Universidad de Panamá
Facultad de Psicología
Psicología Forense - Asignación N°3
Grupo 4.
Integrantes:
- Panamá Pérez 8-976-68,
- Dalila Cruz 8-979-2286,
- Elsie Martinez, 8-992-40,
- Daniel Caraballo 8-886-1862
- Keysi Menchaca 8-995-185
- Melany López 8-987-1756
- Reychell Gonzalez 8-990-2013
- Ayelen Herrera 8-988-1143
Resumen
1.1 El ello
La primera institución de la personalidad (Ello) está gobernada por el principio de placer y
no posee valores, ética o moralidad, es decir que solo tiene un objetivo que es obtener la
satisfacción de aquellos impulsos o necesidades instintivas del individuo. Esto puede crear
dos consecuencias para dicho proceso que son: 1) Descargar la acción o realización de
deseos, o 2) sucumbir a la influencia del Yo (principio de realidad) dejando su energía ligada
e insatisfecha inmediatamente, generando represión. Se trata de una realidad subjetiva
primordial en la que los instintos son innatos al igual que los reflejos así como las imágenes
de tensión al no atender a estos, como si se tratase de un infante, es decir que el Ello
conserva su carácter infantil durante toda la vida (exigente, impulsivo, irracional, egoísta y
amante del placer).
1.2 El yo
El yo no está gobernado por el principio del placer, sino por el principio de la realidad. La
realidad significa lo que existe. existe. La finalidad del principio de la realidad es demorar la
descarga de energía hasta que haya sido descubierto o presentado el objeto real que
satisfará tal necesidad. Por ejemplo, el niño debe aprender a no llevarse cualquier cosa a la
boca cada vez que siente hambre. Debe aprender a reconocer lo que es alimento, o un
objeto que sea comestible, sino tendrá acontecimientos dolorosos.
El principio de realidad tiene a su servicio un proceso que Freud llamó proceso secundario
porque se desarrolla después y se superpone al proceso primario del ello. El proceso
secundario consiste en descubrir o producir la realidad mediante un plan de acción que se
ha desarrollado por el pensamiento y la razón (cognición). El proceso secundario no es
nada más ni nada menos que lo que de ordinario se llama resolver o pensar los problemas.
Aunque el yo es en gran parte producto de una interacción con el ambiente, la dirección de
su desarrollo está determinada por la herencia y guiada por los procesos naturales de
crecimiento (maduración).
1.3 El superyó
La tercera institución fundamental de la personalidad, el superyó, es la rama moral o judicial
de la personalidad. Representa lo ideal más bien que lo real, y pugna por la perfección
antes que por el placer o la realidad. El superyó es el código moral de la persona.
El superyó está compuesto de dos subsistemas, el ideal del yo y la conciencia moral. El
ideal del yo corresponde a los conceptos del niño acerca de lo que sus padres consideran
moralmente bueno. Los padres le transmiten sus normas de virtud al recompensar al niño
por su conducta si está de acuerdo con esas normas. Por ejemplo, si se lo recompensa
constantemente por ser pulcro y ordenado, la pulcritud y el orden se convertirán en uno de
sus ideales. La conciencia moral, en cambio, corresponde a los conceptos que el niño tiene
de lo que sus padres consideran moralmente malo, y esos conceptos se establecen
mediante experiencias de castigo. Si se lo ha castigado con frecuencia por ensuciarse,
considerará la suciedad como algo malo. El ideal del yo y la conciencia moral son caras
opuestas de la misma moneda moral.
Las recompensas y castigos físicos empleados por el superyó son sentimientos de orgullo,
o de culpa o inferioridad, respectivamente. El yo se llena de orgullo cuando se ha
comportado de manera virtuosa o ha tenido pensamientos virtuosos, y se siente
avergonzado cuando ha caído en la tentación.
El superyó es el representante, dentro de la personalidad, de los valores e ideales
tradicionales de la sociedad, tal como se transmiten de padres a hijos. Al respecto debe
recordarse que el superyó del niño no es reflejo de la conducta de los padres sino más bien
de los superyós de los padres.
