Acompajiamiento terapéutico
Notas orientadoras para la actividad
Daniel Ricci
repensarse en él
en sus acide
indagar sobre SUS
tudes y lograr la distancia éptima
a ayudar al que padece.
reside en la vasta experiencia de
su autor y en su transmisin sencilla, es como escuchar Su voz relat,
do con pasién el trabajo cotidiano. Su est confesion
reflexivo enriquece el texto y genera, en ai
idoras para la actividad
nto terapéutico. Notas
ica, las herramientas
la génesis del rol, su evoluci
je y Su puesta en juego en casos ree
La imagen de tapa pertenece a una pintura de un artistapaciente
{ya fallecido) que fuera colaborador del Centro Cultural Borda.
respondi, Pasados unos minutos me lo
aténicos ante semejante obra y por sobre
ido directamente en mi emocién, Le
TEMAS.
HORME
Acompafiamiento
terapéutico
Notas orientadoras para la actividad
Daniel Ricci
iCamScannerAcompafiamiento terapéutico
Notas orientadoras para la actividad
iCamScannorBIBLIOTECA TEMAS HORME
21. L. Despert Hijos det
- Infortunio matrimonial y divorcio.
alas drogas en los.
SE. +E Ste Psicologia del suicidio y de Tos intentos
‘Tacques: Defensa contra la ansiedad.
Panico. Cémo evitarlo.
9.M. T. French: Psicologia y asma bronquial
10-M. Argyls: Psicologia de los problemas sociales.
11-B. Edelstein: De persecucién de brujas y pensamiento
migico,
12-D, Ricci: Acompatiamiento terapéutico, Notas orientadoras,
para la actividad.
13-R, Soifer: Psicologia del embarazo, parto y puerperio.
VOLUMEN 12
Daniel Ricci
ACOMPANAMIENTO
TERAPEUTICO
NOTAS ORIENTADORAS PARA
LA ACTIVIDAD
@
Ediciones Hormé S.A.E.
Buenos Aires- Republica Argentina
iCamScannerFicha para bibliotecas
icci, Daniel Claudio i
Rompafamient terapéutico : notas orientadoras par
dad ,- 1a ed, - Ciudad Auténoma de Buenos Aj
es: Ediciones Hormé,
170 p.; 20x14 em.
ISBN 978-950-618-105-5
1. Psicologia. I. Titulo
CDD 150
Fecha de catalogacién: 16/04/2014
Cubierta: Gustavo Macri
I" Edicién argentina, mayo 2014
ISBN 978-950-618-105-5
‘eservados todos los derechos. Queda prohitidea, sin previa autori-
+acién del editor, la reproduccién total o parcial, o distribucién de
sta obra, por cualquier medio o procedimiento, compredidos el tra-
tamiento informatico y la reprografia
© Copyrigth de todas las ediciones en castellano por
EDICIONES HORMESAB.
Bilinghurt 2335 PBA Buenos.
hhorme@eicioneshorme com
‘Queda hecho e depésito que preven
IMPRESO EN ARGENTIN)
Dedicatoria
Este libro se lo dedico a“ojitos de luna”, Valentina
Luana por haber superado con su nacimiento mis expec-
tativas y seguramente lo seguirds haciendo.
‘A Joha por haber recibido el diploma de buena her-
‘mana.
i Mi eterno amor!
iCamScannerAgradecimiento
Es un gran placer tener la oportunidad de expresar
mi agradecimiento a Vanesa Lupo por su interés, gene-
rosidad y su enorme colaboracion para la realizacién de
este libro, que juntos hemos podido concretar desde el
consenso y la investigacién.
jGracias Vane por tu entrega!
iCamScannerDaniel Ricci (Buenos Aires, marzo de 1960)
Es Acompafiante Psicoterapéutico (pacientes exter.
nados ¢ internados en instituciones de salud mental), Ope.
rador Socio-terapéutico en Adicciones, Consultor Psico.
légico. Selector y Consultor de Personal para RRHH de
Empresas Nacionales y Multinacionales, Agente Psicope.
dagégico de Integracién Escolar de Nifios con Capacida-
des Diferentes, Coordinador de Grupos Terapéuticos,
Coordinador y Supervisor de acompafiantes terapéuticos,
Coordinador y Docente de pasantes en instituciones de
salud mental, Miembro activo del PS (Emergencia Psico-
social), Presidente, docente y creador del CATBA (Cit-
culo de Acompafiantes Terapéuticos de Buenos Aires),
Director, docente y creador de PSICOINT (psicologia in-
tegral)
Productor del programa radial on-line “Se puede” no-
minado al Premio Gaviota de interés general y cultura
educativa (2011),
Autor del libro “Corazones a corazones ,abordando la
tooura?” y de otras publicaciones en medios especializa-
los.
