UNIVERSIDAD PANAMERICANA
Materia:
Dirección de Personas y Liderazgo
Profesor:
Edgar Bussón Carrillo
Proyecto:
Inteligencia Emocional
Alumnos:
Iván García Acosta
Aguascalientes; Ags a 24 de octubre del 2024
INTRODUCCION
El tipo de relación que mantengamos con nosotros mismos, el modo en que nos
relacionemos con los demás, nuestra capacidad de liderazgo y nuestra habilidad
para trabajar en equipo, son los elementos que van a determinar el éxito y la
satisfacción en el mundo laboral.
La Inteligencia Emocional supone, según D. Goleman, la capacidad de reconocer
nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar
adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros
mismos. Para conseguirlo considera imprescindible el dominio de aptitudes
personales que determinan el control de uno mismo (la autoestima, la motivación y
el autocontrol), y otras de tipo social que determinan el manejo de las relaciones (la
empatía y las habilidades sociales).
En el mundo laboral actual, con los nuevos modelos de gestión, competencias como
la Inteligencia Emocional cobran una importancia crucial. A medida que las
organizaciones se desenvuelven en mercados más competitivos y dinámicos
aparecen las reestructuraciones internas o comienzan a ser parte de la globalización
lo que significa fuertes modificaciones en el estilo de gestión y liderazgo
empresarial. Debido a ello, los empleados deberán desarrollar nuevas
características para adaptarse mejor a estos cambios organizacionales y conseguir
resultados óptimos.
DESARROLLO
¿Qué es y para qué sirve la inteligencia emocional?
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer sentimientos propios y
ajenos, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones. ¿Para qué
sirve? Principalmente, para sacar más partido de nuestra propia información
emocional y de la de los demás porque la emoción es la expresión física de nuestra
mente y nunca miente. Las emociones nos informan de cómo procesamos lo que
vivimos y esto es muy útil tanto en nuestra vida personal como profesional porque
permite, por ejemplo, ser consciente de lo que decimos y cómo lo decimos.
¿Gestionar adecuadamente las emociones puede llevarnos a la felicidad? La
inteligencia emocional ayuda a superar actitudes, creencias y hábitos negativos que
nos condicionan y nos limitan impidiendo sacar todo nuestro potencial. Timothy
Gallwey, autor de numerosos libros para el desarrollo de la excelencia personal y
profesional, decía en este sentido que el rendimiento en nuestras vidas se puede
representar con una simple ecuación: R (rendimiento) = P (potencial) - I
(interferencias). Es decir, cuantas menos interferencias emocionales negativas
tengamos, mayor potencial sacaremos.
Inteligencia emocional en la empresa
La inteligencia emocional en el trabajo es una de las competencias más
demandadas por las empresas en la actualidad, sobre todo, a medida que se
automatizan las tareas más repetitivas y rutinarias. De hecho, según un reciente
estudio de CapGemini denominado Emotional Intelligence: The Essential Skillset
For The Age Of AI, el 76% de los directivos considera que los empleados deben
desarrollar estas competencias, dado que tendrán que adaptarse a más funciones
relacionadas con el trato personal y del cliente.
Siguiendo con el informe, el mismo porcentaje señala que los empleados tendrán
que asumir más tareas que exigen competencias emocionales y no pueden ser
automatizadas, como la empatía, la persuasión y el trabajo en equipo. En general, el
83% de las empresas señala que tener una plantilla con altas competencias en
inteligencia emocional será imprescindible para alcanzar el éxito en los años
venideros.
Según Goleman, un alto coeficiente intelectual solo es capaz de predecir el 20% de
los factores determinantes del éxito, mientras que el 80% restante depende de otro
tipo de variables como la clase social, la suerte y, en gran medida, la inteligencia
emocional. En las empresas ocurre algo similar, a tenor de lo que menciona el
estudio: el 60% de las organizaciones con una plantilla emocionalmente inteligente
consiguen un resultado un 20% mejor que el resto en diversos factores de
negocio como la productividad, la satisfacción del empleado, la cuota de mercado o
la atención al cliente.
¿Cómo desarrollar la inteligencia emocional?
¿Se puede aprender a ser emocionalmente inteligente? La respuesta es sí, aunque
ni es sencillo ni se consigue de un día para otro. Estos son los cinco elementos
claves de la inteligencia emocional a trabajar.
Autoconciencia
Tener un profundo entendimiento de nuestras emociones y de los impulsos que las
provocan para reaccionar ante ellos de una manera positiva.
Autorregulación
Controlar las emociones que generan negatividad —ansiedad, tristeza, ira, etc. No
se trata de reprimirlas porque tienen su utilidad, sino de encontrar el equilibrio para
no ser prisioneros de ellas.
Automotivación
Las personas emocionalmente inteligentes se caracterizan por sacar la voluntad y
la fuerza necesaria para alcanzar sus objetivos. El optimismo es un requisito
imprescindible para alcanzar metas.
Empatía
Es clave tener la capacidad de ponerse en la piel del otro, entendiendo sus
sentimientos y motivaciones sin asumirlos como propios.
Habilidades sociales
Implica relacionarse con las personas del entorno para buscar no solo nuestro
propio beneficio, sino también el de los demás.
