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Anatomía del Miembro Inferior y Pelvis

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Dra. Araceli Sonia Tordoya Ch.

El miembro inferior comprende cinco segmentos:


• Cintura pélvica
• Parte libre con las regiones del muslo, la rodilla, la pierna y
el pie.
Constituida por los:
Dos huesos coxales
• Articulados atrás con el sacro
• Unidos entre sí adelante por la sínfisis del pubis.
• Se describen: el coxal y la pelvis ósea en general.
Hueso par, articulado posteromedialmente con el sacro,
adelante y en el plano mediano con su homólogo contralateral;
abajo y en sentido lateral, con el fémur.
Constituido por tres piezas óseas distintas, el pubis adelante, el
ilion arriba y lateralmente, el isquion abajo y atrás, forma en el
adulto un hueso único, en el cual se describen dos caras, cuatro
bordes y cuatro ángulos.
Cara lateral: en su parte media presenta una amplia:
• Cavidad articular, el acetábulo [cótilo]. Es redondeada, muy
profunda, circunscrita por un reborde circular saliente, el Acetabulo
borde acetabular [ceja cotiloidea]. Está interrumpido en su
parte inferior por la incisura acetabular [isquiopúbica],
• ientras que los otros puntos de soldadura de las piezas
óseas primitivas están apenas marcados (incisura iliopúbica
e ilioisquiática).
• El acetábulo presenta dos partes distintas:

A. Una no articular, la fosa acetabular, de forma cuadrilátera.


Uno de sus bordes, el inferior, corresponde a la escotadura
acetabular.
B. Otra articular, la carilla semilunar, rodea a la precedente en
forma de medialuna lisa, regular, cuyas extremidades terminan
en la incisura acetabular.
Por encima del acetábulo se expande la cara glútea [fosa ilíaca
externa], recorrida por dos líneas rugosas:
– La línea glútea anterior empieza en la incisura ciática mayor
y se dirige hacia arriba y adelante, para finalizar en el borde
anterosuperior del hueso coxal.

– La línea glútea posterior se origina a 2 cm por detrás de la


Línea glútea anterior, en la escotadura ciática mayor, sigue un
trayecto ascendente y hacia atrás, terminando en el borde
superior del hueso.

Estas líneas dividen la cara glútea del hueso en tres zonas:


A. Posterior, en cuya parte superior se inserta el glúteo mayor.
B. Media, más extensa, donde se inserta el glúteo medio.
C. Anterior, mucho más extensa, destinada al glúteo menor
Cara medial o interna: una cresta dirigida de arriba hacia abajo
y de atrás hacia adelante, la línea arqueada [innominada],
divide esta cara en dos:

A. Superolateralmente: se encuentra la fosa ilíaca, muy lisa a


pesar de las inserciones amplias y firmes del músculo ilíaco.
En su parte posterior se ve uno de los forámenes nutricios del
hueso, dirigido hacia abajo y lateralmente.

B. Por debajo y atrás: se ven sucesivamente, de arriba hacia


abajo: la tuberosidad ilíaca, rugosidad destinada a la inserción
de los ligamentos sacroilíacos posteriores.
En su parte superior se inserta el músculo obturador interno.
Abajo, una superficie menos extensa, orientada en sentido
medial y un poco hacia abajo, al unirse con la precedente
forma una saliente que con su homóloga opuesta constituyen
el estrecho medio de la pelvis. Por último, delante y debajo
de las superficies descritas, el foramen obturador.
Ángulo anterosuperior: espina ilíaca anterosuperior.
Ángulo posterosuperior: espina ilíaca posterosuperior.
Ángulo medial: formado por la superficie de la sínfisis del
pubis.

Ángulo posteroinferior: formado por la tuberosidad isquiática,


representa una de las partes más gruesas del hueso coxal.
En su parte medial se insertan los músculos isquiocavernoso
y transverso superficial del periné.
En su parte lateral se inserta el aductor mayor. Su parte
posterior, convexa y ancha, da inserción al cuadrado femoral y,
algo más abajo, a los músculos del compartimento femoral
posterior: semitendinoso, semimembranoso y bíceps femoral.
Estructura
El hueso coxal está constituido a la manera de un hueso plano,
formado por dos láminas de hueso compacto que cubren el
hueso esponjoso, de espesor variable.
Las regiones más delgadas son la pared situada entre la fosa
ilíaca y la fosa glútea, así como la fosa acetabular.

