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Consejos básicos
para escribir tu novela
Lena Valenti
Lena Valenti
Soy Lena Valenti, escritora especializada en genero
romántico. Soy autora tambien de la saga Vanir, la cual ha
alcanzado los 50.000 ejemplares vendidos solo en TRADE a
través de la Editorial Vanir, y todo esto en tan solo dos años.
Entre mis obras más exitosas se encuentran “El libro de
Jade”, “Amos y Mazmorras”, “El desafio de Becca”, “Lo
que nunca te canté”, y muchas más, siendo gran parte de
estas obras sagas de más de una novela.
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Introducción
Hay millones de novelas y millones de escritores.
Un libro es un artículo preciado y escribir es, posiblemente,
uno de los sueños románticos de casi cualquier persona.
Todo el mundo podría escribir una historia. Solo le haría falta
un personaje, una trama con su correspondiente inicio, nudo
y desenlace y ya podría contar la aventura que quisiera.
Pero escribir un libro no es solo eso. Para hacer algo bueno,
una buena novela con cara y ojos necesitas de muchos
más elementos que te ayuden a crear algo decente.
Esa es la diferencia entre ser buen escritor y buen novelista
a haber escrito solo una historia.
Escribí mi primer libro en el año 2009. Y en enero del 2010,
cuatro meses después, lo vi publicado ya en librerías. Fue
el primero que escribí y que publiqué. Nunca antes había
escrito novela, solo algún relato y solo para mí misma. Pero
siempre me encantó leer (leo de todo) y también escribir
prosa poética y poesía. Quiero decir que estuve en contacto
de un modo o de otro con la palabra escrita. Y aunque
nunca pensé que podía vivir de mi vocación ni que ese
sueño inocente pudiera convertirse en realidad, sucedió.
Nueve años después, tengo cuarenta y seis obras
publicadas, traducciones de mis libros en varios países,
y dos sagas en manos de productoras audiovisuales: la
Saga Vanir y la bilogía Lo que nunca te canté.
No lo sé todo de este mundo. Saberlo todo es imposible
porque cada día hay algo nuevo de lo que aprender. Pero sí
he aprendido muchísimo de un montón de cosas relacionadas
con el mundo editorial y con el hábito del escritor. Y en
todo este tiempo no he dejado de formarme y de absorber
conocimientos nuevos relacionados con la escritura.
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Si tienes este ebook entre tus manos es porque estás
interesado en formarte como escritor y ser un buen
novelista. Y eso ya dice mucho de ti.
Estos son mis humildes consejos, basados en mi
experiencia profesional, y espero que te guíen y te orienten
para llegar a ser en un futuro el autor de la mejor novela
que puedas escribir.
1. ¿Quieres escribir una novela? Antes, aprende a escribir.
¿Parece obvio? ¿Sí?
Os sorprendería la cantidad de personas que se fijan
el objetivo de escribir una novela sin tener nociones de
escritura. Las editoriales se cansan de recibir mails de
gente que adjuntan un manuscrito y en el que en su carta
anexa de presentación ya hay erratas de todo tipo. ¿Sabéis
qué harán los editores en este caso? Nunca llegarán a
abrir esos archivos porque ya han visto lo que necesitaban
saber sobre el escritor.
«Si no sabe escribir, no sabe contar una historia». Así que
la desecharán al instante.
El oficio de escritor es un caramelo. Todo el mundo quiere
gozar del estatus social (y algunos del económico) que
puede darte y de todo ese glamour que rodea a la etiqueta.
Y quieren conseguirlo de un día para otro, como quien
decide ir a cortarse el pelo.
Sin embargo, se olvidan de lo más importante. La formación.
¿Cómo vas a hacer una operación de álgebra si no has
aprendido todavía a sumar? Y ¡ojo! No hablo de que
sepas ya desarrollar personajes, realizar escaletas, crear
estructuras… hablo de lo básico. Escribir.
Necesitas controlar tu medio. Necesitas pulir tu ortografía,
tu gramática y tu estilo. Tu escritura hablará mucho de ti. Ya
puedes tener la mejor idea del mundo para un argumento
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de una novela en la cabeza, pero la manera en que la
cuentes es lo más esencial, y si no conoces la correcta
estructura de las palabras, si no conoces las normas
básicas del lenguaje, ni esas reglas que rigen el sistema
de escritura de una lengua, podrás escribir, pero escribirás
mal y no serás un buen escritor. Es como el pintor que no
sabe cómo armonizar colores ni cómo dar profundidad ni
forma a un lienzo.
Así que fórmate. Aprende a escribir para justificar que
aquello que quieres contar puede ser bueno.
