Soluciones
Una solución HIPOTÓNICA es aquella que tiene menor concentración de soluto en el medio
exterior en relación al medio interior de la célula, es decir, en el interior de la célula hay una
cantidad de sal mayor que de la que se encuentra en el medio en la que ella habita. Una célula
sumergida en una solución con una concentración más baja de materiales disueltos, está en un
mbiente hipotónico; la concentración de agua es más alta (a causa de tener tan pocos materiales
disueltos) fuera de la célula que dentro. Bajo estas condiciones, el agua se difunde a la célula, es
decir, se produce ósmosis de líquido hacia el interior de la célula. Una célula en ambiente
hipotónico se hincha con el agua ypuede explotar; cuando se da este caso en los glóbulos rojos de
la sangre, se denomina hemólisis.
Solución ISOTÓNICA, en hematología, se dice de las soluciones que tienen la misma
concentración de sales que las células de la sangre son isotónicas. Por tanto, tienen la misma
presión osmótica que la sangre y no producen la deformación de los glóbulos rojos.
Una solución HIPERTÓNICA es aquella que tiene mayor concentración de soluto en el medio
externo, por lo que una célula en dicha solución pierde agua (H2O) debido a la diferencia de
presión, es decir, a la presión osmótica, llegando incluso a morir por deshidratación. La salida del
agua de la célula continúa hasta que la presión osmótica del medio externo y de la célula sean
iguales.
Reemplazo Intravenoso de Líquidos y Electrolitos
La administración de intravenosa de líquidos se utiliza con el fin de reemplazar líquidos, administrar
medicamentos y suministrar nutrientes cuando no se dispone de otra vía.
La elección de una solución intravenosa depende del propósito que se persiga. En general, se administra
para lograr uno o más de los siguientes objetivos:
Administrar agua, electrolitos y nutrientes para satisfacer las necesidades diarias.
Reponer el agua perdida y corregir el déficit electrolíticos.
Administrar fármacos.
Las soluciones intravenosas contienen dextrosa o electrolitos mezclados en diversas proporciones con agua.
Por ningún motivo se debe administrar agua pura o “libre” por esta vía, ya que entra en los eritrocitos y
ocasiona su ruptura.
Las soluciones intravenosas se dividen en Cristaloides y Coloides.
Cristaloides
Los cristaloides son el fluido de reanimación de primera línea en todos los ambientes clínicos. Independiente
de la causa que origina una hipovolemia, ya sea absoluta o relativa, los cristaloides pueden iniciarse en
forma rápida y segura. Estos se dividen en soluciones Isotónicas, Hipotónicas e Hipertónicas.
Soluciones Isotónicas
Cualquier solución isotónica es capaz de restaurar el volumen intravascular, de expandir el LEC, y de
mantener o mejorar el flujo urinario. De bajo costo y no tóxicos en el corto plazo. Al ser infundidos por vía
intravascular se produce una rápida distribución en el LEC, aumentando tanto el intravascular como el
intersticio. De este modo, su efecto es transitorio y a las dos horas no más del 20% del volumen infundido se
encuentra en el intravascular. En pacientes con permeabilidad normal, como en el peri-operatorio de cirugía
menor a moderada, esta situación no genera grandes problemas. Sin embargo, en pacientes con alteración
de permeabilidad (sepsis, o con gran quemadura) o hipertensión e insuficiencia cardiaca congestiva, el uso
de grandes cantidades de soluciones isotónicas puede llevar a problemas posteriores.
El mayor problema al uso de las soluciones isotónicas deriva de su rápida distribución al LEC, lo que significa
que en ocasiones el efecto hemodinámico es muy transitorio o que puede facilitar la formación de edema
tisular.
Los sueros Fisiológico y Ringer lactato son los cristaloides más usados, pero también encontramos la Glucosa
(dextrosa) al 5 % y la solución Glucosalina al 5% en 0.225%.
Suero Fisiológico (0.9% NaCl):
Contiene Sodio (154 meq/L), Cloruro (154 meq/L).
Utilizada para expandir el volumen intravascular y reemplazar las pérdidas de líquido extracelular.
No proporciona agua libre, calorías, otros electrolitos.
Puede causar sobrecarga intravascular o acidosis hiperclorémica.
Solución Ringer:
Contiene Potasio y Calcio y además del Cloruro de Sodio.
No proporciona agua libre o calorías.
Utilizada para expandir el volumen intravascular y reemplazar las perdidas del líquido extracelular.
Solución Ringer Lactato:
Contiene Potasio, Calcio, Cloruro de Sodio y Lactato (precursor del Bicarbonato).
