del año
2016, quedando este inmueble número B2-14, matriculado con el
Numero 2016-1196 Asiento Registral 1 del inmueble matriculado
con el Nro. [Link].9031 correspondiente al Libro de Folio Real
del año 2016. Por tanto existe una falta de cualidad activa de la
demandante para intentar este Juicio. Se alego que tal defensa no
fue alegada en su oportunidad en el acto de la contestación de la
Demanda, por desconocer mi representada la existencia de la
referida cesión de derechos, de la cual tuvo conocimiento en el
momento de solicitar las copias certificadas que documentan esta
convención, dada la falta de notificación legal por parte de la
Sociedad Mercantil CENTRÓ CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., y de la sociedad mercantil
VINEX CAPITAL INC., de dicha negociación.

Sobre este aspecto, el Juzgado Superior Civil, Mercantil, Tránsito y


Marítimo de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón, incurrió
en falta de pronunciamiento respecto a que para la fecha del 29 de
Noviembre de 2016 momento que fue presentada la demanda por
DESALOJO la Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A, no tenía ningún
tipo de derecho sobre el inmueble, pues este fue cedido en
propiedad plena a la sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC, AL
HABER OPERADO LA SUBROGACIÓN DEL NUEVO
ADQUIRIENTE, EN EL LUGAR DEL ARRENDADOR PRIMITIVO.
POR TANTO LA DEMANDANTE NO TIENE CUALIDAD NI
INTERÉS EN EL DESALOJO DEL BIEN. PETICIÓN FORMULADA
EN EL ACTO DE INFORMES REALIZADO ANTE EL A-QUEM.
PUES LA DEMANDADA WALLMAR C.A., NO FUE NOTIFICADA
DE ESA VENTA POR LO CUAL PETICIONO LA
INADMISIBILIDAD DE LA DEMANDA DE DESALOJO INCOADA
POR CENTRO CIUDAD TURJSTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A., en su decisión definitiva de fecha 08 de
Diciembre de 2017, textualmente estableció lo siguiente:
PUNTO PREVIO

“….de autos se evidencia que la relación arrendaticia ha continuado


con la empresa demandante, y no con la nueva propietaria...''

"....por otra parte, no se evidencia de autos que la nueva propietaria


del inmueble, la sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC., haya
ejercido algún tipo de acción bien sea judicial o extrajudicial con
tal carácter, desde que adquirió los derechos sobre el inmueble en
cuestión hasta la presente fecha, es decir, desde hace más de un año,
..."

"...de lo que se colige que la arrendadora continúa siendo la


demandante sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A.;...."

" por lo que quien aquí se pronuncia concluye que en el presente


caso, la demandante sí tiene cualidad para intentar la presente
acción; y así se decide….”.

De la comparación de ambos transcripciones se puede evidenciar


que el Juzgado Superior Civil, Mercantil. Tránsito y Marítimo de la
Circunscripción Judicial del Estado Falcón, no cumplió en el acto
jurisdiccional con el requisito formal de contener decisión expresa,
positiva y precisa con arreglo a las excepciones o defensas
opuestas, pues no hubo en el texto de la recurrida ningún
señalamiento referido a que la Sociedad Mercantil CENTRO
CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM
C.A. , para la fecha del 29 de Noviembre de 2016 momento que fue
presentada la demanda por DESALOJO la Sociedad Mercantil
CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A., no tenía ningún tipo de derecho sobre el
inmueble, aun cuando sí reconoce que los derechos de propiedad del
local comercial objeto del contrato de arrendamiento, los tiene la
empresa VINEX CAPITAL INC., para el momento que se instauro la
Demanda, no pronunciándose sobre la falta de cualidad de la
demandante por este motivo específicamente, siendo nula entonces
la recurrida conforme lo establece el artículo 244 eiusdem, vicio de
incongruencia negativa que lo comete la recurrida al omitir total y
absoluto pronunciamiento en relación a dicha defensa formulada en
el escrito de informes de última instancia, infringiendo así el
artículo 243, ordinal 5 o . del Código de Procedimiento Civil al no
contener la recurrida decisión expresa, positiva y precisa con
arreglo a la citada defensa, también se infringió el artículo 12 del
Código de Procedimiento Civil que establece que los jueces deben
atenerse a lo alegado y probado en autos, es decir, sobre todo
aquello que constituye un alegato o una defensa, regla ésta llamada
principio de exhaustividad. Por todo ello, esta representación
solicita que sea declarada procedente la presente denuncia de
infracción, que implica la nulidad de la sentencia recurrida de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 320 del Código de
Procedimiento Civil.
Para decidir, la Sala observa:

De la denuncia antes transcrita se desprende, que el recurrente le


imputa a la recurrida la infracción del artículo 243 ordinal 5° del Código
de Procedimiento Civil, por incurrir en el vicio de incongruencia
negativa e infracción de los artículos 12 y 244 eiusdem, al considerar que
la recurrida infringió dichos artículos al no emitir pronunciamiento con
relación al alegato esgrimido por la sociedad mercantil WALLMAR C.A.,
en su escrito de informes presentado ante el juzgado superior, a fin de
que declarara la inadmisibilidad de la demanda de desalojo instaurada
por Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., en su contra por cuanto “… para la
fecha 29 de Noviembre de 2016, día de presentación de la demanda, esta
no es la propietaria del local comercial número B2-14, ubicado en el
modulo B-2 del CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MALL, que posee en arrendamiento, por tanto no ostenta
la cualidad activa para demandar el desalojo del mismo al haber cedido
todos sus derechos, a la sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC.,
conforme este instrumento otorgado en la Oficina Inmobiliaria de
Registro Publico del Municipio Carirubana del Estado Falcón. en fecha
14 de Septiembre de 2016, anotado bajo el Nro. 2016-1161 Asiento
Registral 1 del inmueble matriculado con el Nro. [Link].8996
correspondiente al Libro de Folio Real del año 2016, quedando este
inmueble número B2-14, matriculado con el Número 2016-1196 Asiento
Registral 1 del inmueble matriculado con el Nro. [Link].9031
correspondiente al Libro de Folio Real del año 2016. Por tanto existe
una falta de cualidad activa de la demandante para intentar este Juicio.
Se alego que tal defensa no fue alegada en su oportunidad en el acto de
la contestación de la Demanda, por desconocer mi representada la
existencia de la referida cesión de derechos, de la cual tuvo
conocimiento en el momento de solicitar las copias certificadas que
documentan esta convención, dada la falta de notificación legal por
parte de la Sociedad Mercantil CENTRÓ CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., y de la sociedad
mercantil VINEX CAPITAL INC., de dicha negociación…”.
Ahora bien, el vicio de incongruencia negativa, omisiva o
citrapetita, <<ne eat iudex citrapetita partium>> , se produce cuando el
juez omite pronunciamiento sobre un alegato determinante de la litis de
obligatoria resolución, ya sea relacionado en el libelo de la demanda,
contestación, reconvención, contestación a esta, y en torno a los alegatos
esgrimidos en informes u observaciones, que se traten de hechos
sobrevenidos a la contestación y que tengan influencia determinante de
lo dispositivo del fallo suficiente para cambiarlo.

El vicio de incongruencia surge cada vez que el juez altera o

modifica el problema judicial debatido entre las partes, bien porque no

resuelve sólo sobre lo alegado por éstas, o bien porque no resuelve sobre

todo lo alegado por los sujetos del litigio.

En tal sentido, el vicio de incongruencia negativa denominada por

la Sala Constitucional de este Máximo Tribunal como incongruencia

omisiva, que no es más que la omisión de pronunciamiento o citrapetita,

de verificarse conlleva a la violación del derecho a la tutela judicial

efectiva, ya que al no analizarse correctamente los alegatos de las partes

y no ceñirse a los términos en los cuales se determinó el alcance de la

controversia planteada por las partes, se llega a conclusiones erróneas

que fundamentan la decisión, incumpliéndose la función jurisdiccional

que es una actividad reglada, que debe adecuarse a ciertos parámetros

interpretativos establecidos de manera previa y formal por el Legislador,

debiendo ceñirse en su actividad decisoria a los postulados legales que

regulan tal actividad, como son los estatuidos en los artículos 12, 15,

243 y 244 del Código de Procedimiento Civil , para no incurrir en

vulneración al derecho a la defensa y al debido proceso y con ellos la

vulneración del principio de la congruencia del fallo , consagrados en

los artículos 26 y 49 numeral 8 de la Constitución. Así se decide.


Asimismo, esta Sala observa que lo que caracteriza el vicio de

incongruencia negativa, es la omisión en el pronunciamiento sobre lo

alegado por las partes, no que éste sea acertado o no, o que sea

favorable o desfavorable a las pretensiones del recurrente . Tal como

señala la doctrina calificada en la materia al indicar que “… No se trata

de que el juez entable un interminable debate con las partes, sino que

debe pronunciarse sobre peticiones de carácter procesal, como sería una

solicitud de nulidad y reposición, o de que sea considerada ineficaz una

actuación…”

Por todo ello, queda sobreentendido que el requisito de

congruencia sujeta la decisión del juez, solo sobre los hechos

controvertidos por las partes, sin poder omitir pronunciarse sobre alguno

de ellos, o extenderse sobre alegatos no formulados durante el juicio.

Esta formalidad de la sentencia tiene por sustento el principio

dispositivo que rige nuestro proceso civil, y persigue dar cumplimiento a

los principios de autosuficiencia y unidad del fallo.

Ahora bien, como lo delata la formalizante y como se desprende de

la decisión recurrida, en el presente caso el juez de alzada no cometió el

vicio de incongruencia omisiva, pues en torno al alegato antes transcrito,

se pronunció señalando en la recurrida lo siguiente:


“…Ahora bien, alega el apoderado judicial de la parte
demandada que la demandante al momento de instaurar la
demanda carecía de cualidad para accionar por cuanto el local
comercial objeto del contrato fue cedido en propiedad plena a un
tercero, la sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC., tal como
quedó evidenciado del documento protocolizado en fecha 14 de
septiembre de 2016 por ante el Registro Público del Municipio
Carirubana del estado Falcón, inscrito desde el Nº 2016-1161,
asiento registral 1 del inmueble matriculado con el Nº
[Link].8996 hasta el 2016.1199, asiento registral 1 del inmueble
matriculado con el N° [Link].9033, del Libro del Folio Real del
año 2016 (f. 267-301), es decir, el inmueble dado en
arrendamiento cambió de propietario por virtud de una dación
en pago. Al respecto se observa que, la relación arrendaticia no
necesariamente debe establecerse entre el propietario del
inmueble arrendado y el arrendatario, pues puede ser también
arrendador el administrador o gestor del mismo, conforme lo
indica el encabezamiento del artículo 6 del referido Decreto Ley
de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, estableciendo en su último aparte que la “relación
arrendaticia genera para las partes un conjunto de obligaciones
y derechos de carácter personal, en las cuales prevalecerá: (…)
4. Los contratos, acuerdos o convenciones establecidos de mutuo
acuerdo por las partes, mediante la manifestación fehaciente de
voluntad de las mismas…”. En el presente caso, está demostrado
en autos que cuando la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD
TURISTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A. dio
en arrendamiento a la empresa WALLMAR C.A., era propietaria
del inmueble objeto del litigio, pero que según documento
registrado de fecha 14 de septiembre de 2016, hubo un cambio de
propietario; sin embargo, de autos se evidencia que la relación
arrendaticia ha continuado con la empresa demandante, y no con la
nueva propietaria, lo que se desprende del Expediente Nº 158-2016
de consignaciones arrendaticias realizadas por ante el Tribunal
Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del
Municipio Carirubana de la Circunscripción Judicial del estado
Falcón (f. 70-183), donde consta que la arrendataria ha realizado
consignaciones de los cánones de arrendamiento a la sociedad
mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., y ésta a través de su apoderado
judicial ha venido retirando la totalidad de los depósitos
consignados; por otra parte, no se evidencia de autos que la nueva
propietaria del inmueble, la sociedad mercantil VINEX CAPITAL
INC., haya ejercido algún tipo de acción bien sea judicial o
extrajudicial con tal carácter, desde que adquirió los derechos sobre
el inmueble en cuestión hasta la presente fecha, es decir, desde hace
más de un año, de lo que se colige que la arrendadora continúa
siendo la demandante sociedad mercantil CENTRO CIUDAD
TURISTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A.;
por lo que quien aquí se pronuncia concluye que en el presente
caso, la demandante sí tiene cualidad para intentar la presente
acción ; y así se decide. (Subrayado y Negritas de la Sala)

De lo anteriormente transcrito, esta Sala evidencia que el juez ad

quem sí se pronunció sobre el alegato hecho por la parte demandada en

su escrito de informes, por lo tanto no existe la incongruencia omisiva

delatada, pues lo que se evidencia de la denuncia es la inconformidad de

la solución dada por el juez al alegato esgrimido por parte del recurrente,

y como se señaló en este fallo, la citrapetita se verifica, es por la

omisión en el pronunciamiento sobre lo alegado por las partes, no que


éste sea acertado o no, o que sea favorable o desfavorable a las

pretensiones del recurrente .

En consideración a todo lo precedentemente expuesto, esta

denuncia por incongruencia negativa por la violación de los artículos

243 ordinal 5° del Código de Procedimiento Civil, y 12 y 244 eiusdem es

improcedente. Así se declara.-

TERCERA DELACIÓN:

De conformidad con lo dispuesto en el ordinal 1° del artículo 313

del Código de Procedimiento Civil, se denuncia la infracción en la

recurrida del artículo 244 eiusdem, por incurrir en el vicio de

contradicción en los motivos, con base a la siguiente fundamentación:


Tenemos que la recurrida, estableció:

II
MOTIVOS DE HECHO Y DE DERECHO

"...En el presente caso, alega el apoderado judicial de la parte


actora que su representada, la sociedad mercantil CENTRO
CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL MILLENIEUM C.A.. celebró
un contrato de arrendamiento con la empresa WALLMAR C.A..
sobre un local comercial ubicado dentro de las instalaciones
comerciales del Centro Comercial Paraguaná Malí, identificado con
las siglas y números B2-14. cuya cláusula cuarta establece que el
canon de arrendamiento será incrementado anualmente, a los efectos
de su aplicación, conforme al valor que arroje el índice de precios
al consumidor (IPC), del Banco Central de Venezuela, lo cual se
cumplió en los periodos comprendidos entre los años 2012, 2013,
2014 y 2015; sin embargo, alega que la empresa demandada se ha
negado a cumplir con lo pactado en dicha cláusula, pues la misma
ha dejado de cancelar los meses de noviembre y diciembre de 2015,
y los meses desde enero a noviembre 2016, es decir, trece cánones
de arrendamiento consecutivos..."

"....Por otra parte, el apoderado judicial de la empresa demandada


niega y rechaza que ésta haya dejado de pagar dos (2) cánones de
arrendamiento, así como los cánones de arrendamiento de los meses
de noviembre, diciembre de 2015, enero, febrero, marzo, abril,
mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre de
2016, es decir 13 cánones de arrendamiento, por lo que no es cierto
que la misma se encuentre en estado de insolvencia..."

PUNTO PREVIO

"....se desprende del Expediente № 158-2016 de consignaciones


arrendaticias realizadas por ante el Tribunal Tercero de Municipio
Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio Carimbaría de la
Circunscripción Judicial del estado Falcón (f. 70-183), donde consta
que la arrendataria ha realizado consignaciones de los cánones de
arrendamiento a la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD
TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANÁ MILLENIUM C.A., y ésta
a través de su apoderado judicial ha venido retirando la totalidad de
los depósitos consignados..”

DEL FONDO DE LA CONTROVERSIA

En el presente caso, la parte actora demandó el desalojo del


inmueble arrendado fundamentándose en el artículo 40, literal "a"
del Decreto con Rango. Valor y Fuerza de la Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial los cuales
establece:

Son causales de desalojo:

a. Que el arrendatario haya dejado de pagar dos (02) cánones de


arrendamiento y/o dos (2) cuotas de condominio o gastos comunes
consecutivos.

"...el demandado, quien debe demostrar la solvencia en el pago de


los cánones de arrendamiento, o que el mismo no se realizó por
alguna causa que no le sea imputable…”.

"....De los autos se evidencia, con las facturas números 9554, 9662,
9813, los recibos números 00007295 y 00007793. y los recibos
números 528842973 y 53606207, correspondientes a las
transferencias a través de la entidad Bancaria Banesco Banco
Universal, bajo los números 528842973 y 53606207 (f. 63-69), que
la arrendataria pagó los cánones de arrendamiento
correspondiente a los meses de septiembre, octubre, noviembre y
diciembre 2015, y enero 2016, por la cantidad de setenta y dos
mil novecientos cincuenta y uno con setenta y ocho céntimos (Bs.
72.951,78)...."

"...Igualmente que consignó por ante el Tribunal Tercero de


Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio
Carirubana de la Circunscripción Judicial del estado Falcón, los
cánones arrendamiento correspondiente a los meses de febrero,
marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre,
noviembre, diciembre de 2016 y de enero de 2017, por la cantidad
de de setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con
cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59); es decir, la
arrendataria desde el año 2015 ha venido pagando la cantidad de
setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta
y nueve céntimos (Bs. 74.440,59), ..."
"...En conclusión, por cuanto los hechos narrados y probados por la
parte actora se encuentran subsumidos en el supuesto de hecho para
la procedencia del desalojo, conforme al artículo 40 literal "a" del
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley de Regulación de
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, resulta forzoso
para esta juzgadora declarar con lugar la presente acción, y ordenar
la desocupación inmediata del inmueble arrendado, dada la
insolvencia en el pago de más de dos mensualidades consecutivas de
arrendamiento así como ordenar el pago de los cánones de
arrendamiento insolutos, que ascienden a la cantidad de TRES
MILLONES SEISCIENTOS SESENTA Y SIETE MIL
TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON OCHENTA Y CINCO
CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85); y la indexación monetaria sobre las
cantidades condenadas..."

De la confrontación de los distintos párrafos de la recurrida


anteriormente reproducidos, en especialmente de los destacados en
negrillas, se observa que existen severas contradicciones entre las
distintas afirmaciones de hecho vertidas por la Sentenciadora de
Alzada. Juzgado Superior Civil. Mercantil. Tránsito y Marítimo de
la Circunscripción Judicial del Estado Falcón, en lo referente al
pago de los cánones cancelados y recibidos por la demandante, y
aun así la declara insolvente en el pago de los mismos cánones,
veamos en la parte motiva de su fallo, y de estas a su vez, con las
expresadas en el dispositivo de la sentencia, la Sentenciadora
Superior establece que "... De los autos se evidencia, con las
facturas números 9554, 9662, 9813, los recibos números 00007295 y
00007793, y los recibos números 528842973 y 53606207,
correspondientes a las transferencias a través de la entidad Bancaria
Banesco Banco Universal, bajo los números 528842973 y 53606207
(f. 63-69), que la arrendataria pagó los cánones de arrendamiento
correspondiente a los meses de septiembre, octubre, noviembre y
diciembre 2015, y enero 2016, por la cantidad de setenta y dos mil
novecientos cincuenta y uno con setenta y ocho céntimos (Bs.
72.951,78)...." "....Igualmente que consignó por ante el Tribunal
Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del
Municipio Carirubana de la Circunscripción Judicial del Estado
Falcón, los cánones de arrendamiento correspondiente a los meses
de febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre,
octubre, noviembre, diciembre de 2016 y de enero de 2017, por la
cantidad de de setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares
con cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59); es decir, la
arrendataria desde el año 2015 ha venido pagando la cantidad de
setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta
y nueve céntimos (Bs. 74.440,59)...." Y cuando resolvió el punto
previo al fondo, estableció "...se desprende del Expediente № 158-
2016 de consignaciones arrendaticias realizadas por ante el Tribunal
Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del
Municipio Carirubana de la Circunscripción Judicial del Estado
Falcón (f. 70-183), donde consta que la arrendataria ha realizado
consignaciones de los cánones de arrendamiento a la sociedad
mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., y ésta a través de su apoderado
judicial ha venido retirando la totalidad de los depósitos
consignados..."

Luego en la parte dispositiva de dicho fallo, se declarar con lugar la


acción, y ordenar la desocupación inmediata del inmueble
arrendado, expresa dada la insolvencia en el pago de más de dos
mensualidades consecutivas de arrendamiento, siendo que quedo
establecido en propio texto de la recurrida, el pago de los cánones
de los meses de noviembre y diciembre de 2015, y los meses desde
enero a noviembre 2016. es decir, trece cánones de arrendamiento
consecutivos que afirmo la demandante no le fueron pagados y por
los cuales demando el desalojo la sociedad mercantil CENTRO
CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM
C.A., dando también por establecido que ésta, a través de su
apoderado judicial retiro la totalidad de los depósitos
Consignados sin reserva alguna, por tanto debió entenderse que esta
desistió tácitamente de cualesquiera acción legal, consintiendo
entonces que mi representada cancelo la totalidad del los cánones de
arrendamientos reclamados los cuales fueron retirados por la
accionante voluntariamente, siendo ello así, como se explica que se
ordena el pago de los cánones de arrendamiento insolutos , siendo
que previamente se dejó claramente establecido que ya fueron
cancelados. Por todo ello, siendo que según doctrina de la Sala de
Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, para que la
contradicción sea causa de anulabilidad del fallo, es necesario
que la sentencia no pueda ejecutarse o no aparezca que sea lo
decidido, y visto que, en el presente caso, la sentencia de Alzada
contiene varias declaraciones de voluntad en una misma
declaración de certeza, las cuales se excluyen mutuamente o se
destruyen entre sí. Por todo ello, esta representación solicita que
sea declarada procedente la presente denuncia de infracción, que
implica la nulidad de la sentencia recurrida de conformidad con
lo dispuesto en el artículo 320 del Código de Procedimiento
Civil…” .

Para decidir, la Sala observa:

De la denuncia antes transcrita se desprende, que el recurrente le

imputa a la recurrida la infracción del artículo 244 ordinal 5° del Código

de Procedimiento Civil, por incurrir en el vicio de contradicción en los

motivos, al considerar que “…que existen severas contradicciones entre

las distintas afirmaciones de hecho vertidas por la Sentenciadora de

Alzada. Juzgado Superior Civil. Mercantil. Tránsito y Marítimo de la

Circunscripción Judicial del Estado Falcón, en lo referente al pago de

los cánones cancelados y recibidos por la demandante, y aun así la


declara insolvente en el pago de los mismos cánones, veamos en la parte

motiva de su fallo, y de estas a su vez, con las expresadas en el

dispositivo de la sentencia, la Sentenciadora Superior establece que "...

De los autos se evidencia, con las facturas números 9554, 9662, 9813,

los recibos números 00007295 y 00007793, y los recibos números

528842973 y 53606207, correspondientes a las transferencias a través

de la entidad Bancaria Banesco Banco Universal, bajo los números

528842973 y 53606207 (f. 63-69), que la arrendataria pagó los cánones

de arrendamiento correspondiente a los meses de septiembre, octubre,

noviembre y diciembre 2015, y enero 2016, por la cantidad de setenta y

dos mil novecientos cincuenta y uno con setenta y ocho céntimos (Bs.

72.951,78)...." "....Igualmente que consignó por ante el Tribunal Tercero

de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio

Carirubana de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón, los

cánones de arrendamiento correspondiente a los meses de febrero,

marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre,

diciembre de 2016 y de enero de 2017, por la cantidad de de setenta y

cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve

céntimos (Bs. 74.440,59); es decir, la arrendataria desde el año 2015 ha

venido pagando la cantidad de setenta y cuatro mil cuatrocientos

cuarenta bolívares con cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59)...." Y

cuando resolvió el punto previo al fondo, estableció "...se desprende del

Expediente № 158-2016 de consignaciones arrendaticias realizadas por

ante el Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas

del Municipio Carirubana de la Circunscripción Judicial del Estado

Falcón (f. 70-183), donde consta que la arrendataria ha realizado

consignaciones de los cánones de arrendamiento a la sociedad mercantil

CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM


C.A., y ésta a través de su apoderado judicial ha venido retirando la

totalidad de los depósitos consignados..."

Asimismo señaló el formalizante, que el tribunal superior “…

declara con lugar la acción y ordenar (sic) la desocupación inmediata

del inmueble arrendado, expresa dada la insolvencia en el pago de más

de dos mensualidades consecutivas de arrendamiento, siendo que quedo

establecido en propio texto de la recurrida, el pago de los cánones de

los meses de noviembre y diciembre de 2015, y los meses desde enero a

noviembre 2016. es decir, trece cánones de arrendamiento consecutivos

que afirmo la demandante no le fueron pagados y por los cuales

demando el desalojo la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD

TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., dando

también por establecido que ésta, a través de su apoderado judicial

retiro la totalidad de los depósitos Consignados sin reserva alguna,

por tanto debió entenderse que esta desistió tácitamente de cualesquiera

acción legal, consintiendo entonces que mi representada cancelo la

totalidad del los cánones de arrendamientos reclamados los cuales

fueron retirados por la accionante voluntariamente, siendo ello así,

como se explica que se ordena el pago de los cánones de arrendamiento

insolutos, siendo que previamente se dejó claramente establecido que ya

fueron cancelados…”.

Señaló además, que la contradicción en la motivación delatada se

evidencia, que por un lado la ad quem ordena “…el pago de los cánones

de arrendamientos insolutos …” y por otro lado, asevera que “…ya

fueron cancelados…” .

