Durante el Perú Prehispánico
Asentamiento en zonas altas: La población se asentaba en
las zonas altas, no en los valles, buscando aprovechar al
máximo las tierras agrícolas a través de la construcción de
infraestructura como los andenes.
Control vertical del espacio: Era fundamental el control
vertical del espacio para garantizar el acceso a recursos de los
diversos pisos ecológicos. Los territorios funcionaban de
manera transversal.
Centros políticos en ciudades andinas: Los centros políticos
de los imperios y culturas prehispánicas estaban en ciudades
andinas o en valles costeros, con una economía centrada en
garantizar recursos y legitimar el poder de la élite.
Durante el Perú Colonial
Reubicación en reducciones: La población indígena fue
reubicada en pueblos llamados "reducciones de indios" para
mejorar el control del territorio y de la población.
Prioridad en la explotación minera: La economía colonial se
enfocó en la explotación minera, y los centros políticos se
trasladaron a zonas costeras como Lima, debido a su cercanía a
puertos y la orientación económica hacia la exportación de
materias primas para las metrópolis coloniales en Europa.