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Informe 3 Toma de Muestras Biologicas

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UNIVERSIDAD NACIONAL JORGE BASADRE GROHMANN-TACNA

FACULTAD DE CIENCIAS

ESCUELA PROFESIONAL DE BIOLOGÍA-MICROBIOLOGÍA

PRÁCTICA 03: TOMA DE MUESTRAS BIOLÓGICAS

Alumno

Cesar Rodrigo Lope flores 2018-118011

Docente

Dr. Vicente Chambilla

Asignatura

Análisis Clínico Grupo C

TACNA-PERÚ

2024
Toma de muestras biológicas

I. INTRODUCCIÓN

La flebotomía constituye una de las etapas más importantes más importantes en el

trabajo del laboratorio clínico. Por una parte, representa el primer contacto entre el

laboratorio y sus pacientes y desde el punto de vista de la muestra sanguínea, la enorme

importancia que conlleva una muestra apropiadamente colectada, la seguridad seguridad de

su origen y el correcto envasado y transporte, constituyen factores fundamentales en la

evaluación e informe de los exámenes a realizar.

El personal que ha de realizar la colección de la muestra sanguínea, debe tener presente

que en el trato correcto del paciente, su orientación y la habilidad para realizar su trabajo,

está la cara del Laboratorio Clínico ante la comunidad que ha de servir.

Se debe seguir las pautas necesarias en bioseguridad y de aquellos factores.

La fase preanalítica de la toma de muestra sanguínea es una parte vital del proceso de

análisis de laboratorio, ya que en este periodo es donde mayor número de profesionales de

diferentes disciplinas van a intervenir. Esta fase se divide en cuatro etapas: preparación, toma

de la muestra, almacenamiento de la muestra y transporte de la muestra.

- Preparación: Implica asegurarse de tener los materiales necesarios, como agujas

estériles, tubos de recolección, gasas, alcohol y vendajes. Además, es esencial

informar al paciente sobre el procedimiento, explicarle cualquier preparación

especial que deba seguir (como ayuno) y obtener su consentimiento informado.

También se debe identificar al paciente correctamente y verificar si hay alguna

restricción o consideración especial, como alergias o medicamentos que puedan

afectar los resultados.


- Toma de muestra: Se realiza utilizando técnicas asépticas para asegurar la

seguridad del paciente y la integridad de la muestra. Generalmente, se selecciona

una vena adecuada, como la vena mediana cubital en el brazo, y se limpia el área

de punción. Luego, se utiliza una aguja estéril para acceder a la vena y se extrae la

cantidad necesaria de sangre en los tubos de recolección adecuados. Después de la

extracción, se retira la aguja y se aplica presión en el sitio de punción para detener

el sangrado.

- Almacenamiento de la muestra: Una vez recolectada la muestra de sangre, es

esencial almacenarla adecuadamente para mantener su integridad y preservar sus

características. Los tubos de recolección se etiquetan con la información del

paciente y se colocan en un soporte o contenedor seguro para evitar caídas o

roturas. Dependiendo del tipo de análisis que se realice, puede ser necesario

agregar aditivos a los tubos de recolección para estabilizar la muestra. Las

muestras de sangre suelen almacenarse en refrigeradores o congeladores a

temperaturas controladas hasta que se envíen al laboratorio.

- Transporte de la muestra: Las muestras deben colocarse en recipientes adecuados

y seguros para evitar fugas o roturas. Es importante mantener la cadena de

custodia y asegurarse de que las muestras se envíen al laboratorio lo antes posible

para evitar cualquier deterioro o alteración de los componentes sanguíneos. Si es

necesario, se puede utilizar un medio de transporte frío o congelado para mantener

la temperatura adecuada durante el transporte.


Cada una de estas etapas es propensa a múltiples errores, por lo que es importante

tomar las máximas precauciones con la adecuada extracción sanguínea, la correcta

identificación, selección del anticoagulante, entre otros aspectos. Algunos de los errores más

comunes en la fase preanalítica de la toma de muestra sanguínea son la preparación

incompleta o incorrecta del paciente, la demora en el envío de las muestras al laboratorio, la

hemólisis de las muestras de sangre, entre otros.