Utilizada para tratar las perdidas de quemaduras, y el tubo digestivo bajo.
Puede utilizarse para tratar la acidosis metabólica leve.
No proporciona agua libre o calorías.
Glucosa (dextrosa) al 5%:
Proporciona agua libre para la excreción renal de solutos
Utilizada para reemplazar las pérdidas de agua y tratar la hipernatremia.
Proporciona 770 cal/L.
Solución Glucosalina al 5% en 0.225%:
Proporciona Na, Cl, agua libre.
Utilizada para reemplazar las perdidas hipotónicas y tratar la hipernatremia.
Proporciona 170 cal/L.
Soluciones Hipotónicas
Por su escaso efecto expansor del intravascular, las soluciones hipotónicas no tienen cabida en la
reanimación del paciente en shock. Su principal indicación está en el manejo de la diabetes insípida y en
situaciones de deshidratación crónica e hiperosmolaridad.
Una solución hipotónica proporciona más agua que electrolitos, diluyendo el LEC. La ósmosis produce un
movimiento de agua del LEC al LIC. Después de alcanzado el equilibrio osmótico, el LIC y el LEC tienen la
misma osmolalidad y ambos compartimentos se expanden. Los líquidos de mantenimiento generalmente
son soluciones hipotónicas, porque las pérdidas diarias normales son hipotónicas. Las soluciones hipotónicas
tienen el potencial de causar el aumento de tamaño de celular y se debe vigilar a los pacientes con los
posibles cambios mentales que pueden indicar edema cerebral.
Aunque la solución glucosada al 5% se considere una solución isotónica, al ser rápidamente metabolizada se
comporta clínicamente como una solución hipotónica. La glucosa 5% asociada a NaCl (1 a 4 g/l) y a KCl (1 a 2
g/l), y en volúmenes diarios totales que van de 1 a 3 litros, es una de los fluidos de reposición más usados en
pacientes imposibilitados de alimentarse por vía enteral, así como en el período peri-operatorio. Aunque
esta cantidad de de glucosa no es suficiente para satisfacer los requerimientos calóricos, ayuda a prevenir la
cetosis asociada con el ayuno.
Dentro de las soluciones hipotónicas encontramos:
Suero Fisiológico (0.45% NaCl):
Proporciona agua libre además de Na y Cl
Utilizada para reemplazar las pérdidas de líquido hipotónico.
Utilizada para mantener la solución, aunque no reemplaza las pérdidas diarias de otros electrolitos.
No proporciona calorías.
Soluciones Hipertónicas
Las soluciones hipertónicas producen un desplazamiento de agua desde el LIC al LEC, produciendo una
mejoría casi inmediata de los parámetros hemodinámicos con menor volumen infundido en comparación a
las soluciones isotónicas. Es útil en el tratamiento de la hipovolemia y la hiponatremia. Las soluciones
hipertónicas requieren la vigilancia de la presión arterial, los ruidos pulmonares y los valores plasmáticos del
sodio y deben utilizarse con precaución debido al riesgo de exceso de líquido intravascular, así como
deshidratación intracelular.
Auque las soluciones concentradas de glucosa y agua (10% de glucosa o más) son soluciones hipertónicas,
una vez metabolizada la glucosa, el resultado neto es la administración de agua. El agua libre proporcionada
por esta solución expandirá finalmente el LEC y LIC. El uso principal de estas soluciones se encuentra en la
provisión de calorías. Las soluciones concentradas de glucosa pueden combinarse con soluciones de
aminoácidos, electrolitos, vitaminas y oligoelementos que proporcionan nutrición parenteral total. Las
soluciones que contienen el 10% de glucosa o menos pueden administrarse a través de una vía intravenosa.
Las soluciones con mayor concentración de glucosa deben administrarse a través de una vía central para que
se produzca una correcta dilución y evitar un encogimiento de los glóbulos rojos.
Entre las soluciones hipertónicas tenemos:
Glucosa (dextrosa) al 10%:
Proporciona solamente agua libre, no electrolitos.
Proporciona 340 cal/L.
Suero Fisiológico (3.0% NaCl):
Utilizada para tratar hiponatremia asintomática.
Deberá administrarse lentamente y con extrema precaución porque puede causar una sobrecarga
del volumen intravascular peligrosa y edema pulmonar.
Solución Glucosalina (5% en 0.45%):
Igual a 0.45% NaCl, pero proporciona 170 cal/L.
Solución Glucosalina (5% en 0.9%):
Igual a 0.9% NaCl, pero proporciona 170 cal/L.
Coloides
Las soluciones coloídeas o coloides, también llamados expansores del plasma son soluciones de proteínas
como el plasma, albúmina y plasma comercial expanden primariamente el volumen intravascular por
períodos más prolongados que los cristaloides.