Ahora bien, respecto al vicio de inmotivación del fallo, estatuido

en el numeral 4° del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, la

norma dispone que toda sentencia debe contener los motivos de hecho y

de derecho que sustentan la decisión.


Al respecto, esta Sala en sentencia N° RC-291 de fecha 31 de mayo

de 2005, caso de Manuel Rodríguez contra la Estación de Servicios El

Rosal, C.A., señaló lo siguiente:

“…Uno de los requisitos formales de la sentencia es el que prevé


el artículo 243 ordinal 4º del Código de Procedimiento Civil, que
es el referido a la motivación del fallo; requisito que obliga a los
jueces a expresar los motivos de hecho y de derecho de la
decisión; al mismo tiempo, exige que la sentencia sea el
resultado de un juicio lógico fundado en el derecho y en las
circunstancias de hecho comprobadas en la causa. De esta
manera, se controla la arbitrariedad del sentenciador, pues le
impone justificar el razonamiento lógico que siguió para
establecer el dispositivo y, garantiza adicionalmente, el legítimo
derecho de defensa de las partes, al conocer éstas los motivos de
la decisión, ya que si no están de acuerdo con la argumentación
dada por el sentenciador, podrán interponer los recursos previstos
en la ley para la revisión de la legalidad del fallo.
En este sentido, la Sala ha señalado que “... El requisito de la
motivación del fallo previsto en el artículo 243 ordinal 4º, del
Código de Procedimiento Civil, obliga al sentenciador a
expresar los motivos de hecho y de derecho de la decisión,
protegiéndose de esta manera a las partes contra lo arbitrario, y
exigiendo del juez la elaboración de un fallo que resulte de un
juicio lógico fundado en el derecho y en las circunstancias de
hecho comprobadas en la causa...Como el poder del juez al
momento de su decisión se encuentra vinculado al derecho
(quaestio iuris) y a la certeza de los hechos (quaestio facti), se
sigue de aquí que la motivación del fallo ha de comprender
ambas cuestiones, como expresamente lo exige la norma procesal
antes citada ...”. (Sent. 21/5/97, caso: Jesús Alberto Pisani c/
Banco Caroní, C.A.).
Asimismo, ha expresado que “...el vicio de inmotivación en el
fallo, consiste en la falta absoluta de fundamentos y no cuando
los mismos son escasos o exiguos con lo cual no debe
confundirse. También ha sostenido la Sala en repetidas
ocasiones que la falta absoluta de motivos puede asumir varias
modalidades : a) Que la sentencia no presente materialmente
ningún razonamiento. b) Que las razones dadas por el
sentenciador no guarden relación alguna con la acción o la
excepción y deben tenerse por inexistentes jurídicamente. c) Que
los motivos se destruyan los unos a los otros por contradicciones
graves e irreconciliables y, d) Que todos los motivos sean
falsos...”. (Vid. Sent. N° 83 del 23/3/92, reiterada el 26/4/00,
caso: Banco Mercantil C.A. S.A.C.A., contra Textilera Texma
C.A. y otro)...”. (Resaltado de la Sala).
De acuerdo a la anterior jurisprudencia de la Sala, se tiene que

conforme al numeral 4° del artículo 243 del Código de Procedimiento

Civil, es requisito de toda sentencia, aportar los motivos de hecho y de

derecho en los cuales se fundamenta, así pues, el juez tiene la obligación

de explicar su decisión, es decir, hacerla comprensible mediante la

descripción de los motivos que lo condujeron a tomar tal determinación.

De esa manera, el razonamiento jurídico expresado y justificado

por el juez en la sentencia permite que las partes del juicio queden

convencidas que fue emitida una decisión objetiva y no arbitraria, en

estricto acatamiento al ordenamiento jurídico positivo y al mismo tiempo

pueda la comunidad en general conocer las razones que sustentan tal

decisión. (Cfr. Fallo N° RC-669 de fecha 21 de octubre de 2008,

expediente N° 08-314, caso de Centro Simón Bolívar, C.A., y/o la

República Bolivariana de Venezuela, contra Diego Arria Salicetti, y

otros.)

Motivo por lo cual, el juez está obligado a expresar los motivos de

hecho y de derecho de la decisión, para que sea el resultado de un juicio

lógico fundado en el derecho y en las circunstancias de hecho

comprobadas en la causa.

También ha sostenido esta Sala, atenida a los diuturnos, pacíficos

y consolidados criterios doctrinales y jurisprudenciales reiterados en la

transcripción que se vierte a continuación, que la falta absoluta de

motivos puede asumir varias modalidades, a saber:

a) Que la sentencia no contenga materialmente ningún

razonamiento que la apoye . Vale decir, no contenga materialmente

ningún razonamiento, de hecho o de derecho que pueda sustentar el

dispositivo.

b) Que las razones expresadas por el sentenciador no guardan

relación alguna con la pretensión deducida o las excepciones o


defensas opuestas. Caso en el cual los motivos aducidos, a causa de su

manifiesta incongruencia con los términos en que quedó circunscrita la

litis, deben tenerse jurídicamente como inexistentes.

c) Que los motivos se destruyen los unos a los otros por

contradicciones graves e inconciliables . Generando una situación

equiparable a la falta de fundamentación; siempre que, naturalmente, la

contradicción verse sobre un mismo considerando, lo cual conducirá,

irremediablemente, a la destrucción recíproca de los mismos, e impedirá

con ello el control de la legalidad del fallo, y en ese sentido, se ha

pronunciado esta Sala en sus fallos N° RC-704, de fecha 27 de noviembre

de 2009, expediente N° 09-242, RC-457, de fecha 26 de octubre de 2010,

expediente N° 09-657; RC-215, de fecha 13 de mayo de 2011, expediente

N° 10-547; RC-121, de fecha 29 de febrero de 2012, expediente N° 11-

581; y RC-393, de fecha 8 de julio de 2013, expediente N° 13-101, entre

otros, de la siguiente manera:

“(…) siendo que la contradicción en los motivos envuelve en el


fondo inmotivación, cuando los motivos se destruyen los unos a
los otros por contradicciones graves, generando así la falta
absoluta de fundamentos sobre el punto de que trate, siempre
que, naturalmente, la contradicción verse sobre un mismo
considerando , lo cual conducirá, irremediablemente, a la
destrucción recíproca de los mismos, e impedirá con ello el
control de la legalidad el fallo…” (Resaltado de la Sala).

d) Que todos los motivos son falsos. Caso en que los motivos sean
tan vagos, generales, inocuos, ilógicos o absurdos que impiden a la
alzada o a la casación conocer el criterio jurídico que siguió el juez para
dictar su decisión, caso éste también que se equipara a la falta de
motivación. (Véase sentencia Nº 83 de fecha 23 de marzo de 1.992, caso
de Juan Perozo contra Freddy Escalona y otros, reiterada en fallo Nº
RC-182 de fecha 9 de abril de 2008, Exp. N° 07-876).

Así pues, el requisito de la motivación debe estar constituida por


las razones de hecho y de derecho que dan los jueces como fundamento
del dispositivo; siendo que la primera debe estar formadas por el
establecimiento de los hechos con ajustamiento a las pruebas que las
demuestran; y la segunda, la aplicación a éstos de los preceptos y los
principios doctrinarios atinentes.

Para la Sala en constante y pacífica doctrina, por lo menos a partir


del año 1906, está claro, que el vicio de inmotivación en el fallo,
consiste en la falta absoluta de fundamentos y no cuando los mismos
son escasos o exiguos con lo cual no debe confundirse . (Cfr. Fallos N°
RC-934, de fecha 15 de diciembre de 2016, expediente N° 16-365, caso
de Michel Kalbahdji Basnaji contra Altec, C.A. y otro; N° RC-770, de
fecha 27 de noviembre de 2017, expediente N° 17-441, caso de Marilu
Bello Castillo contra Ingeniería Amelinck, C.A. y otro, y N° RC-349, de
fecha 12 de julio de 2018, expediente N° 17-453, bajo la ponencia del
Magistrado que con tal carácter suscribe el presente fallo, entre
muchos otros).

Así pues, para la verificación de lo delatado, se hace necesario


para la Sala transcribir in extenso el fallo de alzada, que textualmente
señaló lo siguiente:

“…MOTIVOS DE HECHO Y DE DERECHO


En el presente caso, alega el apoderado judicial de la parte actora
que su representada, la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD
TURISTICA COMERCIAL MILLENIEUM C.A., celebró un
contrato de arrendamiento con la empresa WALLMAR C.A.,
sobre un local comercial ubicado dentro de las instalaciones
comerciales del Centro Comercial Paraguaná Mall, identificado
con las siglas y números B2-14, cuya cláusula cuarta establece
que el canon de arrendamiento será incrementado anualmente, a
los efectos de su aplicación, conforme al valor que arroje el
índice de precios al consumidor (IPC), del Banco Central de
Venezuela, lo cual se cumplió en los periodos comprendidos
entre los años 2012, 2013, 2014 y 2015; sin embargo, alega que
la empresa demandada se ha negado a cumplir con lo pactado en
dicha cláusula, pues la misma ha dejado de cancelar los meses de
noviembre y diciembre de 2015, y los meses desde enero a
noviembre 2016, es decir, trece cánones de arrendamiento
consecutivos, consignando por ante el Juzgado Tercero de
Municipio Carirubana de esta Circunscripción Judicial,
cantidades de dinero, que no se corresponden con las
obligaciones que deben cumplir según el contrato, de manera que
hasta los actuales momentos, la empresa demandada adeuda la
cantidad de tres millones seiscientos sesenta y siete mil
trescientos trece bolívares con 85/100 (Bs. 3.667.313, 85), razón
por la cual solicita el desalojo del local comercial en cuestión y
el pago de la cantidad adeudada.
Por otra parte, el apoderado judicial de la empresa demandada
alega que es cierto que celebró un contrato de arrendamiento con
la empresa demandante y que en ese contrato se estableció que el
canon de arrendamiento seria incrementado anualmente, a los
efectos de su aplicación, conforme al valor que arroje el índice
de precios al consumidor (IPC) del Banco Central de Venezuela,
lo cual efectivamente se cumplió hasta el 2015; no obstante,
niega y rechaza que su representado se haya negado a dar
cumplimiento a la cláusula cuarta de dicho contrato y que ésta
haya dejado de pagar dos (2) cánones de arrendamiento, así como
los cánones de arrendamiento de los meses de noviembre,
diciembre de 2015, enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio,
julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre de 2016, es decir
13 cánones de arrendamiento, por lo que no es cierto que la
misma se encuentre en estado de insolvencia y que adeude por
concepto de cánones de arrendamiento insolutos la cantidad de
Bs. 3.667.313,85 a la demandante, basado en que la cláusula
cuarta del contrato de arrendamiento sobre la cual se fundamenta
la presente acción, perdió vigencia y quedó sin efecto en fecha 29
de noviembre de 2013 cuando fue publicado el Decreto Nº 602 en
Gaceta Oficial Nº 40.305, el cual fue posteriormente derogado
por la Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el
Uso Comercial publicada en Gaceta Nº 40.418 de fecha 3 de
mayo de 2014 , la cual en su artículo 32 estableció que la fijación
del canon de arrendamiento de los inmuebles sujetos a
regulación, la determinaran el arrendador y el arrendatario
aplicando los métodos ahí establecidos, seleccionado de común
acuerdo y en caso de no llegar a un acuerdo o en casos de tener
duda con su cálculo, deberán solicitar ante la SUNDDE su
determinación, por lo cual alega que resulta evidente que el
monto del canon de arrendamiento que presente fijar la
demandante de manera unilateral, y sin parámetros legales, no es
producto de un acuerdo entre ambas partes, menos aun que este
haya sido producto de un pronunciamiento del órgano
administrativo encargado de dicha regulación, de manera tal que
no puede reputarse a su representada en estado de insolvencia,
por cuanto no existe acto jurídico administrativo valido que haya
acordado la fijación del monto del canon de arrendamiento que se
pretende reclamar…”
“…Omissis…”
PUNTO PREVIO
“…Omissis…”
En el presente caso, está demostrado en autos que cuando la
sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A. dio en arrendamiento a la
empresa WALLMAR C.A., era propietaria del inmueble objeto
del litigio, pero que según documento registrado de fecha 14 de
septiembre de 2016, hubo un cambio de propietario; sin embargo,
de autos se evidencia que la relación arrendaticia ha continuado
con la empresa demandante, y no con la nueva propietaria, lo que
se desprende del Expediente Nº 158-2016 de consignaciones
arrendaticias realizadas por ante el Tribunal Tercero de
Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio
Carirubana de la Circunscripción Judicial del estado Falcón (f.
70-183), donde consta que la arrendataria ha realizado
consignaciones de los cánones de arrendamiento a la sociedad
mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., y ésta a través de su
apoderado judicial ha venido retirando la totalidad de los
depósitos consignados; por otra parte, no se evidencia de autos
que la nueva propietaria del inmueble, la sociedad mercantil
VINEX CAPITAL INC., haya ejercido algún tipo de acción bien
sea judicial o extrajudicial con tal carácter, desde que adquirió
los derechos sobre el inmueble en cuestión hasta la presente
fecha, es decir, desde hace más de un año, de lo que se colige que
la arrendadora continúa siendo la demandante sociedad mercantil
CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A.; por lo que quien aquí se pronuncia concluye
que en el presente caso, la demandante sí tiene cualidad para
intentar la presente acción; y así se decide….”
“…Omissis…”
En otro orden, siendo el punto controvertido en esta apelación el
ajuste del canon de arrendamiento, se observa que la cláusula
cuarta del contrato de arrendamiento suscrito entre las partes
dispone lo siguiente: … “De igual manera el canon de
arrendamiento será incrementado anualmente, a los efectos de su
aplicación, conforme al valor que arroje el índice de precios al
consumidor (IPC), del Banco Central de Venezuela. La
arrendataria se obliga a pagar dicho canon mensual o fracción
correspondiente, si fuere el caso, por mensualidades adelantadas,
con toda puntualidad, dentro de los cinco (5) primeros días de
cada mes, en las oficinas de la arrendadora, en bolívares. Sin
perjuicio de lo aquí establecido y en caso de que la arrendataria
no pagare una mensualidad cualquiera en su respectiva fecha de
vencimiento, además de constituir ello una causal de resolución
del contrato, se causaran interés moratorios, calculados a una
tasa del doce por cientos (12%), anual, pudiendo además exigirse
la cancelación de los gastos de cobranza y extrajudiciales que
pudieran causarse.”De los autos se evidencia, con las facturas
números 9554, 9662, 9813, los recibos números 00007295 y
00007793, y los recibos números 528842973 y 53606207,
correspondientes a las transferencias a través de la entidad
Bancaria Banesco Banco Universal, bajo los números 528842973
y 53606207 (f. 63-69), que la arrendataria pagó los cánones de
arrendamiento correspondiente a los meses de septiembre,
octubre, noviembre y diciembre 2015, y enero 2016, por la
cantidad de setenta y dos mil novecientos cincuenta y uno con
setenta y ocho céntimos (Bs. 72.951,78). Igualmente que
consignó por ante el Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y
Ejecutor de Medidas del Municipio Carirubana de la
Circunscripción Judicial del estado Falcón, los cánones de
arrendamiento correspondiente a los meses de febrero, marzo,
abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre,
diciembre de 2016 y de enero de 2017, por la cantidad de de
setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con
cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59); es decir, la
arrendataria desde el año 2015 ha venido pagando la cantidad de
setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con
cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59), sin que hubiese
realizado el respectivo incremento, de acuerdo con lo
establecido en la cláusula cuarta del referido contrato, según
el cual a partir del mes de noviembre de 2015, debió haberse
consignado los cánones de arrendamiento con el aumento
respectivo, pues tal como se desprende del contrato de
arrendamiento aquí promovido, resulta evidente que la
voluntad de las partes fue plasmar en el mismo el aumento
anual del canon de arrendamiento conforme al valor que
arroje el índice de precios al consumidor (IPC) del Banco
Central de Venezuela, lo cual además fue un hecho aceptado
en el escrito de contestación de la demanda, conforme al
principio de autonomía de voluntad de las partes. En este
mismo orden, se observa que la parte demandada niega estar
incursa en la causal de desalojo invocada con fundamento en el
Decreto N° 602 de fecha 29 de noviembre de 2013, el cual fue
derogado por el Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para el Uso Comercial, de fecha 23 de mayo de
2014, la cual en su artículo 33 establece lo siguiente:
Los cánones de arrendamiento de los inmuebles sujetos a este
Decreto Ley, serán revisados en los casos siguientes:
1. Cuando hubiere transcurrido un año después de firmado el
contrato de arrendamiento, y su ajuste se hará tomando como tope
máximo la variación porcentual del grupo “Bienes y servicios
diversos” considerado en el Índice Nacional de Precios al
Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de acuerdo
con lo publicado por el Banco Central de Venezuela.(…)
De esta norma tenemos que, los cánones de arrendamiento podrán
ser revisados cada año tomando como baremo la variación del
rubro bienes y servicios diversos que integra de Índice Nacional
de Precios al Consumidor (INPC) emanado del Banco Central de
Venezuela, lo cual no está reñido con la cláusula Cuarta del
Contrato de Arrendamiento suscrito entre las partes; contrario a
lo alegado por la parte demandada quien aduce que con la entrada
en vigencia de la Ley que rige la materia perdió vigencia la
mencionada cláusula contractual, donde las partes expresamente
pactaron que “(…) el canon de arrendamiento será incrementado
anualmente, a los efectos de su aplicación, conforme al valor que
arroje el índice de precios al consumidor (IPC), del Banco
Central de Venezuela (…)”; pues de la lectura tal cláusula se
deduce que lo estipulado contractualmente por las partes, no es
otra cosa que lo establecido en la citada norma, es decir, la ley
especial permite el incremento anual del canon de arrendamiento
de los inmuebles destinados a uso comercial, tomando como tope
máximo para su ajuste el INPC, por lo que al haber sido
especificado de esta manera en el contrato, constituye un deber
para los contratantes su cumplimiento; considerando esta
juzgadora además que en este caso no es aplicable el artículo 32
de la Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial, sino el artículo 33, en virtud que aquí no
se trata de la fijación del canon de arrendamiento, pues el
mismo fue fijado de común acuerdo entre las partes en la
oportunidad del inicio de la relación arrendaticia, sino del
ajuste anual del canon de arrendamiento, cuya forma de
hacerlo, también fue fijado contractualmente. Por lo que
siendo así, y de acuerdo al principio de autonomía de voluntad
de las partes, estima quien aquí se pronuncia que el
incremento o ajuste del canon de arrendamiento no debe ser
determinado por la SUNDEE, pues como se dijo, la fórmula
establecida por los contratantes está legalmente permitida; y
así se establece. En conclusión, por cuanto los hechos
narrados y probados por la parte actora se encuentran
subsumidos en el supuesto de hecho para la procedencia del
desalojo, conforme al artículo 40 literal “a” del Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de la Ley de Regulación de
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, resulta
forzoso para esta juzgadora declarar con lugar la presente
acción, y ordenar la desocupación inmediata del inmueble
arrendado, dada la insolvencia en el pago de más de dos
mensualidades consecutivas de arrendamiento, así como
ordenar el pago de los cánones de arrendamiento insolutos, que
ascienden a la cantidad de TRES MILLONES SEISCIENTOS
SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES
CON OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85); y la
indexación monetaria sobre las cantidades condenadas; y en tal
virtud declarar sin lugar la apelación interpuesta y confirmar la
sentencia apelada; y así se decide. (Subrayado y Negritas de la
Sala)

De acuerdo con la transcripción del fallo recurrido, se observa que


quedó demostrado que la parte demandada no pagó el incremento de los
cánones de arrendamientos, el cual estaban establecidos en la cláusula
cuarta del contrato de arrendamiento, la cual establece que: “…el canon
de arrendamiento será incrementado anualmente, a los efectos de su
aplicación, conforme al valor que arroje el índice de precios al
consumidor (IPC), del Banco Central de Venezuela. LA ARRENDATARIA
se obliga a pagar dicho canon mensual o fracción correspondiente, si
fuere el caso, por mensualidades adelantadas, con toda puntualidad,
dentro de los cinco (5) primeros días de cada mes, en las oficinas de LA
ARRENDADORA, en bolívares. Sin perjuicio de lo aquí establecido y en
caso de que LA ARRENDATARIA no pagare una mensualidad cualquiera
en su respectiva fecha de vencimiento, además de constituir ello una
causal de resolución del contrato, se causaran interés moratorios,
calculados a una tasa del doce por cientos (12%), anual, pudiendo
además exigirse la cancelación de los gastos de cobranza y
extrajudiciales que pudieran causarse…”.

Aunado a lo anterior, el Tribunal ad quem evidenció que “…con


las facturas números 9554, 9662, 9813, los recibos números 00007295 y
00007793, y los recibos números 528842973 y 53606207,
correspondientes a las transferencias a través de la entidad Bancaria
Banesco Banco Universal, bajo los números 528842973 y 53606207 (f.
63-69), que la arrendataria pagó los cánones de arrendamiento
correspondiente a los meses de septiembre, octubre, noviembre y
diciembre 2015, y enero 2016, por la cantidad de setenta y dos mil
novecientos cincuenta y uno con setenta y ocho céntimos (Bs.
72.951,78). Igualmente que consignó por ante el Tribunal Tercero de
Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio Carirubana
de la Circunscripción Judicial del estado Falcón, los cánones de
arrendamiento correspondiente a los meses de febrero, marzo, abril,
mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre, diciembre de
2016 y de enero de 2017, por la cantidad de de setenta y cuatro mil
cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve céntimos (Bs.
74.440,59); es decir, la arrendataria desde el año 2015 ha venido
pagando la cantidad de setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta
bolívares con cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59), sin que
hubiese realizado el respectivo incremento, de acuerdo con lo
establecido en la cláusula cuarta del referido contrato, según el cual a
partir del mes de noviembre de 2015, debió haberse consignado los
cánones de arrendamiento con el aumento respectivo, pues tal como se
desprende del contrato de arrendamiento aquí promovido, resulta
evidente que la voluntad de las partes fue plasmar en el mismo el
aumento anual del canon de arrendamiento conforme al valor que
arroje el índice de precios al consumidor (IPC) del Banco Central de
Venezuela, lo cual además fue un hecho aceptado en el escrito de
contestación de la demanda, conforme al principio de autonomía de
voluntad de las partes …”.
Ahora bien, conforme a lo antes expuesto la Sala no evidenció tal
como lo delató el formalizante en casación, que la motivación empleada
por la ad quem en su fallo sea contradictoria, pues, si bien es cierto que
la parte demandada pagó con las facturas números 9554, 9662, 9813, los
recibos números 00007295 y 00007793, y los recibos números 528842973
y 53606207, correspondientes a las transferencias a través de la entidad
Bancaria Banesco Banco Universal, bajo los números 528842973 y
53606207, de los cánones de arrendamiento correspondientes a los meses
de septiembre, octubre, noviembre y diciembre 2015, y enero 2016, por
la cantidad de setenta y dos mil novecientos cincuenta y uno con setenta
y ocho céntimos (Bs. 72.951,78); y que asimismo consignó por ante el
Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del
Municipio Carirubana de la Circunscripción Judicial del estado Falcón,
los cánones de arrendamiento correspondientes a los meses de febrero,
marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre,
diciembre de 2016 y de enero de 2017, por la cantidad de de setenta y
cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve
céntimos (Bs. 74.440,59), la misma ha venido cancelando desde el año
2015 ha venido pagando la cantidad de setenta y cuatro mil cuatrocientos
cuarenta bolívares con cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59), las
mismas no fueron canceladas con el respectivo incremento establecido en
la cláusula cuarta del referido contrato, según el cual a partir del mes de
noviembre de 2015, debió haberse consignado los cánones de
arrendamiento con el aumento respectivo, pues tal como se desprende del
contrato de arrendamiento aquí promovido, resulta evidente que la
voluntad de las partes fue plasmar en el mismo el aumento anual del
canon de arrendamiento conforme al valor que arroje el índice de precios
al consumidor (IPC) del Banco Central de Venezuela.

De esa manera, el razonamiento jurídico expresado y justificado


por la ad quem en su sentencia, sea este errado o acertado, permite que
las partes procesales queden convencidas que fue emitida una decisión
objetiva, imparcial y no arbitraria, y al mismo tiempo pueda la
colectividad en general conocer las razones de hecho y de derecho que
sustentan tal decisión. ( Cfr. Fallo N° RC-669 de fecha 21 de octubre de
2008, Centro Simón Bolívar, C.A., contra Diego Arria Salicetti,
expediente N° 08-314 )

Por lo anteriormente expuesto, resulta evidente que el ad quem no


incurrió en el vicio de inmotivación por contradicción delatado, al no
verificarse en lo absoluto la contrariedad interna en la elaboración de la
misma expuesta por el formalizante en casación.

En consecuencia, la Sala declara la improcedencia de la denuncia


por supuesta inmotivación por contradicción del fallo alegada por el
recurrente en casación. Así se decide.

