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Albert Einstein

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Albert Einstein (1879-1955)

• Nació el 14 de marzo de 1879, en Ulm (Alemania).


• Murió el 18 de abril de 1955, en Princeton (Estados Unidos de América).

Albert Einstein es quizá el científico mundialmente más conocido por el desarrollo de la


Teoría de la Relatividad que revolucionó la ciencia conocida hasta el siglo XX.
En 1921 obtuvo el Nobel de Física por sus explicaciones sobre el efecto fotoeléctrico
e importante también fue el descubrimiento del movimiento browniano, auspiciado por
Robert Brown en 1820 pero que había quedado sin explicación hasta entonces.

Biografía

Albert Einstein nace en el seno de una familia judía en 1879. Fue el primogénito de
Hermann Einstein y Pauline Koch. Su madre, que sabía tocar diversos instrumentos
musicales, inspira la pasión musical que Einstein demostró desde muy pequeño.
También influyó mucho en él su tío Jakob Einstein, ingeniero, que le daba libros de
ciencia para que los leyera. Además Jakob montó con el padre de Einstein un taller
dónde llevarían a cabo proyectos y experimentos tecnológicos de la época y, a pesar de
que éste fracasó, Einstein creció impregnándose de ese espíritu inquieto y amante de la
ciencia.

Fue un niño solitario que se entregaba al estudio y a la lectura concentrado y paciente.


No comenzó a hablar hasta los tres años y eso, unido a su carácter, hizo plantearse
incluso a sus padres si aquel niño sufría alguna discapacidad intelectual. Precisamente
Einstein siempre alegó que cree que fue capaz de desarrollar la teoría de la relatividad
debido a su desarrollo intelectual tardío ya que un adulto normal no se pregunta sobre el
tiempo y el espacio, sólo cuando se es niño.

A los 4 años, en el transcurso de una enfermedad que le hizo reposar en cama, su padre
le regaló una brújula de bolsillo. Para Einstein, según sus propias palabras, este
acontecimiento sería determinante ya que le fascinó el hecho de que aquella aguja
siempre apuntara en la misma dirección sin estar en contacto con nada. Esa curiosidad
innata sería motivada y alentada por sus padres que le educaron en la perseverancia y la
independencia.
También influyó en él, durante su juventud, un estudiante de medicina apellidado
Talmud que le llevaba libros científicos y libros de filosofía que Einstein leía y
comprendía apasionadamente.
Einsten cursó sus estudios de primaria en un colegio católico en Munich, donde la
familia se había trasladado un año después de su nacimiento, y obtuvo excelentes
calificaciones, especialmente en ciencias. La etapa de la secundaria fue más dura para él
y en 1895 se reunió con su familia en Milán (Italia), dónde debido a dificultades
económicas, se habían trasladado sus padres con su hermana pequeña Maya. Pero
Einstein no había terminado el bachillerato y, aunque trató de acceder al Instituto
Politécnico de Zurich (Suiza) mediante un examen, no pudo debido a que no superó una
asignatura de “letras”. Finalmente al año siguiente sí obtuvo el título de bachiller y con
17 años, por fin, ingresó en la Politécnica de Zurich para estudiar Física. Se graduó en
1900 y obtuvo el título de profesor de Matemáticas y Física.

Entre 1902 y 1909 consiguió un puesto fijo en la oficina de patentes de Berna, en Suiza
y durante este tiempo terminó su doctorado. En ese periodo, concretamente en 1905,
publicó unos artículos de suma relevancia para la ciencia: sobre el efecto fotoeléctrico,
sobre el movimiento browniano y la teoría de la relatividad especial. Estos artículos le
valieron la obtención de su doctorado, una plaza de profesor en 1909 en la Universidad
de Berna, en 1914 una plaza en la Academia de ciencias prusiana, en Berlín, y en 1921
el Premio Nobel de Física, pero otorgado por el efecto fotoeléctrico, ya que la Teoría de
la Relatividad Especial y General (que perfeccionó hacia 1915) suscitaban controversia
en el mundo científico.
Durante el resto de su vida y, a pesar de que tuvo que vivir dos guerras mundiales
siendo durante la segunda el momento en que emigró a Estados Unidos para siempre, se
dedicó a la ciencia tratando de encontrar una teoría unitaria de la gravitación y el
electromagnetismo. Por toda su trayectoria, obtuvo fama y prestigio mundiales como
científico y la ecuación E=m·c 2 quizá sea de las más conocidas de la Física.

