“la belleza”.
La primera categoría estética que se encuentra en los pueblos antiguos es “la belleza”.
Los griegos han relacionado esta categoría con el concepto de “bueno”, y designa a lo “bien
fabricado” o “bien hecho”.
2 Platón termina el diálogo de Hipias Mayor afirmando: “difícil cosa es lo bello”, heredando la
problemática a todos los pensadores posteriores hasta los actuales. Desde ese entonces a la
fecha no han cesado los intentos por esclarecer exactamente qué es lo bello.
Aunque no se ha encontrado la única definición, si se ha caracterizado de alguna manera, así la
concepción griega clásica de la belleza habla del orden, la proporción y la armonía como los
principales aspectos que integran a lo bello.
Platón por ejemplo elabora una concepción metafísica de la belleza afirmando que es una idea
eterna, perfecta, inmutable, de la que participan temporal, imperfecta y diversamente las
cosas bellas. Plotino afirma que la belleza es el resplandor de una luz inteligible de las cosas
sensibles.
Ambos, Platón y Plotino entre otros muchos pensadores han asociado la categoría de lo bello o
a la belleza con un principio supremo como lo son la idea, Dios, Ser.
Los rasgos de belleza son los mismos que los del arte clásico: armonía o concordancia de las
partes, la proporción y la simetría.
frondosas como en Las tres gracias de Rubens.
Con el tiempo fueron admitidas otras categorías artísticas: Lo feo, lo
sublime, lo cómico, lo trágico y lo grotesco.
Lo feo.
¿Cómo podemos considerar la fealdad como una categoría estética considerando que lo
estético es el estudio de lo bello? La fealdad es también una experiencia peculiar que vive
el sujeto ante un objeto artístico, es justamente la experiencia contraria a la que se vive con
la belleza, pero finalmente también es una experiencia que se sale de lo cotidiano.
Los griegos asociaban bello con bueno y también feo con malo, los personajes de las
tragedias si eran buenos eran bellos y si eran malos eran feos.
La fealdad, refleja
Todos los valores contrarios a la belleza
Es espanto, desproporción
Desagradable
Fuera de parámetros confortables al espectador
En la naturaleza existen objetos que por su condición se perciben como feos, como un árbol
carcomido, una fruta podrida, un gusano etc. Pero no sólo hallamos fealdad en la naturaleza
en sí, sino también en los objetos que son producidos por el hombre.
Ante la fealdad de un objeto estético, el sujeto lejos de sentirse atraído como le sucede con
la belleza; el sujeto se siente molesto o asqueado. El objeto contemplado desagrada,
repugna, duele; es justamente lo opuesto al efecto placentero que vive el sujeto en la
belleza.
Pero finalmente la fealdad es una categoría estética porque es un sentimiento que es
experimentado cuando la obra al estar bien hecha, al estar perfectamente elaborada logra
el efecto de fealdad en el es espectador.
Lo sublime
Otro concepto que ha nacido de la experiencia en el arte y que se le considera como categoría
es lo sublime. Esta palabra viene del latín sublimis, que significa elevado, que se levanta o alza
del suelo. Así esta palabra se ha utilizado para designar algo excelso, eminente o sumamente
elevado
Lo sublime se puede encontrar en ciertos fenómenos naturales, como lo puede ser un arcoiris,
un cielo estrellado, o también se puede aplicar a determinadas acciones humanas, como lo
que han hecho algunos hombres que arriesgan o sacrifican su vida. Lo sublime entonces se
aplica a lo que está dotado de un gran poder y grandiosidad y que opaca nuestra limitación
como humanos.
Lo sublime, refleja
Aquello dotado de gran poder y grandiosidad
Opaca las limitaciones humanas
Lo ilimitado, infinito y elevado
Inspira respeto
Generalmente son obras artísticas de gran formato físico
El sentimiento que brota ante lo sublime es el de admiración. El hombre se eleva desde su
precariedad y limitación a algo que está muy elevado, que se sale de lo cotidiano y normal
Lo trágico
La vida humana es trágica, esto significa que en la vida cotidiana el ser humano se ve afectado
por acontecimientos funestos que son sumamente sangrientos y terribles. Por eso se ha dicho
que la tragicidad es propia de la existencia humana.
Una tormenta, un huracán, un sismo son acontecimientos que afectan terriblemente la vida
del hombre. No sólo los fenómenos naturales traen tragedia a la vida humana, también ciertas
acciones o comportamientos del mismo individuo sobre otros, trae acontecimientos terribles
que son calificados como trágicos. Como es trágica la historia de la muchacha judía Anna Frank
que, escondida durante meses en la trastienda de una casita holandesa bajo la ocupación nazi,
acaba por morir en un campo de concentración. En las situaciones trágicas está presente la
derrota, la muerte pero no de manera natural, sino con un desenlace terrible.
Existen obras producto de la creatividad humana que muestran lo trágico, y justamente por ser
obras de arte están diseñadas para contemplarse y llevar al espectador al goce estético.
Lo cómico
Lo cómico La risa es producto de lo que se le ha llamado cómico, que se usa cuando algo es
chistoso, chusco, festivo, jocoso, hilarante o burlesco.
La vida cotidiana está llena de situaciones chistosas, cómicas que generan risa. A veces en las
situaciones más solemnes, formales y serias; cualquier detalle inesperado, chusco, produce
más comicidad. La risa es sin duda una reacción placentera que caracteriza la condición
humana.
A la risa se le ha entendido de distintas formas a través de la historia, en la antigüedad
romana como un don de Dios o una fuerza creadora, Aristóteles dice que “el hombre es el
único ser vivo que ríe.”
Lo cómico, refleja
Percepción lúdica de aspectos defectuosos
Ironía, sátira y bufonada
Diversión y placer de reírse de lo ridículo
“El placer de reírse de lo desagradable (feo)” según Aristoteles.
En cambio, las obras de arte cómicas están hechas por el hombre propositivamente, el
objetivo de su creación fue ese: suscitar en el espectador la risa.
El juicio estético
En la medida en que se despierta una sensibilidad ante el arte también se
desarrolla un criterio estético propio. Lo cierto es que la mayoría de las
personas no lo tienen sino que sencillamente se dejan llevar por la moda.
Esto lo vemos tanto en el vestir, en la arquitectura, en la música, en la
decoración, etc. (Padilla Moreno, 2006, p. 58)
A los sentimientos, emociones y sensaciones que se originan al observar
una obra de arte, se conocen como experiencias estéticas, y para poder
vivir una experiencia estética verdadera es necesario estar frente a la obra
misma, pues no es igual escuchar una canción a través de nuestro celular
que estar presentes en el concierto, o poder observar una pintura en el
museo de arte a ver la imagen digital en un dispositivo.