CUARTA DELACIÓN:

De conformidad con lo dispuesto en el ordinal 1° del artículo 313

del Código de Procedimiento Civil, se denuncia la infracción en la

recurrida de los artículos 12, 15 y 243 ordinal 4° eiusdem, por incurrir

en el vicio de inmotivación, con base a la siguiente fundamentación:

“…DE CONFORMIDAD CON EL ORDINAL IRQ. DEL


ARTÍCULO 313 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL,
DENUNCIO LA INFRACCIÓN DEL ARTÍCULO 12, 15, 243
ORDINAL 4TO DEL MISMO CÓDIGO, QUE SANCIONA LA
INFRACCIÓN CON LA NULIDAD DE LA SENTENCIA AL
INCURRIR EN INMOTIVACIÓN AL NO EXPLICAR DE QUE
FORMA ESTABLECIÓ LA CANTIDAD DE DINERO A QUE
FUE CONDENA LA EMPRESA WALLMAR C.A.

En efecto ha sostenido la Sala de Casación Civil de este Tribunal


Supremo de Justicia en reiteradas decisiones, que la falta absoluta
de motivos en la sentencia puede asumir varias modalidades, entre
otras que la sentencia no contenga materialmente ningún
razonamiento que la apoye, es decir; que no contenga materialmente
ningún razonamiento, de hecho o de derecho que pueda sustentar el
dispositivo. En el presente caso, resulta obvio en criterio de esta
representación, que la sentencia que se recurre mediante este
Escrito de Formalización dictada por el Juzgado Superior en lo
Civil, Mercantil, Transito, Bancario y Marítimo de la
Circunscripción Judicial del Estado Falcón en fecha 08 de
Diciembre de 2017 cursa al folio 319 al 331 del Expediente, que
estamos en presencia del supuesto de infracción aquí denunciado,
pues la Jueza de Alzada, dio por cierto, sin sustento de prueba
alguna que la cantidad de TRES MILLONES SEISCIENTOS
SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON
OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85) pretendida
por la demandante en pago de cánones de arrendamiento insolutos,
es procedente, sin examinar su legalidad o no, cual fue el método
legal utilizado para llegar a dicha suma, cuantas mensualidades,
cuales meses a que monto cada mes, pues solo reprodujo las
expresiones conclusivas de hecho vertidas en el Escrito de Demanda
y en la Sentencia definitiva dictada por el Juzgado Segundo de
Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Transito, Bancario y
Marítimo de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón, así:

"....así como ordenar el pago de los cánones de arrendamiento


insolutos, que ascienden a la cantidad de TRES MILLONES
SEISCIENTOS SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE
BOLÍVARES CON OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS
(Bs. 3.667.313,85)..."

De allí se evidencia que, del texto de la decisión resolvió sin


pruebas y explicación alguna otorgar las suma pretendida en el
Escrito Libelar, de ella se constata, claramente y sin lugar a dudas,
que la condena resulta inmotivada, por cuanto no existe el proceso
lógico jurídico de raciocinio que conduce a la Jueza-AD-QUEM a
esta determinación, es una simple orden en la cual no se expresan
las razones por las cuales se ha dictado esa condena, y que no
contiene en modo alguno la pruebas de su legalidad, menos aun
existes razones de hecho y de derecho que fundamenten la forma en
la cual la Jueza Aquem. considero ajustado a derecho que la
cantidad reclamada es legítima, esta omisión del análisis de este
particular por parte de la recurrida, a los efectos de constatar la
legalidad o no del monto concedido a la demandante, en razón a los
hechos alegados pues la presente acción se demanda el desalojo de
un inmueble con fundamento en el artículo 40 literal "A" del
Decreto - Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el
Uso Comercial, cánones regulados por los articulo 32 y 33 del
citado texto legal para su cuantificación y ajuste que deben ser
cumplidos todos los parámetros que exige esta Ley de Regulación
del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, pues esta
norma fija elementos cualitativos y cuantitativos que pudieran dar
lugar con base a los hechos expuestos en el Libelo de Demanda, a
una determinación ajustada a la ley, sin embargo no se establece en
el texto de la sentencia impugnada de qué modo quedo configurado
que los hechos expuestos en el Escrito de la * Demanda se
subsumen y dan lugar a esta determinación que hace la Demandante
y que sin ninguna explicación acoge la recurrida del monto que se
reclama a través de la pretensión deducida en el libelo de demanda,
es decir, no aparece de qué forma establece la Jueza de la recurrida,
dicha condena para tener como resultado que la demandada deba
cancelar a la demandante la pretensión que reclaman, en concepto
de cánones insolutos. Por consiguiente, la recurrida estaba obligada
realizar el análisis los argumentos de hecho y de derecho en los
cuales la demandante sustenta la estimación monetaria de cada
canon de arrendamiento reputado como insoluto. Por lo tanto, hay
falta absoluta de fundamentos, cuando no se proporcionan los
motivos del fallo en apoyo al dispositivo de la sentencia que es la
finalidad esencial de la motivación, y que impiden conocer el
criterio jurídico que siguió la Jueza Ad-quem para dictar su decisión
condenatoria, cuya motivación o explicación está obligada a
proporcionar en el texto de su fallo debió indicar las razones que la
condujeron a la determinación de estimación de la condena
declarada a fin de que su decisión resultara perfectamente motivada;
sin embargo, en el presente caso, resulta fehacientemente
demostrado que la Juzgadora Superior, omitió o silencio señalar los
fundamentos fácticos y jurídicos sobre este aspecto, que debió
determinar en la sentencia de modo preciso, sobre la base de la
señalización en qué elementos utilizo para la determinación del
monto de la condena y los diversos puntos que tomo en cuenta, que
le sirvieron para estimar y justificar la condena que efectuó, no
debió simplemente confirmar en este aspecto la decisión dictada en
fecha 24 de Mayo de 2017 por el Juzgado Segundo de Primera
Instancia en lo Civil, Mercantil, Transito y Bancario de la
Circunscripción Judicial del Estado Falcón, ni en los dichos de la
Demandante, que no lograron probar.

Por las razones expuestas esta representación considera que la


sentencia recurrida está viciada de inmotivación, en violación a
normas expresas de orden público en la formación del fallo,
conducta con la cual se infringe el ordinal 4° del artículo 243 del
Código de Procedimiento Civil, por lo cual es procedente
declarar su nulidad, por infracción del artículo 244 del Código
de Procedimiento Civil conforme a lo preceptuado en el artículo
210 del citado Código…”.

Para decidir, la Sala observa:

De la denuncia antes transcrita se desprende, que el recurrente le

imputa a la recurrida la infracción de los artículos 12, 15 y 243 ordinal

4° del Código de Procedimiento Civil, por incurrir en el vicio de

inmotivación, al considerar que el juez superior infringió los artículos

señalados “… AL NO EXPLICAR DE QUE FORMA ESTABLECIÓ LA

CANTIDAD DE DINERO A QUE FUE CONDENADA LA EMPRESA WALLMAR

C.A…”.

Señaló la formalizante, que el ad quem ordenó el pago de la

cantidad de tres millones seiscientos sesenta y siete mil trescientos trece

bolívares con ochenta y cinco céntimos (Bs. 3.667.313), por concepto de

pago de cánones de arrendamiento insolutos, sin sustento de prueba

alguna y sin examinar su legalidad o no, y cuál fue el método utilizado

para llegar a dicha suma, cuantas mensualidades, cuales meses a que

monto cada mes, pues solo reprodujo las expresiones conclusivas de


hecho vertidas en el escrito de demanda y en la sentencia definitiva

dictada por el a quo.

Adujo, que en la decisión dictada por ad quem, hay falta absoluta

de fundamentos, ya que no se proporcionan los motivos del fallo en

apoyo al dispositivo de la sentencia que es la finalidad esencial de la

motivación y que impide conocer el criterio jurídico que siguió el ad

quem para dictar su decisión condenatoria, cuya motivación o

explicación está obligada a proporcionar en el texto de su decisión, debió

indicar las razones que la condujeron a la determinación de estimación

de la condena declarada.

En atención a lo anteriormente transcrito, se evidencia el

planteamiento del vicio de inmotivación, a lo que esta Sala en atención

a la brevedad del fallo, a los principios de economía y celeridad

procesal, y a fin de evitar tediosas repeticiones inútiles da por

reproducida las doctrinas citadas en la resolución de la tercera denuncia

por defecto de actividad resuelta con anterioridad.

Establecido lo anterior, la Sala a fin de verificar lo delatado por la

recurrente en casación, procede a transcribir la parte pertinente del fallo

de alzada, el cual expresamente se indicó lo siguiente:

“…En otro orden, siendo el punto controvertido en esta apelación el


ajuste del canon de arrendamiento, se observa que la cláusula cuarta
del contrato de arrendamiento suscrito entre las partes dispone lo
siguiente: … “De igual manera el canon de arrendamiento será
incrementado anualmente, a los efectos de su aplicación, conforme
al valor que arroje el índice de precios al consumidor (IPC), del
Banco Central de Venezuela. La arrendataria se obliga a pagar
dicho canon mensual o fracción correspondiente, si fuere el caso,
por mensualidades adelantadas, con toda puntualidad, dentro de los
cinco (5) primeros días de cada mes, en las oficinas de la
arrendadora, en bolívares. Sin perjuicio de lo aquí establecido y en
caso de que la arrendataria no pagare una mensualidad cualquiera
en su respectiva fecha de vencimiento, además de constituir ello
una causal de resolución del contrato, se causaran interés
moratorios, calculados a una tasa del doce por cientos (12%),
anual, pudiendo además exigirse la cancelación de los gastos de
cobranza y extrajudiciales que pudieran causarse.”

De los autos se evidencia, con las facturas números 9554, 9662,


9813, los recibos números 00007295 y 00007793, y los recibos
números 528842973 y 53606207, correspondientes a las
transferencias a través de la entidad Bancaria Banesco Banco
Universal, bajo los números 528842973 y 53606207 (f. 63-69), que
la arrendataria pagó los cánones de arrendamiento correspondiente a
los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre 2015, y
enero 2016, por la cantidad de setenta y dos mil novecientos
cincuenta y uno con setenta y ocho céntimos (Bs. 72.951,78).
Igualmente que consignó por ante el Tribunal Tercero de Municipio
Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio Carirubana de la
Circunscripción Judicial del estado Falcón, los cánones de
arrendamiento correspondiente a los meses de febrero, marzo, abril,
mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre,
diciembre de 2016 y de enero de 2017, por la cantidad de de setenta
y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve
céntimos (Bs. 74.440,59); es decir, la arrendataria desde el año
2015 ha venido pagando la cantidad de setenta y cuatro mil
cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve céntimos
(Bs. 74.440,59), sin que hubiese realizado el respectivo
incremento, de acuerdo con lo establecido en la cláusula cuarta
del referido contrato, según el cual a partir del mes de
noviembre de 2015, debió haberse consignado los cánones de
arrendamiento con el aumento respectivo, pues tal como se
desprende del contrato de arrendamiento aquí promovido,
resulta evidente que la voluntad de las partes fue plasmar en el
mismo el aumento anual del canon de arrendamiento conforme al
valor que arroje el índice de precios al consumidor (IPC) del
Banco Central de Venezuela, lo cual además fue un hecho
aceptado en el escrito de contestación de la demanda, conforme
al principio de autonomía de voluntad de las partes. En este
mismo orden, se observa que la parte demandada niega estar
incursa en la causal de desalojo invocada con fundamento en el
Decreto N° 602 de fecha 29 de noviembre de 2013, el cual fue
derogado por el Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para el Uso Comercial, de fecha 23 de mayo de
2014, la cual en su artículo 33 establece lo siguiente:

Los cánones de arrendamiento de los inmuebles sujetos a este


Decreto Ley, serán revisados en los casos siguientes:
1. Cuando hubiere transcurrido un año después de firmado el
contrato de arrendamiento, y su ajuste se hará tomando como tope
máximo la variación porcentual del grupo “Bienes y servicios
diversos” considerado en el Índice Nacional de Precios al
Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de acuerdo
con lo publicado por el Banco Central de Venezuela. (…)
De esta norma tenemos que, los cánones de arrendamiento
podrán ser revisados cada año tomando como baremo la
variación del rubro bienes y servicios diversos que integra de
Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) emanado del
Banco Central de Venezuela, lo cual no está reñido con la
cláusula Cuarta del Contrato de Arrendamiento suscrito entre
las partes; contrario a lo alegado por la parte demandada quien
aduce que con la entrada en vigencia de la Ley que rige la
materia perdió vigencia la mencionada cláusula contractual,
donde las partes expresamente pactaron que “(…) el canon de
arrendamiento será incrementado anualmente, a los efectos de su
aplicación, conforme al valor que arroje el índice de precios al
consumidor (IPC), del Banco Central de Venezuela (…)” ; pues de
la lectura tal cláusula se deduce que lo estipulado
contractualmente por las partes, no es otra cosa que lo
establecido en la citada norma, es decir, la ley especial permite
el incremento anual del canon de arrendamiento de los
inmuebles destinados a uso comercial, tomando como tope
máximo para su ajuste el INPC, por lo que al haber sido
especificado de esta manera en el contrato, constituye un deber
para los contratantes su cumplimiento; considerando esta
juzgadora además que en este caso no es aplicable el artículo 32 de
la Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para
el Uso Comercial, sino el artículo 33, en virtud que aquí no se trata
de la fijación del canon de arrendamiento, pues el mismo fue fijado
de común acuerdo entre las partes en la oportunidad del inicio de la
relación arrendaticia, sino del ajuste anual del canon de
arrendamiento, cuya forma de hacerlo, también fue fijado
contractualmente. Por lo que siendo así, y de acuerdo al principio
de autonomía de voluntad de las partes, estima quien aquí se
pronuncia que el incremento o ajuste del canon de
arrendamiento no debe ser determinado por la SUNDEE, pues
como se dijo, la fórmula establecida por los contratantes está
legalmente permitida; y así se establece.

En conclusión, por cuanto los hechos narrados y probados por la


parte actora se encuentran subsumidos en el supuesto de hecho
para la procedencia del desalojo, conforme al artículo 40 literal
“a” del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley de
Regulación de Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, resulta forzoso para esta juzgadora declarar con
lugar la presente acción, y ordenar la desocupación inmediata
del inmueble arrendado, dada la insolvencia en el pago de más
de dos mensualidades consecutivas de arrendamiento, así como
ordenar el pago de los cánones de arrendamiento insolutos , que
ascienden a la cantidad de TRES MILLONES SEISCIENTOS
SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON
OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85); y la
indexación monetaria sobre las cantidades condenadas; y en tal
virtud declarar sin lugar la apelación interpuesta y confirmar la
sentencia apelada; y así se decide…”.

Del extracto del fallo de alzada antes transcrito, se tiene que

respecto a lo alegado por el recurrente de autos, relativo a que el juez de

alzada incurrió en el vicio de inmotivación al “… no explicar de qué

forma estableció la cantidad de dinero a que fue condenada la


EMPRESA WALLMAR C.A…”, con ocasión a la demanda de desalojo

(local comercial) incoada; esta Sala evidencia que el juzgado superior

actuó conforme a derecho en su fallo, toda vez que la misma determinó

que “…el punto controvertido en esta apelación el ajuste del canon de

arrendamiento, se observa que la cláusula cuarta del contrato de

arrendamiento suscrito entre las partes dispone lo siguiente: … “De

igual manera el canon de arrendamiento será incrementado anualmente,

a los efectos de su aplicación, conforme al valor que arroje el índice de

precios al consumidor (IPC), del Banco Central de Venezuela. La

arrendataria se obliga a pagar dicho canon mensual o fracción

correspondiente, si fuere el caso, por mensualidades adelantadas, con

toda puntualidad, dentro de los cinco (5) primeros días de cada mes, en

las oficinas de la arrendadora, en bolívares. Sin perjuicio de lo aquí

establecido y en caso de que la arrendataria no pagare una mensualidad

cualquiera en su respectiva fecha de vencimiento, además de constituir

ello una causal de resolución del contrato, se causaran interés

moratorios, calculados a una tasa del doce por cientos (12%), anual,

pudiendo además exigirse la cancelación de los gastos de cobranza y

extrajudiciales que pudieran causarse…”; Asimismo estableció que “…

se evidencia, con las facturas números 9554, 9662, 9813, los recibos

números 00007295 y 00007793, y los recibos números 528842973 y

53606207, correspondientes a las transferencias a través de la entidad

Bancaria Banesco Banco Universal, bajo los números 528842973 y

53606207 (f. 63-69), que la arrendataria pagó los cánones de

arrendamiento correspondiente a los meses de septiembre, octubre,

noviembre y diciembre 2015, y enero 2016, por la cantidad de setenta y

dos mil novecientos cincuenta y uno con setenta y ocho céntimos (Bs.

72.951,78). Igualmente que consignó por ante el Tribunal Tercero de

Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio Carirubana


de la Circunscripción Judicial del estado Falcón, los cánones de

arrendamiento correspondiente a los meses de febrero, marzo, abril,

mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre, diciembre de

2016 y de enero de 2017, por la cantidad de de setenta y cuatro mil

cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve céntimos (Bs.

74.440,59); es decir, la arrendataria desde el año 2015 ha venido

pagando la cantidad de setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta

bolívares con cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59), sin que

hubiese realizado el respectivo incremento, de acuerdo con lo

establecido en la cláusula cuarta del referido contrato, según el cual a

partir del mes de noviembre de 2015, debió haberse consignado los

cánones de arrendamiento con el aumento respectivo, pues tal como se

desprende del contrato de arrendamiento aquí promovido, resulta

evidente que la voluntad de las partes fue plasmar en el mismo el

aumento anual del canon de arrendamiento conforme al valor que arroje

el índice de precios al consumidor (IPC) del Banco Central de

Venezuela, lo cual además fue un hecho aceptado en el escrito de

contestación de la demanda, conforme al principio de autonomía de

voluntad de las partes. En este mismo orden, se observa que la parte

demandada niega estar incursa en la causal de desalojo invocada con

fundamento en el Decreto N° 602 de fecha 29 de noviembre de 2013, el

cual fue derogado por el Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento

Inmobiliario para el Uso Comercial, de fecha 23 de mayo de 2014, la

cual en su artículo 33 establece lo siguiente: “…Omissis…”.

Aunado a que la alzada considero que : “…De esta norma tenemos

que, los cánones de arrendamiento podrán ser revisados cada año

tomando como baremo la variación del rubro bienes y servicios diversos

que integra de Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC)


emanado del Banco Central de Venezuela, lo cual no está reñido con la

cláusula Cuarta del Contrato de Arrendamiento suscrito entre las

partes; contrario a lo alegado por la parte demandada quien aduce que

con la entrada en vigencia de la Ley que rige la materia perdió vigencia

la mencionada cláusula contractual, donde las partes expresamente

pactaron que “(…) el canon de arrendamiento será incrementado

anualmente, a los efectos de su aplicación, conforme al valor que arroje

el índice de precios al consumidor (IPC), del Banco Central de

Venezuela (…)”; pues de la lectura tal cláusula se deduce que lo

estipulado contractualmente por las partes, no es otra cosa que lo

establecido en la citada norma, es decir, la ley especial permite el

incremento anual del canon de arrendamiento de los inmuebles

destinados a uso comercial, tomando como tope máximo para su ajuste

el INPC, por lo que al haber sido especificado de esta manera en el

contrato, constituye un deber para los contratantes su cumplimiento;

considerando esta juzgadora además que en este caso no es aplicable el

artículo 32 de la Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento

Inmobiliario para el Uso Comercial, sino el artículo 33, en virtud que

aquí no se trata de la fijación del canon de arrendamiento, pues el

mismo fue fijado de común acuerdo entre las partes en la oportunidad

del inicio de la relación arrendaticia, sino del ajuste anual del canon de

arrendamiento, cuya forma de hacerlo, también fue fijado

contractualmente. Por lo que siendo así, y de acuerdo al principio de

autonomía de voluntad de las partes, estima quien aquí se pronuncia que

el incremento o ajuste del canon de arrendamiento no debe ser

determinado por la SUNDEE, pues como se dijo, la fórmula establecida

por los contratantes está legalmente permitida; En conclusión, por

cuanto los hechos narrados y probados por la parte actora se

encuentran subsumidos en el supuesto de hecho para la procedencia del


desalojo, conforme al artículo 40 literal “a” del Decreto con Rango,

Valor y Fuerza de la Ley de Regulación de Arrendamiento Inmobiliario

para el Uso Comercial, resulta forzoso para esta juzgadora declarar con

lugar la presente acción, y ordenar la desocupación inmediata del

inmueble arrendado, dada la insolvencia en el pago de más de dos

mensualidades consecutivas de arrendamiento, así como ordenar el

pago de los cánones de arrendamiento insolutos, que ascienden a la

cantidad de TRES MILLONES SEISCIENTOS SESENTA Y SIETE MIL

TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON OCHENTA Y CINCO

CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85); y la indexación monetaria sobre las

cantidades condenadas ; y en tal virtud declarar sin lugar la apelación

interpuesta y confirmar la sentencia apelada…”.

Como consecuencia de todo lo antes expuesto, y contrariamente a

lo denunciado por el recurrente en casación, esta Sala no evidencia que

la alzada haya incurrido en el vicio de inmotivación del fallo , puesto

que la fundamentación y/o motivos explanados constituyen una

conclusión jurídica de orden intelectual a la que arribó el juez de

alzada luego de examinar los alegatos y las pruebas aportadas por las

partes al proceso .

De modo que, la presente denuncia por infracción de los artículos

12, 15 y 243 ordinal 4° del Código de Procedimiento Civil, debe

declararse improcedente. Así se declara.

QUINTA DELACIÓN:

De conformidad con lo dispuesto en el ordinal 1° del artículo 313

del Código de Procedimiento Civil, se denuncia la infracción en la

recurrida de los artículos 12, 15 y 243 ordinal 6° eiusdem, por incurrir

en el vicio de indeterminación objetiva, con base a la siguiente

fundamentación:
“…DE CONFORMIDAD CON EL ORDINAL 1RO. DEL
ARTÍCULO 313 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL,
DENUNCIO LA INFRACCIÓN DEL ARTÍCULO 12, 15, Y 243
ORDINAL 6TO, DEL MISMO CÓDIGO, QUE SANCIONA LA
INFRACCIÓN CON LA NULIDAD DE LA SENTENCIA AL
INCURRIR EN INDETERMINACIÓN OBJETIVA AL ORDENAR
EXPERTICIA COMPLEMENTARIA DEL FALLO SIN
DETERMINAR SUS PARÁMETROS Y LINEAMIENTOS
CONFORME AL ARTÍCULO 249 CÓDIGO DE
PROCEDIMIENTO CIVIL .

El Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil. Bancario y del Tránsito


de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón, dictó sentencia
definitiva en fecha 08 de Diciembre de 2017, en los términos
siguiente:

III
DISPOSITIVA

En consecuencia, por los razonamientos anteriormente expuestos,


este Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, Tránsito. Bancario y
Marítimo de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón,
administrando justicia, en nombre de la República Bolivariana de
Venezuela y por autoridad de la Ley,

DECLARA:

SEGUNDO. Se CONFIRMA la sentencia de fecha 24 de mayo de


2017 dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil. Agrario y Tránsito de esta Circunscripción Judicial
con sede en Punto Fijo, y publicado su extenso en fecha 12 de junio
de 2017, mediante la cual declaró CON LUGAR la demanda de
DESALOJO, incoada por la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD
TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM. C.A.,
contra la sociedad mercantil WALLMAR C.A. En consecuencia, se
ordena la entrega inmediata del inmueble arrendado constituido por
un local comercial, identificado con las siglas y números B2-14, del
Centro Ciudad Turística Comercial Paraguaná Malí, el cual tiene
una superficie aproximada de seiscientos metros cuadrados (600
mts2), ubicado en la troncal Coro-Punto Fijo, Sector El Cardón.
Municipio Carirubana del estado Falcón. Igualmente se condena a la
parte demandada a pagar a la demandante los cánones de
arrendamiento insolutos, que ascienden a la cantidad de TRES
MILLONES SEISCIENTOS SESENTA Y SIETE MIL
TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON OCHENTA Y CINCO
CÉNTIMOS (Bs. [Link]). Y se ordena experticia
complementaria del fallo, a los fines de indexar la referida
cantidad de dinero, tomando como base el índice de Precios al
Consumidor que dicte el Banco Central de Venezuela, desde la
fecha de interposición de la demanda (29/11/2016) hasta la fecha
en que la presente decisión quede definitivamente firme.
Tal como se desprende de la citado del fallo definitivo, la
recurrida ordena experticia complementaria del fallo, a los fines
de indexar la cantidad de dinero, TRES MILLONES
SEISCIENTOS SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE
BOLÍVARES CON OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS (Bs.
3.667.313,85) tomando como base el índice de Precios al
Consumidor que dicte el Banco Central de Venezuela, desde la
fecha de interposición de la demanda (29/11/2016) hasta la fecha
en que la presente decisión quede definitivamente firme . El
artículo 249 del Código de Procedimiento Civil, como formalidad
que debe contener la sentencia que ordene la experticia
complementaria, exige que el fallo indique: 1) señalamiento preciso
de los hechos, daños o perjuicios probados que deben estimarse; 2)
puntos que deben servir de base a los expertos, tales exigencias son
requisitos esenciales del fallo. Ahora bien, es cierto que si el juez
carezca de los conocimientos técnicos necesarios. puede hacer uso
de la facultad que le confiere el artículo 249 del Código de
Procedimiento Civil y solicitar a peritos una experticia
complementaria del fallo, para lo cual, debe además, aportar los
elementos necesarios para la elaboración de la mencionada
experticia, tomando en consideración, que los expertos llamados a
complementar un fallo por vía de experticia, no pueden constituirse
en jueces a la hora de realizar su tarca pericial para la cual han sido
convocados, sino que deben limitase a cumplir estrictamente lo
ordenado en la sentencia, razón por la cual, en el supuesto que el
juez de alzada no señalara o fueren insuficientes los lineamientos
necesarios para llevar a cabo la experticia, daría lugar a la
indeterminación del objeto que debe ser aportada directamente por
la decisión.

