Universidad Nacional de Ucayali
Facultad de Ingeniería de Sistemas e Ingeniería Civil
Escuela de Ingeniería de Civil
TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E
HIPERACTIVIDAD
Docente: Lic. Mg. Mery Lisbeth Benavides Reategui
Curso: Piscología
Integrantes:
Gomez Tafur Paolo
Teodocio Guizado Alejandra
Rios Nieto Fiorela Rubi
Ramirez Panayfo Jade
Ramirez Shahuano Paris Andree
2024
1. Introducción
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición
neuropsiquiátrica que afecta a una parte significativa de la población mundial, tanto en
niños como en adultos. Este trastorno se caracteriza principalmente por síntomas de
inatención, hiperactividad e impulsividad que pueden variar en intensidad y manifestación
entre los individuos. Los síntomas del TDAH no solo interfieren con el rendimiento
académico y profesional, sino que también afectan las relaciones interpersonales y el
funcionamiento general del individuo en su vida diaria.
El TDAH ha sido objeto de estudio desde principios del siglo XX, y aunque ha habido un
progreso significativo en la comprensión de sus mecanismos subyacentes, sigue siendo un
tema controvertido en algunos aspectos, especialmente en lo que respecta a su diagnóstico
y tratamiento. La evolución del concepto de TDAH refleja los avances en la psiquiatría y
la neurociencia, así como los cambios en la percepción social de los trastornos del
comportamiento y del aprendizaje.
El TDAH se clasifica generalmente en tres tipos principales: predominante inatento,
predominante hiperactivo-impulsivo y combinado, que presenta síntomas tanto de
inatención como de hiperactividad-impulsividad. Estos subtipos permiten una mejor
comprensión de las variaciones en la presentación del trastorno y facilitan un enfoque más
personalizado en el tratamiento.
En este contexto, es crucial abordar el TDAH desde una perspectiva multidisciplinaria que
incluya la investigación continua, la educación pública, y la implementación de políticas y
prácticas que apoyen a los individuos afectados. La comprensión integral de las causas,
síntomas, diagnóstico y tratamiento del TDAH es fundamental para mejorar la calidad de
vida de quienes viven con este trastorno y para minimizar su impacto en la sociedad.
2. Concepto
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una afección crónica que
afecta a millones de niños y a menudo continúa en la edad adulta. El TDAH incluye una
combinación de problemas persistentes, tales como dificultad para mantener la atención,
hiperactividad y comportamiento impulsivo.
Los niños con TDAH también pueden tener dificultades con la baja autoestima, las
relaciones problemáticas y el bajo rendimiento escolar. Los síntomas a veces disminuyen
con la edad. Sin embargo, algunas personas nunca superan por completo sus síntomas
de TDAH. Pero pueden aprender estrategias para tener éxito.
Aunque el tratamiento no cura el TDAH, puede ayudar mucho con los síntomas. El
tratamiento comúnmente involucra medicamentos e intervenciones conductuales. El
diagnóstico y tratamiento tempranos pueden hacer una gran diferencia en el resultado.
El TDAH ha sido reconocido y estudiado desde principios del siglo XX. Originalmente
conocido como "disfunción cerebral mínima" en la década de 1930, su definición y
criterios diagnósticos han evolucionado significativamente. En 1980, el Manual
Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-III) introdujo el término
"Trastorno por Déficit de Atención" (TDA). En 1987, el DSM-III-R añadió la
hiperactividad, dando lugar al término TDAH.
3. Tipos
TDAH Predominante Inatento
Este tipo se caracteriza por síntomas de inatención sin síntomas significativos de
hiperactividad e impulsividad. Es más común en niñas y puede pasarse por alto
fácilmente, ya que los síntomas no son tan disruptivos como los de la hiperactividad.
Síntomas comunes:
- Dificultad para prestar atención a los detalles, cometiendo errores por descuido en el
trabajo escolar o en otras actividades.
- Problemas para mantener la atención en tareas o juegos.
- Parecer no escuchar cuando se le habla directamente.
- Dificultad para seguir instrucciones y terminar tareas escolares, trabajos o deberes.
- Problemas con la organización de tareas y actividades.
- Evitar o mostrar desagrado por tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido,
como la tarea escolar o los deberes en casa.
- Perder cosas necesarias para tareas y actividades, como libros, herramientas, carteras,
llaves, documentos, gafas, teléfonos móviles, etc.
- Fácilmente distraído por estímulos externos.
- Olvidar actividades diarias.
TDAH Predominante Hiperactivo-Impulsivo
Este tipo se caracteriza por síntomas de hiperactividad e impulsividad sin síntomas
significativos de inatención. Es más frecuente en niños y puede ser más evidente debido
a los comportamientos hiperactivos y disruptivos.
Síntomas comunes:
- Inquietud, con movimientos excesivos de manos o pies o retorciéndose en el asiento.
- Dificultad para permanecer sentado en situaciones donde se espera que lo esté.
- Correr o trepar en situaciones inapropiadas.
- Dificultad para jugar o participar en actividades tranquilamente.
- A menudo "en marcha" o actuando como si "impulsado por un motor".
