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La Reserva de La Información de La Historia Clínica y El Secreto Profesional

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Temas abordados

  • derechos de la salud,
  • autonomía reproductiva,
  • discriminación,
  • acceso a servicios de salud,
  • derechos de las niñas,
  • derechos de la comunidad,
  • salud sexual,
  • derechos de la sociedad,
  • derechos de la libertad,
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  • derechos de la salud,
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  • derechos de la comunidad,
  • salud sexual,
  • derechos de la sociedad,
  • derechos de la libertad,
  • legislación sanitaria

Sentencia T-402 de 2024

Expediente T-9.578.252

a la intimidad porque los trabajadores de la entidad identificaban


su patología al expedir las autorizaciones para reclamar los
medicamentos.
Quinta regla. Cuando el titular del dato ha En la Sentencia T-164 de 2018, la Corte estudió la solicitud de
autorizado a un tercero para acceder a su amparo contra una empresa de seguros que negó el pago por la
historia clínica, no es oponible al carácter reticencia del asegurado fallecido. Los familiares alegaron que
reservado de la misma. No obstante, el uso de la aseguradora accedió a la historia clínica sin autorización. Este
la información allí consignada debe darse con tribunal concluyó que el tomador del seguro había autorizado
la mayor discreción y exclusivamente para los expresamente a la aseguradora para acceder a su historia clínica
fines para los cuales fue autorizado. para esos efectos. En consecuencia, concluyó que el uso de los
datos por parte de la accionada se ceñía a la autorización del
titular.

59. En síntesis, la historia clínica es un documento sometido a reserva que admite ser
conocido por terceros de forma excepcional, cuando: (i) lo autoriza expresamente el
titular, (ii) existe orden de autoridad judicial competente en ejercicio de sus funciones,
(iii) los familiares del titular del dato acrediten ciertos requisitos, o (iv) las personas que
acceden a ella por razón del rol que cumplen en el sistema de seguridad social en salud.
Por consiguiente, la circulación de datos contenidos en la historia clínica para fines
distintos a los descritos viola la reserva de la información y el derecho a la intimidad del
paciente.

La reserva de la información de la historia clínica y el secreto profesional

60. Como se explicó en el título anterior, la historia clínica es un documento


sometido a reserva por lo que la obtención y divulgación de los datos allí
consignados, sin la autorización previa del titular o sin el amparo legal, son contrarias
al ordenamiento jurídico74. A partir de esa premisa se derivan los deberes de
administrar correctamente, de proteger los archivos y las bases de datos que
contienen información personal, los cuales se activan tanto para las instituciones
prestadoras de salud como para los profesionales de esa área75.

61. Esta corporación ha sostenido que existe una estrecha relación entre la historia
clínica, el secreto profesional y los derechos a la intimidad y al libre desarrollo de la
personalidad del paciente. En este sentido, el artículo 37 de la Ley 81 de 1983 define
como secreto profesional médico “aquello que no es ético o lícito revelar sin justa
74
En igual sentido, el Código Internacional de Ética Médica de la Asociación Mundial de Médicos (AMM), en el
principio 22 señala que: “[e]l médico debe respetar la confidencialidad del paciente, incluso después de la muerte del
paciente. El médico puede divulgar información confidencial si el paciente proporciona el consentimiento informado
de forma voluntaria o, en casos excepcionales, cuando la divulgación sea necesaria para salvaguardar una obligación
ética importante y primordial para la cual todas las demás posibles soluciones se hayan agotado, incluso cuando el
paciente no puede o no otorga su consentimiento para la misma. Esta divulgación debe limitarse a la mínima
información necesaria, los destinatarios y la duración”. Adoptado por la 3ª Asamblea General de la AMM, Londres,
Inglaterra, octubre 1949 Enmendado por la 22ª Asamblea Médica Mundial, Sídney, Australia, agosto 1968, la 35ª
Asamblea Médica Mundial Venecia, Italia, octubre 1983, la 57a Asamblea General de la AMM, Pilanesberg,
Sudáfrica, octubre 2006, y por la 73ª Asamblea General de la AMM, Berlín, Alemania, octubre 2022.
75
Sentencia T-212 de 2015. Al respecto el TEDH en case of Y.G. c Rusia de 30 de agosto de 2022, señaló que “la
protección de los datos personales, en particular de los datos médicos, reviste una importancia fundamental para que
una persona pueda disfrutar de su derecho al respeto de la vida privada y familiar, tal y como garantiza el artículo 8
del Convenio. El respeto de la confidencialidad de los datos sanitarios es un principio vital en los ordenamientos
jurídicos de todas las Partes Contratantes del Convenio. Resulta crucial no sólo para respetar el sentido de la intimidad
de una persona, sino también para preservar su confianza en la profesión médica y en los servicios sanitarios en
general”. Cfr. case of Y.G. c Rusia de 30 de agosto de 2022, párr. 44. Ver también Z c. Finlandia, de 25 de febrero de
1997, M.S. c. Suecia, de 27 de agosto de 1997 y L.H. c. Letonia de 29 de abril de 2014. Sobre este aspecto, la Corte
IDH en el caso Artavia Murillo Vs. Costa Rica señaló que la privacidad en el contexto de la autonomía reproductiva y
el acceso a los servicios de salud reproductiva: “es decisiva para la posibilidad de ejercer la autonomía personal sobre
el futuro curso de eventos relevantes para la calidad de vida de la persona. Asimismo, la vida privada comprende la
forma en que la persona se ve a sí mismo y cómo decide proyectarse hacia los demás, siendo esto una condición
indispensable para el libre desarrollo de la personalidad”. En el mismo sentido, en el caso Manuela y otros vs El
Salvador la Corte IDH se refirió al alcance del secreto profesional y de la garantía de confidencialidad en la asistencia
médica, puntualizó que: “es fundamental que la información que los pacientes compartan con el personal médico no
sea difundida de forma ilegítima. En este sentido, el derecho a la salud implica que, para que la atención de salud sea
aceptable debe estar concebida para respetar la confidencialidad”.
20
Sentencia T-402 de 2024
Expediente T-9.578.252

