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Contaminación por envases de agroquímicos

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LOS AGROQUÍMICOS ¿CONTAMINAN ÚNICAMENTE A TRAVÉS DE LA FUMIGACIÓN AÉREA Y

TERRESTRE?

Se tiran 20 millones de envases de agroquímicos al año y piden que se


controle su destino
Equivalen a unas 15 mil toneladas de plástico. Quieren un sistema de trazabilidad
para que no se reutilicen en la industria alimenticia.
https://www.clarin.com/sociedad/tiran-20-millones-envases-agroquimicos-ano-piden-
controle-destino_0_k23GL0axzO.html?gad_source=1&gclid=EAIaIQobChMIvJGwlfypiAMVrR-
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23/05/2022 11:54
/ Actualizado al 18/11/2022 20:31
Con la expansión de la frontera agrícola se incrementó el uso de agroquímicos y aumentaron
los productos fitosanitarios que llegan al campo y se comercializan en envases plásticos. En
Argentina esto genera alrededor de 20 millones de recipientes vacíos, de acuerdo a la
estimación del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación. La cifra estimada
representa entre 15 y 17 mil toneladas de plástico cada año.

Su uso responsable es fundamental para el cuidado del medio ambiente en un contexto donde
los residuos plásticos constituyen una de las principales preocupaciones a nivel mundial. Sin
embargo, una gran porción de estos envases no recibe el tratamiento adecuado y permanecen
dispersos a la intemperie. Es bastante común verlos desperdigados alrededor de los molinos
de agua, en las cunetas de los caminos vecinales o en algún arroyo.
Los envases de agroquímicos usados integran el 90% de los residuos peligrosos que hoy no
reciben un tratamiento adecuado, según un informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y
la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
De las 4.000 toneladas de envases con agroquímicos (los estudios son teóricos, de estimación)
que se generan anualmente en la provincia de Buenos Aires, en 2021 solo se trataron 1.700
toneladas, según se desprende de datos de Campo Limpio, una organización integrada por
empresas del sector que tiene como objetivo recuperar los envases vacíos.

El circuito de los envases


La Ley 27.279 de "Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para la Gestión de Envases
Vacíos de Fitosanitarios" de 2018 tiene como objetivos garantizar la gestión integral de los
envases vacíos de fitosanitarios y asegurar que esos recipientes no sean empleados en usos
que puedan implicar riesgos para la salud humana o animal ni tengan efectos negativos sobre
el ambiente.
Muchos envases de productos fitosanitarios quedan tirados a la intemperie sin recibir
tratamiento. Muchos envases de productos fitosanitarios quedan tirados a la intemperie sin
recibir tratamiento.
Además, la ley establece obligaciones para todos los actores que intervienen en la cadena,
desde la producción hasta el uso del insumo. Y responsabiliza a las empresas que
comercializan estos agroquímicos de retirar estos envases del medioambiente y de
descartarlos adecuadamente.
Es así que las compañías de fitosanitarios deben determinar procedimientos específicos que
aseguren la devolución de envases vacíos por parte de productores y aplicadores en los
Centros de Almacenamiento Transitorios (CAT). Entre los mismos pueden incluirse "incentivos
económicos" o "condicionar la venta de fitosanitarios a aquellos usuarios que no realizaran su
devolución".
“Sin duda, esta norma deberá ser complementada con la adopción de sistemas que logren una
trazabilidad individual de los bidones, desde que se fabrican hasta que se destruyen o
recuperan. Actualmente, se cuenta con información más amplia o general, acerca de la
cantidad de kilos recuperados, pero eso no alcanza. Se requieren datos precisos sobre el
destino final que se le da a esos envases”, dice una fuente del sector que prefiere reservar su
nombre.