Las regiones más gruesas corresponden a la cresta ilíaca, a la


tuberosidad isquiática y al pubis, que son zonas de inserciones
musculares firmes. La terminación de ese verdadero pilar
(espolón) es la región superior del borde acetabular, que en
este punto se denomina techo acetabular.
Desarrollo
• Tres puntos de osificación primarios corresponden
respectivamente al ilion, al isquion y al pubis. Se desarrollan
en forma excéntrica para converger hacia la fosa acetabular,
donde, en el momento del nacimiento, estos se hallan
separados por tres láminas cartilaginosas, dispuestas en
forma de Y (cartílago en Y).
• Este cartílago desaparece poco a poco entre los 12 y los 15
años.
• También se describen varios puntos de osificación
complementarios variables
Pelvis en general
Constituida por la unión de los dos huesos coxales, el sacro y el
cóccix,
Situada en la parte más baja del tronco y responde, en el
adulto de talla ordinaria, a la parte media del cuerpo: puede
aceptarse que en el sexo masculino es algo más alta que en el
femenino. En su conjunto se presenta como un cono truncado,
cuya base es superior y el vértice inferior.
Circunferencia superior de la pelvis
Orientada hacia arriba y adelante, está formada de atrás hacia
adelante, por:
1. La articulación sacrolumbar.
2. La parte posterior de las alas del sacro.
3. La cresta ilíaca en toda su extensión.
4. Adelante deja un amplio espacio entre las espinas ilíacas
anterosuperiores y la sínfisis del pubis.

Su mayor diámetro transversal se extiende de una cresta ilíaca


a la otra y mide aproximadamente 30 cm. La distancia entre
una espina ilíaca anterior superior y la otra es de alrededor de
20 cm.
Abertura [estrecho] inferior de la pelvis
Está formada:
1. Adelante, por el borde inferior de la sínfisis del pubis.
2. Atrás, por la punta del cóccix.
3. A los lados, por los isquiones unidos a las sínfisis por las
ramas inferiores del pubis (ramas isquiopubianas).
El intervalo isquiococcígeo está ocupado por el borde
inferior del ligamento sacrotuberoso, tapizado por el
músculo coccígeo.
Sus diámetros son menores que los de la abertura
superior
Diferencias sexuales
Se refieren sobre todo al grosor del hueso, mayor en el
sexo masculino.
También a las dimensiones: la pelvis es más alta en el sexo
masculino y más ancha en el femenino. Pero, en especial,
tienen que ver con la forma general de la pelvis.