causa. El médico está obligado a guardar el secreto profesional en todo aquello que
por razón del ejercicio de su profesión haya visto, oído o comprendido, salvo en los
casos contemplados por disposiciones legales”76.

62. Por ejemplo, en la Sentencia C-264 de 1996 la Corte sostuvo que la historia
clínica impone límites al profesional de la medicina y a sus auxiliares, toda vez que
les impide revelar el contenido de ese documento al ser los depositarios del secreto
profesional y, por lo tanto, están obligados “a mantener el sigilo y no es optativo para
éste revelar su contenido o abstenerse de hacerlo”77.

63. En el mismo sentido, la Corte IDH en el caso Manuela y otros vs. El Salvador
explicó que, sobre la base de los derechos a la vida privada y a la salud, las personas
también tienen derecho a que la atención médica sea confidencial y a la protección
de los datos de salud. Dicha garantía trae como consecuencia que “la información
que el médico obtiene en ejercicio de su profesión no debe ser difundida y se
encuentra privilegiada por el secreto profesional. Esto incluye tanto la información
compartida por el paciente mientras es atendido, como la evidencia física que el
personal médico pueda observar al brindar atención médica. En este sentido, los
médicos tienen un derecho y un deber de guardar confidencialidad sobre la
información a la que tengan acceso en su condición de médicos”78.

64. De lo anterior se extrae que la prohibición de revelar el secreto profesional


tiene tres facetas: (i) la ética: porque los médicos son sujetos disciplinables por la
violación del secreto profesional; (ii) la jurídica: por las consecuencias que se
derivan del secreto profesional en el ámbito civil o penal; y (iii) la que sirve de
garantía funcional a otros derechos fundamentales, entre los que se destacan la
intimidad, la honra, el buen nombre, la información y la libertad. A partir de este
nexo funcional se “explica por qué las limitaciones que en un momento dado pueden
revelarse legítimas y proporcionadas en relación con un derecho fundamental,
eventualmente pueden en una situación extrema repercutir sobre el propio ámbito del
secreto profesional, inclusive restringiéndolo”79.

65. En suma, el secreto profesional es una garantía para el paciente y un deber para
el profesional que conoce de la información reservada por razón de su oficio, por lo
que le corresponde guardarlo como garantía del derecho a la intimidad del paciente,
de manera que cualquier revelación no justificada necesariamente tiene un impacto
en los derechos fundamentales del paciente y tiene consecuencias éticas 80
disciplinarias e, incluso, penales81.

76
Incluso, el artículo 39 establece que “[e]l médico velará porque sus auxiliares guarden el secreto profesional”.
77
Sentencia C-411 de 1993.
78
Corte IDH en el caso Manuela y otros vs. El Salvador, Sentencia de 2 de noviembre de 2021. Serie C No. 441, párr.
206. Corte IDH, en el caso Albán Cornejo y otros vs. Ecuador, Sentencia de 22 de noviembre de 2007. Serie C No.
171, párr. 133.
79
Sentencia T-1563 de 2000. Respecto al secreto profesional, la Corte afirmó que “[d]eterminados profesionales tienen
la delicada tarea de ser recipiendarios de la confianza de las personas que ante ellas descubren su cuerpo o su alma, en
vista de la necesidad de curación o búsqueda del verdadero yo. El profesionalismo, en estos casos, se identifica con el
saber escuchar y observar, pero al mismo tiempo con el saber callar. De esta manera el profesional, según el código de
deberes propio, concilia el interés general que signa su oficio con el interés particular de quien lo requiere. El médico,
el sacerdote, el abogado, que se adentran en la vida íntima de las personas, se vuelven huéspedes de una casa que no
les pertenece y deben, por tanto, lealtad a su señor”. Cfr. Sentencia C-411 de 1993.
80
Por ejemplo, el 25 de mayo de 2023, la Junta de Licencias Médicas de Indiana (EEUU) amonestó y multó con $3.000
USD a una médica que habló públicamente sobre un aborto que le practicó a una víctima de violación de diez años de
edad en Ohio. La decisión sancionatoria se basó en que la profesional de la salud vulneró el derecho a la intimidad de
la paciente al divulgar el procedimiento realizado, sin que mediara el consentimiento.
81
Código Penal, artículo 194. Divulgación y empleo de documentos reservados. El que en provecho propio o ajeno o
con perjuicio de otro divulgue o emplee el contenido de un documento que deba permanecer en reserva, incurrirá en
multa, siempre que la conducta no constituya delito sancionado con pena mayor. Por ejemplo, la Sala Segunda de lo
Penal del Tribunal Supremo Español en la sentencia 2338/1999 de 4 de abril de 2001, condenó penalmente a una
médica por el delito de revelación de secretos, al haber examinado el historial clínico y divulgado información de una
21
Sentencia T-402 de 2024
Expediente T-9.578.252

