Eje 3
Escuela segura
3.1. Integridad del alumnado.
3.2. Protocolos de prevención y atención de las
violencias en la escuela
3.2.1 Protocolo de prevención
(Nivel primario): Evitar
3.2.2 Protocolo de actuación
(Nivel secundario): Identificar
3.3. Convivencia escolar
3.4. Protección civil escolar y salud del alumnado
3.5 Corresponsabilidad social en el proceso educativo:
participación de los actores sociales
3.6. Proyectos de apoyo interinstitucional
3.1. Integridad del alumnado
123. La integridad del alumnado no sólo se circunscribe a los aspectos que tengan
que ver con el cuidado de su persona física, sino también con lo emocional y
psicosexual, implica que las relaciones que se establezcan al interior de la escuela sean
respetuosas, democráticas y pacíficas. Para lograrlo, es necesario generar ambientes
armónicos en los que prevalezca la intención plena para propiciar el aprendizaje y a su
vez una convivencia que fomente el desarrollo integral del alumnado en un marco de
derecho a la dignidad humana, la inclusión, la aceptación a la diversidad y la prevención
de cualquier acto que vulnere a la población escolar.
El personal que labora en los planteles educativos en todo momento respetará y hará
respetar a los alumnos, considerando sus derechos de acuerdo con lo establecido en la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos 235 , la Convención Sobre los
Derechos de las Personas con Discapacidad 236 , la Declaración de los Derechos del
Niño, la Niña o Joven Hospitalizado o en Tratamiento de Latinoamérica y el Caribe en el
Ámbito de la Educación 237 , la Ley General de Educación 238 , la Ley General para la
Inclusión de lasPersonas con Discapacidad 239 , la Ley General de Acceso de las Mujeres
a una Vida Libre de Violencia 240 , la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y
Adolescentes 241 , la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación 242 , la Ley
para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México 243 y la Ley para el
Reconocimiento y la Atención de las personas LGBTTTI de la Ciudad de México 244 . De
igual forma, deberá considerar los criterios, determinaciones, así como la difusión,
prácticas y orientaciones sobre actitudes contra la discriminación, emitidas o
recomendadas por el CONAPRED 245 y el COPRED, y sus obligaciones de acuerdo con el
Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación Preescolar de la Ciudad
de México 246 , Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación Primaria
de la Ciudad de México 247 y Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de
Educación Secundaria de la Ciudad de México 248 y el Modelo Integral para la
Convivencia en Educación Inicial, Básica y Especial en la Ciudad de México que contiene
los Lineamientos para el Fortalecimiento de la Convivencia Escolar, Prevención de las
Violencias en la Escuela y la Atención de las Quejas o Denuncias por Violencia Maltrato,
Acoso y/o Abuso Sexual Infantil en los Planteles Públicos y Particulares de Educación
Inicial, Básica, Especial y para Adultos en la Ciudad de México 249
Asimismo, la comunidad escolar se conducirá de forma respetuosa propiciando
relacionesarmónicas evitando cualquier acto discriminatorio, aquellos tratos desiguales
basados en prejuicios que niegan, excluyen, impiden o restringen el acceso a uno o más
derechos.
Algunos actos de discriminación son: negar, limitar o impedir el libre acceso a la
educación, así como a estímulos e incentivos; generar y difundir contenidos o métodos
pedagógicos que promuevan situaciones de inferioridad y que reproduzcan estereotipos
o prejuicios negativos sobre las personas; difundir, por cualquier forma o medio de
comunicación, cualquier mensaje que promueva o incite al odio y a la violencia;
restringir, obstaculizar o impedir la participación en actividades educativas, deportivas,
recreativas o culturales; generar dinámicas adultocéntricas, en donde sólo él o la
docente tienen voz y voto en el aula, negar la diversidad humana y/o no atenderla al
interior del salón, por mencionar algunos.
El trato discriminatorio puede darse a partir de alguno de los siguientes motivos: el
origen étnico, nacional, tono de piel, lengua, sexo, género, edad, discapacidad, condición
jurídica, social o económica, identidad indígena, identidad o expresión de género,
apariencia física, condiciones de salud, religión, formas de pensar, orientación sexual o
cualquier otra razón.
En conclusión, la educación para la no discriminación abona a una cultura de igualdad en
tanto se reconozca la diversidad humana y su valor, la dignidad de cada persona y la
importancia de desarticular los preceptos culturales y discriminatorios en los que vive
una persona.
Es responsabilidad del personal directivo, del colectivo docente, del personal
administrativo, de apoyo y asistencia a la educación, de la autoridad inmediata superior
y demás integrantes de la comunidad educativa tomar las medidas que aseguren al
alumnado la protección y cuidado necesarios para preservar su integridad física,
psicológica, social, emocional y psicosexual durante su permanencia en el plantel
educativo y conforme al horario escolar y durante visitas fuera del inmueble escolar, con
base en los principios de respeto a la dignidad e integridad de los alumnos y en apego a
lo establecido por la Declaración de los Derechos del Niño, la Niña o Joven Hospitalizado
o en Tratamiento de Latinoamérica y el Caribe en el Ámbito de la Educación 250 , la Ley
General de Educación 251, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de
Violencia 252, la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes 253 , la
Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación 254 , la Ley para Prevenir y
Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México 255, los Lineamientos Generales por
los que se establece un Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación
Básica del Distrito Federal 256 y los Lineamientos para el Fortalecimiento de la
Convivencia Escolar, Prevención de las Violencias en la Escuela y la Atención de las
Quejas o Denuncias por Violencia, Maltrato, Acoso y/o Abuso Sexual Infantil en los
Planteles Públicos y Particulares de Educación Inicial, Básica, Especial y para Adultos en
la Ciudad de México, mismos que se encuentran en el Modelo Integral para la
Convivencia en Educación Básica y modalidad de Especial en la Ciudad de México.
Finalmente, se debe preponderar el interés superior de NNAJ para garantizar de manera
plena sus derechos, la satisfacción de sus necesidades y un sano esparcimiento para su
desarrollo integral, así también, asegurar el derecho de la colectividad, respetando la
individualidad, por lo que, la AEFCM como órgano garante del derecho a la educación en
la Ciudad de México, debe establecer las condiciones mínimas necesarias en cada
plantel educativo para que el alumnado pueda recibir apropiadamente el servicio
educativo.
Queda prohibido a todo el personal directivo, docente, administrativo y docentes en
formación tener contacto con la población estudiantil, para asuntos no académicos, a
través de citas y/o salidas fuera del horario escolar, por teléfono convencional o celular,
correo, redes sociales u otro medio electrónico, esto con la finalidad de evitar
transgresiones relacionadas con conductas que atenten en contra de la integridad física,
psicológica y/o sexual de los educandos.
En el respeto irrestricto a sus derechos humanos, se prohíbe a todo el personal docente y
administrativo que realice hacia los estudiantes, madres, padres de familia, tutores,
cuidadores, compañeros o superiores, ofensas, injurias, burlas, desprecios o genere
cualquier tipo de violencia escolar, ya sea física, psicológica, de índole sexual, por su
identidad, preferencia y/o expresión genérica.
En los casos relacionados a ciberbullying, sexting y/o pack entre otras, considerar lo
establecido en la Guía para el uso responsable y seguro de las Tecnologías de la
Información y Comunicación en las Escuelas Públicas y Privadas de Educación Básica,
adscritas o incorporadas a la AEFCM 257 y en el Marco para la convivencia Escolar en las
Escuelas de Educación Secundaria de la Ciudad de México 2023.
De realizar algún acto que ponga en riesgo la integridad física, psicológica, intelectual,
moral de los alumnos, inmediatamente se comunicará lo sucedido al director del plantel
escolar para que en los propios términos se aplique el protocolo de actuación establecido
en el numeral 131, apartados 3.2. y 3.2.2., de esta guía, a fin de salvaguardar la
integridad del alumnado. Asimismo, deberá dar aviso de inmediato a la autoridad
competente para realizar una investigación y se determine el grado de responsabilidad
del servidor público en cuestión.
El Comité de Desaliento de las Prácticas que generen violencia y el consumo de
sustancias nocivas para la salud del CPE (en su caso) se encargará de vigilar que se
realicen acciones de prevención en contra de estas prácticas.
124. Revisión de útiles escolares. Al inicio de cada ciclo escolar, el director del
plantel convocará en asamblea general a las madres, padres de familia y tutores para
informar y obtener su autorización sobre el protocolo de revisión de útiles escolares
considerada como una medida de protección y de cuidado a favor de las niñas, niños y
adolescentes, con un enfoque de derechos humanos, privilegiando el interés superior de
la niñez, generando acuerdos y compromisos desde casa.
Por lo anterior, a efecto de salvaguardar los derechos de cada educando, se recomienda
a los directivos, administrativos, madres, padres de familia, tutores, entre otros, que
durante el ciclo escolar se realicen las acciones preventivas y de seguimiento
enmarcadas en dicho protocolo, como la programación de revisiones periódicas,
continuas y supervisadas a toda caja, bolsa, recipiente contenedor y en general a todo
objeto que permita transportar cualquier tipo de arma y/u objetos punzocortantes que
pongan en riesgo la integridad física de los miembros de la comunidad educativa.
Asimismo, será importante que, durante el ciclo escolar, se realicen las acciones
preventivas enmarcadas en el protocolo, recuperando las constancias documentales de
dicha aplicación, con el propósito de mantener vigente la seguridad de la población
escolar.
El Protocolo para la Protección y Cuidado para las Niñas, Niños y Adolescentes en la
Revisión de Útiles Escolares258 , deberá ser consultado a través del portal de la AEFCM,
en el apartado correspondiente a Normateca, en donde se establecen los pasos a seguir
para la prevención, atención y restablecimiento de la comunidad educativa ante
situaciones de riesgo.
125. Conducta del alumnado. Los problemas de conducta que atenten contra el
ambiente escolar como: conductas agresivas, actos violentos o situaciones particulares
en las que incurran los alumnos en la escuela serán abordadas en apego a lo que
establecen los acuerdos secretariales 96, 97, 98, además del Marco para la Convivencia
Escolar en las Escuelas de Educación Preescolar de la Ciudad de México 259, Marco para
la Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación Primaria de la Ciudad de México 260
y Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación Secundaria de la
Ciudad de México 261 y registradas en el SIIE o SIIEWeb, según corresponda 262 para el
seguimiento puntual de cada incidencia.
Para el alumnado que requiera atención especializada, la escuela deberá implementar
las estrategias que permitan atender el caso en particular, lo anterior, en colaboración
con la Unidad de Educación Especial y Educación Inclusiva, de no contar con el
servicio UDEEI, se solicitará a la Supervisión de Educación Especial a la que el plantel se
encuentre adscrito y, de ser necesario, se solicitará el apoyo a la Clínica de la
Conducta.
El personal directivo, docente, administrativo y de apoyo y asistencia a la educación, por
ningún motivo impondrá castigo corporal y/o psicológico a los alumnos. Deberá vigilarse
que no se utilicen apodos o sobrenombres que etiqueten a sus compañeros o a cualquier
miembro de la comunidad escolar. Todas las faltas disciplinarias deberán documentarse y
darse a conocer a las madres, padres de familia o tutores, ser registradas en el
expediente del alumno, describiendo los hechos, las estrategias de intervención; así
como, las medidas disciplinarias aplicadas, además de los compromisos contraídos por el
alumno y la madre, padre de familia, tutor o familiar responsable, para la atención y
seguimiento del caso. Las medidas asumidas deben estar fundamentadas en el carácter
formativo e integral de la escuela, con apego a criterios de orientación que tiendan a
lograr la adaptación sana del alumno al ambiente escolar, evitando con ello, la aplicación
de aquellos castigos que vayan en detrimento de su personalidad, en relación con lo que
establece la Convención Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad 263 , Ley
General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad264 , Ley General de
Educación 265 Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes 266 y Ley General de los , Ley
para el Reconocimiento y la Atención de las personas LGBTTTI de la Ciudad de México
267 y los Lineamientos para el Fortalecimiento de la Convivencia Escolar, Prevención de
las Violencias en la Escuela y la Atención de las Quejas o Denuncias por Violencia,
Maltrato, Acoso y/o Abuso Sexual Infantil en los Planteles Públicos y Particulares de
Educación Inicial, Básica, Especial y para Adultos en la Ciudad de México, mismos que se
encuentran en el Modelo Integral para la Convivencia en Educación Inicial, Básica y
Especial en la Ciudad de México, que contempla los (Lineamientos para el
Fortalecimiento de la Convivencia Escolar, Prevención de las Violencias en la Escuela y la
Atención de las Quejas o Denuncias por Violencia, Maltrato, Acoso y/o Abuso Sexual
Infantil en los Planteles Públicos y Particulares de Educación Inicial, Básica, Especial y
para Adultos en la Ciudad de México)268
De manera adicional el servicio educativo para la Educación Primaria deberá observar el
Acuerdo número 96 269 ; para la Educación Secundaria el Acuerdo número 98 270, y
para la Educación Secundaria Técnica el Acuerdo número 97 271 .
En el caso del Centro de Atención Múltiple Laboral, los problemas de conducta que
despliegue el alumnado y que atenten contra el ambiente escolar, serán abordados en
apego a lo establecido en el Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de
Educación Secundaria de la Ciudad de México.
Cámaras de videovigilancia. Si un plantel educativo pretende instalar cámaras de
seguridad en sus instalaciones, invariablemente deberá justificar su finalidad, y éstas, se
tendrán que instalar de acuerdo con las recomendaciones y previa autorización de la
Coordinación de Asuntos Jurídicos y Transparencia de la AEFCM.
Los planteles educativos que cuenten con un sistema de videovigilancia, circuito cerrado
de televisión, o algún otro sistema de monitoreo en video, y con la finalidad de apoyar
en las medidas de seguridad del alumnado, deberán contar por escrito, el
consentimiento de madres y padres de familia o tutores y la orientación de un uso
exclusivo en zonas estratégicas de movilidad común. La videovigilancia deberá respetar
los principios de proporcionalidad, idoneidad y mínima intervención.
La escuela que determine instalar cámaras de seguridad en sus instalaciones deberá
tener a la vista su Aviso de Privacidad Simplificado y contar con un Documento de
Seguridad, de conformidad a lo establecido en la Ley General de Protección de
Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados. La Unidad de Transparencia
en todo momento orientará al personal directivo e, incluso, a madres y padres de familia
y/o tutores, para que se cumplan todas las medidas para la debida Protección de los
Datos Personales de menores.
La instalación de cámaras de videovigilancia en centros escolares, es una medida
alternativa de apoyo a las tareas de seguridad para salvaguardar el derecho de los
alumnos a una vida libre de violencia, sin menoscabo de su derecho a la intimidad.
Personal directivo, así como madres, padres de familia o tutores, podrán solicitar a la
Unidad de Transparencia, asesorías en materia de Protección de Datos Personales.
126. Salud del alumnado. Como parte de las medidas de salvaguarda implementadas
por la escuela y en colaboración con la madre, padre de familia o tutor, al inicio del ciclo
escolar y de forma obligatoria, deberá entregar al director o subdirector de gestión
escolar del plantel educativo la fotocopia de la Cartilla Nacional de Salud y, en caso de
padecimiento o enfermedad, un diagnóstico actualizado de atención especializada, con
la finalidad de conocer el estado de salud del menor. Asimismo, se requiere colaborar en
el cuidado de la integridad física, psicológica, emocional y psicopedagógica de cada
alumno, por lo que los docentes deberán incorporar en sus planeaciones, estrategias
adecuadas que contribuyan a esto.
En caso de que la Cartilla Nacional de Salud indique algún padecimiento del alumnado
y/o situación que amerite estrategias diversificadas, los docentes informarán al director
del plantel educativo o subdirector de gestión escolar, sean analizados los casos durante
las sesiones del CTE y se tomen las medidas preventivas y pertinentes, teniendo
presente en todo momento el derecho del alumno al acceso a una educación con
calidad, igualdad y equidad. La información deberá ser asentada en un formato y será
fundamental para el censo poblacional contenido en el PIPCE, por lo que, si el alumno
tiene algún padecimiento, se deberá solicitar a la madre, padre de familia o tutor que a
su vez solicite al médico tratante el informe médico con el estado de salud del menor,
que incluya en su caso, las instrucciones para el cuidado del estudiante al interior de la
escuela.
El director del plantel dará seguimiento para que el docente de grupo entregue la Cartilla
Nacional de Salud y diagnóstico actualizado de los alumnos al maestro de educación
física, de inglés y educación artística con la finalidad de no poner en riesgo la integridad
física de los estudiantes y brindarles la atención educativa pertinente. Éste deberá ser
incorporado al expediente del alumno y revisado junto con la Guía para la Atención del
Preescolar y la Cartilla de Vacunación actualizada, en su caso.
El personal docente frente a grupo es responsable de entrevistarse con la madre, padre
de familia o tutor para recopilar la información de la guía en mención en el transcurso de
los primeros 30 días hábiles al inicio del ciclo escolar, con el fin de elaborar la evaluación
inicial de cada alumno y la de su grupo.
Es obligación del personal docente y directivo validar la cédula de referencia de salud
del alumno272para casos de emergencia médica solicitando la información a las madres,
padres de familia o tutores.
Cada escuela deberá contar con la totalidad de las cédulas a más tardar en la segunda
quincena del mes de septiembre, una vez que se obtengan todas, informará por escrito a
las áreas operativas del nivel central correspondiente. Éstas deberán ubicarse en un
lugar que asegure la disponibilidad y acceso en todo momento.
Por ningún motivo, el personal de la escuela proporcionará medicamentos a los
estudiantes, reservando cualquier indicación médica a los especialistas cuya atención
será gestionada por la madre, padre de familia o tutor.
127. Atención médica de emergencia o urgencia. De presentarse una emergencia o
urgencia médica en la que el alumno o cualquier miembro del personal escolar que
requiera atención médica de urgencia, la brigada de comunicación o el personal
previamente designado por el CIPCE, realizará llamada telefónica al número de
emergencias 911 para solicitar el apoyo para recibir los primeros auxilios y de ser
necesario, canalizar al servicio médico del que es derechohabiente, previo aviso y
consentimiento de la madre, padre, o tutor o, según la indicación de la Cédula de
Referencia de Salud. En caso de que la emergencia o urgencia médica sea a causa de un
accidente, se deberá remitir a lo establecido en los numerales 127 y 128.
En caso de accidente de los trabajadores adscritos al servicio educativo, éste deberá
priorizar la atención médica ante el ISSSTE, a fin de agilizar el trámite administrativo
médico-laboral a que haya lugar.