En la pelvis femenina, en efecto, las fosas ilíacas son más


anchas, más abiertas, la sínfisis del pubis más baja, la
cavidad pélvica (pelvis menor) más ancha y el diámetro
transverso, mayor.
Se nota también un ángulo sacrolumbar más pronunciado
y una pelvis más inclinada hacia adelante que en la
masculina.
Son:
• El fémur, el hueso largo y voluminoso del muslo.
• La patela [rótula], situada en la parte anterior de la
articulación de la rodilla.
• Los dos huesos de la pierna: la tibia, situada en la parte
medial de la pierna, es un hueso voluminoso. La fíbula
[peroné], ubicada en la parte lateral, es más delgada.
Ambos huesos de la pierna están articulados entre sí en sus
extremos por articulaciones casi inmóviles. En su parte
media los separa el espacio interóseo, ocupado por una
membrana fibrosa, la membrana interósea de la pierna.
Hueso largo, voluminoso y resistente.
• Su forma se adapta a la estación de pie (ortostática) que caracteriza al ser
humano.
• Su extremidad superior está acodada: es el cuello del fémur, que desempeña la
acción de arbotante de transmisión de fuerzas entre el tronco y el miembro
inferior. El cuerpo, muy largo, es oblicuo hacia abajo y medialmente. Esta
oblicuidad es la consecuencia del ensanchamiento de la pevis humana y del
cierre del ángulo entre el cuello y el cuerpo del hueso. La oblicuidad es más
acentuada en el sexo femenino, cuya pelvis en general es más ancha. El cuerpo
está incurvado hacia atrás.
• El fémur presenta una ligera torsión sobre su eje, de tal manera que el plano
transversal de su extremidad inferior forma un ángulo abierto medialmente
con el plano transversal de la extremidad superior.
DESCRIPCIÓN
Como en todos los huesos largos, se considera que el fémur
tiene un cuerpo y dos extremidades, epífisis superior e inferior
CUERPO
• Presenta tres caras, anterior, lateral y medial.
• Los bordes que separan estas caras son muy poco marcados
y solo existe un borde neto, el borde posterior.
• Centrado en este borde, la sección transversal del hueso
muestra que tiene una forma casi circular:
Cara anterior: lisa, más convexa que plana, cubierta en sus tres
cuartos superiores por la inserción del músculo vasto
intermedio; en su cuarto inferior se inserta el músculo articular
de la rodilla.
Caras lateral y medial: convexas y lisas, son más anchas en sus
dos tercios superiores y se estrechan hacia abajo por la
bifurcación de la parte inferior del borde posterior del hueso.
El músculo vasto intermedio cubre en parte ambas caras
Borde posterior o línea áspera: es grueso, rugoso, bien
definido, saliente, complejo. Separa netamente la cara medial
de la lateral.
EXTREMIDAD SUPERIOR
Participa en la articulación de la cadera. Presenta una cabeza,
un cuello y un macizo trocantérico.

Cabeza: redondeada y presenta aproximadamente los dos


tercios de una esfera. Se orienta hacia arriba, en sentido medial
y algo hacia adelante. Está deprimida, algo por debajo y hacia
atrás de su centro, por la fosita de la cabeza femoral, donde se
inserta el ligamento de la cabeza del fémur [redondo].
Cuello (anatómico): es un cilindro aplastado de adelante hacia
atrás, es oblicuo hacia abajo y atrás, de lo cual resulta que la
cara anterior mira algo hacia abajo y su cara posterior, algo
hacia arriba.
Macizo trocantérico: está constituido por el trocánter mayor y
el trocánter menor:
A. Trocánter mayor: eminencia cuadrilátera, aplastada en
sentido transversal, muy saliente hacia arriba y lateral al cuello:
la tuberosidad glútea, importante referencia, puesto que
señala la parte más superficial del hueso en su extremidad
superior.

Trocánter menor:
• Tubérculo grueso unido al precedente por la línea y la cresta
intertrocantéricas
• Situado debajo, lateral y detrás del cuello. Su relieve está
originado por la importante inserción del músculo iliopsoas.
Cuello quirúrgico. Corresponde a la unión del cuerpo del
hueso con el macizo trocantérico.
EXTREMIDAD INFERIOR
Participa en la articulación de la rodilla.
Tiene forma abultada y se curva de adelante hacia atrás.
Presenta:
– Adelante, una superficie articular en forma de polea: la
tróclea femoral (cara patelar del fémur), constituida por dos
vertientes laterales que convergen en un surco anteroposterior,
o garganta de la tróclea. De estas dos vertientes, la lateral es la
más ancha.
– Abajo y atrás, las dos vertientes de la tróclea se separan una
de la otra, formando la fosa intercondílea, limitada por el
cóndilo medial y el cóndilo lateral del fémur.
Desarrollo
Se efectúa a partir de un esbozo cartilaginoso donde aparecen
cinco puntos de osificación:
• Un punto diafisario (2.º mes).
• Tres puntos epifisarios superiores (cabeza, trocánteres
mayor y menor).
• Un punto epifisario inferior.
Los puntos epifisarios aparecen en forma tardía (2.º o [Link] año
de vida).
Los cartílagos epifisarios [de crecimiento] se encuentran:
– Arriba, en la unión cervicocefálica.
– Abajo, por encima de la epífisis inferior
Hueso corto, aplastado de adelante hacia atrás, de forma
triangular, con base superior.
POSICIÓN
Resulta dificultoso distinguir una patela derecha de una
izquierda.
DESCRIPCIÓN
Se le describen: caras, base, bordes y vértice.
• Cara anterior: es superficial y ligeramente convexa de arriba
hacia abajo.
• Presenta estrías verticales en las que se insertan fascículos
fibrosos y orificios prolongados en sentido vertical que dan
paso a elementos vasculares.
• Está cubierta por formaciones fibrosas dependientes del
cuádriceps femoral y de la fascia lata.
• Una bolsa sinovial prepatelar la separa de la piel.