En la sentencia recurrida se evidencia que la Jueza Aquem (sic)se


limita a ordenar experticia complementaria del fallo, a los fines de
indexar la referida cantidad de dinero, para lo cual expresa que se
debe que se Indexar la Cantidad de Bs. (Bs. 3.667.313,85) como
base el índice de Precios al Consumidor que dicte el Banco
Central de Venezuela, no sobre los postulados del artículo 33 de la
Ley Arrendamiento inmobiliarios para uso Comercial, tope máximo
la variación porcentual anual del grupo "Bienes y servicios
diversos" considerado en el índice Nacional de Precios al
Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de acuerdo
con lo publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV). con lo
cual desentendió esta norma legal de orden público. Asimismo
establece que tal indexación tiene como punto de partida la fecha de
interposición de la demanda (29/11/2016) con lo cual violenta
doctrina sobre que la indexación tiene como punto inicial la fecha
de la citación para la contestación de la demanda, además no
excluye los lapsos de inactividad procesal, excluyendo de dicho
cálculo los lapsos sobre los cuales la causa se haya paralizado por
acuerdo entre las partes, por hechos fortuitos o de fuerza mayor y
por vacaciones judiciales. Por las razones expuestas esta
representación considera que la sentencia recurrida está viciada
de indeterminación objetiva, en violación a normas expresas de
orden público en la formación del fallo, conducta con la cual se
infringe el ordinal 6° del artículo 243 del Código de
Procedimiento Civil, por lo cual es procedente declarar su
nulidad, por infracción del artículo 244 del Código de
Procedimiento Civil conforme a lo preceptuado en el artículo 210
del citado Código, pues los lineamientos o puntos sobre la base
de los cuales se elaborará la experticia, deben provenir de la
sentencia, la cual debe bastarse a sí misma. Esto es, que para
comprender su dispositivo y, en consecuencia, darle
cumplimiento, debe resultar autosuficiente, sin que necesite el
auxilio de ningún otro documento, auto o acta del expediente; es
preciso que sus términos estén expresados en forma clara y
completa para que cumpla su fin último, cual es plasmar, en
forma indubitable, la soberana decisión a que ha arribado el
sentenciador, luego de su estudio analítico del caso…”.

Para decidir, la Sala observa:

De la denuncia antes transcrita se desprende, que el recurrente le


imputa a la recurrida la infracción de los artículos 12, 15 y 243 ordinal

6° del Código de Procedimiento Civil, por incurrir en el vicio de

indeterminación objetiva, “… al ordenar experticia complementaria del

fallo sin determinar sus parámetros y lineamientos conforme al artículo

249 Código de Procedimiento Civil…”.

En este sentido, esta Sala, en innumerables oportunidades ha

definido en qué consiste el vicio de indeterminación objetiva dejando

establecido mediante sentencia N° 1021 del 7 de septiembre de 2004,

caso Orbicel Comunicaciones, C.A. contra Zurich Seguros, S.A.

ratificada en sentencia N° 668 del 26 de octubre de 2017, caso

Productora de Alcoholes Hidratados, C.A. (PRALCA) contra Motonave

Clipper Golfito y otro, en el cual intervinieron con el carácter de terceros

M/N Unión Fortune, Ex Kerim y otro, lo siguiente:


“…En relación al vicio de indeterminación objetiva, la Sala, en
sentencia N° 11 del 17 de febrero de 2000, caso María del Carmen
Chiappe de Santos contra Ernesto José Torrence Cordero,
expediente N° 99-538, señaló:
La sentencia, conforme al ordinal 6º del artículo 243 del Código
de Procedimiento Civil, debe determinar la cosa u objeto sobre la
cual recae la decisión.
El criterio general que se sigue al respecto, “es que la
determinación aparezca directamente del fallo y no por
referencia a otro documento o recaudo fuera del mismo,
porque la sentencia debe bastarse a sí misma, y contener en sí
todos los requisitos, menciones y circunstancias que la ley
exige, sin que sea necesario acudir a otros elementos extraños
para completarla o hacerla inteligible”. (Tratado de Derecho
Procesal Civil Venezolano. A. Rengel Romberg. Tomo II. Pág.
277)…” (Resaltado de la Sala)

Ahora bien, esta Sala en sentencia N° RC-587 de fecha 19 de


septiembre de 2008, caso de Rafael Márquez contra Banesco Banco
Universal, C.A., señaló lo siguiente:
“...Asimismo, esta Sala ha establecido en cuanto a la experticia
complementaria del fallo, entre otras, en sentencia de fecha 13 de julio
de 2000, en el juicio de Ceric Centre D’etudes et de Realisations
Industrielles et Commerciales c/ Alfarería Mecánica Charallave C.A.,
reiterada el 25 de enero de 2008, en el juicio de Marcelo y Rivero C.A.
contra Seguros Caracas de Liberty Mutual C.A., que los expertos
llamados a complementar un fallo por vía de experticia, de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 249 del Código de
Procedimiento Civil, no pueden constituirse en jueces a la hora de
realizar su tarea pericial para el cual han sido convocados, limitándose
a cumplir estrictamente lo ordenado en la sentencia, razón por la
cual, sólo en el supuesto que los datos necesarios para llevar a cabo
la experticia no fueren suficientes es posible declarar la
indeterminación alegada .
En efecto, la decisión de la Sala señalada precedentemente, establece
que:
“…La recurrida ha sometido a los expertos que han de practicar la
experticia complementaria del fallo, una actividad que de los propios
elementos aportados, no podrán desarrollar, concretamente, ordena a
los expertos que establezcan el monto de los intereses causados hasta
la fecha de pago, lo que constituye un acontecimiento que pudiera
producirse con posterioridad a dicha experticia complementaria del
fallo y, por ello, es incierta su previa determinación.
Ahora bien, los expertos llamados a complementar un fallo por vía de
experticia, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 249 del
Código de Procedimiento Civil, no se constituyen en jueces ni le es
dable hacer consideraciones o apreciaciones personales, sino tan sólo,
deben limitarse a cumplir estrictamente lo ordenado en la sentencia.
Por tanto, es deber inexcusable de los jueces, cuando ordenen la
práctica de una experticia complementaria del fallo, establecer con
toda precisión el alcance y los elementos de base que han de emplearse
para el cálculo que se les exige, so pena de incumplir el ordinal 6°
del artículo 243 del mismo Código, y en consecuencia, incurrir en
el vicio de indeterminación objetiva ...”. (Resaltado de la Sala).

De acuerdo a la jurisprudencia antes transcrita, la cual es

reiterada, pues es deber inexcusable de los jueces al ordenar la práctica


de una experticia complementaria del fallo, establecer con toda precisión

el alcance y los elementos de base que han de emplearse para que los

expertos realicen el cálculo que se les exige, so pena de incumplir el

ordinal 6° del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, y en

consecuencia, incurrir en el vicio de indeterminación objetiva, siendo

importante destacar que los requisitos intrínsecos de la sentencia

contemplados en el artículo antes señalado son de estricto orden público

y de obligatorio cumplimiento.

Desde ese punto de vista, toda sentencia debe bastarse a sí misma

y debe llevar la prueba de su legalidad, sin que a tal efecto pueda

depender de otros elementos extraños que la completen o la perfeccionen,

pues, es deber del juez de determinar el objeto sobre el cual recae la

sentencia.

En atención a lo anterior, la Sala pasa a transcribir la parte

pertinente de la decisión emanada del ad quem, que señaló lo que a

continuación se transcribe:

“…En otro orden, siendo el punto controvertido en esta apelación el


ajuste del canon de arrendamiento, se observa que la cláusula cuarta
del contrato de arrendamiento suscrito entre las partes dispone lo
siguiente: … “De igual manera el canon de arrendamiento será
incrementado anualmente, a los efectos de su aplicación, conforme
al valor que arroje el índice de precios al consumidor (IPC), del
Banco Central de Venezuela. La arrendataria se obliga a pagar dicho
canon mensual o fracción correspondiente, si fuere el caso, por
mensualidades adelantadas, con toda puntualidad, dentro de los
cinco (5) primeros días de cada mes, en las oficinas de la
arrendadora, en bolívares. Sin perjuicio de lo aquí establecido y en
caso de que la arrendataria no pagare una mensualidad cualquiera en
su respectiva fecha de vencimiento, además de constituir ello una
causal de resolución del contrato, se causaran interés moratorios,
calculados a una tasa del doce por cientos (12%), anual, pudiendo
además exigirse la cancelación de los gastos de cobranza y
extrajudiciales que pudieran causarse.”

De los autos se evidencia, con las facturas números 9554, 9662,


9813, los recibos números 00007295 y 00007793, y los recibos
números 528842973 y 53606207, correspondientes a las
transferencias a través de la entidad Bancaria Banesco Banco
Universal, bajo los números 528842973 y 53606207 (f. 63-69), que
la arrendataria pagó los cánones de arrendamiento correspondiente a
los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre 2015, y
enero 2016, por la cantidad de setenta y dos mil novecientos
cincuenta y uno con setenta y ocho céntimos (Bs. 72.951,78).
Igualmente que consignó por ante el Tribunal Tercero de Municipio
Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio Carirubana de la
Circunscripción Judicial del estado Falcón, los cánones de
arrendamiento correspondiente a los meses de febrero, marzo, abril,
mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre,
diciembre de 2016 y de enero de 2017, por la cantidad de de setenta
y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve
céntimos (Bs. 74.440,59); es decir, la arrendataria desde el año
2015 ha venido pagando la cantidad de setenta y cuatro mil
cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve céntimos
(Bs. 74.440,59), sin que hubiese realizado el respectivo incremento,
de acuerdo con lo establecido en la cláusula cuarta del referido
contrato, según el cual a partir del mes de noviembre de 2015, debió
haberse consignado los cánones de arrendamiento con el aumento
respectivo, pues tal como se desprende del contrato de
arrendamiento aquí promovido, resulta evidente que la voluntad de
las partes fue plasmar en el mismo el aumento anual del canon de
arrendamiento conforme al valor que arroje el índice de precios al
consumidor (IPC) del Banco Central de Venezuela, lo cual además
fue un hecho aceptado en el escrito de contestación de la demanda,
conforme al principio de autonomía de voluntad de las partes. En
este mismo orden, se observa que la parte demandada niega estar
incursa en la causal de desalojo invocada con fundamento en el
Decreto N° 602 de fecha 29 de noviembre de 2013, el cual fue
derogado por el Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para el Uso Comercial, de fecha 23 de mayo de 2014,
la cual en su artículo 33 establece lo siguiente:

Los cánones de arrendamiento de los inmuebles sujetos a este


Decreto Ley, serán revisados en los casos siguientes:

1. Cuando hubiere transcurrido un año después de firmado el


contrato de arrendamiento, y su ajuste se hará tomando como tope
máximo la variación porcentual del grupo “Bienes y servicios
diversos” considerado en el Índice Nacional de Precios al
Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de acuerdo
con lo publicado por el Banco Central de Venezuela. (…)

De esta norma tenemos que, los cánones de arrendamiento podrán


ser revisados cada año tomando como baremo la variación del rubro
bienes y servicios diversos que integra de Índice Nacional de
Precios al Consumidor (INPC) emanado del Banco Central de
Venezuela, lo cual no está reñido con la cláusula Cuarta del
Contrato de Arrendamiento suscrito entre las partes; contrario a lo
alegado por la parte demandada quien aduce que con la entrada en
vigencia de la Ley que rige la materia perdió vigencia la
mencionada cláusula contractual, donde las partes expresamente
pactaron que “(…) el canon de arrendamiento será incrementado
anualmente, a los efectos de su aplicación, conforme al valor que
arroje el índice de precios al consumidor (IPC), del Banco Central
de Venezuela (…)” ; pues de la lectura tal cláusula se deduce que lo
estipulado contractualmente por las partes, no es otra cosa que lo
establecido en la citada norma, es decir, la ley especial permite el
incremento anual del canon de arrendamiento de los inmuebles
destinados a uso comercial, tomando como tope máximo para su
ajuste el INPC, por lo que al haber sido especificado de esta manera
en el contrato, constituye un deber para los contratantes su
cumplimiento; considerando esta juzgadora además que en este caso
no es aplicable el artículo 32 de la Decreto Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, sino el artículo
33, en virtud que aquí no se trata de la fijación del canon de
arrendamiento, pues el mismo fue fijado de común acuerdo entre las
partes en la oportunidad del inicio de la relación arrendaticia, sino
del ajuste anual del canon de arrendamiento, cuya forma de hacerlo,
también fue fijado contractualmente. Por lo que siendo así, y de
acuerdo al principio de autonomía de voluntad de las partes, estima
quien aquí se pronuncia que el incremento o ajuste del canon de
arrendamiento no debe ser determinado por la SUNDEE, pues como
se dijo, la fórmula establecida por los contratantes está legalmente
permitida; y así se establece.

En conclusión, por cuanto los hechos narrados y probados por la


parte actora se encuentran subsumidos en el supuesto de hecho para
la procedencia del desalojo, conforme al artículo 40 literal “a” del
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley de Regulación de
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, resulta forzoso
para esta juzgadora declarar con lugar la presente acción, y ordenar
la desocupación inmediata del inmueble arrendado, dada la
insolvencia en el pago de más de dos mensualidades consecutivas de
arrendamiento, así como ordenar el pago de los cánones de
arrendamiento insolutos , que ascienden a la cantidad de TRES
MILLONES SEISCIENTOS SESENTA Y SIETE MIL
TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON OCHENTA Y CINCO
CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85); y la indexación monetaria sobre las
cantidades condenadas; y en tal virtud declarar sin lugar la
apelación interpuesta y confirmar la sentencia apelada; y así se
decide.
III
DISPOSITIVA
En consecuencia, por los razonamientos anteriormente expuestos,
este Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, Tránsito, Bancario y
Marítimo de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón,
administrando justicia, en nombre de la República Bolivariana de
Venezuela y por autoridad de la Ley, DECLARA:

PRIMERO: SIN LUGAR el recurso de apelación interpuesto por el


abogado Numa José Miranda Hidalgo, en su carácter de apoderado
judicial de la parte demandada la sociedad mercantil WALLMAR
C.A., mediante diligencia de fecha 8 de junio de 2017.

SEGUNDO: Se CONFIRMA la sentencia de fecha 24 de mayo de


2017, dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil, Agrario y Tránsito de esta Circunscripción Judicial
con sede en Punto Fijo, y publicado su extenso en fecha 12 de junio
de 2017, mediante la cual declaró CON LUGAR la demanda de
DESALOJO, incoada por la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD
TURISTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM, C.A.,
contra la sociedad mercantil WALLMAR C.A. En consecuencia, se
ordena la entrega inmediata del inmueble arrendado constituido por
un local comercial, identificado con las siglas y números B2-14, del
Centro Ciudad Turística Comercial Paraguaná Mall, el cual tiene
una superficie aproximada de seiscientos metros cuadrados (600
mts2), ubicado en la troncal Coro-Punto Fijo, Sector El Cardón,
Municipio Carirubana del estado Falcón. Igualmente se condena a
la parte demandada a pagar a la demandante los cánones de
arrendamiento insolutos, que ascienden a la cantidad de TRES
MILLONES SEISCIENTOS SESENTA Y SIETE MIL
TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON OCHENTA Y CINCO
CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85). Y se ordena experticia
complementaria del fallo, a los fines de indexar la referida
cantidad de dinero, tomando como base el Índice de Precios al
Consumidor que dicte el Banco Central de Venezuela, desde la
fecha de interposición de la demanda (29/11/2016) hasta la fecha
en que la presente decisión quede definitivamente firme.

TERCERO: Se condena en costas a la parte recurrente, de


conformidad con el artículo 281 del Código de Procedimiento
Civil…”.

De lo antes transcrito se constata, que el ad quem en su fallo

ordenó a la parte demandada, el pago de los cánones de arrendamiento

insolutos, que ascienden a la cantidad de TRES MILLONES

SEISCIENTOS SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE

BOLÍVARES CON OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85),

y ordenó una experticia complementaria del fallo, a los fines de indexar

la referida cantidad de dinero, tomando como base el Índice de Precios al

Consumidor que dicte el Banco Central de Venezuela, desde la fecha de

interposición de la demanda (29/11/2016) hasta la fecha en que la

presente decisión quede definitivamente firme.

No obstante a lo anterior planteado por la recurrente en casación,

la Sala evidenció que el ad quem si cumplió con el requisito de

determinación de la cosa u objeto sobre la que recae la decisión, que en

el presente caso es el pago de los cánones de arrendamiento insolutos,

que ascienden a la cantidad de TRES MILLONES SEISCIENTOS


SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES CON

OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85), y ordenó una

experticia complementaria del fallo, a los fines de indexar la referida

cantidad de dinero, tomando como base el Índice de Precios al

Consumidor que dicte el Banco Central de Venezuela, desde la fecha de

interposición de la demanda (29/11/2016) hasta la fecha en que la

presente decisión quede definitivamente firme, pues es sobreentendido,

que si el juez de la recurrida no señaló expresamente quien ha de realizar

dicho calculo monetario, es lógico que deba ser efectuado mediante

estudio técnico ó peritaje a través de una experticia complementaria del

fallo de acuerdo a lo que ordena el artículo 249 del Código de

Procedimiento Civil, pues, es importante destacar que los jueces son

conocedores de las leyes y del derecho de acuerdo al principio “iura

novit curia”, y el peritaje se ha concebido con el objeto de ilustrar al

juez sobre cuestiones que por su naturaleza requieran de conocimientos

especializados que sean del dominio cultural de tales expertos, cuya

opinión resulte necesaria para la resolución de lo decidido, con el

nombramiento de un (1) solo perito . Así se decide. (Cfr. Fallos de esta

Sala N° RC-150, de fecha 16 de mayo de 2019, expediente N° 2016-812;

N° RC-517, de fecha 8 de noviembre de 2018, expediente N° 2017-619;

N° RC-538, de fecha 7 de agosto de 2017, expediente N° 2017-190 y N°

RC-865, de fecha 7 de diciembre de 2016, expediente N° 2015-438).-

Es por ello, que la identificación de la cosa u objetos que recaiga

la decisión si fue cumplida por el ad quem en su fallo como requisito

esencial de la sentencia, lo cual es de eminente orden público y por lo

tanto de obligatoria observancia por el sentenciador, pues, toda sentencia

debe bastarse a sí misma, siendo como es la expresión documental de la

voluntad jurisdiccional y el título ejecutivo por antonomasia que


forzosamente debe expresar los elementos sobre los cuales se construye

la cosa juzgada.

En razón de lo anterior, esta Sala desecha la presente delación por

indeterminación objetiva con infracción de los artículos 12, 15 y 243

ordinal 6° del Código de Procedimiento Civil. Así se decide.

-IV-

RECURSO POR INFRACCIÓN DE LEY

PRIMERA DELACIÓN:

Con fundamento en el ordinal 2° del artículo 313 del Código de


Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 320 eiusdem, se
denuncia la infracción por la recurrida del artículo 18 del Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para Uso Comercial por falta de aplicación, con base en la
siguiente fundamentación:

“….DE CONFORMIDAD CON EL ORDINAL 2DO. DEL


ARTÍCULO 313 EN CONCORDANCIA CON EL ARTICULO 12
Y 320 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL, DENUNCIO
LA INFRACCIÓN DEL 18 DEL DECRETO CON RANGO,
VALOR Y FUERZA DE LEY DE REGULACIÓN DEL
ARRENDAMIENTO INMOBILIARIO PARA USO COMERCIAL
POR FALTA DE APLICACIÓN. AL DESCONOCER LA
SUBROGACIÓN LEGAL QUE OPERO EN EL CONTRATO DE
ARRENDAMIENTO CON MOTIVO A LA VENTA CELEBRADA
ENTRE CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A. y VINEX CAPITAL INC. QUE
PASO A HACER EL ARRENDADOR.

Riela a los folios 210 al 301 del expediente, consta escrito de


promoción de pruebas presentado por la parte demandada.

Corre inserta al folio del 302 del expediente cursa auto de fecha 03
de agosto de 2017 mediante el cual el Juzgado Superior en lo Civil,
Mercantil, del Tránsito y Marítimo de la Circunscripción Judicial
del Estado Falcón admitió las pruebas promovidas.

En los folios del 309 al 317 del expediente la parte demandada


presenta su escrito de informes, alegando falta de cualidad e interés
activa de la demandante, solicita se declare la inadmisibilidad de la
demanda, como punto previo al fondo.
SESIÓN PRIMERA CUESTIÓN JURÍDICA PREVIA

Esta representación, expresa y formalmente solicita un


pronunciamiento respecto a la falta de cualidad activa de la
Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., para instaurar la demanda de
desalojo interpuesta en fecha 29 de Noviembre de 2016, momento
para el cual ya había cedido todos sus derechos sobre el inmueble
número B2-14, ubicado en el modulo B-2 del CENTRO CIUDAD
TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MALL, y que mi
representada WALLMAR C A. ocupa en condición de arrendataria
de la Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., tal como consta
del instrumento de fecha 21 de Octubre de 2011 anotado bajo el No.
53 Tomo 114 de los Libros de Autenticaciones llevados en la
Notaría Pública Primera del Municipio Carimbaría del Estado
Falcón, y que para la fecha del 29 de Noviembre de 2016 momento
que fue presentada la demanda por DESALOJO por la Sociedad
Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., en la persona de su Apoderado
Judicial ABG. ALEXIS PRIMERA SIRIT Inpre Nro. 111.915 y
(folio 6) del expediente admitida por el Tribunal A-quo Juzgado
Segundo de Primera Instancia en loCivil, Mercantil. Tránsito y
Bancario de la Circunscripción Judicial del Estado Falcón, con sede
en la Ciudad de Punto Fijo el día 01 de Diciembre de 2016 (folio 15
del expediente) está ya no tenía ningún tipo de derecho sobre dicho
inmueble, pues este local fue cedido en propiedad plena a la
sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC conforme este
instrumento otorgado en la Oficina Inmobiliaria de Registro Publico
del Municipio Carirubana del Estado Falcón. del examen aviste un
instrumento otorgado en fecha 14 de Septiembre de 2016, anotado
bajo el Nro. 2016-1161 Asiento Registral 1 del inmueble
matriculado con el Nro. [Link].8996 correspondiente al Libro de
Folio Real del año 2016, quedando este inmueble número B2-14.
matriculado con el Numero 2016-1196 Asiento Registral 1 del
inmueble matriculado con el Nro [Link].9031 correspondiente
al Libro de Folio Real del año 2016, acto traslativo de los derechos
de propiedad que se produjo en el marco de una dación en pago que
mi ex arrendadora CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A.. y la sociedad de comercio
INVERSIONES LA FORTALEZA C.A., efectúa a la sociedad
mercantil VINEX CAPITAL INC. Por tanto existe una falta de
cualidad activa de la demandante para intentar este Juicio, hechos
estos de los cuales estaba en pleno conocimiento al profesional de
derecho actuante, ALEXIS PRIMERA SIRJT por el mismo asistió a
la demandante CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., en dichos tramites por
consiguiente de debe declarar Inadmisibilidad la demanda y la
consecuente nulidad del auto de admisión de dicha demanda, dada la
falta de legitimación activa de la accionante de conformidad con lo
previsto en los artículos 12. 15. 208 y 341 del Código de
Procedimiento Civil, aun que no fue alegada en su oportunidad por
desconocer mi representada la existencia de la referida cesión de
derechos, de la cual tuvo conocimiento en el momento de solicitar
las copias certificadas que documentan esta convención, que están
promovidas en esta alzada, la misma puede ser declarada de oficio
por este Tribunal, al respecto la Sala de Casación Civil, del
Tribunal Supremo de Justicia, en su sentencia № 258, de fecha 20
de junio de 2011, caso: Yvan Mujica González, contra Centro
Agrario Montañas Verdes, expediente № 2010-400..."

En efecto el artículo 18 del Decreto con Rango. Valor y Fuerza de


Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario Para Uso
Comercial, Gaceta Oficial № 40.418 del 23 de mayo de 2014
establece:

El contenido y vigencia del contrato contentivo de las normas de la


relación arrendaticia no sufrirán derogación o modificación
alguna por el cambio de arrendador, como consecuencia de la
transferencia de propiedad o administración del inmueble comercial,
salvo que el arrendatario manifestare expresamente y por escrito su
voluntad de dar por terminada la relación arrendaticia como
consecuencia del cambio de arrendador, caso en el cual podrá
invocar la culminación anticipada del plazo del contrato por
motivos imputables al arrendador.