2. Trabaja tu idea a fondo
Tienes una idea en la cabeza. Se te ha ocurrido una historia
increíble y quieres plasmarla en papel. Pero cuando
empiezas, te das cuenta de que solo rellenas unas cuantas
líneas. Esa novela increíble de cientos de páginas se queda
resumida en un párrafo de diez líneas.
¿Sabes por qué te sucede eso? Porque no tienes tu idea
trabajada ni estructurada y vas a lo loco.
Una novela no se escribe solo con una buena idea. Ni te
imaginas el trabajo que hay detrás de una buena obra a
todos los niveles.
Es como una carrera constante de fondo. Algo que puede llevarte
casi el mismo tiempo que escribirla. Se trata de cómo hilas tu
historia. De encontrar el pegamento para que todos los elementos
que conformarán el esqueleto de tu novela liguen bien.
Debes tener las ideas muy claras antes de empezar a escribir.
Lo mejor es encontrar un método idóneo para ti para poder
organizarla de principio a fin. Un mapa que te muestre qué,
quién, a quién, cómo, cuándo, dónde y por qué además de otros
elementos de las tramas. Hay muchas herramientas para ello.
En mis cursos te enseñaré algunas de ellas. Al menos, lo que
mejor me funciona a mí.
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3. Cuenta lo que quieres contar pero sé original
Seguramente si quieres ser escritor habrás leído muchísimo. Con
las lecturas nacen la mayoría de las pasiones hacia la escritura.
Lo que les sucede a muchos futuros escritores es que se
enamoran de las historias que leen y quieren contar historias
parecidas. Hacer lo mismo, básicamente.
Eso es un error. Un escritor debería atreverse a contar
su historia porque realmente tiene algo que contar, y no
debería ser parecido a nada de lo que haya leído. Puede
haberse inspirado en sus autores de cabecera y aprender
de los maestros del género escogido, pero debe encontrar
su propio estilo y sus propios argumentos.
Es complicado porque hay cientos de miles de tramas ya
escritas, pero ese es el desafío de la mente creativa del
escritor. Dar con algo nuevo.
Hay tantos mundos imaginarios que explorar y tanto por
exprimir en nuestras mentes que sería penoso escribir para
calcar otras historias ya escritas.
Por eso mi consejo es que seas tú mismo. Que encuentres
ese argumento inédito que hará que tus lectores se suman
en tu propio mundo y te reconozcan en tus propias letras.
Los lectores agradecen las tramas creativas y nuevas.
Dales eso nuevo que tienes en la cabeza. No les des más
de lo mismo.
4. Tómate en serio pero no tengas prisa.
Sé considerado contigo mismo y con tu trabajo. Respétate.
Pero no te añadas más presión de la necesaria.
Cuando decidimos escribir una historia, queremos hacerlo
a toda costa. Pero escribir no es un trabajo robótico ni
responde a una fórmula concreta.
No se trata de escribir como un loco y encerrarte sin ver la
luz del sol. No puedes escribir una novela en una semana ni
en un mes… Todo tiene sus tiempos.
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Tu novela tendrá su ritmo y avanzará según lo clara que la tengas
en tu cabeza. Y el fluir se entrena. No pretendas escribir un
bestseller nada más empezar porque escribir tiene sus tiempos
y saber contar algo requiere de mucha práctica.
Así que no te tensiones, permítete dejarte llevar y escribir lo que
quieres y no te pongas metas imposibles, y menos para novatos.
Tu primer objetivo es escribir una historia. Y pondrás FIN
cuando sea el momento correcto.
Al final, todo dependerá de ti, de tu pericia, de tu formación y
de tu compromiso con tu causa. Pero Keep calm. No tenses
la cuerda hasta el punto de romperla.
5. Busca un lector sincero y objetivo.
Un lector que no quiera ser escritor.
Escribirás tu libro tú solo. La escritura suele ser un trabajo
solitario (excepto si tienes un equipo editorial detrás
guiándote en una novela por encargo), pero eso no quiere
decir que no puedas compartir tus avances para intercambiar
impresiones. Te aconsejo que permitas a alguien leer lo que
vayas escribiendo. Ese alguien debe ser un lector crítico y
objetivo, que sepa señalarte con tiento tus puntos débiles y
también tus puntos fuertes.
Pero debe ser un lector inteligente y observador que disfrute
de la lectura y que no tenga pretensiones de escribir nada.
¿Por qué? Porque tú quieres saber si lo que escribes es
bueno y está bien contado. Lo que quieres es, ante todo,
escribir para personas que leen y disfrutan de las novelas.