Figura 1. Procedimiento para realizar una toma de muestra sanguínea

Punción capilar

La punción capilar es una técnica de extracción de sangre que se utiliza en adultos y

neonatos, es un procedimiento utilizado para obtener una muestra de sangre mediante la

punción de la piel y la punción de los capilares subyacentes. Su objetivo es indicar el

porcentaje de volumen ocupado por los glóbulos rojos en una muestra de sangre total, se

utiliza para evaluar la cantidad de glóbulos rojos en relación con el volumen total de sangre.
Figura 2. Punción capilar en neonatos

II. OBJETIVOS

Conocer los instrumentos para la toma de muestras biológicas.

III. MATERIALES

 Guantes estériles.

 Jeringas de 5-10 ml.

 Agujas de estériles

 Yodo povidona al 10%

 Estilete

 Estufa

 Alcohol al 70% o alcohol etílico

 Torundas de algodón
 Alcohol

 Tubos de anticoagulantes

 Frascos de recolección.

 Recipiente estéril de boca ancha

 Algodón.

 Ligadura.

 Tubo para la recolección (Vacutainer)

 Laminillas portaobjetos y cubreobjetos

 Esparadrapo.

IV. PROCEDIMIENTO

POSICIÓN DEL PACIENTE

a) Si el paciente se encuentra en el laboratorio, hacer que se siente. Poner el brazo del

paciente sobre la mesa de trabajo apoyándolo en un pequeño cojín bajo el codo, con la

palma de la mano hacia arriba.

b) Si el paciente se encuentra en cama, extender el brazo del paciente en una

posición descansada.

PUNTO PARA LA EXTRACCIÓN DE SANGRE

c) El sitio más adecuado es la vena que se encuentra en el pliegue anterior del codo, en el

punto donde es más gruesa y visible.

USO DE LA JERINGA

d) Colocar la aguja en la jeringa, tocando sólo la base de la aguja. Asegurarse que la aguja

y la jeringa no estén obstruidas.


APLICAR LA LIGADURA

e) Aplicar la ligadura por encima del punto ubicado para la extracción de la sangre.

f) Con la mano derecha colocar, firmemente, la ligadura alrededor del brazo del

paciente, y sujetar los extremos.

g) Con la mano izquierda tirar de un extremo cruzándolo y a continuación introducir este

extremo por debajo de la parte principal de la ligadura. Se deberá ajustar, sólo lo

suficiente para aminorar la corriente sanguínea y dilatar la vena, sin apretarla tanto que

reduzca el paso de sangre por las arterias.

h) Pedir al paciente que abra y cierre la mano varias veces, para favorecer la

dilatación de las venas.

i) Con el dedo índice de la mano izquierda palpar la vena en que se introducirá la aguja.

j) Desinfectar la piel con una pieza de algodón embebido en etanol al 70%.

k) Tomar la jeringa con la mano derecha, colocando la yema del dedo índice sobre la

base de la aguja.

l) Colocar la aguja sobre la vena, con el bisel hacia arriba. Introducir la aguja en el centro

de la vena, sin dudar. Nunca intentar punzar una vena por un lado. Se sentirá que la

aguja atraviesa la piel.

m) Introducir la aguja 1 - 1,5 cm a lo largo de la vena.

n) Con la mano izquierda tirar hacia atrás el émbolo de la jeringa muy lentamente.

Deberá entrar sangre en la jeringa. Llenar la jeringa con la cantidad de sangre que

necesite.

o) Retirar la ligadura tirando del extremo doblado.

p) Aplicar un pedazo de algodón seco sobre la parte donde se encuentra oculta la punta

de la aguja. Sacar la aguja con un movimiento rápido.


q) Pedir al paciente que presione firmemente el algodón durante 3 minutos, con el brazo

extendido. No se recomienda que se flexione el brazo a causa del riesgo que se forme

un hematoma.

r) Luego de extraída la sangre venosa, retirar la aguja de la jeringa con el máximo

cuidado y depositar la aguja en el recipiente de metal con desinfectante.

s) Llenar los frascos o tubos rotulados con la muestra de sangre. Si estos recipientes

contienen anticoagulante, mover varias veces con suavidad y uniformidad el recipiente.