Los brigadistas de primeros auxilios o el personal previamente designado, aplicará los
primeros auxilios en lo que llega la ambulancia, siguiendo los protocolos establecidos en
el PIPCE, buscando con ello la preservación de la vida, la función y la estética del
lesionado para lo cual deberán contar con capacitación básica actualizada en la materia
y con botiquín básico y equipado.
El director notificará la situación, a su autoridad superior jerárquica, en cuanto le sea
posible. Si el motivo de la atención médica de urgencia es ocasionado por algún tipo de
incidencia que suceda dentro del plantel educativo y ocasione la interrupción del servicio
educativo de manera parcial o total, deberá registrarse en el SIIE o SIIEWeb, según
corresponda 273 en su caso y a través del mismo se dará seguimiento, hasta su
conclusión.
Deberá documentarse y dar seguimiento a la atención médica que se brinde al alumno,
por la Institución Médica asignada. En caso de que la madre, padre de familia o tutor al
ser notificado del accidente rechace la atención médica deberá quedar evidencia por
escrito de esta situación, con firma de la madre, padre de familia o tutor y fecha.
Asimismo, es necesario implementar las medidas preventivas que permitan evitar
accidentes posteriores.
128. Seguro Institucional de la SEP. En todos los accidentes dentro del plantel
educativo o en actividades extraescolares programadas y coordinadas por autoridades
educativas para los alumnos, la autoridad del plantel o el servidor público a cargo deberá
activar el seguro Institucional de la SEP vigente en el ciclo escolar en el apartado de
Responsabilidad Civil, a través del enlace responsable del nivel educativo de registrar la
activación del siniestro en el Sistema Automatizado de Siniestros (SAS), quién indicará el
procedimiento para iniciar el reclamo ante la aseguradora.
En cualquier caso, se deberá informar a la madre, padre o tutor de la situación acaecida
y al mismo tiempo, informar a la autoridad jerárquica superior.
Se deberá notificar a la madre, padre de familia o tutor de la activación del seguro
institucional, a fin de que aporte la información y documentos que le sean requeridos, y
si rechaza la activación, deberá quedar evidencia por escrito con firma y fecha.
Para la correcta gestión del pago de este seguro y con la finalidad de deslindar
responsabilidades, el director del plantel educativo deberá instrumentar un acta de
hechos, así como seguir las indicaciones e integrar la documentación que solicite en su
momento el despacho o ajustador que designe la compañía del seguro institucional. En
caso de no ser utilizado el servicio de este seguro, se deberá notificar a la compañía, el
cierre del número de siniestro o número que se asigne para identificación del caso.
129. Programa Seguro Contra Accidentes Personales de Escolares Va segur@.
Complementariamente, se cuenta con el Programa Seguro Contra Accidentes Personales
de Escolares “Va segur@”274 . Al inicio del ciclo escolar, el director del plantel educativo
dará a conocer a la comunidad escolar el programa Va segur@ 275, que ofrece el
Fideicomiso.
Bienestar Educativo del Gobierno de la Ciudad de México. Se utiliza a solicitud de la
madre, padre de familia, tutor o el personal escolar, en caso de accidentes al participar
en actividades escolares y extraescolares.
Para la cobertura en actividades extraescolares, se deberá notificar a las autoridades del
programa, previo a la realización de la actividad.
Los siniestros escolares deberán ser reportados al centro de atención telefónica a los
números telefónicos 80 00 22 00 67 y 55 47 38 67 90 y/o a los números telefónicos
que en su momento difunda el programa y llenar debidamente el formato de Aviso de
Accidente del Programa Seguro Contra Accidentes Personales de Escolares “Va Segur@”
vigente.
Cabe señalar que para la activación del programa Va Segur@, es indispensable apegarse
a lo establecido en las Reglas de Operación. Protege a todo el alumnado y al personal
docente frente a grupo de los planteles educativos, desde que salen de su domicilio con
dirección a su escuela y de regreso, sin haber hecho ninguna desviación, así como
durante la estancia dentro de las instalaciones escolares y en cualquier actividad
extraescolar que se realice dentro y fuera de la escuela, siempre y cuando sea
organizada y supervisada por las autoridades educativas o escolares; para lo cual se
deberá dar aviso a las autoridades del programa por lo menos con 48 horas de
anticipación.
Deberán informar el nombre de los alumnos y personal del plantel que participarán en la
actividad, indicando fecha, hora y lugar de realización a la dirección de correo
electrónico: [email protected]. El seguro no tiene cobertura cuando
se contrata transporte escolar particular o cuando las madres, padres de familia o
tutores, se trasladen por sus propios medios a la actividad extraescolar, en caso de
tratarse de una sede distinta al plantel. Cualquier información adicional sobre cobertura,
quejas o dudas en general, puede consultarse en el módulo de atención ciudadana al
número de teléfono 55 11 02 17 30 extensiones 4016, 4122, 4027 y 4048 o al correo
electrónico: [email protected] del Fideicomiso Público Bienestar
Educativo.
En los casos en los que se ofrezca este seguro a las madres, padres de familia o tutores y
sea rechazado, deberá quedar documentado por escrito el motivo del rechazo, con la
fecha en la que se ofreció dicho beneficio.
130. La violencia fuera de la escuela. Cuando en el plantel educativo se identifique
algún alumno con señales de maltrato físico, psicológico, sexual, descuido o negligencia
fuera de la escuela, el director del plantel educativo procederá de inmediato a:
• Notificar por escrito la situación a sus autoridades superiores.
• Elaborar el Acta de Hechos (precisando las circunstancias de tiempo, modo y
lugar).
• Citar a la madre, padre de familia o tutor para informar la situación identificada,
así como las acciones a seguir.
• Brindar la orientación oportuna a los padres o persona responsable del menor
para la denuncia de los hechos ante las instancias legales pertinentes.
• Emitir el oficio de canalización correspondiente.
• Documentar las acciones que las madres, padres de familia o tutores otorguen
en seguimiento al caso, así como las acciones de apoyo psicopedagógico que
implemente la escuela.
• En todo momento conservar los principios normativos de discreción durante la
atención y seguimiento del caso.
• Las autoridades escolares en coordinación con su autoridad inmediata superior,
solicitarán la intervención a las instancias especializadas correspondientes
previa autorización de la madre, padre de familia o tutor, responsables del
menor.
En caso de que la madre, padre de familia o tutor sean presuntamente responsables de
los actos de violencia o se identifique al alumno en una situación de alto riesgo en el
núcleo familiar, la autoridad escolar deberá solicitar por escrito la asesoría y el
acompañamiento del área jurídica de su Dirección Operativa para denunciar de forma
inmediata el hecho ante las autoridades competentes como las siguientes:
• Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México. Ubicado
en calle Amberes número 54, Col. Juárez, C.P. 06600, alcaldía Cuauhtémoc. Tel.
5555335519. Su misión es contribuir a la recuperación de la seguridad y la
promoción de la procuración de justicia de la Ciudad de México y Municipios
colindantes.
• Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de
Personas (FEVIMTRA). Ubicada en Av. Insurgentes número 20, Colonia Roma
Norte, C.P. 06700, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, Teléfonos. 55 53 46
00 00 y 55 53 46 25 16. Email: [email protected] Dirección de Asistencia
Jurídica y Patrocinio Jurídico de la Familia de las Procuradurías de la Defensa del
Menor y la Familia y del DIF.
• Oficina Zona Sur (Benito Juárez, Iztapalapa, Tlalpan, Coyoacán, Tláhuac y Milpa
Alta): Prolongación Xochicalco No. 1000, Edificio B, Planta Baja, Col Santa Cruz
Atoyac, alcaldía Benito Juárez, C.P. 03310. Teléfonos, 55 56 04 01 27 ext. 6243 y
6000.
• Oficina Zona Centro (Álvaro Obregón, Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo,
Iztapalapa, Cuauhtémoc y Cuajimalpa): Av. Juárez No. 8, Col. Centro (Área 1)
alcaldía Cuauhtémoc, C.P. 0600. Teléfonos. 55 55 10 27 06 y 55 51 34 14 00 Ext.
40 80.
• Oficina Zona Norte (Venustiano Carranza, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero,
Iztacalco y Cuauhtémoc): Av. Reforma No. 705-A, Col. Morelos, alcaldía
Cuauhtémoc, C.P. 06200. Teléfono. 55 55 29 90 65
• Red de Atención y Prevención de la Violencia Familiar (UNAVI)
• Directorio de Guardianes de la Ciudad de México en sus Unidades de Atención y
Prevención de la Violencia Familiar (UAPVIF) dependientes del Gobierno de la
Ciudad de México. 276
131. Las violencias en la escuela. Los actos violentos generados al interior de las
escuelas constituyen una violación a los derechos humanos de los integrantes de la
comunidad educativa, por lo que es de suma importancia identificarlos para denunciar y
trazar rutas para su prevención y eliminación.
Nos referimos al fenómeno de las violencias (en plural), para reconocer que se trata de
situaciones y conductas diversas y no de un solo tipo, manifestada desde distintos
orígenes y grados complejidad, que se enmarcan en contextos socioculturales
específicos.
La violencia en la escuela puede ser generada por los distintos miembros de la
comunidad educativa, en específico, cuando ésta es generada por adultos y dirigida
hacía el alumnado, se constituye como maltrato, considerando todas las formas de
malos tratos físicos, emocionales, abuso sexual, descuido o negligencia que originen un
daño real o potencial para la salud del niño, adolescente y joven, su supervivencia,
desarrollo o dignidad en los contextos en los que interactúan, obstaculizando el goce y
ejercicio de sus derechos humanos, en especial, el derecho a la educación.
Cuando la violencia es generada por y entre el alumnado (entre pares) será
indispensable identificar el tipo de conducta que se está presentando, (violencia escolar,
acoso escolar, conflictos aislados, problemas de conducta, agresiones reactivas)
enfatizando que no toda violencia entre el alumnado puede ser catalogada como acoso
escolar.
Cuando en el plantel se identifiquen conductas de acoso escolar, el director del plantel
educativo deberá apoyarse en lo que las autoridades educativas establezcan a través del
portal de Acoso Escolar de la Secretaría de Educación Pública y asesorarse en el centro
de atención telefónica 800-11-22-676.
En la atención de quejas o reportes de maltrato escolar, acoso escolar o abuso sexual
infantil, se deberá actuar de conformidad con los criterios y protocolos que emita la CAJT
a través de la UAMASI.
El reto que ocupa a las autoridades educativas y escolares de todos los niveles de
educación básica es el de generar una convivencia pacífica, inclusiva y democrática,
manteniendo las condiciones de seguridad en los planteles y ante situaciones de
violencia que pudieran trastocar la convivencia entre sus miembros, reconocerse como
actores primordiales en la construcción de soluciones asertivas y pertinentes.
132. Unidad de Atención al Maltrato y Abuso Sexual Infantil (UAMASI). Es un
área especializada perteneciente a la Coordinación de Asuntos Jurídicos y
Transparencia (CAJT), dependiente de la AEFCM, que ofrece alternativas para el
fortalecimiento de la convivencia escolar, en la prevención de las violencias en la
escuela; de la salvaguarda de los derechos humanos en el ámbito escolar; y de la
solución pacífica de conflictos. Da atención formal a las quejas o denuncias por abuso
sexual infantil, acoso escolar y/o maltrato escolar (ASIAEM) ejercidos en contra de los
alumnos en planteles públicos y particulares, desde un enfoque de respeto a los
derechos humanos.
Para el cumplimiento de su encomienda, la UAMASI tiene la facultad de realizar llamadas
telefónicas, recorrido al plantel, visitas, entrevistas, diagnósticos grupales, solicitar
evidencias documentales de la atención brindada a los casos y acciones de seguimiento,
recomendaciones psicopedagógicas y normativas, canalización de los involucrados a
instituciones especializadas para atención psicológica, en cada uno de los planteles
educativos de Educación Básica de sostenimiento público en la Ciudad de México y/o en
la sede de la misma, con el propósito de allegarse de elementos que abonen al
conocimiento de la verdad de los hechos que se investigan.
El personal directivo de los planteles estará obligado a brindar todas las facilidades para
la intervención del personal de la UAMASI y, acreditar la debida aplicación del protocolo
correspondiente al caso concreto con la entrega de evidencia documental que sirva para
esclarecer los hechos, cuidando en todo momento la protección de datos personales de
los involucrados, con base en lo que establece la Ley General de Transparencia y Acceso
a la Información Pública 277 , Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información
Pública 278, y Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos
Obligados279.
Esta unidad no tiene el objetivo ni la facultad de sancionar a los servidores públicos
involucrados en las quejas recibidas; lo anterior lo determinarán las Autoridades
Educativas de los niveles respectivos de acuerdo con las investigaciones realizadas por
las instancias involucradas.
La CAJT a través de la UAMASI, informará a las Unidades Administrativas de la AEFCM
competentes, de los resultados obtenidos en las indagatorias realizadas, para los fines
que se consideren pertinentes.
Las indagaciones que realiza la UAMASI son de carácter confidencial, por lo que solo las
áreas jurídicas o aquellas autorizadas por las Direcciones Generales correspondientes
serán las encargadas de informar por escrito a los interesados sobre el resultado de
dicha investigación, el cual se encuentra contenido en el apartado de conclusiones del
Informe de Intervención.
3.2. Protocolos de prevención y atención de las violencias en la escuela.
Los protocolos tienen por objeto establecer el conjunto de mecanismos y procedimientos
normativos que permitan prevenir, identificar y atender situaciones de abuso sexual
infantil, acoso escolar y maltrato en el contexto escolar, atendiendo a los principios de
interés superior de la niñez.
En todas las acciones de prevención y atención que realicen las autoridades escolares
deberá observarse la protección y salvaguarda de los derechos humanos de los NNAJ, así
como de los trabajadores de la educación involucrados en quejas de acoso escolar,
maltrato y abuso sexual infantil, por lo que las autoridades educativas deberán
asesorarse y capacitarse en temas de derechos humanos, e implementar las medidas
correspondientes a cada situación.
Para la AEFCM, la prevención de las violencias en el ámbito escolar es un proceso
intencionado que incluye los dos primeros niveles de actuación, a ejecutarse dentro de la
escuela y que pudieran incidir incluso fuera de ella.
3.2.1 Protocolo de prevención (Nivel primario): Evitar
En este primer nivel, las acciones tienen el propósito de sensibilizar, conocer los efectos
lascivos y en consecuencia IMPEDIR la aparición de la violencia e incidir en su
erradicación, implican:
• La promoción del buen trato y respeto a la dignidad humana a través de
actividades de actualización que pongan de manifiesto su factibilidad y
beneficios individuales, familiares y sociales que se pueden obtener al
practicarlos.
• La disminución o eliminación de la violencia, a través del reconocimiento de su
ejercicio y sus consecuencias individuales, familiares, sociales y jurídicas,
desarrollando habilidades socioemocionales que favorezcan la resolución no
violenta de los conflictos interpersonales.
De ahí que la AEFCM a través de la UAMASI ha establecido para las figuras directivas, las
siguientes Acciones Generales para la Prevención de las Violencias en la Escuela:
a. Establecer y documentar visitas cotidianas en todos los grupos del plantel para
conocer el clima áulico e identificar la percepción de seguridad del alumnado
dentro de su entorno educativo, así como factores de riesgo dentro de las
instalaciones.
b. Diagnosticar a inicio de ciclo escolar el entorno externo en el que el plantel se
encuentra ubicado, así como factores de riesgo de la comunidad educativa.
c. Identificar el tipo de quejas más frecuentes en el plantel escolar (acoso
escolar,maltrato escolar o abuso sexual infantil) e implementar estrategias
generadas por el colectivo docente y/o cursos, talleres, pláticas, conferencias,
mismas que podrán ser solicitadas a la UAMASI o a instancias especializadas con la
finalidad de que toda la comunidad educativa tenga conocimiento de los conceptos
de Abuso Sexual Infantil, Acoso Escolar y Maltrato, así como sus principales
características y consecuencias, con la finalidad de contribuir a su prevención.
d. Detectar entre el personal docente y administrativo las necesidades normativas
que se presentan con mayor frecuencia en la operación, con el fin de que cada
actoreducativo tenga conocimiento de sus derechos, responsabilidades y
obligaciones.
e. Identificar factores de riesgo y factores de protección, de acuerdo con la siguiente
consideración:
Factores de riesgo:
La identificación de factores de riesgo es fundamental para la comprensión,prevención y
atención de situaciones, espacios y aspectos pedagógicos normativos que de no
considerarse pueden poner en riesgo a algún miembrodel plantel escolar, pero que de
considerarse contribuyen a la minimización o erradicación de las violencias en la
escuela.
Entre los factores de riesgo más comunes se identifican:
• En la infraestructura: zonas de poca supervisión o con nula visibilidad,
materiales peligrosos o en desuso, etc.
• En las prácticas educativas: normalizar la violencia o ser promovida por el
personal de forma directa o indirectamente, mediante permisividad en la falta
de respeto del personal hacia la comunidad educativa y viceversa.
• En la comunidad escolar: falta de comunicación con madres, padres o
tutores,mal manejo de información, poca o nula promoción de la
corresponsabilidad de la comunidad en la conformación de ambientes libres de
violencia.
Factores de protección:
Son aquellos aspectos del entorno social y competencias emocionales de las personas
que se relacionan con la destrucción de ciclos de violencia escolar, es decir, son las
características personales utilizadas en la interacción entre personal educativo y el
alumnado que fortalecen climas escolares caracterizados por el trato digno y respeto por
los derechos humanos.
Entre los factores de protección destacan:
• Personales
• En la infraestructura
• En los procesos y prácticas educativas
• En la comunidad escolar
f. Responsabilidades de las comunidades educativas para la prevención y atención
de las violencias.
La prevención y atención de las violencias en la escuela requiere de la
corresponsabilidad y participación de todos los actores que integran a las comunidades
educativas, por lo que deberán implementar las siguientes acciones, con la finalidad de
garantizar la construcción de ambientes escolares seguros que favorezcan el desarrollo
integral del alumnado:
Direcciones Operativas o Coordinaciones Regionales
• Orientar y capacitar al personal de supervisión y directivo en la aplicación de la
normatividad vigente, protocolos de prevención y actuación para la atención en los
casos de ASIAEM. Dichas acciones deberán celebrarse al menos una vez durante el
ciclo escolar.
• Para lo anterior, deberán solicitar a la UAMASI la capacitación correspondiente en
temas relacionados con: “Prevención de las violencias en la escuela”, “Protocolos
de Actuación” al correo electrónico:
[email protected] • El referido correo, es exclusivo para acciones relacionadas con solicitudes de
capacitación.
• Ante quejas por ASIAEM, brindar las orientaciones y acompañamiento pertinente
a las autoridades escolares, en estricto apego a lo establecido en el apartado 6.2.2
PROTOCOLO DE ACTUACIÓN (NIVEL SECUNDARIO), de este numeral.