- Hablar en exceso.
- Responder antes de que se haya completado la pregunta.
- Dificultad para esperar su turno.
- Interrumpir o inmiscuirse en conversaciones o juegos de otros.
TDAH Tipo Combinado
Este tipo se caracteriza por una combinación de síntomas de inatención e hiperactividad-
impulsividad. Es el tipo más común y puede presentar una variedad de síntomas que
interfieren significativamente con el funcionamiento diario.
Síntomas comunes:
Incluye una combinación de los síntomas listados anteriormente tanto de inatención
como de hiperactividad-impulsividad. Para ser diagnosticado con el TDAH tipo
combinado, una persona debe cumplir con los criterios de ambos grupos de síntomas.
4. Causas del TDAH
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición compleja
cuyas causas exactas no se comprenden completamente. Sin embargo, se sabe que es el
resultado de una combinación de factores genéticos, neurobiológicos y ambientales.
Factores Genéticos
Numerosos estudios han demostrado que el TDAH tiene una fuerte base genética. Se
estima que los factores genéticos representan aproximadamente el 75% del riesgo de
desarrollar el trastorno.
Herencia: El TDAH tiende a ser hereditario. Los estudios de gemelos han mostrado que si
uno de los gemelos tiene TDAH, la probabilidad de que el otro también lo tenga es muy
alta, especialmente en gemelos idénticos.
Genes específicos: Se han identificado varios genes que pueden estar asociados con el
TDAH, especialmente aquellos relacionados con los sistemas de neurotransmisores
dopamina y norepinefrina, que son cruciales para la atención y el control de impulsos.
Factores Neurobiológicos
El TDAH está asociado con diferencias en la estructura y función de ciertas áreas del
cerebro.
Estructura cerebral: Las investigaciones de neuroimagen han mostrado que individuos con
TDAH pueden tener alteraciones en áreas del cerebro como la corteza prefrontal, los
ganglios basales y el cerebelo. Estas áreas son responsables del control ejecutivo, la
atención y la regulación del comportamiento.
Neurotransmisores: Las anomalías en los sistemas de neurotransmisores, particularmente
la dopamina y la norepinefrina, están implicadas en el TDAH. Estos neurotransmisores
juegan un papel clave en la regulación de la atención y la conducta impulsiva.
Factores Ambientales
Diversos factores ambientales pueden contribuir al desarrollo del TDAH, aunque no son
determinantes por sí solos.
Exposición prenatal: La exposición a sustancias tóxicas durante el embarazo, como el
tabaco, el alcohol y otras drogas, puede aumentar el riesgo de TDAH en el niño. También
se ha relacionado con la exposición a contaminantes ambientales como el plomo.
Complicaciones perinatales: Complicaciones durante el embarazo y el parto, como el bajo
peso al nacer, el parto prematuro y la asfixia perinatal, se han asociado con un mayor
riesgo de TDAH.
Entorno familiar: Aunque no es una causa directa, el entorno familiar y el estilo de crianza
pueden influir en la manifestación y severidad de los síntomas del TDAH. Un entorno
familiar estresante o caótico puede exacerbar los síntomas.
Otros Factores
Factores dietéticos: Aunque la dieta no causa TDAH, algunos estudios sugieren que
ciertos aditivos alimentarios y colorantes artificiales pueden agravar los síntomas en
algunos niños.
Factores psicosociales: Las experiencias tempranas de vida, como el estrés, el trauma y las
relaciones sociales, pueden influir en la presentación y desarrollo del TDAH.
5. Síntomas del TDAH
El TDAH se caracteriza por un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-
impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo. Los síntomas se agrupan
en dos categorías principales: inatención y hiperactividad-impulsividad.
Síntomas de Inatención
- Dificultad para prestar atención a los detalles: Cometer errores por descuido en el
trabajo escolar, el trabajo o durante otras actividades.
- Problemas para mantener la atención: Dificultad para concentrarse en tareas o
actividades recreativas durante períodos prolongados.
- No parecer escuchar cuando se le habla directamente: A menudo parece que el
individuo está en otro mundo, incluso cuando no hay distracciones evidentes.
- Dificultad para seguir instrucciones: No completar tareas escolares, quehaceres o
deberes en el trabajo debido a la falta de atención.
- Problemas de organización: Dificultad para manejar tareas y actividades, mantener
orden en los objetos personales y planificar el tiempo.
- Perder cosas necesarias para tareas y actividades: Pérdida frecuente de objetos como
libros, herramientas, carteras, llaves, documentos, gafas, teléfonos móviles, etc.
- Distraerse fácilmente por estímulos externos: Incluyendo pensamientos irrelevantes.
Síntomas de Hiperactividad-Impulsividad
- Inquietud: Moverse excesivamente, retorcerse en el asiento, o jugar con las manos o
los pies.
- Dificultad para permanecer sentado: Levantarse frecuentemente en situaciones donde
se espera que permanezca sentado, como en el aula o en el trabajo.
- Correr o trepar en situaciones inapropiadas: Mostrar una actividad motora excesiva
en situaciones donde no es adecuado.