El derecho a la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, las


niñas y las personas gestantes. Reiteración de jurisprudencia

El derecho fundamental a la salud

66. La Constitución en los artículos 48 y 49 dispone que la salud es un servicio


público a cargo del Estado, previsto en el capítulo de los derechos sociales,
económicos y culturales. Actualmente, se cataloga como derecho fundamental
producto de un reconocimiento progresivo que la Corte inició en la década de los
noventa82. En ese entonces, se concebía como un derecho susceptible de protección
en conexidad con otras garantías, como la vida o la dignidad humana. Sin embargo,
la aproximación a este evolucionó por vía de decisiones judiciales (como la Sentencia
T-760 de 2008) y la posterior expedición de la Ley 1751 de 2015 (Ley Estatutaria en
Salud). Además de la aplicación de instrumentos internacionales (por ejemplo, la
Observación General 14 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
- CDESC-).

67. Así las cosas, con base en el concepto de Estado social de derecho y la premisa
según la cual la dignidad humana es el eje sobre el que se soportan las demás
garantías constitucionales, se comprendió este derecho como un fin en sí mismo y,
desde entonces, la salud tiene rango fundamental autónomo y justiciable de manera
directa ante los jueces constitucionales83. De otra parte, la salud como servicio
público, en su faceta prestacional, está cargo del Estado y a este le corresponde
garantizarles a las personas preservar, recuperar o mejorar su salud física y mental,
además de otorgarles la posibilidad de hacerlo exigible por vía de los mecanismos
judiciales. Todo con el objetivo de que los individuos puedan desarrollar de manera
plena y digna de su proyecto de vida84.

68. En el ámbito internacional el derecho a la salud está reconocido en diversos


instrumentos que lo catalogan como un derecho humano. En el artículo 12, el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales85 (PIDESC) establece
el derecho “al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”86. En la
Observación General 14 del CDESC, se afirma que: “es un derecho humano
fundamental e indispensable para el ejercicio de los demás derechos humanos”87 y
se dispone que es necesario que exista un sistema de protección que les ofrezca a las

paciente conocida suya que se encontraba en estado de gestación y que tenía antecedentes de dos interrupciones de
embarazado anteriores. El tribunal la condenó a la “pena de 1 año de prisión y multa de 12 meses con cuota diaria de
1.000 pesetas, y la inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión por dos años pena mínima prevista en el
tipo penal y a que abone como indemnización civil la cantidad de 2.000.000 de pesetas cantidades que se considera
proporcionada a la lesión producida declarándose la responsabilidad civil subsidiaria a la Diputación Provincial de
Valencia”. En similar sentido, las sentencias 532/2015 y 534/2015 del 23 de septiembre de ese año, de la Sala de lo
Penal del Tribunal Supremo Español. En ambas decisiones se condenó a médicos que por razón de su oficio accedieron
a la historia clínica de sus compañeros de trabajo, por lo que incurrieron en los delitos de violación de la intimidad.
82
Sentencias T-406 de 1992, T-102 de 1993, T-227 de 2003, C-463 de 2008, T-760 de 2008, T-875 de 2008, T-921
de 2008, T-053 de 2009 y T-120 de 2009, entre otras.
83
Sentencias T-171 de 2018, T-062 de 2017, T-760 de 2008 y T-016 de 2007. En la Sentencia C-313 de 2014, que
efectuó el control automático de la Ley 1751 de 2015, respecto del artículo 2 la Corte señaló que: “en primer lugar,
[caracteriza el derecho fundamental a la salud como autónomo e irrenunciable, tanto en lo individual como en lo
colectivo. En segundo lugar, manifiesta que comprende los servicios de salud de manera oportuna, eficaz y con calidad
para la preservación, el mejoramiento y la promoción de la salud. En tercer lugar, radica en cabeza del Estado el deber
de adoptar políticas que aseguren la igualdad de trato y oportunidades en el acceso a las actividades de promoción,
prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y paliación para todas las personas. Finalmente, advierte que la
prestación de este servicio público esencial obligatorio se ejecuta bajo la indelegable dirección, supervisión,
organización, regulación, coordinación y control del Estado”.
84
Sentencias T-171 de 2018, T-062 de 2017, T-104 de 2010 y T-671 de 2009.
85
Ratificado por Colombia mediante la Ley 74 de 1968.
86
PIDESC (artículo 12).
87
Naciones Unidas. Comité de Derechos Sociales, Económicos y Culturales. Observación General No. 14, El derecho
al disfrute del más alto nivel posible de salud. Noviembre de 2002.
22
Sentencia T-402 de 2024
Expediente T-9.578.252

personas los mecanismos para poder disfrutar de aquel en igualdad de oportunidades.