Tratamiento inadecuado
“El 90% de los envases de fitosanitarios no se trata cómo lo que son: residuos peligrosos. La
gran mayoría terminan en basurales a cielo abierto, se queman contaminado el aire o se
reciclan generando otros objetos de plástico como cucharitas de té”, denuncia Cesar Mackler,
director del Departamento de Ingeniería Química y del GESE Rosario (Grupo de Estudios sobre
Energía y Ambiente).
“¿Se puede asegurar que en todo hogar argentino no existen elementos de plástico
proveniente del reciclado de envases de fitosanitarios que deberían haber sido tratados como
un residuo peligroso. No se puede garantizar porque no existe un sistema con trazabilidad de
los envases”, dice el experto.
En algunos casos, los recipientes de agrotóxicos se acumulan en basurales a cielo abierto.En
algunos casos, los recipientes de agrotóxicos se acumulan en basurales a cielo abierto.
En la misma línea, Claudia Kalinec, presidenta de la Cámara Argentina de Tratadores y
Transportistas de Residuos Industriales y Especiales (Catires), observa: “Se declaran menos de
los que se generan, pero además se tratan menos de los que se declaran. No hay un
tratamiento adecuado porque es más caro para el generador, en este caso las empresas
productoras, y porque el Estado no sanciona estas acciones”.
Y cuestiona: “Al no haber un control en la trazabilidad de este tipo de residuos, el plástico
recuperado de los envases de agroquímicos entra al circuito del reciclado y se usa para hacer,
por ejemplo, cubiertos descartables o juguetes, con el peligro para la salud que esto reviste”.
En diálogo con Clarín, Juan Manuel Medina, gerente de Relaciones Institucionales de Campo
Limpio, puntualiza: “Si bien la Ley 27.279 impone un régimen de gestión diferenciada para la
protección ambiental, aún hay un largo camino por recorrer, el cual implica asumir la
responsabilidad compartida de todos los actores de la cadena (productores, organizaciones del
campo, municipios, gobernaciones, empresas, aplicadores, entre otros) para cambiar los
hábitos de las personas en el cuidado del medio ambiente, incorporar nuevos
comportamientos y recuperar entre todos los envases vacíos de fitosanitarios del campo
argentino”.

La cadena de responsabilidades
Para Miguel Taboada, ingeniero agrónomo y director del Instituto de Suelos del Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el problema también es la falta de educación y
conciencia ambiental en los usuarios. “Mucha gente está convencida de que si los quema o los
entierra en el suelo “no pasa nada”, detalla.
Y evalúa: “El 60% de los campos se maneja bajo arriendo. Si el propietario no se ocupa de dar
instrucciones claras de qué hacer con los envases -cómo disponerlos en sitios de
almacenamiento, previo lavado y perforación-, el contratista no suele ocuparse del tema. El
propietario debe asignar un lugar para almacenar envases temporariamente hasta que sean
recolectados”.
“A veces, se mira mucho a la agricultura extensiva o 'sojera', pero también hay que prestarle
especial atención a todo lo que sucede en los 'cinturones verdes' de las grandes urbes, con las
quintas. Muchas de estas personas suelen tener bajo nivel de educación, ser poco receptivas a
las recomendaciones técnicas de las instituciones públicas como el INTA. Por eso, aconsejo
lavar las verduras compradas, por precaución”, reflexiona.

Los riesgos
El incremento del uso de fitosanitarios en las últimas tres décadas ha sido significativo. La falta
de gestión adecuada de estos envases implica una serie de problemas tanto en el ambiente
como en la salud pública.
Entre los riesgos potenciales, Taboada enumera la contaminación de suelos y aguas con restos
de agroquímicos -algunos con potencial impacto carcinogénico-, degradación de los plásticos a
largo plazo y contaminación atmosférica de micropartículas de plásticos que podrían ser
ingeridas por la fauna.
La contaminación del suelo y del agua son algunos de los principales riesgos ambientales.La
contaminación del suelo y del agua son algunos de los principales riesgos ambientales.
“Los plaguicidas habilitados para su venta en el país están aprobados por (Servicio Nacional de
Sanidad y Calidad Agroalimentaria) Senasa en base a su bajo nivel de riesgo ambiental y para la
salud. Sin embargo, algunos pueden tener impactos residuales riesgosos si se aplican de forma
incorrecta y excesiva”, específica.
En este marco, Taboada explica que una vez usados, los envases quedan con residuos de
agroquímicos de potencial efecto contaminante y tóxico para la salud de plantas, animales y
seres humanos. “Por ello, deben ser sometidos a un triple lavado y perforado en la base antes
de su eventual reutilización como materia prima industrial no alimentaria”, señala.