La capacidad de mantener el volumen administrado en el espacio intravascular depende del peso molecular
y de la permeabilidad vascular. Mientras mayor sea el tamaño de la molécula mayor será su efecto sobre la
presión oncótica y más tiempo permanecerá en el organismo hasta ser excretada o metabolizada.
La gran ventaja del uso de coloides con respecto a los cristaloides está en su mayor capacidad de mantener
el volumen intravascular. A igual volumen de solución infundida habría mejores parámetros hemodinámicos
y menor edema intersticial. Sin embargo, en pacientes con permeabilidad vascular aumentada los coloides
filtran con mayor facilidad hacia el extravascular, pudiendo ejercer presión oncótica en ese compartimiento,
incrementar el edema intersticial y hacer más difícil su manejo. En pacientes con insuficiencia respiratoria
grave, el uso de coloides puede significar un deterioro grave en los parámetros de oxigenación.
Por mucho tiempo el expansor plasmático más usado fue el plasma fresco congelado, sin embargo, cuando
se conocieron sus problemas éste dejó de ser indicado para la expansión del volumen intravascular y, hoy en
día, su uso se limita a defectos hemostáticos. El desarrollo tecnológico permitió la producción industrial de
albúmina humana como expansor plasmático, la cual es considerada el coloide ideal por excelencia debido a
su larga permanencia en el intravascular y ausencia de efectos adversos importantes.
ALBUMINA: La albúmina es la proteína más abundante en el compartimiento extracelular, se encuentra en
el intravascular, y el resto en el intersticio con una distribución heterogénea en los diferentes órganos. La
albúmina representa el 50% de la síntesis proteica hepática (aproximadamente 0,2 g/Kg/día), y es
responsable del 70 a 80% de la presión oncótica del plasma.
La albúmina preparada comercialmente en Chile es hiperoncótica (Albúmina 20%, 10 g en frasco de 50 ml), y
aumenta el intravascular cuatro veces en relación al volumen administrado, pudiendo hacerse isooncótica (3
a 5%) si se diluye en algún cristaloide.
La albúmina humana posee una característica única la cual es ser una solución monodispersa, o sea todas las
moléculas son del mismo tamaño. Su vida media es de 18 horas, y la duración clínica de 6 a 12 horas
dependiendo de la patología subyacente.
A pesar de que la albúmina al 3-5% es considerada por muchos como el "coloide ideal". Sin embargo, su
elevado costo ha llevado al desarrollo de otras macromoléculas de origen vegetal y animal que son los
llamados coloides sintéticos.
Coloides sintéticos
Estos, a diferencia de la albúmina, son moléculas polidispersas, vale decir de diferentes pesos moleculares,
pero con capacidades oncóticas similares y de bastante menor costo. Las sustancias más usadas son las
gelatinas, los dextranos y los almidones.
DEXTRANO: La molécula del dextrán o dextrano es un polisacárido monocuaternario de origen bacteriano la
más usada en Chile (Dextrán-40). Su uso como expansor del plasma va en franca disminución debido a sus
efectos adversos, principalmente aquellos relacionados con la coagulación, siendo reemplazados en favor de
almidones y gelatinas.
Después de su infusión, la eliminación del dextrán ocurre por diversas vías, siendo la más importante la vía
renal. La aparición de una insuficiencia renal oligoanúrica es una complicación más bien excepcional y se ha
descrito con el uso de dextrán-40 al 10%. Si bien el poder oncótico es alto, 1 gramo de dextrán puede
retener hasta 30 ml de agua, su duración es bastante limitada y no va más allá de 3 a 4 horas. Después de
una perfusión de dextrán-40, la mitad es eliminada a las dos horas y a las seis horas sólo un 20% permanece
en el intravascular.
GELATINAS: Las gelatinas son obtenidas por degradación del colágeno de origen animal. A través de diversos
procesos es posible obtener gelatinas fluidas modificadas o gelatinas con puentes de urea. Las
características clínicas de ambas son similares.
El uso de las gelatinas es apta para la mayoría de las situaciones clínicas que requieran de una reposición o
expansión del volumen plasmático. Si bien su efecto oncótico es más débil y de menor duración (2 a 3 horas,
siendo eliminadas rápidamente por filtración glomerular) que los otros sustitutos plasmáticos, no se le
reconocen efectos adversos sobre la función renal y coagulación. Por este motivo no existe una dosis
máxima que no debe ser sobrepasada y, junto a los almidones de peso molecular medio, son los coloides
sintéticos más usados en la actualidad en nuestro país y en Europa.