Esto porque debe ser: “un derecho al disfrute de toda una gama de facilidades, bienes,
servicios y condiciones necesarios para alcanzar el más alto nivel posible de salud”88.

69. La Corte, al interpretar el PIDESC frente al cumplimiento de las obligaciones


que se derivan del derecho a la salud para los Estados, ha identificado las siguientes:
(i) de respeto: significa que el Estado debe abstenerse de injerir directa o
indirectamente en el ejercicio de este derecho (ii) de protección: entendido como la
necesidad de que se adopten medidas para impedir que terceros interfieran en el
ejercicio de esta garantía; y (iii) de cumplimiento o de garantizar, en virtud de la cual
se deben adoptar medidas para facilitar la satisfacción del derecho89. Estas garantías
también se catalogan en dos dimensiones, una, positiva y, la otra, negativa90.

70. Además de lo anterior, la Observación General 14 establece que hay unas


obligaciones básicas91 y prioritarias92 que se entienden incluidas dentro de los niveles
esenciales de la salud y su cumplimiento debe ser inmediato. En contraste, a los
Estados les está vedado adoptar medidas “deliberadamente regresivas”93.

71. La Observación General No. 14 también precisa que el derecho a la salud en


todas sus formas y a todos los niveles abarca cuatro componentes básicos e
interrelacionados, como se describe a continuación:

Tabla 10
Componentes del derecho a la salud
Componentes Caracterización
Disponibilidad Supone que los Estados tengan “un número suficiente de establecimientos, bienes y
servicios públicos de salud y centros de atención de la salud, así como de programas”94.

88
Ib.
89
Al respecto, ver también Comité DESC, Observación General No. 3, No. 4, No. 5 y No. 6; así mismo, los principios
de Limburgo (1986) y los principios de Maastricht (1997).
90
Al respecto, en la Sentencia C-313 de 2014, la Corte precisó: “El derecho a la salud tiene una marcada dimensión
positiva, aunque también tiene dimensiones negativas. La jurisprudencia constitucional ha reconocido desde un inicio,
que el Estado, o las personas, pueden violar el derecho a la salud, bien sea por una omisión, al dejar de prestar un
servicio de salud, o bien por una acción, cuando realizan una conducta cuyo resultado es deteriorar la salud de una
persona. En lo que respecta a las dimensiones negativas del derecho a la salud, de las cuales no se deriva la obligación
de realizar una acción positiva, sino más bien, obligaciones de abstención, en tanto no suponen que el Estado haga
algo, sino que lo deje de hacer, no hay razón alguna para que sean obligaciones cuyo cumplimiento sea pospuesto hasta
que el Estado, entidad o persona cuente con los recursos suficientes y la capacidad administrativa adecuada”.
91
Se hace referencia a las siguientes: “a) Garantizar el derecho de acceso a los centros, bienes y servicios de salud
sobre una base no discriminatoria, en especial por lo que respecta a los grupos vulnerables o marginados; b) Asegurar
el acceso a una alimentación esencial mínima que sea nutritiva, adecuada y segura y garantice que nadie padezca
hambre; c) Garantizar el acceso a un hogar, una vivienda y unas condiciones sanitarias básicas, así como a un
suministro adecuado de agua limpia potable; d) Facilitar medicamentos esenciales, según las definiciones periódicas
que figuran en el Programa de Acción sobre Medicamentos Esenciales de la OMS; e) Velar por una distribución
equitativa de todas las instalaciones, bienes y servicios de salud; f) Adoptar y aplicar, sobre la base de las pruebas
epidemiológicas, una estrategia y un plan de acción nacionales de salud pública para hacer frente a las preocupaciones
en materia de salud de toda la población; la estrategia y el plan de acción deberán ser elaborados, y periódicamente
revisados, sobre la base de un proceso participativo y transparente; esa estrategia y ese plan deberán prever métodos,
como el derecho a indicadores y bases de referencia de la salud que permitan vigilar estrechamente los progresos
realizados; el proceso mediante el cual se concibe la estrategia y el plan de acción, así como el contenido de ambos,
deberá prestar especial atención a todos los grupos vulnerables o marginados”. Observación General No. 14, párr. 43.
92
Se mencionan las siguientes: “a) Velar por la atención de la salud genésica, materna (prenatal y postnatal) e infantil;
b) Proporcionar inmunización contra las principales enfermedades infecciosas que tienen lugar en la comunidad; c)
Adoptar medidas para prevenir, tratar y combatir las enfermedades epidémicas y endémicas; d) Impartir educación y
proporcionar acceso a la información relativa a los principales problemas de salud en la comunidad, con inclusión de
los métodos para prevenir y combatir esas enfermedades; e) Proporcionar capacitación adecuada al personal del sector
de la salud, incluida la educación en materia de salud y derechos humanos”. Observación General No. 14, párr. 44.
93
En relación con este aspecto, se señala: “Si se adoptan cualesquiera medidas deliberadamente regresivas,
corresponde al Estado Parte demostrar que se han aplicado tras el examen más exhaustivo de todas las alternativas
posibles y que esas medidas están debidamente justificadas por referencia a la totalidad de los derechos enunciados en
el Pacto en relación con la plena utilización de los recursos máximos disponibles del Estado Parte”. Observación
General No. 14., párr. 32.
94
Para el Comité, “esos servicios incluirán los factores determinantes básicos de la salud, como agua limpia potable y
condiciones sanitarias adecuadas, hospitales, clínicas y demás establecimientos relacionados con la salud, personal
médico y profesional capacitado y bien remunerado habida cuenta de las condiciones que existen en el país, así como
23
Sentencia T-402 de 2024
Expediente T-9.578.252