No agitar el contenido.

Tubos De Anticoagulantes:

 Tubos de tapa Púrpura contiene EDTA aplicado por aspersión en las paredes del

tubo, ambos para determinaciones en las que se requiere sangre total.

 Tubos de tapa Verde contienen heparina de litio o heparina de sodio aplicada por

aspersión en las paredes del tubo, ambos para determinaciones en las que se

requiere plasmas.

 Tubos de tapa Amarilla contienen activador de coagulación aplicado por aspersión

en la pared del tubo para acelerar la formación y retracción del coagulo en un tiempo

de 30 minutos, una vez que han sido homogenizados.

 Tubos de tapa Roja contienen activador de coagulación aplicado por aspersión en la

pared del tubo para acelerar la formación y retracción del coágulo en un tiempo de

60 minutos, una vez que han sido homogeneizados.

 Tubos de tapa Celeste contienen citrato de sodio líquido 0,109 o 0,105M,

comúnmente descritos como citrato 3,2%, ambos para determinaciones de

coagulación.

 Tubos de tapa Naranja contienen trombina como activador de coagulación para

acelerar la formación y retracción del coágulo en un tiempo de 5 minutos, una vez que

han sido homogenizados.


V. RESULTADOS

Identificación de la
zona.

Inserción del
bisel de la aguja.

Muestra
extraída en
tubo con
EDTA.
TOMA DE MUESTRA

1. La flebotomía es un procedimiento esencial en el análisis clínico que demanda precisión y un

protocolo estandarizado. El proceso comienza con la correcta identificación del paciente,

verificando tanto su nombre completo como su fecha de nacimiento, para prevenir errores de

identidad. Es indispensable explicar el procedimiento al paciente y obtener su consentimiento

informado, no solo por cuestiones éticas, sino también para reducir su ansiedad.

2. Antes de la extracción, es crucial asegurarse de que el paciente haya cumplido con las

condiciones preanalíticas, como el ayuno, si es necesario. La postura del paciente también es

importante; debe estar cómodamente sentado en una silla con reposabrazos o acostado en una

camilla, lo que facilita la estabilidad y el acceso a las venas.

3. La preparación del material es un paso clave que incluye el lavado de manos del flebotomista y el

uso de guantes, seguido de la organización del equipo necesario, como el sistema Vacutainer o

una jeringa con aguja, tubos específicos para las pruebas, torniquete, algodón o gasas, alcohol al

70%, esparadrapo y un contenedor para desechar objetos punzocortantes.

4. La elección del sitio de punción es un paso crítico que requiere habilidad y experiencia. El
torniquete debe colocarse entre 7-10 cm por encima del sitio de punción, y se le pide al paciente

que cierre el puño para que las venas se hagan más visibles. La palpación y visualización de las

venas es crucial, siendo la vena cubital mediana la preferida, seguida de la vena cefálica y la

basílica, esta última con precaución debido a su cercanía a la arteria braquial.

5. La antisepsia en el área de punción se realiza con una torunda empapada en alcohol al 70%,

aplicando movimientos circulares desde el centro hacia afuera. Es importante dejar secar el

alcohol para evitar hemólisis y garantizar una desinfección eficaz. La técnica de inserción de la

aguja es crítica: se debe fijar la vena con el pulgar y la aguja debe insertarse en un ángulo de 15-

30 grados con el bisel hacia arriba.

Punción venosa
correcta

6. El orden de recolección de las muestras sigue un protocolo para evitar la contaminación cruzada

de aditivos. Los tubos deben recolectarse en el siguiente orden:

- Tubo de tapa lila (EDTA): para pruebas hematológicas completas.