2. Instinto
El instinto es la energía utilizada para llevar a cabo tareas de la personalidad que se
obtienen de los instintos, donde las fuentes principales de la energía instintiva son las
necesidades o impulsos corporales. Por ejemplo, la condición física del hambre activa el
instinto del hambre al proporcionarle energía. La finalidad última de un instinto es la
eliminación de una necesidad corporal siguiendo el ejemplo del hambre es desaparecer el
instinto del hambre y el individuo retorna a su estado de reposo fisiológico. Pero también es
importante mencionar que antes de satisfacer las necesidades últimas se debe satisfacer
necesidades subordinadas como por ejemplo para aplacar el hambre es necesario primero
encontrar el alimento y llevarlo a la boca. Freud llamó a la meta final como finalidad interna
y las metas subordinadas finalidades externas.
Los instintos según Freud son conservadores porque buscan retornar al estado de reposo
tras la perturbación, funciona como un ciclo de tensión-relajación, como cuando sentimos
hambre y comemos para saciarnos. El ímpetu o fuerza depende de la cantidad de energía
acumulada y los instintos residen en el ello.
3. Los instintos
Freud identificó dos grandes grupos de instintos: los de vida y los de muerte. Los instintos
de vida están relacionados con la supervivencia y la reproducción, siendo el instinto sexual
uno de los más [Link] otro lado, los instintos de muerte buscan el retorno a un
estado inorgánico y se manifiestan a través de conductas destructivas y agresivas.
4. Mecanismos de defensa:
4.1 identificación
Los mecanismos de defensa son estrategias psicológicas que protegen al individuo de la
ansiedad y del conflicto interno. La identificación es uno de estos mecanismos y se refiere a
la incorporación de características de otra persona a la propia personalidad. Existen cuatro
tipos principales:
1. Identificación narcisista: Se basa en el amor propio (narcisismo). Una persona se
identifica con alguien que comparte rasgos similares. Esto genera afinidad entre individuos
con características comunes, como la misma clase social o intereses, y explica la
identificación dentro de grupos o fraternidades.
2. Identificación orientada a una meta: Surge de la frustración y el deseo de alcanzar los
logros de otros. Una persona imita a alguien exitoso con la esperanza de obtener los
mismos resultados. Esto es común en el desarrollo de la personalidad, especialmente entre
hijos que buscan emular a sus padres o figuras inspiradoras.
3. Identificación de pérdida de objeto: Ocurre cuando una persona ha perdido a alguien
importante y busca recuperar su presencia comportándose como esa persona. Los niños
rechazados o que han perdido a un padre tienden a asimilar los valores y normas de los
ausentes para compensar la pérdida.
4. Identificación con el agresor: Se basa en el miedo. El individuo adopta las prohibiciones y
exigencias de una figura de autoridad para evitar el castigo. Este tipo de identificación es
crucial para la formación de la conciencia moral, ya que regula el comportamiento mediante
restricciones autoimpuestas.
Todos estos tipos de identificación juegan un papel clave en la socialización y la
conformidad con las normas sociales, contribuyendo a la estabilidad de la sociedad.
4.2 Desplazamiento y Sublimación: Ampliando el tema de los instintos, la característica más
variable de estos es el objeto o métodos mediante los cuales se alcanza la finalidad del
instinto, Si no se puede obtener el objeto, la carga del objeto puede transferirse a otro que
esté disponible. Esto quiere decir que la energía psíquica tiene la propiedad de desplazarse.
El proceso por el cual se recanaliza la energía de un objeto a otro recibe el nombre de
desplazamiento.
Cuando se habla de sublimación, se hace referencia a que los deseos que las personas
tienen no encajan con lo social y moralmente aceptado por lo que se da una transformación
a actividades en las que se sienten más seguros y confortables, es es la sublimación.
Ejemplos de sublimación son la desviación de energía hacia actividades intelectuales,
humanitarias, culturales y artísticas. Hay que decir que la fuente y la finalidad de la energía
instintivamente son las mismas en las actividades sublimadas, como en todos los
desplazamientos, pero cambian el objeto o medios por los que se reducen las tensiones.