Un lector te dirá lo que necesitas saber. Y tú debes estar
abierto a sus observaciones.
Sin embargo, si eliges a otro escritor como tú para que lea
tu trabajo, siempre lo juzgará según sus preferencias y su
estilo. Lo hacen inconscientemente y es inevitable. Lo único
que puede ocurrir es que te corrija e intente que cuentes las
cosas como él las contaría. Por eso es mejor que no te dejes
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influenciar por esas opiniones.
Recuerda: tu novela. Tu estilo. A tu manera.
6. Organízate. Crea un calendario de trabajo
Crea tu propio plan de trabajo. En el consejo 4 te he dicho
que no tengas prisa. Y sigo manteniéndolo. Pero no tener
prisa no significa que te abandones y escribas tu novela
de uvas a peras. Quien algo quiere algo le cuesta. Debes
escribir algo de tu novela todas las semanas, y si no puedes
hacerlo a diario, intenta al menos hacerlo de cuatro a cinco
días semanales.
Para ello debes crear tu calendario de trabajo. Es muy
importante. Porque en la escritura sin disciplina y sin
constancia no se va a ninguna parte.
Proponte escribir al día entre cinco y diez mil palabras.
Teniendo en cuenta que en una página DINA4, con una
fuente de once tipo Palatino o Times New Roman caben
unas ochocientas palabras, lo que te estoy sugiriendo es
que al día intentes escribir de entre cinco a diez páginas.
Para muchos puede ser una barbaridad, pero no te imaginas
cómo puedes pulir la velocidad de escritura con la práctica
y la constancia.
Además, si tienes el esquema claro de tu novela y sabes lo
que quieres contar y cómo tienes que contarlo y fluyes, no
te será complicado. Todo es ponerse.
Imagínate: un libro de formato estándar de unas 350 páginas
son, en total, unas 170000 palabras. Es decir: unos diecisiete
capítulos de entre 10 y 11 páginas cada uno (170-181
páginas en total). Con una buena organización, las ideas
claras y pericia a la hora de escribir, podrías acabar una
novela en relativo corto tiempo.
Pero el objetivo no es cuándo la acabas. El objetivo es acabarla.
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7. Acaba lo que empiezas.
Tal vez aún no te ha pasado. O puede que sepas de lo que
te voy a hablar ahora porque ya lo has experimentado. Pero
esto es esencial.
Desde el momento en el que decides que vas a escribir una
novela y haces el trabajo de documentación, estructuración,
etc, hasta ese mágico instante en el que te sientas ante
tu ordenador con la hoja en blanco, debes tomar una
determinación inquebrantable. Repítete esto: «voy a
empezar esta novela y no me detendré hasta que la acabe».
Como te he dicho antes, no es tan importante cuánto tardas
en escribirla como el hecho de finalizarla.
Necesitas empezar y acabar tu proyecto, sea corto o
largo. Sucede algo en el bautismo del escritor, que es ese
momento en el que acaba su primera obra. Se desbloquea
algo interiormente. Es como la consecución de un objetivo
hasta entonces lejano, y eso te abre la puerta a que creas
que esa será la primera de muchas historias que contarás y
que para ti no hay nada imposible.
Muchos escritores, que están en el mismo camino que tú,
dejan sus historias a medias y se ponen con otras que en un
futuro también dejarán a medias… Muchos de ellos afirman
que es porque tienen muchas ideas. Pero no es cierto. No
es por eso por lo que dejan todas sus historias sin contar y
no finalizan ninguna.
Es porque escribir no es fácil, y cuando se bloquean o
no saben cómo continuar la historia (siempre por falta de
creatividad, una mala estructuración y planificación) su
mente les aleja de esa sensación de fracaso proponiéndole
otra historia distinta. La mente es lista y siempre encuentra
el modo de lograr que nos sintamos menos mal con nosotros
mismos.
Pero tú no hagas eso. Como te digo, escribir novela no es
fácil, es una carrera de fondo. Pero debes ser resolutivo y
tenaz, y poner todo tu empeño en la consecución de tus
propósitos.
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Cuando empiezas a escribir una novela, cueste lo que
cueste, tardes lo que tardes, es para acabarla. Nunca dejes
nada a medias.
8. Acepta tus bloqueos y no dramatices
Este consejo iría ligado al hilo del anterior. Mucha gente que
escribe afirma tener momentos de bloqueos en los que no
saben cómo continuar su historia.