- Tubo de tapa celeste (Citrato de sodio): para pruebas de coagulación.

- Tubo de tapa amarilla (con gel separador): para pruebas bioquímicas que requieren suero.
7. Es fundamental llenar cada tubo hasta la línea indicada para mantener la proporción adecuada de

sangre y aditivo. Los tubos con anticoagulante deben mezclarse suavemente para asegurar una

correcta distribución y prevenir la formación de microcoágulos.

8. La finalización del procedimiento es tan importante como su inicio. Es necesario aflojar el

torniquete antes de retirar la aguja para evitar hematomas. Se debe aplicar presión

inmediatamente sobre el sitio de punción con una torunda de algodón seca para prevenir el

sangrado y la formación de hematomas, pidiendo al paciente que presione por 3 a 5 minutos.

9. El manejo adecuado de los objetos punzocortantes es fundamental para evitar lesiones y

exposiciones accidentales. La aguja debe desecharse inmediatamente en un contenedor específico

para estos objetos, sin re-encapucharla.


10. Finalmente, el etiquetado correcto de los tubos, con la información del paciente y la hora de

recolección, es esencial para garantizar la trazabilidad de la muestra. Antes de que el paciente se

retire, es importante verificar su bienestar y proporcionar las instrucciones post-flebotomía. El

registro del procedimiento en el sistema o formulario correspondiente asegura la documentación

adecuada para seguimiento y control de calidad.


VI. DISCUSION DE RESULTADO

La identificación precisa del paciente durante la flebotomía es crucial para garantizar la

exactitud en los resultados de laboratorio. Aunque parece un paso simple, errores en esta fase

pueden causar graves consecuencias, incluyendo diagnósticos equivocados o tratamientos

inadecuados. Un estudio reciente muestra que hasta el 0.5% de las muestras son etiquetadas

incorrectamente, lo que aumenta el riesgo de errores preanalíticos (Grankvist et al., 2020). La

implementación de sistemas automatizados de identificación mediante códigos de barras ha

mejorado la trazabilidad de las muestras, pero su adopción no ha sido uniforme en todas las

instituciones (Kristensen et al., 2021).

Diversos factores influyen en la calidad de las muestras de sangre recogidas para análisis

clínicos, desde la técnica de extracción hasta el manejo post-extracción. De acuerdo con Smith et al.

(2022), la temperatura ambiente y el tiempo que transcurre entre la extracción y el procesamiento

de la muestra pueden alterar significativamente los niveles de algunos parámetros bioquímicos. En

particular, las concentraciones de potasio y glucosa son especialmente sensibles a estos factores. El

uso de refrigeración adecuada y la entrega rápida al laboratorio son esenciales para mantener la

integridad de la muestra (Smith et al., 2022).

La extracción de sangre en pacientes pediátricos presenta desafíos adicionales, principalmente

debido a las dificultades en la localización de venas y el riesgo de trauma emocional en los niños.

Tecnologías recientes, como los dispositivos de visualización de venas mediante infrarrojos, han

mostrado resultados prometedores en la mejora de la precisión y la reducción del tiempo del

procedimiento. Un estudio realizado por Johnson y Carter (2023) reveló que estos dispositivos

incrementan la tasa de éxito en la primera punción en un 15% en niños menores de cinco años,

reduciendo así el estrés tanto en los pacientes como en el personal clínico.

La falta de estandarización en los procedimientos de flebotomía puede causar problemas

importantes en estudios multicéntricos. Según lo destacado por Taylor et al. (2021), la

inconsistencia en el uso de equipos, el tiempo de aplicación del torniquete y el manejo de las


muestras puede llevar a variaciones significativas en los resultados. En su análisis de varios centros

hospitalarios, se observó que los estudios realizados en diferentes ubicaciones presentaban

discrepancias en los valores hematológicos debido a diferencias en las técnicas de flebotomía. Por

ello, proponen que la implementación de un protocolo unificado a nivel global es esencial para

garantizar la comparabilidad de los datos (Taylor et al., 2021)

El método para la extracción de sangre puede variar según la forma que más le sienta al

personal capacitado, no hay un método estandarizado, sin embargo, existen algunos instrumentos

que podrían ayudar al personal a realizar una extracción menos traumática. Algunas

complicaciones que se podrían presentar durante la toma son:

- Dificultad para localizar la vena

- Hematoma o equimosis

- Dolor o molestia excesiva

- Extracción insuficiente o excesiva de sangre

- Contaminación de la muestra: Podría afectar la integridad y confiabilidad de la

muestra.