Supervisión Escolar
• Supervisar la aplicación de los protocolos de prevención y actuación por parte del
director con padres, madres de familia y tutores, docentes y demás personal de
cada plantel educativo.
• Visitar las aulas para observar que (adicional a la práctica docente), se lleven a
cabo las acciones para la prevención del ASIAEM.
• Verificar que los padres, madres de familia y tutores, docentes y demás personal
administrativo hayan recibido la información sobre la organización del plantel,
convivencia escolar y sobre los procedimientos de actuación de casos de ASIAEM y
se cuente con la evidencia documental.
• Verificar que el director tenga colocado en lugar visible el letrero con la
información para reportar cualquier irregularidad o queja con el servicio que ofrece
la escuela.
• Revisar y autorizar las bitácoras de atención a madres, padres de familia y
tutores implementadas por la dirección.
• Revisar que los expedientes y/o archivos con las constancias de acción realizadas
por el director se encuentren en orden, así como los certificados de formación en la
materia por parte de cada docente.
• Corroborar que se encuentre en el contenido del acta de CTE mensual la
constitución del grupo rotativo de docentes para la vigilancia de lugares con
tránsito escaso o temporal (talleres, aulas de cómputo, patios traseros, bodegas,
etc.).
• Supervisar el cumplimiento de esta función por parte del personal docente
asignado.
• Realizar recorridos de supervisión para evaluar el funcionamiento de las medidas
adoptadas por el director y los docentes.
• Entregar por escrito al director las fortalezas y/o debilidades encontradas.
• Ante quejas por ASIAEM, brindar las orientaciones y acompañamiento pertinente
a las autoridades escolares, en estricto apego a lo establecido en el apartado
3.2.2 Protocolode actuación (nivel secundario), de este numeral.
Director del plantel educativo y/o Subdirector de Gestión Escolar
• Mantener estrecha supervisión sobre la forma en la que se relaciona el personal
docente con el alumnado.
• Realizar visitas periódicas de supervisión a las aulas.
• Identificar factores de riesgo en la infraestructura e implementar estrategias para
su minimización.
• Constituir mensualmente un grupo rotativo de docentes para la vigilancia en
lugares de tránsito escaso o temporal (talleres, aulas de cómputo, patios traseros,
bodegas, etc.).
• Informar a docentes y personal de apoyo a la escuela sobre la normatividad
vigente y la organización del plantel, así como los protocolos de actuación en casos
de ASIAEM.
• Dar a conocer a madres, padres de familia y tutores, la normatividad sobre
organización del plantel, convivencia escolar y protocolos de actuación en casos de
ASIAEM, recabando su firma de enterados.
• Informar a madres, padres de familia y tutores sobre las medidas de seguridad
adoptadas por la escuela para NNAJ, así como sobre las acciones de información,
sensibilización, concientización y formación en materia de prevención del ASIAEM,
recabando su firma de enterados.
• Mantener comunicación constante con las madres, padres de familia y tutores e
implementar una bitácora para registrar las visitas, citas y acuerdos con ellos.
• Colocar a la vista de los padres, madres de familia y tutores y la comunidad
educativa, información de los medios para reportar cualquier irregularidad con el
servicio que ofrece la escuela.
• Escuchar atentamente los casos de probable ASIAEM que le refiera cualquier
integrante de la comunidad escolar y sin prejuzgar sobre los hechos, conducirse
conforme a los protocolos de actuación específicos.
Docentes
• Observar constantemente la dinámica del aula y la interacción de los alumnos,
dentro y fuera de ella.
• Estar alerta del regreso de los alumnos cuando solicitan salir del aula.
• Evitar realizar actividades que pongan en riesgo la seguridad de los alumnos.
• No obstruir la visibilidad a través de ventanas y mantener la iluminación al
interior del salón de clases.
• Cuidar la forma de expresarse y el vocabulario que use para dirigirse a los
estudiantes.
• Escuchar con respeto y atención lo que el alumnado manifieste.
• Trabajar con los alumnos los temas relacionados con protección y autocuidado de
acuerdo con los programas vigentes.
• Informar a madres, padres de familia y tutores acerca de las medidas de
protección y autocuidado que se practican en el aula y en la escuela.
• Enseñar al alumnado a identificar las conductas que les incomodan.
• Leer y firmar de enterado los documentos y normas sobre la organización del
plantel y los procedimientos de actuación en casos de ASIAEM en la escuela.
• Informar por escrito sobre los hechos relevantes que ocurren en mi aula a la
autoridad escolar de manera inmediata.
• Implementar una bitácora para registrar los hechos relevantes en el aula
relativos a cambios de conducta y necesidades de los alumnos.
• Colocar un buzón de aula para que los alumnos expresen sus ideas, sus
emociones o cualquier acción que no les agrada.
• Informar de inmediato y por escrito a las autoridades en caso de presentarse
alguna situación de probable ASIAEM.
• En caso de no actuación de la autoridad inmediata superior, reportar a la
instancia correspondiente.
• En caso de detectar alguna conducta irregular en algún compañero docente o no
docente, informar de inmediato al director del plantel educativo por escrito.
• Contar con formación en Derechos Humanos y temas afines. Deberá entregar
certificado de capacitación vigente al director del plantel.
Personal administrativo y/o personas que no son docentes que forman parte
del plantel
• Conocer y aplicar los documentos normativos y de organización escolar
expedidos por la SEP a través de la AEFCM y los de carácter interno del plantel.
• Aplicar durante la jornada escolar las acciones que se señalan en este protocolo
de prevención e informar a la autoridad inmediata cualquier hallazgo y/o
indicadores asociados a la posibilidad de ASIAEM y documentarlos.
• Reportar cualquier situación de riesgo para las NNAJ que se observe en las áreas
de servicio, patios e instalaciones a su autoridad inmediata. Tener en cuenta que
una acción de ASIAEM es una situación asimétrica de poder hacia un menor y
guardar silencio sobre esos actos los convierte en corresponsables por omisión.
Madres, padres de familia o tutores
• Estar alerta de cómo se relaciona su hijo con sus compañeros, docentes y
personal del plantel educativo.
• Observar si existen cambios significativos o drásticos en la conducta de su hijo.
• Platicar con su hijo sobre las características del autocuidado y las situaciones que
debe evitar para disminuir el riesgo de ser lastimado o maltratado.
• Leer y firmar de enterado los documentos y normas sobre la organización del
plantel y Proce dimientos de atención en casos de ASIAEM en la escuela.
• Ubicar la información sobre las instancias que pueden apoyar en caso de ASIAEM
o cualquier otra situación que se presente al interior del plantel.
• Mantener comunicación constante con la escuela a través de comunicados
escritos y visitas.
• Atender a las observaciones y recomendaciones proporcionadas por el personal
de la escuela relacionadas con la conducta y desempeño académico de su hijo,
poniendo especial énfasis en aquellas que puedan comprometer la sana
convivencia al interior del plantel y su integridad.
• Participar de forma activa en las estrategias implementadas por la escuela en
materia de prevención de las violencias.
• En el caso de identificar que su hijo promueve y/o realiza conductas relacionadas
a acoso escolar, violencia escolar, violencia entre pares o conductas de riesgo,
atender lo dispuesto en el Compromiso de corresponsabilidad de los Padres de
familia con la educación de su hijo o hija, establecido en el Marco para la
Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación Preescolar de la Ciudad de
México, Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación Primaria
de la Ciudad de México o Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de
Educación Secundaria de la Ciudad de México.
• Abstenerse en todo momento de motivar y/o realizar actos violentos al interior y
en la periferia de los planteles, en contra de cualquier integrante de la comunidad
educativa.
• En caso de identificar en su hijo o tutorado alguna conducta relacionada con
cualquier tipo de maltrato escolar, o bien, les refiera haber vivido algún tipo de
violencia en la escuela.
• Escuchar la versión de su hijo o tutorado sin suponer, prejuzgar o inducirlo en sus
preguntas.
• Informar de inmediato al director o responsable del plantel escolar.
• Solicitar a la autoridad del plantel información sobre el protocolo de actuación
que se desarrollará para dar atención a su queja.
• Presentar por escrito la queja a la autoridad escolar.
• Cumplir los acuerdos establecidos con directivos y docentes derivados de la
atención a la queja.
• En el caso de promover alguna queja en el plantel por sospecha de ASIAEM,
colaborar con la autoridad escolar durante la totalidad del proceso.
• Firmar conformidad de la atención recibida por la autoridad escolar cuando la
situación motivo de queja se haya resuelto de forma favorable, en apego a los
protocolos establecidos.
• En caso de ser necesario, reportar cualquier inconformidad con relación al
servicio educativo del plantel a la autoridad inmediata superior (Supervisión
escolar, Dirección Operativa).
Alumno
• Contribuir a que impere un ambiente de aprendizaje sano, seguro y tolerante,
libre de discriminación, acoso escolar, malos tratos, violencia, consumo de
sustancias psicoactivas, adicciones y sectarismo.
• Colaborar en la prevención y atención oportuna de situaciones de conflicto o
maltrato de cualquiera de los integrantes de la comunidad educativa, participando
de manera responsable y conduciéndose con veracidad en la aclaración de estas
situaciones, escuchando a todas las partes involucradas.
• Conocer y llevar a la práctica lo establecido en el documento Compromiso de la o
el alumno a favor de la Convivencia Pacífica, contenido en el Marco para la
Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación Preescolar de la Ciudad de
México, Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación Primaria
de la Ciudad de México o Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de
Educación Secundaria de la Ciudad de México.
• Que Trabajo Social de cada Institución Educativa coadyuve a la formación
integral del educando en su proceso de adaptación al medio ambiente escolar,
social y económico en el que se desenvuelve, conforme al Manual de Organización
de la Escuela de Educación Secundaria Técnica.
3.2.2 Protocolo de actuación (Nivel secundario): Identificar
En este segundo nivel, las acciones apuntan a identificar y atender situaciones de
violencia, detectar víctimas y agresores; construir conciencia de daño de las
conductas violentas, edificar la necesidad y solicitud de ayuda, con el objetivo de
evidenciar y detener la evolución del daño, así como de minimizar y/o detener las
violencias que pudieran presentarse.
A. Protocolo de acciones generales de actuación.
En caso de que a pesar de la aplicación del protocolo de prevención se diera un probable
caso de ASIAEM, es responsabilidad del director del plantel educativo en coordinación
con la subdirección de gestión escolar o quien se encuentre como responsable del
plantel, dar atención a las quejas de acoso escolar, maltrato escolar y/o abuso sexual
infantil hacia algún alumno o miembro de la comunidad educativa.
Para lo anterior, podrá solicitar la asesoría y/o acompañamiento de la Zona Escolar,
Dirección Operativa y/o Región, con la finalidad de garantizar la adecuada aplicación de
los protocolos de actuación, los cuales se llevarán a cabo de forma inmediata y sin
prejuzgar la veracidad de los hechos, documentando cada una de las acciones
realizadas, conforme a los siguientes procedimientos:
Acoso escolar
Cuando en los planteles educativos se detecte o se reciba queja de que algún alumno
presuntamente ha sido víctima de acoso escolar (físico, psicológico, de índole sexual y/o
ciberbullying), quien funja como responsable del plantel procederá a:
a. Implementar medidas que garanticen la salvaguarda del alumno a través de la
supervisión constante de las actividades que realice al interior del plantel
educativo.
Salvaguardar conlleva la implementación de diversas estrategias técnico-pedagógicas y
normativas que permitan reestablecer en el alumno de manera particular y en la
comunidad educativa de manera general, el ambiente de convivencia que ha sido
trastocado, mismas que deberán garantizar su pleno desarrollo físico, social y
psicosexual (Art. 73 y 74 de la LGE y 3 y 12 LGDNNA).
b. Atender y/o citar a la madre, padre de familia o tutor del alumno presuntamente
violentado para:
1. Conocer su versión de los hechos.
2. Solicitar su autorización para tomar el dicho del alumno, recabando las
circunstancias de modo, tiempo y lugar de los presuntos hechos.
3. Explicar a detalle las acciones que de acuerdo con el presente protocolo se
implementarán, estableciendo tiempos para su aplicación y respuesta.
4. Acordar las acciones que de manera inmediata se generarán al interior del
plantel para salvaguardar la integridad de su hijo y sus derechos humanos.
5. Realizar obligatoriamente oficio de canalización del alumno, para la atención
y apoyo psicológico y de salud pertinente.
6. Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/o formato oficial de
la escuela con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en
común acuerdo.
7. Registrar por escrito el compromiso de la madre, padre de familia o tutor para
dar seguimiento a la atención del menor.
c. En caso de que el presunto agresor sea estudiante de la misma escuela,
atender y/o citar a su madre, padre o tutor para:
1. Informar las conductas presumibles a fin no de generar un estado de
indefensión por desconocimiento, o violentar sus derechos humanos.
2. Solicitar su autorización para recabar la versión del alumno con el objeto de
conocer y allegarse de mayores elementos sobre el evento motivo de queja.
3. Explicar a detalle las acciones que de acuerdo con el protocolo se
implementarán, estableciendo tiempos para su aplicación y respuesta.
4. Acordar las acciones que de manera inmediata se generarán al interior del
plantel para salvaguardar la integridad del estudiante y sus derechos humanos.
5. Realizar la canalización del alumno, para la atención y apoyo pertinente.
6. Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/o formato oficial de
la escuela con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en
común acuerdo.
7. Registrar por escrito el compromiso de la madre, padre o tutor para dar
seguimiento a la atención del menor.
Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/ o formato oficial de la escuela
con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo.
d. Comunicar por escrito a su autoridad inmediata sobre la queja o detección
realizada, así como las medidas acordadas e implementadas hasta el momento.
e. Iniciar la investigación correspondiente con todos los posibles involucrados para
esclarecer la situación, salvaguardando los derechos humanos de los
involucrados, recabando las evidencias documentales que acrediten la
indagación, consistentes en:
1. Es indispensable realizar un trabajo diagnóstico en el grupo con el fin de
identificar la percepción de los alumnos respecto a la convivencia entre el
alumnado, clima áulico y situaciones de violencia escolar con el propósito de
conocer si las conductas referidas en la queja corresponden a una situación de
acoso escolar o si se refieren a un evento de violencia entre pares, violencia
escolar o bien, conflictos entre alumnos.
2. Solicitar al cuerpo docente responsable de grupo y, para el caso de
secundaria: prefectos, orientadores y trabajadores sociales, un informe por
escrito sobre el hecho investigado, así como algún antecedente relacionado con
la queja.
f. Convocar a la madre, padre de familia o tutor del alumno presunto agredido
para:
1. Informar los hallazgos de la investigación.
2. Comunicar las acciones que de manera inmediata se implementarán con el
presunto o presuntos agresores en apego a lo establecido en el Marco para la
Convivencia.
3. Explicar las estrategias que se implementarán para restablecer la sana
convivencia
entre el alumnado, mismas que estarán enfocadas a evitar que situaciones
similares se presenten.
4. Establecer reuniones de seguimiento para evaluar el avance de las
estrategias implementadas para la mejora de la convivencia.
5. Recuperar la firma y leyenda de conformidad de la madre, padre de familia o
tutor respecto de la atención y solución brindada para la atención de la queja.
Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/o formato oficial de la escuela
con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo.
g. Convocar en otra cita a la madre, padre de familia o tutor del presunto(s)
agresor(es) para:
1. Informar los hallazgos de la investigación.
2. Comunicar las acciones a implementar de acuerdo con lo establecido en el
Marco para la Convivencia. Dicha implementación deberá ser acorde a la
presunta falta cometida por el alumno.
3. Explicar las estrategias que se implementarán para restablecer la sana
convivencia entre el alumnado, mismas que estarán enfocadas a evitar que
situaciones similares se presenten.
4. Establecer reuniones de seguimiento para evaluar el avance de las
estrategias implementadas para la mejora de la convivencia.
5. Recuperar la firma y leyenda de conformidad de la madre, padre de familia o
tutor respecto de la atención y solución brindada para la atención de la queja.
Dichas acciones deberán ser registradas en una minuta y/o formato oficial de la escuela
con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo.
h. Después de resolver los hechos, se deben realizar acciones que recuperen la
sana convivencia entre los miembros de la comunidad escolar, dando puntual
seguimiento a la conducta e interacción entre los alumnos involucrados en la
queja.
i. En caso de que se haya concluido el protocolo y exista la conformidad por parte
de la madre, padre de familia y/o tutor, deberá informar a la UAMASI sobre la
problemática, atención y solución adoptada, remitiendo la totalidad de las
evidencias documentales generadas de la aplicación del presente protocolo,
será indispensable que se remita la conformidad de la madre, padre de familia o
tutor por escrito.
j. De considerar que no se cuenta con elementos contundentes para esclarecer la
situación o si las madres, padres de familia o tutores no quedan conformes con
el resultado y la solución adoptada por la autoridad escolar podrá solicitar la
intervención de la UAMASI, siempre y cuando se hayan agotado la totalidad de
las acciones del protocolo, para lo cual deberá remitir las evidencias
documentales de todo lo realizado y describir a detalle las razones definitivas
por las que no se solucionó el particular, además, deberá informar a las madres,
padres de familia o tutores las instancias legales paralelas ante las cuales es
factible presentar su queja.
Maltrato escolar
Cuando en los planteles educativos se detecte o se reciba queja relacionada con
maltrato escolar (físico, psicológico o por negligencia), el responsable del plantel
procederá a:
a. Implementar medidas que garanticen la salvaguarda del alumno agredido a través
de la supervisión constante de las actividades que realice al interior del plantel
educativo (salvaguardar significa: la implementación de diversas estrategias
técnico pedagógicas y normativas que permitan restablecer en el alumno de
manera particular y en la comunidad educativa de manera general, el ambiente de
convivencia que ha sido trastocado, mismas que deberán garantizar su pleno
desarrollo físico, social y psicosexual. Art. 73 y 74 de la LGE y 3 y 12 LGDNNA).
b. Atender y/o citar a la madre, padre de familia o tutor del alumno presuntamente
agredido para:
1. Conocer su versión de los hechos.
2. Solicitar su autorización para tomar el dicho del alumno, recabando las
circunstancias de modo, tiempo y lugar de los presuntos hechos.
3. Instrumentar el Acta de Hechos con el alumno y/o en su caso de la madre, padre
de familia o tutor.
4. Explicar a detalle las acciones que de acuerdo con el protocolo se
implementarán, estableciendo tiempos para su aplicación y respuesta.
5. Acordar las acciones que de manera inmediata se generarán al interior del
plantel para salvaguardar la integridad de su hijo y sus derechos humanos.