Los cinco pilares de la inteligencia emocional
Elaine Houston, investigadora de psicología positiva y especialista en ciencias de la
conducta escribió para positivepsycology.com sobre los cinco elementos de los que
se compone la inteligencia emocional. Estos elementos fueron mencionados por
primera vez por el autor Daniel Goleman en 1995.
La autoconciencia es el escalón de donde parte toda la estructura de la inteligencia
emocional, se trata de la habilidad de reconocer y comprender nuestras propias
emociones y cómo estas impactan a otros. Es el primer paso para generar una
introspección de auto evaluación para identificar aspectos de conducta o emoción
en nuestro perfil psicológico que sería positivo cambiar, ya sea para estar más en
paz con nosotros mismos o para adaptarnos a determinada situación. La
autoconciencia también cubre la necesidad de reconocer lo que nos motiva y nos
provee de realización.
Una emoción por sí sola no es algo negativo, lo que pudiera ser disruptivo o
detrimental es un mal manejo de la emoción, para evitar esto existe la
autorregulación. Esta se centra en el desarrollo de la capacidad para manejar
sentimientos adversos y adaptarse a cambios. Las personas que dominan la
autorregulación son buenas para la resolución de conflictos, la rapidez de reacción
y la gestión de responsabilidad o liderazgo.
La motivación es una pieza clave para alcanzar nuestras metas. La inteligencia
emocional nos da las herramientas para automotivarnos, con un enfoque a la
realización y satisfacción personal, moviendo a un segundo plano la necesidad de
reconocimiento o recompensa externa. Bajo este contexto, el compromiso que se
asume por y para uno mismo es más fuerte que el que depende de las reacciones
y perspectivas de otras personas.
La capacidad de reconocer y entender cómo se sienten otras personas y tomar en
cuenta estas emociones antes de continuar una interacción se conoce como
empatía. Esta nos permite comprender las dinámicas que influencian las relaciones
que gestionamos tanto en la esfera familiar, como la escolar y la profesional.
Para que la empatía cumpla su propósito de relacionarnos mejor, es esencial que
vaya de la mano con un autoconcepto sólido, bien construido y positivo. El
autoconcepto es a grandes rasgos la imagen que tenemos de nosotros mismos.
Una percepción individual, generada por la autoconciencia, de nuestras
capacidades, particularidades y demás aspectos que nos hace la persona que
somos.
Las habilidades sociales son la última pieza del rompecabezas, se conforma de
los mecanismos necesarios para entender las emociones de otros, establecer una
distancia entre estas y las nuestras al mismo tiempo que construimos un canal de
comunicación para conectar con la gente con la que interactuamos. En el ejercicio
de estas facultades se obtienen habilidades como la escucha activa y la
comunicación asertiva verbal y no verbal.
¿Por qué la inteligencia emocional es indispensable?
Las habilidades académicas y la experiencia profesional nos habilitan para realizar
determinado trabajo. La inteligencia emocional nos da la capacidad de hacer ese
trabajo de forma más eficiente y alcanzando mejores niveles de rendimiento, gracias
a que toma en consideración las medidas para conocer más sobre nuestra salud
mental y física, así como la de otras personas.
CONCLUSION
La inteligencia emocional es una habilidad fundamental que nos permite
comprender y gestionar nuestras propias emociones, así como reconocer y
entender las emociones de los demás. Implica empatía, autoconciencia y
habilidades interpersonales que nos permiten navegar en la vida.
En un mundo cada vez mas conectado, la inteligencia emocional se convierte en
una herramienta fundamental para el éxito personal y profesional. Debemos tener
una guía que nos lleve por la complejidad de las relaciones humanas.
Mejorar la toma de decisiones es importante ya que, al ser conscientes de nuestras
emociones, podemos tomar decisiones mas acertadas y racionales, es decir,
tenemos que pensar con la cabeza fría, porque al calor del momento decidimos
cosas de las cuales nos podemos arrepentir. Generalmente las personas en
momentos de enojo, felicidad, amor, etc. Las decisiones se toman con la parte
emocional y no con el pensamiento.
Adicional debemos aprender a manejar el estrés de manera mas efectiva,
reduciendo su impacto en nuestra vida diaria, con esto me refiero a que tenemos
que tranquilizarnos cuando estemos en situaciones complicadas, cuando no lo
sabemos controlar, afecta todo nuestro entorno laboral, familiar y de pareja, y eso
ocasiona conflictos emocionales que después repercuten en la salud y las
relaciones interpersonales.
Debemos establecer relaciones más empáticas y comprensivas, esto mejora
nuestra capacidad de comunicación y conexión con los demás, contribuyendo a un
mayor equilibrio emocional, permitiéndonos disfrutar de una vida más plena y
satisfactoria.
En resumen, desarrollar la inteligencia emocional, no solo nos puede ayudar a
mejorar nuestras relaciones interpersonales y nuestro bienestar emocional, sino que
también nos permite alcanzar nuestros objetivos personales.
Referencias
Iberdrola. (s.f.). Que es la Inteligencia Emocional. Recuperado el 23 de octubre,
2024 de https://www.iberdrola.com/talento/que-es-inteligencia-
emocional#:~:text=Para%20Goleman%2C%20la%20inteligencia%20emocional,de
%20manejar%20adecuadamente%20las%20relaciones.
Instituto para el Futuro de la Educación. (2021 julio). ¿Qué es la inteligencia
emocional y porque necesitamos enseñarla? https://observatorio.tec.mx/edu-
news/inteligencia-emocional/