CARA ARTICULAR:
• Es articular casi por completo, con dos superficies
ligeramente cóncavas para los cóndilos
• Separadas entre sí por una cresta vertical que corresponde
al fondo de la tróclea femoral.
• Abajo, se encuentra una superficie rugosa
BASE:
• Pequeña superficie inclinada de arriba hacia abajo y de atrás
hacia adelante.
• Da inserción en su mitad o tres cuartos anteriores al tendón
del cuádriceps femoral.
• Su parte posterior está cubierta de cartílago hialino, en
relación con la cavidad articular.

BORDES LATERAL Y MEDIAL:


• Al principio verticales, convergen hacia el vértice del hueso.
• En ellos se insertan las expansiones laterales del cuádriceps,
el tendón del recto femoral y los retináculos medial y lateral
de la patela [rótula].

VÉRTICE:
Está prolongado hacia abajo por el voluminoso y sólido
ligamento patelar [rotuliano], que lo une a la tuberosidad tibial.
DESARROLLO
• El núcleo inicial permanece cartilaginoso hasta los 2 años.
• El punto óseo primitivo aparece y se desarrolla en todos los
sentidos.
• La osificación no termina antes de los 20 años.
Hueso largo, voluminoso, sólido
• Situado en sentido medial a la fíbula [peroné], por debajo
del fémur, se apoya sobre ella.
• Con la rodilla extendida, en la estación de pie, el fémur
transmite el peso del cuerpo al conglomerado óseo vertical
de la pierna.

DESCRIPCIÓN
CUERPO
Es prismático triangular visto en un corte. En su conjunto no es
del todo rectilíneo, dibuja una S muy alargada, cóncava
lateralmente, luego en sentido medial. Se describen tres caras y
tres bordes.
CARA MEDIAL
• Es subcutánea, muy superficial y expuesta a los
traumatismos
• En su parte superior da inserción a los músculos que
constituyen la pata de ganso: semitendinoso, sartorio y
grácil.

CARA LATERAL
• Es cóncava arriba, en sus dos tercios superiores, para la
inserción del músculo tibial anterior.
• Se vuelve convexa abajo y rodea el hueso de lateral a medial
y hacia adelante, para hacerse anterior.
• Sobre esta parte se deslizan los tendones extensores de los
dedos.

CARA POSTERIOR
• Está atravesada arriba por una cresta oblicua: la línea del
sóleo: se inserta el músculo sóleo.
• El foramen nutricio de la tibia se encuentra por debajo de la
línea del sóleo, dirigido en forma oblicua hacia abajo.
BORDE ANTERIOR
• Sigue las sinuosidades de la diáfisis en forma de S itálica.
• Obtuso y redondeado en sus extremos
• Es cortante en su parte media: es la cresta de la tibia.
• En su parte superior se sitúa lateral a una saliente, la
tuberosidad tibial.

