Candidiasis: Infecciones y Epidemiología
Candidiasis: Infecciones y Epidemiología
ESTUDIO MICOLÓGICO:
CRIPTOCOCOSIS
Reacción celular: Respuesta histopatológica puede ser Cultivos: En medios como Sabouraud sin cicloheximida, a 32-37°C, y se inhiben a 40°C. Con
leve o granulomatosa, con linfocitos, eosinófilos, medios con antibióticos para evitar contaminaciones. El hemocultivo, cultivo de orina y secreción
histiocitos y células gigantes. Reacción granulomatosa: prostática suelen ser +. Las colonias: blancas o amarillentas y lisas al principio, se desarrollan en
levaduras son menos numerosas, mientras que en una 48 horas y luego se vuelven mucosas, recordando a la leche condensada. La cápsula del hongo se
reacción menos inflamatoria: son más abundantes. observa en el microscopio con tinta china. Si la cepa tiene cápsulas pequeñas, se puede estimular
su producción con agar chocolate e incubación a 37°C en atmósfera de CO2. Ocasionalmente, se
Lesiones por órgano: En el cerebro, predominan las observan seudohifas.
lesiones líticas con cavidades, mientras que en los
pulmones, se observa fibrosis. Pruebas bioquímicas: CN no fermenta azúcares como glucosa, pero asimila dextrosa, galactosa,
maltosa y sacarosa. Positivo para ureasa, que hidroliza la urea y aumenta el pH. Utiliza
Tinciones: Con hematoxilina y eosina, las levaduras fenoloxidasa, que se puede detectar en medios con semillas de Guizotia abyssinica (agar de
aparecen rodeadas por un espacio claro que semillas de níger) o en medios como agar canavanina-glicina-azul de bromotimol sódico (CGB),
corresponde a la cápsula. Se visualizan mejor con PAS, donde el medio cambia de color si la prueba es positiva.
Giemsa, hierro coloidal, Gomori-Grocott y mucicarmín.
Pueden confundirse con cuerpos amiloides en la Diferenciación y patogenicidad: Cryptococcus neoformans se diferencia por su capacidad para
médula espinal. utilizar galactosa, pero no lactosa ni nitrato de potasio. Crece a 37°C pero muere a 40-42°C. Es
patógeno experimental, causando enfermedad generalizada letal en ratones blancos cuando se
inocula por vía intravenosa, intraperitoneal o intracerebral.
Tratamiento:
● Anfotericina B: Se administra a 20 mg/día durante 10 semanas o en dosis pequeñas y progresivas cada 2 a 3 días, con una dosis total de 1 a 2 g. La
hospitalización del paciente es necesaria durante el tratamiento.
● 5-Fluorocitosina (5-FC): Se toma oralmente a 150 mg/kg/día en cuatro dosis. Debido a la rápida resistencia, se recomienda combinarla con
anfotericina B en pacientes con SIDA durante dos semanas, seguido de flucanazol a 400 mg/día por al menos 10 semanas.
● Meningitis: Se recomienda la combinación de anfotericina B y 5-FC durante nueve semanas, preferiblemente diaria. La anfotericina B se
administra a 0.4 a 0.7 mg/kg/día durante siete días, seguida de tres veces por semana. Si no hay respuesta, se puede usar anfotericina B intratecal
a 1 mg, diluida en 5 ml de LCR, administrada cada 2 a 3 días. Alternativas menos tóxicas incluyen la anfotericina B liposomal o de complejos
lipídicos.
● Miconazol: Se administra por venoclisis a 10 mg/kg, en dosis divididas cada ocho horas. Sus efectos tóxicos pueden incluir flebitis, toxicidad
hematológica, hepatitis y paro cardiorrespiratorio.
● Itraconazol: Se administra a 200-400 mg/día por 6 a 12 meses, solo o combinado con 5-FC, como tratamiento de mantenimiento a largo plazo; sin
embargo, puede haber mayores tasas de recurrencias.
● Fluconazol: Es el más indicado debido a su buena penetración en el cerebro. Se administra a 150-450 mg/día por vía oral, comenzando con 400
mg/día durante 2 a 3 semanas y luego 200 mg/día durante 3 a 6 meses. También está disponible en presentación intravenosa. En pacientes
inmunocompetentes, se utiliza de 2 a 6 meses; en SIDA, de por vida.
ASPERGILLOSIS
-Agentes causales: La presentación alérgica y la mayoría de los casos invasivos son causados por
Aspergillus fumigatus (56-90%). Los aspergilomas son causados principalmente por A. niger, A.
flavus, y A. fumigatus. Aspergillus tiene distribución universal, prevaleciendo en climas con
estaciones secas y húmedas alternadas. El aspergiloma es más común en Francia, Inglaterra y
países nórdicos; es menos frecuente en América y zonas tropicales. La forma paranasal se
encuentra principalmente en Sudán y en el sudeste de EE.UU., siendo una enfermedad
ocupacional allí. En México, la incidencia es del 5% en sujetos con neuropatía.
Etiopatogenia:
-La familia Aspergillaceae incluye los géneros Penicillium y Aspergillus. De las aproximadamente
185 especies de Aspergillus, 34 están asociadas a enfermedades humanas. Las más patógenas
son: A. fumigatus, A. flavus, y A. niger, que causan el 95% de las infecciones. Otras especies
relevantes incluyen A. nidulans y A. terreus. A. fumigatus es la más virulenta.
-Ambiente y Hábitat: Los hongos del género Aspergillus son oportunistas y se encuentran en el
suelo, vegetales en descomposición, alimentos enlatados, ropa vieja, y ambientes como sistemas
de ventilación y hospitales. A. flavus produce hepatotoxinas y aflatoxinas carcinógenas en granos.