Accesibilidad Supone que los establecimientos, bienes y servicios de salud deben: “(a) ‘no
discriminación’ los establecimientos, bienes y servicios de salud deben ser accesibles,
de hecho y de derecho, a los sectores más vulnerables y marginados de la población, sin
discriminación alguna; (b) ‘accesibilidad física’, los establecimientos, bienes y servicios
de salud deberán estar al alcance geográfico de todos los sectores de la población, en
especial los grupos vulnerables o marginados; (c) ‘accesibilidad económica’
(asequibilidad), los establecimientos, bienes y servicios de salud deberán estar al alcance
de todos, en especial, la equidad exige que sobre los hogares más pobres no recaiga una
carga desproporcionada, en lo que se refiere a los gastos de salud, en comparación con
los hogares más ricos; y (d) ‘acceso a la información’, el derecho de solicitar, recibir y
difundir información e ideas acerca de las cuestiones relacionadas con la salud, sin
perjuicio de la debida confidencialidad”.
Aceptabilidad Entiende que “los establecimientos, bienes y servicios de salud deberán ser (aceptables)
respetuosos de la ética médica y culturalmente apropiados, es decir respetuosos de la
cultura de las personas, las minorías, los pueblos y las comunidades, a la par que
sensibles a los requisitos del género y el ciclo de vida, y deberán estar concebidos para
respetar la confidencialidad y mejorar el estado de salud de las personas de que se trate”.
Calidad Exige que los establecimientos, bienes y servicios de salud deban ser “de buena calidad”
y “apropiados desde el punto de vista científico y médico”.

72. A partir de lo anterior, la Sala de Revisión reitera que el derecho a la salud es


de carácter fundamental y deriva para el Estado el cumplimiento de obligaciones
positivas y negativas para asegurar su plena satisfacción, además del deber prestar el
servicio en condiciones de disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad.

Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, niñas y personas


gestantes

73. Sobre la base del derecho al libre desarrollo de la personalidad y la facultad de


las parejas a decidir libre y responsablemente el número de sus hijos, la Corte ha
reconocido el carácter fundamental de los derechos reproductivos95 y ha precisado
que estos se concretan en dos garantías96: (i) la autodeterminación reproductiva:
entendida como la potestad de las personas para decidir si quieren tener hijos y el
momento para hacerlo. En contraste, prohíbe cualquier interferencia externa, de
carácter desproporcionado, en la toma de decisiones reproductivas (por ejemplo: los
actos de discriminación, coacción o violencia física o psicológica)97. Cuando la mujer
es la titular de esta garantía, también incluye la facultad que tiene de tomar, libre y
personalmente, la decisión de procrear98, sin que sea admisible ninguna coacción
proveniente de terceros o del Estado99. Y (ii) el derecho de acceso a los servicios de
salud reproductiva, que “incluye tratamientos médicos para enfermedades del
aparato reproductivo, embarazos libres de riesgos y el acceso a información y
métodos de anticoncepción”100.