[email protected]
indice
Prélogos 15
Capitulo 1
Historia del Acompafiamiento Terapéutico ry
1.1. gLiberacién? ,O nueva forma de ejercer po-
der? 18
1.2. Un modelo en crisis. Antecedentes y condicio-
nes que posibilitan el surgimiento del AT 2
1.3. Los origenes y desarrollo del AT en Argentina 26
Capitulo 2
Diferencias entre Acompaiiante Terapéutico y
Cuidador Domiciliario 33
2.1. Algunas consideraciones acerca del Cuidador
Domiciliario 34
2.2. Hacia una delimitacién del Acompaiiamiento
‘Terapéutico. Funciones del AT 37
Capitulo 3
Conceptos bisicos en el Acompafiamiento
Terapéutico 7
Diferenciacién entre Neurosis y Psicosis
iCamScannerCapitulo 4
Discapacidad
. idad
sen Discapacidad
“ Paredes etlexiones psicoanaliticas sobre
discapacidad
aa qué nos referimas cuando hablamos de dis.
i
cidad?
Su Tipos de Discapacidades
Discapacidad Neurolégica
Discapacidad Mental
4.43. Discapacidad Auditiva
4.4.4. Discapacidad Visual
Capitulo 5
Adicciones
5.1. Problematica de Ia Adiccién en la sociedad de
consumo
5.2. {Qué son las drogas?
5.3. Uso, Abuso y Dependencia
5.4. Dependencia fisica y psiquica. Tolerancia y
Abstinencia
5.5. Criterios de Ia CIE-10 para el diagnéstico de
Sindrome de Dependencia
5.6. Clasificacién de las sustancias psicoactivas
segin sus efectos
5.7. Comunidad Terapéutica
Capitulo 6
Primeros auxilios en crisis psicologica
Herramientas basicas de asistencia en crisis psico-
emocionales
0
37
60
63
65
65
3
16
n
81
a1
3
85
86
87
88
89
93
3
Capitulo 7
Caso Lionel
Capitulo 8
Caso Gordon
Capitulo 9
Caso Mateo
Capitulo 10
Reflexién y sintesis final
Para seguir re-pensando la funcién del AT y su im-
portancia
Datos utiles
Bibliografia
123
141
151
151
157
161
iCamScannerPrélogos
Este libro da cuenta de un exhaustivo recorrido teéri.
co-pniictico por parte del autor acerca del acompaiia-
miento terapéutico. Lo que més se destaca al recorrer
los distintos temas que aborda es el pensamiento critico,
a no repeticién de frases hechas, lo vivencial de sus na-
rraciones, la experiencia y la sencillez de su lenguaje.
Asimismo, es un reflejo de lo que el autor transmite en
sus clases, una mixtura de experiencia y conocimiento,
que conducen al lector a vivenciar el apasionado itine-
rario que conlleva un abordaje terapéutico.
Prof. y Lic. Psicologia, Ma. Belén D’Adamo
Este libro esté dirigido a todo aqueél profesional Acom-
Paiiante Terapéutico 0 que se esté formando y, ademas,
para aquellas personas que sin pertenecer al dmbito
“Psi” puedan tener informacién acerca de distintas pa-
tologias de Salud Mental y Fisica y de cémo poder ayw-
dar al que las sufre.
A veces, nos quedamos con la etiqueta de la patolo-
gia, “olvidando” que detras de toda enfermedad esté lo
principal a abordar que es “un Sujeto que ta padece”, la
iCamScanner16
vena casos, 708 O1AAINOS gy
piensa ysiene,reniendo dificultad par,
cexpresarlo que le cee. Es prectsamente cOn el Rol d
Acompaiante Terapéutico, donde se comtene compa.
jiando, intentando que ese Sujeto, pueda lisminuir su pro.
