Fecha de entrega: 16 de septiembre del 2024
Semestre/ Turno: 5to, vespertino
Nombre de la alumna: Joseline García Terriquez
La tradición grupal
Se considera marco primordial a la herencia hegeliana directamente tamizada
por John Friedrich Herbart, como referencia a la tradición grupal. De este autor se
rescatan tres reflexiones con una extraordinaria importancia para la época de la
primera mitad del siglo XIX: 1) el individuo sólo tiene existencia real dentro de la
comunidad. 2) la Psicología debe ampliar su campo de investigación al estudio del
individuo dentro de la sociedad, al estudio de sus relaciones e interacciones mutuas.
3) estas fuerzas se comportan de acuerdo con los mismos principios y las mismas
leyes que lo hacen las representaciones dentro del individuo; existe un estrecho
paralelismo entre el funcionamiento de la vida psíquica del individuo y la vida
psíquica de la sociedad (Blanco, 1988).
El imperio coactivo de lo social
Blanco (1988) refiere que son 3 los rasgos distintivos del holismo sociológico:
1) la confirmación de la existencia de entidades totales, de fenómenos
supraindividuales de una notable tradición y ascendencia en el contexto de las
Ciencias sociales. Algunos ejemplos de conceptos holistas, son categorías como el
capitalismo, la inflación, la lucha de clases y la moral de grupo. 2) dichas entidades
tienen algunas propiedades singulares y realmente distintivas de las que poseen los
elementos o piezas que las componen. Comenta May Brodbeck, la cohesión, la
estratificación, la estabilidad, la unanimidad, suelen ser características emergentes
casi exclusivamente aplicables a los grupos y, por ende, vienen a resultar tan
indispensables para muchas áreas de las Ciencias sociales. 3) dichas propiedades
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emergentes tienen la propiedad de definir las relaciones entre los individuos dentro
del grupo, lo mismo que la lucha de clases o el desempleo condicionan las
relaciones de los individuos en el marco de la sociedad (Blanco, 1988).
Dentro de este contexto nace un asunto controvertido, o uno de ellos, es si
son o no atributos indefinidos o indefinibles; es decir, si hay atributos grupales no
definibles en términos de la conducta de los individuos que lo componen, en
términos de las relaciones entre ellos o en ambos términos. Brodbeck da respuesta
a este conflicto con la ayuda de un constructo teórico al que denomina “leyes de
composición”, las cuales relatan lo que ocurre cuando varias situaciones
elementales se combinan de determinadas maneras. Estas, son leyes: que tratan de
establecer una conexión empírica entre los atributos y el comportamiento del
individuo y los atributos y el comportamiento del grupo, también, intentan explicar e
incluso predecir el comportamiento del individuo dentro del grupo, y por último,
lógicamente describen al grupo en unos términos rara vez aplicables a los
individuos. En este sentido, comenta Brodbeck, de los grupos se puede decir que
son cohesivos, algo que sería improcedente atribuir a los individuos; la cohesión
hace referencia a una congregación de individuos que mantienen una determinada
modalidad de relaciones interpersonales (Blanco, 1988).
Neokantianos y neodurkheinianos en la psicología social
Como ya se mencionó, fue el neokantiano John Friedrich Herbart quien hizo
la traducción del idealismo filosófico a la Psicología. Herbart (1825) escribió como
punto de partida en una de sus obras, que el individuo no es nada fuera de la
sociedad, que no se conoce al individuo completamente aislado, ya que le faltaria
humanidad. Menciona que el individuo se reconocerá mejor cuando se mire su
figura agigantada en el Estado, en la nación. De este modo, Lazarus y Steinthal
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argumentan que esta disciplina tiene que crearse junto a la ciencia de la psicología
individual como enseñanza de los elementos y leyes que rigen la vida psíquica de
los pueblos. Estos elementos, son fundamentalmente tres; el primero y el que mejor
refleja el alma de un pueblo, es el lenguaje, después las costumbres en el vestir, en
la alimentación, en la crianza, etc., y finalmente la religión (Blanco, 1988). La
psicología de los pueblos es una especie de historia psicológica de la humanidad
cuyo objetivo se centra en describir cómo son los espíritus, las mentes, las almas de
los diferentes pueblos, razas y comunidades y encontrar las leyes que están
regulando las manifestaciones concretas de los diversos Volksgeist, es decir, de
aquello que hace de varios individuos un solo pueblo, aquello que configura un
modo armónico de hacer, de pensar e instalarse frente al mundo (Blanco, 1988).