De esta norma se desprende, que el contrato de arrendamiento


suscrito en fecha 21 de Octubre de 2011, por ante la Notaria Publica
Primera de Punto Fijo. Estado Falcón anotado bajo el Nro. 53 Tomo
114 de los Libros de Autenticación, entre la demandante CENTRO
CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM
C.A., y mi representada WALLMAR C.A., se mantiene inalterable,
excepto en el cambio del arrendador, la sociedad mercantil VINEX
CAPITAL INC., como consecuencia de la transferencia de la
propiedad, realizada en fecha 14 de Septiembre de 2016, esta norma
está conteste en la subrogación legal que se produce en el contrato
de arrendamiento cuando es vendido el inmueble objeto del
contrato, en el cual el nuevo adquiriente toma la posición del
arrendador en el contrato, la cual se produce por efecto de la citada
Ley, disposiciones legales que no aplico e ignoro la recurrida, no
obstante haber determinado que la empresa VINEX CAPITAL INC,
es la propietaria del inmueble objeto del contrato de arrendamiento
para el momento de la interposición de la demanda, era la precisa
norma aplicable, la Jueza de alzada incurrió en la falta de
aplicación del artículo 18 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de
Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario Para Uso
Comercial, Gaceta Oficial № 40.418 del 23 de mayo de 2014, aun
cuando de acuerdo a los hechos establecidos, aun cuando una vez
establecida en la recurrida, que los derechos de propiedad del local
comercial objeto del contrato de arrendamiento, los tiene la empresa
VINEX CAPITAL INC., para el momento que se instauro la
Demanda, lo correcto en derecho era desestimar la acción, en
fundamento a esta norma jurídica, expresa, vigente, aplicable y
subsumible, la cual resulta idónea para la resolución de la
controversia planteada, la no aplicación de esta norma legal dio
lugar a una sentencia injusta y susceptible de nulidad, pues de
haberla aplicado cambiaría esencialmente y radicalmente el
dispositivo en la sentencia. En relación a la subrogación legal del
Contrato de Arrendamiento, por efecto de la transferencia de la
propiedad esta se encuentra regulada por el artículo 18 del referido
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley, siendo que la venta del
inmueble fue realizada el día 14 de Septiembre de 2016,
encontrándose vigente por lo que la norma a ser aplicada es la
prevista en el artículo 18 de dicha ley, pues si bien es cierto que el
contrato de arrendamiento suscrito en fecha 21 de Octubre de 2011,
por ante la Notaría Publica Primera de Punto Fijo, Estado Falcón
anotado bajo el Nro. 53 Tomo 114 de los Libros de Autenticación,
fundamento de la acción de desalojo, figuran como partes la
demandante CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., y mi representada WALLMAR
C.A.. también está demostrado que la Sociedad Mercantil CENTRO
CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM
C.A., dio en propiedad plena a la sociedad mercantil VINEX
CAPITAL INC conforme este instrumento otorgado en la Oficina
Inmobiliaria de Registro Publico del Municipio Carirubana del
Estado Falcón, del examen aviste un instrumento otorgado en fecha
14 de Septiembre de 2016, anotado bajo el Nro. 2016-1161 Asiento
Registral 1 del inmueble matriculado con el Nro. [Link].8996
correspondiente al Libro de Folio Real del año 2016, quedando este
inmueble número B2-14, matriculado con el Numero 2016-1196
asiento Registral 1 del inmueble matriculado con el Nro.
[Link].9031 Correspondiente al Libro de Folio Real del año
2016. a la sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC., con lo cual se
deja demostrado que se produjo un cambio de la persona jurídica del
arrendador, a consecuencia de la transferencia de los propiedad
sobre el inmueble número B2-14, ubicado en el modulo B-2 del
CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA
MALL, y que mi representada WALLMAR C.A. ocupa en condición
de arrendataria. Por consiguiente para el día 29 de Noviembre de
2016, momento que se presento la demanda de desalojo por parte de
la empresa CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A.. ya había cedido todos sus
derechos ya no tenía ningún tipo de derecho sobre dicho inmueble,
pues fueron cedidos a un tercero, lo que sin duda alguna establece
el supuesto de hecho previsto en el artículo 18 de artículo 18 del
Decreto con Rango. Valor y Fuerza de Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario Para Uso Comercial, al mantenerse el
contenido y vigencia del contrato contentivo de las normas de la
relación arrendaticia. las cuales no sufrirán derogación o
modificación alguna por el cambio de arrendador, como
consecuencia de la transferencia de propiedad o administración del
inmueble comercial, salvo que el arrendatario manifestare
expresamente y por escrito su voluntad de dar por terminada la
relación arrendaticia como consecuencia del cambio de arrendador,
caso en el cual podrá invocar la culminación anticipada del plazo
del contrato por motivos imputables al arrendador, por lo que se
mantiene inalterable, excepto en el cambio del arrendador, la
sociedad mercantil VINEX CAPITAL INC.. como consecuencia de
la transferencia de la propiedad. Por tanto debió considerar la
recurrida la aplicación de la citada norma, y establecer que la firma
mercantil VIENEX CAPITAL INC., es la que tendría la legitimación
activa en este juicio para intentar este Juicio Por Desalojo, pues
sería la parte arrendadora en el contrato, lo cual excluye a la firma
CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A., como legitimada para incoar la demanda en el
presente juicio, pues quedó demostrado que posteriormente a la
celebración del contrato de arrendamiento fundamento de la
pretensión en este juicio, la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD
TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., dio
en venta el inmueble arrendado la firma mercantil VIENEX
CAPITAL INC., ello produjo una cesión de los derechos y
obligaciones que tenía la arrendadora CENTRO CIUDAD
TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., en
virtud del contrato de arrendamiento, a la firma mercantil VIENEX
CAPITAL INC., conforme lo previsto en el artículo 18 del Decreto
con Rango. Valor y Fuerza de Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario Para Uso Comercial, quedando establecida la falta de
legitimación de la accionante CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A, para interponer la
demanda por desalojo, esta falta de aplicación de esta norma fue
determinando en lo dispositivo, pues se declara en forma ilegitima
la cualidad de la Demandante, por consiguiente la Con Lugar la
Acción de desalojo, siendo que lo pertinente es declarar la falta de
cualidad activa de la Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD
TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A.. para
instaurar la demanda de desalojo interpuesta en fecha 29 de
Noviembre de 2016, revocar el auto de admisión y declarar la
inadmisibilidad de la Demanda, pues ya no ostentaba la condición
de arrendador del inmueble ocupado mi poderdante, al haber
enajenado el inmueble arrendado y operó la subrogación
arrendaticia, por efecto de la ley. Por todo ello,
esta representación solicita que sea declarada procedente la
presente denuncia de infracción, que implica la nulidad de la
sentencia recurrida de conformidad con lo dispuesto en
el artículo 320 del Código de Procedimiento Civil. Por otra parte
de haberse aplicado esta normativa
denunciada como infringida, se hubiera declaro con lugar
la apelación y anulado el fallo apelado, Por tal motivo, solicito
sea declarada procedente esta denuncia por falta de aplicación,
por consiguiente se declare la nulidad de la sentencia
recurrida…”.

Para decidir, la Sala observa:


En atención a lo anteriormente transcrito, se evidencia que la
recurrente en su escrito de formalización, denuncia que en la sentencia
recurrida se produjo el vicio de falta aplicación del artículo 18 del
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para Uso comercial, al desconocer la
subrogación legal que operó en el contrato de arrendamiento con motivo
a la venta celebrada entre Centro Ciudad Turística Comercial Paraguaná
Millenium C.A. y Vinex Capital Inc., que paso a hacer el arrendador.
En este sentido, esta Sala en innumerables oportunidades ha
definido en qué consiste el vicio de falta de aplicación denunciado,
indicando que el mismo se produce cuando se niega la existencia o la
vigencia de una norma dispuesta para resolver el conflicto. Asimismo
esta Sala se ha pronunciado de manera reiterada, al señalar que “…si la
denuncia está referida al vicio de falta de aplicación de una norma
jurídica, es porque ésta, aún cuando regula un determinado supuesto de
hecho, se niega su aplicación o subsunción en el derecho, bien porque el
juez la considera inexistente, o por desconocimiento de su contenido, o
porque presume que no se encontraba vigente, aún cuando ella estuviese
promulgada o no hubiese sido derogada. Esta omisión conduce a la
violación directa de la norma, pues, bajo este supuesto, la situación
sometida a conocimiento, ha debido ser decidida de conformidad con el
precepto legal que efectivamente planteaba la solución y que el juez
respectivo no aplicó…” . (Sentencia N° 132, de fecha 1 de marzo de
2012, caso Eli Lilly And Company contra Laboratorios Leti S.A.V. y
otros citada en sentencia N° 290, de fecha 5 de junio de 2013, caso:
Blanca Bibiana Gamez contra Herederos desconocidos de José Ramón
Vivas Rojas y otras y ratificada en sentencia N° 092, de fecha 15 de
marzo de 2017, caso: Zully Alejandra Farías Rojas contra Enilse
Matilde Rodríguez González.)
El artículo 18 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de
Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para Uso Comercial,
establece:
“Articulo 18: El contenido y vigencia del contrato contentivo de
las normas de la relación arrendaticia no sufrirán derogación o
modificación alguna por el cambio de arrendador, como
consecuencia de la transferencia de la propiedad o
administración del inmueble comercial, salvo que el arrendatario
manifestare expresamente y por escrito su voluntad de dar por
terminada la relación arrendaticia como consecuencia del cambio
de arrendador, caso en el cual podrá invocar la culminación
anticipada del plazo del contrato por motivos imputables al
arrendador”.

Ahora bien, acerca de lo denunciado por la recurrente, esta Sala


estima pertinente transcribir un extracto de la sentencia recurrida,
correspondiente a la resolución que se le dio a la causa, a los fines de
evidenciar o no lo delatado, en tal sentido el ad quem expresó lo
siguiente:
“…Al respecto se observa que, la relación arrendaticia no
necesariamente debe establecerse entre el propietario del
inmueble arrendado y el arrendatario, pues puede ser también
arrendador el administrador o gestor del mismo, conforme lo
indica el encabezamiento del artículo 6 del referido Decreto Ley
de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, estableciendo en su último aparte que la “relación
arrendaticia genera para las partes un conjunto de obligaciones y
derechos de carácter personal, en las cuales prevalecerá: (…) 4.
Los contratos, acuerdos o convenciones establecidos de mutuo
acuerdo por las partes, mediante la manifestación fehaciente de
voluntad de las mismas…”. En el presente caso, está demostrado
en autos que cuando la sociedad mercantil CENTRO CIUDAD
TURISTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A.
dio en arrendamiento a la empresa WALLMAR C.A., era
propietaria del inmueble objeto del litigio, pero que según
documento registrado de fecha 14 de septiembre de 2016, hubo
un cambio de propietario; sin embargo, de autos se evidencia
que la relación arrendaticia ha continuado con la empresa
demandante, y no con la nueva propietaria, lo que se
desprende del Expediente Nº 158-2016 de consignaciones
arrendaticias realizadas por ante el Tribunal Tercero de
Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio
Carirubana de la Circunscripción Judicial del estado Falcón
(f. 70-183), donde consta que la arrendataria ha realizado
consignaciones de los cánones de arrendamiento a la sociedad
mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., y ésta a través de su
apoderado judicial ha venido retirando la totalidad de los
depósitos consignados; por otra parte, no se evidencia de autos
que la nueva propietaria del inmueble, la sociedad mercantil
VINEX CAPITAL INC., haya ejercido algún tipo de acción
bien sea judicial o extrajudicial con tal carácter, desde que
adquirió los derechos sobre el inmueble en cuestión hasta la
presente fecha, es decir, desde hace más de un año, de lo que
se colige que la arrendadora continúa siendo la demandante
sociedad mercantil CENTRO CIUDAD TURISTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A.; por lo que
quien aquí se pronuncia concluye que en el presente caso, la
demandante sí tiene cualidad para intentar la presente acción;
y así se decide …”. (Resaltado de la Sala)

De la anterior transcripción, se observa, que la determinación

definitiva del juez, fue el resultado de atenerse a lo alegado y probado en

autos, y en base a dicha apreciación soberana de los hechos y de las


pruebas tomó su determinación y declaró la procedencia de la acción, al

considerar probados los hechos alegados por la demandante.

No observando esta Sala, que exista la falta de aplicación de la

norma contenida en el artículo 18 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza

de Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para Uso

Comercial, en virtud de que dicha norma no le es aplicable al caso de

autos, ya que la misma señala que el contenido y vigencia del contrato no

sufrirá derogación o modificación por el cambio de arrendador como

consecuencia de la transferencia de la propiedad, aunado a que la parte

recurrente no señala que la norma denunciada es determinante para la

resolución del presente juicio. Así se establece.

Con base en lo anterior, esta Sala declara improcedente la denuncia

por infracción del artículo 18 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de

Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para Uso comercial,

por falta de aplicación . Así se decide.

SEGUNDA DELACIÓN:
Con fundamento en el ordinal 2° del artículo 313 del Código de
Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 320 eiusdem, se
denuncia la infracción por la recurrida del artículo 506 del Código de
Procedimiento Civil, por falta de aplicación, con base en la siguiente
fundamentación:

“…DE CONFORMIDAD CON EL ORDINAL 2DO. DEL


ARTÍCULO 313 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL,
DENUNCIO LA INFRACCIÓN DEL ARTÍCULO 506 DEL
CITADO CÓDIGO Y 1.354 DEL CÓDIGO CIVIL AMBOS
POR FALTA DE APLICACIÓN.

La sentencia recurrida señaló lo siguiente:

"...Ahora bien, visto lo anterior, y por cuanto el actor demanda el


desalojo por falta de pago de dos mensualidades consecutivas,
tenemos que los artículos 506 del Código de Procedimiento Civil y
1.354 del Código Civil establecen que las partes tienen la carga de
probar sus respectivas afirmaciones de hecho, y que quien pida la
ejecución de una obligación debe probarla, y quien pretenda que ha
sido libertada de ella, debe por su parte probar el pago o derecho
extintivo de la obligación..."

La recurrida eximió de la carga probatoria, a la Demandante


Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., al señalar de manera expresa en
la sentencia, que el hecho de contradecir pormenorizadamente la
demanda en todas y cada una de sus partes, en el caso de desalojo
por falta de pago, la carga probatoria recae sobre el demandado.
quien debe demostrar la solvencia en el pago de los cánones de
arrendamiento, o que el mismo no se realizó por alguna causa
que no le sea imputable No puede ser que. si mí representada en el
acto de la contestación a la demanda, haya negado, contradicho y
rechazado las afirmaciones de hecho fundamentales de la acción,
siguientes:
 No es cierto, en consecuencia se niega y rechaza que la Sociedad
Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., hayan convenido con la firma
"WALLMAR C.A;', en ajustar el canon de arrendamiento del mes de
septiembre de 2015, en la cantidad de Bs. 234.196,05.

 No es cierto, en consecuencia se niega y rechaza que la Sociedad


Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., hayan convenido con la firma
"WALLMAR C.A.", en ajustar el canon de arrendamiento del mes de
septiembre de 2016, en la cantidad de Bs. 657.856,70

 No es cierto, en consecuencia se niega y rechaza que la Sociedad


Mercantil "WALLMAR C.A.", adeude por concepto de cánones de
arrendamiento insolutos la cantidad de Bs. 3.667.313,85 a la
Demandante CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., hayan convenido con la firma.
No es cierto, en consecuencia se niega y rechaza que la firma
"WALLMAR C.A.", deba pagar en concepto de canon de
arrendamiento la cantidad de Bs. 657.856,70 mensual.

La recurrida afirme que es carga probatoria de mi representada


demostrar la solvencia en el pago de los cánones de arrendamiento,
cuando lo cierto es que la demandante debió probar tal como fue
alegado en el Escrito de Demanda que convino consensualmente con
la empresa wallmar c.a, en ajustar el canon de arrendamiento del
mes de septiembre de 2015, en la cantidad de Bs. 234.196,05; en
ajustar el canon de arrendamiento del mes de septiembre de 2016,
en la cantidad de Bs. 657.856,70; en que la demandada le adeudaba
por concepto de cánones de arrendamiento insolutos la cantidad de
Bs. [Link] no podía la Jueza de la recurrida, exonerar a la
actora Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., de su deber probar
tales afirmaciones de hechos que sustentan la petición de condena
formulada, pues en ninguna parte del Escrito de Contestación mi
representada admitió tales acuerdo, ni la demandada trajo a los
autos elemento alguno del cual se pudiera derivar tales convenio, si
bien es cierto se prevé la revisión anual del monto del canon de
arrendamiento tales estimaciones monetarias no fueron
consensuadas, con base a las pautas legales fijadas en la normativa
previstas en la Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial. La infracción constituye un ilegal
desequilibrio en la carga de la prueba, pues es a la demandante
Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., quien correspondía probar la
obligación cuya ejecución pretendía, para luego de revisar la
legalidad y pertinencia de tales convenios y ajustes, verificar si se
efectuó el pago correspondiente de la pretensión exigida, el vicio es
determinante en lo dispositivo del fallo porque si hubiera
reconocido y decidido que a la demandante. Sociedad Mercantil
CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A., le correspondía probar los supuestos acuerdo
y/o convenio a que presuntamente llego con mi representada en el
ajuste de los cánones de arrendamiento del mes de septiembre de
2015, en la cantidad de Bs. 234.196.05 y del mes de septiembre de
2016, en la cantidad de Bs. 657.856,70 y no como lo hizo dando por
demostrado los ajustes alegados, hubiese tenido que declarar Sin
Lugar, la demanda por desalojo por falta de pago, pues al imponerle
a mi representada tener que demostrar la solvencia en el pago de los
cánones de arrendamiento, sin examinar la pertinencia de los
montos reclamados trajo como consecuencia la declaratoria de
insolvencia de mi representada y con lugar de la acción incoada. Por
consiguiente no podía la recurrida exonerar a la actora Sociedad
Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., de su carga probatoria de los
hechos alegados y rechazados por mi mandante debía la actora
asumir sus cargas procesales. En consecuencia solicito a esta Sala,
declare la nulidad de la sentencia recurrida, por haber infringido los
artículos 506 del Código de Procedimiento Civil y el artículo 1.354
del Código Civil, ambos por falta de aplicación al liberar la
recurrida a la parte actora Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD
TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., de
probar sus respectivas afirmaciones de hecho, las cuales dio por
demostradas, sin verificar la validez y legalidad de los ajustes
hechos por la Demandante y atribuyó a la firma WALLMAR C.A.,
demandada la carga de probar la solvencia en el pago de los cánones
de arrendamiento, o que el mismo no se realizó por alguna causa
que no le sea imputable. En vez de ello, la recurrida ha debido
examinar en forma equitativa la carga probatoria y determinar,
sobre la base de las pruebas y los hechos admitidos, la pretendida
insolvencia invocada por la Demandante, examinando en forma
equitativa los hechos alegados como las pruebas y sobre la base del
resultado de tal análisis, determinar si hubo o no la falta de pago de
más de dos mensualidades afirmada por la Demandante. Esta
infracción del artículo 506 del Código de Procedimiento Civil, y
artículo 1.354 del Código Civil por haber infringido las reglas de
distribución de la carga de la prueba y fue determinante en la suerte
de la controversia, pues no se colocó sobre la demandante, Sociedad
Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., la proporcional carga de probar
sus afirmaciones de hecho sino que, en forma automática y
desproporcionada, se atribuyó solo la carga probatoria en la
demandada, WALLMAR C.A. Por todo ello, esta representación
solicita que sea declarada procedente la presente denuncia de
infracción, que implica la nulidad de la sentencia recurrida de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 320 del Código de
Procedimiento Civil. Por otra parte de haberse aplicado esta
normativa denunciada como infringida, se hubiera declaro con lugar
la apelación y anulado el fallo apelado. Por tal motivo, solicito sea
declarada procedente esta denuncia por consiguiente se declare la
nulidad de la sentencia recurrida…”.

Para decidir, la Sala observa:


Con fundamento en el ordinal 2° del artículo 313 Y 320 del Código
de Procedimiento Civil, el formalizante denunció a la recurrida que
incurrió en la falta aplicación de los artículos 506 eiusdem, y 1354 del
Código Civil.
Señaló el formalizante, que la recurrida eximió de la carga
probatoria a la parte demandante, al señalar de manera expresa, que el
hecho de contradecir pormenorizadamente la demanda en todas y cada
una de sus partes, en el caso del desalojo por falta de pago, la carga
probatoria recae sobre el demandado, quien debe demostrar la solvencia
en el pago de los cánones de arrendamiento, o que el mismo no se realizó
por alguna causa que no le era imputable.

Alegó el formalizante, que la recurrida afirma “…que es carga


probatoria de mi representada demostrar la solvencia en el pago de los
cánones de arrendamiento, cuando lo cierto es que la demandante debió
probar tal como fue alegado en el Escrito de Demanda que convino
consensualmente con la empresa wallmar c.a, en ajustar el canon de
arrendamiento del mes de septiembre de 2015, en la cantidad de Bs.
234.196,05; en ajustar el canon de arrendamiento del mes de septiembre
de 2016, en la cantidad de Bs. 657.856,70; en que la demandada le
adeudaba por concepto de cánones de arrendamiento insolutos la
cantidad de Bs. [Link] no podía la Jueza de la recurrida, exonerar
a la actora Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., de su deber probar tales
afirmaciones de hechos que sustentan la petición de condena formulada,
pues en ninguna parte del Escrito de Contestación mi representada
admitió tales acuerdo, ni la demandada trajo a los autos elemento
alguno del cual se pudiera derivar tales convenio, si bien es cierto se
prevé la revisión anual del monto del canon de arrendamiento tales
estimaciones monetarias no fueron consensuadas, con base a las pautas
legales fijadas en la normativa previstas en la Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial …”.

Destaco el formalizante, que tal “… infracción constituye un


ilegal desequilibrio en la carga de la prueba, pues es a la demandante
Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL
PARAGUANA MILLENIUM C.A., quien correspondía probar la
obligación cuya ejecución pretendía, para luego de revisar la legalidad
y pertinencia de tales convenios y ajustes, verificar si se efectuó el pago
correspondiente de la pretensión exigida, el vicio es determinante en lo
dispositivo del fallo porque si hubiera reconocido y decidido que a la
demandante. Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., le correspondía probar
los supuestos acuerdo y/o convenio a que presuntamente llego con mi
representada en el ajuste de los cánones de arrendamiento del mes de
septiembre de 2015, en la cantidad de Bs. 234.196.05 y del mes de
septiembre de 2016, en la cantidad de Bs. 657.856,70 y no como lo hizo
dando por demostrado los ajustes alegados, hubiese tenido que declarar
Sin Lugar, la demanda por desalojo por falta de pago, pues al imponerle
a mi representada tener que demostrar la solvencia en el pago de los
cánones de arrendamiento, sin examinar la pertinencia de los montos
reclamados trajo como consecuencia la declaratoria de insolvencia de
mi representada y con lugar de la acción incoada. Por consiguiente no
podía la recurrida exonerar a la actora Sociedad Mercantil CENTRO
CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., de
su carga probatoria de los hechos alegados y rechazados por mi
mandante debía la actora asumir sus cargas procesales. En consecuencia
solicito a esta Sala, declare la nulidad de la sentencia recurrida, por
haber infringido los artículos 506 del Código de Procedimiento Civil y
el artículo 1.354 del Código Civil, ambos por falta de aplicación al
liberar la recurrida a la parte actora Sociedad Mercantil CENTRO
CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., de
probar sus respectivas afirmaciones de hecho, las cuales dio por
demostradas, sin verificar la validez y legalidad de los ajustes hechos
por la Demandante y atribuyó a la firma WALLMAR C.A., demandada la
carga de probar la solvencia en el pago de los cánones de
arrendamiento, o que el mismo no se realizó por alguna causa que no le
sea imputable…”.

Finalmente indicó el formalizante, que “…En vez de ello, la


recurrida ha debido examinar en forma equitativa la carga probatoria y
determinar, sobre la base de las pruebas y los hechos admitidos, la
pretendida insolvencia invocada por la Demandante, examinando en
forma equitativa los hechos alegados como las pruebas y sobre la base
del resultado de tal análisis, determinar si hubo o no la falta de pago de
más de dos mensualidades afirmada por la Demandante. Esta infracción
del artículo 506 del Código de Procedimiento Civil, y artículo 1.354 del
Código Civil por haber infringido las reglas de distribución de la carga
de la prueba y fue determinante en la suerte de la controversia, pues no
se colocó sobre la demandante, Sociedad Mercantil CENTRO CIUDAD
TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., la
proporcional carga de probar sus afirmaciones de hecho sino que, en
forma automática y desproporcionada, se atribuyó solo la carga
probatoria en la demandada, WALLMAR C.A…”.