‘lemética, trabajando con SU. familia y otros profesiong.
vere enore, es dei inerdisciplinariamente pag
de vida.
mejorar su calidad
inas permitiré entender al Sujeto,
Elpasaje de las pagi ;
pasando por distintas temdticas, desde la Historia dei
Teompatante Terapéutico, sus Funciones, sus diferen
ras con el Cuidador Domiciliario, Neurosis y Psicosi
Discapacidad, Adicciones,etcéiera. Nose queda solocon
Ta teoria, dado que figuran casos empiricos en los que el
autor es protagonista asiste.
mansita, la vive.
una persona quel
Lic. Laura Gavensky
Psicdloga (UBA)
Capitulo 1
Historia del AcompafiamientoTerapéutico
Para introducir al desarrollo de la tematica del Acom-
pafiamiento Terapéutico es importante hacer un breve re-
corrido histérico acerca de los origenes de este rol, y las
ibilitaron el surgimiento de su figura
condiciones que pos
y referimnos, luego, al gran auge que tuvo en Argentina en
jas iltimas dos décadas.
Las condiciones temporales, sociales, histéricas, cul-
turales, econémicas y politicas son las que permiten el
jimiento de esta practica en los afios 70’s, frente a un
surg
la clinica psi-
paradigma que ya no podia sostenerse en
quiatrica tradicional.
Es necesario, entonces, ubicar el surgimiento del AT
en determinado contexto, para poder entender, asimis-
mo, el por qué de su auge en Argentina a partir de sus
primeros desarrollos.
La historia nos permite hacer este movimiento hacia
el pasado, viajar a otros tiempos, comprender por qué esta-
mos parados hoy en determinada posicién y qué coyun-
turas hemos tenido que atravesar para llegar a constituir
esta profesién enmarcada en el mbito de la salud mental.
BcamscannerDaniel Ric
nes precedentes acerca ge
meade aboraaje desde Ia psiquiatria ng
ieas y eoncepeiones de serian hoy ime,
e] nuevo panorama histérico-so.
Jas concepe
podemos afirmar que el Acompa.
campo dela Psiquiatra fen.
permitirse innovar; era ne.
vecaria fa apertura al ambiente social del sujeto, es deci,
que ésteno quedara restringido aun consultorio u hospi
iF Siguiendo a Tomas Kum! $e produjo ~como ocure
tah dearallo de toda ciencia~ una serie de problemas
(o anomalias) que no podian ser resueltos con los méto-
( sraicionaes, lo que lev6 a poner en duda la eficacia
get paradigm vigente y entrar en una etapa de crisis; es
iderariaiarelacion médico-paciente desde otrapen.
jento) y la antipsiquiatria, Se
peatva de andlisis y tratamiento) >
fenera, también, en este comtexto innovador, un desarro-
Ilo de Ia psicofarmacologia. |
‘Una situacién que también suele considerarse como
antecedente del surgimiento del AT -es la que desarra
la Dra. M.A. Sechehaye, una terapeuta suiza que trata
una paciente con esquizofrenia, llamada Renée. Este caso
aparece desarrollado por Beatriz Dorfman Lerner, quien
relata que el tratamiento se habia tornado insuficiente,
ya que no podia la terapeuta tener el tiempo de dedica-
cién suficiente con la paciente, con los requerimientos,
que ésta le solicitaba. La solucién que la Dra. Sechehaye
encontré fue preparar a una enfermera para que se hicie-
ra cargo de Renée en los momentos en que ella nol
pote ander Lemer asimila esta funcién a lo que hoy
cums rs como ‘Acompafiante ‘Terapéutico, teniendo en
pea tna Seis del terapeuta como las de Iz
ode una doble a ieee een eite
cesidad, la de una paciente profunda-
re n le atencié
apo de tenn y la de una terapeuta con
nto terapéutico
‘Acompaiiat
ésta una realidad a tener en cuenta que sera clave
ic la profesién: la necesidad de con-
ar con un profesional en salud mental que pueda com-
partir mas tiempo con el paciente en su vida cotidiana,
funcion que les es imposible de realizar 2 los terapeutas
de consultorio.