4.3 Represión: Hay que destacar la existencia de dos tipos de represiones. La represión
primaria, que impide que llegue a la conciencia una elección objetal que nunca ha sido
consciente. Las represiones primarias son barreras determinadas innatamente que
mantienen permanentemente inconsciente gran parte de los contenidos del ello.
En segundo lugar, la represión propiamente dicha obliga a una idea, percepción o recuerdo
peligrosos a salir de la conciencia y forma una especie de muro o Frontera Contra cualquier
forma de descarga motriz.
4.4 Proyección
Cuando se siente una presión proveniente del ello o del superyó sobre el yo, la persona
tiende a establecer la culpa en el mundo exterior, es decir, pasa de yo me castigo a él me
castiga, en la búsqueda de un alivio por la fuerza ejercida para defender el yo. La misma
busca consuelo en el mundo externo ya que no es su conciencia quien la perturba sino que
el propio mundo afuera. Además se usa la racionalización con el fin de culpar al mundo
externo por aquellos actos que van a condenar el superyó, con el fin de explicar que debido
al mundo lo que yo estoy haciendo, está correcto.
4.5 Formación reactiva
Cuando los instintos presentes en el mundo de la persona son tan perturbadores para el ser
humano, el mismo busca un forma de reprimir ese sentimiento y lo puede cambiar
provocando un efecto opuesto, es decir, si la persona odia a alguien, sus ideas pueden
cambiar a amarlo con el fin de no sentir dicha perturbación, pero no significa que sea amor
real, sino que solo cambió el impulso. Estas reacciones reactivas son formadas con el fin de
no desear aquello a lo que se teme ya que eso puede implicar una amenaza externa o
interna al individuo.
4.6 Fijación
La fijación se puede tener cómo una respuesta hacia la angustia. Es una forma de no llegar
al mundo externo por miedo a lo que en el mismo pueda ocurrir. Las personas fijadas le
tienen miedo al castigo, fracaso y la inseguridad. En donde los mismos no quieren hacer
frente a las amenazas y buscan refugio en lo ya conocido con el fin de no correr riesgos y
ser expuestos a una humillación latente.
4.7 Regresión
Una persona vuelve a una etapa anterior debido a un hecho traumante, pero esto no solo
aplica a una realidad de trauma, sino que también las personas sanas buscan maneras de
regresión con el fin de olvidar un hecho pasado que puede causar angustia o molestia en el
mismo, buscando un refugio en ciertos lugares felices o importantes en su vida que le
permita continuar con una vida normal.
5. Desarrollo del instinto de sexual
El desarrollo del instinto sexual la vemos en la manipulación de zonas genistas u otras
zonas corporales en donde si una de las mismas causa procesos irritantes o excitantes y se
puede liberar la tensión mediante la manipulación de las mismas, se le conoce cómo zona
erógena.
5.1 La Zona Oral
Las dos fuentes principales del placer que provienen de la boca son el estímulo táctil que se
obtiene al poner cosas en la boca y morder. El estímulo táctil provoca placer erotico (sexual)
mientras que morder proporciona placer oral agresivo. Las experiencias de placer oral se
convierten en aprendizaje. La boca tiene 5 modos de funcionar: 1) incorporar, 2) retener, 3)
morder, 4) escupir y 5) cerrar. Estos modelos son prototipos o modelo original de rasgos de
personalidad. El prototipo sirve como un modelo para futuras adaptaciones que tendrá el
niño, luego de aprender una adaptación la utilizará en situaciones similares.
Ingerir por la boca es el prototipo de la adquisitividad; retener, de la tenacidad; morder, de la
destructividad; escupir, del rechazo; y cerrar, del negativismo. La frustración experimentada
en estas expresiones prototípicas puede influir en el desarrollo del carácter. Estas se
pueden transformar en una red de intereses y comportamientos. El bebé depende de su
madre para satisfacer sus necesidades orales, por lo que la madre puede controlar su
conducta usando la comida como recompensa o castigo. Asociando el alimento con amor y
rechazo, el bebé siente angustia cuando es rechazado, lo que puede llevarlo a desarrollar
una dependencia excesiva de la madre, otras personas y el mundo. Esto se conoce como
una estructura caracterológica de dependencia oral.