6. Realizar obligatoriamente oficio para la canalización del alumno para apoyo
psicológico y de salud.
7. Registrar por escrito el compromiso de la madre, padre o tutor para dar
secuencia
a la atención del menor.
Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/ o formato oficial de la
escuela con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común
acuerdo.
c. Comunicar por escrito a su autoridad inmediata sobre la queja o detección
realizada, así como las medidas de salvaguarda acordadas e implementadas hasta
el momento.
d. Iniciar la investigación correspondiente con todos los posibles involucrados para
esclarecer la situación y documentarla, salvaguardando sus derechos humanos
consistente en:
1. Informar por escrito al trabajador señalado la queja en su contra, solicitando un
informativo sobre los antecedentes de la misma, así como informar las acciones
que, de acuerdo al protocolo, se deberán implementar.
2. Realizar un trabajo diagnóstico en el grupo con el fin de identificar la percepción
de los alumnos respecto al trato recibido por el servidor público señalado, clima
áulico y situaciones de violencia escolar, con el propósito de conocer si las
conductas referidas en la queja corresponden a un presunto maltrato escolar,
asuntos académicos y/o desempeño docente, a fin de que la autoridad o instancia
respectiva, determine las características de las mismas.
3. Solicitar a aquellos profesores (educación física, UDEEI, subdirector académico,
artes) así como para el caso de secundaria a prefectos, orientadores y trabajadores
sociales un informe por escrito sobre el hecho investigado, así como algún
antecedente de la queja.
e. Una vez concluida la investigación correspondiente, podrá determinar si el servidor
público señalado puede permanecer en contacto con alumnos o si es necesaria su
separación, considerando lo siguiente:
• En los casos en que la conducta señalada por la madre, padre de familia o tutor
sean confirmados como maltrato escolar, considerando su frecuencia, gravedad y,
por lo tanto, pongan en riesgo la integridad del alumnado, la autoridad escolar
podrá retirar al o los presuntos responsables de la atención frente a grupo y de
contacto con el alumnado, para salvaguardar su integridad, instrucción que deberá
otorgarse por escrito debidamente fundada y motivada.
• En los casos en que la conducta señalada por la madre, padre de familia o tutor
no sea confirmada o corresponda a asuntos académicos y/o desempeño y que por
lo tanto no ponga en riesgo la integridad física y emocional del alumnado, la
autoridad escolar deberá utilizar el diálogo, generar un acuerdo de voluntades y
brindar supervisión constante al trabajador de la educación y, en caso de que lo
amerite, aplicar la medida disciplinaria correspondiente (amonestación,
extrañamiento, nota mala, entre otros) así como estrategias para reforzar la sana
convivencia y documentarlas.
f. Convocar a la madre, padre de familia o tutor en breve término para:
1. Informar los hallazgos de la investigación.
2. Comunicar las estrategias que se implementarán para restablecer la sana
convivencia, mismas que estarán enfocadas a evitar que situaciones similares se
presenten.
3. Establecer reuniones de seguimiento para evaluar el avance de las estrategias
implementadas para la mejora de la convivencia.
4. Recuperar la firma y leyenda de conformidad de la madre, padre de familia o
tutor respecto de la atención y solución brindada ante la queja presentada.
Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/ o formato oficial de la escuela
con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo.
g. Después de resolver los hechos, realizar acciones que recuperen la sana
convivencia entre los miembros de la comunidad escolar.
h. En caso de que se haya concluido el protocolo y exista la conformidad por parte de
la madre, padre de familia y/o tutor, deberá informar a la UAMASI sobre la
problemática, atención y solución adoptada, remitiendo la totalidad de las
evidencias documentales generadas de la aplicación del presente protocolo. Será
indispensable que se remita la conformidad de la madre, padre de familia o tutor
por escrito.
i. De considerar que no se cuenta con elementos contundentes para esclarecer la
situación o si las madres, padres de familia o tutores no quedan conformes con el
resultado y la solución adoptada por la autoridad escolar, podrá solicitar la
intervención de la UAMASI, siempre y cuando se hayan agotado la totalidad de las
acciones del protocolo, para lo cual deberá remitir las evidencias documentales de
todo lo realizado y describir a detalle las razones definitivas por las que no se
solucionó el particular, además, deberá informar a las madres, padres de familia o
tutores acerca de las instancias legales paralelas ante las cuales es factible
presentar su queja.
Abuso sexual infantil
a. Implementar medidas que garanticen la salvaguarda del alumno a través de la
supervisión constante de las actividades que realice al interior del plantel
educativo (salvaguardar significa: la implementación de diversas estrategias
técnico pedagógicas y normativas que permitan restablecer en el alumno de
manera particular y en la comunidad educativa de manera general, el ambiente de
convivencia que ha sido trastocado, mismas que deberán garantizar su pleno
desarrollo físico, social y psicosexual. Art. 73 y 74 de la LGE y 3 y 12 LGDNNA).
b. Atender y/o citar a la madre, padre de familia o tutor del alumno presuntamente
agredido para:
1. Conocer su versión de los hechos.
2. Solicitar su autorización para tomar el dicho del alumno, recabando las
circunstancias de modo, tiempo y lugar de los presuntos hechos.
3. Instrumentar el Acta de Hechos con el alumno y/o en su caso de la madre, padre
de familia o tutor.
4. Explicar a detalle sobre las acciones que de acuerdo con el protocolo se
implementarán, estableciendo tiempos para su aplicación y respuesta.
5. Acordar las acciones que de manera inmediata se generarán al interior del
plantel para salvaguardar la integridad del alumno y sus derechos humanos.
6. Realizar obligatoriamente oficio para la canalización del alumno para apoyo
psicológico y de salud.
7. Además, deberá informar a la madre, padre de familia o tutor, acerca de las
instancias legales paralelas ante las cuales es factible presentar su queja. Dichas
acciones, deberán ser registradas en una minuta y/ o formato oficial de la escuela
con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo.
c. Comunicar por escrito a su autoridad inmediata sobre la queja o detección
realizada, así como las medidas de salvaguarda acordadas e implementadas hasta
el momento.
d. Informar al trabajador sobre la queja en su contra:
1. Retirar de manera inmediata del contacto con el alumnado mediante instrucción
por escrito debidamente fundada y motivada, para la salvaguarda de la integridad
de todos los integrantes de la comunidad educativa.
2. Instrumentar Acta de Hechos al trabajador, recabando las circunstancias de
modo, tiempo y lugar de los presuntos hechos.
3. Solicitar por escrito a la Dirección Operativa y/o Región correspondiente la
reubicación del servidor público señalado.
En los casos en que el trabajador, presunto responsable, labore en dos o más centros de
trabajo de la AEFCM, el responsable del plantel será quien avise a la autoridad
inmediata, quien se encargará de realizar las acciones conducentes, con la finalidad de
mantener la observancia del apartado anterior, en los demás centros de trabajo del
servidor público involucrado.
e. Solicitar al cuerpo docente (educación física, UDEEI, responsable de la subdirección
académica, artes, entre otros) así como para el caso de secundaria a prefectos,
orientadores y trabajadores sociales, un informe por escrito sobre el hecho investigado o
algún antecedente relacionado con la queja.
f. Informar por escrito a su autoridad inmediata las acciones realizadas garantizando los
derechos de las NNAJ emprendidas en cada etapa de la atención, adjuntando a dicho
informe las evidencias documentales recabadas en el proceso, debiendo adoptar las
medidas necesarias para que las conclusiones no violenten o estigmaticen a los NNAJ
involucrados.
g. Solicitar la intervención de la UAMASI y anexar las documentales que en concordancia
con el protocolo se hayan generado.
Acciones generales para la prevención en casos de servidores públicos separados del
contacto con los estudiantes en el cumplimiento de los protocolos de actuación.
a. En los casos en que las áreas normativas correspondientes estén a la espera de la
resolución de la investigación de las instancias encargadas de la conclusión de la queja o
bien, en los casos en los que se tenga conocimiento de que la resolución de la
investigación fuese positiva, la autoridad deberá:
• Asignar un espacio de trabajo digno, fuera del plantel escolar en el que el servidor
público no tenga contacto con NNAJ, ya sean estudiantes o población de servicio social.
• Supervisar el desempeño del servidor público separado e informar de manera
inmediata a su superior jerárquico cualquier anormalidad del desempeño del trabajador.
• En los casos en que la autoridad inmediata provisional del trabajador separado tenga
conocimiento de conductas cometidas en el centro de trabajo temporal de éste y existan
elementos que encuadren en alguna o algunas de las causales establecidas en el artículo
46 fracción V de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, ésta
instrumentará el acta administrativa respectiva de conformidad con el artículo 46 Bis del
ordenamiento jurídico antes mencionado.
Mediación educativa. La UAMASI podrá avenir a las partes involucradas en una queja
de acoso escolar o maltrato escolar, a través de la figura de Mediación Educativa. Para
que lo anterior se lleve a cabo, la autoridad escolar deberá cubrir los siguientes
requisitos:
a. Realizará el protocolo respectivo con el propósito de salvaguardar los derechos
humanos del menor o los menores involucrados.
b. Deberá realizar solicitud por escrito que previamente contenga la voluntad de las
partes para participar en la mediación educativa.
c. Otorgará todas las facilidades para el buen desarrollo del procedimiento a las partes
involucradas.
d. Las autoridades participantes otorgarán seguimiento a los acuerdos establecidos con
madres, padres de familia, tutores y servidores públicos.
La UAMASI, gestionará los acuerdos entre las partes involucradas para la solución
pacífica del conflicto respetando los derechos humanos de los que intervienen.
Así también, esta Unidad podrá intervenir a través de este recurso de solución pacífica
en los conflictos entre trabajadores de escuelas públicas de conformidad con lo
establecido en el artículo 74, último párrafo de la Ley General de Educación280.
Cabe mencionar que quedan excluidas del procedimiento de Mediación Educativa, las
quejas o solicitudes, relacionadas con casos de presunto abuso sexual infantil en el
plantel educativo, las quejas o solicitudes por maltrato escolar que sean confirmadas y
los casos de presunto hostigamiento o acoso sexual entre trabajadores.
133. Seguimiento de presuntas conductas de delito. En caso de que la conducta
del trabajador de la educación haya consistido en la omisión de la salvaguarda de las
NNAJ se constituye como maltrato por negligencia, y será atendido con el protocolo
correspondiente.
Cuando se detecten conductas en algún servidor público que presuntamente pudieran
constituir un delito en contra del alumnado o compañero, el director del plantel
educativo conjuntamente con el supervisor escolar deberá elaborar primeramente un
Acta de Hechos, asentando con precisión las circunstancias de tiempo, modo y lugar;
debiendo informar a las autoridades superiores, incluyendo al área jurídica del nivel
educativo correspondiente para los efectos legales conducentes.
Es responsabilidad de la autoridad escolar que, de proceder, instrumente el Acta
Administrativa correspondiente de conformidad con lo que establecen los artículos 46
fracción V y 46 bis de la Ley federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, tomando
en cuenta, el periodo de prescripción comprendido en el inciso c) de la fracción II del
artículo 113 de la referida ley.
De manera inmediata se deberá dar vista a la CAJT a fin de que ésta formule la denuncia
o querella que deba hacerse ante el ministerio público, en los términos de las
disposiciones legales aplicables y en su momento, instrumentar el acta administrativa
correspondiente, de conformidad con el artículo 46 Bis de la Ley Federal de los
Trabajadores al Servicios del Estado.
En todo caso, procederá de inmediato a implementar medidas de salvaguarda del
alumno y documentar el caso.
Es obligación de las autoridades educativas o cualquier integrante de la comunidad
educativa que tenga conocimiento de que un NNAJ sufre de maltrato y/o abuso sexual,
denunciar los hechos ante la autoridad correspondiente281.
En el caso de Educación Preescolar, la docente de grupo, con la información de apoyo
que brinde el maestro especialista de la UDEEI, tendrá la responsabilidad de integrar el
expediente del alumno que permita dar cuenta de la situación en cuestión y entregarlo
al director del plantel educativo para lo conducente. En los CAI-SEP el personal de área
de psicología de los centros serán los responsables de cubrir esta función.
Si de la investigación que realice la autoridad inmediata del servidor público presunto
agresor, se advierten elementos que den cuenta de que la conducta del trabajador
encuadra en alguna de las causales establecidas en el artículo 46 fracción V, dela Ley
Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, la autoridad escolar o
educativasuperior (director del plantel educativo, supervisor de zona escolar o la
respectiva dirección operativa o regional) del presunto responsable debe:
a. Informar de inmediato a su autoridad inmediata el resultado de la investigación, así
como las acciones realizadas.
b. Instrumentar el acta administrativa en el centro de trabajo del servidor público
instrumentado, y en presencia de su representante sindical, debidamente notificado, en
caso de que por fuerza mayor o caso fortuito sea imposible llevar a cabo la
instrumentación del acta administrativa, en ese lugar, se instrumentará en el centro de
trabajo de la autoridad instrumentadora y deberá precisar en el citatorio el motivo por el
que se llevará en un lugar diverso.
c. La autoridad instrumentadora deberá generar los citatorios para el trabajador y su
representante sindical en los términos que establece la ley, y deberán ser notificados de
manera personal, precisando las circunstancias de tiempo, modo y lugar de los hechos,
la declaración del trabajador afectado y la de los testigos de cargo y descargo que se
propongan, en estricta observancia a los requisitos establecidos en el artículo 46 bis de
la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, así como a la Guía para Regular
el Procedimiento de Revisión de Normas Internas de la Autoridad Educativa Federal en la
Ciudad de México282.
d. Una vez instrumentada el acta administrativa, entregar copia de la misma al
trabajador instrumentado y al representante sindical, verificando que ambos hayan
firmado acuse de recibo en el original.
e. Es responsabilidad de la autoridad educativa correspondiente instrumentar el acta
administrativa en tiempo y forma, apegarse puntualmente a los principios normativos
del procedimiento y generar las condiciones idóneas para la instrumentación del acta
administrativa a fin de no incurrir en responsabilidad tal y como lo establece la Ley
General de Responsabilidades Administrativas.
f. Remitir el original del acta administrativa y anexos en original a la Dirección Operativa
o Región correspondiente, así como dos copias con firmas autógrafas de dicha acta y los
anexos en copia cotejada.
g. La Dirección Operativa o Región, a través del área jurídica correspondiente, remitirá el
original del acta administrativa con sus anexos en original a la CAJT de la AEFCM, para
los efectos procedentes, asimismo, enviará una copia de dicha acta con firmas
autógrafas y anexos en copia cotejada, al Órgano Interno de Control en la AEFCM, para
que, en caso de proceder, se dé inicio al procedimiento administrativo
correspondiente en contra del presunto responsable.
En caso de que los alumnos participen en la instrumentación de un acta administrativa
deberán contar con la autorización expresa de la madre, padre de familia o tutores de
cada estudiante involucrado y deberán acompañarlos en dicho acto, asimismo no se les
deberá requerir la protesta de ley, ni tampoco podrán ser apercibidos, sólo podrán ser
invitados a que digan la verdad.
Por ningún motivo y en ninguna circunstancia el alumno o alumnos involucrados
serán confrontados con él o los presuntos responsables, sino que en todo momento se
salvaguardará la integridad física y psicológica del alumno o los alumnos participantes
en cualquier diligencia administrativa.
Cualquier medida disciplinaria y/o sanción aplicada a los trabajadores por las
autoridades correspondientes, deberán estar debidamente fundadas y motivadas en la
normatividad vigente.
Si se advierten elementos que den cuenta de que la autoridad educativa y/o escolar del
trabajador infractor, aplicó a éste medida disciplinaria menor a la correspondiente de
acuerdo con la conducta realizada, la autoridad inmediata a ésta dará vista al Órgano
Interno de Control en la AEFCM, para los efectos de responsabilidad que dicha instancia
determine. Asimismo, se deberán considerar los resolutivos positivos emitidos por la
UAMASI, en la aplicación de la normatividad educativa correspondiente y las estrategias
para salvaguardar la integridad del alumnado.
3.3. Convivencia escolar
135. Conciliación escolar. El colectivo docente, directivos, madres, padres de familia,
tutores o cuidadores, así como NNAJ deben ser capaces de concretar esfuerzos para
hacer de las escuelas que no sólo garanticen el derecho a una educación de excelencia,
sino que se conviertan en espacios seguros en los que convergen acciones para prevenir
actos de violencia y, donde las diferencias y/o conflictos entre integrantes de la
comunidad se resuelvan de manera pacífica, a través de medios alternos como la
conciliación.
La conciliación escolar es una herramienta por medio de la cual, dos o más partes en
conflicto, por voluntad propia, se reúnen con la ayuda de una persona que funge como
facilitador o conciliador, que apoya la comunicación, entre personas adultas y personas
menores de edad, para solucionar un desacuerdo o inconformidad.
En ese sentido, el propósito de la conciliación escolar es fomentar en las comunidades
educativas una cultura de paz y convivencia armónica, así como, propiciar la resolución
de conflictos al interior de los planteles escolares para disminuir la violencia, aumentar la
conciencia e impulsar el rescate de valores como solidaridad, honestidad, colaboración,
armonía, tolerancia y respeto.
La conciliación escolar permite la comunicación directa entre las partes en conflicto, con
la finalidad de buscar un beneficio para ambos sin tener implicaciones legales.
Las comunidades educativas requieren fortalecer habilidades como el diálogo, la
escucha activa, el compromiso, la empatía, la toma de perspectiva y decisiones, la
comprensión, la creatividad, entre otras, que les permitan llegar a dichas soluciones.
Lo anterior es posible con la intervención de una figura llamada conciliador escolar que
debe ser imparcial, buen comunicador, promotor de la armonía y del respeto a los
derechos humanos.
La ejecución de este mecanismo puede conducir a la construcción de una cultura
conciliadora que forme parte de la conducta de los miembros de la comunidad
educativa, ya que genera la conciencia de corresponsabilidad en las relaciones sociales y
facilita los procesos colaborativos.
También se debe considerar que no todos los conflictos pueden ser llevados a la
conciliación en el ámbito de la escuela. No se puede plantear la resolución de un
conflicto a través de la conciliación en casos que constituyan un delito, tales como el
abuso y maltrato escolar físico, psicológico, o de índole sexual, incluyendo prácticas
como ciberbullying, sexting u otras que atenten contra la dignidad de los individuos.
Estas conductas deberán ser atendidas conforme a los protocolos establecidos por la
UAMASI en el numeral 131 de la presente guía.
Fases de conciliación escolar:
Para solucionar el conflicto de forma positiva, es necesaria la intervención del
conciliador, misma que debe considerar los siguientes principios:
• La comunicación es vital y significativa, por lo que se debe disminuir los factores que
pudieran generar interferencia.