Estos hongos están presentes en el aire y pueden causar reacciones alérgicas por
hipersensibilidad.
-Patogenia: Las especies patógenas son termotolerantes; A. fumigatus puede crecer a 20-50°C.
Los conidios se inhalan y llegan a los pulmones, donde pueden convertirse en angioinvasores. La
invasión ocurre cuando las defensas fagocíticas del huésped están comprometidas por
inmunosupresión. La exposición a conidios puede causar alveolitis y colonización en cavidades
pulmonares, formando aspergilomas.
-Infecciones y Vías de Entrada: Las infecciones pueden ser locales (pulmón y senos paranasales)
o diseminadas, especialmente en personas neutropénicas. También puede haber inoculación
directa a través de la córnea, tejido celular, sangre en usuarios de drogas intravenosas, o en
prótesis valvulares.
-Periodo de Incubación: Desconocido. Métodos Diagnósticos: El diagnóstico se confirma mediante examen directo,
biopsia y cultivo positivos. En algunos casos de aspergilomas y formas invasoras,
-Clasificación de Aspergilosis: Se dividen en primarias y secundarias, y los elementos fúngicos no se encuentran en el esputo, aunque pueden ser
pueden causar enfermedades localizadas o sistémicas. detectados en casos de colonización. En sinusitis, las muestras se obtienen por
1.Broncopulmonar Alérgica: Más común en atópicos, aparece 8-10 lavado de senos o biopsias de tejido necrótico. Un cultivo positivo no es
horas tras la exposición a esporas, dura 24-48 horas. Se presenta con patognomónico y debe interpretarse con cautela; es ideal obtener varias colonias
asma, tos productiva, malestar general y pérdida de peso. o aislamientos positivos.
2.Broncopulmonar Invasiva: Síntomas incluyen tos, disnea, fiebre, Examen Directo: Se realiza con hidróxido de potasio al 10 o 30% a partir de
escalofrío y malestar general. La mortalidad en forma aguda puede ser esputo, membranas expectoradas o fragmentos de tejido obtenidos por
del 95%. En bronquitis mucomembranosa, los síntomas son más broncoscopia y lavado bronquial. Se observan filamentos gruesos (3 a 4 micras de
crónicos, con esputo gelatinoso y hemoptoico. diámetro), hialinos, largos, sinuosos y con ramificaciones dicotómicas en menos
del 60% de los casos. En aspergilomas, se pueden observar masas de filamentos
3. Aspergiloma: Síntomas similares a los de la forma broncopulmonar, con cabezas aspergilares.
pero con hemoptisis más notable.
Cultivo: Se realiza en medios habituales sin cicloheximida, a 25-37°C, siendo el
Infecciones de Senos Paranasales: Pueden ser colonización o variar medio de Czapek recomendado para estandarizar los aislamientos. Las colonias
desde benignas a invasoras. La presentación nasoorbitaria afecta los crecen rápidamente (3-4 días) y pueden ser de color blanco, verde, amarillo, café
senos etmoidal y maxilar, causando proptosis e inflamación. La forma o rojizo, con difusión del pigmento al medio de cultivo. La superficie puede ser
neumónica invasora muestra síntomas pulmonares intensos, con aterciopelada, granulosa o pulverulenta, y los márgenes pueden ser bien
dolor pleural y puede causar trombosis y embolias, afectando varios delineados o difusos e irregulares. La identificación se basa en el aspecto y la
órganos. pigmentación de la colonia.
Invasión Cerebral: Frecuente en pacientes neutropénicos, con Estudio Microscópico: La reproducción asexuada se caracteriza por la presencia
enfermedades malignas hemáticas, trasplantes, o enfermedad de la “cabeza aspergilar”, que incluye:
granulomatosa crónica. Se manifiesta por abscesos y meningitis
aguda, y es rápidamente letal. -Conidióforo: Fílamento largo y hialino, con o sin tabiques, a veces ramificado,
que termina en una vesícula.
-Lesiones en la Piel:
-Vesícula: De forma y tamaño variable, puede ser hemiesférica, globosa o elíptica,
1. Primarias: Aparecen en sitios de inserción de catéteres, inoculación con una pared delgada o gruesa, sin tabique que la separe del conidióforo.
traumática, vendajes oclusivos, cirugía, o quemaduras. Las
quemaduras colonizadas pueden necrosarse. -Fiálides: En forma de botella, nacen directamente de la vesícula (uniseriadas) o
de células estériles llamadas métulas (biseriadas), portando cadenas de esporas
2.Secundarias: Se producen por diseminación hematógena desde el redondeadas y basipétalas. La forma de la vesícula y la disposición de las fiálides
pulmón o senos paranasales. En trasplantes y SIDA, se observan determinan el patrón de los conidios.
formas diseminadas a órganos sólidos. En piel (5% de los casos),
pueden verse pápulas, abscesos, nódulos rojizos o púrpuras, placas Reproducción Sexuada: Es homotálica, con astas que contienen ocho
eritematovioláceas que evolucionan a necrosis, y ocasionalmente ascosporas, hialinas o de color rojo, café o violeta. Estas se encuentran en
pústulas, abscesos o úlceras. ascocarpos o cleistotecios, que pueden aparecer desnudos o rodeados por células
especializadas refráctiles de pared gruesa llamadas células Hulle. Algunos hongos
Otras Modalidades: Incluyen micetoma, queratitis micótica y también presentan esclerotes.
otomicosis, que se analizan en capítulos específicos.