Ahora bien, respecto a la distribución de la carga de la prueba, esta


Sala en sentencia N° RC-226 de fecha 23 de marzo de 2004, expediente
N° 03-339, estableció lo que a continuación se transcribe:

“...El artículo 506 del Código de Procedimiento Civil establece


que “las partes tienen la carga de probar sus respectivas
afirmaciones de hecho. Quien pida la ejecución de una
obligación debe probarla, y quien pretenda que ha sido libertado
de ella, debe por su parte probar el pago o el hecho extintivo de
la obligación. Los hechos notorios no son objeto de prueba ”.
La citada norma regula la distribución de la carga de la
prueba al establecer que todo aquél que afirma un hecho tiene
que probarlo para que su alegato no se considere infundado .
En tal sentido, esta Sala mediante sentencia N° 193 del 25 de
abril de 2003 (caso: Dolores Morante Herrera c/ Domingo
Antonio Solarte y Ángel Emiro Chourio), expresó:
En el derecho procesal moderno, corresponde a la parte que
afirma el hecho, esto es, aquella que tiene interés en obtener
la consecuencia jurídica que asigna la norma general y
abstracta a ese hecho, demostrar al juez la realización
concreta del mismo y provocar en él la convicción de la
verdad del hecho; y a la parte que tiene interés en obtener el
rechazo de la pretensión, demostrar los hechos extintivos o
modificativos de la misma. Tiene apoyo esta tesis en el
principio del contradictorio y se la denomina “carga subjetiva
de la prueba” , independientemente de que esté expresamente
distribuida por una norma o implícita en la estructura misma del
proceso. Los límites de la controversia quedan planteados con el
ejercicio de la pretensión que se hace valer en la demanda y con
el ejercicio de la defensa o excepción que hace valer el
demandado en la contestación. Como es lógico, ambos actos
requieren la alegación de los hechos en que se fundamentan, y
tales afirmaciones determinan el thema probandum y los
respectivos sujetos gravados con la carga de probar los hechos
en virtud de la correlación que debe existir entre la carga de
la alegación y la carga de la prueba. Es allí la máxima latina
tan socorrida en textos y en fallos: Onus probandi incumbit ei
qui asserit (La carga de la prueba incumbe al que afirma). En
síntesis, en el derecho moderno, ambas partes pueden probar. a:
el actor, aquellos hechos que fundamentan su pretensión; b: el
demandado, aquellos hechos que fundamentan su excepción o
defensa; que es lo mismo que decir: las partes tienen la carga de
probar sus respectivas afirmaciones de hecho (Vid: Rengel
Romberg Arístides. Tratado de Derecho Procesal Civil
Venezolano según el nuevo Código de 1987. Ed. Exlibris.
Caracas 1991. Tomo III. p 277 y ss).
...Omissis...
La jurisprudencia de la casación, considerando la distinta
posición del demandado en particular, ha interpretado la
máxima reus in exceptione fit actor , y acoge la doctrina
generalmente aceptada de cuando el demandado no se encierra en
la pura negación de las pretensiones, sino que expone razones de
hecho para discutirlas, adopta en el proceso una actitud dinámica,
y la contienda procesal se desplaza de la pretensión, a las razones
que la enervan, y el riesgo de la falta de pruebas también se
desplaza, porque el actor no tiene que probar nada, puesto no es
de la realidad de su pretensión de lo que se trata, sino de las
razones contendientes de aquellas (GF. N° 17 (2° etapa) p 63).”
(Resaltado, subrayado y cursivas de fallo).

De igual manera, la Sala pasa a transcribir los artículos 506 del


Código de Procedimiento Civil y 1354 del Código Civil, delatados por
falta aplicación por parte de la juez de alzada, que señalan expresamente
lo siguiente:

“Artículo 506.- Las partes tienen la carga de probar sus


respectivas afirmaciones de hecho. Quien pida la ejecución de
una obligación debe probarla, y quien pretenda que ha sido
libertado de ella debe por su parte probar el pago o el hecho
extintivo de la obligación.
“Artículo 1354.- Quien pida la ejecución de una obligación debe
probarla, y quien pretenda que ha sido libertado de ella debe por
su parte probar el pago o el hecho que ha producido la extinción
de su obligación.”

De acuerdo a las normas antes transcritas, se tiene que los


artículos 506 del Código de Procedimiento Civil y 1.354 del Código
Civil, ambos regulan la distribución de la carga de la prueba entre las
partes contendientes, y establecen claramente que corresponde al
demandante probar los hechos constitutivos, es decir, aquellos que crean
o generan un derecho a su favor, y traslada la carga de la prueba al
demandado en relación con los hechos extintivos, modificativos e
impeditivos.

Así pues, respecto al contenido de los artículos antes señalados,


esta Sala en fallo N° RC-072 de fecha 5 de febrero de 2002, caso de 23-
21 Oficina Técnica de Construcciones C.A. contra Banco Unión S.A.C.A.
y otro, expediente N° 99-973, señaló lo siguiente:

“…Antes de proceder a resolver las denuncias por vicios de


actividad, la Sala, para una mejor comprensión de la forma como
decidirá dichos cargos, analizará brevemente las distintas
posiciones que un demandado puede adoptar frente a las
pretensiones del actor en el acto de contestación de la demanda.
En efecto: Convenir absolutamente o allanarse a la demanda, en
cuyo caso el actor queda exento de toda prueba.
Reconocer el hecho pero atribuyéndole distinto significado
jurídico. Toca al juez aplicar el derecho.
Contradecir o desconocer los hechos y, por tanto, los derechos
que de ellos derivan. El actor corre con toda la carga de la prueba
y de lo que demuestre depende el alcance de sus pretensiones.
Reconocer el hecho con limitaciones porque opone al derecho una
excepción fundada en un hecho extintivo, impeditivo o
modificativo. Al demandado le corresponde probar los hechos
extintos o las condiciones modificativas o impeditivas…”.

De acuerdo a lo antes transcrito, se tiene cuáles son las distintas


posiciones que el demandado podría adoptar frente a las pretensiones del
demandante en la contestación de la demanda.
En tal sentido, si el demandado conviene absolutamente o se allana
a la demanda, el demandante queda exento de toda prueba ; si reconoce el
hecho pero le atribuye distinto significado jurídico, al juez le
corresponde aplicar el derecho ; si contradice o desconoce los hechos y
los derechos que de ellos derivan, el demandante corre con toda la carga
de la prueba y de lo que demuestre depende el alcance de sus
pretensiones ; si reconoce el hecho con limitaciones porque opone al
derecho una excepción fundada en un hecho extintivo, impeditivo o
modificativo, al demandado le corresponde probar los hechos extintos o
las condiciones modificativas o impeditivas .

En ese orden de ideas, esta Sala en sentencia N° RC-193 de fecha


25 de abril de 2003, caso de Dolores Morante contra Domingo Solarte y
otro, criterio ratificado, entre otros, mediante fallo N° RC-199 de fecha 2
de abril de 2014, caso de Franklin Gutiérrez contra C.A. de Seguros La
Occidental, se señaló lo siguiente:

“…En el derecho procesal moderno, corresponde a la parte que


afirma el hecho, esto es, aquella que tiene interés en obtener la
consecuencia jurídica que asigna la norma general y abstracta a
ese hecho, demostrar al juez la realización concreta del mismo y
provocar en él la convicción de la verdad del hecho; y a la parte
que tiene interés en obtener el rechazo de la pretensión,
demostrar los hechos extintivos o modificativos de la misma.
Tiene apoyo esta tesis en el principio del contradictorio y se la
denomina “carga subjetiva de la prueba”, independientemente de
que esté expresamente distribuida por una norma o implícita en la
estructura misma del proceso. Los límites de la controversia
quedan planteados con el ejercicio de la pretensión que se hace
valer en la demanda y con el ejercicio de la defensa o excepción
que hace valer el demandado en la contestación.
…Omissis…
…cuando el demandado no se encierra en la pura negación de las
pretensiones, sino que expone razones de hecho para discutirlas,
adopta en el proceso una actitud dinámica, y la contienda
procesal se desplaza de la pretensión, a las razones que la
enervan, y el riesgo de la falta de pruebas también se desplaza,
porque el actor no tiene que probar nada, pues no es de la
realidad de su pretensión de lo que se trata, sino de las razones
contendientes de aquellas. (GF. N° 17 (2° etapa) p 63)...”.
…Omissis…
...en sentencia N° 170 de fecha 26 de junio de 1991, caso Roberto
Cordero Torres contra Guido Leopardi y otros, la Sala indicó:
“...Reus in exceptione fit actor ...” se refiere a una actitud
específica del demandado. En efecto, el reo puede adoptar
distintas posiciones frente a las pretensiones del actor, a saber:
a) Convenir absolutamente o allanarse a la demandada. El
actor queda exento de prueba.
b) Reconocer el hecho, pero atribuyéndole distinto significado
jurídico. Toca al juez “decir” el derecho.
c) Contradecir o desconocer los hechos, y por tanto, los
derechos que de ellos deriven. El actor corre con toda la carga
de la prueba y de lo que demuestre en el proceso depende el
éxito y el alcance de sus pretensiones.
d) Reconocer el hecho con limitaciones, porque opone al
derecho una excepción fundada en un hecho extintivo,
impeditivo o modificativo. Al reo le corresponde probar los
hechos extintivos o las condiciones impeditivas o
modificativas...”.

Así pues, en atención a lo antes transcrito, si el demandado se


limita a efectuar una simple negación de las afirmaciones del
demandante, le corresponderá al demandante toda la carga probatoria; no
obstante, si surge una actitud dinámica del demandado en la cual no se
circunscriba a la contradicción pura y simple de la pretensión de su
contraparte, sino que exponga particulares razones de hecho para
discutirlas, precisamente porque presenta entre esas razones hechos
impeditivos, modificativos o extintivos de las pretensiones de su
contraparte, está asumiendo la carga de la prueba, por tanto, de lo que
logre demostrar en ese sentido, dependerá su triunfo.

Al respecto es importante destacar, que para que se considere


procedente la inversión de la carga de la prueba, la parte que tiene
interés en hacer valer sus defensas o excepciones, debe demostrar que los
hechos que opone son de tal pertinencia a las pretensiones de su
contraparte y de significativa relevancia, que sean capaces de impedir,
modificar o extinguir dichas pretensiones, lo que implica, que no
cualquier hecho puede dar lugar a la referida inversión de la carga de la
prueba.

Establecido lo anterior, esta Sala considera opotuno transcribir la


parte pertinente del fallo de alzada, a fin de verificar lo delatado por el
recurrente en casación, a decir:

“…Ahora bien, visto lo anterior, y por cuanto el actor demanda el


desalojo por falta de pago de dos mensualidades consecutivas,
tenemos que los artículos 506 del Código de Procedimiento Civil
y 1.354 del Código Civil establecen que las partes tienen la carga
de probar sus respectivas afirmaciones de hecho, y que quien
pida la ejecución de una obligación debe probarla, y quien
pretenda que ha sido libertada de ella, debe por su parte probar el
pago o derecho extintivo de la obligación. Así, que el hecho de
contradecir pormenorizadamente la demanda en todas y cada una
de sus partes, no constituye causa de inversión en la carga
probatoria pues en el caso de desalojo por falta de pago, la
carga probatoria recae sobre el demandado, quien debe
demostrar la solvencia en el pago de los cánones de
arrendamiento, o que el mismo no se realizó por alguna causa
que no le sea imputable.
En este orden, observa esta juzgadora que en fecha 2 de febrero
de 2016, la parte demandada, a través de su apoderado judicial,
interpuso por ante el Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y
Ejecutor de Medidas del Municipio Carirubana de la
Circunscripción Judicial del estado Falcón, consignación
arrendaticia, a favor del CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANÁ MILLENIUM C.A., de la cual se
evidencia la consignación por parte de la arrendataria a la
arrendadora por la cantidad de setenta y cuatro mil cuatrocientos
cuarenta bolívares con cincuenta y nueve céntimos (Bs.
74.440,59), reteniendo el monto de ocho mil novecientos treinta y
dos bolívares con ochenta y siete céntimos (Bs. 8.932,87), de
pago del impuesto al valor agregado (IVA), siendo el pago total
del canon de arrendamiento la cantidad de ochenta y tres mil
trescientos setenta y tres bolívares con cuarenta y seis céntimos
(Bs. 83.373,46) cada mes, correspondiente a los meses de
febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre,
octubre, noviembre diciembre de 2016 y enero de 2017 tal como
consta del expediente Nº C-158-16, acompañado en copias.
Al respecto, establece el párrafo cuarto del artículo 27 del
Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para
el Uso Comercial, publicado en Gaceta Oficial Nº 40.418 de
fecha 23 de mayo de 2014, lo siguiente:

Si el arrendatario no pudiese efectuar el pago por causas
imputables al arrendador, a la entidad bancaria, o por fuerza
mayor, podrá consignar los montos correspondientes en la
cuenta que al efecto pondrá a disposición de los arrendatarios el
organismo competente en materia de arrendamientos de
inmuebles destinados al uso comercial.…
La anterior norma establece que en caso que el arrendatario no
pueda realizar el pago del alquiler de un local comercial por
causas ajenas a él, se depositará o consignará como lo disponga
la autoridad administrativa competente en esta materia
arrendaticia; de lo que se colige que ya no será competencia de
los Tribunales de Municipio recibir y tramitar las consignaciones
arrendaticias previstas en el artículo 51 de la Ley de
Arrendamientos Inmobiliarios; es decir, el procedimiento judicial
previsto en la referida norma fue suprimido en la nueva ley que
rige la materia, estableciendo un procedimiento administrativo.
No obstante lo anterior, es un hecho público y notorio que el
Ejecutivo Nacional aún no ha reglamentado los mencionados
régimen de supresión y régimen transitorio, razón por la cual, no
existe un órgano administrativo encargado de la recepción de las
consignaciones arrendaticias que surgieren con ocasión de
contratos de arrendamiento de locales comerciales, en los casos
que por causas no imputables a el o la arrendataria no se pueda
realizar el pago de los correspondientes alquileres, y ante la
inexistencia del órgano administrativo competente a quien faculta
el Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial, para la consignación de las pensiones por
alquiler de locales comerciales, debe garantizarse al justiciable
su derecho a la defensa, en el entendido que ante la falta de pago,
pudiera constituirse el arrendatario en mora, lo que conllevaría a
incurrir en una de las causales de desalojo del inmueble, lo cual
pudiera eventualmente ocasionarle un gravamen irreparable; en
tal virtud, a criterio de esta Alzada, existiendo un procedimiento
judicial, a saber el contenido en el artículo 51 de la Ley de
Arrendamientos Inmobiliarios, para casos como el de autos; el
cual si bien no es el contemplado en el Decreto Ley de
Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, para el caso de arrendamiento de locales comerciales,
tal procedimiento debe seguirse aplicando supletoriamente hasta
tanto el Ejecutivo Nacional dé cumplimiento a lo estipulado en el
artículo 50. Disposición Transitoria Sexta del referido Decreto-
Ley, y reglamente el régimen transitorio que asegure la
continuidad administrativa de las funciones públicas relacionadas
con las categorías de arrendamiento reguladas por la ley actual; y
es por ello que a los fines de no menoscabar derechos
constitucionales, como el acceso a la justicia, y la tutela judicial
efectiva de la empresa consignataria, quien se podría ver afectada
en sus derechos derivados de una eventual falta o mora en el pago
de los cánones de arrendamiento, es por lo que los Tribunales de
Municipio tienen jurisdicción para conocer y tramitar las
consignaciones arrendaticias derivadas de relaciones
arrendaticias de locales comerciales, y así se establece.
Resuelto lo anterior, se observa que el tribunal a quo fijó los
limites de la controversia de la siguiente manera: a) La parte
demandante, debe probar la falta de pago del ajuste o aumento
pactado contractualmente de los cánones correspondientes al mes
de noviembre y diciembre de 2015, y los meses de enero a
diciembre de 2016 y; b) La parte demandada, debe probar que la
falta de pago del ajuste o aumento del canon no le es
imputable debido a la entrada en vigencia del Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley que rige las condiciones y procedimientos
para regular y controlar la relación entre arrendadores y
arrendatarios, para el arrendamiento de inmuebles destinados al
uso comercial. Sobre este particular, se observa que no obstante
que el Tribunal estableció los límites de la controversia en los
puntos indicados, la parte recurrente alega que el Tribunal a quo
no resolvió sobre la naturaleza del contrato de arrendamiento; y
en tal sentido, y a pesar que tal punto no fue uno de los fijados
como controvertidos, observa esta Alzada que establece la
cláusula Tercera del contrato que “(…) tendrá una duración de
Tres (03) Años renovable, contados a partir del 15 de Septiembre
del 2011. El término de culminación podrá ser prorrogado,
siempre y cuando EL ARRENDATARIO notifique por escrito a LA
ARRENDADORA, con al menos Sesenta (60) días de anticipación,
su deseo de ser prorrogado.” ; siendo así, para poder considerar
la prórroga del contrato, la arrendataria debió notificar su
voluntad de prorrogar el mismo con la anticipación indicada en la
citada cláusula tercera, y por cuanto no consta en autos que la
arrendataria haya realizado tal notificación a la arrendadora, se
considera que dicho contrato finalizó en fecha 15 de septiembre
de 2014, por lo que de conformidad con lo dispuesto en el
artículo 1.600 del Código Civil, el mismo pasó a ser un contrato
a tiempo indeterminado; y así se establece.
En otro orden, siendo el punto controvertido en esta apelación el
ajuste del canon de arrendamiento, se observa que la cláusula
cuarta del contrato de arrendamiento suscrito entre las partes
dispone lo siguiente: … “De igual manera el canon de
arrendamiento será incrementado anualmente, a los efectos de su
aplicación, conforme al valor que arroje el índice de precios al
consumidor (IPC), del Banco Central de Venezuela. La
arrendataria se obliga a pagar dicho canon mensual o fracción
correspondiente, si fuere el caso, por mensualidades adelantadas,
con toda puntualidad, dentro de los cinco (5) primeros días de
cada mes, en las oficinas de la arrendadora, en bolívares. Sin
perjuicio de lo aquí establecido y en caso de que la arrendataria
no pagare una mensualidad cualquiera en su respectiva fecha de
vencimiento, además de constituir ello una causal de resolución
del contrato, se causaran interés moratorios, calculados a una
tasa del doce por cientos (12%), anual, pudiendo además exigirse
la cancelación de los gastos de cobranza y extrajudiciales que
pudieran causarse.”
De los autos se evidencia, con las facturas números 9554, 9662,
9813, los recibos números 00007295 y 00007793, y los recibos
números 528842973 y 53606207, correspondientes a las
transferencias a través de la entidad Bancaria Banesco Banco
Universal, bajo los números 528842973 y 53606207 (f. 63-69),
que la arrendataria pagó los cánones de arrendamiento
correspondiente a los meses de septiembre, octubre, noviembre y
diciembre 2015, y enero 2016, por la cantidad de setenta y dos
mil novecientos cincuenta y uno con setenta y ocho céntimos (Bs.
72.951,78). Igualmente que consignó por ante el Tribunal Tercero
de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio
Carirubana de la Circunscripción Judicial del estado Falcón, los
cánones de arrendamiento correspondiente a los meses de febrero,
marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre,
noviembre, diciembre de 2016 y de enero de 2017, por la
cantidad de de setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta
bolívares con cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59); es
decir, la arrendataria desde el año 2015 ha venido pagando la
cantidad de setenta y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares
con cincuenta y nueve céntimos (Bs. 74.440,59), sin que hubiese
realizado el respectivo incremento, de acuerdo con lo establecido
en la cláusula cuarta del referido contrato, según el cual a partir
del mes de noviembre de 2015, debió haberse consignado los
cánones de arrendamiento con el aumento respectivo, pues tal
como se desprende del contrato de arrendamiento aquí
promovido, resulta evidente que la voluntad de las partes fue
plasmar en el mismo el aumento anual del canon de
arrendamiento conforme al valor que arroje el índice de
precios al consumidor (IPC) del Banco Central de Venezuela,
lo cual además fue un hecho aceptado en el escrito de
contestación de la demanda, conforme al principio de
autonomía de voluntad de las partes. En este mismo orden, se
observa que la parte demandada niega estar incursa en la causal
de desalojo invocada con fundamento en el Decreto N° 602 de
fecha 29 de noviembre de 2013, el cual fue derogado por el
Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para
el Uso Comercial, de fecha 23 de mayo de 2014, la cual en su
artículo 33 establece lo siguiente:
Los cánones de arrendamiento de los inmuebles sujetos a este
Decreto Ley, serán revisados en los casos siguientes:
1. Cuando hubiere transcurrido un año después de firmado el
contrato de arrendamiento, y su ajuste se hará tomando como
tope máximo la variación porcentual del grupo “Bienes y
servicios diversos” considerado en el Índice Nacional de Precios
al Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de
acuerdo con lo publicado por el Banco Central de Venezuela.
(…)
De esta norma tenemos que, los cánones de arrendamiento podrán
ser revisados cada año tomando como baremo la variación del
rubro bienes y servicios diversos que integra de Índice Nacional
de Precios al Consumidor (INPC) emanado del Banco Central de
Venezuela, lo cual no está reñido con la cláusula Cuarta del
Contrato de Arrendamiento suscrito entre las partes; contrario a
lo alegado por la parte demandada quien aduce que con la entrada
en vigencia de la Ley que rige la materia perdió vigencia la
mencionada cláusula contractual, donde las partes expresamente
pactaron que “(…) el canon de arrendamiento será incrementado
anualmente, a los efectos de su aplicación, conforme al valor que
arroje el índice de precios al consumidor (IPC), del Banco
Central de Venezuela (…)” ; pues de la lectura tal cláusula se
deduce que lo estipulado contractualmente por las partes, no es
otra cosa que lo establecido en la citada norma, es decir, la ley
especial permite el incremento anual del canon de arrendamiento
de los inmuebles destinados a uso comercial, tomando como tope
máximo para su ajuste el INPC, por lo que al haber sido
especificado de esta manera en el contrato, constituye un deber
para los contratantes su cumplimiento; considerando esta
juzgadora además que en este caso no es aplicable el artículo 32
de la Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial, sino el artículo 33, en virtud que aquí no
se trata de la fijación del canon de arrendamiento, pues el mismo
fue fijado de común acuerdo entre las partes en la oportunidad
del inicio de la relación arrendaticia, sino del ajuste anual del
canon de arrendamiento, cuya forma de hacerlo, también fue
fijado contractualmente. Por lo que siendo así, y de acuerdo al
principio de autonomía de voluntad de las partes, estima quien
aquí se pronuncia que el incremento o ajuste del canon de
arrendamiento no debe ser determinado por la SUNDEE, pues
como se dijo, la fórmula establecida por los contratantes está
legalmente permitida; y así se establece.
En conclusión, por cuanto los hechos narrados y probados por
la parte actora se encuentran subsumidos en el supuesto de
hecho para la procedencia del desalojo, conforme al artículo
40 literal “a” del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley
de Regulación de Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, resulta forzoso para esta juzgadora declarar con
lugar la presente acción, y ordenar la desocupación inmediata
del inmueble arrendado, dada la insolvencia en el pago de más
de dos mensualidades consecutivas de arrendamiento , así como
ordenar el pago de los cánones de arrendamiento insolutos, que
ascienden a la cantidad de TRES MILLONES SEISCIENTOS
SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES
CON OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85); y la
indexación monetaria sobre las cantidades condenadas; y en tal
virtud declarar sin lugar la apelación interpuesta y confirmar la
sentencia apelada; y así se decide. (Resaltado y subrayado de la
Sala).

De acuerdo a lo antes transcrito, se tiene que la ad quem después


del análisis y valoración de los instrumentos probatorios traídos por las
partes en el proceso, determinó que “…los hechos narrados y probados
por la parte actora se encuentran subsumidos en el supuesto de hecho
para la procedencia del desalojo, conforme al artículo 40 literal “a” del
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley de Regulación de
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, resulta forzoso para
esta juzgadora declarar con lugar la presente acción, y ordenar la
desocupación inmediata del inmueble arrendado, dada la insolvencia en
el pago de más de dos mensualidades consecutivas de
arrendamiento…”, de lo que se desprende que la parte demandante sí
probó sus afirmaciones cumpliendo con la carga probatoria impuesta por
los artículos 506 del Código de Procedimiento Civil y 1354 del Código
Civil.

Por todo lo anteriormente expuesto, la Sala concluye en declarar la


improcedencia de la presente denuncia por la falta aplicación de los
artículos 506 del Código de Procedimiento Civil, y 1.354 del Código
Civil. Así se decide.

TERCERA DELACIÓN:
Con fundamento en el ordinal 2° del artículo 313 del Código de
Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 320 eiusdem, se
denuncia la infracción por la recurrida de una norma no vigente, como lo
es la cláusula cuarta del contrato de arrendamiento suscrito en fecha 21
de octubre de 2011, por ante la Notaria Pública Primera de Punto Fijo
estado Falcón, y por falta de aplicación de los artículos 3 y 32 del
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación de
Arrendamientos Inmobiliario de Uso Comercial, con base en la siguiente
fundamentación:

“… DE CONFORMIDAD CON EL ORDINAL 2DO. DEL


ARTÍCULO 313 EN CONCORDANCIA CON EL ARTICULO 12
Y 320 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL, DENUNCIO
LA INFRACCIÓN EN LA APLICACIÓN DE UNA NORMA NO
VIGENTE, CLAUSULA CUARTA DEL CONTRATO DE
ARRENDAMIENTO SUSCRITO EN FECHA 21 DE OCTUBRE
DE 2011, POR ANTE LA NOTARÍA PUBLICA PRIMERA DE
PUNTO FIJO, ESTADO FALCÓN ANOTADO BAJO EL NRO. 53
TOMO 114 DE LOS LIBROS DE AUTENTICACIÓN, FALTA DE
APLICACIÓN Y VIGENCIA A LO DISPUESTO EN EL
ARTÍCULO 3 y 32 DEL DECRETO CON RANGO, VALOR Y
FUERZA DE LEY DE REGULACIÓN DEL ARRENDAMIENTO
INMOBILIARIO PARA EL USO COMERCIAL.

La acción de desalojo, se fundamento en el articulo 40 literal "a"


del Decreto Con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, el cual
establece que son causales de desalojo a) Que el arrendatario haya
dejado de pagar dos (2) cánones de arrendamiento consecutivos..."
manifiesto, la demandante CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., que mi
representada "WALLMAR C.A", ha pagado el canon de
arrendamiento durante los meses de septiembre, octubre, noviembre
y diciembre del año 2105, por un monto de Bs. 74.440,59 más el
porcentaje del IVA.

