EXPECTATIVAS EMPRESARIALES
Las expectativas empresariales están relacionadas a las decisiones de negocio, expectativas son
motores clave de las fluctuaciones económicas.
Las expectativas empresariales son usualmente consideradas un indicador adelantado de la
actividad económica
Las expectatativas empresariales son un factor importante que media en la elaboración de
estrategias, así mismo el análisis de las expectativas es un elemento clave para entender los
cambios científicos y tecnológicos.
Expectativas racionales.
Expectativas de los consumidores: están influenciadas tanto por el ciclo de vida como por el ciclo
económico, se señala que el optimismo pasado tiene un efecto positivo en la formación de las
expectativas, contrariamente al pesimismo; que el optimismo financiero está inversamente
asociado con el ahorro, y que las expectativas son útiles para predecir el consumo futuro.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LAS EXPECTATIVAS EMPRESARIALES
Incertidumbre generada por el covid-19:
En muchas décadas, ningún otro fenómeno global como el provocado por la pandemia del
Coronavirus (COVID-19), ha generado tanta incertidumbre sobre la forma cómo se desarrollarán
los eventos en el futuro, más aun si hablamos de economía y reactivación de empresas en general.
Incertidumbre generada por la inestabildad política:
Los periodos de incertidumbre política, en general, nunca son positivos para los negocios. Entre
otros problemas, hacen que las empresas se protejan a sí mismas reduciendo su mano de obra o
que los inversores sean reticentes a apostar por el país. La inestabilidad política ralentiza el
crecimiento general de una nación.
El desempleo
La falta de certeza política es sin duda un freno para la creación de nuevo empleo. Reduce los
ánimos de emprender y crear empresas. Y los negocios ya existentes se blindan ante posibles
efectos negativos llevando a cabo diversos recortes. Entre ellos, pueden optar por no aumentar o
incluso disminuir su plantilla de trabajadores. El temor a una futura crisis nacional siempre existe
en estos periodos.
Se frena la inversión
Eventualmente, decae el interés en invertir y apostar por el país, al menos hasta que los
momentos de irresolución se calmen. Esto quiere decir que menos inversores estarán dispuestos a
poner su dinero en empresas del país en crisis política. A su vez, es menos probable que
corporaciones internacionales deseen tener presencia en el país.
Desconfianza fuera de las fronteras
A su vez, según la gravedad de la situación política, tendría un impacto en la visión que se tiene del
país desde el extranjero. Siendo así que pudiera ser considerado un país no seguro para establecer
relaciones comerciales. Dicha situación terminaría afectando al comercio, a las inversiones e
incluso al turismo.