‘A continuacién nos cent
Es
para el surgimiento d
traremos en los origenes de la
profesin en Argentina, pais en donde tuvo un gran auge
F desarrollo en In década del ‘70, pero cabe aclarar que
» otros paises también se han dado experiencias simila-
istintas nomenclaturas, pero con roles simila-
res, con
res, es decir, intimamente relacionados con la tarea del
‘AT (que se diferenciard tanto del enfermero como del
gta), Rossi argumenta al respecto: “En varios pai-
jes de Latinoamérica, como Brasil, Uruguay, México,
Perti y Chile, fueron desarrolldndose en los iiltimos 20
daiios experiencias que llevaron esta denominacién (AT).
‘aunque no han tenido una conceptualizacién persisten-
te, ni una expansion orgdnica como se ha producido en
Buenos Aires y algunas ciudades de Argentina, Salvo en
algunas regiones de Brasil, donde la tematica del AT (...)
tiene un fuerte impulso en la actualidad”*. En Estados
Unidos, agrega Rossi, se venia desarrollando desde ha-
cia tiempo esta “técnica”, a la que hizo alusién el Dr.
Jorge Garcia Badaracco, uno de los pioneros del AT en
Argentina’.
Podemos decir que el desarrollo prictico precedié a
la teoria, su sistematizacién teérica no ha tenido el mis-
mo desarrollo que su praxis, siendo la falta de articula-
cién teérico-practica una de las cuestiones que ha debido
enfrentar la profesién.
terapi
iCamScannerDanie ki’
26
sARROLLO DEL AT EN ARGENTINA
1.3. Los onIGeNES Y
Los origenes del AT en nuestro pats podemos ubicay
Jos en el trabajo de diferentes figuras importantes gue
dieron paso a su posterior desarrollo conceptual en yy
cla de renovacién de aquella psiquiatria tradicional y
de nuevas concepeiones respecto a la “enfermedad men,
tal”, cobrando especial importancia el concepto de Salud
Mental. Beatriz Lerner! menciona la influencia de May.
ricio Goldenberg, como un precursor de estas propuestas
renovadoras y rescata su importante aporte para un “Plan,
Nacional de Salud Mental” (1984). La autora describe
las ideas fundamentales que caracterizardn este espirity
reformista basado en la intervencién en momentos de
crisis, pero con la participacién de la familia y la socie-
dad, tratando de superar viejas concepciones de la psi-
quiatria y de la enfermedad mental y adoptando un enfo-
que socio-comunitario, cuyo fin es la resocializacién,
Goldenberg habia comenzado su trabajo en el Hospital
Evita de Lamis (provincia de Buenos Aires) -en cuya di-
reccién de servicio estuvo hasta el afio 1972 y continué
con lo que realizé posteriormente en los hospitales de
Buenos Aires. Desarroll6 programas de suma importan-
ciano s6lo para Argentina sino para América Latina, con
orientacién comunitaria (sectores de intemacién abier-
tos en el hospital, hospital de dfa, etcétera).
ar 2 “ oe enel que se comienza a pen-
$i l2 Patologia desde una ligiea clnion y no desde el
Yel control. Habja una necesidad de renova-
Cién frente a abordajes terapéuticos que fracasaban. El
‘ATha tenido, desde sus comienzos, mayor difusién en ¢l
Acompafiamiento terapéutico 2
Ambito privado (en el cual nace), pero hace unos afios
también se ha ido incorporando al sector piblico.
Nos abocaremos, en un primer momento, a uno de los
méximos precursores: el Dr. Eduardo Kalina (médico
graduado en la Facultad de Medicina de la Universidad
de Buenos Aires, especialista en Psiquiatria). Susana
Kuras de Mauer y Silvia Resnizky comentan los comien-
zos de esta préctica ubicdndola en el seno de una labor
que ellas realizaron siendo estudiantes de psicologia jun-
tocon Kalina, al comenzar a trabajar en un equipo en las
llamadas terapias de “Abordaje Miltiple”, en el aio 1971.