Asimismo afirmo que mi representada "'WALLMAR C.A.", ha


pagado el canon de arrendamiento durante los meses de Enero,
febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre,
octubre, noviembre del año 2106, por un monto de Bs. 74.440,59
más el porcentaje del IVA. Sin embargo afirma que el canon de
arrendamiento de Septiembre 2015 al mes de Agosto 2016, debió
ser la cantidad de Bs. 234.196,05; que el canon de arrendamiento de
Septiembre 2016 al mes de Noviembre 2016, debió ser la cantidad
de Bs. 657.856.70, conforme al ajuste del canon de arrendamiento,
previsto en la cláusula cuarta del contrato de arrendamiento suscrito
entre las partes que dispuso lo siguiente:

..."De igual manera el canon de arrendamiento será incrementado


anualmente, a los efectos de su aplicación,
conforme al valor que arroje el índice de precios al consumidor
(IPC), del Banco Central de Venezuela. La arrendataria se obliga a
pagar dicho canon mensual o fracción correspondiente, si fuere el
caso, por mensualidades adelantadas, con toda puntualidad, dentro
de los cinco (5) primeros días de cada mes, en las oficinas de la
arrendadora, en bolívares. Sin perjuicio de lo aquí establecido y en
caso de que la arrendataria no pagare una mensualidad cualquiera en
su respectiva fecha de vencimiento, además de constituir ello una
causal de resolución del contrato, se causaran interés
moratorios, calculados a una tasa del doce por
cientos (12%), anual, pudiendo además
exigirse la cancelación de los
gastos de cobranza y extrajudiciales que pudieran causarse."

En la oportunidad de Dar contestación a la Demanda, esta


representación alegó:

En fecha 29 de Noviembre de 2013, apareció publicado en la Gaceta


Oficial Nro. 40305 el Decreto Nro. 602, mediante este Decreto se
estableció un régimen transitorio de protección contenido en el
Decreto aplicable desde el 29 de noviembre de 2013 tuvo vigencia
hasta la fecha que fue expresamente entro en vigencia el Decreto
con Rango. Valor y Fuerza de Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para el Uso Comercial, publicado en Gaceta Oficial de
la República Bolivariana de Venezuela Nro. 40.418 del 23 de mayo
de 2014, el cual estableció nueva normativa en esta materia, y
regulo en su artículo 32 y 33 la fijación de los cánones de
arrendamiento. Con vista a esta normativa, la clausula cuarta del
contrato de arrendamiento sobre la cual se fundamente la presente
acción, perdió vigencia y quedo sin efecto en fecha 29 de
Noviembre de 2013, cuando apareció publicado en la Gaceta Oficial
Nro. 40305 el Decreto Nro. 602, que en su artículo 2° y 4 o previo
que los cánones de arrendamiento, no podrán exceder de un monto
mensual equivalente a Doscientos Cincuenta Bolívares por metro
cuadrado (Bs. 250,00/m 2 ) y preciso que en los contratos con cánones
inferiores al establecido en el artículo 2° se mantendrán los cánones
acordados en los contratos debidamente celebrados, y en su artículo
4, expresamente dejo sin efecto la clausula cuarta del contrato de
arrendamiento, que se alega para fundamental esta acción,
disposiciones estas que luego fueron derogadas con la entrada en
vigor del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación
del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, publicado
en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nro.
40.418 del 23 de mayo de 2014, el cual estableció en su artículo 32,
que la fijación del canon de arrendamiento de los inmuebles sujetos
a regulación de conformidad con el presente Decreto Ley, la
determinarán el arrendador y el arrendatario, aplicando uno de los
siguientes métodos, seleccionado de común acuerdo y que en caso
de no poder acordar arrendatarios y arrendadores conjuntamente el
canon o de tener dudas en cuanto a su cálculo, deberán solicitar a la
SUNDDE su determinación, por todo ello resulta evidente que el
monto del canon de arrendamiento que pretende fijar de manera
unilateral, y sin parámetros legales, la Demandante, CENTRO
CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM
C.A.. no es producto de un acuerdo entre ambas partes, menos aun
consecuencia de un pronunciamiento del Organismo Administrativo
encargo de dicha regulación, de manera que al demandarse el
COBRO DE DIFERENCIA EN EL MONTO DEL CANON DE
ARRENDAMIENTO, en una cantidad que no ha sido producto de un
mutuo acuerdo entre la arrendadora la firma de comercio CENTRO
CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM
C.A., y la firma mercantil denominada "WALLMAR C.A. menos aun
que esta haya sido producto de un procedimiento administrativo ante
la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos
Socioeconómicos (SUNDDE). con el objeto de que esta estableciera
dicho monto, tomando en consideración uno de los métodos
contenidos en el citado articulado, no puede reputarse a mi
representada "WALLMAR C.A;', en estado de insolvencia, por
cuanto no existe acto jurídico administrativo valido que haya
acordado la fijación en el monto del canon de arrendamiento, que se
pretende reclamar y este tribunal no tiene competencia alguna para
dar por cierta el monto señalados e invocados en el Escrito de
Demanda, con el cual se fundamenta la pretensión de desalojo,
insolvencia y pago demandado, en virtud de que tal pronunciamiento
correspondería a la Administración Pública, por órgano de la
Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos
Socioeconómicos (SUNDDE), de acuerdo a lo dispuesto en el
artículo 32 de la Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial; razón por la cual, esta Demanda debe
declarada Sin Lugar, y condenada en costas la Demandante.
CENTRO CIUDAD TURÍSTICA COMERCIAL PARAGUANA
MILLENIUM C.A , puesto que se deja controvertido la fijación
unilateral en el monto del canon de arrendamiento de Septiembre
2015 al mes de Agosto 2016, la cantidad de Bs. 234.196,05; y el
canon de arrendamiento de Septiembre 2016 al mes de Noviembre
2016, la cantidad de Bs. 657.856.70. que arrojaría una diferencia a
su favor por la cantidad Bs. [Link] que pretende dar por
válida y legal la Demandante, CENTRO CIUDAD TURÍSTICA
COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM C.A., para así
considerar a mi representada "WALLMAR C.A.", en estado de
insolvencia, lo cual resulta a todas luces fuera de ley, pues para que
prospere su acción de desalojo, en base a los hechos por ella
señalados en su Escrito de Demanda, se requiere necesariamente la
preexistencia de un canon de arrendamiento legal y debidamente
fijado, bien determinado por conjuntamente por el arrendador y el
arrendatario, aplicando uno de los siguientes métodos, seleccionado
de común acuerdo:

1. Canon de arrendamiento fijo (CAF),


2. Canon de arrendamiento variable (CAV) con base en porcentaje
de ventas:
3. Canon de arrendamiento mixto (CAM) compuesto por porción fija
más porcentaje de ventas:

En caso de no poder acordar arrendatario y arrendador


conjuntamente el canon o de tener dudas en cuanto a su cálculo, se
deberá solicitar a la SUNDDE su determinación mediante
providencia administrativa, a partir del cual se pueda se pueda
dilucidar si, mi representada "WALLMAR C.A", en efecto incurrió
en la falta de pago alegada, así como la insolvencia y la procedencia
o no del pago reclamado...."

La recurrida en este aspecto, de la vigencia o no de la Clausula


Cuarta del Contrato de Arrendamiento estableció:

" De los autos se evidencia, con las facturas números 9554, 9662,
9813, los recibos números 00007295 y 00007793, y los recibos
números 528842973 y 53606207, correspondientes a las
transferencias a través de la entidad Bancaria Banesco Banco
Universal, bajo los números 528842973 y 53606207 (f. 63-69), que
la arrendataria pagó los cánones de arrendamiento correspondiente a
los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre 2015, y
enero 2016, por la cantidad de setenta y dos mil novecientos
cincuenta y uno con setenta y ocho céntimos (Bs. 72.951,78).
Igualmente que consignó por ante el Tribunal Tercero de Municipio
Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio Carirubana de la
Circunscripción Judicial del estado Falcón. los cánones de
arrendamiento correspondiente a los meses de febrero, marzo, abril,
mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre,
diciembre de 2016 y de enero de 2017, por la cantidad de de setenta
y cuatro mil cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve
céntimos (Bs. 74.440,59); es decir, la arrendataria desde el año
2015 ha venido pagando la cantidad de setenta y cuatro mil
cuatrocientos cuarenta bolívares con cincuenta y nueve céntimos
(Bs. 74.440.59), sin que hubiese realizado el respectivo incremento,
de acuerdo con lo establecido en la cláusula cuarta del referido
contrato, según el cual a partir del mes de noviembre de 2015, debió
haberse consignado los cánones de arrendamiento con el aumento
respectivo, pues tal como se desprende del contrato de
arrendamiento aquí promovido, resulta evidente que la voluntad de
las partes fue plasmar en el mismo el aumento anual del canon de
arrendamiento conforme al valor que arroje el índice de precios al
consumidor (IPC) del Banco Central de Venezuela, lo cual además
fue un hecho aceptado en el escrito de contestación de la demanda,
conforme al principio de autonomía de voluntad de las partes.

En este mismo orden, se observa que la parte demandada niega estar


incursa en la causal de desalojo invocada con fundamento en el
Decreto № 602 de fecha 29 de noviembre de 2013, el cual fue
derogado por el Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para el Uso Comercial, de fecha 23 de mayo de 2014.
la cual en su artículo 33 establece lo siguiente:

Los cánones de arrendamiento de los inmuebles sujetos a este


Decreto Ley, serán revisados en los casos siguientes:

1. Cuando hubiere transcurrido un año después de firmado el


contrato de arrendamiento, y su ajuste se hará tomando como tope
máximo la variación porcentual del grupo "Bienes y servicios
diversos" considerado en el índice Nacional de Precios al
Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de acuerdo
con lo publicado por el Banco Central de Venezuela. (...)
De esta norma tenemos que, los cánones de arrendamiento podrán
ser revisados cada año tomando como baremo la variación del rubro
bienes y servicios diversos que integra de índice Nacional de
Precios al Consumidor (INPC) emanado del Banco Central de
Venezuela, lo cual no está reñido con la cláusula Cuarta del
Contrato de Arrendamiento suscrito entre las partes; contrario a lo
alegado por la parte demandada quien aduce que con la entrada en
vigencia de la Ley que rige la materia perdió vigencia la
mencionada cláusula contractual, donde las partes expresamente
pactaron que "(…) el canon de arrendamiento será incrementado
anualmente, a los efectos de su aplicación, conforme al valor que
arroje el índice de precios al consumidor (IPC), del Banco Central
de Venezuela (...)"'; pues de la lectura tal cláusula se deduce que lo
estipulado contractualmente por las partes, no es otra cosa que lo
establecido en la citada norma, es decir, la ley especial permite el
incremento anual del canon de arrendamiento de los inmuebles
destinados a uso comercial, tomando como tope máximo para su
ajuste el INPC, por lo que al haber sido especificado de esta manera
en el contrato, constituye un deber para los contratantes su
cumplimiento; considerando esta juzgadora además que en este caso
no es aplicable el artículo 32 de la Decreto Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, sino el artículo
33, en virtud que aquí no se trata de la fijación del canon de
arrendamiento, pues el mismo fue fijado de común acuerdo entre las
partes en la oportunidad del inicio de la relación arrendaticia, sino
del ajuste anual del canon de arrendamiento, cuya forma de hacerlo,
también fue fijado contractualmente. Por lo que siendo así, y de
acuerdo al principio de autonomía de voluntad de las partes, estima
quien aquí se pronuncia que el incremento o ajuste del canon de
arrendamiento no debe ser determinado por la SUNDEE, pues como
se dijo, la fórmula establecida por los contratantes está legalmente
permitida: y así se establece…"

De la transcripción anterior se evidencia, que la Jueza A-quem, en


la recurrida establece que la clausula cuarta del contrato de
arrendamiento que rige las relación entre las partes, tiene vigencia
de acuerdo al principio de autonomía de voluntad de las partes,
estima quien aquí se pronuncia que el incremento o ajuste del canon
de arrendamiento no debe ser determinado por la SUNDEE, pues
como se dijo, la fórmula establecida por los contratantes está
legalmente permitida, revistiéndola de legalidad, no obstante que
dicha norma fue dejada sin efecto en fecha 29 de Noviembre de
2013, mediante el Decreto Nro. 602. publicado en la Gaceta Oficial
Nro. 40305 dictados por el Ejecutivo Nacional el cual textualmente
estableció : Artículo 4°. A partir de la fecha de publicación en
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela del
presente Decreto, quedarán sin efectos las cláusulas contenidas en
los contratos de arrendamiento y documentos de condominio de
inmuebles destinados al comercio, la industria o la producción, que
establezcan: c) Ajustes periódicos del canon do
arrendamiento durante la vigencia del contrato. Es decir;
mediante este Decreto se estableció un régimen transitorio de
protección a los arrendatarios de inmuebles destinados al
desempeño de actividades comerciales, industriales o de producción,
siendo el objetivo fundamental del Decreto regular el precio del
canon de arrendamiento. Así, conforme al artículo 2° del Decreto,
los cánones de arrendamiento inferiores al establecido en el artículo
2o se mantendrán los cánones acordados en los contratos
debidamente celebrados. Este régimen de protección contenido en
el Decreto aplicable desde el 29 de noviembre de 2013 fue
sustituido por la nueva normativa hoy vigente el cual está
contenida en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de
Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, publicado en Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela Nro. 40.418 del 23 de mayo de 2014, el
cual regulo la fijación de los cánones de arrendamiento,
estableciendo lo siguiente:

Capitulo V
De los Cánones, su Pago y Fijación Artículo 32
La fijación del canon de arrendamiento de los inmuebles sujetos a
regulación de conformidad con el presente Decreto Ley, la
determinarán el arrendador y el arrendatario, aplicando uno de los
siguientes métodos, seleccionado de común acuerdo:

1. Canon de arrendamiento fijo (CAF), según el cual se toma como


base el valor actualizado del inmueble (VI), de acuerdo a lo
establecido en el artículo anterior, dividido entre doce (12)
meses y entre el área arrendable (M2A), obteniendo el canon por
metro cuadrado, luego se multiplica este valor por el área a
arrendar (M2a) y por el porcentaje de rentabilidad anual (%RA),
establecido en 12% para el primer año de la relación
arrendaticia. Cuando se trate de centros comerciales y/o locales
comerciales completamente nuevos, el porcentaje de rentabilidad
anual (%RA) establecido, podrá ser como máximo de 20% sólo
para el primer año.
Se aplicará la siguiente fórmula: CAF = (VI/12/M 2A) xM2ax
%RA. Donde:
CAF: valor del canon de arrendamiento fijo mensual:
VI: valor del inmueble;
M2A: metros cuadrados arrendables;
M2a: metros cuadrados a arrendar;
%RA: porcentaje de rentabilidad anual.

2. Canon de arrendamiento variable (CAV) con base en porcentaje


de ventas:

Se establecerá como referencia el Monto Bruto de Ventas


realizadas (MBV) por el arrendatario, expresadas en la
Declaración Regular del Impuesto al Valor Agregado (IVA)
correspondiente al mes inmediatamente anterior. Si hubiere una
Declaración Sustitutiva, el porcentaje del monto allí reflejado
será sumado al porcentaje de ventas correspondiente al mes
siguiente. El porcentaje a aplicar sobre el monto de ventas
realizadas será definido por las partes y oscilará entre 1% y 8%,
quedando esto claramente establecido en el respectivo contrato.
Para casos de operaciones comerciales cuya actividad principal
sea entretenimiento, las partes podrán convenir porcentajes entre
8% y 15%.
3. Canon de arrendamiento mixto (CAM) compuesto por porción
fija más porcentaje de ventas:
La porción fija en ningún caso será superior a 50% de lo que
correspondería a un canon de arrendamiento fijo, según lo
establecido en el numeral 1.
El % de ventas en ningún caso será superior a 8%, según lo
establecido en el numeral 2.
Cuando el porcentaje de ventas supere el doble de la porción
fija, el canon mensual será el que resulte de aplicar lo
establecido en el numeral 2, suprimiéndose la porción fija,
quedando todo esto claramente establecido en el respectivo
contrato.
En caso de no poder acordar arrendatarios y arrendadores
conjuntamente el canon o de tener dudas en cuanto a su cálculo-
deberán solicitar a la SUNDDE su determinación.
La SUNDDE podrá modificar mediante providencia
administrativa los porcentajes de rentabilidad anual (%RA)
establecidos en este artículo, cuando así lo determinen
razones de interés público o social.

El artículo 3 Decreto con Rango. Valor y Fuerza de Ley de


Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial,
publicado en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela Nro. 40.418 del 23 de mayo de 2014, establece:

Los derechos establecidos en este Decreto Ley son de carácter


irrenunciable, por ende, todo acto, acuerdo o acción que
implique renuncia, disminución o menoscabo de alguno de ellos,
se considera nulo.
En la aplicación del presente Decreto Ley, los órganos o entes
administrativos, así como los tribunales competentes, podrán
desconocer la constitución de sociedades, la celebración de
contratos y, en general, la adopción de formas y negocios jurídicos,
mediante los cuales se pretenda evadir la naturaleza jurídica
arrendaticia de la relación o el carácter comercial del inmueble
arrendado, debiendo prevalecer siempre la realidad sobre las
formas.

Dispositivos legales que no fueron aplicados, en el presente caso, al


reconocer la recurrida que la empresa WALLMAR C.A., pago los
cánones de arrendamientos reclamados, sin que hubiese realizado el
respectivo incremento, de acuerdo con lo establecido en la cláusula
cuarta del referido contrato, según el cual a partir del mes de
noviembre de 2015, debió haberse consignado los cánones de
arrendamiento con el aumento respectivo, conforme lo pautado del
contrato de arrendamiento, suscrito en 21-10-2011 con lo cual dio
vigencia a una norma contractual cuyos efectos jurídicos fueron
invalidados, primero por el régimen de protección contenido en el
Decreto aplicable desde el 29 de noviembre de 2013 el cual fue
sustituido por la nueva normativa hoy vigente el cual está
contenida en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de
Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, publicado en Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela Nro. 40.418 del 23 de mayo de 2014, el
cual regulo la fijación y los ajustes de los cánones de
arrendamiento en su artículo 32 y 33 de la Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para el Uso Comercial, del 23 de Mayo de 2014 en
aplicación del artículo 3 del citado texto legal, según el cual los
derechos allí establecidos son de carácter irrenunciable, por ende,
todo acto, acuerdo o acción que implique renuncia, disminución o
menoscabo de alguno de ellos, se considera nulo, sin ello así,
resultan aplicables en el presente caso, que la Arrendadora previa
adecuación del contrato de arrendamiento a esta nueva normativa,
para determinar el nuevo monto del canon de arrendamiento debe
ajustarse a los parámetros y métodos fijados en el artículo 32 de
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, no podía
prevalerse de la clausula cuarta contractual dejada sin efectos por la
propia Ley, aunque ella en principio devino de acuerdo conforme al
principio de autonomía de voluntad de las partes, por ello deviene
en ilegitimo el incremento o ajuste del canon de arrendamiento
unilateralmente determinado por la Demandante y avalado por la
Jueza-Aquem, sobre la base de la referida clausula cuarta
contractual, dejada sin efecto jurídico alguno al prever parámetros y
métodos no permitidos por la ley vigente. Pues la fijación del canon
de arrendamiento de los inmuebles sujetos a regulación de
conformidad con el presente Decreto Ley, en principio la
corresponden en su determinación el arrendador y el arrendatario,
pero aplicando uno de los siguientes métodos, seleccionado de
común acuerdo:

1. Canon de arrendamiento fijo (CAF). según el cual se toma como


base el valor actualizado del inmueble (VI), de acuerdo a lo
establecido en el artículo anterior, dividido entre doce (12)
meses y entre el área arrendable (M2A), obteniendo el canon por
metro cuadrado, luego se multiplica este valor por el área, a
arrendar (M2a) y por el porcentaje de rentabilidad anual (%RA),
establecido en 12% para el primer año de la relación
arrendaticia. Cuando se trate de centros comerciales y/o locales
comerciales completamente nuevos, el porcentaje de rentabilidad
anual (%RA) establecido, podrá ser como máximo de 20% sólo
para el primer año. Se aplicará la siguiente fórmula: CAF =
(VI/12/M 2A) xM2ax %RA. Donde:

CAF: valor del canon de arrendamiento fijo mensual;


VI: valor del inmueble;
M2A: metros cuadrados arrendables;
M2a: metros cuadrados a arrendar;
%RA: porcentaje de rentabilidad anual.
2. Canon de arrendamiento variable (CAV) con base en
porcentaje de ventas:

Se establecerá como referencia el Monto Bruto de Ventas


realizadas (MBV) por el arrendatario, expresadas en la
Declaración Regular del Impuesto al Valor Agregado (IVA)
correspondiente al mes inmediatamente anterior. Si hubiere una
Declaración Sustitutiva, el porcentaje del monto allí reflejado
será sumado al porcentaje de ventas correspondiente al mes
siguiente. El porcentaje a aplicar sobre el monto de ventas
realizadas será definido por las partes y oscilará entre 1% y 8%,
quedando esto claramente establecido en el respectivo contrato.
Para casos de operaciones comerciales cuya actividad principal
sea entretenimiento, las partes podrán convenir porcentajes entre
8% y 15%.
3. Canon de arrendamiento mixto (CAM) compuesto por porción
fija más porcentaje de ventas:

La porción fija en ningún caso será superior a 50% de lo que


correspondería a un canon de arrendamiento fijo, según lo
establecido en el numeral [Link] % de ventas en ningún caso será
superior a 8%, según lo establecido en el numeral 2.

Cuando el porcentaje de ventas supere el doble de la porción


fija, el canon mensual será el que resulte de aplicar lo
establecido en el numeral 2, suprimiéndose la porción fija,
quedando todo esto claramente establecido en el respectivo
contrato.

Y solo cuando no haya acuerdo entre arrendatario y arrendador


para determinar el quantum del canon o de tener dudas en cuanto
a su cálculo, se deberán solicitar a la SUNDDE su
determinación , no puede la Jueza A quem afirmar en la
recurrida que el quantum del canon no debe ser determinado por
la SUNDDE, en razón a que la fórmula establecida por los
contratantes está legalmente permitida, con ello contrario, en
criterio de esta representación el citado dispositivo legal que sin
duda y expresamente le negó aplicación, aplicando una norma
contractual que perdió vigencia en el tiempo también por
disposición del citado artículo 32 y 3 del referido texto legal, la
aplicación de esta norma contenida en la clausula cuarta del
contrato de arrendamiento, que estableció que el canon de
arrendamiento será incrementado anualmente, conforme al valor
que arroje el índice de precios al consumidor (IPC), del Banco
Central de Venezuela, hoy día sin efecto jurídico, es decir no
vigente y la falta de aplicación de los articulo 32 y 3 del de
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, fueron
determinante en el dispositivo de la Sentencia que se recurre,
por cuanto de no haberse aplicado dicha clausula contractual,
que no está vigente se hubiese tenido que declarar Sin Lugar, la
demanda al no ser adecuados o legítimos la fijación unilateral
del monto del canon de arrendamiento establecido por la
Demandante, durante los años, 2015, 2016, con base a la
clausula cuarta contractual que perdió sus efectos, ello ocurrió
cuando el Jueza considero dicha clausula aplicable no estando en
vigor, en aplicación a la nueva ley, Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial, que solo permite a las partes
contratantes, elegir de común acuerdo uno de los tres método
para su fijación, con exclusión de cualquier otro, y falta de
acuerdo la fijación la hará la SUNDE, por ello mi representada
no estuvo de acuerdo a la forma utilizada por la Demandante y
avalada por la Jueza Aquem, es decir, no ha estado de acuerdo en
la forma, parámetros y métodos utilizados en su determinación,
para el momento de esa determinación unilateral del monto de
canon de arrendamiento realizado por la Demandante, pues
contrarían los previstos en el artículo 32 de Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para el Uso Comercial que sin duda establece unos
elementos y condiciones de cálculos en la fijación y revisión del
canon de arrendamiento mensual, mejores a los previstos en la
cláusula contractual cuarta, lo que constituye un derecho y
beneficio que coadyuva a la protección de los privilegios de los
arrendatarios, norma tiene carácter imperativo y debe aplicar con
preeminencia, no puede aceptarse que la mencionada clausula
contractual pueda tener supremacía sobre la legal, por tanto de
haberse acogido dicha normativa, el resultado del Juicio, hubiese
sido distinto al tener que declararse la improcedencia de la
acción desalojo, por falta pago de más dos mensualidades y no
como aconteció que se declaro con lugar la acción de desalojo y
pago de cánones insolutos Por todo ello, esta representación
solicita que sea declarada procedente la presente denuncia de
infracción, que implica la nulidad de la sentencia recurrida
de conformidad con lo dispuesto en el artículo 320 del Código
de Procedimiento Civil. Por otra parte de haberse aplicado
esta normativa denunciada como infringida, se hubiera
declaro con lugar la apelación y anulado el fallo apelado. Por
tal motivo, solicito sea declarada procedente esta denuncia
por consiguiente se declare la nulidad de la sentencia
recurrida…”.

Para decidir, la Sala observa:

Con fundamento en el ordinal 2° del artículo 313 y 320 del Código


de Procedimiento Civil, el formalizante denunció la infracción por la
aplicación de una norma no vigente como lo es la cláusula cuarta del
Contrato de Arrendamiento suscrito en fecha 21 de octubre de 2011, por
ante la Notaría Publica Primera de Punto Fijo, estado Falcón anotado
bajo el Nro. 53 Tomo 114 de los Libros de Autenticación, así como la
infracción de los artículos 3 y 32 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza
de Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, por falta de aplicación.