BORDE MEDIAL
• Poco marcado arriba, es más saliente abajo.
• Da inserción a la fascia profunda de la pierna y a fascículos
del flexor largo de los dedos.
BORDE INTERÓSEO
• Es lateral; en él se inserta la membrana interósea.
EXTREMIDAD SUPERIOR
• Participa en la articulación tibiofibular y en la
articulación de la rodilla.
• Es muy voluminosa, ensanchada, algo
proyectada hacia atrás, prolongada en sentido
transversal.
• Se denomina también macizo tibial.
CARA ARTICULAR SUPERIOR
• Presenta dos superficies articulares horizontales y
ligeramente excavadas para recibir a los cóndilos femorales
• La parte de la carilla articular correspondiente al cóndilo
medial es más larga y excavada
• La parte correspondiente al cóndilo lateral es más extendida
en sentido transversal.
• Cada una de ellas presenta un borde periférico semicircular
y un borde medial en relación con el eje del hueso. Tubérculo
• En su parte media (CARA ARTICULAR SUPERIOR), se eleva en intercondileo
medial
forma de salientes óseas que forman el tubérculo intercondíleo
medial, casi vertical, y el tubérculo intercondíleo lateral, más
oblicuo, separados por una incisura.
EXTREMIDAD INFERIOR
Menos desarrollada que la superior, participa en la articulación
talocrural y en la sindesmosis tibiofibular.
Se distinguen las siguientes caras:

Cara articular inferior:


-Se articula con la tróclea talar [astragalina] por una superficie
cuadrilátera lisa y uniforme, cóncava de adelante hacia atrás y
algo más ancha en sentido lateral que medial.
-Una cresta anteroposterior roma la divide en dos porciones
laterales que se apoyan en la tróclea talar [astragalina].
-La cresta corresponde a la garganta de la tróclea.

Cara anterior: convexa y lisa, sin relieves óseos, continúa la


cara lateral del cuerpo. Abajo y medialmente, el maléolo
medial es uno de los puntos de referencia esenciales de la
articulación talocrural.
Cara posterior: está marcada por surcos oblicuos orientados en
sentido medial para el paso de los tendones flexores del pie.
El surco medial corresponde al tibial posterior. El surco lateral,
al flexor largo del dedo gordo, y es el más marcado. El surco
medio corresponde al flexor largo de los dedos. La cara
posterior, constituye el “maléolo posterior” (Destot).

Cara lateral: orientada algo hacia atrás, presenta la incisura


fibular [peroneal]: para la inserción de los ligamentos de la
articulación tibiofibular inferior

Cara medial: está prolongada abajo por la saliente del maléolo


medial, su cara medial es convexa y lisa
Su borde posterior presenta el surco maleolar, oblicuo hacia
abajo y medialmente, para el paso del tendón del tibial
posterior.
DESARROLLO
A partir del esbozo cartilaginoso inicial, se desarrollan cuatro
puntos de osificación:
A. Un punto primitivo diafisario (entre los 35 y los 40 días de
vida intrauterina) forma no solo la diáfisis sino también buena
parte de sus epífisis.
B. Tres puntos complementarios:
– Punto epifisario superior: aparece en el momento del
nacimiento.
– Punto tuberositario anterior: aparece del 2.º al 4.º año de
vida.
– Punto epifisario inferior: aparece entre el 2.º y el [Link] año.
El cartílago epifisario más fértil se halla en la extremidad
superior del hueso, según la regla “cerca de la rodilla, lejos del
codo”.
FÍBULA [PERONÉ]
• Es el hueso lateral de la pierna, situado en sentido lateral a
la tibia; desciende más que esta en la articulación talocrural.
• Es un hueso largo y delgado, que se articula con la tibia por
sus dos extremidades y su diáfisis. Además, participa en la
articulación talocrural.

DESCRIPCIÓN
CUERPO
Posee tres caras y tres bordes.
Cara lateral: redondeada en su parte superior.
Cara medial: estrecha en sus partes superior e inferior, es más
ancha en su parte media. Una cresta longitudinal
se desprende de la parte alta del borde anterior, y abajo, por
encima del maléolo, se une al borde medial; es el borde
interóseo donde se inserta la membrana interósea.

Cara posterior: orientada hacia atrás en.