• Es necesario garantizar los derechos de las personas involucradas, por lo tanto, se
debe tener conocimiento de éstos.
• El conciliador es un facilitador de la comunicación, pero también un asesor que puede
dar opciones a las partes para llegar a un acuerdo que beneficie a ambas. El conciliador
deberá ser elegido de manera democrática al interior de la escuela y de común acuerdo
por los miembros de la comunidad educativa.
• Conciliar no es un acto, es un proceso, por lo que hay que dedicar tiempo para
escuchar y comprender el conflicto, participar activamente, acordar con las partes y dar
seguimiento.
La conciliación escolar no es un proceso lineal, sin embargo, las siguientes fases serán
de apoyo para su desarrollo:
1. Actos previos o fase pre-conciliatoria. Se refiere a los hechos a partir de los cuales
alguna o ambas partes solicitan la intervención de forma voluntaria para lograr un
acuerdo.
2. Explicar el proceso por parte del conciliador. Esta figura detalla el procedimiento que
será voluntario, confidencial, gratuito, imparcial y respetuoso. También mencionará su rol
como asesor y facilitador para ayudar a buscar la mejor solución de la controversia.
Además, señalará las reglas de comportamiento: no interrumpir, mantener la escucha
activa, no ejercer algún tipo de violencia, asistir acompañado de un adulto, únicamente
si son personas menores de edad, apagar los celulares, entre otras.
3. Exponer los hechos. Lo realizan ambas partes, el conciliador toma nota y pone en
juego la escucha activa, moderando la intervención de las personas involucradas para
centrar el tema y evita hacer comentarios de juicio para generar un ambiente de
confianza.
4. Identificar el conflicto y trasladar el problema a la situación actual.
5. Explorar soluciones. Requiere de la creatividad tanto del conciliador como de las
personas involucradas, ya que implica trasladar la situación actual al futuro ideal.
6. Acuerdo entre partes. Pone fin al conflicto y es vinculante si es aceptado de forma
voluntaria por las personas involucradas. Debe considerar un plazo y articular los
intereses y necesidades de las partes, el conciliador agradecerá a las personas
asistentes y señalará los beneficios del acuerdo como una fortaleza de la comunidad.
7. Dar seguimiento al caso. El conciliador busca verificar la calidad de la conciliación a
través del cumplimiento de acuerdos, de los que se llevará un registro interno.
136. Convivencia escolar y uso del tiempo. El personal directivo, docente, técnico
docente y de apoyo a la educación deberán fomentar entre el alumnado la cultura de la
paz y no violencia para generar una convivencia democrática basada en el respeto a la
dignidad de las personas y de los derechos humanos283 , a través de la realización de
actividades que contribuyan a preservar las condiciones de convivencia, resaltando los
siguientes aspectos:
• Practicar la construcción de consensos (ejercicios democráticos) que se rijan por
valores de respeto, legalidad y cultura de paz para reconocerse como una comunidad
inclusiva.
• Contar con materiales didácticos (infografías, trípticos, cápsulas), que orienten la forma
de afrontar conflictos de manera eficaz.
• Utilizar los programas y contenidos para promover acciones positivas y motivar la
convivencia pacífica, inclusiva y democrática.
• Fortalecer las habilidades socioemocionales para construir relaciones sociales sanas.
• Contar con figuras especializadas que promuevan de manera permanente la
convivencia pacífica, inclusiva y democrática en los contextos escolares.
• Favorecer una cultura de prevención al maltrato o abuso en la escuela.
• Promover prácticas relacionadas con la cultura de la paz y la resolución pacífica de
conflictos.
• Difundir la Carta de Derechos y Obligaciones de las Alumnas y los Alumnos y promover
su comprensión e interiorización.
• Informar al inicio de ciclo escolar a las madres, padres de familia, tutores o adultos que
los alumnos podrán utilizar dispositivos electrónicos de comunicación, solamente en
casos de emergencia y en acuerdo con el docente de grupo y el personal directivodel
plantel educativo.
• Promover campañas directas y explícitas sobre normas básicas de convivencia y
fomentar la cultura para la paz.
• Promover la transversalidad de la igualdad de género, los derechos de las niñas, niños,
adolescentes y jóvenes, prevenir y erradicar la violencia de género, la discriminación y
acoso escolar, mediante estrategias, intervenciones y actividades pedagógicas de
carácter preventivo y formativo.
• Impulsar acciones que fortalezcan el uso de valores en los contextos digitales, a fin de
promover el civismo digital en el marco del desarrollo integral de la formación cívica y
ética de los alumnos, para evitar conductas de ciberacoso.
Estrategia para abordar en el aula alguna incidencia (15 minutos)
Propósito: Debatir un incidente sucedido en el aula o en la escuela, para realizar
aportaciones de solución buscando desarrollar un pensamiento crítico, creativo y
reflexivo, se sugiere realizar las siguientes actividades:
1. Distribuir a los estudiantes de grupo en círculo para posibilitar el diálogo.
2. Leer un capítulo o episodio de una lectura relacionada con el incidente. Se pueden
emplear distintas técnicas de lectura: un párrafo cada uno, lectura dramatizada, entre
otros. También el profesor lee cuando le llega su turno.
3. Organizar el planteamiento de preguntas con respecto a la lectura. También para esto
se pueden emplear diversas dinámicas de trabajo.
4. Socializar las preguntas con el grupo, escribiéndolas a la vista de todas y todos,
indicando qué elemento del material revisado la motiva. Los alumnos deben tomar nota
de todas las cuestiones en su cuaderno de clase. Estas preguntas se convierten entonces
en el plan de trabajo para el debate en el aula.
5. Pedir a los estudiantes que seleccionen aquella o aquellas que deseen comenzar a
tratar.
6. Propiciar el diálogo cuando surja la primera pregunta elegida.
i. Para orientar y ayudar al diálogo se utilizan los ejercicios, planes de discusión o textos
que el profesor puede utilizar en su trabajo de orientación y coordinación.
ii. El diálogo planteará la necesidad de investigar y profundizar en determinados temas
que se suscitan. En dicha investigación se pueden utilizar todos los recursos necesarios
para llevarla a un buen término: búsqueda de documentación,aclaración de conceptos,
trabajos complementarios, entre otros.
7. Después de cada sesión, los alumnos escribirán un pequeño resumen y valoración
sobre lo que juntos han debatido: es lo que se denomina “página de diario” en la cual
seleccionarán una palabra nueva en su vocabulario. La lectura de uno de ellos puede
servir como introducción para la siguiente sesión.
8. Cuando el tema se da por debatido es importante considerar todo lo que se ha
aportado, a través de una redacción que ocupará un lugar específico en el cuaderno de
clase.
Consideraciones:
• Este ejercicio se debe realizar en el contexto de un grupo.
• La clase se debería convertir en una comunidad de investigación, en la que todos se
integren para buscar soluciones a las incidencias suscitadas.
Se debe hacer posible que aprendan a reflexionar, a expresar sus opiniones, a hablar y a
escucharse, a comparar unas ideas con otras, sustituyendo la competitividad en el aula
por el esfuerzo conjunto y el trabajo colaborativo con un fin común, mejorar la
convivencia escolar.
El personal directivo del plantel educativo, en coordinación con la subdirección
académica, el personal docente, especialistas de la UDEEI y el CPE identificarán las
condiciones de la escuela, con la finalidad de promover ambientes de convivencia
escolar armónica, pacífica, democrática e incluyente que coadyuven a prevenir
situaciones de discriminación y de acoso escolar, y a generar sana convivencia libre de
violencia entre los integrantes de la comunidad escolar, para contribuir a asegurar la
calidad de los aprendizajes en la Educación Básica y formación integral.
Cuando se identifique a algún estudiante que requiera apoyo, acordará con las madres,
padres de familia, tutores o cuidadores, las acciones de acompañamiento que deberán
implementarse para dar un seguimiento puntual a cada caso y retroalimentar con ellos
de manera periódica los resultados obtenidos.
137. Tiempo del aula. Se deberá asegurar el respeto del tiempo de la escuela y en
específico el tiempo del aula, con acciones y estrategias seleccionadas por el colectivo
escolar, en apego a la Normalidad Mínima y evitando acciones que no respondan al
desarrollo de la planeación escolar o que distraigan a la escuela de sus prioridades
educativas y le generen carga administrativa. Ninguna actividad de apoyo
complementario a la educación podrá ser ordenada a las escuelas por ninguna instancia
de la SEP u otras dependencias gubernamentales, salvo cuando medie comunicación
expresa por oficio y/o correo electrónico, emitidos por la oficina de la AEFCM o autoridad
educativa correspondiente.
138. Recomendaciones para la convivencia libre de violencia hacia el personal
directivo, docente, administrativo y de apoyo a la educación adscrito a
escuelas públicas de educación básica en la Ciudad de México. Es fundamental
que la comunidad educativa revise constantemente las acciones de promoción y
prevención con relación al buen trato y la convivencia escolar en el centro educativo.
Para el resguardo de los derechos del personal adscrito a los centros educativo pueden
implementar las siguientes recomendaciones:
• Integrar en el Programa Escolar de Mejora Continua: Las iniciativas para
fortalecer los espacios de participación de todo el personal adscrito al plantel
educativo.
• Establecer un plan de convivencia escolar que destaque acciones específicas
de respeto y reconocimiento a toda la comunidad escolar.
• Implementar actividades formativas y de capacitación sobre la formación
ciudadana que impulse valores como la aceptación, solidaridad, respeto y
cooperación para la búsqueda del bien común al interior de la comunidad
escolar.
Las recomendaciones se realizan de manera enunciativa, más no limitativa en cuanto
a su ejercicio y acción cuando las mismas sean en beneficio de la comunidad educativa y
de la integridad de todos sus miembros podrán implementarse, no así cuando se
menoscaben derechos de terceros o la protección del interés superior de la niñez284
.
139. Marco para la convivencia escolar en las escuelas de educación básica de
la Ciudad de México. El marco para la convivencia escolar en las escuelas de
educación básica de la Ciudad de México, se integra por una Carta de Derechos y
Deberes de las y los estudiantes; una apartado de acciones preventivas; protocolos de
actuación; un capítulo de faltas y acciones formativas por nivel educativo, marcos
normativos y de referencia; un apartado en que se precisan prácticas concretas de
participación a través de un compromiso de la alumna o alumno a favor del logro de una
convivencia armónica, así como un compromiso de corresponsabilidad de las madres,
padres de familia o tutores con la educación de la o el estudiante y con la escuela285
.
Este marco, permitirá promover una convivencia escolar pacífica, inclusiva y
democrática que fortalecerá el logro de aprendizajes y bienestar emocional de las
alumnas y los alumnos inscritos en las escuelas oficiales públicas y privadas que atiende
la AEFCM
en Educación Básica, a través de la interrelación entre estudiantes, madres, padres de
familia y/o tutores, directivos, docentes y personal adscrito, basados en la
implementación
de acciones formativas que garanticen el reconocimiento a la diversidad, la inclusión, el
respeto a los derechos humanos y la equidad de género.
Este marco contempla los documentos de divulgación para cada nivel educativo
(preescolar, primaria y secundaria).
3.4. Protección civil escolar y salud del alumnado
140. Entornos escolares saludables y seguros. Los supervisores escolares,
directivos, integrantes del CIPCE, y todo el personal del plantel, con el apoyo de madres,
padres de familia o tutores y el Comité de Protección Civil y Seguridad Escolar del CPE
(en caso de contar con él) fomentarán acciones en favor de la promoción, difusión y
participación de la comunidad escolar de ambientes y entornos escolares saludables y
seguros, coadyuvando a las acciones integradas en el PIPCE, derivadas del Análisis de
Riesgos del Plantel, tanto en el centro escolar como en el hogar, a través de actividades
preventivas y de atención, así como los elementos de información que les permitan
tener comportamientos de autocuidado personal y un estilo de vida saludable. Podrán
desarrollarse estrategias relacionadas con una correcta alimentación, activación física
regular, higiene personal y cuidado del medio ambiente.
El director del plantel educativo, auxiliándose de los integrantes del CIPCE del plantel, así
como del Comité de Protección Civil y Seguridad Escolar del CPE (en su caso), realizará
recorridos periódicos en las instalaciones del inmueble escolar, con la finalidad de
implementar las medidas preventivas o correctivas necesarias enfocadas a la
identificación reducción, mitigación y prevención de riesgos potenciales que puedan
afectar la salud, la vida, bienes y entorno de los alumnos y personal de la escuela.
Pondrá especial atención en tomar medidas para vigilar que el alumnado no lleve a la
escuela armas, objetos de valor o sustancias nocivas que puedan alterar la actividad
escolar y poner en riesgo la vida y/o la integridad física de la comunidad escolar.
Estas acciones deberán estar dirigidas en todo momento por el CIPCE, órgano interno del
plantel que tendrá voto de decisión final para la definición de las acciones a seguir en
materia de prevención y atención de emergencia, contacto con el apoyo del Comité de
Protección Civil y Seguridad Escolar del CPE. Las revisiones y documentos resultantes
deberán estar en la carpeta física del Programa Interno de Protección Civil Escolar
(PIPCE).
Las áreas operativas del nivel central correspondiente serán responsables de coordinar
las diversas acciones de prevención del delito, violencia y adicciones en los planteles
educativos, mediante estrategias en coordinación con otras instancias que establezcan
las Direcciones Generales286.
Los directores de los planteles educativos serán responsables de solicitar los programas
de apoyo correspondiente y de coordinar al interior del plantel educativo diversas
acciones
de prevención del delito, la violencia y las adicciones, conforme a las disposiciones que
establezcan las autoridades educativas correspondientes287.
Los supervisores escolares y los directores de los planteles educativos de educación
secundaria promoverán la participación de docentes y alumnos en campañas
permanentes en favor de ambientes seguros, sanos y de protección del ambiente,
considerados en el PEMC del plantel educativo.
En reconocimiento a la labor que lleva a cabo la Cruz Roja Mexicana, se promoverá la
participación de la comunidad escolar en la campaña anual de aportación voluntaria de
donativos.
Con el fin de prevenir accidentes y preservar en todo momento la integridad de los
alumnos, se prohíbe la permanencia de animales domésticos en las instalaciones de los
planteles educativos.
El director y el supervisor escolar son los responsables de comunicar de manera
inmediata a las autoridades de las áreas operativas de los niveles educativos, cualquier
anomalía que pueda afectar la seguridad de los alumnos y personal de la escuela.
Cuando aplique deberá registrar lo correspondiente en el SIIE o SIIEWeb, según
corresponda288 .
En las escuelas de educación secundaria y CAM Laboral en las que se realicen prácticas
de laboratorio y talleres de inserción laboral donde se utilicen sustancias químicas, éstas
deberán ser tratadas conforme se indica en las fichas técnicas de seguridad o la guía de
respuesta de emergencia vigente, así como la disposición final de materiales y residuos
biológicos o peligrosos. El director del plantel educativo es responsable de supervisar y
asegurar que esto se lleve a cabo.
Los alumnos y el personal deberán portar el equipo y ropa de seguridad acorde a las
actividades de laboratorios y talleres, de acuerdo con lo estipulado en la NOM-017-STPS-
2008289 referente al equipo de seguridad (bata, lentes de seguridad, tipo de calzado,
protección en ojos, oídos, manos, de acuerdo a las prácticas o actividades de cada
espacio).
En caso de que el alumno no cuente con la bata y los lentes de seguridad o cualquier
otro equipo requerido, no podrá participar en la actividad pudiendo ser observador de la
misma, a fin de salvaguardar su integridad física.
141. Programa Interno de Protección Civil Escolar (PIPCE). Es un instrumento de
planeación y operación, circunscrito al ámbito de una dependencia, entidad, institución u
organismo del sector público, privado o social, que tiene como propósito reducir riesgos
previamente identificados y definir acciones preventivas y de respuesta para estar en
condiciones de evitar o atender la eventualidad de alguna emergencia o desastre.
El PIPCE se debe elaborar al inicio del ciclo escolar, durante los meses de agosto y
septiembre, esto con la finalidad de que la escuela cuente con un instrumento de
planeación y operación para mitigar riesgos y definir acciones preventivas y de
respuesta ante una emergencia o desastre.
La carpeta PIPCE deberá estar en formato digital e impreso dentro del plantel educativo
para su consulta en caso de emergencia o desastre o para su revisión por personal
facultado para ello (ROPCI o personal de la SGIRPC), deberá actualizarse frecuentemente
y ser trasladada al punto de reunión en simulacros o emergencias reales.
El director en coordinación con el subdirector de gestión escolar y el subdirector
académico, serán los responsables de cumplir con las disposiciones y reportar la
información relativa al PIPCE. Esto se realizará conforme a las instrucciones que indiquen
DGOSE/DGENAM, según corresponda.
La Dirección General de Administración (DGA) emitirá a principio de cada ciclo escolar
los lineamientos y procedimientos a seguir para la integración de los Programas Internos
de Protección Civil Escolar, de conformidad con la normatividad vigente publicada por la
Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), bajo la supervisión
y coordinación de los Responsables Oficiales de Protección Civil Institucional (ROPCI)
para la AEFCM, los cuales validarán o en su caso emitirán recomendaciones para su
mejora.
Los formatos para la integración del PIPCE se encuentran disponibles en la Normateca
Interna de la AEFCM/Unidad de Administración y Finanzas/Protección Civil Escolar. El
plantel podrá solicitar una visita de asesoría en materia de protección civil en cualquier
momento del ciclo escolar, esto mediante oficio dirigido a la Dirección de Recursos
Materiales y Servicios de la DGA, una vez que personal identificado como ROPCI acuda al
plantel, se emitirá un Reporte en Materia de Protección Civil, en el cual se verán
reflejadas las observaciones y recomendaciones realizadas durante la visita.
Análisis de riesgos. Los planteles educativos podrán solicitar asesoría para la
elaboración del análisis de riesgo, identificación de zonas de menor riesgo, puntos de
reunión y señalización mediante oficio dirigido a la Dirección de Recursos Materiales y
Servicios de la Dirección General de Administración.
El Censo de Salud de la población escolar se integra en el PIPCE como parte del Análisis
Interno de Riesgos Antrópicos. Los datos que reporta deberán ser insumo de información
que apoyen en la elaboración de protocolos de emergencia y su seguimiento en
consecuencia.
El Comité de Protección Civil y Seguridad Escolar del CPE (de ser establecido por la
escuela), coadyuvará a las acciones determinadas por el CIPCE.