Alegó el formalizante, que “…no puede la Jueza A quem (sic)


afirmar en la recurrida que el quantum del canon no debe ser
determinado por la SUNDDE, en razón a que la fórmula establecida por
los contratantes está legalmente permitida, con ello contrario, en
criterio de esta representación el citado dispositivo legal que sin duda y
expresamente le negó aplicación, aplicando una norma contractual que
perdió vigencia en el tiempo también por disposición del citado artículo
32 y 3 del referido texto legal, la aplicación de esta norma contenida en
la clausula cuarta del contrato de arrendamiento, que estableció que el
canon de arrendamiento será incrementado anualmente, conforme al
valor que arroje el índice de precios al consumidor (IPC), del Banco
Central de Venezuela, hoy día sin efecto jurídico, es decir no vigente y
la falta de aplicación de los articulo 32 y 3 del de Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial, fueron determinante en el dispositivo de la
Sentencia que se recurre, por cuanto de no haberse aplicado dicha
clausula contractual, que no está vigente se hubiese tenido que declarar
Sin Lugar, la demanda al no ser adecuados o legítimos la fijación
unilateral del monto del canon de arrendamiento establecido por la
Demandante, durante los años, 2015, 2016, con base a la clausula
cuarta contractual que perdió sus efectos, ello ocurrió cuando el Jueza
considero dicha clausula aplicable no estando en vigor, en aplicación a
la nueva ley, Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación
del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, que solo permite
a las partes contratantes, elegir de común acuerdo uno de los tres
método para su fijación, con exclusión de cualquier otro, y falta de
acuerdo la fijación la hará la SUNDE, por ello mi representada no
estuvo de acuerdo a la forma utilizada por la Demandante y avalada por
la Jueza Aquem (sic)…”.

En este sentido, esta Sala en innumerables oportunidades ha


definido en qué consiste el vicio de falta de aplicación denunciado,
indicando que el mismo se produce cuando se niega la existencia o la
vigencia de una norma dispuesta para resolver el conflicto. Asimismo
esta Sala se ha pronunciado de manera reiterada, al señalar que “…si la
denuncia está referida al vicio de falta de aplicación de una norma
jurídica, es porque ésta, aún cuando regula un determinado supuesto
de hecho, se niega su aplicación o subsunción en el derecho, bien
porque el juez la considera inexistente, o por desconocimiento de su
contenido, o porque presume que no se encontraba vigente, aún cuando
ella estuviese promulgada o no hubiese sido derogada. Esta omisión
conduce a la violación directa de la norma, pues, bajo este supuesto, la
situación sometida a conocimiento, ha debido ser decidida de
conformidad con el precepto legal que efectivamente planteaba la
solución y que el juez respectivo no aplicó…” . (Sentencia N° 132, de
fecha 1 de marzo de 2012, caso Eli Lilly And Company contra
Laboratorios Leti S.A.V. y otros citada en sentencia N° 290, de fecha 5
de junio de 2013, caso: Blanca Bibiana Gámez contra Herederos
desconocidos de José Ramón Vivas Rojas y otras y ratificada en
sentencia N° 092, de fecha 15 de marzo de 2017, caso: Zully Alejandra
Farías Rojas contra Enilse Matilde Rodríguez González.)

Así pues, para la verificación de lo delatado, se hace necesario


para la Sala transcribir un extracto del fallo de alzada, que textualmente
señaló lo siguiente:

“…En este mismo orden, se observa que la parte demandada niega


estar incursa en la causal de desalojo invocada con fundamento en
el Decreto N° 602 de fecha 29 de noviembre de 2013, el cual fue
derogado por el Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento
Inmobiliario para el Uso Comercial, de fecha 23 de mayo de 2014,
la cual en su artículo 33 establece lo siguiente:
Los cánones de arrendamiento de los inmuebles sujetos a este
Decreto Ley, serán revisados en los casos siguientes:

1. Cuando hubiere transcurrido un año después de firmado el


contrato de arrendamiento, y su ajuste se hará tomando como
tope máximo la variación porcentual del grupo “Bienes y
servicios diversos” considerado en el Índice Nacional de Precios
al Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de
acuerdo con lo publicado por el Banco Central de Venezuela.
(…)
De esta norma tenemos que, los cánones de arrendamiento podrán
ser revisados cada año tomando como baremo la variación del
rubro bienes y servicios diversos que integra de Índice Nacional
de Precios al Consumidor (INPC) emanado del Banco Central de
Venezuela, lo cual no está reñido con la cláusula Cuarta del
Contrato de Arrendamiento suscrito entre las partes; contrario a
lo alegado por la parte demandada quien aduce que con la entrada
en vigencia de la Ley que rige la materia perdió vigencia la
mencionada cláusula contractual, donde las partes expresamente
pactaron que “(…) el canon de arrendamiento será incrementado
anualmente, a los efectos de su aplicación, conforme al valor que
arroje el índice de precios al consumidor (IPC), del Banco Central
de Venezuela (…)”; pues de la lectura tal cláusula se deduce que
lo estipulado contractualmente por las partes, no es otra cosa que
lo establecido en la citada norma, es decir, la ley especial permite
el incremento anual del canon de arrendamiento de los inmuebles
destinados a uso comercial, tomando como tope máximo para su
ajuste el INPC, por lo que al haber sido especificado de esta
manera en el contrato, constituye un deber para los contratantes
su cumplimiento; considerando esta juzgadora además que en este
caso no es aplicable el artículo 32 de la Decreto Ley de
Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, sino el artículo 33, en virtud que aquí no se trata de la
fijación del canon de arrendamiento, pues el mismo fue fijado de
común acuerdo entre las partes en la oportunidad del inicio de la
relación arrendaticia, sino del ajuste anual del canon de
arrendamiento, cuya forma de hacerlo, también fue fijado
contractualmente. Por lo que siendo así, y de acuerdo al principio
de autonomía de voluntad de las partes, estima quien aquí se
pronuncia que el incremento o ajuste del canon de arrendamiento no
debe ser determinado por la SUNDEE, pues como se dijo, la fórmula
establecida por los contratantes está legalmente permitida; y así se
establece…”. (Subrayado, cursivas y negritas de la Sala)

De lo anteriormente transcrito, esta Sala no evidencia que el


tribunal superior haya incurrido en el vicio de aplicación de una norma
no vigente, esto es la cláusula cuarta del Contrato de Arrendamiento
suscrito en fecha 21 de octubre de 2011, por ante la Notaría Publica
Primera de Punto Fijo, estado Falcón anotado bajo el Nro. 53 Tomo 114
de los Libros de Autenticación y la falta de aplicación de los artículos 3
y 32 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación de
Arrendamiento Inmobiliario para Uso Comercial, por el contrario se
observa que efectivamente, la cláusula cuarta del contrato de
arrendamiento esta en armonía con el artículo 33 de la ley especial y está
a permite el incremento anual del canon de arrendamiento de los
inmuebles destinados al uso comercial tomando en consideración como
tope máximo para su ajuste el Índice Nacional de Precios al Consumidor
(INPC), y que al haber sido especificado de esta manera en el contrato,
razón por la cual constituye una obligación para los contratantes su
estricto cumplimiento. Dejando además establecido que al presente caso,
no le es aplicable el contenido del artículo 32 del Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Regulación de Arrendamiento Inmobiliario
para Uso Comercial, sino el artículo 33 de la mencionada Ley, en virtud
de que no se trata de la fijación de un canon de arrendamiento, ya que el
mismo fue fijado de común acuerdo entre las partes en el inicio de la
relación arrendaticia, por el contrario se trata del ajuste anual del canon
de arrendamiento, cuya forma fue fijado contractualmente, en
consecuencia, se declara improcedente la presente delación. Así se
declara.

-IV-

CUARTA DENUNCIA:
Con fundamento en el ordinal 2° del artículo 313 del Código de
Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 320 eiusdem, se
denuncia la infracción por la recurrida del artículo 33 del Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación de Arrendamientos
Inmobiliario de Uso Comercial, por errónea interpretación, con base en
la siguiente fundamentación:
“…DE CONFORMIDAD CON EL ORDINAL 2DO. DEL
ARTÍCULO 313 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO
CIVIL, DENUNCIO LA INFRACCIÓN DEL ARTÍCULO 33
DECRETO CON RANGO, VALOR Y FUERZA DE LEY DE
REGULACIÓN DEL ARRENDAMIENTO INMOBILIARIO
PARA EL USO COMERCIAL, POR ERROR EN SU
INTERPRETACIÓN.

En la sentencia de fecha 08 de Diciembre de 2017, dictada por el


Juzgado Superior en lo Civil-Mercantil. Transito y Bancario de
la Circunscripción Judicial del Estado Falcón, que cursa al folio
319 al 331, en su parte motiva se puede leer:

"...considerando esta juzgadora además que en este caso no es


aplicable el artículo 32 de la Decreto Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial, sino el
artículo 33, en virtud que aquí no se trata de la fijación del
canon de arrendamiento, pues el mismo fue fijado de común
acuerdo entre las partes en la oportunidad del inicio de la
relación arrendaticia, sino del ajuste anual del canon de
arrendamiento, cuya forma de hacerlo, también fue fijado
contractualmente. Por lo que siendo así, y de acuerdo al
principio de autonomía de voluntad de las partes, estima quien
aquí se pronuncia que el incremento o ajuste del canon de
arrendamiento no debe ser determinado por la SUNDEE, pues
como se dijo, la fórmula establecida por los contratantes está
legalmente permitida; y así se establece.

En conclusión, por cuanto los hechos narrados y probados por la


parte actora se encuentran subsumidos en el supuesto de hecho
para la procedencia del desalojo, conforme al artículo 40 literal
"a" del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley de
Regulación de Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, resulta forzoso para esta juzgadora declarar con lugar
la presente acción, y ordenar la desocupación inmediata del
inmueble arrendado, dada la insolvencia en el pago de más de
dos mensualidades consecutivas de arrendamiento, así como
ordenar el pago de los cánones de arrendamiento insolutos, que
ascienden a la cantidad de TRES MILLONES SEISCIENTOS
SESENTA Y SIETE MIL TRESCIENTOS TRECE BOLÍVARES
CON OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS (Bs. 3.667.313,85); y la
indexación monetaria sobre las cantidades condenadas; y en tal
virtud declarar sin lugar la apelación interpuesta y confirmar la
sentencia apelada; y así se decide..."

De la transcripción que precede, puede evidenciarse el error de


interpretación de la norma jurídica del artículo 33 Decreto Ley
de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, que establece:

Artículo 33
Los cánones de arrendamiento de los inmuebles sujetos a este
Decreto Ley, serán revisados en los casos siguientes:

1. Cuando hubiere transcurrido un año después de firmado el


contrato de arrendamiento, su ajuste se hará tomando como tope
máximo la variación porcentu al anual del grupo ' Bienes y
servicios diversos" considerado en el índice Nacional de Precios
al Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de
acuerdo con lo publicado por el Banco Central de
Venezuela (BCV).

2. Cuando el arrendador haya realizado mejoras o


reparaciones mayores cuyo costo excedan 40% del valor del
inmueble establecido como base de cálculo para determinar el
canon de arrendamiento.

Tal como se evidencia del iter procedimental, el Jueza A-quem


en la decisión recurrida considera que no es aplicable el artículo
32 Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial, sin embargo resulta necesaria la
implementación previa del procedimiento allí previsto para la
determinación de los paramentos y métodos que servirán para la
definitiva estimación del canon de arredramiento, a través de
uno cualesquiera de los tres métodos legales descritos.

1. Canon de arrendamiento fijo (CAF).


2. Canon de arrendamiento variable (CAV) con base en
porcentaje de ventas:

3. Canon de arrendamiento mixto (CAM) compuesto por porción


fija más porcentaje de ventas:

Una vez obtenido y fijado el canon de arrendamiento con base a


uno cualesquiera de estos tres métodos, es que tiene
aplicabilidad el contenido del artículo 33 del Decreto Ley de
Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, pues no podemos revisar el monto del canon de
arrendamiento del inmueble sujeto a este Decreto Ley, si
previamente no existe una canon de arrendamiento determinado
conforme a los métodos fijados por esta disposición legal que en
todo caso, es precisamente esa estimación la que sería objeto de
la revisión transcurrido un año después de firmado el contrato de
arrendamiento, y su ajuste se hará tomando como tope máximo la
variación porcentual anual del grupo ""Bienes y servicios
diversos"' considerado en el índice Nacional de Precios al
Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de acuerdo
con lo publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV). en
este aspecto cobra relevancia la Disposición Transitoria Primera
del Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial, que estableció a los Arrendadores la
obligación legal de adecuar los contratos conforme a lo
establecido en esta normativa, carga probatoria que en el
presente caso no cumplió la Demandante, es decir; haber
adecuado el contrato de arrendamiento a la nueva normativa que
regula las relaciones contractuales entre los arrendadores y
arrendatarios de inmuebles para uso comercial, para sí obtener
una determinación del canon de arrendamiento producto del
procedimiento arriba señalado, para luego activar el dispositivo
contenido en el articulo 33 Decreto Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial.

La Jueza Aquem, en la interpretación del artículo 33 Decreto


Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial, que considero aplicable al caso en concreto al
tratarse que se demanda el ajuste anual del canon de
arrendamiento, previamente fijado en el contrato de
arrendamiento suscrito en fecha 21 de Octubre de 2011, por ante
la Notaría Publica Primera de Punto Fijo, Estado Falcón anotado
bajo el Nro. 53 Tomo 114 de los Libros de Autenticación, cuya
forma de hacerlo, también fue fijado contractualmente,
concluyendo que en razón al principio de autonomía de
voluntad de las partes, el incremento o ajuste del canon de
arrendamiento no debe ser determinado por la SUNDEE, pues
como se dijo, la fórmula establecida por los contratantes está
legalmente permitida. De allí, que la recurrida, aprecio que el
contenido, espíritu y razón de la norma que considero aplicable,
es igual a la forma y método de ajustar el canon de
arrendamiento mensual, que establecieron las partes en la
derogada clausula cuarta del contrato de arrendamiento, y es
aquí justamente donde incurre la Jueza Aquem, en el denunciado
vicio de error de interpretación, pues en el supuesto negado que
el contrato de arrendamiento suscrito por las partes en fecha 21
de Octubre de 2011, no hay obligación y/o necesidad de
adecuarse a los términos de la nueva normativa legal prevista en
el Decreto Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario
para el Uso Comercial, tal como lo ordena la Disposición
Transitoria Primera del Decreto Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial y tener como
suficientemente determinado el monto del canon mensual ya
fijado en dicho contrato, y efectivamente el tema objeto de la
controversia seria el ajuste del canon de arrendamiento, para lo
cual debemos de tomar como fundamento legal el dispositivo
legal previsto en el articulo 33 ejusdem, tal como lo
afirma la recurrida, tenemos que esta ordena que dicho ajuste se
haga tomando como tope máximo la variación porcentual anual
del grupo '"Bienes y servicios diversos" considerado en el índice
Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del año
inmediatamente anterior, de acuerdo con lo publicado por el
Banco Central de Venezuela (BCV), esto quiere decir; esta
norma si prevé la revisión del canon de arrendamiento fijado
conforme al artículo 32 de la citada Ley, pero este ajuste debe
tomar en cuenta, no el el índice de precios al consumidor del
Banco Central de Venezuela sino tope máximo la variación
porcentual anual del grupo "Bienes y servicios diversos"
considerado en el índice Nacional de Precios al Consumidor
(INPC) del año inmediatamente anterior, de acuerdo con lo
publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV), para mejor
ilustración presento ambos parámetros para el año 2014 y 2015
en sus topes máximos ello en virtud a que el dicha Institución
aun no publica las variaciones durante los años 2016 y 2017 no
tenemos dicha información.
“…Omissis…”
En el presente caso el único contrato existente fue firmado en
fecha 21 de Octubre de 2011, no se ha firmado ningún otro, por
tanto el contrato no está adecuado a la nueva normativa
arrendaticia, este contrato previo un ajuste anual conforme al
valor que arroje el índice de precios al consumidor del Banco
Central de Venezuela y en la nueva normativa fija parámetros
diametralmente distintos a este, al ordenar el su ajuste tomando
como tope máximo la variación porcentual anual del grupo
"Bienes y servicios diversos" considerado en el índice Nacional
de Precios al Consumidor (INPC) del año inmediatamente
anterior, de acuerdo con lo publicado por el Banco Central de
Venezuela (BCV)., es indudable que esta norma prevé mejores
condiciones para el ajuste del canon de arrendamiento en favor
de la parte Arrendataria, a fijar que el ajuste del canon se hará
tomando como tope máximo la variación porcentual anual del
grupo "Bienes y servicios diversos" considerado en el índice
Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y no en base índice
de precios al consumidor del Banco Central de Venezuela, el
cual resulta tres veces más, que el tope máximo la variación
porcentual anual del grupo "Bienes y servicios diversos”
considerado en el Índice Nacional de Precios al Consumidor
(INPC). De tal manera que al establecer la recurrida que los
parámetros fijados en la clausula cuarta del contrato de
arrendamiento y los fijados en el artículo 33 de la Ley de
Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso
Comercial:

“que de acuerdo al principio de autonomía de voluntad de las


partes, el incremento o ajuste del canon de arrendamiento no
debe ser determinado por la SUNDEE, y además afirmar que la
fórmula establecida por los contratantes está legalmente
permitida...."

Yerra la Jueza Aquem, cuando asevera:


"....que el contenido del artículo 33 de la Ley especial, no está
reñido con la cláusula Cuarta del Contrato de Arrendamiento
suscrito entre las partes; que lo previsto en la citada norma legal
no es otra cosa que lo establecido en la citada clausula, es decir,
la ley especial permite el incremento anual del canon de
arrendamiento de los inmuebles destinados a uso comercial, por
lo que al haber sido especificado de esta manera en el contrato,
constituye un deber para los contratantes su cumplimiento, no
siendo esto lo que deriva del contenido, espíritu, razón de la
citada norma..."

Es indudable que la recurrida incurre en error de interpretación


de la normativa contenida el artículo 33 Ley de Regulación del
Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial. al
determinar que esta regla legal es idéntica al contenido de la
clausula cuarta del contrato de arrendamiento suscrito entre las
partes, pues esta prevé que el ajuste tomando como tope máximo
la variación porcentual anual del grupo "Bienes y servicios
diversos" considerado en el índice Nacional de Precios al
Consumidor (INPC) del año inmediatamente anterior, de acuerdo
con lo publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV) y no
conforme al valor que arroje el índice de precios al consumidor
del Banco Central de Venezuela esto no deriva del espíritu y
razón de la dicha norma, ante tal circunstancia era obligación de
la jueza a-quem declarar sin lugar la demanda por desalojo, al no
cumplirse el procedimiento legal para la determinación del
monto del canon de arrendamiento, ya que si partió del supuesto
de hecho, que el canon va está fijado y la controversia solo se
trata de un ajuste de canon de arrendamiento, bajo tal supuesto
esta norma que resulta aplicable para la resolución del asunto,
pero que la Jueza Aquem, al interpretarla hace derivar de ella
métodos y parámetros de cálculo el ajuste de canon de
arrendamiento que la norma no prevé, lo que constituyó un error
de juicio acerca del contenido, alcance y alcance de esta
disposición legal, pues este error de interpretación sin duda
derivo en una indebida condena de cánones insolutos y la
declaratoria con lugar de la acción de desalojo por falta de pago
de más de dos mensualidades de allí lo determinante de la
infracción denunciada en el dispositivo del fallo, que se recurre
a través de este recurso extraordinario, pues si la Jueza AD-
QUEM hubiese considerado la correcta interpretación de este
dispositivo legal, no hubiese estimado que de acuerdo al
principio de autonomía de voluntad de las partes, el incremento
o ajuste del canon de arrendamiento y la fórmula establecida por
los contratantes está legalmente permitida, con lo cual desvirtuó
el contenido, razón y espíritu de dicha norma. Por las razones
expuestas esta representación considera es procedente declarar la
nulidad de la sentencia recurrida, siendo la norma que debió
aplicar, en la hipótesis planteada por la jueza a-quem la
contenida en el articulo 33 ejusdem que resulto infringida.

De conformidad con lo previsto en el artículo 320 del Código de


Procedimiento Civil, en nombre de mi poderdante firma de
comercio WALLMAR CA., solicito de este Tribunal Supremo de
Justicia, en Sala de Casación Civil, declare con lugar el Recurso
de Casación, arriba formalizado, en contra de la sentencia
dictada por el Juzgado Superior Civil. Mercantil, Agrario.
Transito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Estado
Falcón, fecha 08-12-2017, en el Juicio por Desalojo, tiene
incoado en su contra la firma de comercio CENTRO CIUDAD
TURISTICA COMERCIAL PARAGUANA MILLENIUM
CA….”.

Despejado lo anterior, tenemos que esta Sala, en innumerables


oportunidades ha definido en qué consiste el vicio de error de
interpretación de una norma jurídica expresa , se produce en la labor de
juzgamiento de la controversia especialmente por la falta que puede
cometer el juez al determinar el contenido y alcance de una regla que fue
correctamente elegida y aplicada para solucionar el conflicto surgido
entre las partes, bien sea en la hipótesis abstractamente prevista en la
norma o en la determinación de sus consecuencias jurídicas, esto es “…
cuando no le da a la norma su verdadero sentido, haciendo derivar de
ella consecuencias que no concuerdan con su contenido…”. (Cfr.
Fallos N° RC-159, de fecha 6 de abril de 2011, expediente N° 2010-675,
caso De María Raggioli contra Centro Inmobiliario, C.A. y otro; y RC-
203, de fecha 21 de abril de 2017, expediente N° 2016-696, caso Alexis
da Motta Piñero contra José Méndez Hernández y otros, este último
bajo la ponencia del mismo Magistrado que con tal carácter suscribe la
presente decisión ).
De igual modo, la errónea interpretación de un precepto legal -ex
definitione-, sólo se produce con respecto a aquellas normas que hayan
sido aplicadas por el juez para resolver la controversia, al darle un
alcance distinto al que de las mismas dimana. (Cfr. Fallos N° RC-556,
de fecha 24 de septiembre de 2013, expediente N° 2013-259, y N° RC-
124, de fecha 29 de marzo de 2017, expediente N° 2016-677).-
La moderna y calificada doctrina especializada en la materia,
expresa que:

“…la interpretación errónea de la norma ocurre, en suma,


cuando siendo la que corresponde al caso litigado, ‘se le
entendió sin embargo equivocadamente y así se
aplicó’…” (Murcia Ballén, Humberto; Recurso de Casación
Civil, Librería El Foro de la Justicia, Bogotá, Colombia, 1983,
pág. 307). (Cfr. Fallo N° RC-118, de fecha 23 de abril de 2010,
expediente N° 2009-471, caso: Jorge Enrique Contreras Pabón
contra Aura Stella Contreras de Romero y otros).

Ahora bien, con respecto a la presente denuncia se observa, que


los fundamentos de esta delación son idénticos a los fundamentos de la
denuncia anterior, por cuanto ambas están dirigidas a delatar la
disconformidad contra la recurrida con la correcta aplicación del artículo
33 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regulación de
Arrendamiento Inmobiliario para Uso Comercial; siendo esto así en
virtud de la semejanza y a fin de evitar repeticiones tediosas y desgaste
de la jurisdicción, y en atención al principio de brevedad del fallo, se
dan por reproducidos los motivos dados en la denuncia anterior por los
cuales se desechó, y en consecuencia, se declara la improcedencia de
esta denuncia de errónea interpretación, así como también se declara sin
lugar el presente recurso extraordinario de casación propuesto por la
demandante. Así se decide.

D E C I S I Ó N

Por las precedentes consideraciones, este Tribunal Supremo de


Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, en Sala de Casación
Civil, administrando Justicia en nombre de la República y por autoridad
de la ley, declara: SIN LUGAR el recurso extraordinario de casación
anunciado y formalizado por la demandada, contra la sentencia dictada
por el Juzgado Superior en Civil, Mercantil, Bancario, Tránsito y
Marítimo de la Circunscripción Judicial del estado Falcón, con sede en
Santa Ana de Coro, en fecha 8 de diciembre de 2017.

Se CONDENA EN COSTAS del recurso a la demandada


recurrente, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 320 del
Código de Procedimiento Civil.

Publíquese regístrese. Remítase el expediente al Juzgado Segundo


de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Agrario y Tránsito de la
Circunscripción Judicial del estado Falcón, con sede en Punto Fijo.
Particípese la presente decisión al juzgado superior de origen antes
mencionado, de conformidad con la ley.

Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de


Casación Civil, del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los
veintinueve días del mes de noviembre de dos mil diecinueve Años: 209º
de la Independencia y 160º de la Federación.
Presidente de la Sala y Ponente,

__________________________
YVÁN DARÍO BASTARDO FLORES

Vicepresidente,

___________________________________
FRANCISCO RAMÓN VELÁZQUEZ ESTÉVEZ

Magistrado,

___________________________
GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ
Magistrada,

________________________________
VILMA MARÍA FERNÁNDEZ GONZÁLEZ
Magistrada,

_______________________________
MARISELA VALENTINA GODOY
ESTABA

Secretaria Temporal,

_______________________________
MARIAM JOSEFINA ALTUVE ARTEAGA

Exp. AA20-C-2018-000137.
Nota: Publicada en su fecha a las ( ).

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