En la parte superior se inserta el músculo sóleo, y en su parte
media, el flexor largo del dedo gordo. La cresta medial se ubica
en el tercio superior y medial, da inserción al tibial posterior y
al tabique fibroso que lo separadel flexor largo del dedo gordo.
En el tercio medio de la cara posterior se encuentra el foramen
nutricio del hueso, dirigido hacia abajo.
Bordes: difíciles de distinguir, se describen:
– Anterior: vertical, ligeramente cóncavo hacia adelante, se
encuentra bien marcado.
– Interóseo: se inserta la membrana interósea. Esta membrana
no llega hasta la cabeza de la fíbula [peroné], dejando un
espacio para el pasaje de los vasos tibiales anteriores.
– Posterior: más marcado en la parte inferior, forma abajo el
borde posterior del surco maleolar. En él se inserta el tabique
que separa a los músculos de la región lateral de la posterior
Extremidad superior o cabeza de la fíbula
Presenta en su parte medial una cara articular plana, redonda
u oval, el vértice de la cabeza [apófisis estiloides]. Su borde
anterior, más ancho que el posterior, oblicuo abajo, se prolonga
hasta la parte más anterior de la epífisis; es la cara anterior. En
el vértice de la cabeza y delante de él se inserta el tendón
inferior del bíceps femoral, y medial a él, la parte inferior del
ligamento colateral fibular [peroneo] de la rodilla.
En la cara lateral, delante del vértice de la cabeza, se inserta el
músculo fibular [peroneo] largo. Por atrás, fibras del músculo
sóleo. La cabeza está unida al cuerpo del hueso por el cuello;
en contacto inmediato con este, lateralmente y rodeándolo,
pasa el nervio fibular [peroneo] común.
Extremidad inferior
Situada en sentido lateral a la articulación talocrural, forma el maléolo
lateral, colocado en un plano más posterior que el
medial, y que desciende más que este. Presenta medialmente, de
arriba hacia abajo:

– Una superficie rugosa donde se insertan ligamentos que unen la


fíbula [peroné] a la tibia.
– Una cara lisa y articular relacionada con la cara lateral de la epífisis
inferior de la tibia y con la cara lateral del talus [astrágalo].
– Debajo y detrás de esta cara, una depresión o fosita donde se inserta
el ligamento talofibular posterior.
– Adelante y lateralmente es convexa y lisa, se la palpa debajo de la
piel.

– Atrás y lateralmente, presenta un surco, continuación del surco de los


tendones fibulares [peroneos] de la cara lateral del hueso.
– Abajo y atrás se adelgaza en punta, formando el vértice, dividido en
su extremidad en dos eminencias, entre las cuales pasa el ligamento
calcaneofibular.
En los bordes anterior y posterior del maléolo se insertan ligamentos
que lo unen a la tibia y al talus [astrágalo].
Estructura
El hueso compacto de la diáfisis es sólido pero de poco espesor,
como el propio hueso. La cavidad medular tiene dimensiones
reducidas. El tejido esponjoso de las extremidades no presenta
orientación particular. La lámina compacta que lo rodea es muy
delgada.
Anatomía de superficie
La fíbula [peroné] es perceptible en sus dos extremidades,
Su diáfisis está hundida entre los músculos.
El esqueleto de la pierna, homólogo del esqueleto del antebrazo,
no tiene la misma movilidad: la tibia y la fíbula están muy unidas
entre sí y los movimientos de ambos son muy limitados.
Solidarios en su función de sustentación en la posición de pie,
también lo son en los traumatismos de la pierna. En los choques
directos, los huesos se fracturan al mismo nivel. Se producen
también fracturas por torsión, denominadas espiroideas, cuyo
trazo se enrolla en hélice sobre la fíbula [peroné] fracturada a un
nivel diferente.

Desarrollo
El punto primitivo diafisario aparece hacia el 35.º a 40.º día de la
vida fetal. Los dos puntos complementarios epifisarios son visibles
desde el 2.º año para la extremidad superior y desde el 4.º para la
extremidad inferior. El cartílago epifisario más fértil es el superior.
HUESOS DEL PIE
Los huesos del pie, en número de veintiséis, repartidos en tres
grupos y yendo de atrás hacia adelante, son:

HUESOS DEL TARSO


Son siete, dispuestos en dos filas:
A. Una fila posterior, con el talus [astrágalo] y el calcáneo,
forman el tarso posterior.
B. Una fila anterior, con el cuboides, el navicular y los
cuneiformes medial, intermedio y lateral, constituyen el tarso
anterior.