74. Este tribunal ha sostenido que se vulnera la autodeterminación reproductiva


cuando: (i) se obstaculiza el ejercicio de la autonomía personal; (ii) se coacciona para
obtener una decisión respecto del desarrollo de la progenitora; (iii) no se ofrecen los

los medicamentos esenciales definidos en el Programa de Acción sobre medicamentos esenciales de la OMS (Véase
la Lista modelo de medicamentos esenciales de la OMS, revisada en diciembre de 1999, Información sobre
medicamentos de la OMS, vol. 13, Nº 4, 1999.)”. Observación General No. 14, párr. 12.
95
Sentencias C-055 de 2022 y C-355 de 2006. Como lo explicó la Corte en la Sentencia SU-096 de 2018, dado el
carácter indivisible e interdependiente de los derechos fundamentales, estas garantías amplían su fundamento y
contenido a partir del extenso catálogo de derechos y libertades incorporados en la Constitución y en el bloque de
constitucionalidad, como los derechos a la dignidad humana y a la autonomía individual; a la vida digna; a no ser
sometido a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes; a la intimidad personal y familiar; a la
igualdad; al libre desarrollo de la personalidad; a las libertades de conciencia y religión; a la seguridad social y a la
salud y a la educación.
96
Sentencia T-398 de 2019.
97
Sentencia C- 531 de 2014.
98
Sentencia T-627 de 2012.
99
Sentencia T-627 de 2012.
100
Sentencia T-398 de 2019.
24
Sentencia T-402 de 2024
Expediente T-9.578.252

medios y servicios necesarios para adoptar una determinación en relación con esta
facultad; y (iv) no se suministra la información precisa para adoptar una decisión
fundada en hechos ciertos, o se provee de forma falsa o inexacta101.

75. El CDESC, con base en el artículo 12 PIDESC, ha indicado que la salud


reproductiva y sexual es parte integrante del derecho a la salud y de este se deriva la
obligación para los Estados de respetarla, protegerla y garantizarla 102. Además, ha
resaltado que debido a la capacidad reproductiva de las mujeres, la satisfacción del
derecho a la salud sexual y reproductiva es esencial para la materialización de sus
derechos humanos103, de modo que para eliminar la discriminación en contra de la
mujer es necesario asegurarle el acceso a servicios en materia reproductiva. Esto
implica que el Estado debe abstenerse de limitar el ejercicio de la autonomía
reproductiva y suprimir las barreras que impiden su realización104.

76. Por su parte, el Comité CEDAW105 ha señalado que el acceso a la atención de


la salud, incluyendo la salud reproductiva, es un derecho básico previsto en la
Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la
mujer106 y, por tanto, resulta discriminatoria la negativa de un Estado a otorgarle a
una mujer la prestación de determinados servicios en el ámbito de la salud sexual y
reproductiva107. A partir de lo anterior, se ha identificado que los Estados tienen el
deber de garantizar la eliminación de todas las barreras al acceso de la mujer a los
servicios de salud en la esfera de la salud sexual y reproductiva108.

77. En el Caso Artavia Murillo y Otros (“Fecundación in Vitro”) vs. Costa Rica,
la Corte IDH explicó que la salud sexual y reproductiva es una expresión de la salud
con particulares implicaciones para las niñas y las mujeres debido a su capacidad
biológica de embarazo y parto. En ese sentido, estableció que este derecho se
relaciona, de un lado, con la autonomía y la libertad reproductiva, en cuanto al
derecho a tomar decisiones autónomas sobre su plan de vida, su cuerpo y su salud
sexual y reproductiva, libres de toda violencia, coacción y discriminación. Del otro
lado, supone el acceso tanto a servicios de salud reproductiva como a la información,
la educación y los medios que les permitan ejercer el derecho a decidir de forma libre
y responsable el número de hijos que desean tener y el momento de hacerlo109.

78. En la Sentencia C-355 de 2006, la Corte estudió la constitucionalidad del tipo


penal de aborto previsto en el Código Penal y decidió declarar exequible el artículo
122 de la Ley 599 de 2000, “en el entendido que no se incurre en delito de aborto,
cuando con la voluntad de la mujer, la interrupción del embarazo se produzca en los
siguientes casos: (i) Cuando la continuación del embarazo constituya peligro para la
vida o la salud de la mujer, certificada por un médico; (ii) Cuando exista grave
malformación del feto que haga inviable su vida, certificada por un médico; y, (iii)
Cuando el embarazo sea el resultado de una conducta, debidamente denunciada,
constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo o de

101
Sentencia SU-096 de 2018.
102
Comité DESC. Observación General No. 14, El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud:
E/C.12/2000/4, CESCR, párr. 7.
103
Comité DESC. Observación General No. 22. Relativa al derecho a la salud sexual y reproductiva (artículo 12 del
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales). E/C.12/GC/22. 2016. Introducción y párr. 25.
104
Ib., párr 21.
105
Protocolo incorporado mediante la Ley 984 de 2005.
106
Comité CEDAW. Recomendación General Nº 24. La mujer y la salud. 02/02/99, párr.1.
107
Ib., párr. 11.
108
Ib., párr. 31.
109
Corte IDH. Caso Artavia Murillo y Otros (“Fecundación in Vitro”) vs. Costa Rica, Sentencia del 28 de noviembre
de 2012, fj 147.
25
Sentencia T-402 de 2024
Expediente T-9.578.252

inseminación artificial o transferencia de óvulo fecundado no consentidas, o de


incesto”110.