ALMIDONES: Los almidones son polímeros naturales de glucosa derivados de la amilopectina, generalmente
provenientes del maíz o trigo.
Las soluciones de almidón natural son muy inestables en el plasma al ser rápidamente metabolizadas por las
amilasas. La hidroxietilación o esterificación en diversas posiciones de la molécula permite retardar esta
hidrólisis confiriéndole una gran estabilidad a la solución. Los almidones más estables y usados en clínica son
los hidroxietilalmidones (HES, por su nombre en inglés hydroxyethyl starch). En nuestro país, el HAES-steril®
(HES 200/0,5) comparte estas características de bajo costo, actividad oncótica prolongada y escasos efectos
adversos.
Los HES de peso molecular intermedio, como HAESsteril® (200/0,5) tienen una vida media plasmática entre
4 y 6 horas y una duración clínica que puede alcanzar las 12 horas, con escaso riesgo de acumulación. Para
moléculas de peso molecular intermedio pero con mayor grado de sustitución (HES 200/0,62), también
llamados de eliminación retardada, la duración puede alcanzar a 18 o 24 horas.
Aditivos intravenosos
Además de las soluciones de las soluciones básicas que proporcionan agua y una cantidad mínima de
calorías y electrolitos, hay aditivos para reemplazar las pérdidas específicas. El KCl, CaCl, MgSO4 y HCO3 son
aditivos frecuentes en las soluciones intravenosas básicas.
Las recomendaciones para la administración de potasio son diversas, pero en general, alrededor de 10 a 20
mEq/h se consideran seguros para su administración habitual. El potasio puede diluirse con seguridad como
una solución de 40 mEq/l con un máximo de 60 mEq/l. Nunca administrar si diluir porque puede provocar
reacciones cardíacas mortales.
TIPOS DE SOLUCIONES.
En función de su distribución corporal, las soluciones intravenosas utilizadas en fluidoterapia pueden ser
clasificadas en: 1) Soluciones cristaloides y 2) Soluciones coloidales.
SOLUCIONES CRISTALOIDES.
Las soluciones cristaloides son aquellas soluciones que contienen agua, electrolitos y/o azúcares en
diferentes proporciones y que pueden ser hipotónicas, hipertónicas o isotónicas respecto al plasma.
Soluciones cristaloides isoosmóticas.
Dentro de este grupo las que se emplean habitualmente son las soluciones salina fisiológica ( ClNa 0.9 % ) y
de Ringer Lactato que contienen electrolitos en concentración similar al suero sanguíneo y lactato como
buffer.
Salino 0.9 % (Suero Fisiológico).
La solución salina al 0.9 % también denominada Suero Fisiológico, es la sustancia cristaloide estándar, es
levemente hipertónica respecto al líquido extracelular y tiene un pH ácido. La relación de concentración de
sodio (Na+) y de cloro (Cl) que es 1/1 en el suero fisiológico, es favorable para el sodio respecto al cloro (3/2)
en el líquido extracelular (Na+ > Cl). Contiene 9 gramos de ClNa o 154 mEq de Cl y 154 mEq de Na+ en 1 litro
de H2O, con ina osmolaridad de 308 mOsm/L.
Estas soluciones cristaloides no producen una dilución excesiva de factores de coagulación, plaquetas y
proteínas, pero en déficits severos se puede producir hipoalbuminemia, con el consecuente descenso de la
presión coloidosmótica capilar (pc) y la posibilidad de inducir edema. Este descenso de la pc, con su
repercusión en gradiente transcapilar, atribuído a la administración excesiva de soluciones cristaloides, ha
sido considerada como favorecedor de la formación de edemas.
Ringer Lactato.
La solución de Ringer Lactato contiene 45 mEq/L de cloro menos que el suero fisiológico, causando sólo
hipercloremia transitoria y menos posibilidad de causar acidosis. Y por ello, es de preferencia cuando
debemos administrar cantidades masivas de soluciones cristaloides. Diríamos que es una solución
electrolítica “balanceada”, en la que parte del sodio de la solución salina isotónica es reemplazada por calcio
y potasio.
La solución de Ringer Lactato contiene por litro la siguiente proporción iónica: Na+= 130 mEq, Cl = 109 mEq,
Lactato= 28 mEq, Ca2+ = 3 mEq y K+ = 4 mEq.Estas proporciones le supone una osmolaridad de 273
mOsm/L, que si se combina con glucosa al 5 % asciende a 525 mEq/L. El efecto de volumen que se consigue
es muy similar al de la solución fisiológica normal.
