1.
Mantener la calma y fomentar la comunicación:
Reunión con el Product Owner: Solicitaría una reunión individual
con el Product Owner para entender a fondo las razones detrás de
este cambio. Es crucial comprender las nuevas necesidades del
cliente y las motivaciones detrás de esta decisión.
Transparencia con el equipo: Convocaría una reunión con el
equipo para comunicar de manera abierta y honesta el cambio de
dirección. Es importante que todos los miembros estén al tanto de la
situación y puedan expresar sus inquietudes.
2. Evaluar el impacto del cambio:
Análisis del trabajo realizado: Evaluaríamos qué parte del trabajo
realizado hasta el momento puede ser reutilizado en el nuevo
proyecto. Esto podría incluir elementos como la arquitectura de la
aplicación, ciertas funcionalidades o componentes de diseño.
Identificación de nuevas necesidades: Definiríamos claramente
las nuevas funcionalidades y requisitos que la aplicación para niños
requerirá.
Estimación del esfuerzo: Realizaríamos una nueva estimación del
esfuerzo necesario para completar el proyecto con el nuevo enfoque.
3. Adaptar el Product Backlog:
Crear un nuevo backlog: Junto con el Product Owner, crearíamos
un nuevo Product Backlog priorizado que refleje las necesidades del
nuevo proyecto.
Eliminar items obsoletos: Eliminaríamos los items del backlog
anterior que ya no son relevantes para el nuevo enfoque.
Añadir nuevos items: Incorporaríamos los nuevos items necesarios
para la aplicación dirigida a niños, como funcionalidades de control
parental, sistemas de verificación de identidad para tutores, y
contenido adecuado para la edad.
4. Facilitar la adaptación del equipo:
Capacitación: Si el equipo necesita adquirir nuevas habilidades o
conocimientos para desarrollar la aplicación, ofreceríamos
capacitación o recursos para ello.
Flexibilidad: Fomentar la flexibilidad y la adaptación al cambio
dentro del equipo.
Motivación: Mantener al equipo motivado y enfocado en los nuevos
objetivos del proyecto.
¿Es correcto por parte del cliente cambiar el enfoque del proyecto?
En un entorno ágil, los cambios son inevitables. La capacidad de adaptarse
a las nuevas necesidades del cliente es una de las grandes ventajas de
Scrum. Si el cambio está bien justificado y el cliente puede explicar
claramente las razones detrás de él, entonces es completamente válido.
¿Se debe continuar con el proyecto, reorientarlo o cerrarlo?
La decisión de continuar, reorientar o cerrar el proyecto dependerá de
varios factores:
Viabilidad del nuevo enfoque: ¿Es viable desarrollar la aplicación
para niños con los recursos disponibles?
Aceptación del equipo: ¿Está el equipo dispuesto a trabajar en este
nuevo proyecto?
Alinear con la visión de la empresa: ¿El nuevo proyecto se alinea
con la visión y los objetivos a largo plazo de la empresa?
Impacto financiero: ¿Cuál es el impacto financiero de este cambio?
En general, reorientar el proyecto parece ser la opción más viable.
Si el equipo tiene las habilidades necesarias y el cliente está dispuesto a
invertir los recursos necesarios, este cambio puede ser una oportunidad
para desarrollar un producto innovador y exitoso.
Como Scrum Master, mi rol sería:
Facilitar la transición: Ayudar al equipo a adaptarse al nuevo
enfoque de manera suave y eficiente.
Mantener la comunicación: Asegurar que todos los miembros del
equipo estén informados y alineados.
Gestionar las expectativas: Trabajar con el Product Owner para
gestionar las expectativas del cliente y del equipo.
En resumen, un cambio de rumbo en un proyecto ágil puede ser un
desafío, pero también una oportunidad para aprender y crecer. Al mantener
una comunicación abierta, adaptarse a las nuevas necesidades del cliente y
fomentar la colaboración dentro del equipo, podemos superar este
obstáculo y lograr el éxito en el nuevo proyecto.