Las reacciones de escupir y cerrar la boca reflejan el desarrollo de modos anteriores como
ingerir y morder, transformándose según las satisfacciones y frustraciones experimentadas.
La agresión oral, relacionada con morder, puede manifestarse en agresiones directas o
disfrazadas y causar angustia, que se defiende a través de mecanismos como la proyección
o la formación reactiva. Estas reacciones influyen en el desarrollo de la personalidad y se
reflejan en actitudes y comportamientos en diversos aspectos de la vida, desde relaciones
personales hasta intereses culturales y vocacionales.
5.3 La Zona Zexual
El período de crecimiento durante el cual el niño se preocupa por sus genitales es llamado
la etapa fálica. Dado que los órganos reproductivos masculinos y los femeninos son
estructuralmente diferentes, es necesario examinar los acontecimientos de la etapa fálica
separadamente para cada sexo.
1) La etapa fálica masculina.
Antes de la aparición del período fálico, el niño ama a su madre y se identifica con su padre.
Cuando el impulso sexual aumenta, el amor del niño por su madre se hace más incestuoso
y en consecuencia se pone celoso de su rival, el padre. Este estado, en el que el niño
anhela la posesión sexual exclusiva de la madre y siente antagonismo hacia el padre recibe
el nombre de complejo de Edipo. El desarrollo del complejo de Edipo crea un nuevo peligro
para el niño. Si persiste en sentirse sexualmente atraído hacia la madre, corre el riesgo de
que el padre lo dañe físicamente. El miedo específico que abriga el niño es que su padre le
extirpe su órgano sexual ofensor del niño. A este miedo se le llama angustia de castración.
Durante varios años, más o menos entre los cinco años —cuando se reprime el complejo de
Edipo por miedo a la castración—, y los doce —época en que aumenta mucho la energía
del instinto sexual debido a cambios fisiológicos del sistema reproductor—, los impulsos
sexuales y agresivos del niño quedan dominados. Este periodo es llamado periodo de
latencia. Con el despertar de la pubertad, los impulsos reviven y ocasionan las tensiones y
vehemencias típicas de la adolescencia. Durante esos años adolescentes ocurren nuevas
adaptaciones y transformaciones que finalmente culminan en la estabilización de la
personalidad.
2) La etapa fálica femenina.
Al igual que en el niño, el primer objeto amoroso de la niña, aparte del amor a su propio
cuerpo (narcisismo), es la madre. Pero a diferencia de lo que ocurre con el niño, no hay
muchas probabilidades de una temprana identificación con el padre. Cuando la niña
descubre que no posee los genitales externos del varón, se siente castrada. Culpa a su
madre por tal condición y por lo tanto se debilita la catexia hacia la madre. El amor de la
niña por su padre se mezcla con envidia porque él posee algo de que ella carece. Esto se
conoce como envidia del pene. Es el equivalente femenino de la angustia de la castración
del niño. Estas dos condiciones, la envidia del pene y el temor a la castración, son aspectos
del mismo fenómeno general, llamado el complejo de castración. Los complejos de
castración y de Edipo son dos de los desarrollos más importantes de la etapa fálica. La niña
también pasa por un período de latencia, cuando los impulsos están bajo el dominio de las
formaciones reactivas. Sale de la latencia al iniciarse la pubertad. También ella elabora los
problemas de la adolescencia y finalmente alcanza cierta medida de estabilidad como
adulta.
5.4. Sexualidad genital.
La fase última del desarrollo es llamada la etapa genital. La etapa genital se caracteriza por
las elecciones objetales más que por el narcisismo. Es un periodo de socialización,
actividades colectivas, matrimonio, establecimiento de un hogar y una familia, desarrollo de
un interés serio en la profesión y otras responsabilidades. Es la etapa más larga de las
cuatro, que dura desde los últimos años de la segunda década de la vida hasta que se
manifiesta la senilidad, época en que la persona tiende a regresar al período pregenital.