- Errores en la identificación de la muestra: Si se cometen errores en la identificación,

se corre el riesgo de asociar la muestra con el paciente incorrecto, lo que puede

generar resultados incorrectos y problemas de diagnóstico.

VII. CONCLUSIONES

 El laboratorio clínico, forma parte del sistema de salud, ya que ofrece diversas pruebas

que brindan información sutil y veraz para el diagnóstico y tratamiento de

enfermedades.

 Es necesario obtener muestras de fluidos biológicos, especialmente de sangre, debido a

que se puede detectar un sinnúmero de patologías.


 Para la obtención de la muestra, es necesario realizar una adecuada técnica, con la

finalidad de prevenir errores que afectan la calidad de la misma y, por ende, los valores de

los resultados.

 Las muestras se obtienen durante la fase preanalítica, el cual comprende una serie de pasos

fundamentales, es decir desde la identificación del paciente hasta el momento de la

extracción de la muestra, es por esta razón que esta etapa es primordial antes del análisis

clínico de las muestras.

 L flebotomía, más que un procedimiento habitual, es una tarea compleja que demanda una

combinación de expertise técnico, destrezas prácticas y empatía hacia el paciente. La

investigación constante y las mejoras en esta área son esenciales para mejorar la exactitud

diagnóstica y, en definitiva, elevar la calidad de la atención médica. El porvenir de la

flebotomía se vislumbra como un campo en evolución, marcado por innovaciones

tecnológicas y un entendimiento cada vez mayor del papel crucial que desempeña la fase

preanalítica en los diagnósticos de laboratorio.

VIII. CUESTIONARIO

1. ¿Cuál es la concentración de citrato de sodio que se utiliza como anticoagulante?

El citrato de sodio se emplea habitualmente en concentraciones del 3.2% (0.109 M) o 3.8% (0.129

M) en los tubos con tapa celeste, utilizados para pruebas de coagulación. Su acción se basa en la

quelación del calcio, lo que interrumpe temporalmente la cascada de coagulación. Este proceso es

reversible, permitiendo que las pruebas se realicen reintroduciendo calcio en la muestra bajo

condiciones de laboratorio controladas. Es crucial mantener la consistencia en la concentración del

citrato de sodio, ya que elegir entre 3.2% o 3.8% puede afectar mínimamente algunos resultados de

las pruebas de coagulación.

2. ¿Cuál es la concentración de EDTA que se utiliza como anticoagulante?

El EDTA (ácido etilendiaminotetraacético) se utiliza en concentraciones de entre 1.5 y 2.2 mg/mL

de sangre en los tubos de tapa lila. Actúa también mediante la quelación del calcio, pero de manera

más fuerte y permanente en comparación con el citrato.


Esto lo convierte en la opción preferida para preservar la morfología celular en análisis

hematológicos.

Las aplicaciones principales de los tubos con EDTA incluyen:

- Hemograma completo (CBC)

- Análisis de reticulocitos

- Tipificación sanguínea y pruebas de compatibilidad

- Pruebas de hemoglobina A1c

- Algunas pruebas moleculares y genéticas

El EDTA es ideal para conservar la integridad de las células sanguíneas, haciéndolo indispensable

en hematología. No obstante, no es adecuado para pruebas que requieren calcio funcional,

como las de coagulación.

3. ¿Cuál es la concentración de heparina que se utiliza como anticoagulante?