La infusión de Ringer Lactato, contiene 28 mEq de buffer por litro de solución, que es primeramente
transformado en piruvato y posteriormente en bicarbonato durante su metabolismo como parte del ciclo de
Cori.
Solución Salina Hipertónica.
Las soluciones hipertónicas e hiperosmolares han comenzado a ser más utilizados como agentes expansores
de volumen en la reanimación de pacientes en shock hemorrágico.
Entre sus efectos beneficiosos, además del aumento de la tensión arterial, se produce una disminución de
las resistencias vasculares sistémicas, aumento del índice cardíaco y del flujo esplénico.
El mecanismo de actuación se debe principal y fundamentalmente, al incremento de la concentración de
sodio y aumento de la osmolaridad que se produce al infundir el suero hipertónico en el espacio extracelular
(compartimento vascular). Así pues, el primer efecto de las soluciones hipertónicas sería el relleno vascular.
Habría un movimiento de agua del espacio intersticial y/o intracelular hacia el compartimento intravascular.
Recientemente se ha demostrado que el paso de agua sería fundamentalmente desde los glóbulos rojos y
células endoteliales (edematizadas en el shock) hacia el plasma, lo que mejoraría la perfusión tisular por
disminución de las resistencias capilares.Una vez infundida la solución hipertónica, el equilibrio hidrosalino
entre los distintos compartimentos se produce de una forma progresiva y el efecto osmótico también va
desapareciendo de manera gradual.
Otros efectos de la solución hipertónica son la producción de hipernatremia (entre 155-160 mmol/L) y de
hiperosmolaridad ( 310-325 mOsm/L). Esto puede ser de suma importancia en ancianos y en pacientes con
capacidades cardíacas y/o pulmonares limitadas. Por ello es importante el determinar el volumen máximo
de cloruro sódico que se puede administrar, ya que parece deberse a la carga sódica el efecto sobre dichos
órganos. También se ha demostrado que la perfusión de suero hipertónico eleva menos la PIC (Presión
Intracraneal).
Soluciones de comportamiento similar al agua.
Se clasifican en glucídicas isotónicas o glucosalinas isotónicas.
Suero glucosado al 5 %.
Es una solución isotónica (entre 275-300 mOsmol/L) de glucosa, cuya dos indicaciones principales son la
rehidratación en las deshidrataciones hipertónicas (por sudación o por falta de ingestión de líquidos) y
como agente aportador de energía.
El suero glucosado al 5 % proporciona, además, un aporte calórico nada despreciable. Cada litro de solución
glucosada al 5 % aporta 50 gramos de glucosa, que equivale a 200 kcal. Este aporte calórico reduce el
catabolismo protéico, y actúa por otra parte como protector hepático y como material de combustible de los
tejidos del organismo más necesitados (sistema nervioso central y miocardio).
Las indicaciones principales de las soluciones isotónicas de glucosa al 5 % son la nutrición parenteral en
enfermos con imposibilidad de aporte oral. Aquellos estados de deshidratación intracelular y extracelular
como los que se producen en casos de vómitos, diarreas, fístulas intestinales, biliares y pancreáticas,
estenosis pilórica, hemorragias, shock, sudación profusa, hiperventilación, poliurias, diabetes insípida, etc...,
alteraciones del metabolismo hidrocarbonado que requieren de la administración de agua y glucosa.
Entre las contraindicaciones principales tenemos aquellas situaciones que puedan conducir a un cuadro
grave de intoxicación acuosa por una sobrecarga desmesurada de solución glucosada, y enfermos
addisonianos en los cuales se puede provocar una crisis addisoniana por edema celular e intoxicación
acuosa.
Suero glucosado al 10 %, 20 % y 40 %.
Las soluciones de glucosa al 10 %, 20 % y 40 % son consideradas soluciones glucosadas hipertónicas, que al
igual que la solución de glucosa isotónica, una vez metabolizadas desprenden energía y se transforma en
agua. A su vez, y debido a que moviliza sodio desde la célula al espacio extracelular y potasio en sentido
opuesto, se puede considerar a la glucosa como un proveedor indirecto de potasio a la célula.
La indicación más importante de las soluciones de glucosa hipertónica es el tratamiento del colapso
circulatorio y de los edemas cerebral y pulmonar, porque la glucosa produciría una deshidratación celular y
atraería agua hacia el espacio vascular, disminuyendo así la presión del líquido cefalorraquídeo y a nivel
pulmonar.
Soluciones glucosalinas isotónicas.
Las soluciones glucosalinas (314 mOsm/L) son eficaces como hidratantes y para cubrir la demanda de agua y
electrolitos. Cada litro de infusión de suero glucosalino aporta 35 gramos de glucosa (140 kcal), 60 mEq de
sodio y 60 mEq de cloro.