Análisis
La conducta criminal o la Psicología Pericial-Forense se ve vinculada a esta lectura ya que
la personalidad del individuo se verá manifiesta de algún modo en el comportamiento del
mismo. Como bien se describió cada una de las instituciones que conforman la
personalidad (Ello, Yo y Superyo) tienen un predominio (placer, la realidad y la moralidad)
donde una persona sana está en equilibrio, pero de no ser así entonces podría terminar
teniendo una conducta criminal aunado a antecedentes familiares o historia familiar que
acarree esta.
En relación con la conducta criminal, el Ello puede desempeñar un papel significativo de
diferentes maneras como parte primitiva e instintiva de la mente humana como por ejemplo,
1) la impulsividad y gratificación inmediata, puesto que la búsqueda de esta puede
desencadenar comportamientos impulsivos y descontrolados sin considerar las
consecuencias legales o morales y 2) conflictos con el superyó y el yo, puesto que si este
último no controla a los impulsos del Ello entonces pueden resultar comportamientos
antisociales o criminales.
Para que haya un equilibrio entre lo que se desea o con lo que queremos cumplir, se
necesita una percepción de la realidad, la misma se da a través del YO, es decir, debemos
tener en cuenta la realidad al momento de llevar a cabo cualquier acción.
En una persona bien adaptada el yo prevalece en comparación al ello y al superyó, por lo
que existe armonía y hay un equilibrio entre el interés de la persona y la realidad del mundo.
El yo está gobernado por el principio de la realidad, por lo que toma en cuenta lo que
verdaderamente existe, por ejemplo, un chico que tiene ganas de comer una hamburguesa,
pero no tiene dinero, y hay comida en casa, por lo que debe ajustarse a su realidad y comer
comida casera ya que no está dentro de sus posibilidades comprar una hamburguesa.
Este principio tiene un proceso llamado proceso secundario, porque se desarrolla después y
se superpone al principio primario del ello, este proceso ayudará a encontrar el objeto o
llevar a cabo el plan de acción del proceso primario.
En la psicología forense, los criminales no tienen esta institución mental predominante, ya
que el principio de la realidad está distorsionado, el yo está determinado con la herencia y
guiado por los procesos mentales, por lo que en criminales, esta maduración pudo haber
sido afectada, generando pocas habilidades para pensar y razonar.
En el caso del superyó, este es la institución con menos presencia, ya que en el sujeto
criminal hay diversos factores como falta de padres, o algunos muy estrictos que terminan
afectando el concepto del ideal de yo, ya que en este punto se debe considerar lo
moralmente bueno, y eso puede variar entre personas.
Cada una de las etapas que propone Freud son importantes y que con ella la etapa fálica
también, aquellas personas que no presentan el cumplimiento de esta etapa en su vida
adulta pueden tener dificultades y conflictos de identificación sexual. También pueden
presentar problemas con las autoridades dentro de la familia o de las sociedad al no saber
cómo manejar las órdenes de estas autoridades. En el caso de las mujeres se puede
presentar la búsqueda excesiva de aprobación masculina y en los hombre se puede
desarrollar una actitud excesivamente agresiva y competitiva hacia otro hombre.
Los modelos o prototipos que se forman a partir de las experiencias de placer o dolor, y se
convierten en patrones a partir de los cuales se desarrolla la personalidad. Es así que en la
medida en que se desarrolle la zona oral que se manifestaran los modelos en diferentes
aspectos de la vida y expresados por medio de mecanismos de defensa. Por ejemplo, una
fijación en el modo de morder, asociado con la destructividad, podría predisponer a la
persona a comportamientos agresivos o destructivos en la adultez, lo que podría
desencadenar conductas delictivas. En la psicología pericial-forense, entender cómo se
desarrolla esta etapa oral y sus resultados en la personalidad de un individuo puede ayudar
a los especialistas a evaluar la capacidad que tiene una persona para controlar impulsos
agresivos, entender las motivaciones detrás de comportamientos delictivos,
Cuando se forma el instinto sexual se da debido a la manipulación de zonas corporales en
las cuales se presenta un placer y si la manipulación de la misma causa una liberación de la
tensión, se puede considerar cómo una zona erógena.