Casado dos veces y con dos hijos reconocidos, fue un activo defensor del pacifismo,
aunque se le recuerde también por apoyar (y no participar) el “Proyecto Manhattan”, un
programa de desarrollo de armas nucleares en EEUU que daría lugar a la bomba
atómica. Pero tras el desastre de Hiroshima y Nagasaki, hizo campaña contraria a las
armas nucleares.

Einstein falleció en Princeton en 1955 dejando un legado científico que revolucionó la


ciencia del siglo XX y de momento, probablemente del XXI.
Principales publicaciones

• Sobre el efecto fotoeléctrico: Un punto de vista heurístico sobre la producción y


transformación de luz (1905).
• Sobre el movimiento browniano: Sobre el movimiento requerido por la teoría cinética
molecular del calor de pequeñas partículas suspendidas en un líquido estacionario
(1905).
• Relatividad especial. Dos artículos: Sobre la electrodinámica de cuerpos en
movimiento y Equivalencia entre masa y energía (1905).
• Teoría de la Relatividad General. Presentada como conferencia en la Academia de las
ciencias prusianas. (1921).
Albert Einstein

En el siglo XVII, la sencillez y elegancia con que Isaac Newton había logrado explicar
las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos y el de los astros, unificando la física
terrestre y la celeste, deslumbró hasta tal punto a sus contemporáneos que llegó a
considerarse completada la mecánica. A finales del siglo XIX, sin embargo, era ya
insoslayable la relevancia de algunos fenómenos que la física clásica no podía explicar.
Correspondió a Albert Einstein superar tales carencias con la creación de un nuevo
paradigma: la teoría de la relatividad, punto de partida de la física moderna.
Albert Einstein en 1947

En tanto que modelo explicativo completamente alejado del sentido común, la


relatividad se cuenta entre aquellos avances que, en los albores del siglo XX,
conducirían al divorcio entre la gente corriente y una ciencia cada vez más especializada
e ininteligible. No obstante, ya en vida del físico o póstumamente, incluso los más
sorprendentes e incomprensibles aspectos de la relatividad acabarían siendo
confirmados. No debe extrañar, pues, que Albert Einstein sea uno de los personajes más
célebres y admirados de la historia de la ciencia: saber que son ciertas tantas ideas
apenas concebibles (por ejemplo, que la masa de un cuerpo aumenta con la velocidad)
no deja más opción que rendirse a su genialidad.

Un mal estudiante

Albert Einstein nació en la ciudad bávara de Ulm el 14 de marzo de 1879. Fue el hijo
primogénito de Hermann Einstein y de Pauline Koch, judíos ambos, cuyas familias
procedían de Suabia. Al siguiente año se trasladaron a Munich, en donde el padre se
estableció, junto con su hermano Jakob, como comerciante en las novedades
electrotécnicas de la época.

El pequeño Albert fue un niño quieto y ensimismado, y tuvo un desarrollo intelectual


lento. El propio Einstein atribuyó a esa lentitud el hecho de haber sido la única persona
que elaborase una teoría como la de la relatividad: «un adulto normal no se inquieta por
los problemas que plantean el espacio y el tiempo, pues considera que todo lo que hay
que saber al respecto lo conoce ya desde su primera infancia. Yo, por el contrario, he
tenido un desarrollo tan lento que no he empezado a plantearme preguntas sobre el
espacio y el tiempo hasta que he sido mayor».
En 1894, las dificultades económicas hicieron que la familia (aumentada desde 1881
con el nacimiento de una hija, Maya) se trasladara a Milán; Einstein permaneció en
Munich para terminar sus estudios secundarios, reuniéndose con sus padres al año
siguiente. En el otoño de 1896 inició sus estudios superiores en la Eidgenossische
Technische Hochschule de Zúrich, en donde fue alumno del matemático Hermann
Minkowski, quien posteriormente generalizó el formalismo cuatridimensional
introducido por las teorías de su antiguo alumno.