142. Comité Interno de Protección Civil Escolar (CIPCE). Es el órgano interno que
opera, difunde y actualiza el PIPCE, debe contar con personal organizado y capacitado
para salvaguardar la vida, bienes y entorno de quienes se encuentran en el inmueble. La
coordinación está a cargo del director de la escuela, quien debe cumplir en todo
momento con la normatividad establecida290 . Es obligatoria la constitución de dicho
comité al inicio del ciclo escolar y se actualizará cada vez que sea necesario a lo largo
del mismo.
El director del plantel educativo o el subdirector de gestión escolar convocará por escrito
o mediante correo electrónico a una reunión al personal docente, maestros especialistas,
promotores, maestro especialista de la UDEEI, de expresión y apreciación artística, de
educación física, de proyectos de atención diferenciada, administrativos, personal de
apoyo e intendencia, vigilantes (en caso de contar con ellos) y deberán llenar de forma
electrónica, imprimir e integrar en la carpeta física del PIPCE el formato EX-01 (Acta
constitutiva del Comité Interno de Protección Civil Escolar).
El CIPCE de cada plantel escolar contará con las cinco brigadas básicas, siempre que el
personal directivo, docente y administrativo sea igual o mayor a 17 personas, las cuales
deberán utilizar un color distintivo mediante el uso de chaleco de brigadista, casco,
brazalete y/o gafete que indique la función a desempeñar dentro del CIPCE y el color
correspondiente como se indica a continuación:
• Brigada de Evacuación y repliegue. -Naranja
• Brigada de Primeros auxilios. -Blanco
• Brigada de Prevención y combate de incendios. -Rojo
• Brigada de Comunicaciones. -Verde
• Brigada de Apoyo psicosocial. -Azul claro
En caso de que el personal directivo, docente y administrativo sea igual o menor a 16
personas, se deberá implementar la brigada multifuncional, la cual se identificará de
color azul y naranja, y así deberá señalarlo en los apartados de la carpeta PIPCE que
correspondan.
Dicho comité operará los protocolos de actuación en caso de emergencia o desastre de
acuerdo con los fenómenos perturbadores que más podrían afectar a la comunidad
educativa y los pondrán en práctica mediante la realización de simulacros.
143. Incidencias en la escuela. El director del plantel educativo o personal a cargo de
la escuela, deberá notificar a las autoridades respectivas todo aquel incidente que altere
el desarrollo normal de las actividades de la escuela, o que ponga en riesgo la integridad
o seguridad de algún miembro de la comunidad educativa, deberá reportar las
incidencias en el SIIE o SIIEWeb, según corresponda291 especificando la fecha y hora,
nivel de afectación, personal que reportó y atendió la incidencia y demás características
de la misma. Una vez registradas, activará el protocolo de atención para cada caso,
dando puntual seguimiento a las acciones implementadas hasta su conclusión. La falta
del reporte de una escuela se entenderá como sin novedad.
El personal que preste sus servicios en el plantel y se percate de algún incidente deberá
informar de manera inmediata al director o autoridad correspondiente, para que se
proceda conforme al párrafo anterior.
La falta del registro y/o envío de incidencias no reportadas será motivo para incurrir en
alguna conducta de responsabilidad, ya sea de tipo administrativa, penal o laboral.
144. Emergencia escolar. En el caso de presentarse cualquier situación de emergencia
o desastre, el director del plantel educativo o personal a cargo de la escuela, en su papel
de coordinador del PIPCE o el subdirector de gestión escolar deberán reportar la
incidencia a las autoridades educativas en la materia, y con el apoyo del CIPCE, actuarán
conforme a los protocolos elaborados previamente y que han quedado establecidos en el
PIPCE.
Además de registrar las incidencias correspondientes por medio del SIIE o SIIEWeb,
según corresponda292.
145. Protocolos de actuación. En caso de emergencias, o algún evento que atente en
contra de la seguridad de la comunidad escolar, el plantel educativo realizará las
actividades de acuerdo con los protocolos de actuación en caso de emergencia o
desastre, los cuales deberán seguir en conjunto todos los integrantes del CIPCE,
considerando a personas con discapacidad y contemplando las ocho etapas de la
Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil contenidas en la normatividad en la
materia293 , las cuales son:
1. Identificación de riesgos
2. Previsión
3. Prevención
4. Mitigación
5. Preparación
6. Atención de la emergencia o auxilio
7. Recuperación
8. Reconstrucción
Cada inmueble deberá contar con los protocolos de actuación necesarios de acuerdo con
su Análisis de Riesgos. No existen protocolos iguales para los diferentes inmuebles
educativos. Algunos de los protocolos más comunes que pueden servir de guía, los
cuales son sujetos de modificarse o adaptarse, son:
I. ¿Qué hacer en caso de sismo?
II. ¿Qué hacer en caso de incendio?
III. ¿Qué hacer en caso de fuga de gas?
IV. ¿Qué hacer en caso de inundación?
V. ¿Qué hacer en caso de riñas?
VI. ¿Qué hacer en caso de portación de armas y drogas?
VII. ¿Qué hacer en caso de amenaza de artefacto explosivo?
I. ¿Qué hacer en caso de sismo?
II.
El PIPCE deberá contar con dos protocolos de actuación para sismo, uno donde se cuente
con alertamiento sísmico y otro donde el sismo ya está presente.
En caso de sismo con alertamiento, se entiende que el sismo proviene de la costa debido
a que en esa zona es donde están colocados los sensores sísmicos, por lo que en la
Ciudad de México se cuenta con alrededor de 50 segundos de anticipación para evacuar
o replegarse de acuerdo con lo establecido en el protocolo específico para el inmueble
educativo.
Debe enfatizarse la importancia de realizar la evacuación antes o después del sismo,
pero no durante el mismo, por lo que es necesario practicar simulacros parciales y
totales para determinar quiénes podrán realizar la evacuación en ese tiempo
establecido, de lo contrario deberán utilizar esos segundos para replegar y esperar a que
el movimiento sísmico concluya.
En caso de que el sismo, por su cercanía sea perceptible sin dar oportunidad a que
suene la alerta sísmica, se deberá realizar el repliegue.
Los brigadistas de evacuación y repliegue deberán acordar las medidas de seguridad a
aplicar (repliegue y/o evacuación) en los diferentes espacios del plantel con base en los
ejercicios de simulacro realizados, debiendo establecer los protocolos de actuación del
plantel y ponerlos en práctica durante la presencia de sismos.
¿Qué hacer después del sismo?
Recomendaciones generales
1. Ser cauteloso en las escaleras; podrían haberse debilitado con los sismos.
2. Evitar pisar o tocar cualquier cable caído o suelto.
3. No encender cerillos, velas, aparatos de flama abierta o eléctricos, hasta asegurarse
que no haya fugas ni problemas en la instalación eléctrica o de gas.
4. Usar el teléfono sólo para reportar una emergencia.
5. No consumir alimentos y bebidas que hayan estado en contacto con vidrios rotos,
escombros, polvo o algún contaminante.
6. Limpiar inmediatamente los líquidos derramados, tales como medicinas, materiales
inflamables o tóxicos.
7. Al abrir alacenas o estantes, hacerlo cuidadosamente porque pueden caer objetos
encima.
La brigada de evacuación y repliegue realizará la estimación temprana de daños; si son
graves en elementos verticales (columnas y/o muros de carga), no se podrá hacer uso
del inmueble.
Si hay incendios, la brigada de prevención y combate de incendios acudirá a controlar
el fuego incipiente con el uso de los extintores, en caso de que el fuego salga de control,
solicitará el apoyo de los bomberos.
La brigada de comunicaciones se mantendrá informada acerca de la situación, a través
de diferentes medios, realizará las llamadas de emergencia que le soliciten los jefes de
brigada, recibirá los informes y coadyuvará con la comunicación interna y externa.
La brigada de apoyo psicosocial ayudará a estabilizar a las personas en crisis y
colaborará con la brigada de primeros auxilios; así mismo deberá estar preparada para
futuros sismos o réplicas (éstas generalmente son de menor magnitud, pero pueden
ocasionar daños adicionales).
En caso de fuga de gas o agua, reportarlas inmediatamente.
Estimación Temprana de Daños por Sismo (ETD)
La ETD por sismo, es una acción de identificación inicial de daños o afectaciones al
inmueble, instalaciones o elementos que comprometan la integridad de las comunidades
educativas, se realiza posterior a un evento sísmico (al finalizar la evacuación), la realiza
un “Primer respondiente” perteneciente al Comité Interno de Protección Civil Escolar
(CIPCE), el cual realizará una revisión visual para la valoración de riesgos y daños.
Derivado de dicha revisión, se realizarán las siguientes acciones:
• De ser necesario, solicitar apoyo a los cuerpos de emergencia correspondiente (911).
• Determinar conjuntamente con el Coordinador del CIPCE el reingreso a las aulas o la
cancelación de la jornada escolar.
• Informar a la AEFCM a través de sus supervisores escolares la situación en la que se
encuentra el plantel.
Cabe señalar que la estimación temprana de daños por sismo, es independiente a las
revisiones posteriores, establecidas en los “Lineamientos Técnicos para la Revisión de
laSeguridad Estructural de Planteles Educativos en la Ciudad de México después de un
sismo”, ya que ésta tiene únicamente un carácter emergente, para la toma inmediata de
decisiones sobre la ocupación o no, del inmueble posterior a un elemento sísmico.
Acciones posteriores al Sismo
Únicamente en caso de una percepción muy baja o imperceptible de aceleraciones
sísmicas, o de presentarse una falsa alarma en el sistema de alertamiento, y de no
identificarse daños en la revisión inicial “estimación temprana” (daños a la estructura,
acabados, instalaciones o elementos que comprometan la seguridad de la comunidad
educativa), se podrá continuar con la jornada escolar, manteniéndose alerta ante una
posible réplica.
Concluye el sismo:
• Los estudiantes que replegaron, evacuarán al punto de reunión.
• Los estudiantes que evacuaron, permanecen en el punto de reunión.
• Brigadistas realizan sus funciones.
• Se realiza una estimación temprana de daños.
• Se determina la continuidad o cancelación de la jornada escolar.
• Informar a través de la “estructura” la situación que prevalece en el plantel.
Entrega de los alumnos posterior al evento sísmico
La entrega de alumnos se realizará bajo los siguientes supuestos, esto una vez que el
movimiento sísmico haya concluido y cuando el CIPCE así lo determine, derivado de la
evaluación temprana.
1. El alumno cuenta con carta o aviso para retirarse solo.
a. El profesor de grupo o quien esté al frente, contará previamente con una lista de
los alumnos identificados que se retirarán solos.
b. El alumno firmará y colocará en la lista, su hora de salida del plantel.
2. El alumno es retirado del plantel por personal autorizado, debidamente identificado.
a. El maestro frente a grupo organizará a los alumnos para su retiro.
b. El Comité de Protección Civil y Seguridad del CPE verificará que quien acuda por el
menor, esté previamente autorizado.
c. El personal de la escuela voceará el nombre del alumno (solo en los casos verificados).
d. La persona autorizada, firmará en una lista específica para casos de emergencia, la
hora en que retira al alumno.
En el supuesto que el alumno no cuente con carta de aviso y no sea retirado por
personal autorizado, se actuará conforme al Protocolo para el ingreso y entrega de
alumnos de educación básica en la Ciudad de México, establecido en la Guía Operativa.
Para mayor información consultar:
• Protocolo General de Prevención y Actuación en caso de Sismo294
• Guía de Prevención de Desastres, Centro Nacional de Prevención de Desastres
(CENAPRED)295.
• En caso de sismo296.
• Guía para saber qué hacer en caso de sismo297.
• Cómo actuar en caso de sismo298.
• Sismos en México, Brecha de Guerrero299.
• Alerta sísmica300.
• Ante el rumor de un sismo301.
• Por qué la tierra se mueve302.
Guía general de prevención y preparación en situaciones de emergencia para las
personas con discapacidad, Gobierno de la Ciudad de México303.
Protocolo General de Prevención y Actuación en caso de sismo en planteles de Educación
Básica, Especial, para Adultos y Normal en la Ciudad de México304
.
II. ¿Qué hacer en caso de incendio?
Los incendios se pueden presentar por diversas causas y salirse de control en segundos,
por lo que es indispensable que los brigadistas de prevención y combate de incendios,
cuenten con capacitación vigente (anual) en el uso de extintores, tengan identificados
los lugares de más alto riesgo por incendio dentro del plantel o cercano a él, como:
tuberías de gas, tanques de gas estacionario, bodegas, conserjería, contactos eléctricos
sobrecargados o en mal estado, así como contar con extintores vigentes conforme a la
NOM-002-STPS- 2010305 , condiciones de seguridad, prevención y protección contra
incendios en los centros de trabajo, en caso de que la escuela tengan cocina, deberá
contar con extintor tipo K o de CO2.
Los brigadistas de prevención y combate de incendios solo pueden atender fuegos en su
fase incipiente (fuego confinado en un espacio definido y que puede ser extinguido con
extintores), de lo contrario la atención la deberán brindar los bomberos.
Es necesario establecer las rutas de evacuación por incendio y realizar al menos un
simulacro de incendio durante el ciclo escolar, mismo que se deberá ver reflejado en el
cronograma de simulacros de la carpeta PIPCE.
Para mayor información consultar:
• Guía General de prevención y preparación en situaciones de emergencia para las
personas con discapacidad, Gobierno de la Ciudad de México306
.
• Guía de Prevención de Desastres, CENAPRED307 .
• NORMA Oficial Mexicana NOM-002-STPS-2010, Condiciones de seguridad-
Prevención y protección contra incendios en los centros de trabajo, Secretaría del
Trabajo, publicada en Diario Oficial de la Federación el 09 de diciembre de 2010308.
• NORMA Oficial Mexicana NOM-029-STPS-2011, Mantenimiento de las instalaciones
eléctricas en los centros de trabajo-Condiciones de seguridad, Secretaría del Trabajo,
publicada en Diario Oficial de la Federación, el 29 de diciembre de 2011309 .
• ¿Qué hacer ante un incendio y cómo prevenirlo?310 .
• Incendios urbanos: apaga el riesgo311 .
• Incendio urbano312 .
III. ¿Qué hacer en caso de fuga de gas?
El gas LP es más pesado que el aire, por lo que se acumula en partes bajas como piso,
sótanos y estacionamientos subterráneos. El gas natural es más ligero que el aire, por lo
que se acumula en techos o pisos superiores.
Si la escuela cuenta con conserjería y/o cocina, deberán elaborar al menos un simulacro
por fuga de gas durante el ciclo escolar, mismo que se deberá ver reflejado en el
cronograma de simulacros de la carpeta PIPCE.
Fuga de gas proveniente de instalaciones de gas dentro de la escuela
(conserjería,
cocina u otro).
• Revise que los tanques y las instalaciones de gas estén en buenas condiciones. Si el
tanque tiene más de 10 años, pida que sea revisado por los especialistas, las
instalaciones de gas deberán contar con certificación por una Unidad Verificadora de
Instalaciones de Gas (UVG)313 .
• Coloque un extintor cercano.
• Si sospecha de fuga de gas, aplicar agua con jabón en las tuberías para comprobar su
existencia.
• Cierre las válvulas o llaves de gas.
• No encienda cerillos, cigarros, apagadores o fuentes que generen chispa.
• Abra puertas y ventanas de donde haya acumulación de gas evitando encender la luz o
aparatos eléctricos.
• Reporte la fuga de gas al 911 y siga las indicaciones.
• Aleje a la comunidad educativa de la fuente inicial de la fuga o de los lugares que
presenten acumulación de gas.
• Brinde los primeros auxilios a aquellos que hayan sido afectados por la inhalación o
contacto con el gas.
Fuga de gas proveniente del exterior del plantel.
• Si detecta olor a gas, asegúrese de qué lugar proviene (pipa de gas, mercado, unidad
habitacional).
• Considere la posibilidad de evacuar el plantel.
• Si recibe indicación directa de bomberos, policía o Protección Civil para evacuar el
plantel, hágalo de inmediato, determine la ruta de evacuación más viable al punto de
reunión externo. Lleve consigo su kit de emergencia escolar.
• No ingrese al plantel hasta que no reciba la indicación por parte de alguna autoridad
en materia de Gestión del Riesgo.
• Si no le es posible evacuar, manténgase alejado de la fuente inicial de la fuga,
mantenga la calma, no propague rumores, siga las indicaciones del personal preparado.
Para mayor información consultar:
• Gas LP manejo seguro314 .
• Guía para el manejo seguro del gas315 .
IV. ¿Qué hacer en caso de inundación?
Las inundaciones responden a un fenómeno combinado de lluvia abundante, zonas bajas
y/o acumulación de basura en drenaje, por lo que se debe considerar cuál es el caso, y
seguir las recomendaciones según los siguientes anexos, a fin de que el CIPCE realice un
Análisis de Riesgos y Vulnerabilidad y lo incluya en el PIPCE.
• Guía General de prevención y preparación en situaciones de emergencia para las
personas con discapacidad, Gobierno de la Ciudad de México316.
• Guía de Prevención de Desastres, Centro Nacional de Prevención de Desastres317.
• Inundaciones súbitas… ¡Las más peligrosas!, SEGOB, Sistema Nacional de Protección
Civil318 .
• Tormentas eléctricas. ¡Protégete de los rayos!, SEGOB, Sistema Nacional de Protección
Civil319 .
• ¿Qué hacer en temporada de lluvias?, Secretaría de Protección Civil, Gobierno de la
CDMX320 .
• Fascículos Inundaciones, CENAPRED321.
V. ¿Qué hacer en caso de riñas?
En el Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación Preescolar de la
Ciudad de México322 , Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas de Educación
Primaria de la Ciudad de México323 y Marco para la Convivencia Escolar en las Escuelas
de Educación Secundaria de la Ciudad de México324 , se establecen los mecanismos que
directivos y docentes, con el apoyo de la comunidad escolar, deben seguir para la
atención de actuaciones (riñas) de los alumnos dentro de la escuela o bien, fuera de ella
en representación de la misma.
Sí las riñas son provocadas por cualquier grupo ajeno a la comunidad educativa, llamar
al 911 para solicitar el apoyo de la autoridad correspondiente y el CIPCE deberá actuar
conforme a los protocolos establecidos en el PIPCE.
VI. ¿Qué hacer en caso de portación de armas y drogas?
Observar lo establecido en el documento Entornos Escolares Seguros en Escuelas de
Educación Básica, numeral 3.2. Prevención de Ingreso y Detección de Objetos y
Sustancias Prohibidas en la Escuela, en concordancia con los Marcos para la Convivencia
Escolar, se establecen los mecanismos que directivos y docentes, con el apoyo de la
comunidad escolar, deben seguir para la atención de actuaciones (portación de armas y
drogas) de los alumnos dentro de la escuela. Para mayor información consultar:
• Recomendaciones para diseñar y establecer estrategias para la prevención y detección
de ingreso de armas en las escuelas de Educación Básica325 .