En psicología forense los instintos de vida o muerte que menciona Freud pueden ayudar a
entender algunos comportamientos criminales como los instintos de la muerte que incluyen
las tendencias a ser violento y agresivo, esto asociado a actos criminales, y el instinto de
vida, que están relacionados con la supervivencia y la reproducción, que también se puede
relacionar con el comportamiento delictivo como la búsqueda de recursos, ya sean los robos
en busca de dinero o comida para la supervivencia.
En cuanto a los mecanismos de defensa, refiriéndose a la identificación, que se define
como a la asimilación de las características de otra persona o grupo, lo que influye en la
formación de la personalidad. Este fenómeno puede explicar cómo los individuos, al verse
reflejados en otros con conductas similares, tienden a imitar sus comportamientos,
incluyendo aquellos que son delictivos. La identificación narcisista, donde una persona se
asocia con individuos que comparten características semejantes, puede llevar a la
formación de subculturas donde la conducta criminal es normalizada. Además, cuando una
persona se siente frustrada o ansiosa, puede identificarse con un modelo de éxito que, en
algunos casos, podría ser una figura criminal. En otras circunstancias, un individuo que ha
perdido una figura significativa, como un padre, puede tratar de compensar esa pérdida
adoptando características negativas de figuras autoritarias o violentas. Finalmente, la
identificación con un agresor como mecanismo para evitar el castigo o reducir el miedo
también puede propiciar la internalización de conductas destructivas, conduciendo a
comportamientos antisociales o criminales.
El desplazamiento, el cual es un mecanismo de defensa en el que se dirige la energía
psíquica de un objeto a otro más seguro o accesible es visto en los casos de maltrato o
abuso infantil, como por ejemplo cuando un padre agresivo con problemas con su esposa
descarga sus impulsos en sus hijos, ya que le es facil abusar de su poder, y si bien no
justifica sus actos, puede dar una base o explciacion del porque de sus conductas
La Sublimación como mecanismo de defensa es fundamental al momento de buscar
alternativas o querer modificar el comportamiento antisocial ya que estos impulsos
negativos son transformados en actividades valoradas por la sociedad. Esto es importante
ya que si tenemos personas en las cárceles sin este mecanismo de defensa presente, solo
tendremos reclusos “enjaulados” esperando cumplir su tiempo de condena para cometer
actos criminales, en lugar de ciudadanos comprometidos a cambiar por el bien común de
todos.
En la represión, la persona se da un conflicto entre lo que quiere lograr el Ello y en lo que
está socialmente aceptado, al ser esto incosciente, las luchas internas son expresadas
como un conjunto de Tabúes o incluso prejuicios, estos instintos, a medida que van pasando
las generaciones, terminan siendo parte intrínseca de la persona. En cambio si estos
instintos dominados por el ello no son controlados por la represión, puede desencadenar en
impulsos antisociales y/o criminales, por lo que este mecanismo de defensa nos impide
exponer la parte más violenta o no empática de nosotros, preservando el bien de la
sociedad.
Podemos tener en cuenta la proyección en la cual el ser humano busca exteriorizar sus
impulsos o deseos hacia el exterior y así el no ser el que está a cargo de los mismos, busca
la manera de poder satisfacerse pero sin la necesidad de sentirse culpable. Pero bien esto
no solo queda aquí sino que también el mismo busca en donde fijarse para no trasladarse al
mundo exterior debido a los riesgos, miedos o situaciones que sucederán, si bien el mismo
también puede cambiar sus emociones sobre algo que le perturba para que en su mente lo
mismo no tenga gran repercusión y que pueda seguir con una vida.