El pensamiento de Herbart comienza a convertirse en psicosocial en la obra
del austríaco Gustav Adolf Linder, obra que contiene un apartado, en el cual se va
desentrañando algunas hipótesis previsibles: A) Por encima del individuo se
encuentra, no sólo social sino psicológicamente hablando, la sociedad. B) A partir
de esta realidad resulta inútil cualquier aproximación al estudio del individuo que
pase por alto la característica central de su existencia. C) Consiguientemente, se
hace necesaria una disciplina que se ocupe de un importante conjunto de hechos
que se producen como consecuencia del intercambio psíquico entre los individuos y
sobre los que, entre otras, se asienta (Blanco, 1988).
La psicología social como psicología de las masas
Tres son las leyes y principios por los que se rige la Psicología colectiva: A)
La del producto psíquico formulado por Ferri: la reunión de varias personas no da
nunca un resultado igual al de la suma de cada una de ellas. B) En la multitud el
pensamiento se resta y el sentimiento se suma (ley de la irracionalidad de la masa).
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C) Ley hiper orgánica: en la multitud las personas se comunican lo que tienen de
más atávico. En relación a este último punto, Rossi (1922) comparte que mientras la
Psicología colectiva estudia la multitud en cuanto tiene caracteres hiper orgánicos,
la Psicología social la estudia en cuanto a tales caracteres subordinados se
superponen las dotes étnicas y forman un pueblo o una raza. También comparte
que la Psicología social y la Psicología colectiva poseen un único marco de
referencia, una ciencia matriz y directiva común que es la Sociología (Blanco, 1988).
Por otro lado, Squillace defiende una postura diferente a la de Rossi. En
principio Psicología social y colectiva forman parte de una única Psicología (no
Sociología, como diría Rossi), y ello porque comenta Squillace (1907) toda
Psicología es, pues, al mismo tiempo individual por un lado y colectiva por otro, y no
hay necesidad de distinguir dos especies de Psicología. La única diferencia, explica
el italiano, es de punto de vista: en la Psicología individual es el individuo, en la
social viene a ser el grupo. Por consiguiente, carece de sentido defender una
autonomía e independencia de las Psicologías social y colectiva; más aún, la propia
Sociología comparte éstas un objeto de estudio común, el de los hechos colectivos,
bien que los estudia desde un punto de vista peculiar. De este modo, el objeto de
estudio de la Psicología social o colectiva es: A) El estudio de la constitución mental
de los grupos y sociedades. B) La influencia de la vida social sobre el desarrollo de
las facultades psíquicas de los seres humanos. C) Los fenómenos que se
desprenden de las relaciones mutuas y recíprocas entre individuos de una
colectividad (Blanco, 1988).
La tradición angloamericana: el espíritu de grupo
Edward Alsworth Ross mantiene posiciones más acordes a la versión más
dura del espíritu de grupo. Ve a la psicología social como una especie de
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subapartado de la Psicología general; más en concreto, como una Psicología inter-
individual que se interesa fundamentalmente: 1) por los procesos y relaciones
interpersonales. 2) Por el tema de la grupalidad, el más importante. 3) Finalmente,
por el estudio de las diferencias y variaciones entre la gente. Blanco (1988) habla
sobre un campo teórico de investigación de la Psicología social tomando en cuenta
los aportes de Ross, en el cual lo debe hacer concretamente: 1) estableciendo una
clasificación de los grupos de acuerdo con sus características psíquicas. 2)
Delimitando los principales grados de socialización que intervienen y median entre
la individualidad absoluta y el ego grupal. 3) El estudio de las relaciones que se
establecen entre el yo colectivo, una vez completamente formado, y el yo personal
las relaciones entre el sentimiento corporativo y los intereses personales (Blanco,
1988).