Este equipo atendfa pacientes con graves perturbacio-
nes o crisis nerviosas. La idea de Kalina era abrir paso a
otras formas de abordaje, partiendo de los aportes de José
Bleger -entre otros—y enriqueciendo sus ideas a partir de
Ja préctica diaria que levaba a cabo con su equipo de
sujetos de corta edad, En su libro, las autoras afirman:
“Desde que comenzamos nuestra tarea, trabajamos
con la idea de abordar a los pacientes en todos los as-
pectos de su vida diaria, intentando crearles un “medio
ambiente” terapéutico, participando activamente en sus
diferentes grupos de pertenencia, visitando sus casa, co-
nociendo a sus amigos, reuniéndonos con los maestros 0
directivos de escuela cuando lo considerdbamos oportu-
no"
Aqui se ve claramente la idea de salir de un espacio
acotado, justamente de crear un ambiente general que
fuera terapéutico, que incluya acompaifar al paciente en
sus actividades cotidianas en sus relaciones sociales y
familiares y cuyo fin sea su inclusién social, teniendo en
cuenta el recorrido por diversas instituciones que atra-
viesan a los sujetos (como la familia, la escuela, eteéte-
iCamScannerDaniel Nicer
28
ra), Se trata de un abordaje m tiple en tanto incluye, no
‘ente, sino también a su familia, y ala muy
solo al pacieni sa utilizar, dependiendo de cag,
plicidad de recursos a utilizar, ee equi 9 caso
en particular Se trata de un trabajo en equipo, en el cya)
si bien la comunicacién debe ser fluida, se diferencian
roles y funciones. Este es el modelo de abordaje que rea.
lizaran en el marco de CETAM (Centro de Estudio y Tq,
tamiento de Abordaje Miltiple en Psiquiatria, ditigidg
por el Dr. Eduardo Kalina),
Si nos remontamos a la terminologia Acompaiiante
terapéutico, éste termino fue precedido por el de “amigg
calificado”, que introdujo en un primer momento el Dr,
Kalina para referirse a este nuevo rol que comenzaba a
emerger. El concepto “amigo” tiene, como podemos in.
ferir, algunas complicaciones. Entre amigos la relacién
es simétrica, de paridad, y en este caso, si bien es necesa-
rio establecer un vinculo y encuentro con el paciente, tam-
bign se necesita cierta distancia para definir un rol espe-
cifico en esta relacién. Otra cuestién negativa es la re-
muneracién econémica que en una relacién de amigos
estaria ausente. Entonces, con el cambio de nombre, de
“amigo calificado” a “Acompafiante Terapéutico” se
acentué Ia funcidn terapéutica permitiendo una asime-
tria necesaria, una diferenciacién de roles y compromi-
sos. En Rossi y Pulice”, sefialan la problematizacién en-
tre la amistad y el acompaiiamiento terapéutico, refieren
ue es comtin que el paciente sienta esta confusidn debi-
do a la gran cantidad de horas diarias y actividades com-
Partidas entre ambos. EI AT no debe colocarse en el lugar
de amigo sino que su tarea se enmarca en una estrategia
de trabajo en equipo, estableciendo los limites necesa-
rios en esta relacién,
Acompaiiamiento terapéutico 29
Pero retomemos los origenes del AT en nuestro pais,
Destacaremos, también, los aportes del Dr. Jorge Garcia
Badaracco. Graduado de médico con diploma de honor
en Universidad de Buenos Aires (en 1947), trabajé en su
sala del Hospital Borda realizando reuniones multi.
tudinarias con pacientes, familiares, enfermeros y otros
profesionales de la salud y fundé més tarde la Comuni.
dad Terapéutica Psicoanalitica de Estructura Multifa-
miliar. En 1964 inauguré el primer Hospital de Dia en
Argentina, Para el Dr. Badaracco, la sociedad y las rela-
ciones humanas son el escenario en donde se manifiesta
la enfermedad mental y, por tanto, el lugar privilegiado
donde abocarse para tratar a los pacientes; de alli la rele-
vancia de los grupos multifamiliares. Trabajé con Acom-
Pafiantes Terapéuticos desde la década del 60, época en
que ejercié la jefatura del Hospital Borda”.