TX: El tratamiento depende del cuadro clínico. En las presentaciones alérgicas, se
DATOS DE LABORATORIO: proporcionan broncodilatadores, antihistamínicos como el cromoglicato disódico
o glucocorticoides como prednisona, 25 mg/día por vía oral durante una semana y
En pacientes atópicos, se encuentra una respuesta positiva a la reducción progresiva. No se ha demostrado que los antifúngicos sean efectivos en
intradermorreacción con antígenos aspergilares. En la forma estos casos. En las otras modalidades, no se cuenta con un fármaco altamente
pulmonar, el esputo puede presentar cristales de oxalato de calcio. Se eficaz. Se utilizan con resultados variables: yoduro de potasio, 3 g/día;
pueden encontrar títulos altos de IgE y eosinofilia; las concentraciones anfotericina B; 5-fluorocitosina, sola o combinada con rifampicina; ketoconazol,
de IgE muestran fluctuaciones durante exacerbaciones y remisiones. 200 a 400 mg/día, o itraconazol, 200 a 300 mg/día, ambos por vía oral. Estos dos
En el aspergiloma, hay una fuerte respuesta a IgG. En casos últimos no deben combinarse con anfotericina B, ya que actúan como
diseminados al sistema nervioso central (SNC), el líquido antagonistas.
cefalorraquídeo muestra un incremento moderado de proteínas (>
100 mg%), glucosa normal y pleocitosis. En el caso del aspergiloma, se puede lograr curación con resección quirúrgica o
lobectomía. El beneficio del uso de anfotericina B liposomal (AmBisome),
Las pruebas séricas para la búsqueda de anticuerpos son útiles en anfotericina de complejos lipídicos (Abelcet) y de dispersión coloidal o vesículas
pacientes alérgicos, y las pruebas de antígenos son útiles en lipídicas (Amphosil) es discutido, debido al alto costo. Sin embargo, es importante
modalidades invasoras, detectando galactomananos y otros siete considerar su uso en pacientes con trasplante que reciben otros medicamentos
antígenos relacionados. Por inmunodifusión, se encuentran nefrotóxicos, especialmente ciclosporina A. La dosis recomendada de anfotericina
anticuerpos precipitantes. En aspergiloma y aspergilosis pulmonar, los B de dispersión coloidal es de 4 mg/kg/día, pudiendo incrementarse con
títulos de anticuerpos varían de 1:80 a 1:640. La inmunoelectroforesis seguridad a 7.5 mg/kg/día. El fluconazol no es tan eficaz, por lo que la posible
con antígenos específicos confirma la participación causal de A. solución es el uso de anfotericina B en aerosol, itraconazol o terbinafina.
fumigatus al detectar varias bandas de precipitación; si solo hay uno o
dos arcos, se deben caracterizar con catalasa y quimiotripsina. Otra En aspergilosis invasivas se administra voriconazol, 6 mg/kg IV durante dos días,
opción es la contrainmunoelectroforesis. En aspergiloma, las bandas luego 3 mg/kg por dos a 14 semanas y hasta por seis meses. En aspergilosis
desaparecen después de la intervención quirúrgica. Los títulos altos de pulmonar invasora subaguda y crónica se administra a dosis de 200 mg dos veces
anticuerpos también se detectan con ELISA, ELIEDA o fijación del al día por periodos de 4 a 24 semanas. Los efectos adversos pueden incluir
complemento. Otras pruebas incluyen inmunofiltración, trastornos visuales y hepáticos, así como erupciones cutáneas; se considera más
inmunofluorescencia indirecta, aglutinación de partículas de látex útil que la anfotericina y con menos efectos tóxicos. No hay grandes estudios con
(Pastorex) y la reciente prueba EIA (ELISA doble-emparedado) para equinocandinas, de las cuales las más usadas son la caspofungina y la
galactomananos, así como la prueba de betaglucanos y reacción en micafungina. La caspofungina se utiliza en aspergilosis invasiva y como profiláctico
cadena de polimerasa (PCR). ante Aspergillus. Se recomienda una dosis de impregnación de 70 mg y luego 50
mg/día por una a dos semanas. Se ha mejorado la supervivencia cuando se
Las radiografías son útiles para el diagnóstico. En las modalidades combina con anfotericina B o voriconazol. Otras opciones futuras incluyen
alérgicas, se observan infiltrados transitorios y fibrosis. En las posaconazol, ravuconazol y albaconazol.
neumónicas, se ven múltiples infiltrados focales, a veces con halos
más atenuados, y es infrecuente la cavitación. El aspergiloma se La piedra angular en el tratamiento es, ante todo, el diagnóstico temprano, la
localiza preferentemente en el lóbulo superior y se presenta como restauración de las defensas inmunitarias, como la supresión de la
una zona redondeada con opacidad interna y una zona granulocitopenia en enfermedades hemáticas, la implementación de nuevas
radiotransparente en forma de cayado o media luna en la parte apical estrategias, y el conocimiento de interacciones, toxicidad y costo de los nuevos
(signo del cascabel o de Monod), dependiendo de la presencia de aire. antifúngicos.
En la posición de Trendelenburg, la masa opaca cambia de tamaño y la
zona radiotransparente se desplaza.
ZIGOMICOSIS/CIGOMICOSIS
Sinonimia Ficomicosis.
