Son modelos sincrónicos y secuenciales el esquema E-R-K-C de Lin d‐ sley (1964), el E-O-R-K-C
de Kan fer y Phillips (1970), donde O son varia‐ bles genéticas, fisiológicas, neurológicas,
bioquímicas y mecánicas, o el modelo E-O-R-C de Goldfried y Sprafkin (1974), donde O son
autoin st‐ rucciones o pen samien tos, autovaloraciones y sentimientos, variables genéticas,
fisiológicas, neurológicas y bioquímicas. Por otra parte, el modelo de Ban dura (1978) no es
secuencial, pero es sincrónico, donde P represen ta los factores in ternos personales
(concepciones, creencias, etc.), C la con ducta y S el ambien te o estímulos (véase figura 2.1).
Figura 2.1.—Modelo de análisis sincrónico de Bandura. El esquema E-O-R-C fue duran te años
el más utilizado en la práctica clínica y el propuesto mayoritariamente por los distintos
manuales de modificación de con ducta (Carrobles et al., 1986; Labrador et al., 1993; Mayor y
Labrador, 1984; Olivares y Méndez, 2010) (véase figura 2.2). Cada uno de los elemen tos que la
integran se define de la siguiente ma‐ nera: Figura 2.2.—Esquema estímulo antecedente,
organismo, respuesta y estímulo con secuen te. 1. Estímulos antecedentes (E ): estímulos que
ocurren an tes de la respuesta y que guardan una relación funcional comprobable con esta; es
decir, su presen cia, ausencia o variación implica presencia, ausen cia o variación en la con
ducta. 2. El organismo (O): duran te mucho tiempo ha estado relegado del análisis fun cional,
por su con dición de variable no observable o