Soluciones de uso en situaciones especificas.
Dentro de dichas soluciones de utilización en situaciones específicas, citaremos únicamente las de uso más
habitual.
Soluciones alcalinizantes.
Estas soluciones se utilizan en aquellas situaciones que exista o se produzca una acidosis metabólica. El
bicarbonato sódico fue el primer medicamento que se utilizó como tampón. El tamponamiento de un mmol
de H+ conduce a la formación de un mmol de CO2, que debe ser eliminado por la vía respiratoria.
Para el uso clínico disponemos de varias presentaciones según las concentraciones a que se encuentren. Las
de utilización más habitual son la solución de bicarbonato 1 Molar (1 M = 8.4 %), que sería la forma preferida
para la corrección de la acidosis metabólica aguda, y la solución de bicarbonato 1/6 Molar (1.4 %) con
osmolaridad semejante a la del plasma. La solución 1/6 Molar es la más empleada y su posología se realiza
en función del déficit de bases y del peso del paciente.
Soluciones acidificantes.
El cloruro amónico 1/6 Molar es una solución isotónica (osmolaridad = 334), acidificante, de utilidad en el
tratamiento de la alcalosis hipoclorémica.
El ión amonio es un dador de protones que se disocia en H+ y NH3+ , y su constante de disociación es tal que
en la gama de pH de la sangre el NH4+ constituye el 99 % del amoníaco total. La acción acidificante depende
de la conversión de los iones amonio en urea por el hígado, con generación de protones. Por ello, las
soluciones de sales de amonio están contraindicadas en la insuficiencia hepática. Además, el cloruro de
amonio posee toxicidad cuando es administrado de forma rápida, y puede desencadenar bradicardia,
alteraciones respiratorias y contracciones musculares.
Soluciones de reemplazamiento específico.
A) Solución de reemplazamiento gástrico de Cooke y Crowlie, rica en cloro y potasio, que también contiene
sodio y NH4+. Por su composición semejante a la secreción gástrica está indicada en pérdidas por vómitos,
fístulas o aspiraciones gástricas.
B) Solución reemplazante intestinal de lactato de potasio de Darrow (Na+, Cl-, lactato y K+), que está indicada
en las diarreas infantiles o expoliaciones intestinales (fistulas, enterostomías y colostomías).
SOLUCIONES COLOIDALES.
Las soluciones coloidales contienen partículas en suspensión de alto peso molecular que no atraviesan las
membranas capilares, de forma que son capaces de aumentar la presión osmótica plasmática y retener agua
en el espacio intravascular. Así pues, las soluciones coloidales incrementan la presión oncótica y la
efectividad del movimiento de fluidos desde el compartimento intersticial al compartimento plasmático
deficiente. Es lo que se conoce como agente expansor plasmático. Producen efectos hemodinámicos más
rápidos y sostenidos que las soluciones cristaloides, precisándose menos volumen que las soluciones
cristaloides, aunque su coste es mayor.
Las características que debería poseer una solución coloidal son:
1. Tener la capacidad de mantener la presión osmótica coloidal durante algunas horas.
2.-Ausencia de otras acciones farmacológicas.
3. Ausencia de efectos antigénicos, alergénicos o pirogénicos.
4. Ausencia de interferencias con la tipificación o compatibilización de la sangre.
5. Estabilidad durante períodos prolongados de almacenamiento y bajo amplias variaciones de temperatura
ambiente.
6. Facilidad de esterilización.
7. Características de viscosidad adecuadas para la infusión.
Podemos hacer una clasificación de los coloides como:
1) Soluciones coloidales naturales.
2) Soluciones coloidales artificiales.
Soluciones Coloidales Naturales.
Albumina.
La albúmina se produce en el hígado y es responsable de aproximadamente un 70-80 % de la presión
oncótica del plasma, constituyendo un coloide efectivo. Su peso molecular oscila entre 66.300 y 66.900. La
albúmina se distribuye entre los compartimentos intravascular (40 %) e intersticial (60 %). Su síntesis es
estimulada por el cortisol y hormonas tiroideas, mientras que su producción disminuye cuando aumenta la
presión oncótica del plasma. La concentración sérica normal en suero es de 3.5 a 5.0 g/dL y está
correlacionado con el estado nutricional del sujeto. Si disminuyese la concentración de albúmina en el
espacio intravascular, la albúmina del intersticio pasaría al espacio vascular a través de los canales linfáticos
o bien por reflujo transcapilar.