Definición Enfermedades de seres humanos y animales ocasionadas por hongos oportunistas, omnipre sentes en la naturaleza, de la clase Zygomycetes
(Phycomycetes), que comprenden dos grupos del orden Mucorales y Entomophthorales, los cuales dan lugar a mucormicosis y entomoftoro micosis,
respectivamente. Taxonomía de agentes de zigomicosis: Reino: Fungae División:Eumycota Subdivisión (Phylum): Zygomycotina Clase: Zygomycetes Orden:
Mucorales, Entomophthorales
MUCORMICOSIS
Definición: Se origina por hongos oportunistas del orden Mucorales, principalmente Rhizopus, Absidia y Mucor. Es cosmopolita e infrecuente. Puede tener
presentaciones rinocerebral, pulmonar, gastrointestinal, cutánea o diseminada. Causa trombosis vascular y es de evolución aguda, generalmente letal
Epidemiología: Es cosmopolita y poco frecuente; los agentes causales no se conocen exactamente porque el cultivo solo se realizó en el 50% de los
pacientes informados. En Estados Unidos, se calculan 40 casos por año y se consideran las micosis más frecuentes en inmunodeficientes. Hay pocas series
en niños y predomina en prematuros de bajo peso al nacer; la mortalidad en este grupo es del 72%. Se encuentra en el 8% de necropsias de sujetos con
leucemia y en el 2% de personas que recibieron trasplante de médula ósea. A partir del año 2002, se ha notado un incremento en unidades de trasplantes
de médula ósea debido al uso de voriconazol como profiláctico. La tasa de mortalidad es del 50%.
En México, los casos son esporádicos y se diagnostican en hospitales de tercer nivel. De la mucormicosis cutánea primaria, solo se han informado 72 casos
en el mundo. Afecta a ambos sexos; predomina en adultos jóvenes, es infrecuente en niños, y se ha visto en prematuros bajo vendajes oclusivos. No
muestra vínculo con la ocupación ni transmisión de una persona a otra.
Los factores predisponentes incluyen diabetes mellitus, leucemias, quemaduras extensas, trasplantes, utilización de glucocorticoides en grandes dosis, y, a
largo plazo, traumatismos, cirrosis hepática, insuficiencia renal, talasemia, y presencia de vendajes, esparadrapos, abatelenguas e hisopos contaminados,
así como síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). En pacientes infectados con virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), los factores
predisponentes incluyen conteo bajo de linfocitos CD4+, neutropenia y uso de drogas intravenosas.
Los microorganismos se aíslan en todo el mundo sin importar datos geográficos o climatológicos. En México, el más frecuente es R. orizae/arrhizus. No se
conoce bien la epidemiología de los hongos que actúan como patógenos porque en un porcentaje alto de los pacientes no se realizan cultivos.
Etiopatogenia:
Es ocasionada por Zygomycetes, grupo de hongos aerobios y filamentosos, relativamente primitivos, omnipresentes y saprófitos de suelos húmedos con
alto contenido de nitrógeno, y alimentos como el pan y vegetales en descomposición. Los que actúan como patógenos son termotolerantes; pueden formar
parte de la flora gastrointestinal y genitourinaria, en cuyo caso modifican su estructura y producen blastosporas y clamidioconidios. Estas formas se
generan en condiciones ambientales especiales y se estimulan en el laboratorio en una atmósfera de dióxido de carbono. La clasificación e identificación se
basa en su estado anamorfo.
Se han descrito 867 especies de Zygomycetes; tan solo de Mucorales existen 14 familias. En el 90%, el padecimiento depende de: R. oryzae/arrhizus (60%),
R. rhizopodoformis (10 a 15%), A. corymbifera y R. pusillus; el 10% restante se origina de las otras especies. Es infrecuente C. bertholletiae y
Apophysomyces elegans; R. miehei se considera similar a R. pusillus.
Los hongos son prácticamente avirulentos y se considera que hay resistencia natural a la infección, quizá determinada por un factor sérico fungistático.
Aquéllos actúan como oportunistas en sujetos con anormalidades fisiológicas y disminución de la fagocitosis, pero que conservan algún grado de
inmunocompetencia. Rhizopus oryzae/arrhizus tiene predilección por diabéticos cetoacidósicos, pues presenta crecimiento óptimo a 39°C en pH ácido, en
medio con alto contenido de glucosa y tiene un activo sistema enzimático cetorreductasa.
Cuando las esporas penetran por los pulmones, se adquieren por inhalación en un ambiente cerrado o pueden aspirarse a partir de una localización
rinocerebral; penetran al tubo digestivo por ingestión, y a mucosas por traumatismos. Posteriormente se desarrollan en tejidos profundos, invaden vasos,
perforan sus paredes y causan trombosis con necrosis consecutiva; dada la afección vascular grave, es fácil la diseminación hematógena a otra ubicación.
Las hifas que se observan en los tejidos son muy gruesas para ser fagocitadas, y al parecer los neutrófilos tienen un papel importante en destruir las hifas.
No se conoce bien la intervención de sustancias tóxicas y enzimas en la virulencia, sin embargo, la patogenicidad se relaciona seguramente con la
susceptibilidad del huésped, mejor que con el potencial patogénico del hongo.
Especie Rhizopus: Este género se asocia a sustratos, como suelo, plantas y frutas; la mayoría crece en cultivo aun a altas temperaturas; se usa en la
fermentación de alimentos y es patógeno para animales y seres humanos. Da colonias de crecimiento rápido que cubren la superficie del agar con una
colonia algodonosa, al principio blanca y luego grisácea o amarillenta. Se caracteriza por la presencia de estolones y rizoides muy pigmentados,
esporangióforos aislados o en grupos que nacen directamente de los nudos y están en la parte opuesta a los rizoides. El esporangio generalmente es
globoso con apófisis y columela muy marcados; después de la rotura, la apófisis y la columela se colapsan en forma de sombrilla o sombrero chino; las
esporangiosporas son globosas u ovoides, hialinas o marrón. Se han reconocido tres grupos: R. stolonifer, R. microsporus y R. oryzae/arrhizus.
