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Poder y Política en Sociología

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SOCIOLOGÍA - Clase 6

FinEs

Política y sociedad - El significado social del poder

En nuestra vida cotidiana escuchamos referencias permanentes al concepto de poder. Pedro


tiene «poder» para hacer esto pero no aquello, los que tienen «poder» siempre ganan, etc. Pero
¿qué es el poder desde el punto de vista sociológico? Y en particular, si nos referimos a la relación
entre poder, política y sociedad, cabe preguntarse ¿qué es poder político?

La cuestión del poder es sin dudas el tema central de la sociología política. Veremos que es
una de las problemáticas más complejas que ha atravesado a esta ciencia. Cada pensador que ha
reflexionado sobre política, sociedad y poder, ha desarrollado su propia mirada sobre estos temas
centrales de la vida social y, por lo tanto, existen infinitas interpretaciones sobre cómo interactúan
estos conceptos en el marco de las relaciones sociales.

Si hablamos de «política» podemos empezar diciendo que es una palabra de origen griego que
remite a todo aquello relacionado con los antiguos ciudadanos de las polis (ciudad-Estado
griega). El origen del concepto se vincula a aquellos espacios, acciones y mecanismos que
utilizaban los ciudadanos para resolver sus problemáticas comunes.

Esta mirada suponía que se trataba de un quehacer ordenado hacia la búsqueda del bien
común. Sin embargo, en las sociedades modernas y complejas en las que vivimos esta búsqueda
del bien común no resulta sencilla. Como hemos visto en las unidades anteriores, conviven en el
interior de nuestras comunidades intereses muy diversos, a veces antagónicos, que tensionan el
conjunto de decisiones individuales o colectivas que se adoptan.

Podemos pensar que la sociedad está constituida por una base de relaciones sociales de
producción que determina las formas de la familia, las formas jurídicas, el sistema de gobierno,
etc., como podría interpretar alguien que adoptara una corriente de pensamiento marxista. Pero
también podemos pensarla como un entramado de acciones individuales orientadas por un
sentido compartido, donde el estatus y rol de los individuos juega un papel fundamental, como
podría presuponer alguien que adscribe a cierta mirada weberiana. Lo cierto es que,
independientemente de la posición que tomemos, en la sociedad encontramos que los individuos,
grupos o clases sociales se hallan ocupando posiciones asimétricas.

Tomemos el ejemplo del obrero y el empleador. Ambos son ciudadanos de nuestras modernas
polis pero no cabe duda que se encuentran en situaciones diferentes a la hora de hacer valer sus
intereses. Es decir, las relaciones sociales los colocan en posiciones en las que no cuentan con la
misma cantidad ni con el mismo tipo de recursos, ya sean estos coactivos, legales, económicos,
etc.

Esta situación, como no puede ser de otra manera, tiene su correlato en el campo de la política.
Allí, las decisiones que se adopten en el nombre del bien común (aquellas adoptadas desde el
Estado) y tengan capacidad de sostenerse o, por el contrario, generen conflictos relevantes,
estarán íntimamente vinculadas a las relaciones de poder entre los actores sociales.

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Por ejemplo, si un Gobierno argumenta que es positivo para el bien común realizar un ajuste
económico disminuyendo los gastos del Estado, y se traduce en la reducción de los montos
destinados a pagar jubilaciones, es muy probable que los jubilados no estén de acuerdo con esa
medida que los afecta directamente. La posibilidad de sostener esa decisión política por parte del
Gobierno estará dada por los niveles de resistencia que los jubilados puedan oponer a la misma.
Si el conflicto que se genera es muy importante, quizás el Gobierno, pese al poder político que
detenta, se vea obligado a retroceder en su decisión.

En el variopinto conjunto de intereses en tensión, los individuos, grupos o clases pugnan por
conformar, ordenar, reglar, definir, imponer, etc. el comportamiento de los demás. Precisamente a
este hecho hace referencia la sociología cuando menciona la noción de poder.

“El poder, como se ha reconocido desde hace tiempo es un fenómeno de relación (...) se
basa en la capacidad de influir en otros (...) debemos verlo como una relación en la que
una persona o grupo está en condiciones de determinar las acciones de otra persona o
grupo en dirección de los fines de aquella persona o aquel grupo () Además y éste es el
aspecto que distingue al poder de la influencia general, esta persona o grupo debe estar
en condiciones de imponer alguna sanción en el caso que no se actúe en el sentido
deseado”.

Easton, D. Sociología del Poder, Centro Editor de América Latina s.a., 1979.

Actividad

Luego de mirar el video sobre la noción de poder para Michel Foucault, contraponer dicha noción
con la cita de David Easton.

Link al video: Deconstrucciones: El poder (Darío Sztajnszrajber) - Canal Encuentro

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