• Guía para la prevención, detección y reacción ante la presencia de armas en las
escuelas326.
• En el punto de reunión externo, realizar la llamada al 911 o mediante el botón de
auxilio de las cámaras de vigilancia de la Ciudad de México.
VII. ¿Qué hacer en caso de amenaza de artefacto explosivo?
La amenaza de artefacto explosivo se puede presentar mediante llamada telefónica o
por la sospecha de algún artefacto explosivo.
• Mantener la calma, no propagar rumores.
• No tocar, mover, ni abrir objetos sospechosos.
• No utilizar el celular.
• Evacuar fuera del plantel a la comunidad educativa lo más pronto posible, alejándose
al menos 300 metros del lugar. Llevar consigo su kit de emergencia escolar.
• En el punto de reunión externo, realizar la llamada al 911 o mediante el botón de
auxilio de las cámaras de vigilancia de la CDMX.
• Brinde los primeros auxilios a quien lo requiera o se encuentre en crisis emocional.
• Esperar a que personal especializado le diga cómo proceder.
• Regresar al plantel solamente si el personal especializado le ha dado esa indicación.
146. Capacitación y equipo de seguridad. Todos los integrantes del CIPCE deberá
contar con capacitación básica, intermedia y avanzada en los diferentes aspectos que
abarca la Gestión Integral del Riesgo y Protección Civil y específicos de la brigada a la
que pertenecen, esto de acuerdo con lo establecido por la Secretaría de Gestión Integral
de Riesgos y Protección Civil y con la finalidad de contar con conocimientos y habilidades
en caso de emergencia o desastre.
Los cursos ofertados anualmente en esta materia serán determinados por la autoridad
correspondiente.
La capacitación y la vigencia de la constancia es anual y deberá verse reflejada en el
formato de capacitación del PIPCE.
El nivel básico podrá ser acreditado mediante constancias emitidas por la Secretaría de
Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil a través de su página de capacitación o del
Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED).
https://educacion.proteccioncivil.cdmx.gob.mx/
El nivel intermedio y avanzado deberá ser impartido de manera presencial por un
Responsable Oficial de Protección Civil debidamente registrado ante la SGIRPC y se
acreditará mediante la expedición de una constancia de capacitación en la que aparezca
su número de registro, estas constancias deberán añadirse al formato del PIPCE
establecido para tal fin, recordando que su vigencia es de un año.
En cuanto a equipamiento, la escuela deberá contar con equipo básico de seguridad
para atender una emergencia como:
• Botiquines de primeros auxilios, ya sea uno sencillo en cada salón y/o uno principal y
más equipado para la dirección. Los botiquines deberán ser portátiles, colocados al
alcance de los niños, ubicados cerca de la entrada del salón, libres de obstáculos y
señalizados conforme a la NOM-026-STPS-2008327 , colores y señales de seguridad e
higiene, e identificación de riesgos por fluidos conducidos en tuberías.
• Kit de emergencia, deberá contar con listas de asistencia, croquis del plantel donde se
identifiquen los puntos de reunión internos y externos, censo de salud de maestros y
alumnos, directorio de emergencia, y los elementos que el CIPCE considere necesarios
para atender las diferentes emergencias contempladas en el PIPCE.
• Extintores vigentes, colocados en pasillos o fuera de áreas consideradas como de alto
riesgo por incendio, señalizados que cumpla conforme a la NOM-026-STPS-2008, colores
y señales de seguridad e higiene, e identificación de riesgos por fluidos conducidos en
tuberías:
▷ Deberán estar señalados con forma cuadrada o rectangular, fondo en color rojo,
símbolo y, en su caso, flecha direccional en color blanco. La flecha direccional
podrá omitirse en el caso de que el señalamiento se encuentre en la proximidad
del elemento señalizado. Adicionalmente se podrá agregar la imagen de una flama
en color blanco.
• También debe cumplir con lo establecido en la NOM-002-STPS-2010328, condiciones de
seguridad prevención y protección contra incendios en los centros de trabajo.
• Señalamientos y avisos para protección civil suficientes, adecuados al inmueble y a la
población, en buen estado y que consideren a personas con discapacidad. Esto conforme
a la NOM-003-SEGOB-2011329, señales y avisos para protección civil, colores, formas y
símbolos a utilizar o a la NOM-026-STPS-2008.
• Sistema de alerta y/o alarma, adecuado al tipo de emergencia, inmueble y población
educativa; como puede ser: campana, chicharra, alarma de incendio en su caso, equipo
de sonido, radiorreceptores en caso de sismo, entre otros.
Y cualquier otro equipo de seguridad que considere necesario.
147. Simulacro. Cada plantel educativo realizará por lo menos un simulacro al mes en
materia de protección civil, mismo que deberá considerarse en el Programa Interno de
Protección Civil Escolar (PIPCE), en el que todo el personal del plantel educativo está
obligado a participar y apoyar en el desarrollo de las actividades de evacuación y/o
repliegue del edificio, se sugiere realizarlos cada vez con una hipótesis diferente y lo más
apegada a la realidad del plantel, debiendo llevar a cabo máximo tres con hipótesis de
sismo, considerando el del 19 de septiembre, al menos uno con hipótesis de incendio y si
cuenta con tanque de gas por cocina o conserjería, al menos uno de fuga de gas, el resto
considerando las diferentes situaciones de emergencia a las cuales se puede o ha
enfrentado la comunidad educativa derivadas del análisis de riesgos realizado al plantel
como parte de los trabajos del PIPCE, además de poner énfasis en la población que
cuenta con alguna discapacidad.
En caso de que por necesidades del plantel o que el tipo de emergencia estipulado en la
hipótesis del simulacro, se requiera realizar el traslado de la comunidad educativa al
Punto de Reunión Externo previamente estipulado, el director del plantel educativo
deberá de notificar la actividad extraescolar al Programa Seguro Contra Accidentes
Personales de Escolares “Va Segur@” del Gobierno de la Ciudad de México330 , lo
anterior como medida de prevención en caso de presentarse alguna situación real de
emergencia durante el desarrollo del simulacro.
Al concluir el simulacro, el CIPCE deberá requisitar debidamente el formato de Bitácora
de simulacros contenido en la carpeta PIPCE, guardando el original dentro de la misma.
Para la realización de ejercicios de simulacro, puede solicitar el acompañamiento de un
ROPCI a través de la DRMyS de la DGA, e informar, si así lo considera conveniente a las
madres, padres de familia o tutores de la realización de estos ejercicios.
Todos los simulacros deben contar con una hipótesis bien definida, que contenga la
fecha, hora, lugar, tipo de fenómeno perturbador y magnitud, y deben considerar sus
tres fases: Planeación, Ejecución y Evaluación.
Durante la realización de simulacros, los brigadistas deberán trasladar a las zonas de
repliegue o puntos de reunión los botiquines, kit de emergencia escolar, listas de
asistencia y todo lo que requerirían en caso de una emergencia real, a fin de
condicionarlos para que puedan responder con prontitud en esas circunstancias.
148. Entornos de consumo de alimentos saludables. Los directivos, el personal
docente y madres, padres de familia o tutores y el Comité de Establecimientos de
Consumo Escolar a través del Comité de Establecimientos de Consumo Escolar (en su
caso), deberán realizar campañas de difusión entre la comunidad educativa relacionadas
con la promoción de entornos de consumo de alimentos saludables, que favorezcan una
alimentación balanceada tanto en el entorno escolar como en el hogar. Se deberá
fomentar el lavado de manos constante y el uso de gel antibacterial para el manejo y
consumo individual de los alimentos de cada integrante de la comunidad educativa.
Para ello, en el plantel educativo deberá existir una estricta vigilancia en la difusión y
aplicación de los Lineamientos Generales para el expendio y distribución de alimentos y
bebidas preparados y procesados en las escuelas del Sistema Educativo Nacional331.
149. Programa de Alimentos Escolares. Los directores de planteles educativos de
Educación Preescolar, Primaria y Especial brindarán a las madres, padres de familia y/o
tutores, las facilidades necesarias para la incorporación de los alumnos al Programa de
Alimentos Escolares, en favor de la promoción del consumo de alimentos saludables
entre la población escolar. Este programa es de carácter obligatorio, siempre y cuando
exista la participación de las madres, padres de familia y/o tutores; se opera de acuerdo
con la normatividad vigente332 , por ello, los directores permitirán que se lleve a cabo
su manejo y control con las medidas de prevención, el uso correcto de cubrebocas, el
lavado de manos constante y el uso de gel antibacterial cada que se manipulen
alimentos y bebidas.
El último día de clases, antes del inicio de los periodos vacacionales o de receso, la
vocalía del Programa deberá garantizar que los espacios asignados para el resguardo de
los alimentos queden totalmente desocupados de insumos y aseados, a fin de evitar la
proliferación de fauna nociva.
Al concluir el ciclo escolar, o al dejar la función en el plantel educativo, los directores
presentarán un informe que indique el no adeudo por concepto de cuotas de
recuperación del Programa de Alimentos Escolares, de acuerdo con la Conciliación del
Control de Raciones Recibidas y Consumidas, elaborada por el Trabajador de Campo del
DIF-CDMX.
150. Consumo de sustancias psicoactivas. Queda prohibido a cualquier persona que
se encuentre dentro de algún edificio en los que se presten servicios públicos de carácter
federal (como escuelas públicas y particulares de Educación Básica) fumar o encender
cualquier producto de tabaco o similar333 , consumir drogas, estupefacientes y/o
bebidas alcohólicas334 , en observancia plena de las óptimas condiciones de salud de la
comunidad escolar335 .
Queda prohibido el uso de vapeadores o cigarros electrónicos en espacios cerrados y de
convivencia, dentro y fuera de la escuela, ya que se considera que el uso en menores de
edad es un factor de riesgo que favorece el inicio de consumo de tabaco.
Los cigarrillos electrónicos o vapeadores son principalmente dañinos cuando son:
utilizados por niños o adolescentes. La nicotina es una sustancia adictiva que produce
efectos perjudiciales y duraderos en el desarrollo del cerebro. Aunado a esto, el vapor
contiene sustancias químicas, algunas tóxicas, así como compuestos cancerígenos. El
vapor también transporta partículas muy pequeñas que pueden dañar la salud.
Para garantizar la protección de las niñas, niños y adolescentes en las escuelas de
Educación Básica se propone lo siguiente:
• Lograr que los estudiantes se involucren en la prevención del consumo de sustancias
psicoactivas.
• Informar a los alumnos sobre los tipos de sustancias psicoactivas existentes y sus
efectos y consecuencias en la salud.
• Brindar espacios de diálogo para alumnas, alumnos, docentes, padres, madres de
familia y/o tutores, a fin de reflexionar sobre la prevención del consumo de sustancias y
sus beneficios en la salud física y emocional.
• Otorgar voz a las necesidades y dudas de los alumnos respecto a la prevención del
consumo de sustancias psicoactivas.
• Recuperar prácticas exitosas para la prevención del consumo de sustancias
psicoactivas en adolescentes y compartirlas con las comunidades educativas336.
151. Brotes epidemiológicos y emergencia sanitaria. En cumplimiento a lo
dispuesto por los artículos 1°, 3°, párrafos primero y quinto; 4°, párrafo noveno, 31
fracción I, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 3° de la
Convención sobre los derechos del Niño; 1, 2, 72 fracción II, 128 fracciones II y IV, 129
fracciones II y III, 132 incisos c), d) y e), de la Ley General de Educación publicada en el
Diario Oficial de la Federación el 30 de septiembre de 2019; 1, 2, 6 fracción I, 11, 12, 13
fracciones IX y XI, 57 último párrafo y 103 primer párrafo, de la Ley General de los
Derechos de niñas, niños y adolescentes.
La AEFCM en calidad de órgano garante del Derecho a la Educación en la Ciudad de
México, establece acciones sobre salud, limpieza e higiene para las escuelas; las cuales
se enlistan a continuación:
1. Conformación de Comités Participativos de Salud Escolar
• Relación Escuela- Centro de Salud Local
• Jornadas de Limpieza
• Filtros de corresponsabilidad
▶ Filtro de casa
▶ Filtro en la entrada de la escuela
▶ Filtro en el salón de clases
2. Fomento de lavado manos
3. Optimización del uso de espacios abiertos
4. Detección temprana de casos y acciones escolares para reducir la propagación de
alguna enfermedad
5. Apoyo socioemocional para docentes y alumnos
En este sentido, al inicio del ciclo escolar el director del plantel informará a la comunidad
educativa que se deberá conformar el Comité Participativo de Salud Escolar (CPSE),
dentro del Consejo de Participación Escolar (CPE) que se instale, el cual tendrá como
propósito atender y cuidar los temas de higiene y salud escolar, así como implementar
acciones para prevenir enfermedades de alto contagio o alguna otra como pediculosis o
escabiosis, entre otros, así como llevar a cabo acciones preventivas contra el sobrepeso
y la obesidad.
El Comité Participativo de Salud Escolar, estará conformado por madres, padres de
familia o tutores, así como docentes y el director del plantel educativo con el objetivo de
que se tomen las decisiones y se ejecuten las acciones de manera consensuada en
beneficio de la propia comunidad escolar.
El Comité Participativo de Salud Escolar tendrá las siguientes funciones:
1. Organizar jornadas ordinarias y extraordinarias de limpieza en las escuelas,
convocando de forma alternada a toda la comunidad escolar.
2. Implementar los tres filtros de corresponsabilidad, uno en la casa, otro a la
entrada a la escuela y uno adicional en el salón de clases con la participación
de todas las madres, padres de familia, tutores y personal docente.
3. Promover y fomentar las medidas de higiene permanentes y otros temas
relacionados a estilos de vida saludable y educación para la salud como:
alimentación saludable, activación física, prevención de enfermedades, entre
otros.
4. Asegurar el entrenamiento sobre prácticas de higiene, principalmente lavado
de manos, no tocarse la cara y utilizar el codo o antebrazo para toser y/o
estornudar.
5. Promover las medidas de salud, destacando la higiene personal como parte
esencial de una cultura de autocuidado de la salud y prevención de
enfermedades, las cuales se encuentran contenidas en el Oficio Circular No.
AEFCM/02/2023.
6. Verificar que las instalaciones sanitarias se encuentren funcionando y en
buen estado.
7. Asegurar el acceso a agua y jabón o gel antibacterial que contenga al menos
un 70 % de alcohol etílico.
8. Cuidar de la comunidad educativa conforme a la Guía para el regreso
responsable y ordenado a las escuelas vigente.
9. Maximizar el uso de espacios abiertos.
10. Participar en los protocolos para la detección temprana de algún brote
epidemiológico o emergencia sanitaria; promover la participación de la
comunidad educativa para el autorreconocimiento de signos y síntomas de
enfermedades respiratorias con los Servicios de Salud Pública en caso de
aparición de algún caso probable u otro brote epidemiológico o emergencia
sanitaria.
11. Ante un caso confirmado de sarampión, colaborar con la autoridad
sanitaria local y jurisdiccional en la elaboración de un registro de información
sobre la aparición de nuevos casos para su envío a nivel estatal.
12. Promover actividades de apoyo socioemocional para educandos y
docentes debido que el encierro prolongado provoca un incremento en
situaciones como estrés, ansiedad y miedos en la población escolar.
13. Apoyar las indicaciones de las autoridades sanitarias de los niveles
federal, estatal y local ante la contingencia sanitaria y establecer la
comunicación con el centro de salud más cercano y/o la Jurisdicción Sanitaria
correspondiente.
14. Evaluar la eficacia y pertinencia de las acciones establecidas para
preservar la salud y seguridad de la comunidad escolar y de ser necesario,
ajustarlas.
15. Establecer los canales y mecanismos de comunicación para informar a
la comunidad educativa cualquier asunto o caso de relevancia sobre
problemas de salud e higiene escolar, con el fin de tomar decisiones
informadas para mitigar los efectos de la amenaza (riesgo) y emprender las
acciones adecuadas de protección y prevención.
16. Generar acciones informativas y de sensibilización entre la comunidad
escolar sobre los brotes epidemiológicos y sus implicaciones en la
comunidad, para generar hábitos y ambientes saludables y seguros.
17. Promover que las escuelas sean entornos físicos y psicosociales
incluyentes y favorables a la salud, accesibles a los grupos con alguna
condición de vulnerabilidad, alumnos con alguna discapacidad,
pertenecientes a algún grupo indígena, en situación de migración u otros.
Con la instalación del Comité Participativo de Salud Escolar, se establecerán los
siguientes equipos:
• Filtro escolar de corresponsabilidad, conformado por las personas necesarias
(entre docentes, madres, padres y tutores) de la escuela, quienes participarán
en la identificación de alumnos que presenten síntomas de posibles
enfermedades de riesgo sanitario, asimismo el filtro operará según los
Lineamientos Federales correspondientes.
• Organización de jornadas para limpieza de la escuela, en las que participarán
la totalidad de los integrantes del Comité Participativo de Salud Escolar, el
personal de intendencia de la escuela, así como los miembros de la comunidad
escolar que voluntariamente deseen participar, lo anterior en apego al manual
establecido por el gobierno federal337.
Una vez informada la comunidad educativa, electos los integrantes del CPSE y
organizados los equipos que participarán, se procederá a formalizar su instalación,
mediante la instalación del CPE y el registro de Acta de Constitución en la plataforma del
Registro Escolar de Participación Social en la Educación (REPASE).
El CPSE, que integra al director como pieza clave y responsable del plantel informará a la
comunidad educativa que para garantizar el interés superior de los alumnos y preservar
la salud de los estudiantes como medida de prevención de un brote epidémico, solicitará
a las madres, padres de familia y tutores que las NNA que presenten síntomas, al inicio o
en algún momento del ciclo escolar, de alguna enfermedad infecto contagiosa que
sugiera enfermedades sujetas a vigilancia epidemiológica, deberán acudir al médico y
quedarse en casa para evitar contagios múltiples. Toda vez que estas acciones
pretenden privilegiar el interés superior de la niñez y de todos los integrantes de la
comunidad educativa de los centros escolares, estos actos no deberán considerarse
como actos de exclusión o discriminación.
La madre, padre de familia o tutor, deberá enviar de manera obligatoria la receta médica
que compruebe el diagnóstico médico del alumno y el director del Plantel le informará
sobre el seguimiento de las actividades académicas a distancia, a través de las
plataformas ya utilizadas para garantizar el avance en los aprendizajes de los alumnos
durante el periodo de recuperación y asegurando así que se reintegren con éxito a la
escuela.
El alumno podrá reincorporarse a clases previa presentación del alta del médico tratante,
en la cual se indique que goza de buena salud para reincorporarse a la escuela y sus
actividades académicas cotidianas.