Blanco (1988) resume en tres puntos la postura de Wilson Wallis acerca del
estudio de los grupos y de estos como detentadores de una personalidad psíquica
independiente y superior a las personalidades individuales. 1) La tesis fundamental,
escribe, es que el grupo es una realidad por encima de los individuos que lo
componen; es una realidad porque muestra persistencia de cualidades, rasgos y
comportamientos y porque está compuesto por elementos mutuamente
interdependientes. 2) Existe, en segundo lugar, una dimensión social de la mente,
del espíritu, del psiquismo. Si existe realmente el grupo como entidad independiente
de quienes lo forman, debe existir una mente de grupo igualmente independiente de
la que nadie duda que poseen cada uno de los miembros de dicho grupo. 3) El
estudio del grupo y de su espíritu no puede ser llevado a cabo por la Psicología
individual; los principios explicativos que ha desarrollado no son útiles para
adentrarse en los secretos de la sustantividad psíquica del grupo. Su estudio debe
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ser encomendado a la Psicología social, una disciplina cuyo ámbito de estudio
trasciende lo puramente individual (Blanco, 1988).
Conclusión
Como estudiante de psicología, la lectura sobre la tradición grupal me lleva a
una conclusión: el individuo no se puede entender completamente sin considerar su
contexto social. Desde la perspectiva de Herbart, se ve que la persona sólo cobra
sentido en su relación con los demás. Esto significa que nuestra vida psicológica
está profundamente conectada con nuestras interacciones y relaciones en la
comunidad, algo que, aunque puede parecer lógico, no siempre ha sido el centro de
atención en el estudio de la mente.
Este enfoque toma sus inicio con el concepto del holismo sociológico, que
plantea que los grupos tienen características propias que no se encuentran en los
individuos de manera aislada. Conceptos como la cohesión, la estabilidad o la moral
de grupo no se pueden atribuir a una sola persona, sino que surgen solo cuando
interactúan varias. En otras palabras, lo que hace especial a un grupo es más que la
suma de sus partes. Aquí entra la importancia de entender que ciertos fenómenos
sociales, como, la lucha de clases o el desempleo impactan directamente las
relaciones entre individuos, y esto define su conducta.
Otro tema que también aprendí es sobre Brodbeck, que con su idea de las
"leyes de composición", nos ayudan a entender cómo se comporta un grupo
basándonos en el comportamiento de sus miembros, aunque reconoce que el grupo
tiene características propias que trascienden lo individual. Por otro lado, la tradición
neokantiana, influenciada por Herbart, menciona que no podemos comprender a un
individuo si lo aislamos de su sociedad. Autores como Lazarus y Steinthal proponen
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que la psicología debe estudiar a las comunidades y sus culturas, ya que elementos
como el lenguaje, las costumbres y la religión son esenciales para entender la
"alma" de un pueblo. Aquí surge la noción del "Volksgeist", o espíritu del pueblo, que
explica cómo un grupo de personas puede formar una identidad común que
trasciende lo individual.
Otros de los temas que también aprendí fueron “La psicología de las masas”
la cual, estudia cómo las multitudes se comportan de manera diferente a los
individuos, amplificando emociones y disminuyendo el razonamiento lógico. Ferri
destaca que el comportamiento de una multitud no es simplemente la suma de sus
partes. Rossi y Squillace discuten si la psicología social y colectiva pertenecen a la
sociología o la psicología, pero coinciden en la importancia de la vida social para
entender la psique humana. Ross enfatiza el estudio de los grupos y sus
características, mientras que Wallis sostiene que los grupos tienen una "mente"
propia, independiente de la de sus miembros, lo que hace necesaria una psicología
social específica para comprender su comportamiento.
En resumen, como estudiante de psicología, es importante reconocer que no
podemos entender completamente a una persona sin considerar su entorno social.
Las dinámicas grupales, las influencias culturales y las interacciones colectivas
juegan un papel importante en la formación de nuestra identidad y en la manera en
que nos comportamos.
Referencia
Blanco A. (1988). Cinco tradiciones en la psicología social. Madrid: Morata.