Rhizopus oryzae (R. arrhizus, Went y Prinsen) tiene distribución mundial, con mayor prevalencia en lugares tropicales y subtropicales. Es el agente más
frecuente de zigomicosis, causando 60% de los cultivos positivos y cerca de 90% de las modalidades rinocerebrales; ocasionalmente origina lesiones
cerebrales en individuos con leucemia y adictos a drogas.
Especie Mucor: Da colonias algodonosas de color blanco amarillento y crecimiento rápido, las cuales se tornan oscuras con el desarrollo de los esporangios.
Los esporangióforos son rectos, simples o ramificados. Este género y Rhizomucor tienen esporangios grandes (60 a 300 micras), globosos o esféricos y sin
apófisis, y con columela bien desarrollada; al romperse el esporangio, queda un collarete conspicuo; las esporangiosporas son hialinas o color marrón,
globosas o elipsoidales de paredes lisas o finamente ornamentadas. Se diferencia de Absidia, Rhizopus y Rhizomucor por la ausencia de estolones y rizoides.
Las claves para su identificación son crecimiento a 40°C, esporangióforos mayores de 1 mm de altura, rizoides con ramificaciones secundarias y esporangios
con 100 a 240 micras de diámetro
Especie Absidia: Tiene 21 especies, pero sólo *A. corymbifera* (A. racemosa, Cohn, Saccardo y Trotter) es la única especie patógena para animales y seres
humanos. Es de distribución universal e infrecuente. Se caracteriza por colonias algodonosas, blanco grisáceas, de crecimiento rápido entre 35 y 52°C;
presenta estolones arqueados con esporangióforos más o menos verticilados, hialinos o pigmentados, que nacen en las zonas internodales, y rizoides
escasos y difíciles de visualizar que se forman en el punto de contacto con el sustrato en el nudo; estas características los separan de *Rhizopus*. Los
esporangios son relativamente pequeños (10 a 40 micras), globosos o piriformes y se sostienen por una apófi sis característicamente en forma de embudo y
columela cónica. Esto lo distingue de *Mucor* y *Rhizomucor*. Puede haber cigosporas rojo marrón. Casi nunca causa enfermedad en seres humanos,
pero puede ocasionar meningitis, lesiones cutáneas o renales en inmunodeficientes.
Apophysomyces elegans* (Misra, Srivastava y Latas, 1979) Este hongo se ha asociado a quemaduras, lesiones de la pared abdominal y osteomielitis, no con
diabéticos. El factor predisponente más importante es la implantación traumática cutánea; se han descrito 13 casos. La colonia es de color blanco cremoso,
crece rápidamente a 42°C. Tiene esporangióforos no ramificados, rectos o curvados, con apófi sis en embudo, columela hemisférica con un engrosamiento
pigmentado subapical que constriñe el lumen del esporangióforo debajo de la apófi sis; los rizoides son hialinos y las esporangiosporas, piriformes, al
principio hialinas y luego pigmentadas.
Especie Rhizomucor:
Fue originalmente descrito como *Mucor*, del que se distingue por la presencia de estolones y rizoides poco desarrollados en la base de los
esporangióforos y por la termotolerancia de sus tres especies: *R. miehei*, *R. pusillus* y *R. tauricus*. Las tres son potencialmente patógenas para
animales y seres humanos.
Rhizopus pusillus* tiene distribución mundial. El micelio es gris a gris marrón, los esporangióforos son simpodiales, pigmentados y ramificados, con un
tabique debajo del esporangio globoso. La columela es oval o en pera, y las esporangiosporas son hialinas y globosas. Puede haber cigosporas y asimila
sacarosa.
Cunninghamella bertholletiae* (Domsch, Gams y Anderson, 1980 [Stadel]) tiene siete especies, pero sólo una causa enfermedad en seres humanos y
animales. Se vincula con implantación traumática e inmunosupresión. Se aísla en zonas de clima mediterráneo o subtropical. El género se caracteriza por
colonias de crecimiento rápido, de color blanco o gris, con esporangióforos rectos y ramificados que terminan en vesículas piriformes o globosas donde se
desarrollan las esporangiolas globosas u ovoides, finamente equinuladas o de paredes lisas. Puede haber cigosporas y clamidoconidios.
Mortierella wolfii* (Mehrotra y Baijal, 1963) tiene alrededor de 90 especies y pertenece a la familia Mortierellaceae. Se caracteriza por colonias de
crecimiento rápido, de color gris amarillento, que dan el aspecto de olas o lóbulos. Produce esporangios pequeños sin columela, con esporangióforos
simples o ramificados y se observa un collarete cuando se rompen. Las esporangiosporas son globosas o elipsoidales. Puede haber clamidoconidios. Sólo
*M. wolfii* es patógena para animales y ocasiona aborto micótico bovino, neumonía y micosis sistémica.
Saksenaea vasiformis* (Saksena, 1953) tiene distribución mundial. Se ha asociado a lesiones postraumáticas cutáneas y subcutáneas, celulitis necrosante e
infección rinocerebral. Se han descrito 16 casos. El género está caracterizado por colonias de crecimiento rápido, de color blanco con pigmento en el
reverso. Los esporangios tienen forma de botella con columela y rizoides simples y pigmentados. La columela es prominente en forma de domo, y las
esporangiosporas son pequeñas y oblongas. La identificación es difícil, pues con frecuencia no esporula en el primoaislamiento; se debe subcultivar en agar-
patata, corn meal o Czapek.
CLÍNICA: El periodo de incubación es desconocido, pero se cree que es breve. La enfermedad suele ser aguda y letal, y a menudo no se diagnostica en vida.
