Software
Es el conjunto de los programas de cómputo, procedimientos, reglas, documentación y datos
asociados, que forman parte de las operaciones de un sistema de computación.
Se conoce como software logicial o soporte lógico al sistema formal de un sistema informático,
que comprende el conjunto de los componentes lógicos necesarios que hace posible la realización
de tareas específicas, en contraposición a los componentes físicos que son llamados hardware. La
interacción entre el software y el hardware hace operativo un ordenador (u otro dispositivo), es
decir, el software envía instrucciones que el hardware ejecuta, haciendo posible su
funcionamiento.
Las características específicas de un software pueden variar significativamente dependiendo de su
propósito, contexto y tecnología subyacente.
Interfaz de usuario (UI): La interfaz de usuario se refiere a cómo los usuarios interactúan
con el software. Puede incluir elementos como botones, menús, formularios y otros
controles que permiten a los usuarios realizar acciones y recibir retroalimentación del
sistema.
Funcionalidad: Se refiere a las capacidades y características específicas que ofrece el
software. Esto puede incluir tareas que el software puede realizar, como procesamiento
de datos, cálculos, generación de informes, comunicación, etc.
Rendimiento: El rendimiento se refiere a la eficiencia con la que el software realiza sus
funciones. Esto puede incluir la velocidad de respuesta, el tiempo de procesamiento, la
capacidad de manejar grandes cantidades de datos, entre otros aspectos.
Seguridad: La seguridad es crucial para proteger los datos y la integridad del sistema. Esto
implica medidas como la autenticación de usuarios, control de acceso, encriptación de
datos y prevención de vulnerabilidades de seguridad.
Escalabilidad: La capacidad de un software para manejar un aumento en la carga de
trabajo o la cantidad de usuarios sin perder rendimiento o funcionalidad. La escalabilidad
puede ser horizontal (agregando más hardware) o vertical (mejorando el rendimiento del
hardware existente).
Facilidad de mantenimiento: La facilidad con la que el software puede ser actualizado,
corregido y mejorado con el tiempo. Esto incluye la claridad del código, la modularidad y la
documentación adecuada.
Flexibilidad: La capacidad del software para adaptarse a diferentes requisitos y
necesidades sin requerir cambios significativos en su estructura o código base.
Usabilidad: La facilidad con la que los usuarios pueden aprender a utilizar el software y
realizar tareas específicas. Esto incluye aspectos como la claridad del diseño, la
consistencia en la interfaz y la retroalimentación adecuada.
Personalización: La capacidad del software para adaptarse a las preferencias y necesidades
individuales de los usuarios. Esto puede incluir opciones de configuración, ajustes de
interfaz y funciones específicas para diferentes usuarios o roles.
En el área de sistemas, hay una amplia gama de software que se utiliza para diversos propósitos.
Aquí hay algunos ejemplos:
Sistemas Operativos: Son programas que gestionan los recursos de hardware y proporcionan
servicios comunes para otros programas que se ejecutan en el equipo. Algunos ejemplos incluyen
Windows, macOS, Linux, Unix, etc.
Software de Gestión de Redes: Herramientas que permiten supervisar y administrar redes
informáticas, incluyendo la configuración de dispositivos, monitoreo del tráfico de red, detección
de fallos, etc. Ejemplos incluyen Cisco Network Assistant, SolarWinds Network Performance
Monitor, Nagios, etc.
Software de Virtualización: Permite crear máquinas virtuales o entornos virtualizados para
ejecutar múltiples sistemas operativos o aplicaciones en un único hardware físico. Ejemplos
incluyen VMware vSphere, VirtualBox, Microsoft Hyper-V, etc.