Otro de los factores importantes en el desarrollo del
AT fue la expansién de la carrera de Psicologia (funda-
mentalmente en la UBA) en la década del 80. Rossi y
Pulice argumentan que el ejercicio de acompaiiamiento
terapéutico era una salida laboral para los psicélogos que
no tenjan otras ofertas laborales; resultaba esta prictica
un primer acercamiento a los sujetos con alguna proble-
mitica psiquica, adquiriendo experiencia para su futu-
rot,
No se puede dejar de tener en cuenta el auge de las
Corrientes antipsiquiatricas y, fundamentalmente en nues-
tro pais, el del Psicoanilisis. En 1942 se habia fundado la
Asociacién Psicoanalitica Argentina, iniciéndose el psi-
coanalisis institucional (el acta estuvo firmada por: Angel
Garma, Celes Carcamo, Arnaldo Rascovsky, Enrique Pi-
chén Riviere, Maria Langer y Guillermo Ferrari Hardoy).
\CamScannerpaniel Ric
nattico necesitaba difundisy
sta de la APA, que surgié en |
nas tuvieron gran j
In.
na, ls idea
cn tip psiconaiss 56 do pari ge
yel « no Ben Plotkin menciona al Tepe
.
Yh
943,
rde los aiios sesenta, el psicoandlisis ha ten, it
“Dest nen [a cultura argentina, parte,
ié
fia repercus! ° P
ama noe res. LOS eX aNjeTOS We Ysa
larg se sorpreeen Or la costumbre de los porte
cit
Seemplear tenis psicoanaliticos en Tas conversa
nes cotidianas. Desde los programas de television hasig
Jos arengas polificas, & psicoandlisis se ha comer
enna “vision del mundo” a través de la cual se analiza
JF eomprende ta realidad”.
tapa cuando se establece el campo dela ss.
Esenesia el ti
Jud Mental, segtin sefialan Carpintero y Vainer, momento
enque la Psiquiatria dejo de tener un rol hegeménico en
dl tratamiento de los padecimientos mentales y comenaé
a convivir con otras ciencias sociales’
Hemos mencionado, lineas atrds, la expansién del AT
en Argentina en relacién a la carrera de Psicologia. Des
de finales de la década del 80 —con la vuelta a la demo-
cracia~a partir de publicaciones, cursos y asociaciones,
congresos, eteétera, tiene un gran crecimiento esta pro-
fesién, En 1983 se realiz6 el “Primer encuentro Argent
no sobre Acompafiamiento terapéutico en Psiquiatr
eae realizé el “Segundo Encuentro Nacional de
ed paar terapéutico”, en Buenos Aires, e” dot
Fnel2001 aoe ad de participantes fue notable
ral", en la Uni "v6 a cabo el “Segundo Congreso Nacio-
niversidad de Cérdoba. Desde el aiio 20?
Acompafamiento terapéutico
optativa en la UBA “Fundamen-
fos elinicos del acompafiamiento terapéutico”.Esto no
decir que el reconocimiento del AT se haya logra-
no se cuenta con un titulo
se incluy6 como materia
quiere
do plenamente, pues todav
habilitante que legitime la practica.
‘Kuras de Mauer y Resnisky dicen al respecto que. si
bien se ha se han hecho grandes avances en este campo.
como también podemos mencionar la existencia en San
Suan y Esquel de la Teenicatura en acompafiamiento te-
todavia resulta insuficiente, de alli que intro-
rapéutico”,
ducen el término erritorios”, al referirse a “Ja necesi-
la conviccién de
dad de echar raices en suelo propio,
{que solo bien plantados podremos hacer crecer esta pro-
‘fesién con conciencia””.
Notas
1. Kuhn, Thomas (1971): La estructura de las revoluciones cien-
tificas. México: Fondo de Cultura Econémica.
2. Foucault, Michel (1976): Historia de Ia locura en la época
clisica México: Fondo de Cultura Econémica.
3, Foucault, Michel (2005): El poder psiquidtrico. Madrid: Edi-
ciones Akal. p. 41.