- Dificultad para jugar o participar en actividades tranquilamente: Mostrar incapacidad
para relajarse o estar tranquilo durante actividades de ocio.
- Estar "en marcha": Actuar como si "estuviera impulsado por un motor", mostrando
una necesidad constante de moverse.
- Hablar en exceso: Hablar sin parar y sin considerar la necesidad de turnarse.
- Responder antes de que se complete la pregunta: Interrumpir las conversaciones o las
preguntas antes de que terminen.
- Dificultad para esperar su turno: Mostrando impaciencia en situaciones que requieren
espera.
6. Diagnóstico del TDAH
El diagnóstico del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un
proceso complejo que requiere una evaluación exhaustiva realizada por profesionales de la
salud mental. Este diagnóstico se basa en criterios establecidos por el Manual Diagnóstico
y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), junto con una comprensión integral del
comportamiento y el funcionamiento del individuo en diferentes contextos.
Evaluación Clínica Completa
Entrevista Clínica: El proceso de diagnóstico generalmente comienza con una entrevista
clínica detallada con el individuo y, en el caso de niños, también con sus padres o
cuidadores. Durante esta entrevista, se recopila información sobre los síntomas, la historia
médica, el desarrollo del niño, el entorno familiar y cualquier otro factor relevante.
Historia Familiar: Se examina la historia familiar para identificar cualquier antecedente de
TDAH u otros trastornos psiquiátricos, ya que el TDAH tiene una fuerte componente
genética.
Evaluación del Desarrollo: Se revisa el desarrollo del niño, incluyendo hitos del desarrollo
temprano, desempeño académico y comportamiento social.
Criterios del DSM-5
Síntomas de Inatención: Para el diagnóstico de TDAH, deben estar presentes al menos seis
síntomas de inatención (para niños) o cinco síntomas (para adolescentes y adultos) durante
al menos seis meses. Estos síntomas deben ser inapropiados para el nivel de desarrollo del
individuo.
Síntomas de Hiperactividad-Impulsividad: Al igual que con la inatención, deben estar
presentes al menos seis síntomas de hiperactividad-impulsividad (para niños) o cinco
síntomas (para adolescentes y adultos) durante al menos seis meses.
Edad de Inicio: Los síntomas deben haber estado presentes antes de los 12 años.
Presencia en Múltiples Contextos: Los síntomas deben estar presentes en dos o más
contextos (por ejemplo, en casa, en la escuela, en el trabajo).
Impacto Funcional: Los síntomas deben causar una disfunción significativa en el
funcionamiento social, académico o laboral del individuo.
Evaluaciones y Cuestionarios
Escalas de Evaluación: Se utilizan escalas de evaluación estandarizadas para recopilar
información sobre los síntomas y su gravedad. Estas escalas pueden ser completadas por
los padres, maestros y el propio individuo. Ejemplos de estas escalas incluyen el Conners'
Rating Scales, el Vanderbilt ADHD Diagnostic Rating Scale y el ADHD Rating Scale.
Observación Directa: En algunos casos, los profesionales pueden observar directamente el
comportamiento del niño en diferentes entornos, como en la escuela o en una consulta
clínica, para obtener una mejor comprensión de los síntomas.
Evaluación Psicológica
Pruebas Neuropsicológicas: Las pruebas neuropsicológicas pueden ser útiles para evaluar
las funciones cognitivas, como la memoria, la atención y las habilidades ejecutivas. Estas
pruebas pueden ayudar a identificar deficiencias específicas que están contribuyendo a los
síntomas del TDAH.
Evaluación del Aprendizaje: Se pueden realizar evaluaciones adicionales para identificar
problemas de aprendizaje o trastornos co-ocurrentes que puedan estar presentes junto con
el TDAH.
Exclusión de Otras Condiciones
Diagnóstico Diferencial: Es esencial descartar otras condiciones que puedan imitar los
síntomas del TDAH, como trastornos de ansiedad, depresión, trastornos del aprendizaje,
problemas del sueño, trastornos de conducta y otros trastornos neuropsiquiátricos. Un
diagnóstico preciso requiere una evaluación exhaustiva para asegurar que los síntomas no
se deban a otras causas.
Evaluación en Adultos
El diagnóstico de TDAH en adultos puede ser más complejo debido a la variabilidad en la
presentación de los síntomas y la adaptación de las estrategias de afrontamiento a lo largo
del tiempo. Los adultos pueden tener dificultades principalmente con la organización, la
gestión del tiempo y el cumplimiento de responsabilidades laborales.
Historia Retrospectiva: Los profesionales de la salud mental pueden recopilar una
historia detallada de los síntomas desde la infancia hasta la adultez, entrevistando a
familiares o revisando registros escolares y médicos.
Impacto Funcional: Se evalúa cómo los síntomas afectan el desempeño laboral, las
relaciones y el funcionamiento diario.
Cuestionarios y Escalas: Los adultos también pueden completar cuestionarios
estandarizados diseñados específicamente para evaluar el TDAH en la edad adulta, como
el Adult ADHD Self-Report Scale (ASRS).