Einstein con Elsa, su segunda esposa

El 23 de junio de 1902, Albert Einstein empezó a prestar sus servicios en la Oficina


Confederal de la Propiedad Intelectual de Berna, donde trabajó hasta 1909. En 1903
contrajo matrimonio con Mileva Maric, antigua compañera de estudios en Zúrich, con
quien tuvo dos hijos: Hans Albert y Eduard, nacidos respectivamente en 1904 y en
1910. En 1919 se divorciaron, y Einstein se casó de nuevo con su prima Elsa.

La relatividad

Durante 1905, publicó cinco trabajos en los Annalen der Physik: el primero de ellos le
valió el grado de doctor por la Universidad de Zúrich, y los cuatro restantes acabarían
por imponer un cambio radical en la imagen que la ciencia ofrece del universo. De estos
cuatro, el primero proporcionaba una explicación teórica en términos estadísticos del
movimiento browniano (así llamado en honor a su descubridor, Robert Brown), y el
segundo daba una interpretación del efecto fotoeléctrico basada en la hipótesis de que la
luz está integrada por cuantos individuales, más tarde denominados fotones. Los dos
trabajos restantes sentaban las bases de la teoría restringida de la relatividad,
estableciendo la equivalencia entre la energía E de una cierta cantidad de materia y su
masa m en términos de la famosa ecuación E = mc², donde c es la velocidad de la luz,
que se supone constante.

El esfuerzo de Einstein lo situó inmediatamente entre los más eminentes de los físicos
europeos, pero el reconocimiento público del verdadero alcance de sus teorías tardó en
llegar; el Premio Nobel de Física, que recibió en 1921, le fue concedido exclusivamente
«por sus trabajos sobre el movimiento browniano y su interpretación del efecto
fotoeléctrico». En 1909 inició su carrera de docente universitario en Zúrich, pasando
luego a Praga y regresando de nuevo a Zúrich en 1912 para ser profesor del Politécnico,
en donde había realizado sus estudios.

Einstein tocando el violín, una de sus aficiones favoritas (c. 1930)

En 1914 pasó a Berlín como miembro de la Academia de Ciencias prusiana. El estallido


de la Primera Guerra Mundial le forzó a separarse de su familia (por entonces de
vacaciones en Suiza), que ya no volvió a reunirse con él. Contra el sentir generalizado
de la comunidad académica berlinesa, Einstein se manifestó por entonces abiertamente
antibelicista, influido en sus actitudes por las doctrinas pacifistas de Romain Rolland.

En el plano científico, su actividad se centró, entre 1914 y 1916, en el


perfeccionamiento de la teoría general de la relatividad, basada en el postulado de que la
gravedad no es una fuerza sino un campo creado por la presencia de una masa en el
continuum espacio-tiempo. La confirmación de sus previsiones llegó en 1919, al
fotografiarse el eclipse solar del 29 de mayo; The Times lo presentó como el nuevo
Newton y su fama internacional creció, forzándole a multiplicar sus conferencias de
divulgación por todo el mundo y popularizando su imagen de viajero de la tercera clase
de ferrocarril, con un estuche de violín bajo el brazo.

Hacia una teoría unificadora

Durante la siguiente década, Einstein concentró sus esfuerzos en hallar una relación
matemática entre el electromagnetismo y la atracción gravitatoria, empeñado en avanzar
hacia el que, para él, debía ser el objetivo último de la física: descubrir las leyes
comunes que, supuestamente, habían de regir el comportamiento de todos los objetos
del universo, desde las partículas subatómicas hasta los cuerpos estelares, y agruparlas
en una única teoría "de campo unificado". Tal investigación, que ocupó el resto de su
vida, resultó infructuosa y acabó por acarrearle el extrañamiento respecto del resto de la
comunidad científica. A partir de 1933, con el acceso de Hitler al poder, su soledad se
vio agravada por la necesidad de renunciar a la ciudadanía alemana y trasladarse a
Estados Unidos; Einstein pasó los últimos veinticinco años de su vida en el Instituto de
Estudios Superiores de Princeton (Nueva Jersey), ciudad en la que murió el 18 de abril
de 1955.