Talus [astrágalo]
Está interpuesto entre los huesos de la pierna por arriba, el
calcáneo por abajo y atrás, y el navicular por adelante. Es el
hueso del pie que está situado más arriba. Es el único hueso
del tarso que no presenta inserciones musculares. Se distingue
un cuerpo, voluminoso, interpuesto entre la tibia, la fíbula
[peroné] y el calcáneo, un cuello estrechado y una cabeza
dirigida hacia adelante, hacia el navicular.
Calcáneo
Es el más voluminoso de los huesos del tarso, se aplica
al suelo por su parte posteroinferior. Se articula arriba
con el talus [astrágalo] y adelante, con el cuboides.

Descripción
Es un hueso alargado de adelante hacia atrás, con una
importante y fuerte saliente medial.

Anatomía de superficie
Las caras laterales y posterior son accesibles a la
palpación a través de los planos de cubierta, en toda
su extensión. En cambio, las otras caras articulares, o
las cubiertas por partes blandas, están ocultas. Solo el
sustentáculo del talus [astrágalo] se puede palpar a
través de la piel, debajo del maléolo medial
CUBOIDES
Se articula atrás con el calcáneo, medialmente
con el navicular y el cuneiforme lateral, adelante
con el 4.º y el 5.º metatarsiano.

NAVICULAR [ESCAFOIDES]
Se articula con la cabeza del talus [astrágalo] y,
por adelante, con los tres cuneiformes. Aplastado
en sentido anteroposterior, no llega tan adelante
como el cuboides.
CUNEIFORMES
Se los designa así por tener forma de cuñas con base dorsal y
vértice plantar, situados entre el navicular, el cuboides y los
cuatro primeros metatarsianos. De esta manera contribuyen a
dar a los esqueletos tarsiano y metatarsiano su aspecto
cóncavo abajo y medialmente.

Cuneiforme medial [1.ª cuña]


Forma parte del borde medial del pie. Atrás se articula con el
navicular. Adelante se relaciona con la carilla posterior de la
base del [Link] metatarsiano

Cuneiforme intermedio [2.ª cuña]


Hacia atrás, con forma triangular y ligeramente cóncavo, se
articula con la cara media del navicular. Hacia adelante, con la
base del 2.º metatarsiano. Medialmente, se articula en sentido
anteroinferior con el cuneiforme medial

Cuneiforme lateral [3.a cuña]


Hacia atrás se articula con la carilla del navicular. Hacia
adelante, con el [Link] metatarsiano.
Estructura de los huesos del tarso
Todos son huesos cortos, formados por tejido óseo
esponjoso
rodeado por una capa sólida de hueso compacto.

Las trabéculas óseas se orientan en el sentido de las


fuerzas complejas que el peso del cuerpo ejerce
sobre el pie.
En efecto, la orientación de esas fuerzas, y por lo
tanto de las trabéculas, varía según que el pie se
apoye sobre el suelo por toda su superficie (posición
plantígrada) o solo por su extremidad anterior
(posición digitígrada). Las precisiones anatómicas
concernientes a estas estructuras se considerarán
más adelante.
DESARROLLO DE LOS HUESOS DEL TARSO
Cada uno de ellos se desarrolla a partir de un punto de
osificación primario.
Solo el calcáneo presenta dos puntos secundarios para su parte
posterior.
Esos puntos de osificación primarios aparecen hacia el [Link] mes
de vida intrauterina para el calcáneo y en el 6.º mes para el
talus [astrágalo]. Entre el 2.º y el 5.º año aparecen los puntos
de osificación para los huesos del tarso anterior.
Las operaciones quirúrgicas dirigidas contra las deformaciones
del pie, en la primera infancia, se efectúan sobre piezas aún
casi enteramente cartilaginosas.
Las anomalías en este desarrollo pueden ocasionar el aumento
del número de los huesos del tarso (hueso trígono, cuneiforme
bipartitum, etc.) o su reducción por soldadura de ciertos
huesos.
Metatarso
Descripción
Constituye el esqueleto del antepié, entre el tarso anterior y los
dedos. Está unido a los primeros por la articulación
tarsometatarsiana y a los segundos, por las articulaciones
metatarsofalángicas. Existen cinco metatarsianos, numerados
del I al V, que van de medial a lateral. Todos son huesos largos,
con:

