EL FINANCIAMIENTO PÚBLICO
para los partidos políticos que mantengan su registro después de cada elección, se
compondrá de las ministraciones destinadas al sostenimiento de sus actividades ordinarias
permanentes y las tendientes a la obtención del voto durante los procesos electorales y se
otorgará conforme a lo siguiente y a lo que disponga la ley:
a) El financiamiento público para el sostenimiento de sus actividades ordinarias
permanentes se fijará anualmente, aplicando los costos mínimos de campaña calculados
por el Órgano Superior de Dirección del Instituto Federal Electoral, el número de
senadores y diputados a elegir, el número de partidos políticos con representación en las
Cámaras del Congreso de la Unión y la duración de las campañas electorales. El 30% de
la cantidad total que resulte de acuerdo con lo señalado anteriormente, se distribuirá entre
los partidos políticos en forma igualitaria y el 70% restante se distribuirá entre los mismos
de acuerdo con el porcentaje de votos que hubieren obtenido en la elección de diputados
inmediata anterior;
b) El financiamiento público para las actividades tendientes a la obtención del voto
durante los procesos electorales, equivaldrá a una cantidad igual al monto del
financiamiento público que le corresponda a cada partido político por actividades
ordinarias en ese año; y
c) Se reintegrará un porcentaje de los gastos anuales que eroguen los partidos políticos
por concepto de las actividades relativas a la educación, capacitación, investigación
socioeconómica y política, así como a las tareas editoriales.
La ley fijará los criterios para determinar los límites a las erogaciones de los partidos
políticos en sus campañas electorales; establecerá los montos máximos que tendrán las
aportaciones pecuniarias de sus simpatizantes y los procedimientos para el control y
vigilancia del origen y uso de todos los recursos con que cuenten y asimismo, señalará
las sanciones que deban imponerse por el incumplimiento de estas disposiciones.
III. La organización de las elecciones federales es una función estatal que se realiza a
través de un organismo público autónomo denominado Instituto Federal Electoral, dotado
de personalidad jurídica y patrimonio propios, en cuya integración participan el Poder
Legislativo de la Unión, los partidos políticos nacionales y los ciudadanos, en los términos
que ordene la ley. En el ejercicio de esa función estatal, la certeza, legalidad,
independencia, imparcialidad y objetividad serán principios rectores.
El Instituto Federal Electoral será autoridad en la materia, independiente en sus decisiones
y funcionamiento y profesional en su desempeño; contará en su estructura con órganos
de dirección, ejecutivos, técnicos y de vigilancia. El Consejo General será su órgano
superior de dirección y se integrará por un consejero Presidente y ocho consejeros
electorales, y concurrirán, con voz pero sin voto, los consejeros del Poder Legislativo, los
representantes de los partidos políticos y un Secretario Ejecutivo; la ley determinará las
reglas para la organización y funcionamiento de los órganos, así como las relaciones de
mando entre éstos. Los órganos ejecutivos y técnicos dispondrán del personal calificado
necesario para prestar el servicio profesional electoral. Las disposiciones de la ley
electoral y del Estatuto que con base en ella apruebe el Consejo General, regirán las
relaciones de trabajo de los servidores del organismo público. Los órganos de vigilancia
se integrarán mayoritariamente por representantes de los partidos políticos nacionales.
Las mesas directivas de casilla estarán integradas por ciudadanos.
El consejero Presidente y los consejeros electorales del Consejo General serán elegidos,
sucesivamente, por el voto de las dos terceras partes de los miembros presentes de la
Cámara de Diputados, o en sus recesos por la Comisión Permanente, a propuesta de los
grupos parlamentarios. Conforme al mismo procedimiento, se designarán ocho
consejeros electorales suplentes, en orden de prelación. La ley establecerá las reglas y el
procedimiento correspondientes.
El consejero Presidente y los consejeros electorales durarán en su cargo siete años y no
podrán tener ningún otro empleo, cargo o comisión, con excepción de aquellos en que
actúen en representación del Consejo General y de los que desempeñen en asociaciones
docentes, científicas, culturales, de investigación o de beneficencia, no remunerados. La
retribución que perciban el consejero Presidente y los consejeros electorales será igual a
la prevista para los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El Secretario Ejecutivo será nombrado por las dos terceras partes del Consejo General a
propuesta de su Presidente.
La ley establecerá los requisitos que deberán reunir para su designación el consejero
Presidente del Consejo General, los Consejeros Electorales y el Secretario Ejecutivo del
Instituto Federal Electoral, los que estarán sujetos al régimen de responsabilidades
establecido en el Título Cuarto de esta Constitución.
Los consejeros del Poder Legislativo serán propuestos por los grupos parlamentarios con
afiliación de partido en alguna de las Cámaras. Sólo habrá un Consejero por cada grupo
parlamentario no obstante su reconocimiento en ambas Cámaras del Congreso de la
Unión.
El Instituto Federal Electoral tendrá a su cargo en forma integral y directa, además de las
que le determine la ley, las actividades relativas a la capacitación y educación cívica,
geografía electoral, los derechos y prerrogativas de las agrupaciones y de los partidos
políticos, al padrón y lista de electores, impresión de materiales electorales, preparación
de la jornada electoral, los cómputos en los términos que señale la ley, declaración de
validez y otorgamiento de constancias en las elecciones de diputados y senadores,
cómputo de la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos en cada uno de
los distritos electorales uninominales, así como la regulación de la observación electoral
y de las encuestas o sondeos de opinión con fines electorales. Las sesiones de todos los
órganos colegiados de dirección serán públicas en los términos que señale la ley.
IV. Para garantizar los principios de constitucionalidad y legalidad de los actos y
resoluciones electorales, se establecerá un sistema de medios de impugnación en los
términos que señalen esta Constitución y la ley. Dicho sistema dará definitividad a las
distintas etapas de los procesos electorales y garantizará la protección de los derechos
políticos de los ciudadanos de votar, ser votado y de asociación, en los términos del
artículo 99 de esta Constitución.
En materia electoral la interposición de los medios de impugnación constitucionales o
legales no producirá efectos suspensivos sobre la resolución o el acto impugnado.
Tribunal Europeo de Derechos Humanos, tribunal constituido en 1950 por los países
signatarios de la Convención Europea de los Derechos Humanos para prevenir posibles
actividades opresivas por parte de los gobiernos. Durante el periodo inmediatamente
posterior a la II Guerra Mundial, y sobre todo después de las atrocidades cometidas por
el régimen de la Alemania nacionalsocialista, la mayoría de los dirigentes europeos
acordaron que era necesario crear algún tipo de organismo internacional que supervisara
el trato que los ciudadanos recibían en sus naciones. Los juicios por crímenes de guerra
celebrados en Nuremberg demostraron que la concepción de un tribunal internacional era
factible. Así pues, la Convención estableció la constitución de un organismo en el que los
estados podrían demandar a otras naciones en nombre de sus ciudadanos. En la actualidad,
prácticamente todos los países que firmaron la Convención han otorgado a sus ciudadanos
el derecho a dirigirse a este tribunal a título personal, y la mayoría de los casos juzgados
en esta corte derivan de demandas entabladas por ciudadanos particulares contra sus
propios gobiernos. El número de naciones signatarias es superior al de los miembros de
la Unión Europea, todos los cuales firmaron la Convención. El Tribunal está compuesto
por un juez de cada uno de los países signatarios y se reúne en la ciudad francesa de
Estrasburgo.