Marianos
Buenos
das
paloma
blanca
Buenos
das,
Paloma
Blanca
hoy
te
vengo
a
saludar
saludando
tu
belleza
en
tu
Reino
celestial.
Eres
Madre
del
Creador
que
a
mi
corazn
encanta,
gracias
te
doy
con
amor.
Buenos
das,
Paloma
Blanca.
Nia
linda,
Nia
santa
tu
dulce
nombre
alabad,
porque
eres
tan
sacrosanta
yo
te
vengo
a
Saludar.
Reluciente
como
el
alba
pura,
sencilla
y
sin
mancha
qu
gusto
recibe
mi
alma.
Buenos
das,
Paloma
Blanca.
Feliz
gua
del
marinero
eres
t,
estrella
del
mar,
en
la
tierra
y
en
el
cielo
yo
te
vengo
a
saludar.
Sapientsima
Seora
en
ti
pongo
mi
esperanza
bella
y
reluciente
aurora.
Buenos
das,
Paloma
Blanca
Cuando
era
pequeo
Cuando
era
pequeo,
muy
pequeo,
recuerdo
que
siempre
junto
a
mi
cama
juntaba
las
manos
y
de
prisa
rezaba,
mas
rezaba
como
quien
amaba.
Las
avemaras
yo
rezaba
y
siempre
coma
unas
palabras.
y
a
veces,
cansado,
me
quedaba
dormido,
mas
dorma
como
quien
amaba.
Ave
Mara
de
mi
Seor,
el
tiempo
pasa,
no
vuelve
atrs;
siento
nostalgia
de
aquellos
das
cuando
dorma
pensando
en
ti.
Ave
Mara,
madre
de
Dios
(bis).
Despus
fui
creciendo,
fui
creciendo,
y
ech
en
olvido
mis
oraciones,
llegaba
a
mi
casa
disgustado
y
cansado,
y
de
hablarte
nunca
me
acordaba.
Anduve
dudando
-hoy
recuerdo-
de
cosas
divinas
que
me
enseaban,
en
m
estaba
muerto
aquel
nio
inocente,
mis
caminos
de
ti
se
alejaban
Ave
Mara
Tu
amor
es
muy
grande,
no
se
acaba,
la
Madre
no
olvida
al
que
se
marcha.
Hoy
llego
a
mi
casa
disgustado
y
cansado,
pero
rezo
como
ayer
rezaba.
Las
mismas
palabras
que
ahora
rezo,
a
veces
olvido
y
hasta
me
duermo
No
importa
dormirse
sin
rezar
lo
debido,
pues
est
mi
corazn
contigo.
Ave
Mara
Junto
a
ti
Mara
Junto
a
ti,
Mara,
como
un
nio
quiero
estar.
Tmame
en
tus
brazos,
guame
en
tu
caminar.
Quiero
que
me
eduques
que
me
ensees
a
rezar,
hazme
transparente,
llname
de
paz.
(2)
MADRE
(8)
Gracias,
Madre
ma,
por
llevarnos
a
Jess.
Haznos
ms
humildes,
tan
sencillos
como
t.
Gracias,
Madre
ma,
por
abrir
tu
corazn,
porque
nos
congregas
y
nos
das
tu
amor.
Mi
Alma
glorifica
al
Seor
mi
Dios
Mi
alma
glorifica
al
Seor,
mi
Dios,
gozase
mi
espritu
en
mi
Salvador.
l
es
mi
alegra,
es
mi
plenitud,
l
es
todo
para
m.
Ha
mirado
la
bajeza
de
su
sierva,
muy
dichosa
me
dirn
todos
los
pueblos
porque
en
m
ha
hecho
grandes
maravillas
el
que
todo
puede,
cuyo
Nombre
es
Santo.
Su
clemencia
se
derrama
por
los
siglos
sobre
aquellos
que
le
temen
y
le
aman,
despleg
el
gran
poder
de
su
derecha,
dispers
a
los
que
piensan
que
son
algo.
Derrib
a
los
potentados
de
sus
tronos,
elev
a
los
humildes
y
a
los
pobres,
los
hambrientos
se
saciaron
con
sus
bienes
y
alej
de
s,
vacos,
a
los
ricos.
Acogi
a
Israel,
su
humilde
siervo
acordndose
de
su
misericordia,
como
haba
prometido
a
nuestros
padres,
a
Abraham
y
descendencia
para
siempre.
La
guadalupana
Desde
el
cielo
una
hermosa
maana(2)
//La
guadalupana
(3)
baj
al
Tepeyac.//
Suplicante
juntaba
sus
manos
(2)
//y
eran
mexicanos
(3)
su
porte
y
su
faz.//
Su
llegada
llen
de
alegra
(2)
//de
luz
y
armona
(3)
todo
el
Anhuac.//
Junto
al
monte
pasaba
Juan
Diego
(2)
//y
acercose
luego
(3)
al
or
cantar.//
Juan
Dieguito
la
Virgen
la
dijo
(2)
//Este
cerro
elijo
(3)
para
hacer
mi
altar.//
En
la
tilma
entre
rosas
pintadas
(2)
//Su
imagen
amada
(3)
se
digno
a
dejar.//
Desde
entonces
para
el
mexicano
(2)
//Ser
Guadalupano
(3)
es
algo
esencial.//
En
sus
penas
se
postra
de
hinojos
(2)
//Y
eleva
sus
ojos
(3)
hacia
el
Tepeyac.//
Una
entre
todas
Madre
eres
ternura
Madre
eres
ternura
eres
una
flor
blanca
y
preciosa
llena
de
amor
(2)
Si
seora
ven
a
mi,
ven,
ven
a
mi
cbreme
con
tu
manto
lleno
de
amor
(2).
Una
entre
todas
fue
la
escogida;
fuiste
T,
Mara,
la
elegida,
Madre
del
Seor,
Madre
del
Salvador.
Mara,
llena
de
gracia
y
consuelo,
ven
a
caminar
con
el
pueblo,
nuestra
Madre
eres
T.
Ruega
por
nosotros,
pecadores
de
la
tierra,
ruega
por
el
pueblo
que
en
su
Dios
espera.
Madre
del
Seor,
Madre
del
Salvador.