Las manifestaciones clínicas varían según la vía de entrada del hongo y la enfermedad predisponente, y casi siempre presentan isquemia y necrosis.
Modalidad Rinocerebral: Comienza en paladar, faringe o senos paranasales y se extiende por contigüidad o grandes vasos y nervios, afectando nariz, ojo,
cerebro y meninges. Se observan necrosis rojizas o negras en las alas nasales y tabique, que aumentan de tamaño. Puede haber sinusitis, celulitis
periorbitaria, fístulas, úlceras y afectación de pares craneales. En los ojos, puede causar oftalmoplejía, proptosis y alteraciones visuales. Si afecta al SNC,
puede llevar a obnubilación, letargo, delirio, coma y muerte en tres a 10 días.
Modalidad Pulmonar:Infrecuente, con solo 88 casos descritos. Puede presentar bronquitis, bronconeumonía, embolia o cavitación pulmonar, con síntomas
como frote y dolor pleural y esputo hemoptoico.
Modalidad Gastrointestinal o Abdominal:Puede causar ulceración y trombosis de la mucosa gástrica, esofágica o intestinal, e incluso afectar peritoneo y
otras vísceras. Se manifiesta por dolor abdominal, diarrea, hematemesis y melena.
Modalidad Renal: Excepcional; se sospecha con dolor en flanco, fiebre y orina estéril que no responde a antibióticos.
Modalidad Cutánea: La forma más infrecuente, ocurre en prótesis mamarias, quemaduras, sitios de inyecciones y catéteres, heridas por accidentes
automovilísticos, y bajo vendajes o adhesivos contaminados. Generalmente, hay un antecedente de herida cutánea y se asocia con inmunodeficiencia. Se
manifiesta por pústulas, ulceraciones, nódulos o lesiones necróticas, y puede ser superficial, gangrenosa o nodular.
Datos Clínicos Sobresalientes: Incluyen disminución de sensibilidad en el paladar, obstrucción nasal, edema palpebral, necrosis del paladar, perforación del
tabique nasal, adormecimiento facial, secreción purulenta nasal, ptosis palpebral, fiebre, y afectación de pares craneales III, IV, V y VI. Se reportan casos en
infección por VIH con desarrollo de formas diseminadas y abscesos cerebrales.
Estudio Micológico:
El diagnóstico de micosis es fundamentalmente basado en los datos clínicos, que deben ser confirmados mediante examen directo y estudio
histopatológico. El cultivo ayuda a definir el género y la especie del agente causal, pero la interpretación es clave, ya que estos hongos son omnipresentes.
Examen Directo: Se realiza en muestras de esputo, mucosa nasal, tejido necrótico o fragmentos de piezas operatorias, y aspirado de senos paranasales. Los
especímenes deben conservarse húmedos en solución salina o infusión cerebro-corazón y deben ser llevados al laboratorio inmediatamente. Se utilizan
soluciones de yodo povidona o hidróxido de potasio para el examen, y puede ser necesario añadir alcohol al 95% como secante para reducir burbujas de
aire. La observación con negro de clorazol es útil, ya que tiñe los elementos micóticos de grisáceo. En el examen se observan filamentos largos y anchos,
con contornos irregulares y paredes gruesas, así como hifas deformadas y células globosas.
Cultivo: El cultivo recupera hongos en solo el 30% de las muestras, realizadas a partir de tejido obtenido por desbridamiento o biopsia. Se utilizan medios
habituales sin cicloheximida, incubados a temperatura ambiente, y todos crecen a 37°C, excepto Mucor circinelloides. Para inducir fructificación se usan
medios como agar líquido, agar-patata, extracto de malta y Czapek. El crecimiento es rápido, visible en 12, 24 o 48 horas, y las colonias cubren toda la
superficie del medio de cultivo. La patogenicidad se demuestra mediante aislamientos repetidos y la presencia constante del hongo en los tubos.
Observación Microscópica: Se observa con la lupa del microscopio a través de las paredes del tubo para detectar la presencia de esporangios. El examen
microscópico muestra filamentos gruesos sin tabiques (cenocíticos) y ramificaciones onduladas. La esporulación revela formación de cigosporas
homotálicas o heterotálicas, y es crucial describir las estructuras asexuadas como esporangióforos, esporangios y esporangiosporas. La clasificación de
especies es difícil y a menudo solo se identifica el género, aunque se están desarrollando técnicas moleculares para mejorar la identificación.
Datos Histopatológicos: La presencia de trombosis capilar e hifas fúngicas en la luz de los vasos o lesiones es determinante. La necrosis es supurativa con
infiltrados inflamatorios de neutrófilos y eosinófilos; a veces también hay células epitelioides y gigantes. Los filamentos fúngicos son largos y gruesos (10 a
25 micras de diámetro), con pocos tabiques y de forma listón. Se pueden observar clamidoconidios de 15 a 30 micras de diámetro y, en ocasiones, material
eosinófilo alrededor de las hifas. Las tinciones recomendadas son PAS (ácido periódico de Schiff) y Gomori-Grocott para una mejor observación.
Datos de Laboratorio: No existen estudios serológicos específicos; se utilizan pruebas caseras tipo ELISA para detectar anticuerpos. Se recomienda el
estudio radiográfico o la broncoscopia fibroscópica. En el cráneo, se observa opacidad de los senos paranasales sin nivel hidroaéreo, y se diagnostican
sinusitis paranasal o pansinusitis, con posibles lesiones osteolíticas. En los pulmones, se encuentran datos de neumonía, infartos o cavitación. La tomografía
computarizada es útil para examinar senos paranasales, pulmones y huesos, revelando hallazgos sobresalientes como tabique nasal perforado, sinusitis
maxilar unilateral o bilateral, sinusitis etmoidal, obstrucción de fosa nasal, celulitis retroorbitaria y destrucción periorbitaria.