79. No obstante, la puesta en práctica de la anterior decisión supuso múltiples


barreras para las mujeres, niñas y personas gestantes que acudieron al sistema de
salud a practicarse una IVE, lo que dio lugar a que la Corte construyera una robusta
jurisprudencia en la materia111. Por ejemplo, en la Sentencia SU-096 de 2018112, la
Corte señaló que el acceso a la IVE no se limita a la realización de un procedimiento
médico, sino que incluye la satisfacción de componentes básicos de información,
accesibilidad y disponibilidad en los servicios por parte de las EPS113.

80. Entre las barreras que la jurisprudencia ha identificado en el acceso de las


mujeres y niñas ejercer el derecho a la salud, por ejemplo, en el ámbito normativo114,
social115, familiar e institucional116, este último comprendido por el sector médico,
administrativo-asistencial y judicial, que han afectado de manera grave la posibilidad
de materializar la IVE. Esta corporación ha establecido que la mayoría de las veces
los obstáculos normativos, institucionales o sociales son concurrentes y derivan en
la práctica tardía de la IVE, lo que termina por afectar aún más la dignidad y derechos
de las niñas, las mujeres y las personas gestantes117.

81. En la Sentencia C-055 de 2022, este tribunal revisó nuevamente el artículo 122
de la Ley 599 de 2000 y declaró la exequibilidad condicionada de la norma, en el
sentido de “que la conducta de abortar allí prevista solo será punible cuando se realice
después de la vigésimo cuarta (24) semana de gestación y, en todo caso, este límite
temporal no será aplicable a los tres supuestos en los que la Sentencia C-355 de 2006
dispuso que no se incurre en delito de aborto, esto es, ‘(i) cuando la continuación del
embarazo constituya peligro para la vida o la salud de la mujer, certificada por un
110
En la Observación General No. 36, sobre el derecho a la vida, el Comité de Derechos Humanos indicó que si bien
los Estados pueden adoptar medidas para regular la IVE, estas no se pueden traducir en una violación a la vida ni a los
demás derechos de las mujeres o niñas gestantes, ni deben conducir a “someterlas a sufrimientos o dolores físicos o
mentales que violen el artículo 7 del PDCP, ni suponer una discriminación contra ellas o una injerencia arbitraria en
su vida privada”110. Así, además de las causales para permitir la realización de un aborto relacionadas con la afectación
a la salud física y mental, y a la violencia sexual que hayan podido padecer, señaló que “los Estados partes no pueden
regular el embarazo o el aborto en todos los demás supuestos de manera contraria a su deber de velar porque las mujeres
y las niñas no tengan que recurrir a abortos peligrosos, y deberían revisar en consecuencia la legislación pertinente.
Por ejemplo, no deberían adoptar medidas tales como […] la aplicación de sanciones penales a mujeres y niñas que se
sometan a un aborto, ni a los proveedores de servicios médicos que las ayuden para ello, ya que, así, las mujeres y
niñas se verían obligadas a recurrir a abortos en condiciones de riesgo”.
111
Sentencias T-171 de 2007, T-988 de 2007, T-209 de 2008, T-946 de 2008, T-388 de 2009, T-585 de 2010, T-636
de 2011, T-959 de 2011, T-841 de 2011, T-627 de 2012, T-532 de 2014, T-301 de 2016, T-731 de 2016, T-697 de
2016, T-931 de 2016 y SU-096 de 2018 –al igual que en las sentencias C-754 de 2015 y C-327 de 2016.
112
En la Sentencia SU-096 de 2018, la Corte fijó los estándares y deberes de protección en el acceso a la IVE,
sintetizados así: (i) suministrar información oportuna, suficiente y adecuada en materia reproductiva; (ii) disponer de
los medios necesarios para la práctica de la IVE en todos los niveles de complejidad y en cualquier etapa del embarazo;
(iii) deber de guardar la intimidad y la confidencialidad por parte de los profesionales de la salud; (iv) derecho a un
diagnóstico oportuno y actual sobre el estado y condiciones del embarazo; (v) el plazo razonable de cinco días para
dar respuesta y llevar a cabo la IVE; (vi) la emisión del certificado médico corresponde a los profesionales de la salud,
incluidos los psicólogos, quienes pueden emitir conceptos para la certificación de la IVE; (vii) el marco normativo no
impone límites a la edad gestacional para la realización de la IVE (se aclara que la Sentencia C-055 de 2022 se
despenalizó el aborto hasta la semana 24 y después de ese momento, está despenalziado bajo las tes causales de la
Sentencia C-355 de 2006); y (viii) las menores de edad tienen plena autonomía para decidir sobre la IVE.
113
Sentencia SU-096 de 2018. Al respecto, el fallo en cita, señaló que: “[l]a Corte ha dado cuenta de las implicaciones
concretas que la consagración, la protección y la garantía de los derechos sexuales y reproductivos han tenido en la
realización de los derechos a la libertad, a la autonomía y a la igualdad de las mujeres. Por un lado, en tanto suponen
reconocer que “la igualdad, la equidad de género y la emancipación de la mujer y la niña son esenciales para la sociedad
y (…) una de las estrategias directas para promover la dignidad de todos los seres humanos y el progreso de la
humanidad en condiciones de justicia social”. Además, porque corroboran la existencia de situaciones que afectan a
las mujeres de forma diferenciada, en particular, aquellas que “conciernen a los derechos sobre su cuerpo, su sexualidad
y reproducción”.
114
Sentencia C-055 de 2022, T-585 de 2010, T-209 de 2008
115
Sentencias T-532 de 2014, T-585 de 2010 y T-388 de 2009.
116
Sentencias SU-096 de 2018, T-301 de 2016, T-627 de 2912, T-388 de 2009, T-209 de 2008, T-988 de 2007, y C-
355 de 2006.
117
Sentencias T-576 de 2023, T-198 de 2023, SU-048 de 2022 y T-357 de 2021.
26