La concentración de heparina utilizada oscila entre 10 y 30 unidades internacionales (UI) por mL

de sangre, dependiendo de si se trata de heparina sódica o de litio y de la prueba en cuestión. La

heparina potencia la actividad de la antitrombina III, que inhibe de manera natural varios factores

de la coagulación, principalmente la trombina (factor IIa) y el factor Xa. A diferencia del EDTA y

el citrato, la heparina no afecta de manera significativa los niveles de calcio en sangre, lo que la

hace adecuada para pruebas bioquímicas y de gases en sangre. Es fundamental ajustar la dosis de

heparina al volumen de sangre recolectado para evitar interferencias en los resultados.

4. ¿Cuál es el mecanismo del anticoagulante heparina?

La heparina ejerce su acción anticoagulante mediante la activación de la antitrombina III (AT III),

una proteína que inhibe varios factores de la coagulación. Al unirse a la antitrombina III, la heparina

incrementa su capacidad inhibitoria, lo que impide la acción de la trombina (factor IIa) y del factor

Xa, entre otros.

El bloqueo de estos factores ocurre de la siguiente manera:

1) La inhibición del factor Xa evita la conversión de protrombina en trombina.

2) La inactivación directa de la trombina impide que el fibrinógeno se transforme en fibrina.


Este mecanismo es distinto al de otros anticoagulantes, como el EDTA o el citrato, que eliminan el

calcio. Dado que la heparina no modifica los niveles de calcio, es útil en pruebas bioquímicas que

requieren la preservación de electrolitos, aunque su impacto sobre varios factores de coagulación

limita su utilidad en pruebas que evalúan funciones específicas de la coagulación.

5. ¿Qué es el anticoagulante Wintrobe?

El anticoagulante Wintrobe es una mezcla de oxalato de amonio y potasio en proporción 3:2, creado

por Maxwell Myer Wintrobe en la década de 1930 para medir la velocidad de sedimentación

globular (VSG). Esta mezcla previene la coagulación de la sangre durante la prueba de VSG.

Algunas de sus características y aplicaciones incluyen:

1) Composición: Los oxalatos forman complejos con el calcio, impidiendo la coagulación.

2) Uso principal: Originalmente, se utilizaba para medir la VSG con el método de Wintrobe.

3) Desuso actual: Ha caído en desuso en la práctica clínica moderna, siendo reemplazado por

métodos más estandarizados, como el método Westergren.

4) Limitaciones: Puede interferir con algunas pruebas bioquímicas y tiene menor estabilidad en

comparación con anticoagulantes modernos.

La disminución en el uso del anticoagulante Wintrobe se debe a la adopción de métodos más

precisos y versátiles, que permiten realizar múltiples pruebas con una sola muestra. No obstante, aún

puede encontrarse en laboratorios que no han actualizado completamente sus protocolos o en

estudios históricos.
IX. BIBLIOGRAFIA

Departamento de Laboratorio Clínico. Hospital de Clínicas. (2004). MANUAL DE TOMA DE

MUESTRAS PARA ESTUDIO BACTERIOLÓGICO, PARASITOLÓGICO Y

MICOLÓGICO. Obtenido de [Link]

Hospital Clinico Regional Dr. Guillermo Grant Benavente. (30 de Abril de 2019). Manual

de

toma de muestras. Obtenido de Examenes de Laboratorio Clínico:

[Link]

DE_MUESTRAS_EXAMENES_DE_LABORATORIO_CLINICO,_4o_EDICION,_ABRIL

_2019_-_ABRIL_2024..pdf

Hospital Regional del Libertador Bernardo O'Higgns. (27 de Marzo de 2019). MANUAL

GENERAL DE TOMA DE MUESTRAS. Obtenido de Laboratoio Clínico:

[Link]

20muestras%[Link]

Instituto Nacional de Salud. (2013). Procedimientos de Laboratorio. Obtenido de

[Link]

Sociedad Brasileña de Analisis Clínico. (2019). Manual de Toma de Muestras en Laboratorio

Clínico. Río de Janeiro: Programa Nacional de Controle de Qualidade.

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