Einstein dijo una vez que la política poseía un valor pasajero, mientras que una ecuación
valía para toda la eternidad. En los últimos años de su vida, la amargura por no hallar la
fórmula que revelase el secreto de la unidad del mundo hubo de acentuarse por la
necesidad que sintió de intervenir dramáticamente en la esfera de lo político. En 1939, a
instancias de los físicos Leo Szilard y Eugene Paul Wigner, y convencido de la
posibilidad de que los alemanes estuvieran en condiciones de fabricar una bomba
atómica, se dirigió al presidente Roosevelt instándole a emprender un programa de
investigación sobre la energía atómica.

Después de que las explosiones de Hiroshima y Nagasaki pusieran fin a la Segunda


Guerra Mundial, Einstein se unió a los científicos que buscaban la manera de impedir el
uso futuro de la bomba y propuso la formación de un gobierno mundial a partir del
embrión constituido por las Naciones Unidas. Pero sus propuestas en pro de que la
humanidad evitara las amenazas de destrucción individual y colectiva, formuladas en
nombre de una singular amalgama de ciencia, religión y socialismo, recibieron de los
políticos un rechazo comparable a las críticas respetuosas que suscitaron entre los
científicos sus sucesivas versiones de la idea de un campo unificado.

Albert Einstein sigue siendo una figura mítica de nuestro tiempo; más, incluso, de lo
que llegó a serlo en vida, si se tiene en cuenta que aquella fotografía suya en que exhibe
un insólito gesto de burla (sacando la lengua en una cómica e irreverente expresión) se
ha visto elevada a la dignidad de icono doméstico después de ser convertida en un
póster tan habitual como los de los ídolos de la canción y los astros de Hollywood. Sin
embargo, no son su genio científico ni su talla humana los que mejor lo explican como
mito, sino, quizás, el cúmulo de paradojas que encierra su propia biografía, acentuadas
con la perspectiva histórica. Al Einstein campeón del pacifismo se le recuerda aún como
al «padre de la bomba»; y todavía es corriente que se atribuya la demostración del
principio de que «todo es relativo» precisamente a él, que luchó encarnizadamente
contra la posibilidad de que conocer la realidad significara jugar con ella a la gallina
ciega.
Albert Einstein fue un físico alemán de los siglos XIX y XX (nació el 14 de marzo de
1879 y murió el 18 de abril de 1955) conocido principalmente por el desarrollo de la
teoría de la relatividad (especial y general) y la explicación teórica del movimiento
browniano y el efecto fotoeléctrico.

Nació en la ciudad alemana de Ulm, pero al año de vida su familia se mudó a Munich,
donde viviría hasta los 15 años. Con 17 ingresó en la Escuela Politécnica Federal de
Zurich para estudiar matemáticas y física. Cinco años más tarde, ya graduado, consiguió
la nacionalidad suiza y en 1902 comenzó a trabajar en la Oficina Federal de la
Propiedad Intelectual de Suiza, empleo que compaginó hasta los 30 años con sus
investigaciones científicas.

1905 fue su año más fructífero, resultado de la publicación de cuatro artículos


científicos sobre el efecto fotoeléctrico, el movimiento browniano, la teoría de la
relatividad especial y la equivalencia masa-energía (E = mc²). El primero le valió el
Premio Nobel de Física del año 1921, el segundo el grado de doctor y los dos últimos
le consagrarían, con el tiempo, como el mayor científico del siglo XX.

En 1908 comenzó a ejercer como profesor de física en la universidad de Berna, cargo


que continuaría años posteriores en Praga y finalmente en Berlín, ciudad en la que vivió
hasta que el ascenso del régimen nazi le hiciera abandonar Alemania y mudarse a
Estados Unidos (1932). Allí impartió docencia en el Instituto de Estudios Avanzados de
Princeton, se nacionalizó estadounidense (obteniendo la doble nacionalidad suizo-
estadounidense) y pasó el resto de su vida intentando integrar las leyes físicas de la
gravitación y el electromagnetismo así como divulgando valores pacifistas, socialistas y
sionistas hasta su fallecimiento por una hemorragia interna el 18 de abril de 1955 (76
años).

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