4, Huertas, Rafael. “Foucault, treinta aiios después. A propési-
to de el poder psiquiatrico”, En: Revista de Historia de la Me~
dicina y de la Ciencia [en linea}. Vol. L VIII, N° 2, julio-di-
ciembre 2006. pags. 267-276 [Fecha de consulta: 18 de agos-
to de 2012).
Disponible en: io.revi icesis
asclepio/article/download/17/17. ISSN: 0210-4466.
5, Kuras de Mauer, Susana y Resnizky, Silvia (1985): Acom-
paiiantes terapéuticos y pacientes psicéticos. Buenos Aires,
Editorial Trieb. p. 20.
6. Vila, Naranjo Clau
/
. “Hospital de Dia en Psiquiatria. Evo-
iCamScannerDaniel Ricci
id y Salug
dad de Santiago Sat mi Saat a Cen
er adias [en inet): Dice ee a ens thoes
const: 15 de agosto de 2012]-Dispontars af hun
, eat Dorfman Beatriz. “Nuevo modo & investiga fn
peiquiatia: el acompafamientoerapene ~ En: Acta psiquiat
Paicol Amer Lat., Vol. XXX, N° ly 1984, 30, pags. 21-288,
Rossi, Gustavo Pablo (2007): Acompariamiento terapéutice,
Te cvidiano, lsredesy susinterlocutores. Buenos Aires, Edi.
torial Polemos. p. 19.
9, Ibid. Pag. 28.
10, Lemer, Dorfman Beatriz. “Plan Nacional de Salud Men-
en: Acta psiquiatPsicol. Amér Lat., Vol. XXX, N° 1,
1984, 30, pags. 21-28
11 Kuras de Mauer, Susana y Resnizky, Silvia. Op. Cit. p. 24,
12, Rossi, Gustavo Pablo y Pulice, Gabriel (1997): Acompa-
famiento terapéutico. Buenos Aires: Editorial Polemos.
13, Rossi, Gustavo Pablo y Pulice, Gabriel. Op. Cit. Pag. 15,
14. Rossi, Gustavo Pablo y Pulice, Gabriel. Op. Cit. Pag.18
15, Ben Plotjin, Mariano. “Psicoandlisis y politica: la rec
cién que tuvo el psicoandlisis en Buenos Aires (1910-1943)
Redes {en linea, Vol. II, N° 8, diciembre 1996. Pags. 163-
198 [Fecha de consulta: 20 de agosto de 2012]. Disponible |
en:http://red.
PamRed js
-mx/sre/inicio/
ISSN 0328-3186. |
16, Carpintero, Enrique y Vainer Alejandro (2009). “La APA:
Una filial dela Internacional psicoanaltica”. En: Revista Topia
{enlinea, septiembre de2009, (Fecha de consulta: 20 de azect,
de 2012}. Disponible en:http:!www.topia,com.ar =“
17. Kuras de Mauer, Susana y Re 9, Silvia (200: ito. |
rios del acompafamiento erapéutico, Buenas soe ene
ie uenos Aires:
iC
ee |
Capitulo 2
Diferencias entre Acompafiante Terapéutico
y Cuidador Domiciliario
En este capitulo nos abocaremos a diferenciar dos pric-
ticas que a menudo suelen prestar a confusi6n y duda y
que muchas veces tienden a equipararse u homologarse;
por lo tanto, es importante conocer cuales son las carac-
teristicas que las diferencian para evitar el desconcierto
consecuente de la similitud en el vinculo con los pacien-
tes con determinada problematica de salud, que requie-
ren una atencién que va mas allé de un dispositivo
institucional o del espacio de un consultorio y que se acer-
can a la cotidianeidad del paciente, Es importante, en-
tonces, diferenciar entre un Acompafiante Terapéutico y
un Cuidador domiciliario, para ir aceredndonos a una de-
limitacién del campo que nos ocupa y de sus respectivas
funciones. Mas alld de esto, el rol y funcién del AT ha ido
adquiriendo con el tiempo mayor articulacién teérico-
practica, a partir de la realizacién de una importante can-
tidad de trabajos teéricos y conceptualizaciones, congre-
s0s, eteétera, que permitieron disolver las imprecisiones
que durante mucho tiempo llevaron a asimilarlo con otro
iCamScanner