Durante la jornada escolar. Al detectarse el primer caso de alguna enfermedad.
infectocontagiosa el docente debe notificar al director, quien a su vez informará con
cuidado y sensibilidad a la madre, padre de familia o tutor, mismos que deberán acudir a
recoger inmediatamente al alumno en la escuela.
El director, en coordinación con los integrantes del CPSE, acordarán al inicio del ciclo
escolar el espacio temporal y momentáneo, el cual estará destinado para que los
alumnos esperen a sus familiares, y debe garantizar un ambiente de seguridad para los
menores. En todo momento se debe cuidar que el trato a los menores y su traslado al
espacio temporal se lleve a cabo sin exponerla(o) o evidenciarla(o) ante sus
compañeros.
Una vez que la madre, padre de familia o tutor asistan a recoger al alumno, el director o
subdirector de gestión, hará entrega del pase de referencia, con el propósito de que el
educando reciba la atención médica que corresponda de manera oportuna.
A su vez, el director del plantel notificará inmediatamente al Centro de Salud
correspondiente y a la autoridad educativa inmediata superior, cuando se trate de un
caso probable de sarampión o enfermedad respiratoria, deberá enviar aviso inmediato
(en un plazo menor a 24 horas) a la Jurisdicción Sanitaria correspondiente y a los
servicios de salud pública vía correo electrónico a
[email protected] con el propósito
de que se tomen las medidas que determine la autoridad sanitaria para mitigar y
erradicar un posible brote en la escuela.
A partir de este evento, el director convocará al CPSE, mismo que deberá levantar la
minuta de trabajo en colaboración con la autoridad sanitaria, con la finalidad de informar
a la comunidad educativa del problema de salud detectado para incorporar los filtros de
corresponsabilidad en la escuela y emprender una campaña de higiene e información de
conformidad con la normatividad vigente338 .
Filtro en casa. Su finalidad es que madres, padres de familia, tutores o responsables
del cuidado de NNA, identifiquen, antes de salir con rumbo a la escuela, la presencia de
fiebre, dolor de cabeza, tos, estornudos, algún síntoma de enfermedad respiratoria (dolor
de garganta o secreción nasal abundante).
• Si una NNA, o cualquier otro habitante del hogar, presenta cualquier síntoma o signo
de enfermedad respiratoria debe quedarse en casa y seguir las indicaciones del personal
médico. Esto también aplica para el personal docente, directivo o de apoyo y asistencia
a la educación.
• El filtro de casa también aplica para el personal docente, directivo o de apoyo y
asistencia a la educación, debiendo quedarse en casa si presentan algún síntoma o signo
de la enfermedad.
• En caso de identificar enfermedades respiratorias o de alto contagio durante el filtro en
casa, se deberá acudir al servicio médico de la unidad de salud que le corresponda para
recibir el diagnóstico y la atención necesaria. En caso de que sea positivo a cualquier
tipo de infección, podrá regresar a sus actividades escolares una vez que hayan
transcurrido de 03 a 05 días naturales a partir del inicio de los signos o síntomas de
enfermedad.
El documento de diagnóstico médico deberá notificarse a la escuela. El propósito es
contar con un documento que confirme el diagnóstico clínico y que la escuela tenga
bases sólidas para actuar conforme a lo establecido en la octava intervención: Detección
temprana. Contenido en la Guía para el regreso responsable y ordenado a las escuelas.
Filtro en la entrada de la escuela. El filtro escolar se aplica a toda persona que
ingrese a la escuela a fin de mantener un entorno que promueva la salud.
Procedimiento para aplicar el filtro en la entrada de la escuela:
a. Organizar el acceso a la escuela para que sea ágil y sin aglomeraciones.
b. Dar la bienvenida a las NNA, o personal de la escuela.
c. Realizar las siguientes preguntas a toda persona que ingrese a la escuela.
• ¿Tienes fiebre/temperatura?
• ¿Tienes tos?
• ¿Te duele la cabeza?
d. Asegurar que el alumnado se incorpore directamente a su salón y lugar
predeterminado, después del lavado de manos.
e. Si el personal que aplica el filtro escolar no fuera profesional de la salud, y detecta
a alguna persona con fiebre o síntomas de enfermedad respiratoria, éste deberá
remitirla al servicio médico más cercano para su valoración. Cuando se trate de un
educando deberá notificarse a la dirección de la escuela para que se localice a la
madre, padre de familia o tutor y se le solicite llevar al NNA al servicio médico del
sector salud que corresponda.
Filtro en el salón de clases. El personal docente será responsable de la aplicación de
este filtro, asimismo podrá identificar los inicios de una posible infección respiratoria e
informar a la autoridad educativa de su escuela, quien, a su vez, contactará a la madre,
padre de familia o tutor y ellos a su vez al personal de salud quien definirá si se trata de
una infección o enfermedad.
El filtro en el salón de clases ofrece la oportunidad de practicar con el alumnado las
medidas higiénicas y de salud que ayudan a prevenir una infección o enfermedad, así
como atender dudas e inquietudes sobre los riesgos y medidas, tales como:
• Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.
• Alimentarse correctamente y consumir alimentos con vitamina “C”.
• Promover el autocuidado, hábitos de higiene personal como asearse
diariamente, uso de ropa limpia para asistir a la escuela aún y cuando no
corresponda al uniforme, lavado de dientes, entre otros.
• Cuidarse de los cambios bruscos de temperatura.
• Mantener limpios y desinfectados todos los espacios, mobiliario, equipo y
materiales
• didácticos y de trabajo.
• Usar sólo los materiales y útiles escolares propios.
• No compartir alimentos, bebidas, platos, vasos, cubiertos, utensilios de higiene
personal, y útiles escolares como lápices, plumas, cuadernos, entre otros.
• Promover la práctica de la etiqueta respiratoria en el alumnado, docentes y
personal del plantel educativo: cubrir la boca al toser y estornudar con papel
higiénico, un pañuelo desechable o con el ángulo interno del codo.
• No escupir.
• Promover la práctica de medidas de higiene para la preparación y consumo de
• alimentos.
• Implementar prácticas de limpieza en la escuela.
• Reconocer la importancia de acudir a su unidad de salud ante cualquier
manifestación de síntomas o enfermedad.
• Evitar el consumo de alimentos y bebidas al interior de los salones de clases
Emergencia sanitaria. En caso de contingencia de salud a nivel nacional o local, el
CPSE, encabezado por el director del plantel será responsable de implementar las
medidas sanitarias necesarias que establezcan las autoridades federales o locales
correspondientes y la participación social e institucional de la AEFCM para proveer los
materiales de higiene y limpieza para preservar la salud de las comunidades escolares.
En los Centros de Educación Extraescolar, que imparten Educación Básica para adultos,
así como en la Escuela Nacional para Ciegos, el CPSE podrá conformarse por los mismos
alumnos. Se aplicarán las medidas que materialmente sean susceptibles de ser
implementadas, y se realizarán las modificaciones necesarias considerando que la
modalidad es semiescolarizada, las características de la población escolar y la
disposición de recursos humanos y materiales. Serán las autoridades de la modalidad las
responsables de asegurar la organización y seguimiento de las actividades
encomendadas por el CPSE.
152. Contingencia ambiental atmosférica. En caso de contingencia ambiental se
deberán cancelar sin excepción las actividades al aire libre. Las salidas grupales
programadas a lugares cerrados o en zonas en las que no aplique esta contingencia,
podrán llevarse a cabo, dependiendo el grado de contaminación que se registre
(tomando en cuenta las indicaciones de las autoridades educativas y expertos en la
materia de contaminación ambiental). Las actividades de educación física podrán ser
realizadas en espacios cerrados cuando exista la posibilidad.
Durante la jornada escolar se observarán las instrucciones recibidas en relación con las
actividades al aire libre, emitidas vía correo electrónico o cualquier otro medio de
comunicación por la autoridad correspondiente de la AEFCM. La calidad del aire puede
ser monitoreada en tiempo real a través del Sistema de Monitoreo Atmosférico de la
Ciudad de México339
.
153. Detección de Ametropías Visuales. Consiste en que el personal docente y de
apoyo a la educación de escuelas de los niveles primaria y secundaria, apoyarán en el
proceso de detección de todos los alumnos que presenten problemas visuales. El director
o subdirector académico de los planteles educativos de Educación Secundaria se
apoyarán en las figuras del médico escolar, trabajo social u orientación educativa.
La detección temprana de problemas visuales es un aspecto fundamental para el
cuidado de la salud, por lo que es importante que se notifique a las madres, padres de
familia y/o tutores de los estudiantes que presenten dificultades, a fin de que puedan
asistir a la revisión médica correspondiente, así como realizar el seguimiento oportuno
de su atención, esto con el fin para coadyuvar en garantizar su pleno desarrollo y logro
educativo.
3.5 Corresponsabilidad social en el proceso educativo: participación de los
actores sociales
154. Asociación de Madres y Padres de Familia (AMPF). La conformación y
funcionamiento de las AMPF se sujetará a lo que establece la LGE 340 y tendrán por
objeto:
I. Representar ante las autoridades escolares los intereses que en materia educativa
sean comunes a los asociados;
II. Colaborar para una mejor integración de la comunidad escolar, así como en el
mejoramiento de los planteles;
III. Informar a las autoridades educativas y escolares sobre cualquier irregularidad de
que sean objeto los educandos;
IV. Propiciar la colaboración de los docentes, madres, padres de familia y tutores, para
salvaguardar la integridad de los miembros de la comunidad educativa;
V. Conocer de las acciones educativas y de prevención que realicen las autoridades
para que los educandos, conozcan y detecten la posible comisión de hechos
delictivos que les puedan perjudicar;
VI. Sensibilizar a la comunidad, mediante la divulgación de material que prevenga la
comisión de delitos en agravio de los educandos. Así como también, de elementos
que procuren la defensa de los derechos de las víctimas de tales delitos;
VII. Estimular, promover y apoyar actividades extraescolares que complementen y
respalden la formación de los educandos;
VIII. Gestionar el mejoramiento de las condiciones de los planteles educativos ante las
autoridades correspondientes;
IX. Alentar el interés familiar y comunitario para el desempeño del educando, y
X. Proponer las medidas que estimen conducentes para alcanzar los objetivos
señalados en las fracciones anteriores.
Las asociaciones de madres y padres de familia se abstendrán de intervenir en los
aspectos
pedagógicos y laborales de los establecimientos educativos.
La organización y el funcionamiento de las asociaciones de madres y padres de familia,
en lo concerniente a sus relaciones con las autoridades escolares, se sujetarán a las
disposiciones que la SEP señale.
El director se encargará de convocar a la asamblea para la constitución de la primera
mesa directiva de la AMPF. Las futuras convocatorias para elecciones de la misma, en
cada ciclo escolar, serán realizadas por la mesa directiva, de común acuerdo con el
director, para establecer la fecha y asistiendo éste únicamente en calidad de asesor.
Atendiendo a lo que establece el Reglamento de Asociaciones de Padres de Familia 341
respecto de la temporalidad de los diferentes cargos.
No se condicionará la inscripción, permanencia ni la entrega de documentación oficial a
los alumnos, por no haber cubierto alguna aportación económica voluntaria.
La mesa directiva de la AMPF deberá solicitar por escrito al director del plantel educativo
los requerimientos de la escuela para que, en la medida de las posibilidades, sean
cubiertos por la Asociación y elabore, a partir de éstas, un plan anual de acciones,
mismo que deberá estar vinculado al PEMC y al Plan Anual del CPE, en el caso que se
haya constituido y esté en operación este órgano de participación social, y que dará a
conocer a la comunidad educativa.
El director del plantel educativo, o en su caso el personal que él designe, dará las
facilidades necesarias a la mesa directiva de la AMPF y a los comités de mejoramiento
de la infraestructura educativa (y en su caso, órganos homólogos o similares), para
realizar las acciones de mantenimiento y mejora del inmueble escolar, en apego a los
principios y normas de accesibilidad, diseño, higiene y seguridad estructural,
establecidos por el INIFED, así como lo reglamentado por el Gobierno de la Ciudad de
México en la materia y la normatividad aplicable en materia de infraestructura
educativa.
La mesa directiva de la AMPF actualizará mensualmente su documentación financiera
(libro contable y actas, cuaderno de notas, talonarios y documentos bancarios), la cual
estará a disposición de las autoridades y las madres, padres de familia o tutores, por lo
que permanecerá en el plantel educativo para su consulta y observación.
Las autoridades educativas vigilarán que la información y documentación financiera se
encuentren en orden y actualizada por lo que impulsará el acompañamiento que se
brinde a los integrantes de la mesa directiva de la AMPF.
Las atribuciones de la AMPF que anteceden se ejercerán en forma coordinada con los
directores de los planteles educativos y las autoridades competentes. Para toda
actividad que comprenda ejercer en conjunto responsabilidades del personal directivo,
se requerirá autorización expresa y por escrito por parte de las autoridades
correspondientes.
155. Consejo de Participación Escolar (CPE). Conforme a la normatividad vigente en
la materia, la instalación y operación del CPE o su equivalente, será por decisión de cada
escuela, el cual estará integrado por las asociaciones de madres y padres de familia,
maestras y maestros 342 343 344.
El CPE se registrará en la plataforma del Registro Escolar de Participación Social en la
Educación (REPASE), en las fechas y/o ajustes que se determinan en el calendario
emitido cada año por la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Participación Social
en la Educación (CONAPASE) y difundidas por las Autoridades correspondientes 345 El
CPE podrá:
a. Coadyuvar para que los resultados de las evaluaciones al SEN contribuyan a la
mejora continua de la educación, en los términos del Artículo 136 de esta Ley;
b. Proponer estímulos y reconocimientos de carácter social a alumnos, docentes,
directivos y empleados de la escuela, que propicien la vinculación con la
comunidad, con independencia de los que se prevean en la Ley General del
Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros;
c. Coadyuvar en temas que permitan la salvaguarda del libre desarrollo de la
personalidad, integridad y derechos humanos de la comunidad educativa;
d. Contribuir a reducir las condiciones sociales adversas que influyan en la educación,
a través de proponer acciones específicas para su atención;
e. Llevar a cabo las acciones de participación, coordinación y difusión necesarias para
la protección civil y la emergencia escolar, considerando las características y
necesidades de las personas con discapacidad, así como el desarrollo de planes
personales de evacuación que correspondan con el Atlas de Riesgos de la localidad
en que se encuentren;
f. Promover cooperativas con la participación de la comunidad educativa, las cuales
tendrán un compromiso para fomentar estilos de vida saludables en la
alimentación de los educandos. Su funcionamiento se apegará a los criterios de
honestidad, integridad, transparencia y rendición de cuentas en su administración.
La SEP emitirá los lineamientos para su operación, de conformidad con las
disposiciones aplicables;
g. Coadyuvar en la dignificación de los planteles educativos, a través del Comité
Escolar de Administración Participativa, de acuerdo con los lineamientos que emita
la Secretaría, y Realizar actividades encaminadas al beneficio de la propia escuela.
Los CPE se abstendrán de intervenir en los aspectos laborales, pedagógicos y
administrativos del personal de los centros educativos y no deberán participar en
cuestiones políticas, ni religiosas 346.
3.6. Proyectos de apoyo interinstitucional
156. Apoyo interinstitucional. En el marco de la construcción del nuevo acuerdo
educativo nacional entre la sociedad civil y el gobierno, es necesario fortalecer el
trabajo d coparticipación y apoyo entre el sector público, en sus tres órdenes, y las
organizaciones sociales para el impulso de proyectos dirigidos a la equidad y
excelencia educativa en la Ciudad de México.
Por otro lado, es importante enfatizar que le corresponde a la AEFCM ejercer las
atribuciones que conforme a disposiciones aplicables en la materia 347, son
señaladas por la SEP en materia de prestación de los servicios de Educación Básica,
Especial y para Adultos, así como las Escuelas Normales y demás para la formación
de maestros de Educación Básica para los planteles educativos de la Ciudad de
México. En tal sentido, los interesados en conjuntar esfuerzos con el fin de apoyar la
equidad y excelencia en las escuelas deberán establecer convenios de colaboración
con la AEFCM.
En caso de que la AEFCM autorice algún proyecto interinstitucional dirigido a la
mejora educativa, que involucre directamente a las escuelas, éste deberá cumplir con
las siguientes premisas:
• Describir las acciones en diversos rubros temáticos, especificando el beneficio
de proyecto para la comunidad escolar, su complementariedad al trabajo
académico diario de los alumnos en congruencia al plan y programas de estudio
vigentes.
• Bajo ningún concepto dichas actividades podrán sustituir, traslapar, interferir, o
ir en sentido contrario al trabajo académico y curricular descrito. Éstas deberán
ser realizadas en los horarios autorizados y no interferir con la normalidad
mínima.
• En caso de ser autorizado el proyecto, el acceso del personal responsable de
desarrollar las actividades complementarias deberá ser autorizado por las
autoridades correspondientes y portar el gafete de identificación respectivo,
debiendo establecer las medidas y acciones necesarias que permitan garantizar
la procuración y la salvaguarda de la comunidad escolar.
157. Convenios y acuerdos con el Gobierno de la Ciudad de México: Con pleno
ejercicio de
su autonomía de gestión, cada plantel podrá establecer en su PEMC 348
aquellas acciones orientadas a fortalecer la Educación Básica en la Ciudad de México
tomando en cuenta aquellos programas que la Secretaría de Educación, Ciencia,
Tecnología e Innovación ponga a disposición de las escuelas que tengan como propósito:
• El mejoramiento de la infraestructura escolar (Programa La Escuela es Nuestra-
Mejor
Escuela)349.
• Ampliación del apoyo para útiles y uniformes escolares.
• Alimentación saludable en las escuelas para todos los NNAJ.
• Apoyo en formación de profesores, principalmente en matemáticas y ciencia.
• Apoyo en actividades deportivas y culturales.
• Atención a la violencia y acoso dentro de los planteles educativos.
• Atención y coadyuvancia con la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la
Secretaría de Salud, para abordar temas de cuidado a la integridad física y
psicoemocional.
• Atención y coadyuvancia con la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a efecto de
reforzar temas de uso responsable de redes sociales y medios cibernéticos.
En caso de que alguna escuela de Educación Básica desee participar en estos
programas, deberá gestionar, ante sus autoridades respectivas, los trámites necesarios.
La AEFCM, dentro de su ámbito de competencia, podrá establecer convenios de
colaboración con el Gobierno de la Ciudad de México (o cualquier otra dependencia
gubernamental o de la sociedad civil) y de esta manera formalizar la participación de las
escuelas de Educación Básica en alguno de sus programas 350.