Como he dicho, cuando tienes una herramienta para
desarrollar tu novela como una buena escaleta, etc, eso
no tendría por qué suceder, porque se realizan para que
te lleven de la mano de tu libro de principio a fin. Cuando
trabajas tu idea a fondo, como te he dicho en el consejo
número dos, estos bloqueos no tienen lugar. Al menos no en
cuanto a contexto se refiere.
Ahora bien. Podrías no tener tu novela tan clara y encontrarte
con bloqueos. Es decir, con la hoja en blanco y tú sin saber
qué decir. Hay muchas maneras de salir de ellos.
Primero: replanteándote bien la historia y acabando de dar
forma a lo que tienes a medias.
Segundo: detenerte y analizar si es bloqueo de contexto o
de estilo. Cuando es de estilo es porque tu cabeza no sabe
evocar la narrativa que requiere la historia. Tienes la idea en
mente pero no sabes escribirla.
En este caso, relájate. No te agobies. Si tienes que dejar
de escribir uno o dos días, hazlo. Y aprovecha para leer a
los autores que más te gustan y de los que has aprendido
para que te recuerden cuál es tu estilo y cómo tienes que
contar las cosas. No te has olvidado de escribir ni de hilar
palabras, así que tranquilo. Solo son momentos de saturación
por llevar tu imaginación y tu escritura al extremo. Es como
cuando se recalienta un dispositivo por el uso excesivo.
Lo desenchufas y dejas que se enfríe para que vuelva a
funcionar con normalidad.
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Por tanto, no te tomes en serio, como dije antes, y permítete
desconectar leyendo esas novelas que te enamoraron.
Evocar aquello que te encanta y leer el modo de escribir
que más adoras es el mejor estimulante para recuperar tu
inspiración y tu escritura.
9. No te releas demasiado
Sucede que cuando uno empieza a escribir quiere hacerlo
perfecto. Eso provoca que seas capaz de releer una escena
unas diez veces, y de corregirla otras tantas.
No hagas eso. Hay algo en tu estilo que se llama «naturalidad»
y que es muy auténtico. Ahí suele encontrarse el sello del
escritor. Si insistes en modificar tantas veces aquello que te
salió innato, al final podrá estar perfecto, pero no será tan
genuino como aquello que escribiste al principio.
Lo que ha salido de tu instinto siempre es bueno. Te aconsejo
que leas solo una vez el fragmento, la escena o el capítulo
que hayas escrito, y que aquello que corrijas sea solo a
nivel ortotipográfico o de estilo. Pero no cambies frases,
diálogos, actitudes o descripciones si no es completamente
necesario. Si entras en ese bucle y te metes de lleno en el
papel de corrector y de buscar la excelencia, lo que has
escrito de forma innata perderá su encanto.
Así que sigue este consejo: reléete solo una vez y únicamente
para corregir posibles erratas. No cambies el modo en
que has contado las cosas si tu cabeza y tu primer instinto
siempre las vio así.
10. Pule tu trabajo y hazlo publicable
Del mismo modo que no es lo mismo contar una historia
que ser escritor, tampoco es lo mismo escribir un libro que
escribir un libro que se pueda publicar.
Una vez has acabado tu historia, asegúrate de limpiarla,
porque es posible que tu intención principal sea la de
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querer que se publique en plataformas para que la gente la
lea. Para ello no puedes exponer tu libro de cualquier modo.
Si no presupongo que eres un escritor serio y que eso ya
lo asumes desde el principio, presupondré que tu obra,
aunque la hayas corregido tú, necesite pasar también por
filtros de un profesional del sector.
Gástate el dinero en una buena corrección. Con tu libro
bien corregido a todos los niveles, podrás evitar una copia
decente a las editoriales. Y, en caso de que con las editoriales
no tengas suerte porque no sea esa el tipo de historia que
buscan, siempre podrás autopublicártela tú. Por ese motivo
es súper importante que tu trabajo esté correcto.
Que la historia sea buena o no, sea comercial o no, o tenga
coherencia o no, dependerá de la objetividad de quienes la
analicen. Pero lo que es innegociable es que esté bien escrita
en cuanto a estructuras y sin faltas ortográficas ni gramaticales.
Esa es tu carta de presentación al mundo de las letras.
Pon a tu libro bien guapo.
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¡EMPIEZA A ESCRIBIR!
Como te he dicho al principio de este ebook, mi única
pretensión es darte diez consejos importantes y esenciales
(de entre los cientos que podría ofrecerte) para que inicies
tu carrera como escritor con buen pie. Muchos pueden
presuponerlos, pero muy pocos los entienden y trabajan
siendo conscientes de ellos.
Sé responsable y grábatelos en la mente.
¡Mucha suerte!
Lena Valenti