– Una diáfisis de forma triangular, cuya cara dorsal es plana;


también lo son las caras laterales (en relación con los músculos
interóseos) y un borde saliente, plantar.
– Dos epífisis, una superior o proximal (base), articulada con el
tarso por una parte y con los otros metatarsianos, por otra.
La otra epífisis, inferior o distal (cabeza), está articulada con la
falange proximal de los dedos correspondientes. Saliente en la
cara plantar, la extremidad distal toma contacto con el suelo en
la estación de pie (ortostática).
[Link] METATARSIANO
Es el más corto y el más voluminoso. Su extremidad proximal
tiene una carilla lateral. Puede existir por adelante, algo arriba
y lateralmente a esta, una carilla pequeña, menor, que se
articula con el 2.º metatarsiano. En su cara plantar se
encuentra una saliente lateral más o menos desarrollada: la
tuberosidad del [Link] metatarsiano, destinada a la inserción del
tendón del músculo peroneo largo.

2.º METATARSIANO
Posee una extremidad proximal o base, encastrada entre los
tres cuneiformes, por una parte, y el 1.º y el 2.º metatarsiano
por otra. Se la reconoce por la complejidad y el número de sus
carillas articulares.

3.º Y 4.º METATARSIANO


Son los más acordes con la descripción general.

5.º METATARSIANO
Es el más delgado, pero su base tiene dos carillas articulares,
una posterior para el cuboides, oblicua arriba y lateralmente.
Otra medial se articula con el 4.º metatarsiano.
ESTRUCTURA
Los metatarsianos son huesos largos. La cortical de su diáfisis es
espesa y sólida, el conducto medular tiene dimensiones reducidas.
El tejido esponjoso de sus epífisis es igualmente robusto y denso, lo que
manifiesta la importancia de los esfuerzos sufridos por estos huesos en la
estación de pie, la marcha, la carrera y el salto.

ANATOMÍA DE SUPERFICIE
La cara dorsal de los huesos está separada de la piel solo por los tendones,
los vasos y los nervios superficiales. Los huesos se perciben fácilmente en
los bordes medial y lateral del pie. La extremidad proximal del [Link]
metatarsiano se manifiesta en forma discreta, mientras que la tuberosidad
del 5.º es fácil de palpar.
DESARROLLO
Se desarrollan a partir de dos puntos de osificación: un punto primario para la
diáfisis y la extremidad proximal (4.º a 5.º mes de vida intrauterina) y un punto
complementario para la extremidad distal (2.º a 4.º año). El cartílago epifisario
se sitúa en la extremidad distal del hueso.
El [Link] metatarsiano se distingue de sus vecinos porque el punto de osificación
complementario se encuentra en la extremidad proximal del hueso.
FALANGES DE LOS DEDOS DEL PIE
Cada dedo del pie, excepto el primero, posee tres
falanges: proximal, media, distal [1.ª, 2.ª y 3.ª falange].
Estos huesos son muy cortos, en especial el último; a
pesar de
su calidad de huesos “largos”, sus extremidades están
prácticamente en contacto una con otra. Por comparación
con las partes blandas espesas que las tapizan, ocupan un
lugar menor y están situadas en el eje del dedo. Reciben
las inserciones de numerosos tendones que aseguran los
movimientos de flexión dorsal y plantar, cuya acción
locomotora no es despreciable. La falange proximal del
primer dedo suele estar flanqueada por los huesos
sesamoideos, uno medial y otro lateral, próximos a su cara
plantar.

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