Tx: El tratamiento debe iniciarse de inmediato tras el diagnóstico, centrado en controlar la enfermedad subyacente, especialmente la diabetes y la acidosis.
Es crucial combinar el tratamiento quirúrgico con el médico para mejorar la tasa de curación, que varía entre 50 y 85%, dependiendo de la extensión de la
resección. La anfotericina B es el fármaco básico, administrada a dosis de 3 a 5 mg/kg/día por 8 a 10 semanas, con una tolerancia mejorada en su forma
liposomal. Se recomienda continuar el tratamiento durante dos o tres semanas adicionales tras la desaparición de los signos.
Para el control posterior de la enfermedad, se utilizan ketoconazol (400 mg), fluconazol (150 a 400 mg) o itraconazol (200 mg diarios). En lesiones cutáneas
aisladas, la tasa de curación es del 69%. En casos de lesiones necróticas, se combina el tratamiento médico con quirúrgico, incluyendo el uso de anfotericina
B y, en algunos casos, oxigenación hiperbárica, interferón-gamma, factores estimulantes de colonias y yoduro de potasio.
Actualmente, el posaconazol (200 mg cuatro veces al día por vía oral) es el medicamento de elección cuando la anfotericina B no se tolera. El voriconazol y
las equinocandinas como la caspofungina no son efectivas contra los mucorales. Algunos esquemas de tratamiento incluyen resección de tejidos afectados,
drenado etmoidal y, si es necesario, resección periorbitaria y enucleación. El esquema sugerido para el tratamiento médico es anfotericina B a 1.5 mg/kg en
infusión de 8 a 12 horas, con una dosis total de 2 a 2.5 g, y fluconazol a 200 mg cada 12 horas durante 20 días, seguido de 100 mg cada 12 horas por vía oral
durante 35 días.
ENTOMOFTOROMICOSIS
Definición Enfermedad de seres humanos y animales ocasionada por Zygomycetes del orden Ento mophthorales, en particular Conidiobolus coro natus y
Basidiobolus haptosporus. Es tropical o subtropical e infrecuente. Se manifiesta por una presentación rinofacial o una subcutánea, con edema e infi ltración.
En el estudio histopatoló gico, el hongo presenta un halo eosinófi lo carac terístico. El huésped es normal desde los puntos de vista fi siológico e
inmunitario.
Epidemiología: Se han documentado aproximadamente 350 casos de basidiobolomicosis y conidiobolomicosis, con una mayor frecuencia de
basidiobolomicosis (66%) comparado con conidiobolomicosis (33%). Las infecciones afectan más a varones y predominan en la población afroamericana. La
basidiobolomicosis afecta mayormente a menores de 20 años, mientras que la conidiobolomicosis es más común en mayores de 20 años. No se identifican
factores predisponentes claros.Los hongos causantes tienen distribución global, principalmente en regiones tropicales y durante meses lluviosos. Los casos
humanos se encuentran en Asia, India, el norte de Australia y África (especialmente en Nigeria, Camerún y Congo), así como en Brasil, Costa Rica, Colombia,
el Caribe y México en Latinoamérica. También se han registrado casos esporádicos en Estados Unidos, Europa y Australia. La basidiobolomicosis se ha
observado en varios animales, incluyendo caballos y delfines, mientras que la conidiobolomicosis afecta a caballos y chimpancés.
Etiopatogenia: Saprófitos en plantas, restos vegetales, e intestinos de anfibios y reptiles que comen insectos infectados. Las esporas se adhieren a los
insectos, que actúan como vectores. En algunos lugares, los lagartos en contacto cercano con humanos pueden transmitir los hongos. Los hongos tienen
esporangios reducidos que se liberan al exterior al madurar; si no encuentran un sustrato favorable, producen esporas más pequeñas. Aunque crecen
saprofíticamente en cultivos, algunos necesitan sustratos complejos. Basidiobolus haptosporus, B. meristosporus y B. ranarum se consideran sinónimos
según estudios antigénicos, de ADN ribosomal (rDNA) y de isoenzimas. Basidiobolus ranarum, C. coronatus y C. incongruus son patógenos humanos,
mientras que C. lamprauges afecta a caballos. Estos hongos son termotolerantes a 37°C. La entrada al organismo suele ocurrir por traumatismos menores
como espinas o picaduras de insectos, aunque también puede ser por inyecciones intramusculares, inhalación o deglución de esporas. Tras la entrada, se
produce una reacción tipo antígeno-anticuerpo, manifestándose con el fenómeno de Splendore-Hoeppli, y la sustancia eosinófila contiene fibrina,
lipofuscina, y diversos lípidos.
CLASIFICACIÓN:
CLÍNICA:
El periodo de incubación es desconocido. La forma rinofacial comienza con la afectación de la mucosa nasal, causando obstrucción, pólipos, epistaxis
frecuente y edema nasal. Posteriormente, se extiende a los senos paranasales, provocando un aumento significativo en el volumen y deformación de las
estructuras faciales (como mejillas, frente y labios), dando un aspecto característico (tapir o hipopótamo). En etapas avanzadas, puede afectar la faringe y
las capas musculares. La forma subcutánea se localiza en hombros, tronco, extremidades, nalgas, cuello o cara. Generalmente es unilateral y comienza con
un nódulo que se expande, formando grandes zonas infiltradas, duras y bien circunscritas. La superficie suele ser eritematosa y caliente, con linfedema
ocasional pero rara invasión a ganglios o vísceras. En animales, Basidiobolus afecta principalmente la cabeza y tronco, y se ha aislado de anfibios, reptiles y
murciélagos. Las lesiones subcutáneas se han observado en caballos, y las gastrointestinales en perros. Conidiobolus causa granulomas nasales y afecta a
insectos, delfines, chimpancés, ovejas, llamas y caballos.