El trabajo de Campo Limpio


Desde hace tres años, Campo Limpio incentiva la organización incentiva la creación de Centros
de Almacenamiento Transitorio (CAT) en las provincias. Se trata de lugares construidos y
habilitados para recibir los envases vacíos y limpios que devuelven productores y aplicadores
de agroquímicos. Instaló 54 CATs en diez provincias argentinas y en otras seis (que adhirieron a
la ley recientemente) hace campañas de retiro de envases.
Centro de Almacenamiento Transitorio de envases vacíos de fitosanitarios.Centro de
Almacenamiento Transitorio de envases vacíos de fitosanitarios.
Las mayores provincias productoras de agroquímicos, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe
todavía no tienen organizado el sistema de CAT en su totalidad.
¿Por qué deben ser tratados de forma correcta?
Dos términos claves: “evitar” y “favorecer” nuclean la importancia de esta cuestión. Taboada
le explica a Clarín que un tratamiento adecuado permite evitar: que estos envases sean
reutilizados para almacenar bebidas o alimentos; riesgos de contaminación de aguas y suelos,
la posible transferencia de tóxicos a la cadena alimentaria animal y humana y la degradación
de plásticos a largo plazo.
Asimismo, señala que favorece su reutilización (ya lavado y perforado) como materia prima
industrial en usos no riesgosos (coberturas de cables, por ejemplo) y los procesos de economía
circular que tiendan a disminuir las huellas ambientales (carbono, hídrica y pérdida de
biodiversidad).
“Se requiere un mayor control por parte del Estado que fiscalice el cumplimiento de las leyes
27.279 de Gestión de envases de fitosanitarios y de la Ley de residuos peligrosos 24.051. No
alcanza con promover o incentivar. Definitivamente, hay que pasar a acciones concretas. Las
empresas productoras tienen que tratar la totalidad de los envases de agroquímicos que
generan con empresas habilitadas para tal fin”, analiza Kalinec.

Los agroquímicos son parte del 90% de los desechos industriales que no reciben ningún tipo de
tratamiento.Los agroquímicos son parte del 90% de los desechos industriales que no reciben
ningún tipo de tratamiento.
Y remarca: “También debe hacerse un correcto censo de los envases usados que se generan y
un inventario de los que hay hoy desparramados por los campos. Lo que sucedió en La Pampa,
donde el gobierno provincial suspendió en enero de 2020 la venta de agroquímicos hasta que
se organizara el correcto tratamiento de los envases plásticos, es un claro ejemplo de que las
cosas pueden funcionar bien cuando el Estado ejerce su poder de control”.
Para Mackler debería crearse un sistema que asegure la trazabilidad del envase. ”Habría que
modificar la Ley 27.279 para que, una vez promulgada, indique taxativamente que si en el
plazo de dos años no se instala un sistema que garantice la trazabilidad en la gestión del
envase de fitosanitario, se prohíba la venta de los mismos hasta que el sistema funcione”.

Conoce Todos los Tipos de Agroquímicos que existen


https://agrospray.com.ar/blog/agroquimicos-2/

Los agroquímicos se pueden clasificar de diferentes maneras, de acuerdo a la plaga que


controlan:

Herbicidas: Empleado para eliminar las malezas, y los hay de varios tipos en función de sus
cualidades tales como la persistencia, el grado en el que afecta a la planta o el momento en el
que se emplean.

Fungicidas: Se utilizan para eliminar o prevenir los hongos perjudiciales tanto para plantas
como animales. Por lo general, se clasifican en función de su modo de acción, su composición
o su sitio de acción
Insecticidas: Muy importantes para controlar los insectos que puedan llegar a ser perjudiciales.
Son de gran utilidad para erradicar plagas que destruyen los cultivos a su paso.

Acaricidas: De funcionamiento idéntico a los anteriores, pero en este caso, empleados para
controlar ácaros, como por ejemplo las arañuelas.

Nematicidas: Otro tipo de plaguicida pensado para matar a todos los parásitos de las plantas y
a los gusanos del suelo.

Rodenticidas: Destinado a matar a roedores como las ratas, que pueden perjudicar cultivos,
semillas almacenadas, así como transmitir enfermedades perjudiciales para los humanos.

Fertilizantes: Este tipo de Agroquímico se utiliza para proveer de todos los nutrientes
necesarios al cultivo. Pueden ser sólidos (aplicados al suelo en su mayoría) o líquidos
(aplicados sobre el follaje generalmente).

Fitorreguladores: Este último caso de agroquímico, comúnmente empleado, consiste en un


producto encargado de regular el crecimiento de las plantas a través de hormonas vegetales
denominadas fitohormonas.

Su principal función es estimular o detener el desarrollo de las raíces de las plantas, así como
de las partes aéreas de la misma.

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