Common questions

Con tecnología de IA

Los principios que rigen la aceptabilidad de los servicios de salud incluyen el respeto a la ética médica y la cultura de las personas, asegurando que los servicios sean cultural y éticamente apropiados . Estos principios están directamente relacionados con la confidencialidad del paciente, que es fundamental para respetar la intimidad y la confianza en la atención recibida . Por tanto, los servicios deben garantizar la privacidad y proteger la información médica para ser considerados aceptables .

Las barreras al acceso de las mujeres y niñas al derecho a la salud, especialmente en servicios de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), incluyen obstáculos normativos, sociales, familiares e institucionales . Muchos de estos obstáculos son concurrentes y derivan en la práctica tardía de la IVE, afectando la dignidad y derechos de las mujeres y niñas . Estos desafíos destacan la necesidad de remover posibles impedimentos para garantizar el acceso efectivo a servicios de salud sexual y reproductiva .

El secreto profesional es fundamental para proteger los derechos fundamentales del paciente, como la intimidad, el honor y el buen nombre . Los médicos tienen la responsabilidad de mantener la confidencialidad de la información obtenida durante la atención médica como un medio para salvaguardar estos derechos . La violación de esta confidencialidad puede tener consecuencias éticas, legales y penales .

La privacidad sanitaria y la autonomía reproductiva están interrelacionadas mediante el reconocimiento de que la privacidad es crucial para ejercer la autonomía personal y tomar decisiones fundamentales sobre la calidad de vida y el futuro de una persona . Esto incluye decisiones sobre la reproducción y el acceso a servicios de salud reproductiva . La Corte Interamericana enfatiza que la confidencialidad médica es fundamental en este contexto para permitir el libre desarrollo de la personalidad .

El derecho internacional protege la autodeterminación reproductiva de las mujeres bajo dos garantías principales: la autodeterminación para decidir sobre tener hijos y cuándo hacerlo sin interferencias externas, y el derecho de acceso a servicios de salud reproductiva . Esta protección implica prevenir cualquier tipo de coacción o discriminación, asegurando que las decisiones reproductivas sean libres de violencia . El Estado debe garantizar acceso a información y métodos anticonceptivos para proteger este derecho .

La divulgación ilegal de información médica puede tener un impacto gravemente negativo en los derechos fundamentales del paciente, como la intimidad, la honra y el buen nombre . Esta violación afecta la confianza en la relación médico-paciente y puede conllevar consecuencias legales, éticas y disciplinarias para el profesional de la salud . Además, puede resultar en sanciones penales, dependiendo de la jurisdicción, afectando tanto al profesional como a la institución involucrada .

El reconocimiento del derecho a la salud ha evolucionado hasta ser clasificado como un derecho fundamental debido a un proceso de reconocimiento progresivo que comenzó en los años noventa . Actualmente, implica obligaciones positivas y negativas para el Estado, asegurando su plena satisfacción en términos de disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad . Esto significa que los servicios de salud deben ser respetuosos de la ética médica y centrados en mejorar la salud de las personas .

La falta de confidencialidad médica puede violar el derecho al respeto de la vida privada establecido en el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH). El Tribunal afirma que la protección de los datos médicos personales es esencial para respetar la intimidad y mantener la confianza en los servicios sanitarios . La difusión ilegítima de datos médicos puede afectar gravemente los derechos fundamentales y legales del individuo .

La violación del secreto profesional puede tener consecuencias éticas, disciplinarias y penales para los médicos y otros profesionales de la salud. Por ejemplo, puede conllevar sanciones como multas o amonestaciones, como reveló un caso en Indiana, EE. UU., donde una médica fue multada por divulgar información sin consentimiento . En España, se puede tratar como un delito de revelación de secretos . Además, afecta la confianza del paciente y el profesionalismo del sector médico .

La divulgación de información médica confidencial sin el consentimiento del paciente es justificable si es necesaria para salvaguardar una obligación ética importante, después de agotar todas las demás soluciones posibles. Esta acción debe limitarse a la mínima información necesaria, con un enfoque específico hacia los destinatarios y la duración de la divulgación . La protección de los datos médicos es fundamental para garantizar el derecho al respeto de la vida privada y la confianza en la profesión médica .

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