La albúmina administrada se distribuye completamente dentro del espacio intravascular en dos minutos y
tiene aproximadamente una vida media entre 4 y 16 horas. El 90 % de la albúmina administrada permanece
en el plasma unas dos horas tras la administración, para posteriormente equilibrarse entre los espacios
intra y extravascular durante un período de tiempo entre 7 a 10 días.Un 75 % de la albúmina comienza a
desaparecer del plasma en 2 días. Su catabolismo tiene lugar en el tracto digestivo, riñones y sistema
fagocítico mononuclear.
La albúmina es obtenida más comúnmente de plasma humano anticoagulado mediante el proceso de Cohn.
En otros países, la placenta humana es utilizada como fuente para la obtención de albúmina.
Las soluciones de albúmina son esterilizadas mediante pasteurización a 60 ºC durante 10 horas, lo cual es
efectivo para destruir los virus de la inmunodeficiencia humana, de las hepatitis B y no-A no-B (entre ellos el
virus de la hepatitis C) 1. Sin embargo, pueden ser portadoras de pirógenos e infecciones bacterianas por
contaminación de las soluciones. Incluso la pasteurización de la solución, puede provocar una polimerización
de la albúmina creando una macromolécula con capacidad antigénica y de producir, por lo tanto, una
reacción alérgica.
Las soluciones de albúmina contienen citrato, por lo que pueden ligarse al calcio sérico y derivar con ello una
disminución de la función ventricular izquierda e incrementar el riesgo de insuficiencia renal. Por otra parte
también pueden causar sangrado secundario a la disminución de la agregación plaquetaria y a una mayor
dilución tanto de plaquetas como de los factores de la coagulación. Sin embargo, la albúmina causa menos
cambios en los tiempos de protrombina, tiempo parcial de protrombina, y tiempo de coagulación.
Fracciones Proteicas de Plasma Humano.
Las fracciones proteicas del plasma, al igual que la albúmina, se obtiene por fraccionamientos seriados del
plasma humano. La fracción proteica debe contener al menos 83 % de albúmina y no más de un 1 % de g-
globulina, el resto estará formado por a y b-globulinas. Esta solución de fracciones proteicas está disponible
como solución al 5 % en suero fisiológico y estabilizado con caprilato y acetiltrifosfanato sódico. Y al igual
que la albúmina, estas soluciones son pasteurizadas a 60 ºC durante 10 horas.
Esta solución de fracciones proteicas tiene propiedades similares a la albúmina. La principal ventaja de esta
solución consiste en su fácil manufacturación y la gran cantidad de proteínas aportadas.
Soluciones Coloidales Artificiales.
Dextranos.
Los dextranos son polisacáridos de origen bacteriano producidos por el Leuconostoc mesenteroides. Tiene
propiedades oncóticas adecuadas pero no es capaz de transportar oxígeno. Mediante hidrólisis parcial y
fraccionamiento de las largas moléculas nativas, el dextrán puede ser convertido en polisacáridos de
cualquier peso molecular deseado.
La eliminación de los dextranos se realiza fundamentalmente por vía renal. La filtración glomerular de
dextrano es dependiente del tamaño molecular. De este modo, podemos estimar que a las 6 horas de la
administración del dextrano-40, alrededor del 60 % se ha eliminado por vía renal, frente a un 30 % de
excreción del dextrano-70. A las 24 horas se habrá eliminado el 70 % del dextrano-40 y el 40 % del dextrano-
70. Otra vía de eliminación es la digestiva por medio de las secreciones intestinales y pancreáticas ( 10 20 %
de los dextranos ). Por último, una mínima parte es almacenada a nivel del hígado, bazo y riñones para ser
degradada completamente a CO2 y H2O bajo la acción de una enzima específica, la dextrano 1-6
glucosidasa.
Otro de los posibles efectos indeseables de los dextranos sería la aparición de reacciones anafilácticas
debidas a las IgG e IgM que pueden tener los dextranos. Algunos autores recomiendan la prevención de
estas reacciones con una inyección previa, unos 15 mL, de dextrano de muy bajo peso molecular, que
saturaría los sitios de fijación de las inmunoglobulinas, sin desencadenar una reacción inmunológica. No
obstante, la incidencia de reacciones por hipersensibilidad ha disminuído en parte, porque las técnicas de
preparación de las soluciones han sido mejoradas.
Hidroxietil-almidón (HEA).
El hetaalmidón es un almidón sintético, que se prepara a partir de amilopectina mediante la introducción de
grupos hidroxietil éter en sus residuos de glucosa. El propósito de esta modificación es retardar la
degradación del polímero por medio de las alfa-amilasas plasmáticas.
