UNIVERSIDAD CRISTIANA EVANGELICA NUEVO MILENIO
PROYECTO DE FILOSOFIA
ASIGNATURA: FILOSOFIA
CATEDRATICO: EMERSON ORTIZ
ALUMNOS:
ROBERTO CARLOS PINEDA GUZMÁN -124200013
OSTAVIN MARTÍNEZ ROSALES -324070019
NAARA ZIBIAH MOLINA MANCIA -122450148
OSCAR RENÉ GUTIÉRREZ LÓPEZ -323310057
LEXA DARIELA MEZA ALVARENGA - 122070049
FECHA: 20 OCTUBRE 2024
DOCTRINA FILOSOFICA CON LA QUE SE TRABAJARA:
EXISTENCIALISMO
PROBLEMAS
PROBLEMA FAMILIAR
1. ADICCIÓN O ALCOHOLISMO DE UNO DE LOS PADRES
CASO
La vida pone muchas pruebas por las que uno debe pasar, y cada quien se enfrenta a estos
problemas de manera diferente. Algunos escriben; otros pelean. Todos los miembros de
mi familia parecían ahogar sus problemas en el alcohol.
Como era un niño de apenas seis años, no veía los problemas que enfrentaba mi familia. El
mundo era grande y estaba lleno de cosas maravillosas ante los ojos de un niño curioso,
pero el tener padres alcohólicos hizo que mi mundo fuera mucho más pequeño. No podría
expresar con palabras lo asustado que me sentía.
Rápidamente aprendí a descifrar lo que mis padres pensaban y sentían. Necesitaba saber
si iba a estar en el lugar cálido y amoroso que se supone que debe ser un hogar, o en una
zona de guerra en donde la gente tenía miedo de expresar sus sentimientos.
En un momento dado, mi padre y mi madre pensaron que sería bueno que ella se fuera, y
así lo hizo. Durante el tiempo en que mi mamá se fue, ella y mi papá estuvieron sobrios de
vez en cuando.
Una vez mi papá salió un viernes por la noche y nos dejó a mí y a un amigo mío en la casa.
Como él no regresaba, mi amigo y yo nos fuimos a su casa. Cuando mi papá vino a
recogerme, se sentía con náusea debido a lo mucho que bebió. Entonces me dijo que
quería cambiar.
Después de eso, vi a mi mamá, y ella se encontraba sobria. Me comentó acerca de
Alateen, y yo le dije que iría para probar. Enseguida le dije a mi papá que yo quería ir, y él
decidió ir a A.A. Así fue como juntos empezamos el camino hacia la recuperación.
Recuerdo mi primera reunión bastante bien, aunque siento como si hubiera sido hace
muchísimo tiempo. Había una gran cantidad de muchachos mayores que yo, y no conocía
a ninguno de ellos. Traté de encontrar un rincón oscuro para esconderme cuando una
muchacha de 18 años se me acercó, se agachó y me miró a los ojos y, con una voz
reconfortante y una cariñosa sonrisa, me preguntó: «¿Estás nervioso?» Titubeando le
indiqué que sí. Ella puso sus manos en mis hombros temblorosos, los movió con gran
emoción y gritó: «¡No te pongas nervioso!» Yo salté. Todos los demás se rieron y me
dieron un abrazo.
En ese momento, todo el temor y la tensión que mi corazón sentía se alivió. De alguna
manera, esa fue la muestra de amor más grande que sentí desde hacía años. No pude
dejar de sonreír y de echarme a reír junto con el resto del grupo. De verdad me sentía feliz
por primera vez después de varios años.
Compartí y lloré en esa primera reunión. Me sentí muy bien, como si estuviera flotando en
una nube. Asistí a las reuniones durante muchos años sin perderme ninguna de ellas.
Pienso en lo que sería de mi vida si nunca hubiera ido a esa primera reunión de Alateen.
Podría haberme hecho daño o haber dañado a alguien más. Podría haber ido a parar a la
cárcel o quizás haberme convertido en un alcohólico. Cuando me imagino el mundo
opuesto que quizás me hubiera podido crear, siento la dicha de que mi Poder Superior se
preocupó de guiarme hacia el programa.
Alateen no me «enderezó» ni me hizo perfecto. Alateen me mostró la forma de ubicar las
cosas en la vida de manera que pudiera amar el producto final. Aprendí que la vida vale la
pena vivirla. Estar feliz es como mirar las cartas de la baraja que Dios ha repartido, y
sentirme tranquilo y sonreír. Quizás las cartas que me salieron no sean las mejores, pero
tampoco tengo las peores.
PROBLEMA LABORAL:
2. MOBBING O ACOSO LABORAL
CASO
De los abrazos largos y eternos, pasamos a las caricias en el pelo, las palabras al oído,
las insistentes invitaciones a salir y los piropos delante de todos mis compañeros de
trabajo. Aún recuerdo que cuando llegaba en las mañanas, se acercaba a mí y
respirando en mi oído me decía: “Qué linda se te ve esa blusa” o “El pelo te huele
delicioso”.
El solo recuerdo hoy, 5 años después, hace que se me revuelva el estómago.
Hoy, que tengo 28 años y no 23, como en aquella época, entiendo la magnitud de lo
que viví y tras la experiencia que me han dado estos años, hoy puedo decir que la
lección es clara: Si algo te molesta, ¡habla! Si sientes que no estás siendo tratada como
mereces, ¡dilo! Pero no te quedes callada, habla con alguien, con un superior, con un
jefe, con alguien de recursos humanos o hasta con el mismo acosador.
Hazle saber que lo que está haciendo no es tolerado por ti y te causa molestia. Nunca
pero nunca, te quedes callada.
PROBLEMA SOCIAL:
3. MACHISMO
CASO
En una ciudad de Honduras Diana, de 48 años y madre de siete hijos, sufrió durante 28
años hasta que finalmente decidió separarse de su maltratador."No tenía miedo de
que me pegara, sino que estaba convencida de que me mataría", explica.Al principio,
dudó en presentar una denuncia ante la policía por miedo a cómo podría reaccionar él,
pero a medida que fue conociendo los servicios de un centro de acogida local, se dio
cuenta de que podía escapar de su torturador. También decidió presentar una
denuncia. Al vivir con un padre maltratador, sus hijos también sufrían estrés y
dificultades económicas.
BIBLIOGRAFIA
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Sintomatología Depresiva. Clínica y Salud, 21, 183-197. [ Links ]
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Brouwer. [ Links ]
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Revista Española de Terapia del Comportamiento, 2, 241-261. [ Links ]
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