ESTUDIO MICOLÓGICO:
ED: Se realiza con hidróxido de potasio usando fragmentos de tejido, ya que no hay exudado. Se observan hifas cortas y gruesas con pocos o ningún
tabique.
Cultivo: Se cultivan en medios habituales sin cicloheximida (que la inhibe). Todos los patógenos crecen a 37°C.
Basidiobolus:
● Características: Esporóforos con vesícula subesporangial; células mononucleadas; presencia de conidios y cigosporas.
● B. ranarum: Colonias planas, glabras, grises a beige, con olor a humedad. Esporulación rápida.
● Microscopía: Filamentos gruesos (8-20 micras) con pocos tabiques, cigosporas (20-50 micras) con pared lisa u ondulada y una papila.
Esporangióforos con esporangio unicelular.
Conidiobolus:
● C. coronatus: Principal especie, saprófito del suelo y materia orgánica en descomposición, con distribución mundial pero principalmente tropical.
● Características: Esporóforos sin vesícula subesporangial, núcleo difícil de observar, conidios con papilas sobresalientes y vellosidades.
● Microscopía: Conidios (25-45 micras) producidos por conidióforos cortos, algunos con vellosidades y papilas prominentes. Los conidios pueden
formar estructuras en mancuerna y se observan pocas cigosporas.
Datos histopatológicos: Se observa una reacción inflamatoria y granulomatosa en la hipodermis, con infiltración de mononucleares, neutrófilos y
eosinófilos. Hay trombosis vascular y hifas gruesas (2-6 micras de diámetro) con pocos tabiques, rodeadas de material eosinófilo radiado (fenómeno de
Splendore-Hoeppli). Estas características se visualizan fácilmente con hematoxilina y eosina, PAS, y tinción de Gomori-Grocott.
Datos de laboratorio: Se detecta leucocitosis, eosinofilia y aumento de la sedimentación eritrocítica. Se utilizan técnicas de serodiagnóstico por
inmunodifusión para conidiobolomicosis y basidiobolomicosis (C. coronatus y B. ranarum). En radiografías de cráneo, se muestra un incremento de tejidos
blandos, antro opaco, obliteración del espacio nasal y engrosamiento de la mucosa, sin afectación de huesos ni cartílago.
Tratamiento:
Para la conidiobolomicosis, se recomienda anfotericina B según los esquemas para otras micosis, o alternativamente diaminodifenilsulfona (DDS) a 1-2
mg/kg/día, o ketoconazol a 400 mg/día durante tres meses. Otros tratamientos menos comunes incluyen yoduro de potasio, 5-fluorocitosina, itraconazol y
fluconazol. En la basidiobolomicosis, el tratamiento preferido es el yoduro de potasio a 25-50 mg/kg/día durante 6 a 12 meses. También se puede utilizar
trimetoprim con sulfametoxazol a 80/400 mg, una a dos tabletas cada 12 horas durante al menos dos meses. Si no hay respuesta, se puede recurrir a
anfotericina B. En ambos casos, se deben considerar maniobras quirúrgicas cuando sea necesario
NEUMOCISTOSIS
Pneumocystis jirovecii, antes conocido como Pneumocystis carinii, es un hongo que produce infecciones principalmente en pacientes inmunodeprimidos,
especialmente a esos con SIDA. Infección más frecuente en SIDA que ha reducido por el uso de antirretrovirales. Aunque antes se pensaba que era un
protozoario, los estudios moleculares recientes lo han clasificado dentro del reino Fungi.
El ciclo vital de P. jirovecii (sexuadas y no sexuadas) incluye formas tróficas de vida libre (1,5 a 5 microm), esporocistos uninucleado (4 a 5 microm) y quistes
(5 micras), que contienen hasta 8 cuerpos ovoides a fusiformes. No se conoce bien el reservorio natural, pero la transmisión parece ocurrir por partículas
aéreas. Los roedores no se consideran reservorios zoonóticos para humanos. VR: Principal vía de entrada
Manifestaciones Clínicas
La neumonía es la manifestación más común en SIDA: manifestación extrapulmonar, con síntomas como disnea, cianosis, taquipnea, tos no productiva y
fiebre. Las radiografías suelen mostrar infiltrados intersticiales difusos con aspecto de vidrio esmerilado. La mortalidad es alta sin tratamiento, debido a la
insuficiencia respiratoria.
Hallazgos Histológicos
El estudio histológico revela un exudado espumoso en los espacios alveolares y un infiltrado intersticial compuesto principalmente por células plasmáticas.
También se pueden observar daño alveolar difuso, inflamación granulomatosa no caseificante y necrosis por coagulación.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en el examen microscópico del líquido del lavado broncoalveolar (LBA), esputo inducido y biopsias. El LBA tiene una alta sensibilidad
(90-100%). Las tinciones utilizadas incluyen Giemsa, GMS, azul de toluidina, blanco de calcoflúor e inmunofluorescencia, que permiten identificar las formas
tróficas y quísticas.
Tratamiento y Profilaxis
El tratamiento de elección es trimetoprima-sulfametoxazol. Alternativas incluyen pentamidina, trimetoprima-dapsona, clindamicina-primaquina,
atovacuona y trimetrexato. La profilaxis con trimetoprima-sulfametoxazol reduce la frecuencia y gravedad de la infección en pacientes con alto riesgo.