Dependiendo del grado de hidroxietilación y del peso molecular de las cadenas ramificadas de amilopectina
será la duración de su efecto volémico, su metabolismo plasmático y la velocidad de eliminación renal. El
hetaalmidón tiene un peso molecular promedio de 450.000, con límites entre 10.000 y 1.000.000. Las
moléculas con peso molecular más bajo se excretan fácilmente por orina y, con el preparado habitual,
alrededor del 40 % de la dosis es excretada en 24 horas 48. Las moléculas de peso molecular mayor son
metabolizadas más lentamente; sólo alrededor del 1 % de la dosis persiste al cabo de dos semanas. Otra vía
de eliminación del HEA es el tracto gastrointestinal y el sistema fagocítico mononuclear.
Está disponible para su uso clínico en soluciones al 6 % (60 gr/L) en solución salina isotónica al 0.9 %. Esta
preparación es muy semejante a la del dextrán, y como él se emplea por sus propiedades oncóticas, pero se
considera que el hetaalmidón es menos antigénico. La solución al 6 % tiene una presión oncótica de 30 mm
Hg. La expansión aguda de volumen producida por el HEA es equivalente a la producida por la albúmina al 5
%, pero con una vida media sérica más prolongada, manteniendo un 50 % del efecto osmótico a las 24
horas.
Los efectos adversos del HEA son similares a los de otros coloides e incluyen las reacciónes alérgicas (aunque
son menos frecuentes como indicamos anteriormente), precipitación de fallo cardíaco congestivo y fallo
renal.
Pentaalmidón.
El pentaalmidón es un preparado con formulación semejante al hetaalmidón, pero con un peso molecular de
280.000 daltons y un número molecular medio de 120.000 daltons, por lo que también puede ser llamado
hetaalmidón de bajo peso molecular. Se comercializa en solución al 10 %. El 90 % del producto es aclarado
en unas 24 horas y prácticamente se hace indetectable a los 3 días. Su efecto expansor de volumen viene a
durar unas 12 horas. Debido a su elevada presión oncótica, alrededor de 40 mm Hg, produce una de
expansión de volumen superior a la que pudieran producir la albúmina al 5 % o el hetaalmidón al 6 %.
Provoca un aumento de volumen de hasta 1.5 veces el volumen infundido.
Este producto actualmente no es aconsejado para utilizarlo como fluído de resucitación, únicamente es
aprovechable en la leucoferesis. Entre sus posibles efectos adversos, se incluyen defectos de la coagulación
secundarios a la hemodilución similares a los visto con el hetaalmidón, pero generalmente menos
importantes.
Derivados de la gelatina.
Las soluciones de gelatina se emplearon por primera vez durante la 1ª Guerra Mundial, debido a su elevada
viscosidad y bajo punto de congelación, y se han ido transformando hasta llegar a las gelatinas actuales.
Las gelatinas son polipéptidos obtenidos por desintegración del colágeno, y podemos distinguir 3 grupos:
1) Oxipoligelatinas
2) Gelatinas fluidas modificadas
3) Gelatinas modificadas con puentes de urea (estas dos últimas, las gelatinas fluidas y las modificadas con
puentes de urea, se obtienen de colágeno bovino). La de utilización más frecuente es la modificada con
puentes de urea, comúnmente conocida como Hemocé, que consiste en una solución de polipéptidos al 3.5
% obtenida después de de un proceso de disociación térmica y posterior polimerización reticular mediantes
puentes de urea. Posee un peso molecular aproximado de 35.000 y una distribución entre 10.000 y 100.000.
Estos polipéptidos están formados por 18 aminoácidos que suponen un aporte de nitrógeno de 6.3 gr/l de la
solución al 3.5 %.Estas soluciones poseen un alto contenido en calcio (6 mmol/L) y en potasio (5 mmol/L),
igualmente resulta ligeramente hiperoncótica.
Su eliminación es esencialmente renal. A las 4 horas de la administración los niveles séricos de gelatina
modificada son ligeramente superiores al 40 % de la cantidad infundida. Transcurridas 12 horas, la cantidad
que permanece aún en el espacio vascular es del 27 % y a las 48 horas se ha eliminada prácticamente toda.
Esta capacidad de poder eliminarse tan fácilmente es lo que permite la utilización de elevadas cantidades de
este coloide.
El efecto volumétrico se encuentra entre el 65 y el 70 % del volumen total administrado, disminuyendo
progresivamente durante las 4 horas siguientes. Tiene una capacidad de retener agua en torno a 14 y 39
mL/g. A fin de obtener una reposición adecuada del volumen intravascular deben administrarse cantidades
superiores a l déficit plasmático en un 30 %. Así pues, las características principales de este tipo de coloide
son eliminación rápida, pero de efecto leve y corto.